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VIAJE ITALIA
LO QUE NOS QUEDA DE VER EN ITALIA
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Día 13 de noviembre (jueves) Ruta: Nápoles-Vesubio-Salerno

Napolés desde el Volcán Vesubio (Italia) |
El día comienza en el área de autocaravanas de Nápoles. La noche perfecta con aviones nada más amanecer. Nos despedimos de Nápoles, creo que ha sido una experiencia positiva, aunque la verdad es una ciudad que da para muchos días más. Hacemos un reset en el área y partimos a nuestro siguiente destino.
Hoy hemos modificado nuestra ruta prevista y es lo bueno de viajar en autocaravana, voy donde me apetece. Teníamos clavado otra espinita y era subir al volcán Vesubio.
Ayer hicimos una evaluación de pros y contras, decidimos hacer esa aventura que en años anteriores se nos había negado por causas meteorológicas.
Os contaré con pelos y señales cual es la mejor forma de subir al cono del Vesubio en autocaravana y no morir en el intento.

Camino de ascenso al Volcán Vesubio (Italia) |
Es sabido que hay numerosas agencias que hacen la excursión desde Nápoles y Erculano, también se puede hacer por libre en bus desde esas dos ciudades, pero no, vamos a ver cómo hacerlo con nuestros propios medios.
Lo primero que hay que ver es si hay entradas al Parque Nacional pues está muy restringido el acceso. Hay una web oficial donde te tienes que registrar y ver los horarios de entradas, el precio es de 11 euros. Por internet hay 60 plazas cada hora y en taquilla tienes la posibilidad si quedan libres 10 plazas más. Aunque es posible subir sin entradas y sacarlas allí, también puedes subir y no entrar.
Una vez que tienes las entradas en nuestro caso es a las 11:00 horas puedes subir media hora antes y 120 minutos después, entonces podemos llegar entre las 10:30 y las 13:00 horas.
Bueno, con las entradas en el móvil es imprescindible descargarlas porque arriba no hay internet y si no las has descargado no entras.

Paisaje desde el Volcán Vesubio (Italia) |
Ya tengo las entradas, y ahora?, pues tienes que reservar la plaza de parking que está limitada también. Lo gestiona el ayuntamiento de Erculano en su página web, te piden una serie de datos y pagas 7 euros, tarifa M1 vehículos de menos de 7 plazas.

Cono del Volcán Vesubio (Italia) |
Una vez en el parking, en cota 800 metros, desde allí puedes subir andando hasta la entrada al Parque Nacional, es 1 km en pendiente o bien puedes hacerlo en navette y pagar 3 euros, ida y vuelta y te quitas ese esfuerzo.
Hasta aquí todo es correcto. Pues nada nos ponemos a ello y el TomTom nos mete por un camino que nos hace ponernos en guardia cuando la carretera suben hasta autocares. Entonces cuidado con el TomTom y subir por donde lo hacen todos.
Una vez en el parking GPS N40.828823 E14.414701 el vigilante lee la matrícula y me dice que la Camper tengo que pagar el doble de un coche. Como ya he leído la historia en internet le digo que la web del ayuntamiento no identifica a una Camper, ni metros, las tarifas la marcan por el número de pasajeros que nosotros somos menos de 7 y la tarifa es la que he pagado. Enseguida lo entiende y me da el O.K.
Cogemos la navette y en 5 minutos estamos en la puerta del Parque Nacional y entramos dentro del abanico de horarios.

Cono del Volcán Vesubio (Italia) |
Pregunto al conductor si va a llover por la cantidad de nubes que se están desplazando entre las montañas y me dice que esas nubes son "Fachini", entiendo que me quiere decir falsas o sin agua.
La excursión al Parque Nacional del Vesubio es una de las experiencias más intensas y completas para comprender la identidad histórica, natural y humana de Nápoles y su territorio. El Vesubio no es solo un volcán: es un protagonista silencioso de la historia mediterránea, un símbolo de destrucción y renacimiento que ha condicionado la vida, la economía, el paisaje y la mentalidad de toda la región de la Campania. Su presencia domina el horizonte del golfo y, al mismo tiempo, habita en la memoria colectiva de Europa desde la erupción del 79 d.C., cuando ciudades enteras quedaron sepultadas bajo cenizas y lava.
Un poco de historia nos hace comprender mejor el paisaje, es larga y compleja, y ha tenido un impacto significativo en la región y en la humanidad. El Vesubio se formó hace unos 25000 años, como resultado de la colisión entre la placa tectónica africana y la placa tectónica euroasiática. En ese momento, el volcán era un estrato del volcán submarino que emergió del mar Tirreno.

Cono del Volcán Vesubio (Italia) |
A lo largo de la historia, el Vesubio ha tenido numerosas erupciones, algunas de las cuales han sido devastadoras. La más famosa es la erupción del 24 de agosto del año 79 d.C., que sepultó a las ciudades romanas de Pompeya, Herculano, Stabiae y Oplontis. Esta erupción es considerada una de las más catastróficas de la historia, y ha sido estudiada por científicos e historiadores durante siglos.
Otras erupciones importantes incluyen la de 1631, que mató a más de 3000 personas y destruyó varias ciudades, la de 1794, que destruyó la ciudad de Torre del Greco, y la de 1906, que mató a más de 100 personas y destruyó varias aldeas. En 1944, hubo una erupción que destruyó la ciudad de San Sebastiano.
En los últimos años, el Vesubio ha estado relativamente tranquilo, con solo algunas erupciones menores. Hoy en día, el volcán está monitoreado constantemente por científicos y vulcanólogos, que buscan predecir cualquier actividad volcánica futura.

Ofrendas en el Volcán Vesubio (Italia) |
El parque se extiende alrededor del cono volcánico y protege un territorio de extraordinaria riqueza geológica y ecológica. A lo largo del ascenso se observa cómo la vegetación cambia gradualmente: en las zonas más bajas aparecen viñedos, huertos y bosques mediterráneos, producto de un suelo volcánico extremadamente fértil, mientras que en las zonas más altas el paisaje se vuelve áspero, casi lunar, cubierto de escorias, cenizas y rocas negras. Esta transición natural es una lección viva de geografía y vulcanología, donde cada paso revela la relación íntima entre el volcán y la vida humana que se ha desarrollado a su alrededor.
El sendero principal hacia el cráter no es solo una ruta de montaña, sino un itinerario de lectura del paisaje. Paneles informativos explican los distintos tipos de erupciones, la estructura interna del volcán, las coladas históricas y las transformaciones del relieve. A medida que se gana altura, el silencio se hace más profundo y el espacio más abierto, hasta llegar al borde del cráter, una enorme cavidad de paredes abruptas que permite asomarse al corazón del volcán. En algunos puntos aún se percibe el calor interno y el olor a azufre, recordando que el Vesubio no es un fósil geológico, sino un organismo vivo, vigilado constantemente por científicos debido a su potencial peligro.

Cono del Volcán Vesubio (Italia) |
Desde la cima, la mirada abarca un panorama de excepcional amplitud: el Golfo de Nápoles se extiende como un arco luminoso, con Capri, Ischia y Procida flotando en el horizonte; la ciudad aparece a los pies del volcán, densamente poblada, mientras que hacia el interior se despliegan campos, pueblos y laderas cultivadas. Esta visión resume el contraste esencial del Vesubio: un territorio de belleza sublime sostenido por una amenaza latente, donde el riesgo y la fertilidad conviven desde hace siglos.
La excursión también permite comprender cómo el volcán ha influido en la cultura local: los vinos del Vesubio, las técnicas agrícolas, las leyendas populares, el arte y la literatura napolitana están profundamente marcados por su presencia. Incluso la forma de concebir el tiempo y el destino en esta región está atravesada por la conciencia de vivir junto a una fuerza natural imprevisible. Por ello, la visita no es solo un paseo paisajístico, sino una experiencia intelectual y emocional, que conecta ciencia, historia y sensibilidad humana.

Cono completo del Volcán Vesubio (Italia) |
Al descender, el visitante regresa con la sensación de haber recorrido un lugar donde la naturaleza y la civilización dialogan de forma constante, donde cada piedra cuenta una historia y donde el pasado romano, la vida moderna y la geología profunda se entrelazan en un único escenario.
La bajada del volcán desde el parking es por una carretera bien pavimentada de unos 9 km. con una decena de tornantis y una limitación de 30 km. hora. Bajo como siempre en segunda sin tocar mucho el freno y en los tornantis meto primera para retener al máximo, por supuesto, tienes que facilitar los adelantamientos de los vehículos que llevas detrás para que no te digan de todo menos bonito.

Anochece en la ciudad de Salerno (Italia) |
Nuestro siguiente destino es la ciudad de Salerno, donde llegamos al área Sosta Camper, tiene todos los servicios, luz, agua y vaciado. Creo que el precio con luz es de 15 euros. GPS N40.6657792 E14.7876947.
Día 14 de noviembre (viernes) Ruta: Salerno-Positano-Amalfi-Salerno.

Puerto de Salerno (Italia) |
El día comienza en el área Sosta Camper de Salerno GPS N40.6657792 E14.7876947. La noche fue muy buena, estamos en un área excepcional desde donde se pueden hacer excursiones por toda la costa de Amalfi.
Nuestro objetivo es visitar la costa Amalfitana hasta su punto más distante de Salerno que es Positano, teníamos pensado alquilar una motocicleta, pero cambiamos de idea y nos parece más romántico hacer el viaje en barco.
Para llegar a la Plaza de la Concordia, desde donde salen los barcos, lo hacemos andando por el lungomare, son unos 15 minutos con unas vistas excepcionales de toda la ciudad de Salerno.
Sacamos los pasajes en barco con destino a Positano que sale a las 11:10 horas, también compramos los billetes del barco desde Positano a Amalfi, salida a las 15;30 horas, pagamos 17+10 euros.

Salerno (Italia) |
El viaje en barco desde Salerno a Positano es una experiencia sensorial increíble! Al embarcar, te envuelve el aroma a sal y mar, y el sol brilla sobre el agua turquesa de la Costa Amalfitana. La brisa marina te acaricia la piel mientras el barco se aleja del puerto de Salerno, dejando atrás la ciudad y sus edificios blancos y coloridos.
A medida que avanzas, el paisaje se vuelve cada vez más impresionante. A la derecha, se alzan los acantilados escarpados de la costa, cubiertos de vegetación mediterránea y casas pintorescas que parecen colgar de la roca. A la izquierda, se extiende el mar Tirreno, con sus olas suaves y cristalinas que reflejan el sol.
La sensación de libertad y aventura es palpable mientras el barco se desliza sobre el agua. Puedes sentir el ritmo relajado de la vida mediterránea, lejos del estrés y la rutina diaria.
A medida que te acercas a Positano, el paisaje se vuelve aún más impresionante. La ciudad, con sus casas coloridas y calles estrechas, parece surgir de la roca, como un cuadro de un pintor impresionista. El barco se acerca al puerto, y puedes ver a los pescadores que preparan sus redes.

Costa de Amalfi Salerno (Italia) |
La llegada a Positano es como un sueño, un lugar donde el tiempo se detiene y la belleza natural y la serenidad te envuelven. El viaje en barco es solo el comienzo de una aventura inolvidable en la Costa Amalfitana.
La Costa Amalfitana es un destino soñado por muchos, sus paisajes impresionantes, pueblos pintorescos y clima mediterráneo la convierten en un lugar ideal para invertir en una segunda residencia de lujo. La belleza natural de la costa es simplemente impresionante, con acantilados escarpados, playas de ensueño y vistas impresionantes del mar Tirreno. Los pueblos encantadores de Amalfi, Positano, Ravello y otros son famosos por sus casas coloridas, calles estrechas y arquitectura mediterránea, y ofrecen un estilo de vida relajado y exclusivo.
Llegamos a Positano GPS N40.6274203 E14.4860469 y nos damos cuenta que estamos en uno de los lugares más exclusivos de Italia. Los ricos y famosos sueñan con una villa aquí.

Positano Salerno (Italia) |
Los precios de las casas en la Costa Amalfitana varían mucho, pero puedes encontrar opciones desde 550.000 euros hasta varios millones de euros, y algunas villas de lujo pueden superar los 26 millones de euros.
En general, la Costa Amalfitana es un destino de soñada para muchos, y su popularidad entre los ricos no es de extrañar, ya que ofrece un estilo de vida único y exclusivo en un entorno natural impresionante.
Pasear por Positano en tres horas es una experiencia encantadora. Llegar a Positano es como entrar en una pintura viva. Desde el primer instante, el pueblo parece flotar entre el cielo y el mar, con sus casas de colores suaves derramándose por la montaña hasta besar las aguas del Mediterráneo. El aire huele a sal, a limón y a flores, y el tiempo, curiosamente, comienza a moverse más despacio. Durante tres horas, Positano no se visita: se contempla, se camina y se siente.

Iglesia de Positano Salerno (Italia) |
Desde el puerto, el paseo comienza ascendiendo por Via Cristoforo Colombo, donde cada paso regala nuevas perspectivas del pueblo y del mar infinito. Pronto aparece la silueta de la Iglesia de Santa Maria Assunta, con su cúpula de cerámica que brilla al sol como una joya antigua. Al cruzar su puerta, el murmullo del pueblo se apaga y solo queda el recogimiento de un lugar que ha sido testigo de siglos de fe, de marineros y de amores que prometieron eternidad.
La Iglesia de Santa Maria Assunta GPS N40.628223 E14.4856844 se alza en el corazón de Positano como un faro de serenidad, custodiando el pueblo desde hace siglos entre el murmullo del mar y el susurro del viento. Su cúpula de mayólica, cubierta de tejas verdes, amarillas y azules, brilla bajo el sol como una corona delicada que parece bendecir cada rincón del paisaje. Desde cualquier punto del pueblo, su silueta guía al viajero, recordándole que está en un lugar donde la belleza y la fe han aprendido a convivir en armonía.

Nave de la iglesia de Positano Salerno (Italia) |
Al cruzar su puerta, el bullicio de las calles desaparece. El interior, sencillo y luminoso, envuelve al visitante en una calma profunda. La mirada se eleva hacia el altar mayor, donde preside el antiguo icono bizantino de la Virgen Negra, traído, según la tradición, por monjes que huían de Oriente en el siglo XII. La leyenda cuenta que una tormenta obligó a los marineros a detenerse frente a estas costas y que, al escuchar la voz de la Virgen susurrar “Posa, posa”, comprendieron que debían dejar la imagen en este lugar. Así nació Positano, al abrigo de su protectora.
El tiempo parece suspenderse dentro de sus muros. La luz que entra por las ventanas se posa sobre los mármoles, las velas encendidas y los pequeños detalles dorados, creando una atmósfera íntima, casi sagrada, donde incluso el viajero más apresurado siente el impulso de detenerse, sentarse y simplemente respirar. No es solo un templo: es el corazón espiritual del pueblo, un refugio de silencio en medio del encanto vibrante de la costa.

Terraza de Positano Salerno (Italia) |
Las calles de Positano se vuelven más estrechas y encantadoras. Entre escaleras, buganvillas y balcones que desbordan geranios, las tiendas artesanas parecen pequeños cofres de tesoros: sandalias hechas a mano, cerámicas pintadas con los colores del sur, telas ligeras que se mueven como velas al viento y botellas de limoncello que guardan el sol de la costa en su interior. Caminar por Via dei Mulini y Via della Tartana es perderse a propósito, dejar que el corazón elija el rumbo mientras el alma se impregna de belleza.
Poco a poco, el camino conduce hacia los miradores de la parte alta del pueblo. Desde allí, Positano se despliega completo, como un anfiteatro natural frente al mar. Las embarcaciones parecen suspiros blancos sobre el azul, y el horizonte invita a permanecer en silencio, como si cualquier palabra pudiera romper el hechizo. Es el momento perfecto para sentarse, respirar hondo y guardar esa imagen para siempre.

Calles de Positano Salerno (Italia) |
Pasemos por la Vía Rampa e las Sirene, una calle llena de tiendas de moda, joyerías y galerías de arte, y visitamos la Piazza dei Mulini, una plaza con un molino de piedra y un mirador.
Los sitios exclusivos tan famosos tienen eso... muchas prohibiciones, no se puede comer por la calle, está prohibido sentarse en algunos sitios, hay que vestir con decoro.
Los precios de todo son aquí desmedidos y claramente tenemos problemas para comer y no morir en el intento. Vemos en la parte más alta un pequeño bar y nos tomamos unos paninis con una galleta dulce de postre, más la bebida 17, 50 euros damos gracias de encontrar este sitio.
Después, comienza el descenso lento hacia el mar, atravesando nuevamente el corazón del pueblo hasta llegar a la Spiaggia Grande. Allí, el rumor de las olas marca otro ritmo, más antiguo y profundo. Caminar descalzo por la orilla, sentir el agua acariciar los pies y observar el pueblo elevarse detrás, es comprender por qué tantos artistas, poetas y viajeros se enamoraron para siempre de este lugar.

Panorámica de Positano Salerno (Italia) |
Si el reloj lo permite, un breve paseo hacia la playa de Fornillo añade aún más serenidad al recuerdo, lejos del bullicio, donde el mar parece susurrar secretos antiguos. Y cuando el sol comienza a inclinarse, llega el momento de sentarse frente al agua para compartir un almuerzo ligero o un aperitivo, una copa de vino blanco o un plato de pasta con mariscos, mientras Positano se tiñe lentamente de oro.

Atardecer en Positano Salerno (Italia) |
Al final de las tres horas, al volver hacia el puerto, uno no se va realmente de Positano. Se lleva su luz en los ojos, su calma en el pecho y la certeza de haber vivido un pequeño instante de belleza perfecta, de esos que acompañan para siempre.

Viaje de Positano a Amalfi Salerno (Italia) |
Bajamos al puerto de Positano porque a las 15:30 horas sale el barco que nos lleva a Amalfi, nuestro último punto del día. El viaje en barco desde Positano hasta Amalfi no es un simple traslado: es una ceremonia lenta y luminosa entre el mar y la roca, una despedida delicada de un sueño y la promesa inmediata de otro. Al alejarse del muelle de Positano, el pueblo comienza a elevarse ante los ojos como un anfiteatro de colores suaves, sus casas suspendidas entre el cielo y el agua, hasta que, poco a poco, se vuelve una pintura que el mar se guarda en silencio.
La embarcación avanza despacio, mecida por el Mediterráneo, y el aire salado acaricia el rostro con una ternura antigua. A cada curva de la costa, surgen acantilados dorados, pequeñas playas secretas y grutas donde la luz se cuela como un suspiro. El sol danza sobre el agua y dibuja caminos de plata, mientras el rumor del motor se confunde con el latido profundo del mar. Es imposible no sentir que el tiempo ha olvidado este lugar, dejándolo intacto para quienes saben mirar.

Viaje de Positano a Amalfi Salerno (Italia) |
A mitad del trayecto, la costa se vuelve aún más dramática. Las montañas caen directamente al azul infinito, salpicadas de limoneros, villas escondidas y terrazas que parecen balcones al paraíso. El corazón se llena de una calma extraña, de esas que solo existen cuando el mundo es perfecto durante unos minutos y nada más importa.
Entonces aparece Amalfi, blanca y majestuosa, desplegada frente al puerto como una reina antigua. Su catedral se alza sobre la ciudad como una promesa de historia y misterio, y el pequeño puerto vibra de vida, luz y movimiento. Al acercarse, el viajero comprende que no solo ha cambiado de lugar, sino de emoción: Positano queda atrás como un sueño dulce, y Amalfi espera como una historia por comenzar.
Al poner pie en tierra, aún con el mar en la piel y el viento en el cabello, se siente que este breve viaje en barco ha sido uno de esos momentos que se recuerdan siempre, no por su duración, sino por la belleza profunda con la que se graban en el alma.

Amalfi Salerno (Italia) |
A medida que el sol comienza su lento descenso sobre Amalfi, la ciudad parece entrar en un estado de gracia. No es solo un cambio de luz: es una transformación completa del espíritu del lugar. El aire se vuelve más fresco, más liviano, como si el día exhalara después de tantas horas de calor y movimiento. Las fachadas, antes blancas y luminosas, empiezan a dorarse, a incendiarse suavemente con tonos de miel, ámbar y rosa antiguo. Cada muro, cada balcón, cada arco guarda la última caricia del sol como un secreto.
El paseo inicia junto al puerto, donde el mar ya no es azul sino cobre fundido. Las pequeñas embarcaciones se mecen lentamente, produciendo un murmullo hipnótico que acompaña los pasos. Desde allí, uno se interna en las primeras calles de Amalfi, y es como atravesar una puerta invisible hacia otro tiempo. Las construcciones no siguen reglas modernas: crecen unas sobre otras, se sostienen con arcos de piedra, con escaleras imposibles, con balcones suspendidos que parecen flotar sobre el vacío. La ciudad no fue diseñada; fue esculpida por la necesidad, por la montaña y por el mar.

Porta de la Marina Amalfi Salerno (Italia) |
Las callejuelas se estrechan, obligando a caminar despacio. Los suelos de piedra están pulidos por siglos de pasos; las paredes guardan cicatrices de sal, viento y sol. Algunas casas exhiben portales antiguos, con marcos tallados, mientras otras apenas muestran una puerta de madera azulada, gastada por el tiempo, detrás de la cual se adivina una vida tranquila y silenciosa. De los balcones cuelgan buganvillas, jazmines y ropa blanca que se mece con la brisa marina, como si la ciudad respirara a través de sus habitantes.
A medida que se avanza, el sonido del mar se mezcla con el eco de las conversaciones, el tintinear de copas, el aroma de pan recién horneado, de albahaca fresca, de limón. La arquitectura se vuelve más compleja, más majestuosa, hasta desembocar en la gran plaza donde se alza la Catedral de San Andrés, o Duomo di Amalfi, se alza en el corazón de la ciudad como una afirmación solemne del paso del tiempo y de la grandeza que alguna vez tuvo esta antigua república marinera. No es solo un templo: es la memoria viva de Amalfi. Desde lejos, su escalinata monumental parece un río de piedra que asciende desde la plaza hacia el cielo, invitando al viajero a elevar no solo los pasos, sino también el espíritu.

Plaza de Amalfi Salerno (Italia) |
Al subir lentamente sus escalones, uno percibe la presencia de los siglos. Cada peldaño ha sido pulido por generaciones de peregrinos, comerciantes, marineros y soñadores. Frente a ellos se despliega la fachada, una obra de arte de inspiración árabe-normanda y bizantina, donde los mosaicos dorados capturan la luz del sol y la devuelven multiplicada, creando un resplandor casi sobrenatural. En su centro, Cristo Pantocrátor domina la escena con serenidad eterna, mientras los colores azules, verdes y dorados vibran como joyas antiguas bajo el cielo de la costa.
El campanario, con sus arcos superpuestos y su geometría delicada, se eleva junto al templo como un poema de piedra y color. Cada detalle parece hablar de viajes lejanos, de puertos orientales, de comerciantes que regresaban cargados de especias, sedas y relatos del mundo. La catedral es, en sí misma, un mapa del Mediterráneo hecho arquitectura.
Al cruzar sus puertas, el bullicio de la plaza desaparece. Dentro reina una penumbra dorada y silenciosa. Las columnas, los altares laterales, los frescos y las velas encendidas envuelven al visitante en una atmósfera de recogimiento profundo. Bajo el altar mayor reposan las reliquias de San Andrés, traídas desde Constantinopla en el siglo XIII, y se percibe en el aire un respeto antiguo, una devoción que no necesita palabras.

Duomo de Amalfi Salerno (Italia) |
Pero quizás el tesoro más íntimo se encuentra en el Claustro del Paraíso, al que se accede desde el interior del complejo. Allí, entre columnas esbeltas y arcos entrelazados, el jardín interior florece en silencio. Las palmeras se elevan hacia el cielo, las flores perfuman el aire, y las tumbas de mármol descansan bajo la sombra suave, creando un espacio donde la vida y la muerte conviven con una serenidad conmovedora.
El Duomo de Amalfi es también un lugar de gran importancia histórica, ya que fue construido en el siglo XI sobre las ruinas de una iglesia anterior. En el interior, se encuentra la cripta de San Andrés Apóstol, donde se conservan sus reliquias.
Al salir nuevamente a la plaza, el viajero lo hace transformado. La luz, el ruido, las voces del pueblo parecen distintas. La Catedral de San Andrés no se limita a ser observada: se siente. Es una presencia que acompaña cada paso por Amalfi, como un corazón antiguo que sigue latiendo bajo la piel de la ciudad.

San Fidelis Martir Duomo Amalfi Salerno (Italia) |
Sentarse allí unos minutos es imprescindible. Desde los escalones se observa cómo la ciudad baja el ritmo: los comerciantes cierran lentamente, los niños juegan en la plaza, las parejas caminan sin hablar, como si las palabras sobraran ante tanta belleza. El cielo se vuelve violeta, luego azul profundo, y las primeras luces del pueblo se encienden una a una, transformando Amalfi en un collar de estrellas humanas.
El paseo continúa de regreso hacia el mar, por calles aún más silenciosas, donde pequeñas lámparas iluminan nichos, fuentes escondidas y portales antiguos. Cada rincón parece una escena de un cuadro, cada sombra tiene profundidad y misterio. Cuando finalmente se llega nuevamente al puerto, la noche ha tomado posesión del paisaje. El agua refleja las luces como fragmentos de luna, y el aire es tan sereno que casi duele de hermoso.
Sentarse junto al mar con una copa de vino o un limoncello frío, observando las montañas que ahora son solo siluetas contra el cielo nocturno, es comprender que algunos lugares no se visitan: se quedan a vivir dentro de uno. No nos perdemos la oportunidad de saborear un sorbete de limón, una especialidad del lugar, el precio es una incógnita y a la vez puede ser una sorpresa, en este caso nos piden 8 euros.

Anoche en Amalfi Salerno (Italia) |
Para regresar a Salerno cogemos el bus que recorre toda la costa, precio 3 euros. Son 42 km de vértigo, cuando llegamos a Salerno estamos revueltos, se ha movido hasta la piedra del riñón.

Limón helado Amalfi Salerno (Italia) |
Cuando la noche ya se ha posado por completo sobre Amalfi, llega el momento de partir. La ciudad, aún tibia de luz y recuerdos, se queda atrás envuelta en un resplandor suave, como si se negara a despedirse del todo. Subir al bus nocturno es aceptar que el día ha terminado, pero también abrir la puerta a una nueva forma de contemplar la costa: más silenciosa, más profunda, casi secreta.
El motor arranca con un murmullo bajo y el vehículo comienza a ascender por la carretera serpenteante que bordea el mar. A través de la ventana, Amalfi se va convirtiendo en un collar de luces suspendido entre la montaña y el agua oscura. Las curvas de la carretera dibujan sombras y destellos, y el Mediterráneo, invisible en la negrura, se adivina por el rumor lejano de las olas y el reflejo tembloroso de la luna.
El interior del bus es un pequeño refugio en movimiento. Algunos pasajeros duermen, otros observan en silencio, y el mundo exterior parece pertenecer a otro plano. Cada curva revela nuevos pueblos colgados de la montaña, faroles que parpadean, terrazas encendidas como estrellas domésticas. El viaje se vuelve una sucesión de instantes suspendidos, donde el tiempo no avanza: simplemente flota.

Calles de Amalfi Salerno (Italia) |
A medida que se aproxima Salerno, el paisaje cambia. La costa se abre, la carretera se ensancha y las luces se multiplican, reflejándose sobre el agua como fragmentos de constelaciones caídas. Ya no es la intimidad de los pueblos pequeños, sino el pulso más amplio de una ciudad que respira de noche, con su puerto vivo y sus avenidas suaves.
Cuando el bus se detiene y los pies tocan el suelo de Salerno, el viajero siente una extraña mezcla de cansancio y plenitud. Amalfi queda atrás como un sueño dorado, guardado con cuidado en la memoria, mientras la noche, generosa, ofrece un nuevo escenario donde continuar el viaje.
El bus nos deja en la Plaza de la Concordia, desde allí el bus n°5 nos deja en el área de autocaravanas, precio 1,30 euros Día 15 de noviembre (sábado) Ruta: Salerno-Miori-Maiori-Salerno

Minori Salerno (Italia) |
El día comienza en el área Sosta Camper de Salerno GPS N40.6657792 E14.7876947 . La noche ha sido tranquila en un área que se ha llenado para pasar el fin de semana.
Hoy lo vamos a dedicar para seguir descubriendo la costa Amalfitana. Comenzamos andando hasta la plaza de la Concordia desde donde pasa el Bus a las 11:05 horas con destino a Minori precio 2,30€, es uno de los pueblos centrales de la costa Amalfitana.
En una hora más o menos estamos en Minori GPS N40.649338 E14.626663 es un encantador pueblo costero conocido por sus playas de arena fina, aguas cristalinas y un ambiente relajado y tranquilo. El pueblo es famoso por su producción de limones, y es un lugar ideal para degustar los deliciosos productos locales, como el limoncello, el limón confitado y la pasta con limón.
El pueblo tiene un encanto especial, con sus calles estrechas y empinadas, sus casas coloridas y sus jardines exóticos. Es un lugar ideal para explorar a pie, descubriendo rincones escondidos y disfrutando de la belleza natural de la Costa Amalfitana.

Villa Romana de Minori Salerno (Italia) |
Minori se descubre con el paso lento de quien no busca monumentos, sino instantes. Es un pueblo que no se impone: se deja querer. Al llegar, el mar aparece sereno, casi doméstico, extendiéndose frente a una franja de casas claras que descansan al pie de las montañas, como si el paisaje hubiera decidido protegerlas del mundo.
El paseo comienza junto al mar, por el pequeño malecón donde el aire huele a sal y a limón. Las olas rompen con una suavidad constante y las barcas de pescadores se balancean con una calma antigua. No hay prisa en Minori; todo invita a caminar despacio, a respirar hondo, a mirar sin necesidad de interpretar. La vida aquí sucede a un ritmo humano, sin espectáculo, sin ruido.
Desde la costa, uno se interna en las calles del pueblo, estrechas y luminosas, flanqueadas por fachadas claras, balcones de hierro forjado y macetas que desbordan buganvillas, albahaca y geranios. Las puertas abiertas dejan escapar aromas de cocina casera: tomate, pan caliente, albahaca, café. Los vecinos conversan desde las ventanas, los niños juegan en las esquinas, y el visitante se siente, sin saber cómo, parte de ese tejido invisible que sostiene la vida del lugar.

Basílica de Santa Trofimena Minori Salerno (Italia) |
Más adentro, el paseo conduce hacia la Basílica de Santa Trofimena, corazón espiritual de Minori. Su fachada sencilla contrasta con la riqueza silenciosa de su interior, donde la luz se filtra con una delicadeza casi maternal. Permanecer allí unos minutos es comprender que la belleza no siempre necesita grandeza; a veces basta la calma.
Al regresar hacia el mar, el sol se refleja en las fachadas y convierte las calles en corredores de oro suave. Sentarse en una terraza con una copa de vino blanco, una granita de limón o una porción de la famosa pastelería local es cerrar el paseo con la sensación de haber descubierto un secreto bien guardado.
La Basílica de Santa Trofimena GPS N40.6501892 E14.6252947 se alza en el corazón de Minori como un refugio de luz y de memoria, discreta y serena, profundamente unida al pulso cotidiano del pueblo. No impone su presencia; la ofrece. Desde la plaza, su fachada clara parece respirar el mismo aire que los vecinos, como si la iglesia fuera una prolongación natural de la vida que la rodea.

Playa de Minori Salerno (Italia) |
Al cruzar sus puertas, el mundo exterior se atenúa. La luz entra con suavidad, filtrada por las ventanas altas, y se posa sobre los mármoles, los altares laterales y las bóvedas con una delicadeza casi maternal. Todo invita a bajar la voz, incluso los pensamientos. La atmósfera no es solemne, sino cercana: un espacio donde la fe convive con la calma.
En el presbiterio, bajo el altar mayor, reposan las reliquias de Santa Trofimena, patrona de Minori, traídas según la tradición por el mar hace siglos. Su presencia no se percibe como un objeto antiguo, sino como una compañía viva. Los habitantes del pueblo entran y salen con gestos sencillos —una vela, una oración breve, un suspiro—, y el visitante comprende que esta basílica no es solo monumento: es hogar espiritual.
Los detalles arquitectónicos se descubren poco a poco: columnas suaves, frescos que narran sin imponerse, dorados discretos que capturan la luz sin alardes. Todo está en equilibrio, como si el edificio hubiera aprendido a hablar el mismo idioma que Minori: el de la modestia luminosa.

Maiori Salerno (Italia) |
Caminamos desde Minori hacia Maiori como quien no persigue un destino, sino una emoción. El mar estaba allí desde el primer paso, respirando a mi lado, extendiéndose infinito y azul, mientras el aire tibio traía consigo el perfume de los limoneros y la sal antigua de las piedras. El camino, estrecho y curvado, parecía conocerme; me guiaba sin palabras, como si hubiese sido trazado no para llegar, sino para sentir.
Cada muro de piedra sostenía siglos de paciencia, cada balcón colgaba su ropa blanca como banderas de una vida sencilla y hermosa. El sol descendía lentamente, dorando las fachadas, y yo avanzaba dentro de esa luz como quien camina dentro de un recuerdo que aún no ha ocurrido. El Mediterráneo, incansable, me hablaba en su lengua de espuma y profundidad, y yo le respondía en silencio, con el corazón abierto.
Cuando Maiori apareció al fondo del sendero, no lo hizo como una ciudad, sino como una promesa. Su paseo marítimo se extendía amplio, luminoso, casi ceremonial, y supe que había llegado no a un lugar, sino a un estado del alma. Me senté frente al mar, con los pies cansados y el espíritu sereno, comprendiendo que algunos viajes no se miden en kilómetros, sino en latidos. Y allí, entre Minori y Maiori, aprendí que el amor por la vida también se camina.

Playa de Maiori Salerno (Italia) |
Maiori se abre al viajero como una respiración larga y luminosa después de los acantilados cerrados del camino. Llegar a ella es sentir que el cuerpo se destensa, que el alma baja la guardia, que el tiempo deja de apremiar. Frente al mar, la ciudad no se protege: se entrega. Su paseo marítimo se extiende amplio, casi ceremonial, con palmeras que marcan el ritmo lento de las horas y bancos que invitan a quedarse sin motivo, simplemente porque sí.
Las fachadas claras recogen la luz como si la conservaran para la noche, y las ventanas, abiertas casi siempre, dejan escapar voces, platos, risas, el rumor cotidiano de una vida sencilla y hermosa. El aire huele a café recién hecho, a pan caliente, a sal marina, a limones maduros. Todo se mezcla en una fragancia que no se olvida, una identidad invisible que solo existe en lugares donde el tiempo no ha aprendido a correr.
El mar, siempre presente, no es un fondo: es un personaje. Cambia de humor, de color, de respiración, pero nunca se ausenta. Por la mañana es transparente y tranquilo; al mediodía, intenso y vibrante; al atardecer, profundo y dorado, como si guardara en su superficie la memoria del sol. Y la gente camina junto a él sin prisa, como quien acompaña a un viejo amigo.

Puerto de Maiori Salerno (Italia) |
En las tardes, cuando la luz empieza a inclinarse, Maiori se vuelve casi irreal. Las montañas que la rodean se tiñen de violeta, las terrazas se llenan de conversaciones suaves, y el paseo marítimo se transforma en un río humano que no busca llegar a ninguna parte. Se camina para mirar, para sentir, para estar. Los niños juegan, las parejas se toman de la mano, los ancianos observan el mundo con esa sabiduría tranquila de quien ya no necesita demostrar nada.
Y entonces comprendes que Maiori no es solo un lugar: es una forma de estar en el mundo. Una manera de habitar el día sin pelear con él, de aceptar el ritmo natural de las cosas, de escuchar al mar como se escucha al propio corazón. Aquí la vida no se impone, se desliza.
Cuando cae la noche y las luces se reflejan sobre el agua, Maiori no pierde su encanto: lo profundiza. El murmullo de las olas acompaña las cenas lentas, las palabras se vuelven más íntimas, y el cielo, abierto y oscuro, parece abrazar la ciudad con una calma antigua. Y tú, sentado frente al mar, entiendes que algunos lugares no se visitan: se quedan contigo. Aprovechamos para comer en un restaurante que nos recomiendan Mammato1890 GPS N40.6485647 E14.6397661 , pedimos sendas pizzas con la bebida y el servicio de mesa y salimos a 15 euros por persona.

Chiesa di San Giacomo Maiori Salerno (Italia) |
Lo primero que vemos y visitamos Chiesa di San Giacomo GPS N40.6483037 E14.6404755, se sitúa directamente en el lungomare de Maiori, integrada en el frente marítimo y en el flujo principal del paseo. Su presencia resulta tranquila dentro de un entorno abierto y muy transitado, sin imponerse sobre el paisaje urbano ni competir con la amplitud del mar.
La fachada es sencilla y proporcionada, adaptada al carácter del paseo marítimo. No busca monumentalidad; funciona como una referencia clara y estable dentro del recorrido costero. La proximidad del mar se percibe incluso desde el acceso, tanto por la luz como por el ambiente abierto que la rodea.
El interior es de una sola nave y dimensiones contenidas. Predominan los tonos claros, con una iluminación natural que mantiene el espacio equilibrado y legible. La decoración es sobria, con altares laterales simples y elementos religiosos dispuestos sin exceso ornamental.

Interior Chiesa di San Giacomo Maiori Salerno (Italia) |
Comenzamos a caminar por el lungomare de Maiori cuando la tarde ya se inclinaba hacia el oro. El mar respiraba lento, casi en silencio, y el paseo marítimo se extendía ante nosotros como una cinta de luz, bordeado de palmeras que parecían custodiar el paso de los días. Cada banco, cada farola, cada sombra proyectada sobre las baldosas guardaba la huella invisible de quienes habían pasado antes, caminando sin prisa, como nosotros, siguiendo únicamente el latido del momento.
El aire estaba tibio y lleno de sal, y a cada paso el rumor del mar se mezclaba con las conversaciones suaves de la gente, el tintinear de las cucharillas, el roce de las sillas en las terrazas. Maiori vivía su hora más bella: ni día ni noche, ese instante suspendido donde todo parece posible y nada duele. Caminábamos sin pensar, dejándonos llevar por el ritmo del agua, por el murmullo del mundo, por la sensación extraña de pertenecer, aunque fuera solo por unos pasos, a ese lugar eterno.

Lungomare Maiori Salerno (Italia) |
A medida que avanzábamos, la ciudad quedaba atrás lentamente y el paisaje se volvía más íntimo, más antiguo. El camino se estrechaba, las luces se espaciaban, y el sonido del mar ganaba presencia, profundo, constante, como una respiración que acompaña. Entonces apareció ella, recortada contra el cielo que empezaba a oscurecer: la Torre Normanna. Firme, silenciosa, vigilante, como si llevara siglos observando las mismas aguas, los mismos pasos, los mismos sueños que vienen y se van.
Nos detuvimos frente a la torre cuando el sol ya se despedía del todo. La piedra, teñida de tonos ámbar y violeta, parecía guardar la memoria del mundo. Allí comprendimos que caminar no era moverse, sino recordar sin saber qué. Que algunos lugares no se recorren: se sienten. Y que entre el lungomare de Maiori y la Torre Normanna habíamos caminado no solo un tramo de costa, sino un pequeño fragmento de eternidad.

Torre Normanna
Maiori Salerno (Italia) |
Continuamos hasta el Palazzo Mezzacapo buscando un poco de sombra y encontramos un espacio sorprendentemente tranquilo. El jardín se abre como un rectángulo ordenado y fresco en medio de la ciudad, con palmeras altas, naranjos, bancos de piedra y senderos que invitan a caminar sin prisa. El ruido del tráfico desaparece casi por completo y lo sustituye el sonido del agua y de las hojas moviéndose con la brisa.

Palazzo Mezzacapo Maiori Salerno (Italia) |
Caminamos por los senderos observando los detalles: las macetas antiguas, las flores de temporada, la geometría sencilla del diseño. No es un jardín ostentoso ni recargado; su encanto está en el equilibrio y en la sensación de refugio que ofrece. Nos sentamos unos minutos bajo la sombra de una palmera, descansando, viendo pasar a la gente, dejando que el tiempo se ordenara solo.
Desde allí se percibe otra cara de Maiori, más tranquila y cotidiana. El palacio y su jardín funcionan como un pequeño paréntesis dentro del movimiento constante del pueblo. Al salir, el contraste con la calle y el mar resulta más claro: ese espacio verde no es solo decorativo, es una pausa necesaria.
Los jardines interiores, con forma de Cruz de Malta, son un oasis de frescura durante los meses de verano, con vasijas enterradas conectadas entre sí y atravesadas por una rama del río Reginna.

Iglesia de San Domenico Maiori Salerno (Italia) |
Para terminar después del jardín del Palazzo Mezzacapo, caminamos hacia la iglesia de San Domenico, situada en una zona más tranquila de Maiori. El entorno cambia: menos movimiento, menos ruido, más espacio para observar. La fachada es sobria y clara, sin grandes pretensiones, integrada en la vida cotidiana del pueblo. No parece un lugar pensado para impresionar, sino para acompañar.
Entramos y el ambiente se vuelve inmediatamente más fresco y silencioso. La luz entra filtrada, suave, marcando las formas del interior y creando una sensación de recogimiento natural. Nos sentamos unos minutos. No para hacer nada en especial, simplemente para estar.
Esperamos al bus que pasa a las 17:20 horas y nos devuelve a la ciudad de Salerno. Llegamos tan revueltos o más que ayer, pues la carretera se las trae. El conductor del bus es un auténtico maestro porque la dificultad es máxima.

Campo de limoneros Maiori Salerno (Italia) |
Una vez en Salerno solamente nos queda coger el bus n° 5 que nos deja en el área de autocaravanas. Día 16 de noviembre (domingo) Ruta: Salerno

Relicario Rettoria de San Giorgio Salerno (Italia) |
El día comienza en el área Sosta Camper de Salerno. La noche ha sido genial. Después de varios días aquí, hoy vamos a descubrir la ciudad de Salerno que tiene mucho que ofrecer.
Para llegar al centro histórico tenemos que coger el bus 40, los billetes 1,30€ se compran en el Tabacchi que está a 20 metros
Llegamos a nuestro primer punto es la Rettoria de San Giorgio GPS N 40.6788321 E14.7566225, allí nos ofrecen comprar por 6 euros, tarifa senior el bono Salerno Sacra, que además incluye la Catedral y la capilla Palatina.
Nos quedamos admirados con la visita a esta iglesia porque no tiene un centímetro sin pintar, es una verdadera locura su visualización.
La Rettoria de San Giorgio en Salerno es una hermosa iglesia barroca ubicada en el corazón de la ciudad, en Via Duomo, 19. Es considerada una de las iglesias más bellas de Salerno y es famosa por sus frescos de alta calidad, realizados por artistas como Francesco Solimena y Angelo Solimena.

Bóveda de la Rettoria de San Giorgio Salerno (Italia) |
La iglesia tiene sus orígenes en el siglo VIII, cuando fue construida sobre las fundaciones de una iglesia anterior dedicada al santo oriental. A lo largo de los siglos, ha sufrido varias transformaciones, incluyendo una importante renovación en el siglo XVII que le dio su actual aspecto barroco.
El interior de la iglesia ostenta valiosos murales, entre los que destacan los paneles murales de Angelo Solimena con las "Historias de la vida de San Benito" en la bóveda y el llamado "Paraíso Salernitano" en la cúpula. El hijo de Angelo, el más famoso Francesco Solimena, pintó los frescos, gravemente dañados, con las Historias de Santa Tecla, Arquelana y Susana, que datan de alrededor de 1680, y el gran lienzo que representa "San Miguel Derrotando a los Gigantes" de 1690.
Además, la Rettoria di San Giorgio presenta un espacio recogido, de proporciones moderadas y organización clara, donde la sobriedad arquitectónica sirve de marco a un conjunto artístico de notable interés.

Frescos de la Rettoria de San Giorgio Salerno (Italia) |
Dentro del templo se conservan dos importantes pinturas de Andrea Sabatini de Salerno, considerado el pintor renacentista más relevante del sur de Italia. Estas obras constituyen el principal valor artístico del recinto:
“Monja orante” (1523), una pintura de gran sensibilidad expresiva, en la que Sabatini demuestra un dominio refinado del dibujo, del modelado de las figuras y del equilibrio compositivo, propios del lenguaje renacentista. La figura aparece recogida en actitud de oración, con un tratamiento sereno del rostro y una delicada construcción de la luz.
“Virgen con el Niño Jesús, rodeada de santos”, una composición más compleja, donde la disposición armónica de las figuras, la relación entre los planos y el uso contenido del color reflejan la madurez estilística del autor. La escena combina solemnidad y cercanía, integrando las figuras sagradas en una estructura perfectamente equilibrada.
A este conjunto se suma un fresco de Michele Ricciardi situado en la sacristía, que representa la “Virgen entregando la casulla a San Ildefonso”. La obra destaca por su dinamismo narrativo y por el tratamiento fluido del color, aportando un contrapunto barroco al lenguaje renacentista de las pinturas de Sabatini.

Crucifixión de Angelo Solimena Rettoria de San Giorgio Salerno (Italia) |
El altar de mármol completa el programa artístico del templo. Está ricamente decorado con ángeles y bajorrelieves de gran calidad técnica, entre los que sobresalen las inserciones de nácar, cuya elaboración minuciosa aporta luminosidad y riqueza material al conjunto sin romper la armonía general del espacio.

Portada Duomo Salerno (Italia) |
Desde aquí hay un paso hasta el Duomo GPS N40.6801643 E14.7574741, nada traspasar la puerta nos encontramos con el cuadriportico, es de una belleza inusitada.
El cuadriportico del Duomo de Salerno es uno de los espacios más representativos y mejor conservados del complejo catedralicio. Funciona como un gran atrio previo al templo, un espacio de transición entre la ciudad y el ámbito sagrado, donde arquitectura, historia y silencio se organizan en equilibrio.
El patio está rodeado por cuatro galerías porticadas sostenidas por veintiocho columnas antiguas de mármol, procedentes de edificios romanos reutilizados, cuyos capiteles variados crean una secuencia visual rica y rítmica. Sobre las columnas se elevan arcos de clara influencia islámica, que aportan ligereza al conjunto y evidencian la fusión cultural propia del sur de Italia en época normanda.

Cuadriportico Duomo Salerno (Italia) |
En los muros del perímetro se integran sarcófagos romanos y fragmentos escultóricos reutilizados, convertidos en parte esencial del diseño arquitectónico. Estos restos antiguos no se presentan como piezas aisladas, sino como elementos vivos de la construcción, reforzando la sensación de continuidad histórica del lugar.
En el centro del patio se encuentra una fuente sencilla que ordena el espacio y refuerza la simetría del conjunto. El pavimento, compuesto por grandes losas de piedra, acentúa la geometría clara del recinto. Desde este punto, la fachada principal de la catedral se percibe en toda su dimensión, con las puertas de bronce bizantinas al fondo y el campanile elevándose a un lado como referencia vertical.
El Duomo de Salerno, oficialmente Cattedrale Primaziale Metropolitana di Santa Maria degli Angeli, San Matteo e San Gregorio VII, constituye el corazón histórico, artístico y espiritual de la ciudad. Su construcción comenzó a finales del siglo XI, entre 1076 y 1085, por iniciativa de Roberto el Guiscardo, el gran caudillo normando que había convertido Salerno en una de las capitales más importantes del sur de Italia. La catedral fue consagrada en 1084 por el papa Gregorio VII, quien en aquellos años residía en Salerno y cuya tumba se conserva aún en el interior del templo.

Capilla San Gennaro Duomo Salerno (Italia) |
El edificio se alza sobre un complejo de estructuras anteriores, romanas y paleocristianas, y desde su origen refleja una fusión excepcional de culturas: normanda, bizantina, árabe y latina. Esta mezcla es visible ya desde el exterior, comenzando por su amplio atrio porticado, rodeado por antiguas columnas romanas reutilizadas y decorado con arcos de clara influencia islámica. En los muros del atrio se conservan varios sarcófagos romanos, integrados como parte del conjunto monumental. El acceso principal está marcado por un portal románico flanqueado por esculturas de leones, símbolos de poder y protección, y por unas imponentes puertas de bronce de procedencia bizantina realizadas en Constantinopla a finales del siglo XI. A la derecha del conjunto se eleva el elegante campanile del siglo XII, de más de cincuenta metros de altura, uno de los ejemplos más bellos del románico meridional, con una estructura que combina armoniosamente elementos normandos, árabes y bizantinos.

Cristo Yaciente en la Capilla del Rosario Duomo Salerno (Italia) |
El interior del Duomo adopta una planta basilical de tres naves separadas por pilares y columnas antiguas, con tres ábsides en la cabecera. Aunque su estructura medieval permanece, el aspecto actual del espacio responde en gran parte a las transformaciones barrocas realizadas tras el devastador terremoto de 1688, que introdujo una decoración más rica y teatral, especialmente en bóvedas, altares y muros. A pesar de estas intervenciones, se conservan importantes vestigios medievales, como los dos ambones del siglo XII, decorados con mosaicos de tradición normando-bizantina, y fragmentos de mosaicos absidales de finales del siglo XII, de vivos colores y fuerte carácter simbólico.

Mosaicos del Duomo Salerno (Italia) |
A lo largo de las naves y en las capillas laterales se despliega un notable conjunto de obras pictóricas barrocas, entre las que destacan pinturas de artistas como Francesco Solimena y Francesco De Mura, junto a un fresco gótico del siglo XIV que representa a la Virgen con el Niño, testimonio de la etapa anterior a las reformas barrocas. En el área presbiteral y en los espacios cercanos al ábside se encuentran varias tumbas monumentales, entre ellas la del propio papa Gregorio VII y la de importantes figuras vinculadas a la historia normanda de Salerno.
Bajo el altar mayor se abre la cripta de San Mateo, uno de los espacios más sugestivos del conjunto. Se accede a ella desde el interior de la catedral mediante una amplia escalinata que conduce a un nivel inferior, donde el ambiente cambia de manera inmediata: la luz se vuelve más contenida, la atmósfera más recogida y el espacio adquiere un carácter profundamente solemne.
La cripta fue reorganizada en el siglo XVII en pleno período barroco, lo que explica la riqueza decorativa de su arquitectura. El espacio se articula en varias naves separadas por columnas y pilastras que sostienen bóvedas completamente decoradas con frescos de temática bíblica y escenas relacionadas con la vida del evangelista San Mateo. La policromía es intensa: azules, dorados, rojos y ocres se combinan con estucos y mármoles de distintos tonos, creando un conjunto visual continuo y envolvente.

Cripta Duomo Salerno (Italia) |
En el centro se encuentra el altar mayor, bajo el cual se custodian las reliquias de San Mateo, traídas a Salerno en el siglo X. Este punto focal concentra la atención del conjunto, tanto por su significado religioso como por la riqueza de los materiales empleados. El pavimento de mármoles policromos refuerza la sensación de solemnidad y orden, guiando el recorrido hacia el corazón del espacio.

Reliquias de San Mateo Duomo Salerno (Italia) |
Los muros y las bóvedas están cubiertos por una decoración pictórica abundante pero organizada, que transforma la cripta en una narración visual continua. No se trata de una simple ornamentación, sino de un programa iconográfico coherente, pensado para envolver al visitante en un discurso espiritual y artístico unitario.

Borgo Salerno (Italia) |
Nos adentramos en el Borgo de Salerno constituye el tejido urbano más antiguo y representativo de la ciudad, un espacio donde la historia no se presenta como una sucesión de monumentos aislados, sino como una continuidad viva. Situado entre el frente marítimo y las primeras pendientes de la colina, el Borgo se ha desarrollado de forma orgánica, adaptándose al terreno y a las necesidades de quienes lo han habitado a lo largo de los siglos.
Su trazado urbano es irregular, compuesto por calles estrechas que se cruzan sin una geometría rígida, pasajes cubiertos, escalinatas y pequeñas plazas que aparecen de manera inesperada. Esta estructura responde a un crecimiento progresivo, donde cada época ha dejado su huella sin borrar del todo la anterior. Bajo los edificios actuales se conservan restos romanos; sobre ellos se superponen muros medievales, reformas renacentistas y añadidos posteriores, formando un paisaje arquitectónico denso y complejo.

Borgo Salerno (Italia) |
La relación entre espacio público y privado es especialmente estrecha. Las viviendas se abren directamente a la calle, los balcones casi se tocan, las puertas permanecen abiertas gran parte del día y la vida cotidiana se derrama hacia el exterior. El Borgo no es un lugar pensado para el tránsito rápido, sino para el desplazamiento lento, para la observación y el encuentro.
A lo largo del recorrido aparecen iglesias, oratorios y pequeñas rectorías que actúan como puntos de referencia dentro del entramado urbano. Estos edificios religiosos no destacan por su monumentalidad exterior, sino por su integración en el barrio y por su función comunitaria. Muchas de ellas conservan en su interior importantes obras de arte, visibles solo para quien se detiene y entra.
El comercio tradicional sigue siendo una parte esencial del Borgo. Pequeñas tiendas, mercados, talleres artesanos y locales familiares ocupan los bajos de los edificios, manteniendo una economía de proximidad que refuerza el carácter auténtico del barrio. La mezcla de olores, sonidos y movimientos forma parte de su identidad cotidiana.

Borgo Salerno (Italia) |
El Borgo de Salerno no busca impresionar; se deja descubrir. Es un espacio donde la ciudad se muestra tal como es, sin escenografía, conservando un equilibrio delicado entre memoria y uso diario. En él, el pasado no se contempla desde fuera, sino que se atraviesa, se habita y se comparte, convirtiéndose en una experiencia urbana continua y profundamente arraigada.

Portada de la Iglesia Palatina de Salerno (Italia) |
Seguimos descubriendo Salerno y caminamos hasta la iglesia Palatina GPS N40.679668 E14.7529197, tenemos que aprovechar porque cierran a las 14:00 horas, precio 1.50 euros.
La Iglesia Palatina de Salerno, conocida como San Pietro a Corte, es uno de los edificios más significativos para comprender el origen medieval de la ciudad y su papel político durante la dominación longobarda. Se encuentra en pleno centro histórico, integrada en un área densamente construida, aunque su estructura revela claramente que en origen formaba parte de un complejo palaciego de gran relevancia.
El edificio fue construido en el siglo VIII como capilla palatina de los príncipes longobardos, destinada al culto privado de la corte. No se trataba de una iglesia parroquial abierta a la comunidad, sino de un espacio religioso ligado directamente al poder, pensado para ceremonias vinculadas a la autoridad civil y religiosa del principado de Salerno. Su función explica tanto su ubicación como su configuración arquitectónica, más cercana a un edificio institucional que a un templo popular.

Interior Iglesia Palatina de Salerno (Italia) |
La iglesia se sitúa a un nivel superior respecto a la calle actual, consecuencia de la acumulación de estratos urbanos a lo largo de los siglos. El acceso mediante una escalinata subraya esta separación física y simbólica entre el espacio del poder y la ciudad. Desde el exterior, el edificio no destaca por una fachada monumental; su importancia se revela al comprender su contexto histórico y su relación con el antiguo palacio.
El interior presenta una planta compacta y bien definida, con un espacio único cubierto por bóvedas que refuerzan la sensación de solidez y control. Los muros son gruesos y la estructura responde a una arquitectura funcional, pensada para durar y para transmitir estabilidad. La iluminación natural es limitada, entrando de forma puntual, lo que genera un ambiente recogido y favorece la concentración visual en las superficies decoradas.
En las paredes se conservan restos de frescos medievales, aunque fragmentarios, que permiten identificar un lenguaje pictórico de clara influencia bizantina y longobarda. Las figuras aparecen rígidas, frontales, con escasa profundidad espacial y una fuerte carga simbólica. Los colores, hoy atenuados por el tiempo, conservan una coherencia cromática que ayuda a imaginar el programa decorativo original, concebido para reforzar el carácter sagrado y ceremonial del espacio.

Subterráneo Iglesia Palatina de Salerno (Italia) |
En el nivel subterráneo de la Iglesia Palatina de San Pietro a Corte se encuentra un oratorio de gran valor histórico y artístico, cuyo elemento más destacado es el conjunto de frescos de estilo bizantino que decoran sus muros. Este espacio, más antiguo y apartado del recorrido principal, conserva una atmósfera claramente diferenciada, marcada por la penumbra, la humedad controlada y la cercanía física con los restos arqueológicos romanos.
Los frescos representan figuras de santos dispuestas de forma frontal, siguiendo los cánones iconográficos bizantinos. Las imágenes se caracterizan por una marcada rigidez formal, contornos bien definidos y una escasa profundidad espacial, elementos propios de un lenguaje simbólico que prioriza el significado espiritual sobre la representación naturalista. Los colores, hoy suavizados por el paso del tiempo, conservan tonos ocres, rojizos y azules apagados, aplicados de manera uniforme sobre el soporte mural.

Frescos del Subterráneo Iglesia Palatina de Salerno (Italia) |
Entre las representaciones destaca de forma particular la imagen de Santa Caterina d'Alessandria, reconocible por sus atributos iconográficos. La figura aparece tratada con solemnidad y hieratismo, integrada en el conjunto de santos que conforman una especie de presencia coral, más simbólica que narrativa. La disposición de las imágenes sugiere un espacio concebido para la devoción privada y la contemplación, más que para la liturgia pública.
El estado fragmentario de los frescos no resta valor al conjunto; al contrario, permite percibir las distintas fases de ejecución y conservación, así como la superposición de capas históricas. Estas pinturas constituyen un testimonio excepcional de la difusión del arte bizantino en el sur de Italia y de su integración en el contexto longobardo de Salerno.

Frescos del Subterráneo Iglesia Palatina de Salerno (Italia) |
La Iglesia Palatina no puede entenderse como un edificio aislado, sino como parte de un sistema arquitectónico y político más amplio, ligado al gobierno longobardo y a la organización del poder en la ciudad. Su conservación permite leer, en un único lugar, la evolución de Salerno desde la Antigüedad hasta la Edad Media, mostrando cómo cada época se apoyó en la anterior sin borrarla completamente.

Fuente Giardino de Minerva de Salerno (Italia) |
Es la hora de comer y encontramos un sitio muy chulo restaurante Cívico 166 GPS N40.6792232 E14.7562789 . Pedimos sendos platos de calamares y una Pizza Cruda, lo llaman así porque el jamón de Parma lo ponen crudo sobre la masa de la pizza y una burrata con un cóctel Aperol, cada uno 20 euros.
Seguimos andando por el Borgo de Salerno, está bastante descuidado. Subimos al Giardino de Minerva GPS N40.6809675 E14.7512698 , precio 6 euros.
Está jardín del Palacio se levanta en la parte alta de la ciudad y desde el siglo XII fue propiedad de la familia Silvatico, a la cual pertenecía Matteo que durante finales del siglo XIII y XIV, era médico de Salerno y utilizaba el jardín para plantar plantas medicinales.
El Giardino della Minerva es uno de los espacios más singulares de Salerno y un ejemplo excepcional de jardín histórico ligado al conocimiento científico. Situado en la ladera que domina el centro histórico, el jardín se desarrolla en una serie de terrazas escalonadas que miran hacia el mar y la ciudad, integrándose de forma natural en la topografía del lugar.

Giardino de Minerva de Salerno (Italia) |
Su origen se remonta a la Edad Media, cuando estuvo vinculado a la Escuela Médica Salernitana, considerada la primera institución médica de Europa occidental. El jardín funcionaba como hortus simplicium, un espacio dedicado al cultivo de plantas medicinales utilizadas con fines terapéuticos y didácticos. Esta función científica y educativa distingue al Giardino della Minerva de otros jardines históricos de carácter exclusivamente ornamental.
El trazado se organiza en niveles conectados por escalinatas, muros de contención y pequeños recorridos que permiten observar las distintas especies vegetales. Cada terraza está pensada para favorecer la exposición solar y el control del agua, siguiendo criterios prácticos que responden a su uso original. Las plantas están identificadas y dispuestas de forma ordenada, manteniendo la relación entre botánica y medicina.
El conjunto combina elementos naturales y arquitectónicos: muros de piedra, balaustradas, fuentes y espacios de descanso que no rompen la continuidad visual del paisaje. Desde distintos puntos del jardín se obtienen vistas amplias sobre los tejados del centro histórico, el puerto y el golfo de Salerno, lo que refuerza su carácter de lugar elevado y estratégico.

Estanque del Giardino de Minerva de Salerno (Italia) |
A lo largo del tiempo, el Giardino della Minerva ha sido restaurado y adaptado, pero conserva su identidad original como espacio de conocimiento. Hoy funciona como jardín botánico y museo al aire libre, donde se mantiene viva la memoria de la tradición médica salernitana y su relación directa con el entorno natural.
Al atardecer, el Giardino della Minerva adquiere una dimensión distinta. La luz desciende de forma gradual sobre las terrazas escalonadas y el jardín cambia de ritmo. Las sombras se alargan sobre los muros de piedra y las plantas, y los colores se suavizan, perdiendo intensidad sin desaparecer.
Desde las zonas más altas, la vista sobre el centro histórico y el golfo de Salerno se vuelve más amplia y definida. El mar refleja los tonos cálidos del cielo, mientras la ciudad comienza a oscurecerse de manera progresiva. La disposición en terrazas permite observar cómo la luz se desplaza de un nivel a otro, marcando con claridad la geometría del conjunto.
Las plantas, organizadas por especies y funciones, quedan recortadas contra el cielo. El jardín, concebido originalmente con criterios prácticos, revela en este momento una lectura más visual y espacial. Los recorridos se vuelven más silenciosos y el sonido de la ciudad llega amortiguado.

Atardecer del Giardino de Minerva de Salerno (Italia) |
El atardecer no transforma el Giardino della Minerva en un espacio distinto, sino que hace visible su estructura y su relación con el paisaje. La combinación de vegetación, arquitectura y horizonte adquiere un equilibrio claro, donde el jardín se presenta como un punto de observación privilegiado sobre Salerno.

Marfiles del Museo Diocesano de Salerno (Italia) |
Y por último nos queda ver el Museo Diocesano que guarda una importante colección de arte Sacro GPS N40.6807246 E14.7577896 , las entradas conjuntas con el bono.
El Museo Diocesano de San Mateo, conocido como el Museo Diocesano de Salerno, es uno de los espacios culturales más importantes de la ciudad y un punto de referencia fundamental para comprender la historia religiosa y artística del sur de Italia. Se encuentra en pleno centro histórico de Salerno, en Largo Plebiscito, junto a la majestuosa Catedral de San Mateo, con la que mantiene una relación histórica y funcional muy estrecha. El museo está instalado en un antiguo palacio episcopal y custodia un patrimonio de extraordinario valor que abarca desde la Alta Edad Media hasta el siglo XVIII, ofreciendo al visitante un recorrido cronológico y temático por el arte sacro de la diócesis salernitana.

Crucifijo siglo XIII Museo Diocesano de Salerno (Italia) |
Entre las piezas más célebres destaca el ciclo de los marfiles medievales de Salerno, considerado la colección más importante y completa de marfiles cristianos medievales conservada en el mundo. Se trata de pequeñas placas talladas entre los siglos XI y XII, decoradas con escenas del Antiguo y del Nuevo Testamento, que probablemente formaban parte de un ambón o de un frontal de altar. Estas obras son fundamentales no solo por su valor artístico, sino también por su relevancia histórica, ya que testimonian los intensos intercambios culturales entre el Mediterráneo oriental y occidental durante la Edad Media.
Otro núcleo de gran interés es el de los Exultet, antiguos rollos litúrgicos miniados utilizados en la liturgia pascual, ricamente decorados y pensados para ser leídos y mostrados a los fieles durante la celebración. El museo alberga además una importante pinacoteca, con pinturas que van del siglo XIII al XVI, en las que se aprecia la evolución del arte sacro en Campania, con influencias bizantinas, góticas y renacentistas. A ello se suman esculturas, objetos de orfebrería, relicarios, monedas antiguas, textiles y paramentos litúrgicos, que permiten reconstruir la vida religiosa y social de la diócesis a lo largo de los siglos. Las Pinturas con obras de artistas como Andrea Sabatini, Francesco Solimena y Paolo De Matteis, y vemos dos maravillosos Riberas que decoran las salas del museo.
Las Esculturas son piezas de arte sacro de gran valor, como la Virgen con Niño del siglo XIV y el Arcángel Miguel de Francesco Solimena.

Tríptico del Museo Diocesano de Salerno (Italia) |
Cruz de Roberto Il Guiscardo, una cruz de madera cubierta con placas de latón incrustadas con piedras semipreciosas y esmaltes translúcidos, atribuida a Tondino del Guerrino de Siena.
Solamente nos queda abandonar el borgo y coger el bus n° 40 que nos deja en la puerta del área Sosta Camper. Día 17 de noviembre (lunes) Ruta: Salerno-Paestum-Castellabate-Paestum

Puerto de Salerno (Italia) |
El día comienza en el área Sosta Camper de Salerno. La noche cómo las anteriores buenas.
Nos levantamos prontito porque queremos hacer la excursión a la isla de Capri. Nos preparamos con todo lo necesario para pasar un buen día.
Desde la ciudad de Salerno hay dos alternativas para visitar la exclusiva isla de Capri. Una, es coger un ferry que sale desde el muelle de la plaza de la Concordia, precio 45 euros ida y vuelta por la naviera San Andreu, tarda tres horas, sale a las 7.30 horas y recorre todos los pueblos de la costa Amalfitana.
La segunda opción, la que elegimos nosotros, sale del muelle Manfredi por la naviera Alicost, precio 51 euros ida y vuelta, horario 8:40 horas y tarda dos horas directo, regreso 16:25 horas.
Para llegar cogemos el bus n° 5 cerca del área y en 20 minutos estamos en el muelle grande Manfredi. Nos llevamos la sorpresa de que un cartel indicativo anuncia la suspensión de los viajes a Capri por las condiciones del mar, aunque vemos que el mar en el puerto y en la playa está totalmente calmado.

Paestum (Italia) |
Ante este fastidio tenemos que replantearnos el día, decidimos marcharnos de Salerno y continuar el viaje hasta Paestum, está muy cerca a unos 40 km.
Pagamos la estancia en el área Sosta Camper de Salerno y nos cobran por los cuatro días 40 euros, es barato y el área está estupendamente situada.
El parking que tenemos de referencia está en la misma puerta del Yacimiento arqueológico Paestum, es privado y creo que cuesta 5 € diarios, cuando llegamos no hay nadie por lo que no podemos confirmar el precio GPS N40.4255 E15.0061.
Tenemos la desagradable sorpresa que la entrada al yacimiento está CHIUSO octubre noviembre y diciembre cierran todos los lunes.
Paestum tiene una iglesia Paleocristiana que afortunadamente está abierta porque están colocando el Belén
GPS N40.4239293 E15.0046658 .

Basílica paleocristiana de Paestum (Italia) |
La Iglesia Paleocristiana de Paestum, también conocida como Basílica de la Santísima Annunziata, es un impresionante ejemplo de arquitectura cristiana primitiva en Italia. Ubicada en el corazón del sitio arqueológico de Paestum.
Basílica paleocristiana de Paestum, construida entre los siglos IV y V d. C., cuando la antigua ciudad grecorromana de Poseidonia–Paestum ya estaba integrada en el Imperio romano cristianizado. La iglesia se edificó dentro del área urbana, cerca del antiguo foro romano, reutilizando materiales arquitectónicos procedentes de edificios clásicos anteriores, una práctica habitual en la Antigüedad tardía.
La basílica tenía una planta rectangular de tres naves, separadas por columnas, con un ábside semicircular orientado hacia el este. Aunque hoy se conservan principalmente los muros perimetrales y parte de la estructura, el edificio permite reconocer claramente su función litúrgica cristiana. En su interior se han hallado restos de pavimentos y elementos decorativos sobrios, acordes con la arquitectura paleocristiana primitiva, más funcional que monumental.

Naves de la Basílica paleocristiana de Paestum (Italia) |
La presencia de esta iglesia es especialmente significativa porque demuestra la continuidad de vida en Paestum después del declive de los grandes templos griegos y romanos. Mientras los famosos templos dóricos seguían dominando el paisaje, la comunidad cristiana se organizaba en nuevos espacios de culto, adaptando la ciudad a las nuevas necesidades religiosas y sociales.
La iglesia fue construida originalmente como una basílica "abierta", con un diseño que refleja la influencia de la arquitectura romana y griega. Con el tiempo, se transformó en una basílica "cerrada" con la adición de muros y un techo. La estructura actual presenta una fachada sencilla y un interior con tres naves, separadas por columnas antiguas reutilizadas de la ciudad romana.
Las columnas de la iglesia paleocristiana de Paestum reflejan claramente el proceso de reutilización del patrimonio clásico propio de la Antigüedad tardía. En efecto, no fueron talladas expresamente para la basílica, sino que proceden de edificios griegos y romanos anteriores de la ciudad, lo que se conoce como spolia.

Columnas Basílica paleocristiana de Paestum (Italia) |
Se trata principalmente de columnas de piedra caliza local, de proporciones sencillas, empleadas para separar las tres naves del edificio. No siguen un orden arquitectónico uniforme: algunas presentan capiteles de tipo corintio tardío, mientras que otras son más simples o muy erosionadas, lo que confirma su diverso origen. Esta falta de homogeneidad es característica de muchas iglesias paleocristianas, donde la función litúrgica primaba sobre la armonía formal heredada del clasicismo.
Las columnas cumplían un papel tanto estructural como simbólico. Estructuralmente sostenían los arcos y la cubierta de la nave central; simbólicamente, marcaban el paso del espacio profano al sagrado, guiando al fiel hacia el ábside, lugar central de la liturgia cristiana. Su reutilización en un contexto cristiano también tiene un valor ideológico: los elementos de la antigua ciudad pagana se integran y se “resignifican” dentro del nuevo culto.

Altar reciclado Basílica paleocristiana de Paestum (Italia) |
Aunque la iglesia ha sufrido modificaciones a lo largo de los siglos, conserva frescos y las decoraciones originales de la iglesia paleocristiana de Paestum, es importante señalar que se conservan muy pocos restos visibles, debido al abandono progresivo del edificio, a las transformaciones del área y a la acción del tiempo. Sin embargo, los datos arqueológicos permiten reconstruir, al menos de forma parcial, su aspecto decorativo original.
Las paredes interiores de la basílica estaban revestidas con enlucido de yeso y decoradas con pinturas murales al fresco, hoy prácticamente desaparecidas. Los fragmentos conservados indican una decoración sobria y simbólica, típica del arte paleocristiano temprano, basada más en el significado religioso que en el efecto naturalista. Predominaban los motivos geométricos, las bandas de color, y posiblemente símbolos cristianos como la cruz, el crismón o alusiones vegetales vinculadas a la idea de vida y resurrección.

Panorámica de Paestum (Italia) |
El ábside, como espacio litúrgico principal, debió de estar más ricamente decorado que el resto del edificio. Es probable que contuviera una pintura con temática cristológica o simbólica, aunque no se han conservado imágenes figurativas completas que permitan una identificación segura. También el pavimento pudo incluir elementos decorativos sencillos, quizá en opus signinum o con inserciones de mármol reutilizado, en coherencia con la austeridad general del conjunto.

Paestum (Italia) |
Tenemos que volver a replantearnos el día, decidimos ocupar el día visitando a la vecina Castellabate, está en la montaña y es uno de los pueblos más bonitos de Italia y Patrimonio Mundial de la UNESCO.
El viaje de Paestum a Castellabate es un recorrido breve pero muy sugerente, que permite pasar del gran paisaje arqueológico de la Magna Grecia a uno de los pueblos históricos más representativos del Cilento, declarado Patrimonio de la Humanidad. La distancia entre ambos lugares es de unos 25 kilómetros, que se recorren en aproximadamente 40–45 minutos en coche, atravesando una zona de colinas, olivares y vistas al mar Tirreno.
Saliendo de Paestum, tras la visita a los templos dóricos y al museo arqueológico, el camino se dirige hacia el sur siguiendo la llanura del Sele y luego asciende suavemente hacia el interior. A medida que se avanza, el paisaje cambia: los campos abiertos dejan paso a colinas cubiertas de olivos, pequeñas aldeas rurales y panorámicas cada vez más amplias sobre la costa. El trayecto ya anticipa el carácter más medieval y paisajístico de Castellabate, en contraste con la monumentalidad clásica de Paestum.

Panorámica de la sierra de Castellabate (Italia) |
Al llegar a Castellabate, el visitante se encuentra con un borgo medieval fundado en el siglo XII alrededor de su castillo, situado en lo alto de una colina a más de 270 metros sobre el nivel del mar. Desde allí se disfruta de una de las vistas más espectaculares del Cilento, con el mar, los pueblos costeros y, en días despejados, incluso el perfil del golfo de Salerno. El centro histórico, perfectamente conservado, está formado por calles estrechas, arcos, plazas pequeñas y palacios nobles, que transmiten una atmósfera auténtica y tranquila.
El viaje Paestum–Castellabate tiene también un fuerte valor cultural, ya que conecta dos momentos históricos muy distintos: la antigüedad griega y romana de Paestum y la Edad Media y época moderna de Castellabate. A ello se suma el aspecto natural y gastronómico, con la posibilidad de degustar productos típicos del Cilento, como el aceite de oliva, los higos, la mozzarella de búfala y el pescado fresco en las localidades costeras cercanas, como Santa Maria o San Marco di Castellabate. Tenemos como referencia un parking en la calle, es un ensanchamiento donde puedes dejar el coche a unos 400 metros del centro GPS N40.2824 E14.9584.

Borgo Castellabate (Italia) |
Paseamos por el Borgo Histórico es uno de los conjuntos medievales mejor conservados del sur de Italia y un símbolo del territorio del Cilento. Situado sobre una colina a más de 270 metros de altura y con una posición dominante sobre la costa tirrena, el pueblo ofrece una combinación excepcional de historia, arquitectura y paisaje, que explica su inclusión dentro del área declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO junto con el Parque Nacional del Cilento, Vallo di Diano y Paestum.
El origen de Castellabate se remonta al siglo XII, cuando el abad Costabile Gentilcore mandó construir el Castillo del Abad en 1123 como núcleo defensivo y administrativo del territorio. A partir de esta fortaleza se desarrolló el borgo, siguiendo un trazado típicamente medieval, adaptado a la topografía del lugar. El centro histórico está rodeado por restos de murallas, con puertas monumentales como Porta della Terra, que marcaban el acceso principal al pueblo.

Borgo Castellabate (Italia) |
Pasear por el borgo significa recorrer un entramado de calles estrechas y empedradas, escalinatas, arcos y pequeñas plazas que se abren de forma inesperada a miradores panorámicos sobre el mar y las colinas del interior. Entre los edificios más destacados se encuentran la Basílica de Santa María de la Asunción, con su campanario y su interior de estilo barroco sobrio, varios palacios nobles de los siglos XVII y XVIII, y numerosas viviendas de piedra que conservan balcones, portales y elementos arquitectónicos originales.
El borgo histórico de Castellabate no es solo un lugar monumental, sino también un espacio vivo, donde se mantienen tradiciones locales, fiestas religiosas y una fuerte identidad comunitaria. Su fama internacional se vio reforzada por la película “Benvenuti al Sud”, rodada en parte en el centro histórico, aunque el verdadero atractivo del lugar sigue siendo su atmósfera auténtica, alejada del turismo masivo. Puedes descubrir rincones escondidos, arcos antiguos y plazas pintorescas. La plaza principal es un lugar emblemático, donde se filmó la película "Benvenuti al Sud".

Panorámica desde el castillo deCastellabate (Italia) |
Solamente encontramos un restaurante abierto en esta época del año Bottechino GPS N 40.2796648 E14.9490513 , anunciando un menú con platos de la región Campania con buenos precio, probamos una fritada de escarola, cebolla morada, aceitunas y alcaparras muy buenos, luego una pasta con bacalao, el postre y la bebida 19.50 euros.
Ya hemos dado tiempo para que abran el castillo situado en la parte más alta, precio de la entrada 1 euro GPS N 40.2792276 E14.9490839 .
El Castello dell'Abate constituye el corazón histórico, político y simbólico de Castellabate, y su importancia va mucho más allá de su función militar. Su construcción en 1123 por el abad Costabile Gentilcore responde a un momento clave de reorganización del territorio del Cilento, cuando la poderosa abadía benedictina de Cava de' Tirreni ejercía un control directo sobre amplias zonas de Campania meridional. El castillo no era solo una fortaleza, sino también la sede del poder feudal y administrativo, desde donde se gobernaba el territorio circundante.

Castillo de Castellabate (Italia) |
Desde el punto de vista urbanístico, el castillo dio origen al propio borgo: las casas, las calles y las murallas se desarrollaron de forma concéntrica y adaptada a la colina, siguiendo un esquema defensivo típico de los asentamientos medievales. La relación entre el Castello dell'Abate y el núcleo urbano es total: el edificio domina el paisaje y, al mismo tiempo, organiza visual y funcionalmente el pueblo. Las antiguas murallas y puertas, hoy en parte conservadas, formaban un sistema unitario con el castillo, garantizando la protección de la población frente a ataques terrestres y marítimos.
Arquitectónicamente, el castillo presenta una estructura compacta, con muros de gran espesor realizados en piedra local, escasas aperturas y una volumetría esencial, propia de la arquitectura militar medieval. Las transformaciones posteriores, especialmente entre los siglos XVI y XVIII, introdujeron elementos más residenciales y representativos, como salas interiores adaptadas a funciones civiles y administrativas. Esta superposición de fases convierte al castillo en un documento arquitectónico que refleja la evolución histórica de Castellabate desde la Edad Media hasta la época moderna.

Interior del castillo de Castellabate (Italia) |
Uno de los aspectos más destacados del Castello dell'Abate es su relación visual con el territorio. Desde sus terrazas y miradores se controla un amplísimo panorama que abarca el litoral del Cilento, las colinas interiores y las antiguas rutas de comunicación. Esta dimensión paisajística, que en origen tenía un valor estratégico y defensivo, hoy se ha convertido en un elemento cultural y estético fundamental, que permite comprender la lógica del asentamiento medieval y su integración en el entorno natural.
En la actualidad, el castillo funciona como espacio cultural y símbolo identitario de Castellabate. Acoge exposiciones, actos públicos y eventos culturales, y es uno de los lugares más visitados del borgo histórico. Su presencia recuerda el papel central que desempeñaron las instituciones monásticas y feudales en la organización del territorio y explica por qué Castellabate ha conservado, de forma tan coherente, su trazado urbano y su carácter histórico.
Muy cerca está la basílica de la SS. Annunziata GPS N40.2787501 E14.9481414 . Se cree que fue fundada en el siglo V a.C. y ha sido objeto de varias reconstrucciones y restauraciones a lo largo de los siglos.

Basílica de la Santísima Anunciación Castellabate (Italia) |
La Basílica de la Santísima Anunciación (SS. Annunziata) es uno de los edificios religiosos más importantes y representativos de Castellabate, tanto por su valor histórico como por su significado artístico y espiritual dentro del borgo. Situada en una posición destacada del centro histórico, la basílica ha sido durante siglos el principal punto de referencia religioso de la comunidad.
El origen del edificio se remonta a la Edad Media, aunque la basílica que vemos hoy es el resultado de sucesivas reconstrucciones y ampliaciones, especialmente entre los siglos XVI y XVIII, períodos en los que Castellabate conoció una fase de estabilidad y crecimiento. Estas intervenciones dieron al templo su fisonomía actual, marcada por un lenguaje arquitectónico sobrio, pero claramente influido por el barroco meridional.
La fachada es sencilla y armoniosa, integrada perfectamente en el tejido urbano del borgo. No busca una monumentalidad excesiva, sino que refleja el carácter recogido y devocional del lugar. El elemento más visible es el campanario, que se eleva sobre el perfil del pueblo y actúa como referencia visual tanto para los habitantes como para quienes se acercan desde el exterior.

Interior de la Basílica Castellabate (Italia) |
El interior presenta una planta de nave única, amplia y luminosa, con capillas laterales que albergan altares dedicados a diversas devociones locales. La decoración combina elementos arquitectónicos barrocos con una ornamentación moderada, en coherencia con la tradición religiosa del Cilento. El altar mayor está dedicado a la Anunciación y constituye el centro litúrgico y simbólico del edificio. En él se concentra la atención visual y espiritual del espacio, subrayando el papel central de la Virgen María en la religiosidad local.
La basílica conserva obras de arte sacro, pinturas y elementos decorativos que datan principalmente de la época moderna, así como objetos litúrgicos vinculados a la historia de la comunidad. Más allá de su valor artístico, la SS. Annunziata ha sido siempre un lugar profundamente ligado a la vida cotidiana y festiva de Castellabate, escenario de celebraciones religiosas, procesiones y fiestas patronales que refuerzan el sentido de identidad colectiva.
Marchamos a la vecina Agropolis, pero aquí solamente visitamos el súper del barrio Eurospin.

Paestum nocturno (Italia) |
Después marchamos a dormir al parking del Yacimiento Arqueológico de Paestum, cuando llegamos no había nadie GPS N40.4255 E15.0061 .

Paestum nocturno (Italia) |
Después de cenar salgo para fotografiar la iluminación nocturna de los principales templos de Paestum que veremos mañana, son de una belleza inusitada. Día 18 de noviembre (martes) Ruta: Paestum-Frascineto

Templo de Atenea Área arqueológica de Paestum (Italia) |
El día comienza en el parking privado para autocaravanas de Paestum GPS N40.4255 E15.0061 , sin cobrador. La noche ha sido tensa porque no ha parado de llover.
Lo primero que miramos son las precisiones del tiempo para toda la jornada y marca lluvias generalizadas, pero parece que lo menos importante es entre las 11 y las 13 horas.
Sacamos los billetes para ver el área arqueológica de Paestum GPS N40.423982 E15.006293, incluye la entrada al Museo Arqueológico precio 15 euros.
Comenzamos por el área porque parece que no llueve. Enfrente de la entrada se encuentra uno de los mejores templos griegos en Italia del siglo V a.C. dedicado a la diosa Atenea.
El área arqueológica de Paestum se encuentra en la región de Campania, al sur de Italia, y constituye uno de los conjuntos monumentales más importantes y mejor conservados de la Magna Grecia. La ciudad fue fundada hacia el año 600 a. C. por colonos griegos procedentes de Síbaris con el nombre de Poseidonia, en un territorio fértil cercano al mar Tirreno que favoreció tanto la agricultura como el comercio. Desde sus orígenes estuvo vinculada al culto de divinidades griegas, en especial Poseidón y Hera, lo que se refleja claramente en la monumentalidad de sus templos. A finales del siglo V a. C. la ciudad cayó bajo el dominio de los lucanos, un pueblo itálico, y posteriormente, en el siglo III a. C., fue conquistada por Roma, pasando a llamarse Paestum. Durante la época romana se integró plenamente en el sistema político y urbano romano, con la construcción de nuevas infraestructuras y edificios públicos.

Templo de Atenea Área arqueológica de Paestum (Italia) |
El trazado urbano de Paestum conserva de manera excepcional la organización de una ciudad antigua, con calles dispuestas según un esquema regular, espacios públicos bien definidos y sólidas murallas que alcanzan casi cinco kilómetros de perímetro, reforzadas por torres y puertas monumentales. En el centro de la ciudad se encontraban el ágora griega y, más tarde, el foro romano, alrededor de los cuales se desarrollaba la vida política, religiosa y social. Entre los edificios romanos destacan el anfiteatro, parcialmente destruido por una carretera moderna, así como restos de termas, viviendas y espacios comerciales que muestran la continuidad de la vida urbana durante siglos.
El elemento más emblemático del yacimiento es el conjunto de templos dóricos, que constituye uno de los testimonios más sobresalientes de la arquitectura griega en Occidente. El llamado Templo de Hera I, conocido tradicionalmente como la Basílica, fue construido hacia mediados del siglo VI a. C. y presenta un estilo arcaico, con columnas robustas y una marcada sensación de solidez. El Templo de Hera II, también denominado Templo de Neptuno, levantado en el siglo V a. C., es considerado una obra maestra del orden dórico por la armonía de sus proporciones, la perfección de sus capiteles y su extraordinario estado de conservación. El tercer gran edificio sagrado es el Templo de Atenea, edificado alrededor del año 500 a. C. en una posición ligeramente elevada, lo que le confería un papel dominante en el paisaje urbano; en él se combinan elementos dóricos y jónicos, reflejo de una fase de transición estilística.

Templo de Atenea Área arqueológica de Paestum (Italia) |
Tras el declive del Imperio romano, Paestum sufrió un progresivo abandono debido a factores como las invasiones, el aislamiento y la insalubridad provocada por las zonas pantanosas cercanas, lo que llevó al desplazamiento de la población hacia áreas más seguras. Paradójicamente, este abandono contribuyó a la conservación de los monumentos, que permanecieron relativamente intactos hasta su redescubrimiento a partir del siglo XVIII, cuando viajeros, arqueólogos y artistas quedaron impresionados por la monumentalidad de los templos, influyendo incluso en el desarrollo del neoclasicismo europeo..
El Templo de Atenea en Paestum es uno de los edificios sagrados más significativos del yacimiento y un ejemplo notable de la arquitectura griega arcaica en el sur de Italia. Fue construido hacia el año 500 a. C., en un momento de transición entre el periodo arcaico y el clásico, y se alza en una posición elevada al norte de la ciudad, lo que le otorgaba un fuerte valor simbólico y visual dentro del paisaje urbano.

Templo de Atenea Área arqueológica de Paestum (Italia) |
El templo está dedicado a Atenea, diosa de la sabiduría, la guerra estratégica y la protección de la ciudad, lo que refuerza su carácter cívico y defensivo. Arquitectónicamente pertenece al orden dórico, aunque presenta una interesante combinación de elementos dóricos y jónicos, poco frecuente en Occidente en esa época. Exteriormente cuenta con una perístasis de 6 columnas en la fachada y 13 en los lados, de proporciones más esbeltas que las de los templos de Hera, lo que indica una evolución estilística hacia formas más equilibradas y ligeras.
En el interior, la cella estaba dividida en dos naves por una fila de columnas, cuyos capiteles son de tipo jónico, un rasgo excepcional que evidencia influencias orientales y una experimentación arquitectónica avanzada. El templo se alzaba sobre un estilóbato de tres escalones y estaba construido en piedra local, originalmente recubierta de estuco y decorada con vivos colores, hoy desaparecidos. El frontón y los elementos decorativos superiores, como los acroterios, contribuían a reforzar su monumentalidad.

Casa Griega Área arqueológica de Paestum (Italia) |
Durante la época romana, el edificio fue reutilizado y transformado en un templo dedicado al culto imperial, lo que permitió su conservación a lo largo del tiempo. Su buen estado actual se debe tanto a la solidez de la construcción como al prolongado abandono de la ciudad en la Edad Media. Fue excavado en la década de 1930 y restaurado para preservar su estructura original.
Esto de la arqueología cada vez nos gusta más y ya somos capaces de ver y analizar los números ejemplos que ante nuestros ojos nos presenta la ciudad de Paestum.
La Casa Griega de Paestum es uno de los ejemplos más significativos de arquitectura doméstica griega conservados en la Magna Grecia y ofrece una valiosa visión de la vida cotidiana en la ciudad durante la época clásica. Data aproximadamente del siglo V a. C. y se encuentra en el sector meridional del área urbana, dentro del trazado regular de la antigua Poseidonia.

Casa Griega del Área arqueológica de Paestum (Italia) |
Se trata de una vivienda de planta rectangular, organizada en torno a un patio central o espacio abierto que constituía el núcleo de la casa, siguiendo un modelo típico de la arquitectura residencial griega. Las estancias se distribuían alrededor de este patio y cumplían funciones diferenciadas, como espacios de recepción, zonas privadas y áreas de servicio. Los muros estaban construidos con bloques de piedra en la base y alzados de materiales más ligeros, probablemente adobe, y originalmente la casa estuvo enlucida y decorada de manera sencilla.
La Casa Griega destaca por su sobriedad y funcionalidad, reflejo de una concepción del espacio doméstico basada más en las necesidades prácticas y sociales que en la monumentalidad. A diferencia de los grandes templos, este edificio permite comprender cómo vivían las familias acomodadas de Paestum, su relación con el espacio privado y el papel del hogar como centro de la vida familiar y social. Durante la época romana la casa fue parcialmente reutilizada y modificada, lo que demuestra la continuidad de la ocupación urbana.

Santuario con piscina Área arqueológica de Paestum (Italia) |
La estructura de la Casa Griega en Paestum es un ejemplo típico de la arquitectura doméstica griega de la época, con un patio central que es el corazón de la casa, rodeado de habitaciones y un andron (sala de hombres), el patio está abierto al cielo y sirve como un espacio de reunión y relajación, las habitaciones están dispuestas alrededor del patio central y se cree que estaban destinadas a diferentes usos, como dormitorios, cocina y almacén, el andron es una sala de hombres, donde se celebraban banquetes y reuniones sociales, está decorado con mosaicos y frescos que representan escenas mitológicas y geométricas, la casa tiene columnas que sostienen el techo y dividen las habitaciones, las puertas y ventanas están hechas de madera y piedra, y están diseñadas para permitir la entrada de luz y aire fresco.
En una de las casas del barrio romano se encuentra el mosaico dedicado a Neptuno hallado en Paestum pertenece a la fase romana de la ciudad y constituye un importante testimonio del arte musivo y del culto a las divinidades marinas en el ámbito doméstico y urbano. Se fecha generalmente entre los siglos II y I a. C., cuando Paestum, ya integrada en el mundo romano, experimentó una renovación de viviendas y espacios públicos siguiendo modelos itálicos.

Mosaico de Neptuno Área arqueológica de Paestum (Italia) |
El mosaico representa a Neptuno, dios romano del mar —asimilado al Poseidón griego—, y suele mostrársele como una figura poderosa y barbada, asociada a símbolos marinos como el tridente, delfines, peces u otras criaturas acuáticas. La imagen subraya la relación de la ciudad con el mar y la importancia simbólica del agua, tanto desde el punto de vista religioso como económico. La composición se caracteriza por una disposición clara y equilibrada, pensada para ser contemplada desde un punto central del espacio en el que se encontraba, probablemente una domus o un edificio de cierto prestigio.
Desde el punto de vista técnico, el mosaico está realizado con teselas de pequeño tamaño, principalmente en blanco y negro, aunque en algunos casos se empleaban tonos ocres o rojizos para resaltar determinados detalles. Este uso limitado del color es típico de los mosaicos romanos más antiguos y demuestra una preferencia por el contraste y la claridad del dibujo. El estilo es sobrio pero eficaz, con líneas bien definidas que permiten reconocer fácilmente la figura del dios y su carácter majestuoso.

Templo de Hera I del Área arqueológica de Paestum (Italia) |
El segundo templo que visitamos está dedicado a Hera y puedes acceder a su interior.
El Templo de Hera I, tradicionalmente conocido como la Basílica, es el edificio sagrado más antiguo de los grandes templos de Paestum y uno de los ejemplos más significativos de la arquitectura dórica arcaica en la Magna Grecia. Fue construido hacia mediados del siglo VI a. C., en una fase temprana de la colonización griega en el sur de Italia, cuando la ciudad, aún llamada Poseidonia, comenzaba a consolidarse política y religiosamente. Su dedicación a Hera, diosa del matrimonio, la fecundidad y la protección de la familia, refleja la importancia de los cultos vinculados a la estabilidad social y a la continuidad de la comunidad.
Desde el punto de vista arquitectónico, el templo presenta un aspecto robusto y macizo, característico del periodo arcaico. Está construido según el orden dórico, con una perístasis poco común de nueve columnas en la fachada y dieciocho en los lados, lo que rompe con la proporción más habitual de seis por trece y acentúa su monumentalidad horizontal. Las columnas son bajas, de gran diámetro, con un fuerte éntasis y capiteles sencillos, lo que transmite una clara sensación de solidez y pesadez estructural. El entablamento, igualmente poderoso, refuerza esta impresión mediante un ritmo marcado de triglifos y metopas.

Interior del templo Hera I Área arqueológica de Paestum (Italia) |
El interior del templo es especialmente singular, ya que la cella estaba dividida en dos naves por una fila central de columnas, una solución poco frecuente en los templos griegos y probablemente relacionada con un culto específico o con la presencia de dos imágenes sagradas. Al fondo se situaba el adyton, un espacio reservado a las funciones más sagradas del ritual, lo que subraya el carácter arcaico del edificio y su conexión con tradiciones religiosas muy antiguas. Esta compleja organización interior diferencia al Templo de Hera I de otros templos dóricos posteriores, más racionales y unitarios.
Originalmente, el templo estaba recubierto de estuco pintado y decorado con vivos colores, hoy desaparecidos, que suavizaban el aspecto pétreo actual. También contaba con elementos escultóricos en los frontones y en la cubierta, como acroterios, que incrementaban su impacto visual. Con el paso del tiempo, el edificio sufrió transformaciones y reutilizaciones, especialmente en época romana, aunque su estructura básica se mantuvo intacta gracias a la solidez de la construcción y al posterior abandono del sitio.

Templo Hera II Área arqueológica de Paestum (Italia) |
El tercer templo y quizás el mejor conservado está dedicado a Templo de Poseidón, te permiten el acceso a su interior.
El Templo de Poseidón, identificado hoy de manera más precisa como Templo de Hera II, es el monumento más imponente y mejor conservado del área arqueológica de Paestum, así como una de las obras maestras de la arquitectura dórica del mundo griego. Fue construido hacia mediados del siglo V a. C., en plena época clásica, cuando la ciudad de Poseidonia alcanzaba su máximo esplendor económico, político y cultural. La denominación tradicional de “Templo de Neptuno” se debe a una interpretación errónea de época moderna, ya que las evidencias arqueológicas indican que el edificio estaba dedicado a Hera, una de las divinidades principales de la ciudad.
Desde el punto de vista arquitectónico, el templo representa la madurez del orden dórico, con proporciones equilibradas y una armonía perfecta entre sus elementos. Presenta una perístasis de seis columnas en la fachada y catorce en los lados, levantadas sobre un estilóbato de tres escalones. Las columnas son altas y esbeltas en comparación con las del templo arcaico de Hera I, y muestran un éntasis cuidadosamente calculado que corrige las deformaciones ópticas y refuerza la sensación de estabilidad. Los capiteles dóricos están perfectamente definidos y sostienen un entablamento de gran calidad constructiva, con triglifos y metopas bien proporcionados.

Interior del Templo de Hera II Área arqueológica de Paestum |
El interior del templo conserva de manera excepcional elementos estructurales poco habituales en otros templos griegos, como las columnas internas que sostenían el techo, dispuestas en dos órdenes superpuestos. Esta solución permitía cubrir amplios espacios sin comprometer la solidez del edificio y demuestra el alto nivel técnico alcanzado por los arquitectos de Paestum. La cella, precedida por un pronaos y seguida por un opistodomos simétrico, seguía un esquema riguroso y perfectamente equilibrado, característico del clasicismo griego.
Originalmente, el templo estaba recubierto de estuco pintado y decorado con vivos colores, hoy desaparecidos, y contaba con esculturas en los frontones y elementos decorativos en la cubierta, como acroterios, que reforzaban su carácter monumental. Durante la época romana el edificio fue respetado y reutilizado, lo que contribuyó a su excelente estado de conservación. El posterior abandono de Paestum en la Edad Media permitió que el templo permaneciera prácticamente intacto hasta su redescubrimiento en el siglo XVIII.

Caballo de arena del Área arqueológica de Paestum (Italia) |
Entremedias de los dos templos está El Caballo de Arena creado por Mimmo Paladino es una escultura contemporánea de aproximadamente 4 metros de altura, realizada en el marco de una intervención artística moderna vinculada al área arqueológica de Paestum. Mimmo Paladino, uno de los principales exponentes de la Transvanguardia italiana, concibió esta obra como una forma de diálogo entre el arte contemporáneo y el paisaje arqueológico, estableciendo una relación simbólica con el pasado clásico sin intentar imitarlo.
La escultura representa un caballo de formas esenciales y arcaizantes, construido con una superficie rugosa y un aspecto casi primitivo, evocando tanto las antiguas esculturas griegas como la idea de memoria, mito y permanencia. Su gran tamaño y su colocación en un entorno histórico refuerzan su carácter monumental y simbólico. El caballo, animal asociado desde la Antigüedad al poder, al viaje y a lo sagrado, se convierte aquí en un símbolo atemporal, suspendido entre pasado y presente.

Foro del Área arqueológica de Paestum (Italia) |
En el Foro de Paestum corresponde a la fase romana de la ciudad y se sitúa en la zona central del antiguo trazado urbano, ocupando en gran parte el espacio que anteriormente había sido el ágora griega de Poseidonia. Con la conquista romana en el siglo III a. C., este sector fue transformado para adaptarlo a las nuevas funciones políticas, administrativas y sociales propias de una ciudad romana.
El foro era el corazón de la vida pública de Paestum y concentraba las principales actividades cívicas, judiciales, religiosas y comerciales. Se trataba de una amplia plaza de planta rectangular, pavimentada y rodeada por edificios públicos. Entre ellos se encontraban la basílica, destinada a funciones judiciales y administrativas; la curia, sede del consejo local; y diversos templos y edificios de culto vinculados al panteón romano y al culto imperial. También existían pórticos que ofrecían espacios cubiertos para el encuentro y el comercio.

Área arqueológica de Paestum (Italia) |
La transformación del ágora en foro supuso un cambio significativo en la organización del espacio urbano, reflejando el paso de un modelo griego, centrado en la convivencia cívica y el debate, a un modelo romano más jerárquico y monumental, pensado para representar el poder del Estado y de sus instituciones. Aun así, la continuidad del lugar demuestra cómo los romanos reutilizaron y resignificaron espacios preexistentes, integrándolos en su propio sistema urbano.
Actualmente se conservan restos de los cimientos, pavimentos y muros de los edificios que rodeaban el foro, lo que permite reconstruir su función y su importancia dentro de la ciudad romana. El Foro de Paestum, aunque menos espectacular que los grandes templos griegos, es fundamental para comprender la vida política y administrativa de la ciudad en época romana y la evolución histórica de Poseidonia desde colonia griega hasta municipio romano.
Encontramos una de las obras más curiosas del yacimiento es el reloj de agua y sol, data del siglo I a.C. y se cree que fue construido por los romanos, el reloj de agua es un ejemplo de la tecnología y la ingeniería romana, y se utilizaba para medir el tiempo y regular la vida diaria de la ciudad, es uno de los mejor conservados del mundo y un testimonio de la habilidad y la creatividad de los ingenieros y artesanos romanos, y un ejemplo de la importancia que se daba al tiempo y la medición de las horas y los días en la antigua Roma.

Reloj de agua del Área arqueológica de Paestum (Italia) |
Comienza a llover torrencialmente y nos pilla en el teatro, apenas tenemos tiempo de contemplarlo, pero fue gravemente mutilado por la construcción de la carretera en 1950.
El teatro de Paestum es uno de los edificios públicos menos visibles pero más significativos del yacimiento, ya que testimonia la vida cultural y social de la ciudad en época antigua. Sus restos se sitúan en el sector occidental del área urbana, cerca del foro romano, lo que indica su integración en el núcleo cívico de Paestum durante la fase romana.
El teatro fue construido o profundamente remodelado en época romana, probablemente entre los siglos I a. C. y I d. C., siguiendo los modelos arquitectónicos romanos. Aprovechaba una ligera pendiente natural del terreno para la cavea, es decir, el graderío destinado al público, que se organizaba en sectores según la jerarquía social. La orchestra, de planta semicircular, estaba separada del escenario, o scaena, por un murete bajo, y se destinaba a las autoridades o a usos específicos, según la tradición romana.

Teatro Área arqueológica de Paestum (Italia) |
La scaenae frons, hoy prácticamente desaparecida, habría sido una fachada monumental decorada con columnas, nichos y estatuas, que servía como fondo permanente para las representaciones teatrales. En este espacio se representaban comedias, tragedias, mimos y recitaciones, así como actos públicos de carácter cívico y ceremonial. El teatro no era solo un lugar de entretenimiento, sino también un instrumento de cohesión social y difusión de los valores culturales romanos.
Una parte del teatro fue destruida o cubierta por la construcción de una carretera moderna en el siglo XIX, lo que explica su estado fragmentario actual y la dificultad para percibir su forma original. A pesar de ello, los restos conservados permiten identificar claramente la estructura del edificio y su función dentro del conjunto urbano.
Bañados por el agua acudimos a visitar el Museo con las principales obras extraídas del yacimiento arqueológico.

Museo arqueológico de Paestum (Italia) |
El Museo Arqueológico Nacional de Paestum es una institución fundamental para la comprensión histórica y artística del yacimiento y uno de los museos arqueológicos más importantes del sur de Italia. Se encuentra junto al área arqueológica y alberga los principales hallazgos procedentes de la antigua Poseidonia–Paestum, abarcando un amplio arco cronológico que va desde la época prehistórica hasta la romana.
El museo está organizado de forma cronológica y temática, lo que permite seguir la evolución de la ciudad y su territorio. En las salas dedicadas a la fase griega se exponen cerámicas, esculturas, elementos arquitectónicos y objetos votivos que ilustran la vida religiosa, social y económica de la colonia. Especial relevancia tienen las piezas procedentes de los santuarios y de las necrópolis, que aportan información esencial sobre las creencias y rituales funerarios de la comunidad griega.
Las secciones dedicadas a la época romana incluyen esculturas, inscripciones, mosaicos y elementos arquitectónicos procedentes de edificios públicos y privados, como el foro, las domus y los espacios termales. Estas piezas permiten comprender la transformación de Poseidonia en una ciudad romana y la continuidad de la vida urbana durante siglos.

Fresco Buceador Museo arqueológico de Paestum (Italia) |
Los frescos expuestos en el Museo Arqueológico Nacional fueron encontrados en las tumbas de la necrópolis datan del siglo V a.C. y representan escenas de la vida cotidiana, mitología y rituales funerarios, los frescos están considerados algunos de los mejores ejemplos de la pintura griega antigua y se caracterizan por su colorido, composición y realismo.

Frescos de la tumba Museo arqueológico de Paestum (Italia) |
Una de las obras más importantes El Fresco del Buceador, más conocido como la Tumba del Buceador, es una de las obras más extraordinarias y singulares del arte griego antiguo conservadas hasta la actualidad. Fue descubierto en 1968 en una necrópolis situada al sur de Paestum y se data hacia 480 a. C., en plena transición entre el periodo arcaico y el clásico. Su carácter excepcional radica en que es el único ejemplo conocido de pintura mural griega figurativa de esta época conservado casi íntegramente.
El fresco decoraba el interior de una tumba de losas de piedra, concretamente la cubierta, y representa a un joven desnudo que se lanza de cabeza desde una estructura elevada hacia una masa de agua, simbolizada de forma esquemática. La escena es sencilla, pero cargada de significado: el gesto del salto ha sido interpretado como una metáfora del paso de la vida a la muerte, un tránsito hacia el más allá, en coherencia con el contexto funerario. El espacio vacío que rodea la figura refuerza la sensación de suspensión y de movimiento, otorgando a la imagen un fuerte valor simbólico.
Las paredes laterales de la tumba están decoradas con escenas de un banquete (symposion), en las que aparecen hombres reclinados, músicos y sirvientes, evocando un ideal de vida aristocrática y de placer compartido. Estas imágenes aluden tanto a la vida social del difunto como a la esperanza de una existencia placentera en el más allá. El estilo pictórico es sobrio y elegante, con figuras delineadas mediante contornos simples y colores planos, lo que revela una notable capacidad expresiva pese a la aparente simplicidad formal.

Tumba del Yesoro Museo arqueológico de Paestum (Italia) |
La segunda obra es la llamada Tumba de Tesoro, se llama así porque fue encontrada en un camión en 1972 por la Policía de la Finanzas, sin saber su destino final, dentro de lo que era un expolio masivo del arte italiano.
La Tumba del Tesoro es uno de los monumentos funerarios más importantes de la necrópolis de Paestum y un ejemplo destacado de las prácticas funerarias de la época griega arcaica, datado generalmente entre finales del siglo VI y comienzos del siglo V a. C.. Se trata de una tumba monumental que refleja el alto estatus social del difunto y la riqueza de ciertos grupos aristocráticos de la antigua Poseidonia.

Tumba del Yesoro Museo arqueológico de Paestum (Italia) |
La tumba describe el valioso ajuar funerario hallado en su interior, compuesto por objetos de prestigio como cerámicas finas, recipientes de bronce y otros elementos asociados al mundo aristocrático y al ritual funerario. Estos bienes no solo tenían un valor material, sino también simbólico, ya que acompañaban al difunto en el más allá y proclamaban su posición social incluso después de la muerte.
Desde el punto de vista arquitectónico, la Tumba del Tesoro presenta una estructura cuidada y sólida, construida con grandes losas de piedra, siguiendo una tipología característica de las tumbas griegas de Occidente. La cámara funeraria estaba concebida como un espacio cerrado y protegido, destinado a preservar tanto el cuerpo como los objetos depositados junto a él. Este tipo de sepultura monumental contrasta con las tumbas más simples, lo que subraya la diferenciación social existente en la comunidad.
Ademas, entre las piezas más destacadas se encuentran las tumbas pintadas de época lucana (siglos IV–III a. C.), decoradas con escenas de banquetes, combates, desfiles guerreros y juegos funerarios. Estos frescos muestran un estilo narrativo vivo y expresivo, diferente del griego clásico, y son fundamentales para conocer la mentalidad y las tradiciones de los pueblos itálicos que ocuparon Paestum tras el dominio griego.

Magna Grecia del Museo arqueológico de Paestum (Italia) |
De gran importancia son también las esculturas arcaicas en piedra, entre las que sobresale el Caballo arcaico, una obra de fuerte carácter simbólico vinculada probablemente a un contexto funerario aristocrático. Junto a él se conservan fragmentos escultóricos y relieves arquitectónicos procedentes de templos y edificios públicos, que ayudan a reconstruir la decoración original de los monumentos sagrados.
El museo alberga una rica colección de cerámica griega, tanto de producción local como importada, especialmente vasijas de figuras negras y figuras rojas, utilizadas en contextos domésticos, rituales y funerarios. Estas piezas ofrecen información valiosa sobre la vida cotidiana, el comercio y las influencias artísticas entre Poseidonia y otras regiones del Mediterráneo. Destacan copas, cráteras y ánforas asociadas al simposio y al consumo ritual del vino.
De época romana se conservan mosaicos, esculturas en mármol, inscripciones y elementos arquitectónicos procedentes del foro, de las domus y de los edificios termales. Estas obras reflejan la transformación de la ciudad en un centro plenamente romanizado y la continuidad de su vida urbana. Especial interés tienen los retratos y los fragmentos decorativos relacionados con el culto imperial.

Museo arqueológico de Paestum (Italia) |
Finalmente, el museo expone numerosos objetos de la vida cotidiana, como utensilios, joyas, armas y monedas, que permiten acercarse de manera más directa a la experiencia diaria de los habitantes de Paestum.
Cómo nos queda tiempo para hacer la colada elegimos una lavandería automática Wash Paestum GPS N 40.4529603 E15.0115879 , mientras lavamos la ropa aprovechamos para comer en nuestra casa gracias al parking en la misma puerta.
Nuestro siguiente destino es la región olvidada de la Calabria situada en los dedos del pie de Italia. Nos separan 180 km, afortunadamente por autopista gratuita.
Llegamos de noche y bajo una torrencial lluvia a Fracineto al parking que tenemos referencia, está pegado a la policía local, pero vemos que se llena de camiones, es gratuito GPS N39.8330 E16.2555.. Día 19 de noviembre (miércoles)
Ruta: Frascineto-Civita-Cosenza

Civita (Italia) |
El día comienza en el parking gratuito de Frascineto GPS N39.8330 E16.2555. La noche ha sido lluviosa rodeados de camiones, pero por la mañana no había ninguno. Las referencias es que este parking tiene problemas con los perros salvajes, durante la noche escuchamos ladridos, pero por la mañana no los vemos. Hemos ingresado en la llamada región olvidada de Calabria se refiere sobre todo a su interior montañoso y rural, un territorio que durante siglos ha vivido al margen de los grandes procesos económicos y políticos de Italia. El aislamiento geográfico provocado por cadenas montañosas como el Aspromonte y la Sila dificultó las comunicaciones y favoreció una economía de subsistencia basada en la agricultura y el pastoreo. A esto se sumaron la escasa industrialización y la falta de inversiones públicas, lo que empujó a generaciones enteras a la emigración, primero hacia América y luego hacia el norte de Europa y de Italia. Muchos pueblos quedaron semivacíos o fueron abandonados por completo, convirtiéndose en símbolos visibles de ese olvido histórico.

Paisaje de Civita (Italia) |
Sin embargo, esta Calabria olvidada conserva una riqueza cultural y humana extraordinaria. En sus pueblos del interior perviven tradiciones antiquísimas, dialectos de origen griego y costumbres que apenas han cambiado con el paso del tiempo. La influencia griega, bizantina y normanda se percibe en la arquitectura, en las fiestas populares y en una gastronomía intensa y austera, marcada por productos como la 'nduja, los quesos artesanales y la bergamota. La naturaleza, poco alterada por el turismo masivo, ofrece paisajes de gran belleza: bosques, ríos, montañas abruptas y una costa jónica aún poco conocida.
Durante décadas, la imagen de Calabria estuvo oscurecida por la pobreza y por la presencia de la criminalidad organizada, lo que reforzó la sensación de abandono y estigmatización. No obstante, en los últimos años han surgido iniciativas culturales y proyectos de turismo sostenible que buscan devolver vida a estos territorios, recuperar pueblos casi desiertos y reivindicar su identidad. Así, la Calabria olvidada empieza a ser vista no solo como un espacio marcado por la ausencia y la emigración, sino también como un lugar de memoria, resistencia y posibilidad de renacimiento.

Niebla en Civita (Italia) |
El día está previsto con intervalos lluviosos por lo que es difícil planificar. Decidimos subir hasta la vecina población de Civita donde teníamos previsto dormir ayer.
Civitas está a 6 km de Frascineto, es un Borgo Medieval enclavado en la montaña de Pollino. Tiene el galardón de uno de los pueblos más bonitos de Italia, pero todos los que están enclavados en la montaña son de difícil acceso
Tenemos como referencia el parking del cementerio de Civita, está a unos 800 metros del centro histórico. Cuando llegamos lamentamos no haber subido ayer porque es ideal para dormir tranquilos. GPS N39.8218665 E16.3116603.
Civita, en la provincia de Cosenza, es un pequeño pueblo del norte de Calabria que representa de forma especialmente clara la idea de civitas como comunidad histórica y cultural más que como simple asentamiento urbano. Fundada en el siglo XV por refugiados albaneses que huían del avance otomano en los Balcanes, Civita forma parte de las comunidades arbëreshë, que han conservado durante siglos una identidad propia dentro del sur de Italia. Su emplazamiento, encaramado sobre las gargantas del río Raganello y a las puertas del Parque Nacional del Pollino, refuerza la sensación de aislamiento y al mismo tiempo de cohesión interna que ha marcado su historia.

Entrada a Civita (Italia) |
La estructura urbana de Civita se adapta al relieve abrupto, con calles estrechas y casas de piedra que parecen fundirse con la roca. Este paisaje no es solo físico, sino también simbólico: refleja una comunidad que ha resistido al tiempo, a la pobreza y a la emigración. En el pueblo aún se habla el arbëreshë, lengua heredera del albanés medieval, y se practican ritos religiosos de tradición bizantina, elementos que han reforzado un fuerte sentido de pertenencia colectiva. Tradiciones, trajes, cantos y celebraciones transmiten una memoria que ha sobrevivido gracias a la vida comunitaria.
Durante mucho tiempo, Civita fue parte de la Calabria olvidada, afectada por la falta de oportunidades económicas y por la salida constante de sus habitantes. Sin embargo, ese mismo aislamiento permitió preservar una identidad cultural única. En las últimas décadas, el interés por su patrimonio histórico, lingüístico y natural ha convertido a Civita en un referente del turismo cultural y de la recuperación de las raíces arbëreshë. Así, Civita Cosenza puede entenderse como una civitas en sentido pleno: no una gran ciudad, sino una comunidad viva, consciente de su pasado y capaz de transformar la memoria en una forma de futuro.

Calles de Civita (Italia) |
Cuando viajas por el mundo muchas veces te sorprende la historia y es lo que sucede en estas dos poblaciones Frascineto y Civitas, fueron habitadas en 1471 después del terremoto de 1465 por refugiados albaneses los arbëreshë son una minoría étnico-lingüística de origen albanés establecida en el sur de Italia desde finales del siglo XV. Llegaron principalmente entre 1460 y 1530, huyendo de la expansión del Imperio otomano en los Balcanes tras la muerte de Gjergj Kastrioti Skanderbeg. Se asentaron en Calabria, Sicilia, Basilicata, Molise, Apulia y Campania, donde fundaron comunidades que han perdurado hasta hoy.
El rasgo más distintivo de los arbëreshë es la conservación del arbërisht, una lengua derivada del albanés medieval, diferente del albanés moderno de Albania. Junto a la lengua, mantuvieron el rito bizantino dentro de la Iglesia católica, una singular combinación de fidelidad a Roma con liturgia oriental, que se expresa en iconos, cantos y celebraciones propias. La identidad arbëreshë también se manifiesta en los trajes tradicionales, especialmente los femeninos, ricos en bordados y colores, y en una fuerte transmisión oral de la memoria histórica.

Grafitis Civita (Italia) |
Durante siglos, estas comunidades vivieron relativamente aisladas, lo que favoreció la preservación de su cultura, pero también las integró en lo que hoy se llama la Calabria y el sur “olvidados”, marcados por la pobreza y la emigración. A pesar de ello, la conciencia de pertenecer a una comunidad histórica ha sido muy fuerte: más que una simple minoría, los arbëreshë se han concebido como una civitas, un pueblo unido por lengua, rito y memoria común.
Aunque muchas comunidades se han reducido demográficamente, existe un renovado interés por la cultura arbëreshë a través de la investigación académica, la educación bilingüe, los festivales culturales y el turismo identitario. Los arbëreshë representan hoy un ejemplo singular de resistencia cultural y de convivencia entre identidades locales y herencias transnacionales dentro de Europa.
En la actualidad después de 700 años todavía conservan el idioma albanés y en las iglesias se comparte el rito católico con el ortodoxo gracias a una bula de Roma.

Casas de Civita (Italia) |
Aparte de un entorno paisajístico tan hermoso y a la vez impactante Civita tiene el atractivo de una iglesia ortodoxa, desgraciadamente está cerrada porque están limpiando el mosaico bizantino.
La llamada iglesia ortodoxa está ligada directamente a la identidad arbëreshë del pueblo. En sentido estricto, no se trata de una iglesia ortodoxa separada de Roma, sino de una iglesia católica de rito bizantino, heredera de la tradición oriental que los arbëreshë llevaron consigo desde los Balcanes en el siglo XV. Esta particularidad hace de Civita un lugar singular dentro del panorama religioso italiano.
La principal referencia es la iglesia de Santa Maria Assunta GPS N39.827687 E16.3132941, centro espiritual de la comunidad. En ella se celebra la liturgia bizantina, con iconos, cantos antiguos y una disposición del espacio distinta a la de las iglesias latinas. El iconostasio, los frescos de inspiración oriental y el uso del arbërisht y del griego litúrgico refuerzan una experiencia religiosa profundamente marcada por la espiritualidad ortodoxa. La misa no es solo un acto de culto, sino también un momento de afirmación comunitaria y de continuidad histórica.

Iglesia de Santa Maria Assunta de Civita (Italia) |
Esta tradición religiosa ha desempeñado un papel clave en la conservación de la identidad arbëreshë en Civita. Durante siglos, la iglesia fue el principal espacio donde se transmitieron la lengua, la memoria del origen albanés y el sentido de pertenencia colectiva. En un contexto de aislamiento, pobreza y emigración, el rito bizantino funcionó como un elemento de cohesión y resistencia cultural frente a la homogeneización.
Hoy, la iglesia de rito bizantino de Civita es también un símbolo visible del diálogo entre Oriente y Occidente. Atrae a estudiosos, visitantes y descendientes de emigrantes interesados en una forma de cristianismo que combina fidelidad a la tradición ortodoxa con pertenencia a la Iglesia católica.
Tiene un museo de objetos bizantinos GPS N39.8275415 E16.3127776 que tan poco podemos ver porque su encargado ha tenido problemas legales, según nos cuentan.

Casa Kodra de Civita (Italia) |
Otra de las características de Civita son sus casas las llaman Kodra y es por su parecido con la cara de una persona, tiene el honor de su nombre del albanés Ibrahim Kodra, era un pintor albanés cuyo trabajo se inscribió en el cubismo y el temprano modernismo. Dado el período de su mayor producción artística, su obra se asocia al cubismo tardío; se le atribuye ser el último post-cubista europeo. Era amigo de los impresionistas Matisse y Picasso.
La Casa Kodra de Civita GPS N39.8289916 E16.3072582 constituye uno de los símbolos más singulares y evocadores de este pueblo arbëreshë de la provincia de Cosenza. No se trata de una única casa aislada ni de un museo cerrado, sino de un conjunto de viviendas tradicionales integradas en el casco histórico que transforman el propio pueblo en un espacio narrativo, casi antropológico. Estas casas, construidas en piedra y adaptadas al relieve abrupto del lugar, presentan una disposición particular de puertas, ventanas y chimeneas que, vistas en conjunto, sugieren rostros humanos. Por esta razón también se las conoce como case parlanti, casas que “hablan”, que parecen observar y dialogar silenciosamente con quien recorre sus calles.

Casa Kodra de Civita (Italia) |
El nombre Kodra está vinculado al pintor albanés Ibrahim Kodra, artista del siglo XX cercano al cubismo, quien quedó profundamente impresionado por estas fachadas durante una visita a Civita. En ellas reconoció formas esenciales, casi arcaicas, semejantes a los rostros estilizados de su pintura. A partir de esa asociación, las casas fueron interpretadas no solo como arquitectura funcional, sino como expresión artística espontánea, nacida de la vida cotidiana y de una cultura que nunca separó del todo lo práctico de lo simbólico. La fachada se convierte así en un rostro, y el rostro en metáfora de la comunidad.
Desde el punto de vista histórico y social, las Case Kodra reflejan la organización tradicional de la civitas arbëreshë. Estas viviendas estaban pensadas para una economía agrícola y pastoril, con la planta baja destinada a animales o almacén y el piso superior reservado a la vida familiar. Su disposición dentro de la gjitonia, el vecindario compacto típico arbëreshë, reforzaba la cohesión comunitaria: puertas abiertas, proximidad entre familias y una vida social intensa marcada por la lengua, el rito bizantino y la memoria compartida del origen albanés. Las casas, por tanto, no eran solo refugios físicos, sino espacios de transmisión cultural.

Casa Kodra de Civita (Italia) |
En el contexto de la Calabria interior, durante mucho tiempo olvidada y marginada, las Case Kodra adquieren un significado aún más profundo. Son el testimonio visible de una cultura que ha resistido la emigración, la pobreza y el riesgo de desaparición sin monumentalidad ni grandilocuencia, únicamente a través de la continuidad de la vida cotidiana. Hoy, al ser redescubiertas y valorizadas, no pierden su carácter originario, sino que se reinterpretan como patrimonio vivo. Caminar por Civita es recorrer un museo al aire libre donde arquitectura, arte, identidad y memoria se funden, y donde la Casa Kodra se convierte en un símbolo silencioso pero elocuente de la capacidad de una pequeña comunidad para convertir la necesidad en forma y la forma en significado.
Desde el punto de vista constructivo, la Casa Kodra es una vivienda de piedra realizada con materiales locales, adaptada al relieve escarpado de Civita. Su estructura suele organizarse en dos niveles: la planta baja, con una gran puerta de acceso, estaba destinada originalmente a establo, almacén o espacio de trabajo; el nivel superior era el ámbito doméstico, reservado a la familia. Esta división funcional responde a una economía rural y a una forma de vida autosuficiente, típica de las comunidades arbëreshë.

Detalle de la Casa Kodra de Civita (Italia) |
El rasgo más característico aparece en la fachada, donde la disposición de los elementos arquitectónicos genera una apariencia antropomorfa. La puerta inferior funciona visualmente como una “boca”, las dos ventanas superiores como “ojos” y la chimenea central como una “nariz”. Esta composición no es decorativa ni simbólica en su origen, sino el resultado natural de la lógica constructiva y del uso cotidiano. Sin embargo, la lectura del conjunto como un rostro humano ha convertido estas fachadas en una forma espontánea de expresión colectiva, casi inconsciente, que conecta la arquitectura con la identidad y la memoria.
Las proporciones son simples y compactas, con muros gruesos que garantizan estabilidad térmica y estructural. Las aberturas son reducidas, tanto por razones climáticas como defensivas, lo que refuerza la sensación de solidez y recogimiento. No hay ornamentación superflua: la belleza de la Casa Kodra reside en la austeridad, en el equilibrio entre lleno y vacío y en la relación directa entre función y forma.

Casa Kodra de Civita (Italia) |
Insertadas en la gjitonia, el tejido vecinal arbëreshë, las Case Kodra no se conciben como edificios aislados, sino como partes de un organismo urbano colectivo. Su arquitectura favorece la proximidad entre las personas y una vida comunitaria intensa.
Acudimos al Beldevere de Civita GPS N39.8265888 E16.3154009 es uno de los espacios más emblemáticos y cargados de significado del pueblo, tanto por su valor paisajístico como por su dimensión simbólica. Situado en un punto elevado del casco urbano, este mirador se abre de manera abrupta sobre las gargantas del río Raganello, ofreciendo una visión espectacular del cañón que separa Civita del territorio salvaje del Parque Nacional del Pollino. No es un lugar monumental en sentido clásico, sino un espacio sencillo, integrado en la estructura del pueblo, donde naturaleza y arquitectura se encuentran sin mediaciones.
Desde el Belvedere, el paisaje se impone con una fuerza casi primitiva: paredes rocosas verticales, el curso profundo del río y la sensación de vacío que subraya el aislamiento histórico de Civita. Esta posición dominante explica también el valor estratégico del lugar en el pasado, cuando el control visual del territorio era esencial para comunidades pequeñas y vulnerables. El mirador no solo permitía observar, sino también comprender el entorno como frontera natural y como protección.

Puente del infierno de Civita (Italia) |
En términos culturales, el Belvedere funciona como un espacio de contemplación y memoria. Para la comunidad arbëreshë, acostumbrada a una relación intensa con el territorio, este punto resume la experiencia de vivir en equilibrio entre la dureza del paisaje y la cohesión social. Mirar desde el Belvedere es tomar conciencia del carácter liminar de Civita: un pueblo suspendido entre la montaña y el abismo, entre Oriente y Occidente, entre pasado y presente.
Hoy, el Belvedere de Civita es también un lugar de encuentro y de silencio, frecuentado tanto por habitantes como por visitantes. A diferencia de otros miradores turísticos, conserva un carácter sobrio y auténtico, sin artificios ni excesos. En él, la arquitectura desaparece casi por completo para dejar hablar al paisaje, reforzando la idea de que Civita no se impone sobre la naturaleza.
Paseamos por El borgo de Civita, es uno de los ejemplos más representativos de los pueblos históricos del interior de Calabria y, al mismo tiempo, uno de los más singulares por su identidad. Situado en una posición elevada, al borde de las gargantas del río Raganello y dentro del área del Parque Nacional del Pollino, Civita se presenta como un asentamiento compacto, casi suspendido entre la roca y el vacío, donde el paisaje natural y el tejido urbano forman una unidad inseparable.

Borgo de Civita (Italia) |
El borgo conserva una estructura medieval adaptada al relieve, con calles estrechas, escalinatas irregulares, pasajes cubiertos y pequeñas plazas que funcionan como espacios de relación. No hay una geometría rígida ni una planificación formal: el trazado responde a la necesidad de protección, a la economía rural y a la vida comunitaria.
No podemos abandonar Civita sin comprar el buen vino que allí se produce forma parte de una tradición agrícola discreta pero profundamente arraigada en la cultura arbëreshë del pueblo. No se trata de un vino famoso a gran escala ni ligado a una denominación de origen propia, sino de una producción local, familiar y artesanal, nacida para el consumo cotidiano y para los momentos rituales de la comunidad. Como ocurre con muchos aspectos de Civita, su valor no reside en la cantidad ni en la comercialización, sino en la continuidad de una práctica heredada.

Civita (Italia) |
Las viñas se cultivan en las colinas que rodean el borgo, en un territorio marcado por la altitud, la cercanía del macizo del Pollino y un clima con fuertes contrastes térmicos. Estas condiciones favorecen una viticultura rústica, poco mecanizada, donde la experiencia y el conocimiento transmitido de generación en generación son fundamentales. Tradicionalmente se han utilizado variedades autóctonas calabresas, tanto tintas como blancas, a menudo mezcladas, dando lugar a vinos sencillos, de carácter fuerte, pensados para acompañar la cocina local más que para ser degustados de forma aislada.
El vino de Civita está íntimamente ligado a la vida doméstica y comunitaria. Se produce en pequeñas cantidades, en bodegas familiares, siguiendo métodos tradicionales que apenas han cambiado: vendimia manual, fermentación natural y escaso uso de tecnología moderna.

Frascineto (Italia) |
Regresamos a Frascineto para visitar la ciudad, aparcamos nuevamente donde hemos pasado la noche GPS N39.8330 E16.2555 , aprovechamos para comer en el restaurante il Pollino, una pasta con tomate y carne, de segundo filete empanado con patatines, precio 19;50 euros.
Iniciamos la visita a Frascineto que tiene que ver dos iglesias bizantinas del rito ortodoxo y en las calles se pueden leer los nombres en italiano y en albanés.
La iglesia parroquial, dedicada a Santa María Asunta GPS N39.8351559 E16.2623406, pertenece a la iglesia italo-albana de la Eparquía Lungro y está directamente subordinada a la Santa Sede.
La iglesia de Santa María Assunta de Frascineto, en la provincia de Cosenza, es uno de los principales referentes religiosos y culturales de la comunidad arbëreshë del norte de Calabria. Al igual que en Civita, esta iglesia no pertenece a la Iglesia ortodoxa en sentido canónico, sino que forma parte de la Iglesia católica de rito bizantino, una particularidad que refleja la herencia espiritual llevada por los albaneses que se establecieron en la zona a partir del siglo XV.

Iglesia Santa María Asunta Frascineto (Italia) |
El edificio, de apariencia sobria y armoniosa, ocupa un lugar central en el tejido urbano del borgo y actúa como eje de la vida comunitaria. Su interior responde a la tradición bizantina: el espacio litúrgico está organizado según una simbología precisa, con la presencia del iconostasio, que separa el presbiterio del resto de la iglesia, y con iconos que representan a Cristo, la Virgen y los santos según los cánones orientales. Estos elementos no cumplen solo una función decorativa, sino que son parte esencial de la oración y de la experiencia espiritual, concebidos como mediadores entre lo humano y lo divino.
La liturgia celebrada en Santa María Assunta conserva cantos, gestos y fórmulas propias del rito bizantino, y tradicionalmente ha incorporado el uso del arbërisht y del griego litúrgico. Durante siglos, la iglesia fue el principal lugar de transmisión de la identidad arbëreshë: en ella se reforzaban la lengua, la memoria del origen albanés y el sentimiento de pertenencia a una comunidad distinta pero integrada en el contexto italiano. Las grandes festividades, especialmente la Asunción de la Virgen, siguen siendo momentos de fuerte cohesión social y de reafirmación cultural.

Nave de la Iglesia Santa María Asunta Frascineto (Italia) |
El interior de la iglesia de Santa María Assunta de Frascineto se caracteriza por una atmósfera de recogimiento y solemnidad propia de la tradición bizantina, donde el espacio no está pensado para impresionar por la grandiosidad, sino para conducir a la contemplación. Al cruzar el umbral, el visitante percibe inmediatamente una organización distinta a la de las iglesias latinas: la disposición, la luz y las imágenes responden a una teología del misterio más que a una lógica narrativa o monumental.
El elemento central es el iconostasio, una estructura de madera que separa el presbiterio del espacio de los fieles. En él se disponen los iconos según un orden preciso: Cristo Pantocrátor, la Virgen con el Niño, san Juan Bautista y otros santos venerados por la comunidad. Este muro de imágenes no actúa como una barrera, sino como un umbral simbólico entre el mundo visible y el invisible. A través de las puertas reales del iconostasio, que se abren solo en momentos concretos de la liturgia, se sugiere la idea del acceso al misterio divino.

Iconostasio de la Iglesia Santa María Asunta Frascineto (Italia) |
Las paredes del interior suelen estar enriquecidas con iconos y pinturas de inspiración oriental, realizadas según cánones estrictos que evitan el realismo y privilegian la frontalidad, la hieraticidad y el uso simbólico del color. El dorado, frecuente en los fondos, no busca lujo, sino representar la luz eterna y la dimensión trascendente. Todo en el interior invita al silencio y a la oración, más que a la observación estética en sentido moderno.
La luz, generalmente suave y filtrada, refuerza esta sensación de intimidad espiritual. No hay una separación radical entre arquitectura y liturgia: el espacio cobra pleno sentido durante la celebración, cuando los cantos bizantinos, el incienso y los gestos rituales llenan la iglesia y la transforman en una experiencia sensorial total. El fiel no asiste como espectador, sino que participa corporal y espiritualmente en el rito.
Enfrente está el Museo de Arte Bizantino GPS N39.835235 E16.2649491 , conocido en el contexto local como Museo de las Iconas y de la Tradición Bizantina, se encuentra en Frascineto, en la provincia de Cosenza, y constituye uno de los espacios culturales más significativos para comprender la herencia espiritual y artística de las comunidades arbëreshë de Calabria. Este museo nace con el objetivo de conservar y transmitir una tradición que no es solo estética, sino profundamente religiosa y comunitaria, ligada al rito bizantino practicado desde hace siglos en estos territorios.

Museo Bizantino Frascineto (Italia) |
El museo alberga una colección de iconos bizantinos y de inspiración bizantina, realizados según los cánones tradicionales del arte sacro oriental. Estas obras no deben entenderse como simples piezas artísticas, sino como objetos litúrgicos y teológicos: en la tradición bizantina, el icono es una “presencia”, una ventana hacia lo divino. Las figuras aparecen hieráticas, frontales, con proporciones simbólicas y fondos dorados que evocan la luz eterna, alejándose deliberadamente del realismo occidental para subrayar la dimensión espiritual.
Junto a los iconos, el museo expone objetos litúrgicos, vestiduras sacerdotales, manuscritos, textos y materiales didácticos que explican el significado del rito bizantino y su pervivencia en las comunidades arbëreshë. El recorrido permite comprender cómo esta tradición, heredada del mundo oriental cristiano, se ha mantenido viva en el sur de Italia dentro de la Iglesia católica, creando un puente singular entre Oriente y Occidente.

Borgo de Frascineto (Italia) |
Paseamos por el borgo de Frascineto, es uno de los núcleos arbëreshë más significativos del norte de Calabria y un ejemplo elocuente de la Calabria interior, marcada por el aislamiento geográfico pero también por una fuerte continuidad cultural. Situado a los pies del macizo del Pollino, Frascineto se desarrolló a partir del siglo XV con la llegada de refugiados albaneses que huían de la expansión otomana, dando origen a una comunidad que ha conservado durante siglos lengua, rito y memoria propios.
El trazado urbano del borgo es sencillo y funcional, menos escarpado que el de Civita, pero igualmente compacto y pensado para la vida comunitaria. Las calles se organizan en torno a pequeños espacios de encuentro y a los edificios religiosos, que actúan como centros simbólicos y sociales. La arquitectura doméstica, construida con materiales locales y soluciones austeras, refleja una economía agrícola y pastoril, donde la casa es ante todo un espacio de trabajo y de convivencia familiar.

Iglesia San Pedro Frascineto (Italia) |
Durante el siglo XX, Frascineto sufrió intensamente la emigración, lo que redujo su población y transformó su tejido social. Sin embargo, a diferencia de otros pueblos del interior, ha sabido mantener viva su identidad a través de iniciativas culturales, educativas y religiosas. Hoy, el borgo se presenta como un lugar de memoria activa, donde el pasado no se conserva como un residuo, sino como un elemento que da sentido al presente.
Vamos andado para ver la iglesia de San Pedro GPS N39.8287725 E16.254991, es la más antigua y monumento nacional, pertenecía al antiguo cenobio que ayudaba a los albaneses.
La iglesia de San Pedro en Frascineto representa el rostro latino-occidental de la vida religiosa del borgo y convive, de manera complementaria, con la tradición bizantina encarnada por la iglesia de Santa María Assunta. Su presencia refleja la compleja estratificación histórica y espiritual de Frascineto, donde la identidad arbëreshë no ha excluido el diálogo con el catolicismo latino, sino que ha aprendido a coexistir con él.

Cúpula de Iglesia San Pedro Frascineto (Italia) |
Desde el punto de vista arquitectónico, la iglesia de San Pedro se inscribe en una tradición más sobria y occidental, con una organización del espacio clara y funcional, pensada para la predicación y la participación directa de los fieles. A diferencia de las iglesias de rito bizantino, aquí no hay iconostasio ni separación simbólica marcada entre el presbiterio y la nave; el altar se presenta de forma abierta, subrayando una relación distinta entre clero y comunidad. La decoración es contenida, centrada en imágenes devocionales y elementos litúrgicos propios de la tradición latina.
Históricamente, San Pedro ha sido un punto de referencia para una parte de la población y para determinados momentos de la vida religiosa del pueblo, como celebraciones, procesiones y devociones populares. Su dedicación al apóstol Pedro, figura fundacional de la Iglesia de Roma, refuerza simbólicamente el vínculo con el catolicismo romano y con una dimensión más amplia y universal de la fe, en contraste —pero no en oposición— con la especificidad oriental del rito bizantino.
Salimos pitando porque no queremos que se nos eche encima la noche, nuestro siguiente destino es la ciudad de Cosenza.

Viñas de Frascineto (Italia) |
El parking que tenemos referencia está muy cerca del centro histórico, está vigilando por un gorrilla que nos indica donde debemos situarnos, nos pide 15 euros. GPS N39.289902 E16.26012 .
Día 20 de noviembre (jueves) Ruta: Cosenza-Lamezia Terme

Duomo de Cosenza (Italia) |
El día en el parking con gorrilla del Duomo de Cosenza GPS N39.289902 E16.26012 ha sido tranquilo. La noche con lluvia ha sido movida.
El parking esta debajo del Burgo Histórico, unas escaleras nos llevan hasta muestro primer destino es el duomo GPS N 39.2890444 E16.257345 .
El Duomo di Santa Maria Assunta, conocido comúnmente como Duomo de Cosenza, es uno de los edificios religiosos más significativos del sur de Italia y representa el núcleo espiritual, histórico y simbólico de la ciudad de Cosenza, en la región de Calabria. Su emplazamiento, en el corazón del centro histórico, no es casual: el área ha sido un lugar de culto continuo desde la Antigüedad, como demuestran los restos arqueológicos de época romana y paleocristiana hallados en sus inmediaciones.
La fundación de la catedral se sitúa en el siglo XI, en un contexto de reorganización eclesiástica tras la consolidación del dominio normando en el sur de Italia, cuando Cosenza adquirió un papel estratégico tanto religioso como político. El edificio original, sin embargo, sufrió graves daños a causa del devastador terremoto de 1184, uno de los más destructivos registrados en Calabria, lo que obligó a una reconstrucción casi total del templo. La nueva catedral fue consagrada en 1222 en presencia del emperador Federico II de Suabia, figura central de la Europa medieval, cuya participación subraya la importancia del Duomo como símbolo del poder imperial y de la autoridad eclesiástica. Durante esta ocasión, el emperador donó a la catedral la célebre Stauroteca, un refinado relicario que, según la tradición, contiene un fragmento de la Vera Cruz, convirtiéndose en uno de los tesoros más valiosos del patrimonio religioso calabrés.

Nave del Duomo de Cosenza (Italia) |
Desde el punto de vista arquitectónico, el Duomo de Cosenza constituye un ejemplo singular en el sur de Italia por la clara influencia del gótico-cisterciense, caracterizado por la sobriedad formal, el equilibrio de las proporciones y la ausencia de excesiva decoración, rasgos visibles especialmente en la fachada tripartita y en la organización espacial del edificio. Esta severidad estética respondía a una concepción espiritual basada en la claridad, la luz y la armonía, en contraste con la exuberancia decorativa típica de otras zonas italianas. A lo largo de los siglos, sin embargo, el templo fue objeto de numerosas transformaciones: entre los siglos XVII y XVIII se introdujeron elementos barrocos que enriquecieron el interior, mientras que en el siglo XIX se emprendieron importantes restauraciones de carácter neogótico con el objetivo de devolver al edificio una apariencia más cercana a su forma medieval original.
El interior, de planta basilical con tres naves y crucero, alberga un extraordinario patrimonio artístico e histórico que refleja la larga vida del edificio. Destaca de manera especial la capilla de la Virgen del Pilerio, patrona de Cosenza, cuya imagen mariana ha sido objeto de profunda devoción popular desde la Edad Media y está vinculada a tradiciones milagrosas y a la protección de la ciudad frente a calamidades naturales. El Duomo conserva además antiguos sarcófagos romanos reutilizados como sepulcros cristianos, testimonio tangible de la continuidad entre el mundo clásico y el medieval, así como monumentos funerarios de nobles, obispos y personajes de relevancia histórica que subrayan el papel de la catedral como lugar de memoria colectiva. A lo largo de los siglos, el Duomo de Cosenza no ha sido únicamente un espacio litúrgico, sino también un escenario central de la vida cívica: en él se celebraron sínodos, ceremonias solemnes, acontecimientos políticos y rituales colectivos que reforzaron el sentido de identidad y pertenencia de la comunidad cosentina.

Virgen del Duomo de Cosenza (Italia) |
La catedral ha sobrevivido a terremotos, guerras y profundas transformaciones sociales, manteniéndose como símbolo de continuidad espiritual y cultural. En reconocimiento a este valor excepcional, en 2011 el Duomo fue declarado por la UNESCO “Patrimonio testigo de una cultura de paz”, distinción que subraya su papel histórico como lugar de diálogo, convivencia y transmisión de valores a lo largo de los siglos.
Una de las características más destacadas de la catedral es su campanario, que se eleva a una altura de 50 metros y ofrece una vista impresionante de la ciudad de Cosenza. El campanario es un ejemplo destacado de la arquitectura románica en la región y es uno de los símbolos más reconocidos de la ciudad.
Tenemos la oportunidad de ver la tumba de Isabel de Aragón que se encuentra en la Catedral de Cosenza. Isabel de Aragón fue la esposa del rey Felipe III de Francia y murió en Cosenza en 1271, a los 24 años, después de caerse de su caballo mientras estaba embarazada de su quinto hijo.

Tumba de Isabel de Aragón Duomo Cosenza (Italia) |
Es interesante destacar que el feto que llevaba Isabel en su vientre también está enterrado en la catedral de Cosenza, mientras que su cuerpo fue trasladado posteriormente a la Basílica de Saint-Denis en Francia.
La tumba de Isabel de Aragón se encuentra en el interior del Duomo de Santa Maria Assunta Isabel de Aragón, también conocida como Isabel de Austria, fue reina de Alemania y esposa del emperador Federico II de Suabia; murió en 1228 con apenas veintisiete años mientras acompañaba a la corte imperial durante una estancia en el sur de Italia. Su muerte prematura causó una profunda impresión en Federico II, quien ordenó que fuese enterrada en la catedral de Cosenza, ciudad a la que concedía un alto valor estratégico y simbólico. El sepulcro está compuesto por un sarcófago romano de mármol, reutilizado según una práctica frecuente en la Edad Media, decorado con relieves clásicos que representan escenas mitológicas, entre ellas la figura de Meleagro, héroe de la mitología griega, lo que refuerza el vínculo entre la herencia del mundo antiguo y la cultura medieval. Sobre el sarcófago se dispuso originalmente una estructura funeraria de carácter cristiano, hoy en parte perdida, que integraba el monumento en el espacio sagrado del templo. La elección de un sarcófago romano no fue casual, ya que reflejaba la voluntad imperial de Federico II de presentarse como heredero de la tradición del Imperio romano, unificando simbólicamente la Antigüedad clásica y el poder medieval. La tumba de Isabel de Aragón no solo tiene un gran valor artístico, por la calidad escultórica del mármol antiguo, sino también un profundo significado histórico y político, al testimoniar la presencia directa de la casa imperial suaba en Calabria.

Retablo del Museo Diocesano Cosenza (Italia) |
Muy cerca tenemos el Museo Diocesano situado a las espaldas del Duomo, la entrada es gratuita GPS N39.2884255 E16.2586002 .
El Museo Diocesano de Cosenza, vinculado estrechamente al Duomo de Santa Maria Assunta, desempeña un papel fundamental en la conservación y difusión del patrimonio artístico y religioso de la diócesis de Cosenza-Bisignano. Situado en espacios históricos anexos a la catedral, el museo reúne obras procedentes del propio Duomo y de numerosas iglesias y monasterios del territorio calabrés, ofreciendo un recorrido que abarca desde la Edad Media hasta la época moderna.
El museo conserva además una significativa colección de esculturas medievales, entre las que sobresalen fragmentos escultóricos procedentes de la antigua decoración del Duomo, capiteles y relieves de inspiración románica y gótica que testimonian la evolución del lenguaje artístico local. De especial interés es también el conjunto de pinturas sobre tabla y lienzo, que incluye iconografías marianas de los siglos XIV y XV vinculadas al culto de la Virgen del Pilerio, así como obras de época barroca que reflejan la intensa religiosidad popular y el gusto artístico difundido tras el Concilio de Trento.

San Domenico del Museo Diocesano Cosenza (Italia) |
El recorrido museístico se enriquece con una valiosa colección de objetos litúrgicos, como cálices, custodias, cruces procesionales y relicarios realizados en plata y oro entre los siglos XV y XVIII, muchos de ellos finamente decorados y procedentes de talleres locales y napolitanos. Destacan asimismo los textiles sagrados, entre los que se conservan casullas, capas pluviales y estolas bordadas con hilos de oro y seda, que documentan la importancia del ceremonial litúrgico y la riqueza material de la Iglesia cosentina en época moderna. El museo alberga también manuscritos, pergaminos y libros corales, fundamentales para comprender la vida litúrgica, musical y administrativa de la diócesis a lo largo de los siglos. En conjunto, el Museo Diocesano no es solo un espacio expositivo, sino un verdadero lugar de memoria que permite contextualizar las obras del Duomo y comprender la compleja historia cultural, artística y espiritual de Cosenza y de Calabria, mostrando la continuidad entre fe, arte e identidad territorial.

Stauroteca Museo Diocesano Cosenza (Italia) |
Entre las obras más destacadas del museo se encuentran la Stauroteca, constituye un testimonio excepcional de la espiritualidad, el arte y la ideología del poder en la Edad Media. Se trata de un relicario en forma de cruz, ricamente elaborado, que según la tradición contiene un fragmento de la Vera Cruz, es decir, de la cruz en la que fue crucificado Cristo. La Stauroteca fue donada a la catedral de Cosenza por el emperador Federico II de Suabia con ocasión de la consagración del Duomo en 1222, gesto que subraya la estrecha relación entre el emperador y la Iglesia cosentina, así como la importancia estratégica y simbólica de la ciudad en el contexto del Sacro Imperio Romano Germánico. Desde el punto de vista artístico, la Stauroteca es un refinado ejemplo de orfebrería medieval, realizada con metales preciosos y decorada con esmaltes, gemas y elementos iconográficos de gran riqueza simbólica. Su forma y su decoración remiten a modelos bizantinos, lo que refleja la persistencia de influencias orientales en el sur de Italia y el diálogo cultural entre Oriente y Occidente. Más allá de su valor material, la Stauroteca posee un profundo significado religioso, ya que las reliquias de la Vera Cruz eran consideradas en la Edad Media poderosos instrumentos de devoción, protección y legitimación del poder político. Para Federico II, la donación del relicario representaba también una afirmación de su papel como soberano cristiano y heredero de la tradición imperial romana. A lo largo de los siglos, la Stauroteca ha sido objeto de veneración por parte de los fieles y se ha conservado como uno de los tesoros más preciados del patrimonio eclesiástico calabrés.

Borgo histórico Cosenza (Italia) |
Además, varias pinturas de artistas como Andrea Vaccaro y Luca Giordano. El museo también alberga una colección de esculturas, incluyendo estatuas de madera y mármol, que representan a santos y figuras bíblicas.
Paseamos por el borgo histórico de Cosenza representa el núcleo más antiguo y evocador de la ciudad y se desarrolla principalmente en la zona situada entre los ríos Crati y Busento, a los pies del castillo normando-suevo. Este entramado urbano conserva la estructura típica de una ciudad medieval, caracterizada por un denso laberinto de calles estrechas, escalinatas, arcos, pequeñas plazas y edificios de origen antiguo que se adaptan a la morfología del terreno. Sus orígenes se remontan a la época romana y tardoantigua, cuando Cosenza, la antigua Consentia, desempeñaba un papel estratégico en el territorio, pero fue durante la Edad Media cuando el borgo adquirió su configuración definitiva, convirtiéndose en el centro político, religioso y comercial de la ciudad.

Teatro Alfonso de Cosenza (Italia) |
A lo largo de sus calles se conservan importantes testimonios monumentales, como el Duomo de Santa Maria Assunta, palacios nobiliarios, antiguas iglesias y conventos, que reflejan la importancia histórica y cultural del barrio. El borgo histórico fue durante siglos el corazón de la vida social y económica de Cosenza, animado por mercados, talleres artesanales y sedes del poder civil y eclesiástico. A pesar de los daños causados por terremotos y del progresivo desplazamiento de la ciudad hacia zonas más modernas a partir del siglo XIX, el centro histórico ha mantenido una fuerte identidad y un notable valor patrimonial. En las últimas décadas se han impulsado proyectos de recuperación y valorización que han permitido redescubrir este espacio como un lugar de memoria, donde se entrelazan historia, arquitectura y tradiciones populares, convirtiéndolo en un elemento esencial para comprender la evolución urbana y cultural de Cosenza.
Intentamos ver el teatro de Alfonso Rendano, situado en la parte más alta de la ciudad, es de estilo neoclásico, siglo XIX, desgraciadamente no podemos ver el interior porque tienen un evento

Palazzo del Museo Nacional de Pintura de Cosenza (Italia) |
Caminamos en dirección a la otra parte de la ciudad cruzando el río hasta el Museo Nacional de Pintura de Cosenza GPS N39.290816 E16.2567026 , la entrada cuesta 5 euros.
El Museo Nacional de Pintura de Cosenza, conocido oficialmente como Galleria Nazionale di Cosenza, constituye una de las instituciones culturales más relevantes de Calabria y desempeña un papel fundamental en la conservación, el estudio y la difusión del patrimonio pictórico del sur de Italia.
El museo tiene su sede en el Palazzo Arnone, un imponente edificio de origen renacentista situado en una posición estratégica entre el centro histórico y la ciudad moderna. El palacio, construido en el siglo XVI como residencia nobiliaria, fue transformado posteriormente en fortaleza militar y cuartel, y solo en época contemporánea fue recuperado y destinado a uso cultural, convirtiéndose en un símbolo de la valorización del patrimonio histórico de Cosenza.

Escudo del Museo Nacional de Pintura de Cosenza (Italia) |
El recorrido expositivo del museo ofrece una visión amplia y articulada de la evolución de la pintura en Calabria y en el Mezzogiorno italiano desde la Edad Media hasta el siglo XX, estableciendo un diálogo constante entre la producción artística local y las grandes corrientes del arte italiano. En las salas dedicadas a los siglos XVI y XVII se conservan obras de notable calidad vinculadas al Renacimiento tardío y al Manierismo, junto a importantes ejemplos de pintura barroca influenciada por el naturalismo caravaggista, reflejo de la fuerte conexión cultural y artística con Nápoles, que durante siglos fue el principal centro artístico del sur de Italia. Estas obras, en su mayoría de temática religiosa, proceden de iglesias, conventos y edificios eclesiásticos del territorio calabrés y permiten comprender el papel central de la pintura sacra en la vida espiritual y social de la región.
El museo alberga también una significativa colección de retratos y escenas devocionales que documentan el gusto artístico de las élites locales y la difusión de modelos iconográficos comunes en todo el ámbito mediterráneo. Especial relevancia adquieren las secciones dedicadas a los siglos XIX y XX, donde se expone la transición hacia la modernidad a través de obras que reflejan el realismo, el romanticismo y las nuevas corrientes artísticas contemporáneas, con especial atención a los artistas calabreses que contribuyeron a la renovación del lenguaje pictórico regional

Fachada del Museo Nacional de Pintura de Cosenza (Italia) |
La pinacoteca alberga aproximadamente 80 pinturas, desde el siglo XVI hasta el XX. La estrella de la exposición es, sin duda, Mattia Preti, artista calabrés inspirado en Caravaggio. A continuación, admiramos a Pietro Negroni y a artistas napolitanos como Luca Giordano, así como a artistas Ribera, Dirk van Baburen, Marco Pino y De Rosa. La exposición es realmente extensa. A continuación, pasamos a la sección dedicada al siglo XX, con artistas como Emilio Greco, Rotella, Berlingieri y, por supuesto, una sala dedicada exclusivamente a Boccioni.
Entre las obras más importante podemos ver El Ecce Homo de Jusepe de Ribera, constituye un ejemplo excepcional del naturalismo barroco de influencia caravaggista en el sur de Italia. Pintado en el siglo XVII, el cuadro representa el momento evangélico en el que Cristo, tras la flagelación, es presentado al pueblo por Poncio Pilato con las palabras “Ecce homo”, subrayando el drama humano y espiritual de la Pasión. Ribera, pintor español activo principalmente en Nápoles, logra en esta obra una intensa carga expresiva mediante el uso de un realismo crudo y directo, característico de su estilo, que no idealiza el sufrimiento, sino que lo muestra con una fuerza casi tangible.

Ecce Homo de Jusepe de Ribera del Museo Nacional de Pintura de Cosenza (Italia) |
El cuerpo de Cristo aparece marcado por las heridas, la piel lacerada y el rostro abatido, pero al mismo tiempo transmite una profunda dignidad y resignación, reforzada por la mirada baja y la expresión contenida. El uso magistral del claroscuro, con fuertes contrastes entre luz y sombra, concentra la atención en la figura principal y acentúa el dramatismo de la escena, mientras el fondo oscuro elimina cualquier distracción narrativa. Esta obra refleja plenamente la poética de Ribera, influida por Caravaggio pero desarrollada con una intensidad propia, donde el dolor físico se convierte en un medio para expresar la dimensión espiritual y redentora del sacrificio de Cristo.

La Verónica, de Mattia Preti del Museo Nacional de Pintura de Cosenza (Italia) |
Otra de las obras mas significativas La Verónica, de Mattia Preti, constituye un testimonio fundamental de la madurez artística del pintor calabrés. Mattia Preti, nacido en Taverna en 1613 y conocido como Il Cavalier Calabrese, fue una de las figuras más importantes del barroco del siglo XVII y desarrolló un lenguaje pictórico profundamente influido por el naturalismo caravaggista, al que supo añadir una fuerte carga dramática y espiritual.
En La Verónica, el artista representa el episodio de la Pasión en el que la santa muestra el paño con el rostro de Cristo impreso milagrosamente, símbolo de compasión, sacrificio y redención. La figura de la Verónica emerge con fuerza del fondo oscuro, iluminada por una luz intensa que modela los volúmenes del cuerpo y del rostro, concentrando la atención del espectador en el gesto solemne con el que presenta el velo sagrado. El rostro de la santa, de expresión grave y profundamente humana, transmite una intensa participación emocional en el sufrimiento de Cristo, mientras que el paño con la imagen del Salvador se convierte en el verdadero centro teológico y visual de la composición. Preti utiliza un marcado contraste de luces y sombras, típico del barroco napolitano, para acentuar el dramatismo de la escena y reforzar el valor simbólico del episodio, eliminando todo elemento superfluo y concentrándose en la fuerza expresiva del gesto y de la mirada. La pintura refleja plenamente la sensibilidad religiosa del siglo XVII, influida por los ideales de la Contrarreforma, que buscaban conmover al fiel a través de imágenes claras, directas y emocionalmente impactantes.

San Francesco da Padua, de Luca Giordano del Museo Nacional de Pintura de Cosenza (Italia) |
Otra de las obras importantes San Francesco da Padua, de Luca Giordano, conocido también como San Francesco da Padua che dona i ceri al conte d'Arena. La pintura fue realizada en el siglo XVII por Luca Giordano, uno de los máximos exponentes del barroco napolitano, célebre por su extraordinaria rapidez de ejecución y por su capacidad para unir teatralidad, luminosidad y profundidad espiritual.
En la obra, San Francisco de Padua aparece representado en actitud solemne mientras entrega los ceri, es decir, cirios votivos, al conde d'Arena, gesto que alude a un acto de devoción, protección y legitimación religiosa. Esta iconografía, poco común, subraya el papel del santo como mediador entre lo divino y el poder terrenal, y refleja la estrecha relación existente en la época barroca entre la nobleza y las órdenes religiosas. La composición se organiza de manera dinámica, con las figuras dispuestas en un diálogo visual que guía la mirada del espectador hacia el gesto central de la entrega de los cirios, cargado de significado simbólico, ya que la luz del cirio remite a la fe, la pureza y la presencia divina. Giordano utiliza una pincelada suelta y vibrante, característica de su estilo maduro, junto a un uso magistral de la luz que destaca los rostros y los gestos, creando un fuerte contraste con el fondo más oscuro. El tratamiento del hábito franciscano, sobrio y realista, refuerza la humildad del santo frente a la figura del noble, ricamente ataviado, estableciendo un contraste visual y moral entre pobreza evangélica y poder secular. La obra responde plenamente a los ideales de la Contrarreforma, que promovían imágenes claras, narrativas y emocionalmente eficaces, capaces de transmitir valores religiosos y sociales de forma inmediata.

Cristo alla Colonna, de Luca Giordano del Museo Nacional de Pintura de Cosenza (Italia) |
Del mismo pintor Cristo alla Colonna, de Luca Giordano, es una de las obras más intensas del barroco napolitano y constituye un ejemplo elocuente de la capacidad del artista para unir dramatismo, virtuosismo técnico y profunda carga espiritual.
La pintura representa el episodio de la Pasión en el que Cristo, tras la flagelación, aparece atado a la columna, momento cargado de sufrimiento físico y al mismo tiempo de significado redentor. Luca Giordano aborda el tema con un lenguaje plenamente barroco, caracterizado por una composición dinámica y un uso expresivo de la luz, que incide directamente sobre el cuerpo de Cristo, destacando la anatomía, las heridas y la tensión muscular. El claroscuro, heredero del naturalismo caravaggista pero suavizado por una mayor riqueza cromática, contribuye a intensificar el pathos de la escena y a concentrar la atención del espectador en la figura central, aislada sobre un fondo oscuro y apenas definido. El rostro de Cristo, inclinado y de expresión contenida, transmite un profundo sentimiento de resignación y recogimiento interior, más que un dolor explícito, lo que refuerza la dimensión espiritual de la obra. La pincelada rápida y segura, típica de Giordano, confiere vitalidad a la superficie pictórica y revela la extraordinaria destreza técnica del pintor, capaz de modelar las formas con gran libertad sin perder fuerza expresiva.

La Morte di Lucrezia, de Luca Giordano del Museo Nacional de Pintura de Cosenza (Italia) |
Seguimos con otra de las obras de arte La Morte di Lucrezia es una obra de gran intensidad dramática y moral y constituye un ejemplo significativo de la pintura histórica de inspiración clásica, muy apreciada entre los siglos XVI y XVII.
El cuadro representa el célebre episodio de la historia romana narrado por Tito Livio, en el que Lucrecia, modelo de virtud y castidad, decide quitarse la vida tras haber sido violentada por Sexto Tarquinio, gesto que se convierte en un acto extremo de honor y desencadena simbólicamente la caída de la monarquía en Roma y el nacimiento de la República. En la pintura, el momento elegido es el instante previo o inmediatamente posterior al acto fatal, concentrando toda la atención en la figura femenina y en la tensión psicológica que precede a la muerte. El cuerpo de Lucrecia aparece representado con una fuerte carga expresiva, donde la desnudez parcial no tiene un carácter sensual, sino que subraya la vulnerabilidad, el sacrificio y la dignidad trágica del personaje. El gesto decidido con el que se clava el puñal y la expresión del rostro, marcada por el dolor y la determinación, transmiten un profundo conflicto interior entre sufrimiento personal y deber moral. Desde el punto de vista compositivo, la escena se desarrolla en un espacio reducido y oscuro, que intensifica el dramatismo y aísla la acción de cualquier distracción narrativa, mientras el uso del claroscuro resalta la anatomía y refuerza la tensión emocional.
La Pietà, de Marco Pino del Museo Nacional de Pintura de Cosenza (Italia) |
La siguiente obra maestra La Pietà, de Marco Pino, es una de las obras más significativas del manierismo italiano y representa un momento clave en la evolución de la pintura del sur de Italia en el siglo XVI.
Marco Pino, también conocido como Marco da Siena, fue un pintor formado en el ambiente romano y profundamente influido por Miguel Ángel, cuya huella es claramente visible en esta obra tanto en la construcción anatómica de las figuras como en la intensidad expresiva de la escena.
La pintura representa a la Virgen María sosteniendo el cuerpo sin vida de Cristo tras la crucifixión, un tema central de la iconografía cristiana que aquí es interpretado con un lenguaje solemne y dramático. El cuerpo de Cristo aparece modelado con una anatomía poderosa y escultórica, caracterizada por músculos tensos y formas definidas, que evocan directamente el ideal miguelangelesco, mientras que la Virgen muestra un dolor contenido, expresado más a través de la postura y del gesto que mediante una emotividad explícita. La composición se organiza de manera equilibrada pero compleja, con un fuerte énfasis en el movimiento de los cuerpos y en la interacción de las miradas, lo que confiere a la escena una profunda carga espiritual y reflexiva. El uso del color es sobrio y controlado, con tonos apagados que refuerzan el carácter trágico del episodio, mientras que la luz incide sobre las figuras principales, destacándolas sobre un fondo más oscuro y neutro. Esta Pietà refleja plenamente la sensibilidad manierista, interesada en la tensión emocional, la elegancia formal y la reinterpretación personal de los modelos clásicos, alejándose del equilibrio sereno del Renacimiento pleno.
San Pietro, de Jusepe de Ribera del Museo Nacional de Pintura de Cosenza (Italia) |
Más adelante podemos ver San Pietro, de Jusepe de Ribera, es una obra de gran fuerza expresiva que refleja plenamente el lenguaje naturalista y dramático característico del pintor español activo en Nápoles, y constituye un ejemplo destacado del barroco caravaggista difundido en el sur de Italia.
En esta representación, Ribera muestra al apóstol Pedro como una figura poderosa y profundamente humana, alejándose de toda idealización para centrarse en la intensidad psicológica del personaje.
El santo aparece retratado como un anciano de rasgos marcados, con barba espesa y rostro surcado por arrugas, símbolo de experiencia, fe y sufrimiento, elementos que subrayan su condición de primer apóstol y pilar de la Iglesia. La composición es sobria y concentrada, con la figura emergiendo de un fondo oscuro que elimina cualquier referencia espacial innecesaria y dirige toda la atención hacia la expresión del rostro y el gesto de las manos. El uso magistral del claroscuro, con una luz intensa que incide lateralmente sobre el cuerpo del santo, acentúa el volumen de las formas y refuerza el carácter introspectivo de la escena. San Pedro sostiene los atributos tradicionales de su iconografía, las llaves, símbolo de la autoridad espiritual conferida por Cristo, que Ribera representa con un realismo casi táctil. La pincelada densa y enérgica contribuye a transmitir una sensación de presencia física inmediata, reforzando la identificación emocional del espectador con el santo.
San Paolo, de Jusepe de Ribera del Museo Nacional de Pintura de Cosenza (Italia) |
Y del mismo pintor San Paolo, de Jusepe de Ribera, es una obra de gran intensidad espiritual y fuerza expresiva que encarna plenamente el naturalismo radical y el dramatismo característicos del maestro español activo en Nápoles. En esta representación, el apóstol Pablo aparece como una figura poderosa y profundamente humana, alejada de cualquier idealización clásica, en coherencia con la poética de Ribera, centrada en la verdad física y psicológica del personaje.
El santo es representado como un hombre maduro, de rasgos marcados y barba espesa, con un rostro severo y concentrado que expresa firmeza interior y profunda reflexión, evocando su papel de apóstol de los gentiles y pensador del cristianismo primitivo. La composición es sobria y directa, con la figura emergiendo de un fondo oscuro e indefinido que elimina todo elemento accesorio y concentra la atención del espectador en el diálogo silencioso entre luz y expresión. El uso magistral del claroscuro, con una iluminación intensa que incide sobre el rostro y las manos, modela los volúmenes y acentúa la tensión espiritual de la escena. San Pablo sostiene los atributos tradicionales de su iconografía, en particular la espada, símbolo tanto de su martirio como de la fuerza de la palabra de Dios, que Ribera representa con un realismo contundente y casi táctil. La pincelada densa y vigorosa refuerza la materialidad de la figura y transmite una sensación de presencia inmediata, característica de la pintura caravaggista.
San Sebastiano, de Mattia Preti del Museo Nacional de Pintura de Cosenza (Italia) |
En otra de las salas San Sebastiano, de Mattia Preti, es una obra de gran fuerza expresiva que refleja plenamente el lenguaje dramático y la intensa espiritualidad del barroco italiano, y constituye un ejemplo significativo de la producción del Cavaliere Calabrese. En esta representación, el santo mártir aparece retratado en el momento del suplicio o inmediatamente después, con el cuerpo atravesado por las flechas, símbolo de su martirio y de su fidelidad a la fe cristiana.
Mattia Preti aborda el tema con una composición dinámica y teatral, en la que la figura de San Sebastián se impone con un poderoso modelado anatómico, heredero tanto del naturalismo caravaggista como de una fuerte influencia miguelangelesca.
El cuerpo del santo, parcialmente desnudo, se presenta con una musculatura tensa y escultural, iluminada por una luz intensa que emerge del fondo oscuro y acentúa el dramatismo de la escena. El rostro, inclinado y de expresión contenida, transmite una mezcla de dolor físico y abandono espiritual, subrayando la dimensión interior del martirio más que su violencia explícita. El uso marcado del claroscuro, característico de la pintura de Preti, contribuye a crear una atmósfera densa y emotiva, en la que la luz se convierte en un elemento simbólico de redención y fe. La pincelada enérgica y segura refuerza el dinamismo de la figura y revela la madurez técnica del artista, capaz de combinar intensidad emocional y monumentalidad formal.

Puente San Francesco di Paola de Cosenza (Italia) |
Según vamos hacia la parte moderna de la ciudad podemos ver la inconfundible silueta del puente de Santiago Calatrava GPS N39.2982228 E16.2580685 diseñó un puente atirantado con un tablero de acero de 140 metros de longitud.
El puente de Santiago Calatrava, oficialmente denominado Puente San Francesco di Paola o Ponte sul Crati, es una de las obras de infraestructura contemporánea más significativas del sur de Italia y un claro ejemplo del lenguaje arquitectónico y estructural característico de su autor. Surge como respuesta a la necesidad de mejorar la conexión entre zonas urbanas que históricamente habían estado separadas, integrándose en un ambicioso plan de regeneración y modernización urbana promovido por las autoridades locales.
Diseñado por el arquitecto e ingeniero español Santiago Calatrava, el puente adopta la tipología de puente atirantado, dominada por un único pilono inclinado de gran altura que se convierte en el elemento visual más reconocible de la obra. Desde este pilono parten los tirantes que sostienen el tablero, configurando una composición estructural clara y expresiva, donde la ingeniería se convierte también en un gesto escultórico. La inclinación del pilono y la disposición de los cables generan una sensación de movimiento y ligereza, rasgos habituales en la obra de Calatrava, y evocan formas orgánicas que dialogan con el paisaje y el entorno urbano.

Panorámica de Cosenza (Italia) |
El puente fue concebido no solo como una infraestructura funcional, sino también como un símbolo urbano capaz de redefinir la imagen contemporánea de Cosenza. Construido principalmente con acero y hormigón, incorpora además elementos de acabado en piedra que establecen una relación con la tradición constructiva local. El tablero está diseñado para soportar tráfico rodado y peatonal, garantizando tanto la eficiencia en la circulación como la seguridad y comodidad de los usuarios. La iluminación arquitectónica nocturna refuerza su presencia en el paisaje, subrayando la silueta del pilono y los tirantes, y transformándolo en un punto de referencia visual incluso a gran distancia.
Andamos hasta la calle principal del ensanche de Cosenza donde han instalado el Museo al Aire Libre MAB - Bilotti, constituye un ejemplo singular de integración entre arte contemporáneo y espacio urbano. Concebido como un museo sin muros, el MAB se desarrolla a lo largo del eje peatonal de Corso Mazzini y en algunas plazas adyacentes, transformando una de las principales arterias de la ciudad en una galería de arte accesible de manera gratuita y permanente, las veinticuatro horas del día.

Museo al Aire Libre MAB de Cosenza (Italia) |
El museo nace a mediados de la década de 2000 gracias a la donación de una importante colección de esculturas realizada por los mecenas Carlo y Enzo Bilotti, originarios de Cosenza, con el objetivo de enriquecer la vida cultural de la ciudad y acercar el arte moderno y contemporáneo al público general. A partir de esta iniciativa, el espacio urbano se convierte en un recorrido artístico continuo en el que las obras dialogan con la arquitectura, el paisaje y la vida cotidiana de ciudadanos y visitantes.
La colección del MAB incluye más de treinta esculturas de artistas de reconocido prestigio internacional, representativos de las principales corrientes artísticas del siglo XX. Entre ellas se encuentran obras de Salvador Dalí, Giorgio de Chirico, Giacomo Manzù, Amedeo Modigliani, Mimmo Rotella y Sasha Sosno, entre otros. Estas piezas, realizadas principalmente en bronce y otros materiales duraderos, se distribuyen a lo largo del paseo urbano, integrándose de forma natural en plazas, cruces y zonas de descanso, y ofreciendo al espectador una experiencia estética directa y cotidiana.
Más allá de su valor artístico, el Museo al Aire Libre MAB – Bilotti representa un proyecto de regeneración urbana y social, en el que el arte se convierte en un instrumento de revitalización del espacio público y de construcción de identidad cultural. Al eliminar las barreras físicas y simbólicas del museo tradicional, el MAB propone una relación más abierta y democrática con el arte, fomentando la participación, la curiosidad y el encuentro, y consolidándose como uno de los referentes culturales más emblemáticos de la ciudad de Cosenza.

«El gran metafísico» de Giorgio de Chirico Museo al Aire Libre MAB de Cosenza (Italia) |
Entre las obras se encuentran «El gran metafísico» es una de las esculturas más representativas de Giorgio de Chirico y una de las obras más emblemáticas presentes en el Museo al Aire Libre MAB – Bilotti de Cosenza. Esta pieza traslada al lenguaje tridimensional los principios de la pintura metafísica, corriente artística fundada por el propio De Chirico a comienzos del siglo XX, caracterizada por atmósferas enigmáticas, figuras silenciosas y una profunda sensación de extrañeza y suspensión del tiempo.
La escultura representa una figura humana monumental, despojada de rasgos individualizados, cuyo cuerpo está compuesto por volúmenes geométricos y arquitectónicos que evocan maniquíes, torres y elementos clásicos. El rostro, reducido a una forma abstracta y sin expresión, refuerza la idea de anonimato y de alejamiento de lo humano tradicional, convirtiendo la figura en una presencia casi arquetípica. Esta ausencia de identidad concreta es uno de los rasgos fundamentales de la poética metafísica, que busca ir más allá de la realidad visible para explorar dimensiones filosóficas y psicológicas más profundas.
En El Gran Metafísico, De Chirico fusiona referencias a la antigüedad clásica con una visión moderna y abstracta del cuerpo, creando una obra que parece situada fuera del tiempo histórico. La figura transmite una sensación de inmovilidad solemne y misterio, invitando al espectador a una contemplación introspectiva más que a una lectura narrativa. Su escala monumental refuerza su carácter simbólico y su función como presencia dominante en el espacio urbano.

«Los dos arqueólogos» de Giorgio de Chirico Museo al Aire Libre MAB de Cosenza (Italia) |
Otra de las grandes obras «Los dos arqueólogos» es una de las obras más conocidas de Giorgio de Chirico y un claro exponente de su etapa metafísica, en la que el artista explora el enigma del tiempo, la memoria y la relación entre el pasado clásico y la modernidad. La pintura representa a dos figuras humanas sentadas, identificadas como arqueólogos, pero concebidas no como retratos realistas, sino como maniquíes sin rasgos definidos, una constante en la iconografía metafísica de De Chirico. Estas figuras aparecen inmersas en una atmósfera silenciosa y suspendida, alejadas de cualquier acción concreta, lo que refuerza la sensación de misterio y contemplación.
Los cuerpos de los arqueólogos están construidos a partir de volúmenes cerrados y superficies lisas, y en su interior o alrededor se integran fragmentos arquitectónicos, columnas, templos y objetos clásicos, como si sus propios cuerpos contuvieran las ruinas del pasado. Esta superposición sugiere que los personajes no solo estudian la antigüedad, sino que la encarnan, convirtiéndose en metáforas vivientes de la historia y de la memoria cultural. El pasado clásico, en lugar de aparecer como algo lejano, se presenta como una presencia interior, casi psicológica, que define la identidad del ser humano moderno.
El espacio pictórico, característico de la pintura metafísica, es ambiguo e irreal: no responde a una perspectiva lógica ni a un entorno reconocible, sino que funciona como un escenario mental. La relación entre los dos arqueólogos, próximos pero aislados al mismo tiempo, refuerza una sensación de diálogo silencioso y de introspección, más intelectual que emocional. No hay narrativa explícita, sino una invitación a la reflexión filosófica sobre el conocimiento, el tiempo y la continuidad entre pasado y presente.

«Héctor y Andrómaca» de Giorgio de Chirico Museo al Aire Libre MAB de Cosenza (Italia) |
Otra de las esculturas del mismo autor «Héctor y Andrómaca» de Giorgio De Chirico, es una de las piezas más significativas del recorrido urbano y una traducción tridimensional de uno de los temas más emblemáticos de la poética metafísica del artista. Inspirada en el célebre episodio homérico de la Ilíada, la obra representa el momento de la despedida entre el héroe troyano Héctor y su esposa Andrómaca, reinterpretado por De Chirico desde una visión simbólica, silenciosa y atemporal.
Al igual que en sus versiones pictóricas, las figuras aparecen concebidas como maniquíes sin rostro, con cuerpos construidos a partir de volúmenes geométricos y articulaciones rígidas. Esta deshumanización elimina la expresión emocional directa y transforma la escena en una metáfora universal de la separación, el destino y la tragedia inevitable. El abrazo entre Héctor y Andrómaca, aunque cercano en lo físico, transmite una profunda sensación de distancia y de inmovilidad, como si ambos personajes estuvieran atrapados en un instante suspendido fuera del tiempo.
La materialidad escultórica, generalmente realizada en bronce, refuerza el carácter monumental y simbólico de la obra, permitiendo que las formas sólidas y compactas dialoguen con el espacio urbano que las rodea. Situada al aire libre, la escultura establece un fuerte contraste entre el dinamismo de la vida cotidiana de la ciudad y el silencio metafísico que emana de las figuras, invitando al espectador a una contemplación pausada en medio del tránsito diario.

«El cardenal de pie» Giacomo Manzù Museo al Aire Libre MAB de Cosenza (Italia) |
Más adelante podemos ver «El cardenal de pie» (Il Cardinale in piedi) es una de las esculturas más representativas de Giacomo Manzù y un claro ejemplo de su particular aproximación a la figura humana y al tema del poder eclesiástico. Manzù, uno de los grandes escultores italianos del siglo XX, dedicó una parte fundamental de su producción a la representación de cardenales, abordados no desde una perspectiva celebratoria, sino con una mirada crítica, sobria y profundamente humana.
La escultura muestra a un cardenal erguido, envuelto en una sotana de formas rígidas y geométricas que envuelve casi por completo el cuerpo, reduciendo la figura a un volumen compacto y vertical. El tratamiento del hábito, pesado y solemne, contrasta con la simplicidad del gesto y la ausencia de cualquier actitud grandilocuente. El rostro, contenido y austero, transmite una sensación de introspección y silencio, alejándose de la imagen tradicional del poder religioso para presentar una figura casi inmóvil, encerrada en su propia dignidad y aislamiento.
Manzù utiliza esta representación para reflexionar sobre la autoridad, la espiritualidad y la soledad del poder, despojando al personaje de cualquier idealización heroica. La escultura no exalta al cardenal como símbolo de grandeza, sino que lo presenta como un ser humano contenido dentro de una estructura rígida, casi opresiva, donde el hábito se convierte en metáfora del peso institucional y moral que define su condición.

«Cabeza de Medusa» Giacomo Manzù Museo al Aire Libre MAB de Cosenza (Italia) |
Otra escultura del mismo autor es «Cabeza de Medusa» de Giacomo Manzù que ejemplifica de manera elocuente su capacidad para reinterpretar temas clásicos desde una sensibilidad moderna y profundamente humana. Inspirada en la figura mitológica de Medusa, tradicionalmente asociada al terror y a lo monstruoso, Manzù se aleja de las representaciones dramáticas y violentas para ofrecer una visión contenida, silenciosa y casi meditativa.
La obra presenta la cabeza de Medusa como un volumen compacto y sereno, en el que los rasgos faciales aparecen simplificados y despojados de énfasis expresivo. Lejos de mostrar un gesto de horror o furia, el rostro transmite una sensación de quietud y melancolía, humanizando a un personaje que en la mitología clásica suele ser concebido como una figura amenazante. Las serpientes que sustituyen al cabello no se representan de forma agresiva, sino integradas de manera armoniosa en la composición, contribuyendo al equilibrio formal de la escultura.
Este enfoque revela el interés de Manzù por la dignidad de la figura humana, incluso cuando aborda personajes míticos o simbólicos. La escultura no busca impresionar mediante el dramatismo, sino invitar a una contemplación íntima y reflexiva, donde la belleza surge de la simplicidad de las formas y del control del modelado. El tratamiento del bronce, material habitual en la obra del escultor, refuerza la sensación de solidez y permanencia, al tiempo que permite un juego sutil de luces y sombras sobre la superficie.

«San Jorge y el dragón» de Salvador Dalí Museo al Aire Libre MAB de Cosenza (Italia) |
Podemos ver el grupo escultórico «San Jorge y el dragón» de Salvador Dalí es una escultura que reinterpreta uno de los mitos más difundidos de la tradición cristiana y medieval desde la perspectiva surrealista y simbólica característica del artista. La obra representa el enfrentamiento entre San Jorge y el dragón no como una escena heroica convencional, sino como una alegoría compleja en la que se combinan espiritualidad, subconsciente y metamorfosis de las formas.
Dalí concibe la figura de San Jorge de manera estilizada y casi etérea, alejándose del realismo anatómico y enfatizando una sensación de tensión y movimiento suspendido. El santo aparece como un héroe más espiritual que físico, cuya victoria no se basa en la fuerza bruta, sino en una dimensión moral y simbólica. El dragón, por su parte, no es simplemente un monstruo derrotado, sino una criatura cargada de significados ambiguos, asociada al miedo, al deseo y a las fuerzas irracionales que habitan el inconsciente, temas recurrentes en la obra daliniana.
La composición escultórica transmite una lucha que va más allá del combate literal y se convierte en una metáfora del enfrentamiento entre el bien y el mal, la razón y el instinto, la conciencia y lo oculto. Las formas alargadas, la fragmentación de los volúmenes y el carácter casi onírico de la escena remiten directamente al lenguaje surrealista, en el que la realidad se transforma y se abre a múltiples interpretaciones. El uso del bronce refuerza el carácter monumental de la obra, al tiempo que aporta una sensación de permanencia a una escena cargada de tensión simbólica.

«El lobo de Sila» de Mimmo Rotella Museo al Aire Libre MAB de Cosenza (Italia) |
Seguimos y vemos «El lobo de Sila» es una escultura de Mimmo Rotella establece un fuerte vínculo simbólico con el territorio calabrés. La obra toma como referencia al lobo, animal emblemático de la Sila, la extensa zona montañosa y boscosa del interior de Calabria, convirtiéndolo en un símbolo de identidad, fuerza y memoria colectiva.
A diferencia de las representaciones naturalistas del animal, Rotella opta por una reinterpretación estilizada y esencial, en la que el lobo se construye a partir de formas simplificadas y volúmenes compactos. Esta síntesis formal se aleja del realismo descriptivo y acerca la obra a un lenguaje moderno, en el que la figura se reconoce por su silueta y por su presencia simbólica más que por el detalle anatómico. El animal aparece firme, casi hierático, transmitiendo una sensación de resistencia y permanencia.
La elección del lobo no es casual: históricamente asociado a la vida salvaje, a la libertad y a la dureza del paisaje silano, el animal se convierte en una metáfora del carácter del territorio y de sus habitantes. Rotella, profundamente vinculado a Calabria, transforma este referente natural en un emblema cultural, capaz de dialogar con el espacio urbano y con la identidad contemporánea de la ciudad.

“Cabeza de cariátide” de Amedeo Modigliani Museo al Aire Libre MAB de Cosenza (Italia) |
Una de las obras más importantes es “Cabeza de cariátide” de Amedeo Modigliani, es una obra que remite a la etapa escultórica del artista y a su interés por las formas arcaicas y esenciales. La pieza se inspira en la figura de la cariátide, motivo tomado de la arquitectura clásica griega, reinterpretado por Modigliani desde una sensibilidad moderna que privilegia la síntesis formal, la verticalidad y la pureza de líneas. El rostro aparece alargado, sereno y hierático, con rasgos simplificados que evocan tanto el arte antiguo como la influencia de las máscaras africanas, fundamentales en su lenguaje plástico.
Esta obra refleja la búsqueda de Modigliani por una belleza atemporal, alejada del realismo, en la que la figura humana se convierte en un símbolo más que en un retrato individual. Integrada en el espacio urbano del MAB, la escultura dialoga directamente con la ciudad y con el espectador cotidiano, reforzando la idea del museo como un lugar abierto y accesible, donde el arte moderno se funde con la vida diaria y mantiene viva la herencia estética de uno de los grandes maestros del siglo XX.

Renacimiento de la Cultura de Mimmo Rotella Museo al Aire Libre MAB de Cosenza (Italia) |
Muy cerca podemos ver Renacimiento de la Cultura de Mimmo Rotella. La escultura representa un conjunto de libros apilados de los que surgen aves en vuelo, un motivo simbólico que remite a la cultura, la memoria y la libertad. Aunque Rotella es conocido internacionalmente por sus décollages y su trabajo con carteles publicitarios rasgados, esta obra muestra su interés por trasladar al volumen alguno de sus temas centrales: la materia como portadora de significado y la transformación poética de objetos cotidianos. Los libros, tratados con una superficie rugosa y fragmentada, aluden al peso de la historia y del saber acumulado, mientras que los pájaros introducen una dimensión dinámica y ascensional, sugiriendo la capacidad del conocimiento para trascender lo físico y abrirse al pensamiento libre. Integrada en el espacio urbano, la obra dialoga con el entorno institucional y refuerza la vocación del MAB de acercar el arte contemporáneo a la vida diaria de la ciudad.

Grande Bagnante II de Emilio Greco Museo al Aire Libre MAB de Cosenza (Italia) |
En la misma calle podemos ver Grande Bagnante II de Emilio Greco es una escultura que encarna de manera ejemplar la poética del artista siciliano, centrada en la exaltación del cuerpo femenino y en el diálogo constante con la tradición clásica. La figura, de proporciones monumentales, presenta un desnudo sereno y armónico, caracterizado por líneas suaves y una cuidada síntesis formal que evita el exceso descriptivo para concentrarse en la esencia del gesto y la postura. Greco retoma la herencia de la escultura antigua —en especial la griega— pero la reinterpreta desde una sensibilidad moderna, en la que la materia adquiere una vibración contenida y la anatomía se estiliza sin perder naturalidad. La postura relajada de la bañista transmite una sensación de intimidad y equilibrio, mientras que el tratamiento del volumen y de las superficies revela la maestría técnica del escultor. Integrada en el espacio público, Grande Bagnante II establece un diálogo directo con el espectador, invitándolo a una contemplación tranquila y atemporal de la figura humana como símbolo de belleza, armonía y permanencia.

“Tres columnas dóricas” de Sasha Sosno Museo al Aire Libre MAB de Cosenza (Italia) |
Más adelante podemos ver “Tres columnas dóricas” de Sasha Sosno es una obra escultórica que refleja de manera clara los principios del arte de la obliteración, concepto desarrollado por el propio artista. La pieza reinterpreta el modelo clásico de la columna dórica, símbolo fundamental de la arquitectura griega y de la tradición occidental, mediante una intervención que altera su lectura habitual. Las columnas aparecen parcialmente bloqueadas o interrumpidas por volúmenes compactos que niegan la visión completa de la forma, obligando al espectador a reconstruir mentalmente la imagen ausente. Esta estrategia de ocultamiento no destruye el referente clásico, sino que lo transforma en un espacio de reflexión sobre la percepción, la memoria y el paso del tiempo. Al situarse en el espacio urbano, la obra establece un diálogo entre la herencia histórica y el lenguaje contemporáneo, subrayando la tensión entre lo visible y lo invisible y proponiendo una nueva forma de relación entre el arte, la arquitectura y el espectador.

Mujer Agachada de Emilio Greco Museo al Aire Libre MAB de Cosenza (Italia) |
La siguiente obra de arte es Mujer Agachada de Emilio Greco es una escultura que expresa con intensidad la atención del artista hacia la figura femenina y su dimensión más íntima y humana. La mujer aparece recogida sobre sí misma, en una postura agachada que sugiere introspección, silencio y vulnerabilidad, alejándose de cualquier gesto heroico o retórico. El tratamiento del cuerpo revela la profunda admiración de Greco por la tradición clásica, visible en el equilibrio de las proporciones y en la armonía de los volúmenes, reinterpretada desde una sensibilidad moderna que simplifica las formas y suaviza los contornos. La superficie de la escultura, trabajada con delicadeza, acentúa la tensión contenida del cuerpo y la relación entre lleno y vacío, invitando a una contemplación cercana y pausada. A través de esta obra, Greco transforma un gesto cotidiano en una imagen atemporal, en la que el cuerpo femenino se convierte en un símbolo de recogimiento, humanidad y belleza esencial.

“Tres hermanas” de Luigi GulloMuseo Museo al Aire Libre MAB de Cosenza (Italia) |
Seguimos en el mismo lugar “Tres hermanas” de Luigi Gullo es una escultura que se centra en el tema de la relación humana y del vínculo entre figuras femeninas, interpretado a través de un lenguaje formal sobrio y esencial. Las tres figuras aparecen unidas en una composición equilibrada, en la que la proximidad de los cuerpos y la continuidad de los volúmenes sugieren intimidad, solidaridad y pertenencia. Gullo trabaja la forma con una marcada síntesis, evitando el detalle descriptivo para concentrarse en la expresión del conjunto y en el diálogo entre las masas escultóricas. La obra transmite una sensación de estabilidad y armonía, reforzada por el ritmo creado por la repetición y la variación de las figuras. Integrada en el espacio público, Tres hermanas invita al espectador a reflexionar sobre la dimensión colectiva de la identidad y sobre los lazos afectivos como elemento fundamental de la experiencia humana.

“Gran Maternidad” de Antonietta Raphaël Mafai Museo al Aire Libre MAB de Cosenza (Italia) |
Más adelante “Gran Maternidad” de Antonietta Raphaël Mafai es una obra de fuerte intensidad expresiva que refleja la visión profundamente humana y simbólica de la artista. La escultura representa el tema de la maternidad no como una imagen idealizada, sino como una experiencia vital cargada de fuerza, protección y tensión interior. La figura materna aparece sólida y envolvente, con volúmenes compactos y una presencia casi arcaica que remite tanto a la escultura primitiva como a la tradición mediterránea. El cuerpo se convierte en un espacio de acogida y defensa, subrayando el vínculo físico y emocional entre madre e hijo. El tratamiento de la forma, deliberadamente áspero y esencial, refuerza el carácter expresionista de la obra y su dimensión simbólica, alejándola del naturalismo. Gran Maternidad se presenta así como una imagen poderosa de la fecundidad y del origen de la vida, en la que la maternidad es entendida como un acto fundamental, cargado de energía y significado universal.

“La Sibilla” de Pericle Fazzini Museo al Aire Libre MAB de Cosenza (Italia) |
Seguimos el camino para ver “La Sibilla” de Pericle Fazzini es una obra que expresa con fuerza el carácter dinámico y visionario del lenguaje escultórico del artista. La figura, inspirada en la mítica profetisa de la Antigüedad, se presenta cargada de tensión y movimiento, alejándose de la representación estática para convertirse en una forma vibrante, casi impulsada por una energía interior. Los volúmenes se fragmentan y se abren en direcciones diversas, creando un juego de líneas y superficies que sugiere el acto mismo de la revelación y del trance profético. Fazzini combina referencias a la tradición clásica con una sensibilidad plenamente moderna, en la que la materia parece animarse y trascender sus límites físicos. La escultura invita al espectador a percibir no solo la figura, sino también el espacio que la rodea, transformado por la fuerza expresiva de la obra, y convierte a la Sibila en símbolo de intuición, misterio y conocimiento visionario.

“Durmiente” de Arturo Martini Museo al Aire Libre MAB de Cosenza (Italia) |
En la misma zona de la calle “Durmiente” de Arturo Martini es una escultura que encarna de manera ejemplar la poética íntima y reflexiva del artista, centrada en la figura humana entendida como espacio de silencio y contemplación. La figura aparece sumida en el sueño, con una postura recogida y serena que transmite una profunda sensación de quietud y abandono. Martini simplifica las formas y suaviza los volúmenes, alejándose del naturalismo descriptivo para alcanzar una imagen esencial y atemporal, en la que el cuerpo se convierte en un símbolo de reposo interior. La influencia de la tradición clásica y arcaica se percibe en la solidez de la composición y en el equilibrio de las masas, reinterpretadas desde una sensibilidad moderna. Durmiente invita al espectador a una contemplación silenciosa, en la que el sueño se presenta no solo como estado físico, sino como metáfora de introspección, pausa y suspensión del tiempo.

“Cariatide” de Mario Sironi Museo al Aire Libre MAB de Cosenza (Italia) |
Seguimos descubriendo el arte “Cariatide” de Mario Sironi es una obra que refleja con claridad la visión monumental y austera del artista, profundamente ligada a una reinterpretación moderna de la tradición clásica. La figura femenina, inspirada en las cariátides de la arquitectura antigua, aparece concebida como un cuerpo sólido y compacto, casi arquitectónico, en el que la individualidad se subordina al peso simbólico de la forma. Sironi reduce los detalles anatómicos para enfatizar la estructura y la masa, otorgando a la figura una presencia severa y estática que transmite fuerza, gravedad y permanencia. La cariatide no es aquí un elemento decorativo, sino un símbolo de sostén y resistencia, una figura que encarna la idea de estabilidad y carga, tanto física como moral. A través de esta obra, Sironi establece un diálogo entre arte y arquitectura, pasado y modernidad, transformando un motivo clásico en una imagen poderosa y esencial del espíritu del siglo XX.

“Sfinge” de Alba Gonzales Museo al Aire Libre MAB de Cosenza (Italia) |
Más adelante podemos ver “Sfinge” de Alba Gonzales es una escultura que combina el mito antiguo con un lenguaje plástico de marcada sensualidad y fuerza expresiva. La artista retoma la figura de la esfinge como símbolo de misterio y poder femenino, reinterpretándola a través de formas sólidas y compactas, en las que el cuerpo adquiere una presencia dominante y casi telúrica. Los volúmenes, modelados con energía, transmiten una tensión contenida entre lo humano y lo animal, reforzando el carácter enigmático de la figura. Gonzales se aleja de una representación académica para privilegiar una visión personal, en la que la materia y el gesto escultórico subrayan la intensidad emocional de la obra. Sfinge se presenta así como una imagen arcaica y contemporánea a la vez, capaz de evocar lo mítico y lo instintivo, invitando al espectador a confrontarse con el enigma y la fuerza primordial que la figura encarna.

Panorámica de Cosenza (Italia) |
Es la hora de comer y vemos en la misma calle la Trattoria A Cusentina GPS N39.3004073 E16.250456 , ofrece menús compuestos 5 primeros y 5 segundos por 12 euros. La verdad es que comemos fenomenal y barato.
Aquí terminamos la visita a esta ciudad. Nuestro siguiente destino es Lamezia Terme, se encuentra a 72 km.
A la entrada a la ciudad hay un área de servicios para autocaravanas municipal y gratuita, donde hacemos un merecido reset N38.9584 E16.3104. Podríamos quedarnos aquí para pernoctar pero está un poco lejos del centro histórico.
Este área está un poco alejada del centro donde tenemos como referencia un parking, precio 24 horas 10 euros GPS
N38.9671942 E16.3148004. Nos cuesta un poco acceder porque es estrecha la entrada, pero despacito entramos. La barrera de salida está permanentemente levantada, pero decidimos coger el ticket porque mañana tendríamos problemas para salir. Día 21 de noviembre (viernes) Ruta: Lamezia Terme-Scilla

Plaza de Santo Domingo Lamezia Terme (Italia) |
El día comienza en el parking de pago Parqueggio Colombo de Lamezia Terme, el precio es de 10 euros GPS N38.9671942 E16.3148004 . La noche ha sido muy tranquila.
Comenzamos la visita a Lamezia Terme, el nombre se debe a las termas sulfurosas que aparecen en la historia. Es una ciudad situada en el centro de Calabria, en una posición geográfica estratégica que conecta el mar Tirreno con el Jónico y que históricamente ha funcionado como un importante punto de paso y de intercambio. La ciudad actual nació en 1968 a partir de la unión de los antiguos núcleos de Nicastro, Sambiase y Sant'Eufemia Lamezia, cada uno con una identidad histórica y cultural propia, que aún hoy se refleja en el tejido urbano y en las tradiciones locales.
El territorio de Lamezia Terme está marcado por una larga continuidad de poblamiento, documentada desde la Prehistoria, y por una notable estratificación histórica. En época antigua, la zona adquirió relevancia con la fundación de la colonia griega de Terina, uno de los centros más importantes de la Magna Grecia en Calabria, cuya herencia arqueológica constituye un elemento fundamental de la identidad local. Posteriormente, el área fue integrada en el mundo romano y conoció nuevas fases de desarrollo durante la Edad Media, cuando se consolidaron asentamientos, monasterios y fortificaciones.

Tabla testamento Museo Arqueológico Lamezia Terme (Italia) |
Queremos visitar el Museo Arqueológico de la ciudad GPS N38.9746756 E16.3163732 porque refleja un hecho histórico el Tesoro Santa Eufemia, la entrada son 5 euros. Se encuentra situado en una parte del antiguo monasterio de los Dominicos.
El Museo Archeologico Lametino, situado en Lamezia Terme dentro del complejo monumental de San Domenico, representa uno de los principales puntos de referencia para el conocimiento arqueológico de Calabria central. El museo ocupa los espacios de un antiguo convento dominico, cuya estructura histórica contribuye a crear un diálogo sugestivo entre el contenedor arquitectónico y los materiales expuestos. Su finalidad principal es documentar y valorizar la larga y compleja historia de la llanura lametina, un territorio estratégico que, por su posición entre el mar Tirreno y el Jónico, ha sido desde tiempos remotos un lugar de tránsito, intercambio y asentamiento humano.
El recorrido expositivo está organizado de manera cronológica y temática, permitiendo al visitante seguir de forma clara la evolución del poblamiento y de las culturas que se sucedieron en la zona. La sección prehistórica ofrece una panorámica amplia de las primeras presencias humanas, desde el Paleolítico hasta la Edad del Bronce, a través de herramientas líticas, restos cerámicos y testimonios de actividades productivas que revelan la adaptación del ser humano al entorno natural. Estos materiales permiten reconstruir las formas de vida, las técnicas y las estrategias de supervivencia de las comunidades más antiguas de Calabria.

Tumba del Museo Arqueológico Lamezia Terme (Italia) |
La sección dedicada a la época clásica constituye uno de los núcleos más significativos del museo y está centrada en la ciudad griega de Terina, colonia de Magna Grecia fundada entre los siglos VI y V a. C. Las cerámicas, los objetos votivos y los elementos funerarios expuestos ilustran aspectos fundamentales de la vida cotidiana, religiosa y social de la comunidad griega, así como sus relaciones comerciales y culturales con otras áreas del Mediterráneo. A través de estos hallazgos, el museo pone de relieve la importancia de la herencia helénica en la configuración histórica del territorio.
El itinerario se completa con materiales de época romana y medieval, que documentan la continuidad del poblamiento y las transformaciones políticas, económicas y culturales del área a lo largo de los siglos. Estos testimonios permiten comprender cómo el territorio lametino mantuvo su relevancia estratégica incluso después del declive del mundo clásico. En conjunto, el Museo Archeologico Lametino no solo conserva y expone objetos del pasado, sino que se propone como un espacio de conocimiento y reflexión, capaz de ofrecer una visión profunda y articulada de la identidad histórica de Calabria, combinando rigor científico, claridad expositiva y una fuerte vocación educativa.

Cara Griega Museo Arqueológico Lamezia Terme (Italia) |
El Tesoro de Santa Eufemia, hoy conservado en Londres, es un conjunto excepcional de orfebrería medieval procedente de la antigua abadía benedictina de Santa Eufemia, en el territorio de la actual Lamezia Terme. El tesoro fue descubierto a comienzos del siglo XIX en el área del monasterio y, tras una serie de acontecimientos ligados al mercado antiquario de la época, terminó ingresando en las colecciones del British Museum, donde se conserva y se estudia como uno de los testimonios más relevantes del arte medieval del sur de Italia.
El conjunto está formado principalmente por objetos litúrgicos y joyas de oro, entre ellos anillos, colgantes, cruces, placas decoradas y elementos vinculados al uso religioso y ceremonial. Las piezas se caracterizan por una refinada ejecución técnica y por la riqueza simbólica de su decoración, en la que se reconocen influencias bizantinas, normandas y latinas, reflejo del papel de Calabria como zona de contacto entre distintas culturas del Mediterráneo medieval. El tesoro testimonia el alto nivel artístico alcanzado por los talleres vinculados a la abadía y el prestigio del monasterio, que durante la Edad Media fue un importante centro espiritual y político.

Santa Eufemia Museo Arqueológico Lamezia Terme (Italia) |
La conservación del Tesoro de Santa Eufemia en Londres ha suscitado, a lo largo del tiempo, reflexiones y debates sobre la dispersión del patrimonio histórico y sobre el vínculo entre las obras y su territorio de origen. Aun fuera de Calabria, el conjunto sigue siendo una fuente fundamental para el estudio del arte medieval y un símbolo de la riqueza histórica
Entre las piezas más significativas se encuentran la Diadema de oro es una hermosa joya con filigrana y un pequeño busto de mujer en relieve. Varios Cinturones de oro con diseños geométricos y florales y los anillos, algunos de ellos con inscripciones y piedras engastadas, colgantes, cruces pectorales, placas ornamentales y pequeños elementos decorativos que probablemente formaban parte de objetos litúrgicos o de insignias de prestigio. Estas obras no deben entenderse únicamente como adornos, sino como objetos cargados de valor simbólico, religioso y representativo, vinculados tanto a la liturgia como al estatus del monasterio y de sus benefactores.

Lápida del Museo Arqueológico Lamezia Terme (Italia) |
El Tesoro de Santa Eufemia salió de Italia a comienzos del siglo XIX, en un contexto marcado por la desamortización de bienes eclesiásticos, la inestabilidad política y la debilidad de los sistemas de tutela del patrimonio en el sur de Italia. Tras la supresión de la abadía benedictina de Santa Eufemia, el complejo monástico quedó abandonado y expuesto a saqueos y excavaciones no controladas. Durante este periodo, el tesoro fue hallado de manera fortuita en el área del antiguo monasterio y pasó rápidamente a manos privadas.
Las piezas fueron adquiridas por anticuarios y coleccionistas extranjeros, siguiendo una práctica muy común en la época, cuando numerosos objetos arqueológicos y medievales italianos eran vendidos legal o ilegalmente en el mercado internacional. A través de estas transacciones, el tesoro llegó a Inglaterra, donde fue finalmente comprado por el British Museum, que lo incorporó a sus colecciones como un conjunto de orfebrería medieval de gran relevancia.
La salida del Tesoro de Santa Eufemia de Italia no respondió a una acción institucional ni a un traslado oficial, sino a una combinación de abandono, comercio anticuario y ausencia de legislación eficaz de protección, circunstancias que afectaron a gran parte del patrimonio italiano durante el siglo XIX.

Iglesia del monasterio de los Dominico Lamezia Terme (Italia) |
En la misma puerta está la iglesia del monasterio de los Dominicos GPS N38.9746388 E16.3142762 que ahora funciona como parroquia.
La Iglesia de San Domenico en Lamezia Terme es uno de los edificios religiosos e históricos más significativos de la ciudad y está estrechamente vinculada a la vida cultural del territorio. El complejo fue fundado en el siglo XVI por la orden de los dominicos y se desarrolló como convento e iglesia, desempeñando un papel relevante tanto religioso como intelectual. El edificio se caracteriza por una arquitectura sobria, acorde con los principios de la orden, en la que se combinan elementos del Renacimiento tardío con aportes posteriores de época barroca, visibles especialmente en algunos detalles decorativos y en la organización de los espacios interiores.
La iglesia presenta una estructura clara y equilibrada, concebida para favorecer la predicación y la participación de los fieles, funciones centrales en la espiritualidad dominica. A lo largo de los siglos, el complejo ha sufrido transformaciones y restauraciones, especialmente tras los terremotos que afectaron la región, adaptándose a nuevas necesidades sin perder su identidad histórica. Tras la supresión de las órdenes religiosas en el siglo XIX, el convento dejó de cumplir su función original y fue destinado a otros usos.

Catedral de Lamezia Terme (Italia) |
Vamos andando hasta la Catedral de Lamezia, también conocida como Cattedrale dei Santi Pietro e Paolo GPS N38.9761893 E16.3179617 , es un ejemplo destacado de la arquitectura barroca.
La catedral tiene una historia compleja que se remonta al siglo XI, cuando se construyó la primera catedral en el área, dedicada a la Asunción. En año 1100, la condesa Eremburga, sobrina de Roberto el Guiscardo, mandó construir una nueva catedral dedicada a los Santos Pedro y Pablo. Sin embargo, el terremoto de 1638 destruyó la catedral, y fue reconstruida en 1640.
La catedral cuenta con una impresionante fachada neoclásica decorada con bustos de santos y papas. El interior es de planta de cruz latina, con tres naves que albergan un coro intarsiado, una elegante pila de agua bendita de mármol verde de Calabria y un órgano de tubos construido en 1960. La cúpula, revestida con mayólicas, fue construida en 1935.

Fiesta de los Carabineros Catedral de Lamezia Terme (Italia) |
En estos momentos se celebra en la catedral la fiesta de la patrona de los carabineros y de la policía con la asistenta de las fuerzas vivas de la región, nos invitan a participar.
La fiesta de la patrona de los Carabineros, la Virgo Fidelis, se celebra también en Lamezia Terme el 21 de noviembre y es una conmemoración muy sentida tanto por el Arma como por la comunidad local. La jornada está dedicada a la oración, al recuerdo de los caídos y a la exaltación de los valores de fidelidad, servicio y sacrificio que caracterizan a los Carabineros. Las celebraciones suelen incluir una Santa Misa solemne en una iglesia de la ciudad, con la presencia de autoridades civiles y militares y la participación de los Carabineros en uniforme de gala. En algunos casos también tiene lugar la ofrenda de una corona de laurel en honor a los militares caídos, seguida de momentos de recogimiento y conmemoración. La fiesta de la Virgo Fidelis representa una importante ocasión de encuentro entre el Arma de los Carabineros y los ciudadanos de Lamezia Terme, reforzando el vínculo entre las instituciones, el territorio y la comunidad.

Catedral de Lamezia Terme (Italia) |
De camino de vuelta al parking vemos un restaurante Trattoria Arco Antico GPS N38.9739135 E16.3216192 que ofrece menús a 10 euros, pedimos unos escalopes con salsa y champiñones y guarnición de guisantes. Muy bueno todo.
Como una anécdota, para poder salir del parking hay una maquina que te valida el pago, son 24 horas 10 euros, la tarjeta bancaria no la admite, pago con un billete de 20 euros y nos devuelve 7 euros, en el ticket indica que nos debe la maquina 3 euros. No hay vigilantes, el timbre no contesta nadie, pienso que como soy el único usuario que paga pues la maquina no tenía dinero para devolver el cambio completo, la gente utiliza el parking y no paga nada. Un vecino se interesa por nosotros y nos indica que esto es normal en la Calabria.
Partimos a nuestro siguiente destino Scilla está 110 km. situada en el dedo de la bota de Italia, desde donde podemos observar una impresionante panorámica de la isla de Sicilia.

Panorámica de Scilla (Italia) |
Después de probar varios parking para pasar la noche, nos decantamos por un parking privado sin servicios, pero que está muy bien situado, enfrente de la playa. Nos piden 15 euros y creemos que es justo para el lugar GPS N38.2505344 E15.7082906 . Día 22 de noviembre (sábado) Ruta: Scilla-Reggio Calabria

Scilla (Italia) |
El día comienza en el parking privado de Scilla, el precio son 15 euros, está lleno de gatos que se mente en nuestro motor GPS N38.2505344 E15.7082906 . La noche ha sido tranquila.
Comenzamos la visita por la panorámica del Lungomare porque ofrece unas vistas de la montaña coronada con el castillo Ruffo y su Borgo medieval y su magnífica playa de arena fina, es una de las más bonitas de la Calabria.
Scilla es una encantadora localidad costera de Calabria, situada en la provincia de Reggio Calabria, a orillas del mar Tirreno y frente al famoso Estrecho de Mesina. El pueblo está profundamente ligado a la mitología griega, ya que su nombre proviene de Escila, el monstruo marino mencionado por Homero en la Odisea, que habitaba estas aguas junto a Caribdis. Hoy en día, Scilla combina historia, tradición marinera y paisajes naturales de gran belleza, lo que la convierte en uno de los destinos más pintorescos del sur de Italia.

Scilla (Italia) |
El centro histórico se divide principalmente en dos áreas: San Giorgio, donde se encuentra el imponente Castillo Ruffo, y Chianalea, el barrio más antiguo y característico, conocido como la “Venecia del Sur” por sus casas construidas directamente sobre el mar. El Castillo Ruffo, de origen medieval, domina el pueblo desde lo alto de un promontorio rocoso y ofrece una vista espectacular del estrecho. Chianalea, con sus estrechas callejuelas, antiguas viviendas de pescadores y pequeños restaurantes, conserva intacta la identidad marinera de Scilla.
La economía tradicional del pueblo ha estado siempre ligada al mar y, en particular, a la pesca del pez espada, que todavía hoy representa un símbolo cultural y gastronómico de la zona. Scilla también es conocida por sus playas de aguas cristalinas y por la hospitalidad de sus habitantes
Caminamos desde el extremo por toda la playa, para ver el caso histórico tenemos que subir hasta la parte más alta por innumerables escaleras porque el ascensor solamente funciona en verano.

Iglesia de la Inmaculada Scilla (Italia) |
Una vez en la cima ante nuestros ojos está la iglesia de la Inmaculada GPS N38.2547759 E15.7123819, dicen que ha sido reconstruida varias veces víctima de los terremotos. La decoración actual me parece demasiado estridente con unos frescos muy llamativos y un mosaico actualizado.
La Iglesia de la Inmaculada Concepción de Scilla, conocida también como Chiesa Madre dell'Immacolata, es el principal templo católico del centro histórico de este pintoresco pueblo calabrés situado frente al Estrecho de Mesina. Se encuentra en una posición central, no muy lejos de la plaza dedicada a San Rocco y en las inmediaciones del Castillo Ruffo, y constituye desde hace siglos un punto de referencia espiritual, histórico y social para la comunidad de Scilla.
Los orígenes de la iglesia son muy antiguos y se remontan al menos al siglo XIV, cuando ya existía en este lugar un edificio de culto cristiano. A lo largo del tiempo, la iglesia ha sufrido numerosas destrucciones y reconstrucciones a causa de los frecuentes terremotos que han afectado la zona, especialmente los de 1783 y 1908, que marcaron profundamente el territorio del sur de Calabria. Por este motivo, el aspecto actual del templo es el resultado de diversas fases constructivas y restauraciones realizadas en distintas épocas.

Ábside de la Iglesia de la Inmaculada Scilla (Italia) |
La fachada presenta elementos de notable interés histórico, entre los que destaca una elegante columnata de mármol con seis columnas de orden jónico, procedentes de edificaciones anteriores y reutilizadas tras las reconstrucciones. El interior tiene planta de cruz latina con tres naves y transmite un fuerte sentido de solemnidad y recogimiento. En su interior se conservan altares laterales, decoraciones pictóricas y obras de arte sacro dedicadas a la Virgen María, venerada bajo la advocación de la Inmaculada Concepción, a la que la comunidad local profesa una profunda devoción.
La decoración interior de la Iglesia de la Inmaculada Concepción de Scilla es sobria pero rica en significado religioso y artístico, reflejo de la profunda devoción mariana del pueblo. El interior, de planta de cruz latina con tres naves, se caracteriza por un ambiente solemne y recogido, creado por la armonía de los espacios y por el uso equilibrado de elementos arquitectónicos y decorativos.

Decoración de la Iglesia de la Inmaculada Scilla (Italia) |
Las naves están separadas por columnas y arcos que guían la mirada hacia el presbiterio, donde se encuentra el altar mayor, dedicado a la Inmaculada Concepción. En él destaca la imagen de la Virgen, representada según la iconografía tradicional, como símbolo de pureza y fe, y objeto de especial veneración por parte de los fieles. El altar está enriquecido con elementos decorativos de gusto clásico y detalles dorados que realzan su importancia litúrgica.
A lo largo de las naves laterales se disponen altares secundarios dedicados a diversos santos, adornados con retablos, pinturas y esculturas de carácter sacro. Las paredes conservan decoraciones pictóricas y frescos de temática religiosa, realizados en diferentes épocas, que narran episodios de la fe cristiana y refuerzan el carácter espiritual del templo. El uso de colores suaves y motivos ornamentales contribuye a crear una atmósfera de silencio y oración.

Castillo Ruffo Scilla (Italia) |
Subimos hasta el castillo Ruffo, entrada 3 euros GPS N38.2554677 E15.7130006, era un complejo militar en desuso del que solamente se conserva su faro automático.
El Castillo Ruffo de Scilla es uno de los símbolos más representativos no solo del pueblo de Scilla, sino de toda la costa calabresa, y constituye un extraordinario ejemplo de fortificación integrada en el paisaje natural. Se alza majestuoso sobre un alto promontorio rocoso que se proyecta directamente sobre el mar, dominando el Estrecho de Mesina, un punto estratégico desde la antigüedad por ser lugar de paso obligado entre el mar Tirreno y el Jónico. Su posición privilegiada permitió durante siglos el control militar y comercial de esta franja del Mediterráneo, además de servir como defensa frente a invasiones y ataques provenientes del mar.
El origen del castillo se remonta a épocas muy antiguas: ya en tiempos de los griegos y romanos el promontorio estaba fortificado, debido a su enorme importancia estratégica. Sin embargo, la estructura actual comenzó a tomar forma en la Edad Media, especialmente durante el período normando, cuando se reforzaron las defensas y se consolidó el sistema de murallas. A lo largo de los siglos, el castillo fue ampliado y modificado por distintas dominaciones, adaptándose a las nuevas necesidades militares y a la evolución de las técnicas defensivas.

Castillo Ruffo Scilla (Italia) |
En el siglo XVI, el castillo pasó a manos de la influyente familia Ruffo, una de las más poderosas del sur de Italia, de la que conserva su nombre. Bajo su control, la fortaleza fue transformada en una residencia fortificada, sin perder su función defensiva, especialmente frente a los frecuentes ataques de piratas y corsarios que asolaban las costas calabresas. Como muchas construcciones de la región, el Castillo Ruffo sufrió graves daños a causa de los terremotos, en particular el devastador seísmo de 1783, que marcó profundamente la historia de Scilla. Tras este evento, el castillo fue parcialmente restaurado y continuó siendo un punto de referencia para la población local.
Desde el punto de vista arquitectónico, el castillo se caracteriza por su aspecto sólido y austero, con gruesos muros de piedra, bastiones, torres de vigilancia y espacios interiores adaptados a la forma irregular de la roca sobre la que se asienta. Esta integración entre arquitectura y naturaleza le confiere un carácter único y de gran fuerza visual. Desde sus murallas y terrazas se pueden contemplar vistas espectaculares del mar, del Estrecho de Mesina y, en los días despejados, de la costa de Sicilia, lo que convierte al castillo en un mirador privilegiado de extraordinaria belleza.

Panorámica desde el Castillo Ruffo Scilla (Italia) |
Desde la cima del castillo hay una vista excepcional de la aldea Chianalea, enfrente podemos ver los pueblos de Sicilia y las siluetas de las islas Eolias con su famosa Estromboli.

Calle de la Aldea Chianalea Scilla (Italia) |
Bajamos paseando hasta el nivel del mar para visitar la aldea Chianalea GPS N38.2541579 E15.7162844, es conocida por la Venecia de Calabria. El mar Tirreno rompe las olas contra las fachadas de las casas, el agua sube por su fachada posterior hasta el primer piso. Es un espectáculo verlo y pensar como duerme la gente ante semejante murmullo.
Chianalea es la aldea más antigua y característica de Scilla y uno de los rincones más evocadores de toda Calabria. Situada a los pies del Castillo Ruffo, a lo largo de la costa del Estrecho de Mesina, esta pequeña aldea marinera es famosa por sus casas construidas directamente sobre el mar, lo que le ha valido el sobrenombre de “la Venecia del Sur”. Chianalea conserva una atmósfera auténtica y atemporal, donde la vida cotidiana sigue estrechamente ligada al mar y a las tradiciones de la pesca.
El origen de Chianalea se remonta a la Antigüedad y está profundamente vinculado a la actividad pesquera, en particular a la pesca del pez espada, que durante siglos ha sido una de las principales fuentes de sustento para sus habitantes. Las estrechas calles, pavimentadas con piedra y llamadas ruette, se abren paso entre antiguas viviendas de pescadores, muchas de ellas con accesos directos al agua y pequeños embarcaderos privados. La arquitectura es sencilla pero sugestiva, adaptada al entorno marino y modelada por el paso del tiempo y la relación constante con el mar.

Calle en la Aldea Chianalea Scilla (Italia) |
La aldea ha conservado una fuerte identidad cultural y social. En Chianalea se encuentran pequeñas iglesias, como la dedicada a San Giuseppe, y espacios comunitarios que testimonian la profunda religiosidad y el sentido de pertenencia de sus habitantes. Las tradiciones, las fiestas populares y los ritos ligados al mar siguen siendo parte fundamental de la vida del barrio, transmitidos de generación en generación.
La arquitectura de las casas en Chianalea es uno de los elementos más distintivos y fascinantes de este antiguo barrio marinero de Scilla, ya que refleja de manera directa la relación íntima y constante entre el hombre y el mar. Las viviendas se desarrollan a lo largo de la costa y, en muchos casos, están construidas directamente sobre la roca o sobre el agua, con fachadas que dan al mar y accesos posteriores a las estrechas callejuelas interiores. Esta disposición urbana responde tanto a necesidades prácticas ligadas a la pesca como a la conformación natural del terreno.

Puerto de la Aldea Chianalea Scilla (Italia) |
Las casas de Chianalea son en su mayoría edificios de dos o tres plantas, de estructura sencilla y funcional. Los niveles inferiores se utilizaban tradicionalmente como depósitos para redes, barcas y herramientas de pesca, mientras que las plantas superiores estaban destinadas a la vida doméstica. Muchas viviendas conservan balcones y terrazas que se asoman directamente al mar, permitiendo vigilar las embarcaciones y aprovechar la brisa marina. En algunos casos, pequeñas escaleras de piedra descienden desde las casas hasta el agua, facilitando el acceso directo al mar.
Desde el punto de vista constructivo, se emplean materiales tradicionales como la piedra local y el mortero, pensados para resistir la humedad, el viento y la salinidad. Las fachadas, originalmente sobrias y sin grandes decoraciones, presentan hoy tonos claros o pastel, que contribuyen a la luminosidad del conjunto y crean un fuerte impacto visual sobre el azul del mar. Las ventanas suelen ser pequeñas o protegidas por contraventanas, una solución típica para defender el interior de los vientos y del sol intenso.

Casas frente al mar en la Aldea Chianalea Scilla (Italia) |
El trazado urbano es irregular y está compuesto por estrechas callejuelas de piedra, conocidas como ruette, que discurren paralelas al mar o ascienden hacia el Castillo Ruffo. Esta organización compacta, casi laberíntica, responde a la necesidad de proteger las viviendas de los vientos marinos y de aprovechar al máximo el limitado espacio disponible. En conjunto, la arquitectura de Chianalea no busca la monumentalidad, sino la funcionalidad y la armonía con el entorno, ofreciendo un ejemplo auténtico de arquitectura marinera mediterránea profundamente ligada a la historia, al paisaje y a la identidad cultural de Scilla
Visitamos el puerto de Scilla GPS N38.256224 E15.715262 desde donde salen en verano barquitos que recorren la costa y van y vienen a Sicilia.
El puerto de Scilla es uno de los elementos centrales de la vida económica, social y cultural del pueblo y está profundamente ligado a su identidad marinera. Situado a lo largo de la costa del Estrecho de Mesina, justo al lado del barrio de Chianalea, el puerto ha sido desde la antigüedad un punto estratégico para la navegación, la pesca y los intercambios marítimos. Su ubicación, protegida por el promontorio rocoso dominado por el Castillo Ruffo, ha permitido a lo largo de los siglos ofrecer un refugio natural a las embarcaciones frente a los vientos y corrientes del estrecho.

Puerto de Scilla (Italia) |
Históricamente, el puerto de Scilla se desarrolló en estrecha relación con la pesca tradicional, en particular la del pez espada, que representa uno de los símbolos más importantes de la cultura local. Durante siglos, desde este puerto partían las felucas, embarcaciones típicas utilizadas para la pesca, y regresaban cargadas de redes, herramientas y capturas que sostenían la economía del pueblo. El puerto no era solo un lugar de trabajo, sino también un espacio de encuentro, donde se transmitían saberes, tradiciones y relatos ligados al mar.
En la actualidad, el puerto mantiene su función pesquera, aunque se ha adaptado también a las necesidades del turismo y la navegación recreativa. Junto a las barcas de pescadores conviven pequeñas embarcaciones privadas y de recreo, creando una imagen pintoresca y auténtica. A lo largo del puerto se encuentran muelles, zonas de amarre y espacios dedicados a las actividades marítimas, así como restaurantes y locales donde se puede degustar la gastronomía local basada en productos del mar.

Puerto de Scilla (Italia) |
Nos retiramos y en la misma playa de Scilla vemos un restaurante con elaboración propia de pasta San Francesco GPS N 38.2541789 E15.7142034 que tienen como oferta Low Cost Pizza Margarita+patatinis+antipasto+bebida por 10 euros, no perdemos la oportunidad y nos sentamos.
Con mucha calma salimos del parquegio de Scilla, que no es tarea fácil por la estrechez, y nos dirigimos unos kilómetros por la costa hasta Reggio Calabria, está a 20 km.
Nos retiramos y en la misma playa de Scilla vemos un restaurante con elaboración propia de pasta San Francesco GPS N 38.2541789 E15.7142034 que tienen como oferta Low Cost Pizza Margarita+patatinis+antipasto+bebida por 10 euros, no perdemos la oportunidad y nos sentamos.
Con mucha calma salimos del parquegio de Scilla, que no es tarea fácil por la estrechez, y nos dirigimos unos kilómetros por la costa hasta Reggio Calabria, está a 20 km.

Parking con autocaravanas Reggio Calabria (Italia) |
Tenemos como referencia el parking municipal para autocaravanas, es gratuito, bien situado y mejor iluminado de la capital de la región Reggio Calabria. GPS N38.1197 E15.6489 .
Reggio Calabria es una de las ciudades más antiguas de Italia y el principal centro urbano del extremo sur de la península, situada frente a Sicilia y separada de ella únicamente por el Estrecho de Mesina. Fundada como colonia griega en el siglo VIII a. C. con el nombre de Rhegion, la ciudad posee una historia milenaria marcada por la influencia de la Magna Grecia, de la que conserva importantes testimonios arqueológicos y culturales. Su posición estratégica la convirtió a lo largo de los siglos en un punto clave para el comercio, la navegación y el control del Mediterráneo meridional.
La ciudad se desarrolla a lo largo de la costa y está especialmente vinculada al mar. Su símbolo más conocido es el Lungomare Falcomatà, considerado uno de los paseos marítimos más bellos de Italia, desde el que se disfruta de una vista espectacular del Estrecho y, en los días claros, del perfil del Etna. A lo largo del paseo se encuentran jardines, monumentos, edificios históricos y espacios de encuentro que representan el corazón social de Reggio Calabria. El tejido urbano combina áreas modernas con barrios históricos reconstruidos tras el devastador terremoto de 1908, que transformó profundamente la fisonomía de la ciudad.

Lungomare de Reggio Calabria (Italia) |
Uno de los mayores orgullos de Reggio Calabria es el Museo Arqueológico Nacional. Además del museo, la ciudad cuenta con iglesias, palacios, restos arqueológicos y espacios culturales que testimonian su rica herencia histórica. La Catedral de María Santísima Assunta, reconstruida tras el terremoto, es el principal edificio religioso y un punto de referencia espiritual para la comunidad.
Reggio Calabria es también un importante centro cultural y administrativo de la región. Su vida cotidiana está marcada por tradiciones populares, festividades religiosas y una gastronomía profundamente ligada a los productos del mar y de la tierra, como el bergamotto, símbolo de la ciudad. A pesar de las dificultades económicas y sociales que ha enfrentado a lo largo del tiempo, Reggio Calabria conserva una fuerte identidad y un profundo sentido de pertenencia.
Nuestro primer punto de la tarde es la visita al Museo Cívico de Pintura GPS N38.1089273 E15.642406 para llegar cogemos el bus 28 que nos deja casi en la misma puerta.

Museo Cívico de Pintura de Reggio Calabria (Italia) |
El Museo Cívico de Pintura de Reggio Calabria constituye una de las instituciones culturales más importantes de la ciudad y un punto de referencia esencial para el conocimiento del patrimonio artístico del territorio. Su origen está estrechamente ligado a la necesidad de conservar y proteger numerosas obras de arte que, a lo largo de los siglos, habían pertenecido a iglesias, conventos y edificios públicos de Reggio Calabria y de su entorno. Tras el devastador terremoto de 1908, que destruyó gran parte de la ciudad, muchas de estas obras fueron recuperadas, salvadas de la destrucción o reunidas con el fin de preservar la memoria artística e histórica de la comunidad.
La colección del museo ofrece un recorrido amplio y significativo por la pintura calabresa e italiana, abarcando principalmente un arco cronológico que va desde el siglo XV hasta el siglo XIX. Predominan las obras de temática religiosa, reflejo de la profunda religiosidad del territorio y del papel central que la Iglesia desempeñó en la vida cultural y social de la región. Se pueden admirar retablos, tablas, lienzos devocionales y representaciones de santos, escenas bíblicas y marianas, que destacan tanto por su valor artístico como por su importancia histórica.

Escalera del Museo Cívico de Pintura de Reggio Calabria (Italia) |
Entre las piezas expuestas sobresalen obras de artistas locales y regionales, junto con pinturas pertenecientes a las escuelas napolitana, siciliana y romana, lo que pone de manifiesto los intensos intercambios culturales y artísticos que Calabria mantuvo con otras zonas del sur de Italia. Estas influencias se reflejan en los estilos, las técnicas pictóricas y los temas representados, que evolucionan a lo largo de los siglos siguiendo las corrientes del Renacimiento, el Barroco y el Neoclasicismo.
Nada más entrar están las obras de "San Girolamo penitente" y "Tre angeli in visita ad Abramo" de Antonello da Messina (1460). Son las más importantes, curiosamente pregunto a la guía donde están esos cuadros porque esperas un cuadro grande y fascinante y son dos pequeñas tablas de unos 10 cm. desmembrados de un retablo. La guía me indica, esos sonnnnn..

San Jerónimo penitente Antonello da Messina Museo Cívico de Pintura de Reggio Calabria |
San
San Jerónimo penitente es una pequeña tabla atribuida a Antonello da Messina, realizada hacia mediados del siglo XV. La obra representa a san Jerónimo retirado al desierto, arrodillado en actitud de oración y penitencia ante un crucifijo, en un paisaje rocoso y austero que subraya su renuncia a la vida mundana. A su alrededor aparecen algunos de sus atributos iconográficos tradicionales, como los libros —símbolo de su labor intelectual y de la traducción de la Biblia—, el sombrero cardenalicio abandonado y el león, animal ligado a la leyenda según la cual el santo domó a una fiera tras curarle una herida. A pesar de su reducido formato, la pintura destaca por la intensidad expresiva de la figura y por la cuidadosa construcción espacial, rasgos característicos del arte de Antonello, así como por la atención minuciosa al detalle, heredada de la pintura flamenca. La obra formó parte de una colección privada antes de ser adquirida por el municipio de Reggio Calabria a finales del siglo XIX y constituye hoy una de las piezas más importantes del museo, tanto por su valor artístico como por su relevancia en el desarrollo del Renacimiento italiano temprano.

“Tres ángeles en visita a Abraham”Antonello da Messina Museo Cívico de Reggio Calabria |
En la misma vitrina podemos ver “Tres ángeles en visita a Abraham” es una pintura atribuida a Antonello da Messina, realizada en la segunda mitad del siglo XV. La obra representa el episodio bíblico narrado en el Génesis, en el que Abraham recibe la visita de tres ángeles, prefiguración trinitaria dentro de la tradición cristiana, a quienes acoge con hospitalidad. Antonello sitúa la escena en un entorno sobrio y cuidadosamente construido, donde las figuras se organizan con equilibrio y claridad narrativa. Destaca la serenidad de los personajes y la atención al gesto y a la expresión, que transmiten un clima de recogimiento y dignidad. La pintura muestra rasgos característicos del lenguaje del artista, como la solidez volumétrica de las figuras, el uso preciso de la luz para modelar los cuerpos y el interés por el espacio, influido tanto por la tradición italiana del Quattrocento como por la pintura flamenca. A pesar de su formato contenido, la obra posee una notable intensidad visual y espiritual, y constituye, junto con San Girolamo penitente.

Virgen con el Niño y santa Catalina de Giovanni Bellini Museo Cívico de Reggio Calabria |
Otro de los maestros presenta Virgen con el Niño y santa Catalina es una pintura de Giovanni Bellini, uno de los grandes maestros del Renacimiento veneciano. La obra representa a la Virgen María sosteniendo al Niño Jesús, acompañada por santa Catalina, reconocible por sus atributos iconográficos, que subrayan su condición de mártir y de figura sabia y virtuosa. Bellini construye la escena con una composición serena y equilibrada, en la que las figuras se disponen de manera armónica, creando un clima de recogimiento y devoción. El tratamiento delicado de los rostros y la suavidad de los gestos transmiten una profunda humanidad, rasgo característico del estilo del artista. El uso de la luz y del color, cálido y envolvente, contribuye a modelar los volúmenes con gran sutileza y a integrar las figuras en un espacio coherente y luminoso. La obra refleja plenamente la poética de Bellini, basada en la contemplación, la calma y la belleza ideal, y constituye un ejemplo significativo de su capacidad para unir espiritualidad y sensibilidad pictórica en una imagen de intensa intimidad religiosa.

"Cristo y la Adultera" obra de Luca Giordano Museo Cívico de Reggio Calabria |
La siguiente es "Cristo y la Adultera" obra de Luca Giordano, uno de los máximos exponentes del barroco napolitano del siglo XVII. La obra representa el episodio evangélico de la mujer adúltera, llevada ante Cristo por los escribas y fariseos para ser juzgada, momento cargado de tensión moral y dramática que Giordano interpreta con gran intensidad narrativa. La composición se articula en torno a la figura de Cristo, serena y luminosa, contrapuesta al gesto humilde y contenido de la mujer, mientras los personajes que los rodean se agrupan en una escena dinámica, marcada por actitudes diversas que expresan duda, severidad o expectativa. El uso del color, rico y vibrante, junto con una iluminación contrastada, guía la mirada del espectador y refuerza el contraste entre la misericordia y el juicio. La pincelada suelta y segura, característica del estilo maduro de Giordano, confiere vitalidad a las figuras y a los pliegues de las vestiduras, creando una escena de gran teatralidad barroca. La obra transmite con claridad el mensaje de perdón y compasión cristiana, integrando el contenido espiritual con una puesta en escena eficaz y emocionalmente poderosa.

"Laocoonte" atribuido a Pietro Bernini Museo Cívico de Reggio Calabria |
Podemos ver la escultura "Laocoonte" atribuido a Pietro Bernini, realizada a comienzos del siglo XVII, en un contexto aún profundamente marcado por la influencia del clasicismo y por la transición hacia el lenguaje barroco. La obra retoma el célebre mito de Laocoonte, sacerdote troyano castigado por los dioses junto a sus hijos, estrangulados por serpientes marinas, un tema ampliamente difundido en el arte occidental desde el redescubrimiento del famoso grupo escultórico helenístico en Roma a finales del siglo XV. En esta versión atribuida a Pietro Bernini, el dramatismo del episodio se expresa a través de una composición dinámica y de una intensa atención al movimiento de los cuerpos, aunque todavía equilibrada por un sólido sentido de la forma y del volumen. Las figuras muestran una tensión contenida, con gestos y torsiones que comunican el dolor físico y la tragedia moral sin llegar aún a los excesos expresivos del pleno Barroco. La escultura revela el interés del artista por el estudio de la anatomía y por la traducción del pathos clásico en un lenguaje más moderno, anticipando algunos rasgos que alcanzarán plena madurez en la obra de su hijo, Gian Lorenzo Bernini. En este sentido, Laocoonte se sitúa como un ejemplo significativo del diálogo entre la tradición antigua y la nueva sensibilidad artística del Seicento italiano.

"Maggiolata" de Giuseppe Spadaro Museo Cívico de Reggio Calabria |
En la sección del siglo XX "Maggiolata" de Giuseppe Spadaro (1923). En la que el artista interpreta una escena popular ligada a las celebraciones primaverales del mes de mayo. La obra evoca un momento festivo y colectivo, probablemente relacionado con tradiciones rurales y urbanas del sur de Italia, en el que la música, el movimiento y la convivencia social adquieren un papel central. Spadaro organiza la composición de manera animada, con figuras dispuestas en grupos que sugieren ritmo y participación, transmitiendo una sensación de alegría compartida y vitalidad. El uso del color es luminoso y equilibrado, con tonalidades claras que refuerzan el carácter festivo de la escena y subrayan la atmósfera primaveral. La pincelada, suelta pero controlada, contribuye a dar frescura y dinamismo a la representación. La obra se inscribe en el contexto artístico del primer Novecento italiano, en el que conviven referencias a la tradición figurativa con una sensibilidad moderna atenta a la vida cotidiana y a los temas populares, y constituye un testimonio significativo del interés de Spadaro por la dimensión social y cultural de las fiestas colectivas.

"Aspromonte "de Giuseppe Benassai Museo Cívico de Reggio Calabria |
La siguiente obra es "Aspromonte o La Casetta dei Forestali"de Giuseppe Benassai (1869). La obra es un amplio paisaje al óleo sobre tela (aprox. 125 × 250 cm) que representa una escena campestre inspirada en los paisajes del macizo del Aspromonte, la gran cordillera al sur de Calabria, que combina terrenos abiertos, praderas y colinas suaves bajo un cielo amplio y luminoso.
Benassai, pintor calabrés formado en la tradición paisajística del siglo XIX y con influencias de la escuela de Posillipo y de los Macchiaioli durante sus estancias en Nápoles, Roma y Florencia, capta en esta obra no tanto una narración histórica concreta como una visión lírica y atmósfera serena del entorno rural. La composición se desarrolla en un espacio abierto y tranquilo, con animales pastando y la figura distante de un pastor que enfatizan la inmensidad y la calma de la naturaleza. La pintura es un ejemplo representativo del paisajismo romántico italiano del siglo XIX, en el que la naturaleza se presenta no solo como motivo visual sino como expresión de un sentimiento poético y casi metafísico, reflejando el respeto y la fascinación de Benassai por los territorios aspromontanos.

"Pesca del pez espada" de Annunziato Vitriolii Museo Cívico de Reggio Calabria |
Otra de las mejores obras "Pesca del pez espada" de Annunziato Vitrioli, dedicada a uno de los temas más característicos de la tradición y de la vida cotidiana del Estrecho de Mesina: la pesca del pez espada. La pintura representa una escena marinera de fuerte valor etnográfico y social, en la que se muestra el momento de la caza desde las embarcaciones tradicionales, con los pescadores concentrados en la acción y en la coordinación de sus gestos. Vitrioli construye la composición destacando el dinamismo del mar y la tensión del instante, contraponiendo el movimiento de las olas y de las figuras humanas a la vastedad del paisaje marino. El uso de la luz y del color subraya la atmósfera mediterránea, con tonalidades luminosas que evocan el reflejo del sol sobre el agua y refuerzan el realismo de la escena. Más allá del aspecto narrativo, la obra pone en valor el vínculo profundo entre el hombre y el mar, exaltando el trabajo, la destreza y la tradición de las comunidades costeras calabresas. En este sentido, Pesca del pesce spada se inscribe en una línea pictórica atenta a la representación de las costumbres locales y a la identidad cultural del territorio, combinando observación directa y sensibilidad artística.

"Nosside di Locri" de Francesco Jerace Museo Cívico de Reggio Calabria |
Una de las escultura importantes "Nosside di Locri" de Francesco Jerace (1920), uno de los artistas más relevantes de Calabria entre finales del siglo XIX y comienzos del XX. La obra representa a Nóside, poetisa de la antigua Locri Epizefiria, célebre por sus epigramas y considerada una de las voces femeninas más significativas de la Grecia arcaica. Jerace la retrata con una actitud solemne y meditativa, evocando la dignidad intelectual y moral de la figura histórica más que una descripción literal de su aspecto físico. La composición se caracteriza por un equilibrio clásico y una atención refinada a la anatomía y al tratamiento de los volúmenes, rasgos que remiten a la tradición académica, reinterpretada con una sensibilidad moderna y sobria. El modelado es contenido y elegante, y transmite una sensación de quietud y recogimiento que subraya el carácter introspectivo de la poetisa. La escultura se inscribe en la fase madura de la producción de Jerace y refleja su interés por los temas vinculados a la identidad cultural y a la memoria histórica de Calabria, integrando referencias al mundo clásico con un lenguaje escultórico propio del primer Novecento italiano.

Duomo Reggio Calabria (Italia) |
Muy cerquita tenemos el Duomo de Reggio Calabria GPS N38.1054453 E15.640692, dicen que es la iglesia más grande de toda la región.
El Duomo de Reggio Calabria, oficialmente Cattedrale di Maria Santissima Assunta in Cielo, es el principal edificio religioso de la ciudad y uno de los símbolos más representativos de su identidad histórica y espiritual. Su origen se remonta a la Edad Media, aunque la catedral ha sufrido numerosas destrucciones a causa de terremotos, en especial el devastador seísmo de 1908, que obligó a una reconstrucción casi total del edificio. La estructura actual fue levantada en las primeras décadas del siglo XX y consagrada en 1928, siguiendo un estilo neorrománico, elegido para evocar la tradición arquitectónica medieval perdida.
El edificio presenta una fachada sobria y monumental, articulada con arcos de medio punto y decoraciones inspiradas en el románico normando, mientras que el interior se desarrolla en tres naves separadas por pilares robustos, creando un espacio amplio y solemne. A pesar de su reconstrucción moderna, el Duomo conserva y acoge importantes elementos históricos y devocionales, entre ellos la venerada imagen de la Madonna della Consolazione, patrona de Reggio Calabria, profundamente ligada a la vida religiosa y social de la ciudad. La catedral no es solo un lugar de culto, sino también un punto de referencia cultural, testimonio de la capacidad de Reggio Calabria para reconstruirse y mantener viva su memoria histórica tras siglos de adversidades naturales.

Interior Duomo Reggio Calabria (Italia) |
La obra más importante y venerada es, sin duda, la imagen de la Madonna della Consolazione, patrona de Reggio Calabria. Se trata de una escultura mariana de gran fuerza devocional, vinculada profundamente a la identidad religiosa de la ciudad. Cada año, durante la célebre procesión de septiembre, la imagen es trasladada desde el Eremo hasta la catedral, en una de las manifestaciones religiosas más sentidas del sur de Italia. Más allá de su valor espiritual, la escultura destaca por su dignidad formal y por la intensa expresividad del rostro.
En el interior del Duomo se conservan también obras pictóricas y escultóricas procedentes de iglesias destruidas por los terremotos, integradas en la nueva catedral como testimonio de la memoria histórica. Entre ellas destacan pinturas de temática mariana y cristológica de los siglos XVII y XVIII, cercanas al lenguaje del barroco meridional, caracterizadas por un uso dramático de la luz y una marcada intensidad emocional.

Altar Mayor del Duomo Reggio Calabria (Italia) |
Especial relevancia tienen los monumentos funerarios de arzobispos y personajes ilustres, realizados entre finales del siglo XIX y principios del XX, que combinan elementos neoclásicos y simbolistas, y que enriquecen el recorrido artístico del templo. Asimismo, los mosaicos y vitrales del siglo XX, diseñados para la reconstrucción de la catedral, aportan una lectura moderna del arte sacro, integrando iconografía tradicional con un lenguaje sobrio y monumental.
Finalmente, merece atención el altar mayor, concebido como centro visual y espiritual del edificio, junto con las capillas laterales, donde se custodian esculturas y objetos litúrgicos de notable calidad artesanal.

Calle comercial de Reggio Calabria (Italia) |
El resto de la tarde la dedicamos a pasear por el centro comercial de la ciudad y encontramos que hay algo diferente a todas las ciudades del sur, se muestra bien ordenada, limpia, majestuosa en comparación a por ejemplo Nápoles.
Pasear por Corso Giuseppe Garibaldi significa adentrarse en el verdadero corazón urbano de Reggio Calabria, en una arteria que concentra historia, vida social y memoria colectiva. Esta larga avenida, trazada tras la devastación del terremoto de 1908, responde a un plan urbanístico racional y moderno, pensado para una ciudad que debía renacer con orden, amplitud y funcionalidad. Por ello, el corso se caracteriza por su traza rectilínea, sus aceras amplias y la sensación de apertura que invita a caminar sin prisa.
A lo largo del recorrido se suceden edificios elegantes de principios del siglo XX, muchos de ellos de estilo ecléctico y liberty, con fachadas sobrias, balcones de hierro forjado y detalles decorativos discretos que reflejan la voluntad de modernidad de la Reggio de la reconstrucción. Estos palacios albergan hoy comercios, oficinas y viviendas, manteniendo una continuidad entre pasado y presente que define la identidad del centro histórico.

Escaleras mecanicas de la Calle comercial de Reggio Calabria (Italia) |
El Corso Garibaldi es también el principal espacio de sociabilidad de la ciudad. Aquí se practica el tradicional passeggio, especialmente al final de la tarde, cuando los regginos salen a caminar, conversar y encontrarse. Cafés históricos, pastelerías y bares animan el ambiente, convirtiendo el paseo en una experiencia sensorial en la que se mezclan aromas, voces y gestos cotidianos. La calle se transforma así en un escenario vivo, donde la observación y la convivencia forman parte esencial del recorrido.
Desde el punto de vista cultural, el corso actúa como un eje de conexión entre algunos de los lugares más significativos de Reggio Calabria, como el Duomo, el Teatro Francesco Cilea, la Pinacoteca Cívica y varias plazas que interrumpen el trazado y ofrecen espacios de descanso y encuentro. Esta cercanía entre instituciones culturales y vida cotidiana refuerza la idea de una ciudad en la que el arte y la historia forman parte del día a día.
Tomamos el pulso para conocer que se opina de la construcción del puente que se espera unir la Italia continental con la isla de Sicilia y parece que no están por la labor y en la otra orilla todavía las opiniones son más encontradas. Día 23 de noviembre (domingo) Ruta: Reggio Calabria-Garace

Lungomare de Reggio Calabria (Italia) |
El día comienza en el parking para autocaravanas municipal y gratuito GPS N38.1197 E15.6489. La noche ha sido muy tranquila.
Iniciamos el día por un plácido paseo por el Lungomare de Reggio Calabria, dedicado a Italo Falcomatà, es uno de los espacios urbanos más emblemáticos y queridos de la ciudad, hasta el punto de haber sido definido por Gabriele D'Annunzio como “el kilómetro más bello de Italia”. Se extiende a lo largo de la costa, frente al estrecho de Mesina, ofreciendo una de las vistas más sugestivas del Mediterráneo, con Sicilia y el perfil del Etna visibles en los días claros.
El paseo marítimo fue concebido a comienzos del siglo XX, tras el terremoto de 1908, como parte del nuevo plan urbanístico de la ciudad reconstruida. Está diseñado como una amplia avenida arbolada, con palmeras, ficus monumentales y parterres cuidados, que crean una transición armoniosa entre el tejido urbano y el mar. A lo largo del recorrido se alternan zonas de descanso, miradores y espacios abiertos que invitan a la contemplación y al paseo pausado.

Lungomare de Reggio Calabria (Italia) |
Desde el punto de vista cultural, el Lungomare conecta algunos de los principales hitos de Reggio Calabria, como el Museo Arqueológico Nacional, que alberga los Bronces de Riace, y diversos monumentos y esculturas dedicados a figuras históricas y literarias. El paseo no es solo un lugar paisajístico, sino también un escenario de la vida cotidiana: aquí se practica el paseo vespertino, se celebran eventos culturales y se vive intensamente la relación entre la ciudad y el mar.
El atractivo del Lungomare reside también en el fenómeno del espejismo de la Fata Morgana, que en determinadas condiciones atmosféricas hace que la costa siciliana parezca cercana y deformada, reforzando la sensación de diálogo constante entre Calabria y Sicilia. Este efecto óptico, unido a la luz cambiante del estrecho, confiere al paseo un carácter casi mágico.
La verdad es que es precioso el paseo Marítimo entre la playa, el estrecho de Messina que nos separa de Sicilia, se puede ver la silueta de sus montañas y el colorido de las fachadas de los pueblos como se alzan sobre las montañas, podemos adivinar enfrenté la ciudad de Taormina que tuvimos oportunidad de descubrir hace unos pocos años.
Desgraciadamente hay una tormenta de agua que oculta en minutos la isla de Sicilia pasándola a una silueta negra.

Mosauco Museo Archeologico Nazionale de Reggio Calabria (Italia) |
Nuestro primer punto de la visita es el Museo Nazionale della Magna Grecia o Museo Archeologico Nazionale di Reggio Calabria (GPS N38.114472 E 15.651320). entrada 10 euros.
Es la segunda vez que lo visitamos, su mayor atractivo son los dos guerreros de bronce encontrados en el mar de hace 2600 años de una bella factura difícil de imaginar si los tienes ante tus ojos.
El edificio es una pequeña y espléndida joya de la civilización griega en Italia, este museo es literalmente un cofre del tesoro, una muestra representativa de la historia helénica. Aunque en nuestras mentes están que tenemos muchas ganas de ver los famosos Bronces de Riace, conocidos también como Los Guerreros de Riace, son una pareja de estatuas griegas del siglo V a. C.
Este museo arqueológico se distribuye en 4 plantas y cubre la historia prehistórica hasta Magna Grecia, con un piso completo dedicado a Reggio. Los hallazgos están bien conservados y exhibidos en orden cronológico. Una de las obras es la sala con los dos mármoles encontrados en los años 70 en el fondo del mar del mal y perfectamente restaurados.
Entre las mejores obras de arte que podemos contemplar en las distintas salas del Museo es la titulada A Dioscuros, descubierta en el yacimiento Locri Epizefiri, Santuario de Marasa.

Dioscuros Museo Archeologico Nazionale de Reggio Calabria (Italia) |
Los Dioscuros son los gemelos Castor y Pólux, hijos de Zeus y Leda y hermanos de Helena de Troya y de Clitemnestra. Leda, que era esposa de Tindáreo, rey de Esparta, pasó la misma noche con su marido y con Zeus. De estas uniones nacieron dos parejas de gemelos: Pólux y Helena de Troya de Zeus (por tanto inmortal) y Cástor y Clitemnestra de Tindareo (por tanto mortal).

Il Kouros de Rhegion Museo Archeologico Nazionale de Reggio Calabria (Italia) |
La siguiente obra de arte es Il Kouros de Rhegion, se trata de la escultura de un Joven de entre 18 y 20 años en el apogeo de su belleza física y espiritual, con un rostro animado por labios que parecen posar una especie de sonrisa arcaica, cabello espeso y un peinado refinado compuesto por cuatro hileras de rizos alrededor de la frente. .
Y luego largos rizos verticales y trenzas anudadas en la nuca. Así aparece la estatua de Kouros, que data de finales del siglo VI a.C. El Kouros, que está hecho de mármol blanco de la isla de Paros en las Cícladas, fue hecho con gran habilidad y tiene formas muy simples.
Los brazos, conservados sólo parcialmente, probablemente estaban extendidos con los puños cerrados a los lados, o estaban extendidos en un gesto de ofrenda a la deidad. De hecho, este tipo de estatuilla fue muy utilizada en la época arcaica como objeto votivo, encontrándose muy a menudo en las necrópolis como tumba de los difuntos, o en los santuarios, como regalo a la deidad venerada.
Los Kourioi, plural de Kouros, en la cultura de la antigua Grecia, simbolizaban la perfección estética masculina, que correspondía a una ausencia de expresiones emocionales que traicionaran la paz interior y espiritual, por ello eran objetos aptos para los entierros, que acompañaban al difunto con excelente credenciales hacia los dioses.
En ese período en la antigua colonia de Rhegion existía un gobierno aristocrático que había traído bienestar y prosperidad. No se puede descartar que entre los numerosos habitantes ricos de Rhegion, alguien encargara la estatuilla más como ofrenda votiva que como objeto funerario, ya que no hay rastros de una necrópolis.
Afortunadamente, la estatuilla del Kouros de Reggio Calabria fue encontrada durante una inspección de la Policía Fiscal a un rico empresario local, que la tenía expuesta en la sala utilizada como lámpara.

Losa de Griso LaBoccetta Museo Archeologico Nazionale de Reggio Calabria (Italia) |
Otra de las obras más importantes del Museo es Losa de Griso LaBoccetta (siglo VI a. C.) en terracota policromada. Dos figuras femeninas en acto de bailar en movimiento hacia la derecha, las figuras están modeladas sin el uso de una matriz, las cortinas conservan refinadas decoraciones pintadas que reproducir los bordados en las telas.

Ggrupo escultórico de un caballero y una esfinge Museo Archeologico Nazionale de Reggio Calabria (Italia) |
Nos llama mucho la atención el grupo escultórico de un caballero y una esfinge es una obra de fuerte carga simbólica, en la que se combinan elementos del imaginario clásico, medieval y alegórico. La escena representa a un caballero —figura asociada al valor, la razón y la acción humana— enfrentado o en diálogo con una esfinge, criatura mítica heredada de la tradición grecorromana, símbolo del enigma, del conocimiento oculto y de las fuerzas irracionales.
Desde el punto de vista iconográfico, la esfinge remite al mito de Edipo, en el que el ser humano debe resolver un enigma para superar una prueba decisiva. En este contexto, la presencia del caballero transforma el mito antiguo en una alegoría más amplia: la lucha entre la inteligencia y el misterio, entre la voluntad humana y lo desconocido. No se trata necesariamente de un combate físico, sino de un enfrentamiento intelectual y moral.

Escultura hallada en Crimisa Museo Archeologico Nazionale de Reggio Calabria (Italia) |
En una vitrina exponen La escultura hallada en Crimisa está vinculada al importante yacimiento arqueológico de Crimisa, antigua ciudad de la Magna Grecia situada en el territorio de la actual Calabria, tradicionalmente identificada con el área de Punta Alice, cerca de Cirò Marina. Crimisa fue célebre en la Antigüedad por el santuario de Apolo Aleo, uno de los centros religiosos más relevantes del sur de Italia griego.
La escultura, descubierta en el contexto de este santuario, se interpreta generalmente como una imagen de carácter sagrado, relacionada con el culto apolíneo. Aunque no se conserva completa, los restos hallados —atribuidos a una estatua de grandes dimensiones— revelan una ejecución de alta calidad y una clara adhesión a los modelos del arte griego arcaico y clásico. Se trata probablemente de una estatua cultual, destinada a ser venerada dentro del recinto sagrado, más que de una obra decorativa.
Desde el punto de vista estilístico, la escultura muestra rasgos propios de la tradición griega, como la atención a la proporción, la frontalidad solemne y una idealización del cuerpo humano, elementos que subrayan su función religiosa. La elección de materiales y la escala monumental refuerzan su papel simbólico, ya que la estatua debía encarnar la presencia divina de Apolo y afirmar la importancia del santuario dentro del territorio.

Escultura Riace B Museo Archeologico de Reggio Calabria (Italia) |
Antes de entrar en la sala de los bronces, es necesario descontaminarse en una sala previa y especial dentro de un ambiente específico, una operación que dura unos minutos pero que da fe de la calidad del museo recientemente restaurado,
Los denominados «Bronces de Riace» son dos esculturas de procedencia griega, fechadas a aproximadamente a mediados del siglo V a.C., halladas en el mar, el año 1972, cerca de Riace Marina, en la provincia de Reggio de Calabria (Italia).
Las dos esculturas forman parte de las obras maestras escultóricas más significativas del arte griego, y de los testimonios directos de los grandes maestros escultores de época clásica.
Las estatuas se han denominado tradicionalmente el Bronce de Riace A y el B o el “Joven” y el “Viejo”, respectivamente. Se trata de dos figuras masculinas desnudas, en pie y de dimensiones ligeramente superiores a las reales (1,98 i 1,97 m), que imaginamos se completarían con la presencia de un escudo, un casco corintio en posición elevada y una lanza (que por desgracia no se encontraron). “Bronce A” (el joven) tiene el pelo recogido por una banda y una barba espesa y abundante, con sus mechones modelados individualmente. “Bronce B” (el viejo) tiene una cabeza más suave, inclinada hacia arriba para acomodar mejor el casco corintio, que se eleva por encima de su cabeza para revelar la cara.

Escultura Riace B Museo Archeologico de Reggio Calabria (Italia) |
Los bronces de Riace se crearon mediante el método «directo», es decir, se preparó un modelo de les distintas partes de la estatua con una mezcla de arcilla sobre barras de hierro; por encima se extendieron láminas de cera (del grosor que tendría el bronce), que el artista modelaría posteriormente hasta los más mínimos detalles que se deseaba reproducir en el metal. A continuación, se cubrió la cera con una capa de arcilla refractaria (manto) y se fundió, dejándola salir por unos canales. De este modo se creó un espacio vacío entre el manto de arcilla y el núcleo interno. En este espacio se vertió el bronce fundido que reprodujo la huella dejada por la cera. Finalmente, una vez enfriado el bronce, se retiró la capa exterior. Las diversas piezas obtenidas de este modo se soldaron entre sí, se les incorporaron los retoques finales y las aplicaciones que dieron como resultado la obra acabada.
Cuando se analizaron las tierras de fusión muestreadas durante la restauración de las dos estatuas se obtuvo valiosa información sobre la posible zona de producción de los bronces de Riace. Las correspondencias más importantes apuntan a la zona de Argos, sobre todo para las tierras de fundición del Bronce B, aunque no se excluye del todo la del Ática y Eubea.

Escultura Riace A Museo Archeologico de Reggio Calabria (Italia) |
Tras la victoria en las Guerra Médicas, la Hélade con Atenas a la cabeza comienza a vivir un momento de esplendor en lo político, económico y cultural. Este esplendor se dejará sentir en las artes plásticas, donde influirá un nuevo sentimiento cívico basado en la conciencia, la responsabilidad, la reflexión o el dominio de las pasiones. En la escultura, podemos verlo en la evolución hacia el Estilo Severo, donde el antropocentrismo, la mímesis como copia de la naturaleza, el movimiento y la representación del ethos o serenidad espiritual, se convertirán en los conceptos estéticos dominantes, abandonando definitivamente los convencionalismos de la etapa arcaica como el geometrismo, la rigidez o el hieratismo. No obstante, el Estilo Severo, que podemos enmarcar entre los años 480 y 460 a. C. es una etapa de transición que cristalizará con la llegada del Clasicismo Pleno, con artistas tan relevantes como Polícleto y Mirón e influirá en obras, hoy paradigma del arte griego como el Doríforo o el Discóbolo.
Las identidades de los guerreros no serían otros que Erecteo, rey primigenio de Atenas, y el señor de los tracios, Eumolpo, enzarzados en una mítica guerra que derivó en la hegemonía del primero, de los atenienses, sobre sus vecinos del norte.

Escultura Riace A Museo Archeologico de Reggio Calabria (Italia) |
La cuestión clave era reconstruir el color de la piel para saber el contexto étnico de los personajes, pero esto también se pude esclarecer indagando en la actividad que ejercían.
Por ejemplo el Bronce B, en peor estado de conservación, muestra un dedo flexionado: esto, según los expertos, prueba que en algún momento lució un arco y flechas bajo un escudo, como demuestran otros restos como el jinete persa del templo de Afaya de Egina.
En la mano izquierda portaba un hacha mientras que sus estudios señalan que la cabeza estaba ornada con un casco con piel animal: “Comprendimos que debía ser un tracio según sus armas”, indican,
En cuanto al otro bronce, el A, la investigación señala que en su cabeza alguna vez llevó un yelmo típicamente griego, en su brazo izquierda un gran escudo circular y en la mano derecho una larga lanza reposada sobre su hombro.

Escultura Riace B Museo Archeologico de Reggio Calabria (Italia) |
Pero hay un factor más que diferencia a ambas figuras. Y es que la escultura que supuestamente representa al ateniense muestra los dientes -de plata- en señal de una fiereza digna de ser celebrada.
El museo muestra un reportaje fotográfico de cómo fueron sacados del estrecho de Messina en 1972 en una operación muy complicada para la época porque se encontraban en el fondo del mar. Más tarde se descubrió que las estatuas habían sido arrojas desde el barco que las transportaba, posiblemente en época romana, durante una tormenta. No se pudo encontrar rastro del pecio, pero sí localizaron 28 argollas metálicas y otros pequeños objetos de bronce.
Un joven químico llegado desde Roma buceaba con snorkel el día posterior al tórrido ferragosto. Mientras en la superficie sonaba Parole, parole en la voz de Mina, Stefano Mariottini apuraba los últimos días de sus vacaciones persiguiendo con tesón un pez de buen tamaño, quizá un era un mero. Se había sumergido en el mar Jónico en Monasterace, donde se alojaba, pero en ese momento se encontraba a unos doscientos metros de la costa de Riace.

Escultura Riace A Museo Archeologico de Reggio Calabria (Italia) |
Tras emerger brevemente para tomar aire, Mariottini se dirigió de inmediato hasta el lugar del hallazgo, a unos seis u ocho metros de profundidad. Allí comprobó que, en efecto, del lecho marino asomaba el brazo de un cuerpo humano.
La complicada recuperación estuvo a cargo de la Unidad de Buceo de los Carabinieri de la ciudad de Messina. A raíz de los miles de años que transcurrieron bajo el agua, las dos estatuas de lámina fina de bronce se habían rellenado de incrustaciones y arena: cada una pesaba unos cuatrocientos kilos. Los buzos engancharon los Bronces a globos inflados con cilindros de aire y poco a poco los dos gigantes fueron izados hasta la superficie. La estatua B fue recuperada el 21 de agosto, mientras que al día siguiente fue el turno de la estatua A.

Escultura Riace B Museo Archeologico de Reggio Calabria (Italia) |
Las figuras se han conservado mediante una petrificación sedimentaria, llamada tierra de fusión (en realidad, arena hormigonada o concretizada), no alteró del todo su exquisita fisonomía; de ahí el susto inicial de su descubridor. La cobertura terminó siendo incluso una ventaja, pues preservó la fina piel metálica de daños serios al encapsular las figuras en una especie de envoltura protectora.
El museo es mucho más porque expone todos los objetivos de los yacimientos arqueológicos de la región, máscaras, exvotos, tumbas, jarrones, armas. No había visto nada semejante y tan completo del arte griego.
La sala de los guerreros tiene unas especiales medidas de seguridad y de preservación, solamente puedes estar un tiempo determinado, desde unas distancias marcadas. Nada más acceder te leen la cartilla: no flash, no cerca, no mucha gente.
Nos hemos quedado impresionados y prestamos mucha atención la perfección de los guerreros y solamente pensar que eran obra de escultores griegos cinco siglos antes de Cristo y que Miguel Ángel esculpió su David 2000 años después, se nos pone los pelos como escarpias y nos preguntamos qué ha adelantado el mundo en ese tiempo?.

Cabeza de Basilea o Cabeza de Porticello B Museo Archeologico de Reggio Calabria (Italia) |
En la misma sala se expone Cabeza de Basilea o Cabeza de Porticello B es lo que queda de una escultura de bronce, proveniente quizá de la Magna Grecia, y datable en torno a la segunda mitad del siglo v a. C.
Fue encontrada en 1969 en un pecio hallado por pescadores delante de la playa de Porticello, al norte de la Villa San Giovanni, en Reggio Calabria (Italia).
La escultura está dañada como resultado quizá de haber sido separada por la fuerza del resto. Tiene una grieta que comienza entre los ojos y continúa dañando la cuenca del ojo y oreja izquierdos. Los ojos se han perdido.
La cabeza fue vendida ilegalmente fuera de Italia y comprada por el Antikenmuseum de la ciudad suiza de Basilea, de ahí el nombre por el que es conocida. Finalmente fue devuelta a su país de origen en 1986.
El estudio del pecio sitúa las esculturas recuperadas en torno a los años 415-385 a. C. En todo caso la datación es aún polémica. Su estilo es aparentemente severo, del siglo v a. C., lo que contrasta con el de su pareja, más de un siglo posterior.

Cabeza del Filósofo de Porticello Museo Archeologico de Reggio Calabria (Italia) |
Y por ultimo al lado de la anterior podemos ver La Cabeza del Filósofo de Porticello, conservada hoy en la sección de arqueología subacuática del Museo Arqueológico de Reggio Calabria , es una escultura de bronce que data del siglo V a.C. encontrado en 1969 en el mar de Porticello, frente a las aguas del Estrecho de Messina.
La cabeza debió pertenecer a una estatua entera, como lo demuestra el hallazgo de una parte de la rodilla derecha que también se encontró junto con la cabeza y un trozo de manto.
La posición de pie del anciano queda demostrada por la rodilla derecha, que se ha conservado junto con un gran borde del manto corto típico de los escritores y filósofos griegos, que cubría oblicuamente desde el hombro izquierdo hasta las caderas.
No hay elementos que permitan identificar con precisión al anciano del retrato de Porticello: podría ser un hombre de letras o un pensador, pero el título tan utilizado de filósofo debe entenderse de manera convencional.
La cuidadosa y minuciosa indicación de los detalles de la Cabeza del Filósofo de Porticello, más característica del rostro, con las asimetrías e irregularidades propias de cada fisonomía individual, hace de esta estatua un verdadero retrato, es decir, un tipo de representación que permaneció durante mucho tiempo ajeno a las concepciones del arte figurativo griego. El resultado es un interés particular que lleva a profundizar en los estudios históricos y artísticos sobre el Filósofo de Porticello.
Algunos identifican en esta estatua de bronce la figura de Hesíodo, célebre filósofo griego del siglo V a.C. De hecho, el manto que cubría sus hombros, del que se encontró un gran trozo, y la tenia encontrada en su cabeza no dejaban rastro alguna duda sobre la actividad del personaje de Porticello.
Nos hemos quedado impresionados y prestamos mucha atención a la perfección de los guerreros y solamente pensamos que eran obra de escultores griegos cinco siglos antes de Cristo y que Miguel Ángel esculpió su David 2000 años después, se nos pone los pelos como escarpias y nos preguntamos qué ha adelantado el mundo en ese tiempo?.

Iglesia de los Otomanos de Reggio Calabria (Italia) |
Nuestro siguiente destino es la iglesia de los Otomanos GPS N38.1059832 E15.6411145 , vemos desde lejos como las cúpulas tienen una clara influencia de Oriente. Desgraciadamente no podemos ver el interior.
El nombre completo es Chiesa di Santa Maria Annunziata degli Ottimati, y no tiene relación directa con el Imperio Otomano. Se trata de una antigua iglesia católica situada en el centro histórico de la ciudad, cerca del Castello Aragonese. Sus orígenes se remontan al período bizantino, alrededor del siglo X, aunque a lo largo de los siglos fue reconstruida varias veces debido a saqueos y a los devastadores terremotos que afectaron a Reggio Calabria, especialmente los de 1783 y 1908. El edificio actual, reconstruido en el siglo XX, presenta un estilo neobizantino con influencias normandas y árabes, visible en su planta central, en el uso de columnas reutilizadas y en algunos restos decorativos del pasado. El nombre “Ottimati” procede de una antigua congregación de nobles normandos que tuvieron un papel importante en la historia de la iglesia. Hoy es uno de los templos históricos más característicos de Reggio Calabria y un buen ejemplo de la superposición de culturas que ha marcado la historia del sur de Italia.

Castillo de los Aragoneses de Reggio Calabria (Italia) |
Enfrente está el imponente castillo de los Aragoneses GPS N38.106120 E15.644173 , tiene unas enormes torres de piedra con un ascensor para subir a la parte alta. Acaban de cerrar el monumento, hoy es domingo.
El Castillo de los Aragoneses de Reggio Calabria, conocido en italiano como Castello Aragonese, es uno de los monumentos históricos más importantes y antiguos de la ciudad. Sus orígenes se remontan a la época bizantina, aunque la estructura que vemos hoy es el resultado de numerosas reconstrucciones y ampliaciones realizadas a lo largo de los siglos. El castillo adquirió su nombre actual durante el dominio aragonés, especialmente en el siglo XV, cuando fue reforzado con fines defensivos para proteger la ciudad de ataques marítimos y de invasiones extranjeras. Situado en una posición estratégica en el centro urbano, originalmente formaba parte del sistema de murallas de Reggio Calabria. A lo largo de su historia sufrió graves daños debido a terremotos, en particular el devastador seísmo de 1908, tras el cual solo se conservaron algunas partes, como las dos torres principales.
Muy cerca hay un restaurante Zio Torta Gold GPS N38.106394 E15.6442282 donde comemos una pasta con verdura y salmón. Vemos una tortilla de patata y pedimos un trozo para saber a qué sabe este plato tan español. Desgraciadamente no tiene mucho que ver, pero las hemos comido peores, con la bebida y los cafés pagamos 18 euros cada uno.

“Labirintite” de Rabarama en Reggio Calabria (Italia) |
Paseamos por el Lungomare y podemos ver la escultura La estatua “Labirintite” GPS N38.1110888 E15.6440639 es una obra del artista romano Rabarama y forma parte de un conjunto de esculturas contemporáneas que fueron instaladas en los parterres situados frente al paseo marítimo Italo Falcomatà, en Reggio Calabria. La obra representa una figura humana de gran tamaño, caracterizada por un cuerpo completamente cubierto por un intrincado motivo de laberinto, elemento distintivo del lenguaje artístico de Rabarama. Este patrón simboliza la complejidad del ser humano, los recorridos mentales y emocionales, así como la búsqueda constante de identidad y sentido. La colocación de la escultura en un espacio urbano abierto, en diálogo directo con el paisaje del estrecho de Mesina, refuerza el contraste entre la quietud introspectiva de la figura y el movimiento continuo de la ciudad y del mar.

“Co-stell-azione” de Rabarama en Reggio Calabria (Italia) |
Más adelante podemos ver la escultura “Co-stell-azione” de Rabarama es una escultura contemporánea que explora el concepto de identidad humana como un sistema de relaciones en constante transformación. La obra presenta una figura humana cuyo cuerpo está cubierto por un complejo entramado de símbolos, signos y patrones que evocan una constelación, entendida no solo como un conjunto de estrellas, sino como una red de conexiones entre pensamientos, emociones y experiencias. El título juega con la fragmentación de la palabra “constelación”, subrayando la idea de que el ser humano se construye a partir de múltiples elementos que interactúan entre sí. Fiel al lenguaje artístico de Rabarama, la forma del cuerpo remite a la escultura clásica, mientras que la superficie decorada introduce una lectura contemporánea y conceptual. “Co-stell-azione” invita al espectador a reflexionar sobre la relación entre el individuo y el universo, entre lo interior y lo exterior, y sobre cómo cada persona forma parte de una constelación más amplia hecha de vínculos, memorias y significados compartidos.

“Trans-Lettera” de Rabarama en Reggio Calabria (Italia) |
La tercera escultura “Trans-Lettera” de Rabarama es una escultura contemporánea que reflexiona sobre el lenguaje, la comunicación y la identidad humana. La obra representa una figura humana de gran presencia física, cuyo cuerpo está cubierto por letras y signos que se entrelazan sobre la superficie, convirtiendo la piel en un texto visible. Estas letras simbolizan el pensamiento, la palabra y el conocimiento, pero también la dificultad de expresarse y de ser comprendido. El término “Trans-Lettera” alude al paso, a la transformación de la letra en significado y del significado en experiencia humana. Como en otras obras de Rabarama, la forma corporal remite a la escultura clásica, sólida y equilibrada, mientras que la decoración superficial introduce una dimensión conceptual y contemporánea. La figura parece encerrada en su propio alfabeto, sugiriendo que el ser humano está construido por el lenguaje, pero también limitado por él. Esta escultura invita al espectador a reflexionar sobre la relación entre cuerpo y palabra, entre lo que se piensa, lo que se dice y lo que finalmente se logra comunicar.

Pseo Maritimo de Reggio Calabria (Italia) |
Poco más se puede hacer en Reggio Calabria, volviendo por el paseo Marítimo vemos los enormes ficus centenarios y unas esculturas modernistas muy interesantes.
Nuestro siguiente destino es la ciudad de Garace, está a 110 km. Se nos ponen los pelos de punta pensando cómo puede ser la carretera. Se nos echa encima la noche, pero afortunadamente no era tan fiero el León. Descubrimos que las carreteras de la Calabria son de las mejores pavimentadas de Italia y están haciendo un esfuerzo muy grande para comunicar la región más pobre con el resto del país de forma gratuita.
El parking que tenemos referenciado para autocaravanas en Garace (Italia) es el más cercano al centro histórico, gratuito y por supuesto, estamos solos con viento y lluvia. GPS N38.2741498 E16.2201743. Día 24 de noviembre (lunes) Ruta: Garace-Stilo

Panorámica desde Garace (Italia) |
El día comienza en el parking municipal gratuito denominado Trinino GPS N38.2741498 E16.2201743 . La noche ha sido tranquila y las precisiones son un día de sol.
Salimos para descubrir Garace, es un pueblo en la montaña desde donde se domina el paisaje serrano y el mar Jónico.
Gerace, en Calabria, es uno de los pueblos medievales mejor conservados del sur de Italia y se encuentra en la provincia de Reggio Calabria, sobre una colina que domina el mar Jónico. Su origen es muy antiguo y se remonta a la época bizantina, cuando la población se refugió en las alturas para protegerse de las incursiones costeras. A lo largo de los siglos, Gerace fue un importante centro religioso y cultural, especialmente durante el dominio normando, periodo en el que alcanzó gran esplendor. El monumento más emblemático del pueblo es la Catedral de Gerace, una de las iglesias normandas más grandes de Calabria, construida en el siglo XI con una imponente estructura de piedra y un interior sobrio y monumental. El casco histórico conserva un trazado medieval con calles estrechas, palacios nobles, pequeñas iglesias y restos de antiguas murallas y del castillo normando. Gracias a su riqueza histórica, arquitectónica y paisajística, Gerace está considerado uno de los “pueblos más bellos de Italia” y representa un ejemplo excepcional de la herencia bizantina y normanda en Calabria.

Porta del Borghetto de Garace (Italia) |
Gerace es considerada la ciudad de las 100 iglesias que son las que llegó a tener en su mayor esplendor, ahora hay muchas pero las más interesantes están en rehabilitación o simplemente cerradas.
Entramos a Garace por la Porta del Borghetto
GPS N38.2729313 E16.2192104 es una de las entradas históricas al casco antiguo. Forma parte del conjunto de murallas medievales que rodeaban el pueblo, construido sobre la colina para proteger a sus habitantes de invasiones y ataques. Esta puerta servía como acceso principal a lo que se conoce como el “Borghetto”, la parte más antigua y típica del centro histórico, caracterizada por calles estrechas, empedradas y edificios de piedra que conservan el estilo medieval. La Porta del Borghetto no solo tenía una función defensiva, sino también simbólica: marcaba el límite entre el mundo exterior y la comunidad interna del pueblo, controlando el tránsito de personas y mercancías. Hoy en día es un punto emblemático de Gerace, desde donde se puede comenzar a recorrer el casco antiguo, apreciando su arquitectura histórica, las pequeñas plazas y las vistas panorámicas hacia el valle y el mar Jónico.

Borgo histórico de Garace (Italia) |
Entramos en un especial Borgo histórico de Gerace, es un ejemplo excepcional de asentamiento medieval fortificado cuya arquitectura ha conservado gran parte de su estructura original. Situado sobre una colina a unos 500 metros sobre el nivel del mar, el pueblo domina el valle circundante y ofrece vistas panorámicas del mar Jónico, un factor estratégico que influyó en la disposición de sus calles, edificios y murallas.
El trazado urbano del borgo es característico de los pueblos medievales: calles estrechas, empedradas y laberínticas que suben y bajan siguiendo la pendiente natural de la colina. Estas calles conectan plazas, iglesias y residencias, creando recorridos que combinan funcionalidad defensiva y estética urbana. Las plazas, como la Piazza del Duomo, servían como centros de actividad social y religiosa, mientras que los callejones y recodos protegían a los habitantes en caso de ataques, dificultando el avance de invasores.
El sistema defensivo del borgo está representado por las murallas de piedra, las torres de vigilancia y las puertas de acceso, siendo la Porta del Borghetto una de las más emblemáticas. Estas estructuras no solo protegían a la comunidad, sino que también marcaban límites simbólicos y organizaban el flujo de personas y mercancías dentro del pueblo. Algunas torres funcionaban como miradores, mientras que los tramos de muralla se integraban con las viviendas, reforzando la cohesión del conjunto urbano.

Borgo histórico de Garace (Italia) |
En cuanto a la arquitectura civil, el borgo combina palacios nobiliarios y casas populares. Los palacios muestran fachadas de piedra, balcones de hierro forjado, portones con arcos monumentales y escudos heráldicos que reflejan el estatus de sus propietarios. Las casas de los habitantes eran más sencillas, generalmente de una o dos plantas, con techos de teja roja, patios interiores y ventanas pequeñas. Muchas viviendas incluyen escaleras exteriores que conectan diferentes niveles de la calle, adaptándose al terreno irregular y optimizando el espacio.
El uso de materiales locales, como la piedra caliza, la madera y la teja, junto con técnicas constructivas tradicionales, ha permitido que el borgo mantenga su autenticidad medieval a lo largo de los siglos. La disposición de calles, plazas, murallas, torres y edificaciones refleja un equilibrio entre seguridad, funcionalidad y armonía con el paisaje. La integración con el entorno natural es especialmente notable: terrazas, escalinatas y miradores permiten disfrutar de vistas del valle y del mar Jónico, creando un diálogo constante entre la arquitectura del pueblo y el paisaje circundante.

Chiesa di San Martino de Garace (Italia) |
Enseguida podemos ver la Chiesa di San Martino
GPS N38.2729485 E16.2202264 es una de las iglesias históricas situadas en Gerace, Calabria, y forma parte del rico patrimonio religioso del casco antiguo del pueblo. Su origen se remonta a la época medieval, aunque ha sufrido varias modificaciones y restauraciones a lo largo de los siglos. La iglesia está dedicada a San Martín de Tours, patrón de los pobres y conocido por su labor caritativa.
Arquitectónicamente, la Chiesa di San Martino presenta un estilo sobrio, típico de muchas iglesias medievales calabresas: una nave única, muros de piedra, arcos sencillos y una estructura que refleja la funcionalidad religiosa más que el ornamento excesivo. En su interior se conservan elementos decorativos como frescos antiguos, detalles en madera y pequeñas capillas laterales, que muestran la tradición artística y devocional de la región.
Sacamos un bono por 3 euros que nos permite recorrer cinco de las iglesias desacralizadas, tienen tantas. Son Chiesa San Francisco, Santa Caterina de Alejandría, la Anunciación, San Martini y Santa María del Mastro, está última estaba cerrada.

Porta del Sol de Garace (Italia) |
Llegamos a otra de las entradas la Porta del Sole GPS N38.2712312 E16.2206993 es una de las entradas históricas más importantes del casco antiguo de Gerace. Esta puerta formaba parte del sistema de murallas medievales que protegía el borgo, y su nombre, “Puerta del Sol”, hace referencia tanto a su orientación hacia el este como a su simbolismo, ya que marcaba la llegada de la luz al pueblo y servía como acceso principal desde los caminos que conectaban Gerace con el valle y otras localidades cercanas.
Arquitectónicamente, la Porta del Sole conserva elementos típicos de la construcción medieval defensiva: un arco de medio punto robusto, muros de piedra maciza y elementos de refuerzo que garantizaban la seguridad ante posibles ataques. Esta puerta no solo tenía una función defensiva, sino que también regulaba el flujo de personas y mercancías hacia el borgo, convirtiéndose en un punto estratégico para el control comercial y social.
Hoy, la Porta del Sole sigue siendo un símbolo emblemático de Gerace, y al atravesarla se accede directamente al entramado de calles estrechas y empedradas del borgo histórico. Desde allí, los visitantes pueden contemplar tanto la arquitectura medieval de las casas y palacios, como las vistas panorámicas del valle y del mar Jónico, apreciando cómo la puerta conecta la vida cotidiana del pueblo con su entorno natural y defensivo.

Ábside Chiesa di Santa Maria Annunziata de Garace (Italia) |
Más adelante podemos ver la Chiesa di Santa Maria Annunziata GPS N38.2708652 E16.2173137, es una de las pequeñas pero significativas iglesias del casco histórico de Gerace, en Calabria. Su nombre coloquial, “Nunziatella”, refleja su tamaño reducido y su carácter íntimo, en contraste con la monumentalidad de la Catedral de Gerace, que domina visualmente el borgo. Construida probablemente durante la Edad Media, esta iglesia ha acompañado la vida cotidiana de los habitantes durante siglos, cumpliendo una función espiritual, social y urbana, al ofrecer un espacio de culto accesible a los vecinos que no podían desplazarse hasta la catedral o las iglesias mayores.
Arquitectónicamente, la Chiesa della Nunziatella es un ejemplo de arquitectura religiosa modesta y funcional. Su estructura principal consiste en una nave única, lo que permite concentrar la atención de los fieles hacia el altar mayor, dedicado a la Anunciación de la Virgen. Los muros de piedra vista, característicos de la construcción medieval calabresa, aportan solidez y una estética sobria que armoniza con el resto de edificaciones del borgo. La iglesia presenta arcos de medio punto, elementos estructurales y decorativos típicos de la época, y pequeñas ventanas que permiten el ingreso de luz natural, creando un ambiente recogido y contemplativo. Dentro del templo se conservan detalles en madera, como el altar, los bancos y posibles retablos, que reflejan la tradición artesanal local y el cuidado de la comunidad por su espacio de culto.

Interior Chiesa di Santa Maria Annunziata de Garace (Italia) |
La ubicación de la Chiesa della Nunziatella dentro del entramado urbano del borgo es especialmente significativa. Se integra entre calles estrechas, escalinatas y plazas menores, contribuyendo a la cohesión arquitectónica del casco antiguo. Su presencia no solo tiene un valor religioso, sino también urbano: funciona como punto de referencia en el tejido medieval, facilitando la orientación dentro del laberinto de callejuelas y conectando con otras iglesias, palacios y residencias. Esta integración demuestra cómo incluso las construcciones más pequeñas del borgo cumplen un papel en la organización espacial y social de la comunidad.
Históricamente, la Chiesa della Nunziatella refleja la importancia de la vida religiosa en Gerace. Mientras la catedral atendía ceremonias mayores y la Iglesia de San Martino y otras parroquias cubrían funciones más amplias, la Nunziatella proporcionaba un espacio de culto accesible para la vida diaria, la oración individual y pequeñas celebraciones comunitarias. Este carácter íntimo refuerza la idea de que las iglesias medievales no eran solo lugares de ritual, sino centros de interacción social, cuidado espiritual y cohesión comunitaria.
En términos de estilo arquitectónico, la Nunziatella combina simplicidad y funcionalidad: su nave única y sus arcos recuerdan la tradición románica, mientras que la decoración interior, aunque modesta, refleja influencias locales y técnicas artesanales propias de la región. El uso de piedra local, la proporción de los espacios y la iluminación natural contribuyen a crear un ambiente recogido y sereno, que contrasta con la grandiosidad de la catedral y las iglesias mayores, ofreciendo a los fieles un espacio más cercano y personal.

Iglesia de San Michele de Latinis de Garace (Italia) |
Más adelante vemos la Iglesia de San Michele de Latinis GPS N38.2719012 E16.2160939 es una iglesia histórica y constituye uno de los ejemplos más interesantes de la arquitectura religiosa medieval en el borgo histórico. Su construcción se remonta a la Edad Media, aunque ha sufrido diversas restauraciones que han permitido conservar su estructura y algunos elementos originales. La iglesia está dedicada a San Miguel Arcángel, patrón de la protección y la guerra espiritual, lo que refleja la importancia simbólica de la figura en comunidades fortificadas como Gerace.
Arquitectónicamente, la iglesia presenta rasgos típicos de la arquitectura medieval calabresa: una nave única, muros de piedra vista y arcos de medio punto que proporcionan estabilidad y una estética sobria. El altar está dedicado a San Miguel, y se conservan algunas obras de arte religioso, aunque el conjunto mantiene un carácter funcional y modesto, acorde con la tradición de las iglesias parroquiales menores del borgo. Pequeñas ventanas permiten la entrada de luz natural, creando un ambiente recogido, y los detalles en madera del altar y mobiliario reflejan la artesanía local.
La Iglesia de San Michele de Latinis se integra plenamente en el tejido urbano medieval de Gerace. Situada entre callejuelas estrechas y escalinatas, actúa como punto de referencia para los vecinos y como un espacio de culto accesible, complementando a la Catedral y a otras iglesias del borgo. Su orientación, proporciones y materiales muestran cómo la arquitectura religiosa se adapta al terreno irregular de la colina, integrándose de manera armónica con el paisaje y las viviendas circundantes.

Portada del Duomo de Garace (Italia) |
Por fin llegamos al esperado duomo GPS N38.2726239 E16.2171295 y el museo diocesano, pero lo están rehabilitando, sin quererlo nos colamos dentro y podemos ver una iglesia muy hermosa con columnas recicladas de distintos yacimientos y capiteles romanos.
El Duomo de Gerace, también conocido como la Catedral de Gerace, es el edificio religioso más importante del borgo histórico y uno de los ejemplos más destacados de la arquitectura normando-románica en Calabria. Su construcción comenzó en el siglo XI, durante el dominio normando, sobre los cimientos de un antiguo templo bizantino, reflejando la continuidad religiosa y cultural del lugar. A lo largo de los siglos, la catedral fue objeto de diversas ampliaciones y restauraciones, incorporando elementos góticos, renacentistas y barrocos, lo que la convierte en un testimonio arquitectónico de las distintas épocas históricas que marcaron el sur de Italia.
Arquitectónicamente, el Duomo está construido principalmente en piedra local, con muros gruesos que transmiten solidez y monumentalidad. La planta combina una nave única con transepto, mientras que varias capillas laterales albergan altares dedicados a santos, relicarios y obras de arte sacro. Los arcos de medio punto, característicos del estilo románico, se combinan con columnas robustas y capiteles sencillos que aportan equilibrio y armonía. Las ventanas, aunque discretas, permiten la entrada de luz natural, iluminando suavemente el interior y creando un ambiente recogido y solemne a la vez. La catedral se completa con un ábside semicircular y techos de madera, elementos que contribuyen a la estética austera pero imponente típica de las iglesias normandas.

Interior del Duomo de Garace (Italia) |
El Duomo no solo tiene un valor arquitectónico, sino que constituye el centro espiritual y social del borgo. Su ubicación dominante en la colina hace que sea visible desde muchos puntos de Gerace, convirtiéndolo en un eje alrededor del cual se organiza el entramado urbano de calles, plazas y residencias. La Piazza del Duomo funciona como espacio de encuentro, reforzando la relación entre la iglesia y la vida cotidiana del pueblo. Esta centralidad refleja la importancia de la catedral en la organización social y religiosa, siendo el lugar donde se celebraban ceremonias principales, procesiones y festividades religiosas, además de servir como punto de referencia para los habitantes.
En su interior, la catedral alberga un patrimonio artístico notable, incluyendo frescos, esculturas, retablos y elementos de orfebrería que datan de distintos períodos. El altar mayor, ricamente decorado, constituye el foco de la liturgia, mientras que las capillas laterales permiten devociones más íntimas y la preservación de relicarios importantes para la comunidad. Cada detalle artístico refleja la influencia de corrientes culturales y artísticas que llegaron a Calabria desde diferentes regiones de Italia y del Mediterráneo a lo largo de los siglos.

Iglesia rupestre de San Nicola del Cofino de Garace (Italia) |
Llegamos hasta unos de los miradores más hermosos de la ciudad y descubrimos la iglesia rupestre de San Nicola del Cofino GPS N38.2737309 E16.2185922, fue un importante centro religioso en el Medievo, especialmente para los peregrinos que se dirigían a la Tierra Santa.
La iglesia rupestre de San Nicola del Cofino es un antiguo complejo religioso excavado en la roca, ubicado en el territorio de Gerace, en la actual provincia de Reggio Calabria, una zona del sur de Italia caracterizada por una intensa estratificación histórica y cultural. Este santuario rupestre se inscribe dentro del fenómeno de las iglesias excavadas difundidas en el Mezzogiorno italiano durante la Alta Edad Media, especialmente entre los siglos VII y VIII, en un periodo marcado por la influencia del mundo bizantino y por la presencia de comunidades monásticas orientales. La elección de espacios naturales rocosos para el culto respondía tanto a razones prácticas como espirituales, ya que estos lugares favorecían una vida de recogimiento, aislamiento y oración.

Iglesia rupestre de San Nicola del Cofino de Garace (Italia) |
El interior de la iglesia fue modelado directamente en la piedra, dando lugar a un espacio de gran sobriedad, organizado en varias naves y zonas absidales apenas diferenciadas, con nichos, hornacinas y posibles restos de altares tallados en la roca viva. Esta simplicidad arquitectónica refleja la espiritualidad austera de las comunidades que la utilizaron, probablemente monjes o eremitas vinculados al rito greco-bizantino. En las superficies murarias aún se distinguen vestigios muy fragmentarios de decoración pictórica, atribuibles a frescos de los siglos X-XI, que debieron representar figuras sagradas según los modelos iconográficos orientales. Sin embargo, la acción prolongada de la humedad, los desprendimientos y el abandono han provocado una pérdida casi total de estas pinturas, que hoy solo pueden intuirse.
Desde el punto de vista histórico, San Nicola del Cofino constituye un testimonio relevante de la difusión del cristianismo oriental en Calabria, una región que durante siglos formó parte del ámbito cultural y político bizantino. Estas iglesias rupestres no solo cumplían una función litúrgica, sino que también actuaban como centros de referencia espiritual y, en algunos casos, como refugios en periodos de inestabilidad. El nombre “Cofino” podría derivar del término griego kóphinos, lo que refuerza la conexión lingüística y cultural con el mundo helénico, aunque su significado exacto sigue siendo objeto de interpretación.

Portada Chiesa di San Francesco d'Assisi de Garace (Italia) |
Muy cerquita esta el conjunto monumental donde podemos ver Chiesa di San Francesco d'Assisi GPS N38.2735835 E16.2183749, la persona que cuida la iglesia no es muy amable.
La Chiesa di San Francesco d'Assisi, es uno de los principales ejemplos de arquitectura religiosa medieval de la ciudad y un testimonio significativo de la difusión de la orden franciscana en el sur de Italia. Su fundación se remonta al siglo XIII, poco después de la canonización de san Francisco, en un momento en el que los franciscanos se establecieron activamente en los centros urbanos para desempeñar una intensa labor espiritual y social. La iglesia formaba parte de un complejo conventual, hoy en gran parte desaparecido, que tuvo un papel relevante en la vida religiosa y cultural de Gerace durante la Edad Media y la Edad Moderna.
Desde el punto de vista arquitectónico, el edificio presenta una estructura sobria y austera, coherente con los ideales franciscanos de pobreza y sencillez. La iglesia está construida principalmente en piedra local y se organiza en una nave única, cubierta originalmente con techumbre de madera, que conduce a una zona presbiteral elevada. La fachada, de líneas simples y escasa decoración, refleja un lenguaje arquitectónico esencial, alejado de la monumentalidad de las grandes catedrales normandas, pero no exento de equilibrio y armonía. En el interior, aunque muchas de las decoraciones originales se han perdido, se conservan elementos que remiten a fases constructivas y decorativas posteriores, fruto de reformas realizadas entre los siglos XV y XVII.

Nave de la Chiesa di San Francesco d'Assisi de Garace (Italia) |
A lo largo de su historia, la Chiesa di San Francesco d'Assisi sufrió daños significativos a causa de terremotos, especialmente los que afectaron a Calabria en los siglos XVII y XVIII, lo que provocó reconstrucciones parciales y cambios en su aspecto original. Estos acontecimientos explican la superposición de estilos y la pérdida de parte del patrimonio artístico que debió albergar, como retablos, pinturas y esculturas vinculadas a la devoción franciscana. Pese a ello, el edificio conserva un fuerte valor simbólico como espacio de culto y como punto de referencia para la historia urbana de Gerace.
En la actualidad, la iglesia se aprecia sobre todo por su valor histórico y arquitectónico, así como por su integración en el tejido monumental de la ciudad, rica en testimonios de época bizantina, normanda y medieval. La Chiesa di San Francesco d'Assisi representa, en este contexto, la expresión de una religiosidad más cercana al pueblo, centrada en la predicación, la asistencia espiritual y la vida comunitaria.

Iglesia de san Giovannello de Garace (Italia) |
Una de las más interesantes de estilo románico es la iglesia de san Giovannello GPS N38.2731116 E16.2186743 , está dedicada al rito ortodoxo y hubiera sido la visita muy Interesante ver el interior.
La iglesia de San Giovannello, es uno de los edificios religiosos más antiguos y singulares del conjunto monumental de la ciudad. Se trata de una pequeña iglesia de origen bizantino, cuya fundación suele situarse entre los siglos X y XI, en un periodo en el que Gerace desempeñaba un papel relevante dentro del sistema defensivo, religioso y administrativo del sur de Italia bajo influencia oriental. Su advocación a San Juan —probablemente San Juan Bautista o San Juan Evangelista— refleja una dedicación frecuente en el ámbito greco-bizantino.
Desde el punto de vista arquitectónico, San Giovannello destaca por sus dimensiones reducidas y por la sobriedad de sus formas, características propias de la arquitectura sacra bizantina en contextos urbanos secundarios. El edificio presenta una planta compacta, con muros de mampostería y una estructura sencilla, en la que el espacio interior estaba pensado para una comunidad limitada de fieles. Aunque hoy el aspecto original se encuentra alterado por el paso del tiempo y por intervenciones posteriores, todavía es posible reconocer elementos que remiten a su concepción medieval, como la austeridad decorativa y la clara primacía del espacio litúrgico sobre cualquier efecto monumental.

Ábside de la Iglesia de san Giovannello de Garace (Italia) |
En su interior debieron existir decoraciones pictóricas de tradición bizantina, posiblemente frescos con representaciones sagradas, de los cuales solo han quedado huellas muy fragmentarias o se han perdido por completo. La pérdida de estos elementos se debe tanto al abandono progresivo del edificio como a los frecuentes terremotos que han afectado a Calabria a lo largo de los siglos, provocando daños estructurales y sucesivas transformaciones. A pesar de ello, la iglesia conserva un alto valor histórico, ya que constituye un testimonio temprano de la cristianización oriental de Gerace y de la organización religiosa del núcleo urbano medieval.

Interior Chiesa de Santa Caterina de Alessandria de Garace (Italia) |
Estamos en la ciudad de las iglesias y nosotros seguimos haciendo el recorrido hasta la Chiesa de Santa Caterina de Alessandria GPS N38.2726307 E16.2189716 .
La iglesia de Santa Caterina de Alejandría, es un edificio religioso de origen medieval que forma parte del rico y complejo paisaje sacro de la ciudad. Su fundación se sitúa generalmente entre la Edad Media central y tardía, en un contexto en el que Gerace experimentó un notable desarrollo urbano y religioso, marcado por la coexistencia de tradiciones bizantinas y latinas. La dedicación a Santa Caterina de Alejandría, una de las santas más veneradas del cristianismo medieval, refleja la difusión de su culto en el ámbito occidental, especialmente a partir del siglo XII.
Desde el punto de vista arquitectónico, la iglesia presenta una estructura sencilla y de dimensiones reducidas, acorde con su función como templo de carácter secundario dentro del entramado urbano. Construida con materiales locales, principalmente piedra, muestra una concepción sobria tanto en el exterior como en el interior, sin grandes elementos decorativos monumentales. Esta austeridad responde tanto a limitaciones económicas como a una religiosidad centrada en el recogimiento y la devoción privada o comunitaria. El espacio interior debió organizarse en una nave única, con un presbiterio claramente definido, siguiendo modelos habituales en las iglesias medievales de ámbito local.

Capillas Chiesa de Santa Caterina de Alessandria de Garace (Italia) |
Aunque hoy gran parte de su decoración original se ha perdido, es probable que la iglesia estuviera adornada con pinturas murales o elementos litúrgicos vinculados al culto de la santa, cuya iconografía solía representarla como mártir y sabia, asociada al conocimiento y a la fe. Los terremotos recurrentes que han afectado a Calabria, junto con el abandono progresivo y las transformaciones urbanas, provocaron daños estructurales y la desaparición de buena parte del patrimonio artístico del edificio. Estas circunstancias explican el estado fragmentario en el que ha llegado hasta la actualidad.
Cuando Gerace llegó a tener cerca de cien iglesias para una población relativamente reducida, no era una anomalía extravagante, sino el reflejo de cómo funcionaba una ciudad medieval del sur de Italia y del papel central que ocupaba la religión en todos los aspectos de la vida. Gerace no era solo un núcleo habitado, sino un centro espiritual, administrativo y estratégico de primer orden en Calabria, especialmente entre la Edad Media y la Edad Moderna temprana.

Iglesia del Carmine de Garace (Italia) |
La ciudad estaba organizada en barrios muy marcados, cada uno con su propia iglesia o capilla de referencia. Estas iglesias no eran grandes templos pensados para multitudes, sino espacios pequeños, a menudo de una sola nave, destinados a comunidades muy concretas: una familia poderosa, una cofradía, un gremio, un pequeño grupo de fieles o una comunidad monástica. Muchas funcionaban como iglesias privadas, oratorios o capillas votivas, lo que explica su gran número en relación con los habitantes.
Gerace era además un cruce de tradiciones religiosas. Durante siglos convivieron el rito bizantino y el latino, y esta superposición generó la multiplicación de lugares de culto. Cada rito, cada advocación, cada comunidad necesitaba su propio espacio sagrado. A esto se suma la fuerte presencia de órdenes religiosas —franciscanos, carmelitas, basilianos— que fundaron conventos e iglesias, reforzando aún más la densidad sacra del tejido urbano.

Iglesia de San Giorgio de Garace (Italia) |
La religión impregnaba la vida cotidiana. Se rezaba por la lluvia, por la protección frente a epidemias, terremotos o invasiones; se hacían promesas y votos que a menudo se materializaban en la fundación de una iglesia o capilla. Tener una iglesia cerca no era un lujo, sino una necesidad práctica y espiritual: las campanas marcaban el tiempo, los templos eran lugares de reunión, de refugio y de identidad colectiva. En una sociedad profundamente religiosa, la proximidad física a lo sagrado importaba tanto como la fe misma.
Visualmente, Gerace debía parecer una ciudad saturada de signos religiosos: fachadas sencillas intercaladas entre casas, pequeñas cúpulas, campanarios, cruces y hornacinas. El paisaje urbano estaba dominado por la piedra y por la repetición de edificios sacros que estructuraban el espacio y el ritmo de la vida diaria. Muchas de estas iglesias desaparecieron con el tiempo debido a terremotos devastadores, despoblación, cambios litúrgicos y a la concentración del culto en menos edificios, pero su memoria permanece en los nombres de calles, en los restos arquitectónicos y en la identidad histórica de la ciudad.

Iglesia de Santa María de Mastro de Garace (Italia) |
Seguimos paseando por Gerace, deteniéndonos esta vez en las fachadas de algunas iglesias que no se encuentran abiertas al público, pero que aun así forman parte esencial del paisaje histórico y urbano de la ciudad. La Chiesa del Carmine presenta una fachada sobria, de líneas simples, que remite a una arquitectura de carácter devocional y austero, en consonancia con la espiritualidad carmelita; aunque el interior no sea accesible, su presencia en el tejido urbano recuerda la importancia de las órdenes religiosas en la vida medieval y moderna de Gerace. La iglesia de San Nicola Cambreone, vinculada a una advocación muy difundida en el ámbito bizantino y medieval, conserva un aspecto exterior modesto, casi discreto, que sugiere un edificio de origen antiguo, probablemente relacionado con comunidades locales y con una religiosidad más cotidiana que monumental.
La Chiesa di San Giorgio Martire, dedicada a uno de los santos guerreros más venerados del cristianismo oriental y occidental, destaca por su valor simbólico más que por la riqueza decorativa de su fachada. Su simple exterior evoca una tradición religiosa profundamente arraigada y permite intuir un pasado ligado tanto a la devoción popular como a la identidad cristiana de la ciudad en épocas de conflicto y transformación. Por su parte, Santa María del Mastro se inserta con naturalidad en el entramado urbano, mostrando una fachada contenida y funcional, que refleja el papel de las iglesias marianas como puntos de referencia espiritual para barrios concretos y para la vida cotidiana de los habitantes.

Paisaje desde Stilo (Italia) |
Después de todo esto nos trasladamos a nuestro siguiente punto es la ciudad de Stilo, está a unos 60 km por la carretera de la costa y luego subir hasta los cerros de una montaña, muy parecida a la anterior Garace.
El viaje de Gerace a Stilo atraviesa un paisaje que se despliega lentamente, invitando a la contemplación. Al dejar atrás Gerace, suspendida sobre la roca como una fortaleza de piedra, el camino comienza a descender entre laderas ásperas y profundas hendiduras del terreno, donde la luz del sur resalta los tonos ocres y grises de la tierra. A ambos lados aparecen olivos retorcidos, higueras dispersas y manchas de matorral mediterráneo que perfuman el aire, mientras el horizonte se abre hacia colinas ondulantes y valles silenciosos.
La carretera serpentea siguiendo la forma natural del terreno, revelando de repente barrancos abruptos, lechos de ríos casi secos y terrazas agrícolas abandonadas, testigos de un trabajo humano paciente y antiguo. El paisaje transmite una sensación de soledad habitada, donde cada piedra parece colocada desde hace siglos y cada curva del camino ofrece una nueva perspectiva. Pequeños núcleos rurales y casas aisladas surgen de forma inesperada, integrados en la tierra, sin imponerse a ella.

Paisaje desde Stilo (Italia) |
A medida que el viaje avanza, la vegetación se vuelve más escasa y la presencia de la roca gana protagonismo, creando un escenario severo y al mismo tiempo profundamente evocador. El silencio es casi total, roto solo por el viento o el sonido lejano de algún animal. Es fácil imaginar a monjes y eremitas recorriendo estos mismos senderos, atraídos por la soledad y la fuerza espiritual de un territorio que invita al recogimiento y a la introspección.
La aproximación a Stilo tiene algo de revelación. La localidad aparece aferrada a la ladera, emergiendo gradualmente del paisaje, como si formara parte natural de la montaña. La silueta de la Cattolica de Stilo, pequeña y perfectamente proporcionada, se distingue con claridad, dominando el entorno sin imponerse, en un equilibrio absoluto entre naturaleza y arquitectura. El viaje culmina así en un lugar donde el paisaje y la historia parecen fundirse, dejando en el viajero la sensación de haber atravesado un espacio fuera del tiempo.
Aparcamos unos metros antes del Borgo en una zona más ancha que nos permite aparcar en bateria, es gratuito y muy bien ubicado. GPS N38.4760 E16.4706 .

Panorámica de Stilo (Italia) |
Una recomendación, después de visitar Stilo descubro que el mejor lugar para pernoctar se encuentra en la explanada de la iglesia de San Giovanni. Las coordenadas GPS son: N38.475856 E16.466207 .

Iglesia de San Francisco Stilo (Italia) |
Comemos en horario español y cuándo queremos darnos cuenta son las 15;30 horas nos queda una hora de luz escasa.
Lo primero que vemos abierto es la iglesia de san Francisco GPS N38.4770876 E16.4688348 que tiene un imponente campanario que da las horas a la ciudad.
La Chiesa di San Francesco en Stilo (provincia de Reggio Calabria, Italia) es un edificio religioso histórico que forma parte del rico patrimonio sacro del centro medieval de la localidad. Aunque no alcanza la fama de la célebre Cattolica, representa un testimonio importante de la presencia de la devoción franciscana en esta ciudad calabresa.
Construida en el siglo XVI sobre cimientos más antiguos y conocida también como chiesa di San Francesco dei Minori, la iglesia fue erigida junto a una torre de vigilancia del Trecento, integrándose así en el tejido urbano defensivo y religioso de Stilo. La fachada, aunque discreta si se compara con otros templos renacentistas o barrocos, se alinea con la estética del sur de Italia: muros de piedra y ladrillo que revelan una arquitectura funcional y sobria, típica de los templos parroquiales que no buscaban ostentación sino intimidad litúrgica.

Altar Mayor de la Iglesia de San Francisco Stilo (Italia) |
El interior, aunque relativamente espartano, alberga frescos del siglo XVIII, un altar mayor de madera, una tavola (tabla votiva) de la Madonna del Borgo y una estatua de mármol de la Inmaculada del siglo XVIII, que aportan un carácter artístico y devocional al conjunto. Estos elementos reflejan la evolución del templo a lo largo de los siglos, cuando sucesivas reformas y adiciones decorativas se hicieron conforme a los gustos y necesidades de la comunidad local.
La iglesia también desempeña un papel en la vida festiva y comunitaria de Stilo: por ejemplo, en su interior se guarda la estatua de san Rocco, que cada 16 de agosto se lleva en procesión por las calles durante la celebración de este santo protector, unido a tradiciones que combinan devoción popular y ritual comunitario.
Entramos para descubrir el Borgo histórico de Stilo es uno de los elementos más evocadores y bien conservados del sur de Calabria, y constituye el núcleo medieval donde la historia, la arquitectura y la vida cotidiana se entrelazan de manera casi intacta. Situado en la pendiente de la montaña Aspromonte, el borgo se despliega sobre calles estrechas, empedradas y serpenteantes, que ascienden y descienden siguiendo la topografía natural, creando un paisaje urbano vertical y escénico. Cada callejón, cada escalera y cada plaza transmite la sensación de un espacio construido a lo largo de siglos, donde la comunidad se adaptó a un terreno accidentado sin romper su armonía.

Borgo histórico Stilo (Italia) |
Las casas tradicionales, generalmente de piedra y con techos de tejas rojas, se apiñan unas contra otras, muchas veces con balcones de madera que sobresalen sobre la calle, ofreciendo vistas parciales hacia el valle o hacia el mar Tirreno en la distancia. Este apilamiento orgánico de viviendas genera una sensación de intimidad y protección, típica de los núcleos defensivos medievales, donde la arquitectura cumple tanto una función práctica como simbólica. Las fachadas muestran detalles sobrios, arcos, portales antiguos y pequeñas hornacinas religiosas que recuerdan la profunda impronta de la fe en la vida cotidiana.
En el borgo se encuentran iglesias, conventos y palacios nobles, integrados de forma natural en el entramado urbano. Entre ellos destacan la Cattolica di Stilo, joya del arte bizantino calabrés, y la Chiesa di San Francesco, que junto con otros templos menores contribuyen a la densidad religiosa del casco histórico. Además, pequeños talleres artesanales y comercios tradicionales se esconden entre callejuelas estrechas, manteniendo vivas algunas prácticas heredadas de la Edad Media.

Borgo histórico Stilo (Italia) |
La atmósfera del borgo se ve reforzada por sus plazas y miradores: pequeños espacios abiertos donde la piedra y la vegetación se combinan, ofreciendo panorámicas sobre los valles circundantes, los montes del Aspromonte y el mar lejano. La luz cambia a lo largo del día, iluminando de manera dramática los muros y las tejas, generando sombras que acentúan la sensación de tiempo detenido y de continuidad histórica.
Recorrer el borgo histórico de Stilo es, en definitiva, una experiencia sensorial y temporal: permite imaginar la vida de la comunidad medieval, su organización social, sus prácticas religiosas y su relación íntima con un paisaje montañoso exigente pero bello. Es un ejemplo claro de cómo la arquitectura y la topografía se fusionan para crear un entorno humano sostenible y armonioso, donde la memoria y la historia permanecen palpables en cada piedra, cada callejón y cada fachada.

Portada del Duomo de Stilo (Italia) |
Andando por la calle principal del Borgo llegamos al Duomo de Stilo GPS N38.4793045 E16.4680082, desgraciadamente está cubierta de andamios y en fase de restauración, imposible la visita del interior.
El Duomo di Stilo, o Cattedrale di Stilo, es la iglesia principal del borgo histórico y uno de los edificios religiosos más significativos de la ciudad, tanto por su valor histórico como arquitectónico. Situada en el corazón del casco antiguo, esta catedral refleja la evolución de Stilo a lo largo de los siglos, combinando elementos de distintos períodos y estilos, desde la Edad Media hasta reformas posteriores de época barroca.
Se cree que la fundación de la catedral se remonta al siglo XI-XII, aunque el edificio ha sido remodelado y ampliado en varias ocasiones. La fachada principal mantiene una apariencia sobria, con un portal de piedra decorado de manera sencilla y un campanario que se eleva discretamente sobre las casas circundantes, integrándose con armonía en la trama urbana del borgo. A pesar de su modestia exterior, el Duomo se percibe como el centro simbólico y espiritual de Stilo, dominando la vida religiosa del pueblo.

Belén del Borgo histórico Stilo (Italia) |
El interior presenta una planta de nave única con capillas laterales, combinando elementos románicos y góticos en la estructura y la decoración, mientras que los retablos y pinturas que alberga datan principalmente de los siglos XVII y XVIII. Entre ellos destacan obras dedicadas a la Virgen María y a santos locales, así como ornamentos que reflejan la devoción popular a lo largo de los siglos. La catedral también guarda vestigios de arte bizantino, recordando la influencia oriental en Calabria y la cercanía histórica de Stilo con la cultura bizantina.
Vamos por un camino excavado en la montaña hasta la iglesia rupestre de la Pastoreta GPS N38.480744 E16.469082 que tiene la puerta abierta.
La iglesia rupestre de la Pastoreta en Stilo —más conocida localmente como Eremo (o Chiesa) Madonna della Pastorella— es una pequeña chiesetta rupestre o eremo excavada en la roca del Monte Consolino, a pocos minutos a pie del centro histórico de Stilo. Se trata de un lugar de recogimiento espiritual y de plegaria más que de un templo parroquial monumental, y su valor radica precisamente en esa simplicidad y en su integración con el entorno natural.

Iglesia rupestre de la Pastoreta Stilo (Italia) |
Este lugar no es una iglesia tradicional con una gran fachada y nave espaciosa, sino una pequeña cavidad usada como santuario y refugio de oración, posiblemente vinculada desde la Edad Media (siglo XII) a la vida de monjes eremíticos que buscaban en las cuevas y grietas de la montaña un espacio apartado para la contemplación y la oración, siguiendo modelos de vida ascética.
Se llega a ella tras una caminata corta desde el pueblo, a través de un sendero que sube por la ladera rocosa del Monte Consolino, rodeado de vegetación mediterránea y con vistas cada vez más amplias. La entrada se abre en una pequeña gruta natural en la que se ha instalado un altar sencillo presidido por una imagen o pintura de la Madonna della Pastorella (la Virgen Pastora), que destaca por su carácter devocional y humilde.
Este tipo de espacios se conoce en Calabria como “eremi” (ermitas) o “laure” cuando están asociados a prácticas monásticas bizantinas antiguas, y forman parte de un patrimonio espiritual y arquitectónico muy particular del territorio, donde los lugares de culto se multiplicaban más allá de los templos comunes, en cuevas, rocas o grietas que favorecían el silencio y la introspección.

Iglesia rupestre de la Pastoreta Stilo (Italia) |
La visita a este eremo ofrece una experiencia diferente al típico recorrido por iglesias históricas: no es tanto la arquitectura la que impresiona, sino el diálogo entre la roca, la luz, el silencio y la fe, que permite imaginar la vida de quienes buscaban aquí consuelo, soledad y cercanía a lo sagrado.

Convento San Domenico Stilo (Italia) |
Nos desplazamos hasta el extremo del pueblo donde se encuentra Convento San Domenico con su iglesia GPS N38.480744 E16.46908 . Nos llama la atención su fachada principal porque parece una cara.
La chiesa di San Domenico, conocida también en Stilo como la Chiesa del Rosario, fue edificada en el siglo XV como parte de un convento dominico fundado en la ciudad. El edificio se alzó sobre una iglesia anterior de origen bizantino dedicada a Santa Ágata, lo que demuestra cómo los espacios sagrados medievales se reutilizaban y transformaban a lo largo de los siglos.
El convento era un centro religioso y cultural activo, donde vivieron y se formaron dominicos como Tommaso Campanella, el célebre filósofo nacido en Stilo, quien pasó en este entorno parte de su juventud y escribió algunas de sus obras teológicas tempranas.

Borgo de Stilo (Italia) |
Aunque el conjunto original incluía tanto la iglesia como los edificios monásticos, hoy apenas se conservan restos del convento —solo parte de un muro adyacente— y la iglesia ha sido ampliamente reconstruida en épocas posteriores. De la estructura del siglo XV apenas perdura la cúpula original integrada en la nueva construcción.
La iglesia actual presenta una planta de cruz latina, resultado de las múltiples intervenciones y restauraciones que ha sufrido, especialmente tras los devastadores terremotos que afectaron a Calabria (como el de 1783), que causaron el colapso del convento y graves daños en la iglesia. Desde entonces, la edificación fue restaurada varias veces, incluida una reconstrucción significativa del tejado y la estructura interna en el siglo XX y finales del XX.
Y para finalizar vamos andando hasta el extremo contrario donde está la Piazza San Giovanni Therestis GPS N38.4756236 E16.466054 donde se encuentra el Palacio Municipal con su impresionante claustro.

Convento Stilo (Italia) |
El Palacio Municipal de Stilo ocupa hoy parte del antiguo convento asociado a la Chiesa di San Giovanni Therestis, un ejemplo típico de cómo los edificios religiosos se transformaron para usos civiles tras la secularización de bienes eclesiásticos o tras cambios administrativos en los siglos XIX y XX.
Originalmente, el convento funcionaba como residencia y espacio de vida para los monjes basilianos o franciscanos, con dependencias para celdas, refectorio y áreas de trabajo espiritual y comunitario. Tras la desamortización y la reorganización urbana, gran parte de estas dependencias fue adaptada a funciones públicas, integrando oficinas municipales, salas de reunión y espacios administrativos, mientras la iglesia mantuvo su función litúrgica y devocional.
El palacio conserva algunos elementos arquitectónicos del convento, como muros de piedra, arcos internos y patios que permiten reconocer la estructura original, pero adaptados al uso contemporáneo: ventanas y puertas se ampliaron, y los interiores se reordenaron para oficinas y despachos. Desde la plaza frente a la iglesia, el conjunto forma un espacio urbano coherente, donde la monumentalidad de la fachada de la iglesia y la sobriedad del palacio municipal dialogan, ofreciendo un ejemplo visible de cómo Stilo ha integrado su patrimonio religioso en la vida cívica moderna.

Chiesa di San Giovanni Therestis de Stilo (Italia) |
En el extremo se levanta la Chiesa di San Giovanni Therestis GPS N38.4760042 E16.4658754 que pertenecía al convento.
La Chiesa di San Giovanni Therestis en Stilo es un edificio religioso de gran relevancia para la devoción local, sin considerar los espacios del antiguo convento que hoy forman parte del Palacio Municipal. La iglesia, de estilo barroco tardío, se distingue por su fachada equilibrada y solemnidad arquitectónica, con un portón principal de piedra que da acceso al interior, rematado por un pequeño balcón decorativo y molduras sencillas que resaltan su carácter monumental sin recurrir a excesos ornamentales.
En el interior, la iglesia presenta una nave única amplia y luminosa, sostenida por pilares y arcos que conducen hacia el presbiterio, donde se encuentra el altar principal. Este espacio está decorado con estuco, ornamentos barrocos y pinturas religiosas, que reflejan la riqueza artística del sur de Italia durante los siglos XVII y XVIII. Entre los elementos más importantes se encuentra la custodia de las reliquias de San Giovanni Therestis, santo venerado localmente, que convirtió al templo en un centro de peregrinación y devoción popular.

Amanece en Stilo (Italia) |
El ambiente interior combina grandeza y recogimiento, con una iluminación que entra suavemente por las ventanas laterales, creando un juego de luces y sombras que enfatiza la solemnidad de la celebración litúrgica. Además, la iglesia alberga retablos y obras pictóricas dedicadas a la Virgen y a santos locales, que permiten apreciar la continuidad de la tradición artística y devocional de Stilo.
En su interior también se conserva un valioso cuadro del siglo XII que representa a la Madonna in trono con el Niño, obra de interés histórico-artístico que conecta con el contexto artístico del sur de Italia durante el periodo svevo.
Día 25 de noviembre (martes) Ruta: Stilo-Catanzaro-La Castella

Panorámica de Stilo (Italia) |
El día comienza en el parking público y gratuito en el mirador de Stilo. La noche ha sido tranquila pero a las 7 de la mañana han llegado los servicios de limpieza y luego unos obreros para montar un kiosco.
Nos marchamos precipitadamente, pero antes llenamos el depósito de agua en una fuente muy cercana al mirador y parking GPS N38.476311 E16.4706566 .
Stilo está situado en la cima de una colina y para bajar hay varios tornantis, el recorrido lo hacemos lentamente para que no sufran los frenos. Nuestro destino es la capital Catanzaro está a unos 60 km en la costa.
El TomTom nos juega una mala pasada y nos quiere llevar acortando por la serranía en lugar de bajar hasta la costa. Nos damos de bruces con un pueblo en la montaña que es imposible atravesar, con mañana damos media vuelta y bajamos por la carretera normal hasta la costa.

Catanzaro (Italia) |
La distancia es de unos 73 km y el tiempo de conducción suele estar entre 1 hora y 15 minutos y 1 hora y 30 minutos, ya que con autocaravana es mejor mantener un ritmo tranquilo. Desde Stilo se desciende hacia Monasterace por carreteras locales de montaña, algo estrechas en algunos tramos pero totalmente transitables si se va con calma. Una vez alcanzada la costa, el recorrido continúa por la SS106, una vía amplia y relativamente recta que facilita mucho la conducción de vehículos grandes, pasando por Isca Marina, Soverato y Montauro hasta llegar a Catanzaro.
Es recomendable evitar las horas punta, sobre todo en verano, especialmente en la SS106 a la altura de Soverato. Hay varias áreas de servicio y parkings amplios cerca de la costa donde se puede parar a descansar o comer, aunque no todos están habilitados para pernocta. Para repostar o hacer una pausa más larga, resulta más cómodo hacerlo antes de subir hacia Catanzaro, ya que en la zona urbana las calles son más empinadas y estrechas.

Parking Lido de Catanzaro (Italia) |
En cuanto al estacionamiento, Catanzaro Lido suele ser más accesible para autocaravanas que el centro histórico de Catanzaro, que está en lo alto y tiene accesos más complicados. Desde Catanzaro Lido se puede mover uno en transporte público o coche pequeño si lo prefieres.
Enseguida llegamos a Catanzaro, tenemos como parking de referencia el Lido de la ciudad, es un parking situado muy cerca del puerto y de la playa, está súper bien y tranquilo, es gratuito. GPS N38.828689 E16.638213.
Lo malo es que la ciudad de Catanzaro está enclavada en una montaña como el pueblo de ayer y nos separan 12 km.
Muy cerca sale el bus 1 que nos lleva al centro histórico, precio 3,60 €. Como novedad es que se suben dos revisores provocando la estampida y nos quedamos solos en el bus, porque aquí pocos pagan. Nosotros no habíamos validado el billete en la maquina pero ellos lo hacen todo.

Naves Basílica de Santa Maria de Catanzaro (Italia) |
Catanzaro es la capital de la región de Calabria y una ciudad con una identidad muy particular, extendida entre el mar Jónico y las colinas del interior. Su centro histórico se alza en una zona elevada, con calles estrechas, plazas tranquilas y edificios religiosos y civiles de gran valor, mientras que Catanzaro Lido, en la costa, ofrece un ambiente más moderno, playas largas y un paseo marítimo animado. La ciudad es conocida como la “ciudad de los dos mares”, por su cercanía tanto al Jónico como al Tirreno, y también por el puente Bisantis, uno de los símbolos urbanos más reconocibles.
Es increíble está ciudad con unos accesos mediante viaductos altísimos que dan vértigo. Una vez en el centro tampoco es llano las calles son muy empinadas.
Llegamos al museo diocesano GPS N38.9056254 E16.5891674 cuando llegamos han cerrado, muy cerca está el Duomo GPS N38.9048602 E16.5891464 que se muestra envuelto en andamios con el cartel CHIUSO.

Capilla de la Basílica de Santa Maria de Catanzaro (Italia) |
La Basílica de Santa Maria Immacolata GPS N38.9067903 E16.5767893, en el corazón del casco histórico, y es uno de los edificios religiosos más importantes de la ciudad. Fue construida entre los siglos XVII y XVIII y destaca por su fachada sobria y su interior elegante, de estilo barroco, con una sola nave amplia que transmite mucha luminosidad y recogimiento. En su interior se conservan obras artísticas de gran valor, entre ellas altares decorados, pinturas religiosas y una imagen muy venerada de la Inmaculada Concepción, patrona del templo.
La basílica tiene también un fuerte valor histórico y espiritual para los habitantes de Catanzaro, ya que ha sido durante siglos un punto central de la vida religiosa de la ciudad. Su ubicación permite además combinar la visita con un paseo por las calles antiguas del centro, donde se encuentran otros edificios históricos y miradores con vistas al valle.
Otra de los templos religiosos es la Iglesia del Monte de los Muertos y de la Misericordia GPS N38.9059601 E16.5884297 se encuentra en el centro histórico de Catanzaro y es uno de los templos más singulares y cargados de simbolismo de la ciudad. Su origen está ligado a una antigua institución laica fundada en el siglo XV, creada para ofrecer ayuda caritativa y garantizar sepultura digna a los difuntos, especialmente a los más pobres.

Iglesia del Monte de los Muertos de Catanzaro (Italia) |
La iglesia actual fue construida entre 1715 y 1739 y presenta una fachada de estilo barroco tardío muy característica. Sobre el portal destaca una ventana decorada con un cráneo dentro de una concha, un símbolo que invita a la reflexión sobre la muerte y la misericordia divina. En el interior, de planta de cruz griega, se conservan varias capillas laterales y obras artísticas del siglo XVII y XVIII, entre ellas pinturas religiosas y un retablo dedicado a la Virgen.
Desde finales del siglo XIX, la iglesia está confiada a los frailes capuchinos, que aún hoy se ocupan de su vida religiosa. En la fachada también pueden verse placas conmemorativas dedicadas a los ciudadanos de Catanzaro caídos durante la Primera Guerra Mundial, lo que refuerza su papel como lugar de memoria colectiva.
Y más adelante podemos ver el Oratorio de Regina Santísima del Rosario GPS N38.9043762 E16.5929622 se encuentra en el centro histórico de Catanzaro y es un pequeño pero valioso edificio religioso, muy ligado a la devoción popular y a las antiguas cofradías de la ciudad. Su origen se remonta a la Edad Moderna, cuando fue construido como sede de la Cofradía del Santísimo Rosario, encargada de promover el rezo del rosario y organizar actos religiosos y procesiones.

Iglesia del Monte de los Muertos de Catanzaro (Italia) |
El oratorio presenta una arquitectura sencilla, acorde con su función, pero en su interior conserva elementos artísticos de interés, como altares decorados, pinturas religiosas y una imagen de la Virgen del Rosario, centro de la devoción del lugar. A pesar de su tamaño reducido, el ambiente es muy recogido y refleja bien la espiritualidad tradicional calabresa.
El interior del Oratorio de Regina Santísima del Rosario es elegante, recogido y muy armonioso, con una clara impronta barroca tardía. El espacio es alargado y simétrico, organizado en torno a una nave única que conduce visualmente hacia el altar principal, creando una fuerte sensación de orden y solemnidad.
Las paredes superiores y la bóveda están ricamente decoradas con estuco blanco, molduras elaboradas y relieves florales y angelicales que enmarcan pinturas religiosas colocadas en cartelas ovaladas y rectangulares. Estas escenas, de tonos suaves y composición clásica, representan episodios bíblicos y marianos, y contrastan delicadamente con el fondo claro de los muros.

Oratorio de Regina Santísima del Rosario Catanzaro (Italia) |
En la parte inferior, a ambos lados, destacan las sillerías de madera oscura, finamente talladas, que recorren longitudinalmente la nave. Su presencia aporta calidez y profundidad al conjunto, y recuerda la función original del oratorio como lugar de reunión de la cofradía. La madera, trabajada con detalle, contrasta de forma muy elegante con el estuco blanco superior.
El presbiterio se eleva ligeramente y está cubierto por una alfombra roja intensa, que refuerza el carácter litúrgico del espacio. En el centro se sitúa el altar, sencillo y bien proporcionado, con un crucifijo y elementos litúrgicos discretos. Sobre él, en un nicho elevado, se encuentra la imagen de la Virgen del Rosario, ricamente vestida y colocada bajo un pequeño baldaquino, que actúa como punto focal de todo el oratorio. Sobre el arco puede leerse la inscripción “REGINA SACRATISSIMI ROSARII”, que subraya la dedicación mariana del lugar.
La luz natural, que entra por las ventanas laterales altas, ilumina suavemente el interior, resaltando los relieves y creando un ambiente sereno y contemplativo. En conjunto, el oratorio transmite una sensación de intimidad, equilibrio y devoción, más cercana y recogida que la de una gran iglesia, pero artísticamente muy cuidada y llena de significado.

Sillería del Oratorio de Regina del Rosario Catanzaro (Italia) |
Poco más podemos hacer, después de ver tres iglesias sin nada más que destacar y se nos echa encima la hora de la comida.
Caminando por el Borgo no hay nada abierto y un joven nos ve con tan mala cara que nos pregunta si necesitamos un restaurante que tenemos uno muy cerca en la Porta Mare. Lo verdad si no es por la referencia de este muchacho no lo hubiéramos encontrado, se trata del restaurante Porta Marina GPS N38.9019087 E16.5949828, pedimos un único plato de Fritura de Pescado, solamente tiene Calamari, gamberini y boquerones, nos ponen gratis la masa de una pizza al horno con aceite y unos polpete di mare y salimos muy llenos, el precio 19 euros.
Después de haber visitado la ciudad de Reggio Calabria y Catanzaro no entendemos muy bien el cambio de capitalidad.
La razón por la que Reggio Calabria no es la capital de Calabria se debe a una serie de eventos y decisiones políticas que se remontan a la década de 1960 y 1970.
En 1970, el gobierno italiano decidió establecer la capital de la región de Calabria en Catanzaro, en lugar de Reggio Calabria, que era la ciudad más grande y poblada de la región.
Esta decisión provocó una gran protesta y un movimiento de descontento en Reggio Calabria, conocido como el "Movimiento de Reggio".

Atardecer en el Lido de Catanzaro (Italia) |
Los manifestantes argumentaban que Reggio Calabria era la ciudad más adecuada para ser la capital de la región, debido a su importancia económica, cultural y geográfica.
Después de meses de protestas y negociaciones, se llegó a una solución de compromiso: Catanzaro sería la capital de la región, mientras que Reggio Calabria sería la sede del Consejo Regional. Esta decisión se tomó para calmar las tensiones y encontrar un equilibrio entre las dos ciudades.

Le Castella (Italia) |
En este punto trastocamos todas las previsiones decidimos bajar al barrio del Lido Catanzaro en el bus 2 y seguir el camino hasta el siguiente punto del viaje.
Nuestro siguiente destino es el pueblo La Castella, está cerca, pero desgraciadamente la noche se nos echa encima.
El recorrido desde Catanzaro hasta Le Castella es corto y sencillo. La distancia es de unos 45 kilómetros y el trayecto dura aproximadamente 40–45 minutos en coche. La ruta más habitual consiste es Catanzaro Lido y desde allí tomar la Strada Statale 106 Jonica, una carretera costera que bordea el mar Jónico y conecta varios pueblos del litoral. Siguiendo la SS106 en dirección a Crotone, se encuentran las indicaciones hacia Le Castella, donde se llega directamente al casco urbano y a la zona del famoso castillo aragonés frente al mar.
Paramos a repostar con la esperanza de que nos dure el depósito hasta la salida de Italia, el precio es 1.655€, el más bajo en días por la Calabria.
Nuestra referencia es el área Sosta Camper que en realidad es un camping que tiene un precio de 15 euros con todos los servicios. GPS N38.9157 E17.0289.
Día 26 de noviembre (miércoles) Ruta: La Castella-Capo Colonna-Crotona

Plaza en Le Castella (Italia) |
El día comienza en el área Sosta Camper privado de 15 euros GPS N N38.9157 E17.0289 . La verdad es que estaba muy bien con duchas calientes, electricidad y Wifi verdadero.
Le Castella es una pequeña y encantadora localidad costera de Calabria, en la provincia de Crotone, famosa sobre todo por su espectacular Castillo Aragonés, que parece flotar sobre el mar. El castillo se alza sobre un islote unido a la costa por una franja de arena y es uno de los símbolos más fotografiados del sur de Italia, especialmente al atardecer.
El pueblo forma parte del Área Marina Protegida de Capo Rizzuto, lo que significa aguas claras, fondos marinos ricos y playas naturales, ideales para nadar, hacer snorkel o simplemente pasear junto al mar. Le Castella es tranquila, con un centro pequeño, calles sencillas y un ambiente muy auténtico, lejos del turismo masivo.
Además del castillo, se puede disfrutar del paseo marítimo, de pequeñas calas y de restaurantes donde probar pescado fresco, pasta con productos locales y especialidades calabresas. Es un destino perfecto para una excursión de un día o una parada relajada si se recorre la costa jónica de Calabria.
El pueblo de La Castella es pequeño, es de esos pueblos de costa mediterránea en España al que se le ha parado el tiempo como anclado en los años 60.

Castillo Aragonés Le Castella (Italia) |
Lo primero que visitamos es el castillo Aragonés GPS N38.9068899 E17.0187652 , afortunadamente está abierto y eso no es fácil. La entrada es gratuita, no sabemos si es por nuestra ascendencia aragonesa.
El Castillo Aragonés de Le Castella es uno de los monumentos más emblemáticos de Calabria y una de las fortalezas costeras más impresionantes del sur de Italia. Se encuentra sobre un pequeño islote frente a la costa, unido al pueblo por una estrecha lengua de arena, lo que le da la sensación de estar “flotando” sobre el mar.
Sus orígenes se remontan a la época medieval, aunque la estructura actual se desarrolló principalmente entre los siglos XV y XVI, durante el dominio aragonés, cuando fue reforzado para defender la costa de incursiones piratas y otomanas. A lo largo del tiempo pasó por manos normandas, angevinas y aragonesas, desempeñando un papel estratégico en el control del mar Jónico.

Puerta Castillo Aragonés Le Castella (Italia) |
El castillo tiene murallas robustas, torres de vigilancia y un gran patio interior. Desde lo alto se obtienen vistas panorámicas espectaculares del mar y de la costa circundante. Hoy en día se puede visitar su interior, recorrer las murallas y conocer su historia, además de disfrutar del paisaje, especialmente al atardecer, cuando el castillo y el mar se tiñen de tonos dorados.
Su ubicación es excepcional: se alza sobre un pequeño islote rocoso, antiguamente completamente separado de la costa, lo que lo convertía en una estructura defensiva casi inexpugnable. Con el paso del tiempo, la acumulación natural de arena creó el estrecho istmo que hoy lo une al pueblo.
Los orígenes del castillo no están documentados con absoluta certeza, pero se cree que ya existía una fortificación en este punto durante la época romana tardía o bizantina, utilizada como puesto de vigilancia marítima. La primera estructura defensiva estable habría surgido entre los siglos IX y X, en un período marcado por continuas incursiones sarracenas en las costas del sur de Italia.

Interior del Castillo Aragonés Le Castella (Italia) |
Durante la Edad Media, el castillo fue ampliado y reforzado por distintas dominaciones. Bajo los normandos y posteriormente los angevinos, la fortaleza adquirió una mayor importancia militar como punto clave para la defensa costera. Sin embargo, fue durante el dominio de la Corona de Aragón, entre los siglos XV y XVI, cuando el castillo adoptó su configuración más sólida y reconocible. En este período se reforzaron las murallas, se construyeron torres de vigilancia y se adaptó la estructura al uso de la artillería, convirtiéndolo en un baluarte fundamental contra los ataques de piratas y del Imperio Otomano.
El castillo también fue utilizado como prisión y como guarnición militar, alojando soldados encargados de vigilar la costa y proteger las rutas comerciales. Con la disminución de las amenazas marítimas a partir del siglo XVII, la fortaleza fue perdiendo progresivamente su función defensiva y entró en una fase de abandono parcial.

Panorámica del Castillo Aragonés Le Castella (Italia) |
En tiempos más recientes, el Castillo Aragonés ha sido objeto de restauraciones que han permitido conservar su estructura y abrirlo al público. Hoy se pueden recorrer sus murallas, el patio interior y las antiguas estancias, desde donde se disfrutan vistas panorámicas del mar Jónico y del litoral calabrés. Más allá de su valor arquitectónico, el castillo representa un testimonio vivo de las luchas, dominaciones y culturas que han marcado la historia del sur de Italia, y sigue siendo el corazón histórico y emocional de Le Castella.

Chiesa Madre della Visitazion Le Castella (Italia) |
Muy cerca está la iglesia del pueblo es un pequeño santuario marinero dedicado a la virgen del Carmen GPS N 38.9080366 E17.0204766 , patrona de la gente del mar.
La Chiesa Madre della Visitazione della Beata Vergine Maria es la principal iglesia de Le Castella y el centro religioso más importante del pueblo. Situada cerca del casco histórico y a poca distancia del castillo, representa un punto de referencia espiritual y social para la comunidad local.
La iglesia fue construida entre los siglos XVII y XVIII, en una época en la que el núcleo urbano de Le Castella comenzaba a consolidarse alrededor de la fortaleza. A lo largo del tiempo ha sufrido restauraciones y ampliaciones, especialmente tras daños provocados por terremotos, muy frecuentes en Calabria, lo que explica la mezcla de elementos arquitectónicos de distintas épocas.
El exterior es sencillo y sobrio, típico de las iglesias calabresas de tradición popular, mientras que el interior presenta una nave única con decoración contenida, pensada para favorecer la recogida y la oración. En su interior se conservan imágenes religiosas de gran devoción local, entre ellas la dedicada a la Visitación de la Virgen María, a la que está consagrada la iglesia y que es considerada la protectora espiritual del pueblo.

Interior Chiesa Madre della Visitazion Le Castella (Italia) |
El paseo por el lungomare de Le Castella es una experiencia tranquila y muy evocadora, ideal para descubrir el alma del pueblo a ritmo lento. El recorrido discurre junto al mar Jónico, con el sonido constante de las olas y la brisa marina acompañando cada paso. Desde el paseo se obtienen vistas abiertas del litoral, de las pequeñas embarcaciones de pesca y, sobre todo, del Castillo Aragonés, que aparece imponente sobre el agua y se convierte en el gran protagonista del paisaje.
A lo largo del lungomare se alternan tramos sencillos con bancos, farolas y zonas donde detenerse a contemplar el mar. Es un lugar muy frecuentado tanto por residentes como por visitantes, especialmente al atardecer, cuando el cielo se tiñe de tonos cálidos y el castillo se refleja en el agua, creando una de las imágenes más características de Le Castella. El paseo conecta con pequeñas playas y calas de aguas claras, donde en verano es habitual ver a la gente bañarse o practicar snorkel.

Lungomare Le Castella (Italia) |
El puerto de Le Castella GPS N38.910808 E17.0257178 es pequeño y de carácter principalmente pesquero, pero tiene un gran valor histórico y simbólico para el pueblo. Situado cerca del casco urbano y del castillo, ha sido durante siglos un punto esencial para la subsistencia de la comunidad, ligado a la pesca artesanal y a la vida marinera.
Tradicionalmente, el puerto servía como refugio natural para pequeñas embarcaciones, aprovechando la protección que ofrece la costa y la presencia del islote del castillo. Desde aquí partían los pescadores al amanecer y regresaban con la captura del día, una escena que aún hoy se puede observar, especialmente en las primeras horas de la mañana. La pesca sigue siendo una actividad importante, centrada sobre todo en especies locales del mar Jónico.
En la actualidad, además de su función pesquera, el puerto acoge pequeñas embarcaciones turísticas y es punto de salida para excursiones en barco y actividades de buceo dentro del Área Marina Protegida de Capo Rizzuto. Su ambiente es tranquilo y auténtico, sin grandes infraestructuras, lo que permite conservar el carácter tradicional del lugar.

Puerto Le Castella (Italia) |
Poco más se puede hacer en este pueblo en el mes de otoño, además, de admirar sus playas bañadas por la fuerza del mar Jónico. Su puerto comercial con una decena de barcos medianos de pesca y su nuevo puerto deportivo con su especial abrigo.

Faro de Capo Colonna (Italia) |
Iniciamos el viaje de Le Castella a Capo Colonna es corto y muy agradable, ideal para completar una visita cultural por la costa jónica de Calabria. La distancia es de aproximadamente 15 kilómetros y el trayecto dura unos 20–25 minutos en coche.
Desde Le Castella se sale en dirección a Crotone, tomando la Strada Statale 106 Jonica hacia el norte. La carretera discurre paralela al mar y ofrece vistas abiertas del litoral, con tramos especialmente bonitos en días despejados. Tras llegar a las afueras de Crotone, se siguen las indicaciones hacia Capo Colonna, una zona arqueológica situada sobre un promontorio que se adentra en el mar.
Capo Colonna es famoso por albergar los restos de la antigua Hera Lacinia, uno de los santuarios más importantes de la Magna Grecia. Hoy en día solo se conserva una columna dórica en pie, convertida en símbolo del lugar, pero el área transmite una fuerte carga histórica y espiritual. El entorno natural, entre mar, cielo y restos arqueológicos, refuerza la sensación de estar en un lugar suspendido entre la antigüedad y el paisaje mediterráneo.

Santuario de la diosa Hera Lacinia Capo Colonna (Italia) |
El parking que utilizamos es el mismo del Museo Arqueológico, gratuito y acto para pernoctar. GPS N39.0247059 E17.2014948.
En la antigüedad era conocido como Lakinion Akron o Capo Licinio en época romana.
Aquí encontramos el parque Yacimiento Arqueológico de la Magna Grecia, la entrada es gratuita y el Museo que expone las obras encontradas está CHIUSO.
El Santuario de la diosa Hera Lacinia GPS N39.0266379 E17.1989131, situado en Capo Colonna, es uno de los lugares sagrados más importantes de la Magna Grecia y uno de los principales testimonios de la presencia griega en el sur de Italia. Se alza sobre un promontorio que se adentra en el mar Jónico, un emplazamiento cargado de simbolismo, elegido para unir lo sagrado con la fuerza de la naturaleza y el horizonte marino.

Yacimiento Capo Colonna (Italia) |
El santuario fue fundado entre los siglos VII y VI a. C. y estaba dedicado a Hera Lacinia, protectora del matrimonio, la fertilidad y la navegación. Su fama se extendió por todo el Mediterráneo antiguo y fue un lugar de peregrinación para griegos, colonos y marineros, que acudían a rendir culto y a pedir protección antes de emprender viajes por mar. Autores clásicos como Estrabón y Tito Livio mencionan la riqueza y prestigio del santuario, conocido por sus ofrendas votivas y por los tesoros que allí se custodiaban.
El corazón del complejo era un gran templo dórico, construido en el siglo V a. C., rodeado de otros edificios sagrados, altares y espacios ceremoniales. Originalmente contaba con numerosas columnas, de las que hoy solo se conserva una columna en pie, convertida en el símbolo de Capo Colonna y de toda la zona de Crotone. A lo largo de los siglos, el santuario sufrió saqueos, destrucciones y el progresivo abandono tras la romanización y la difusión del cristianismo.

Yacimiento en Capo Colonna (Italia) |
En época romana, el lugar mantuvo parte de su importancia, aunque el culto a Hera fue desapareciendo. Más tarde, los materiales del templo fueron reutilizados para otras construcciones, contribuyendo a su deterioro. Actualmente, el área forma parte de un parque arqueológico, donde se pueden observar restos de cimientos, muros y estructuras, además de un museo que conserva hallazgos procedentes del santuario.
La historia y la leyenda se entrelazan en Capo Colonna. Se dice que Pitágoras, el famoso filósofo y matemático de la antigua Grecia, visitó el Santuario de Hera Lacinia durante sus viajes por el sur de Italia. En aquella época, Crotona (actual Crotone) era un importante centro de la Magna Grecia, famoso por su actividad cultural, filosófica y deportiva, y Pitágoras estableció allí su célebre escuela filosófica. Su paso por el santuario estaría ligado tanto a la veneración religiosa como a la búsqueda de inspiración en un lugar considerado sagrado, donde la armonía entre el hombre, la naturaleza y lo divino era central en su pensamiento.

Iglesia y Torre de Capo Colonna (Italia) |
Por otra parte, la tradición histórica cuenta que Aníbal Barca, el general cartaginés, partió desde esta zona rumbo a Cartago, lo que subraya la importancia estratégica del promontorio en la antigüedad. El cabo y su santuario servían como punto de referencia para navegantes y ejércitos, gracias a su ubicación frente al mar Jónico y a la visibilidad que ofrecía de la costa. Esta doble dimensión, espiritual y estratégica, convirtió a Capo Colonna en un lugar clave tanto para la vida religiosa de la Magna Grecia como para los acontecimientos históricos del Mediterráneo antiguo.
En definitiva, Capo Colonna no solo es un sitio arqueológico, sino también un lugar cargado de leyendas y conexiones con figuras históricas y míticas, donde la historia griega y la memoria mediterránea se entrelazan.
En Capo Colonna, además del Santuario de Hera Lacinia, se encuentra una pequeña iglesia marinera GPS N39.0266379 E17.1989131, que refleja la tradición religiosa ligada al mar y a la vida de los pescadores locales. Esta iglesia, de dimensiones modestas y construcción sencilla, se alza cerca del promontorio y del litoral, ofreciendo un espacio de recogimiento y devoción para quienes viven de la pesca o transitan por la zona.

Interior de la iglesia Capo Colonna (Italia) |
Su arquitectura es típica de las iglesias costeras calabresas, con muros blancos o de piedra y un interior austero, centrado en el altar y en imágenes de la Virgen y de santos protectores de los marineros. A menudo se celebra aquí la fiesta de la Virgen del Mar, con pequeñas procesiones y bendición de embarcaciones, manteniendo viva la relación entre fe y mar que caracteriza a tantas comunidades de Calabria.
Desde la iglesia se pueden disfrutar vistas panorámicas del mar Jónico y del promontorio donde se encuentran los restos del santuario griego, lo que la convierte en un lugar de contemplación tanto espiritual como paisajística. Aunque pequeña, su presencia subraya cómo la vida marinera y la tradición religiosa se entrelazan en Capo Colonna, completando la riqueza histórica y cultural del lugar.
A su lado la Torre Nao La Torre Nao (o Torre di Capo Nao) es una imponente torre defensiva costera del siglo XVI situada en el extremo norte del promontorio de Capo Colonna, en la provincia de Crotone, Calabria. Fue construida como un elemento del sistema de defensa litoral del Reino de Nápoles bajo el mandato de Carlos V y sus virreyes, especialmente para vigilar y proteger la costa de las incursiones de piratas y enemigos desde el mar Jónico.

Cristo en la iglesdia de Capo Colonna (Italia) |
La torre tiene una estructura cuadrada y maciza, hecha de piedra arenisca local, con una base sólida y un diseño pensado para ser prácticamente impenetrable. Originalmente se accedía subiendo tres tramos de escaleras hasta un puente levadizo retráctil, lo que dificultaba cualquier ataque directo; esta entrada elevada era un recurso típico en las fortificaciones militares de la época.
Terminada alrededor de 1568, la Torre Nao formaba parte del amplio sistema de torres costeras que se construyeron en Calabria para permitir comunicaciones visuales entre puntos defensivos y responder rápidamente a la presencia de barcos enemigos. Con el tiempo, una vez que disminuyeron las amenazas marítimas, la torre perdió su función militar directa: en el siglo XIX pasó a formar parte del sistema aduanero francés y, tras la unificación de Italia, fue utilizada por la Guardia di Finanza como sede de comando.
Nuestro último punto es la ciudad de Crotona, es más antigua que la propia Grecia. Marcamos el supermercado del Eurospin GPS N39.0721017 E17.1182776 para hacer una compra antes del anochecer.
Y para pernoctar bajamos a la costa al parking público, es gratuito, muy bien iluminado y en la puerta de la Guardia Costera. GPS N39.0830 E17.2341 . Día 27 de noviembre (jueves) Ruta: Crotona-Altomonte-Salerno

Crotona (Italia) |
El día comienza soleado en el parking que es de los mejores que hemos pernoctado, limpio, bien asfaltado, iluminado y con seguridad GPS N39.0830 E17.2341. La verdad es que es una pena tener un parking así en una ciudad que no tiene muchos atractivos turísticos.
Crotona, conocida hoy como Crotone, fue una de las ciudades más importantes de la Magna Grecia, ubicada en la costa del sur de Italia, en la región de Calabria, y alcanzó gran prestigio en la Antigüedad por su poder político, su riqueza y, sobre todo, por su vínculo con la filosofía y el deporte. Fundada por colonos griegos en el siglo VIII a. C., Crotona se hizo famosa por su escuela pitagórica, ya que allí se estableció Pitágoras y desarrolló gran parte de su pensamiento, influyendo profundamente en la vida intelectual y moral de la ciudad. También destacó por sus atletas, considerados entre los mejores del mundo griego, con numerosas victorias en los Juegos Olímpicos. Con el paso de los siglos, Crotona pasó por dominios romanos, bizantinos y normandos, transformándose gradualmente en la ciudad moderna de Crotone, que conserva vestigios de su pasado antiguo y sigue siendo un punto relevante de la historia y la cultura del sur de Italia.

Castillo Carlos V Crotona (Italia) |
Salimos para descubrir Crotona, muy cerca está el castillo de Carlos V que se adivina desde la línea de la costa, GPS N 39.0815895 E17.1286907, entrada 2 euros.
El Castillo de Carlos V de Crotone tiene una historia estrechamente ligada a las necesidades defensivas del sur de Italia durante la Edad Moderna y a la compleja evolución histórica de la ciudad. Su construcción se inició en la primera mitad del siglo XVI, por orden del emperador Carlos V de Habsburgo, en un momento en que el Imperio español controlaba el Reino de Nápoles y debía hacer frente a constantes incursiones otomanas y ataques de piratas berberiscos en las costas del Mediterráneo. El castillo se levantó sobre una fortificación anterior de origen medieval, que a su vez probablemente reutilizaba estructuras defensivas aún más antiguas, lo que refleja la continuidad estratégica del lugar desde la Antigüedad.

Castillo Carlos V Crotona (Italia) |
Desde el punto de vista arquitectónico, el castillo responde a los principios de la arquitectura militar renacentista, adaptada al uso de la artillería. Su planta es de tipo poligonal irregular, con poderosos bastiones angulares diseñados para resistir el fuego de cañón y permitir una defensa eficaz de los flancos. Los muros son extremadamente gruesos y de gran altura, construidos con piedra local, lo que confería a la fortaleza una notable solidez. La posición elevada del castillo, sobre un promontorio que domina el mar y la ciudad, le permitía controlar visualmente la costa y anticipar posibles ataques desde el mar.
En su interior, el castillo albergaba cuarteles para la guarnición, almacenes de armas y municiones, depósitos de víveres y cisternas para la recogida de agua de lluvia, elementos esenciales para soportar largos asedios. El acceso principal estaba cuidadosamente protegido mediante sistemas defensivos que dificultaban la entrada de enemigos, como rampas, portones reforzados y zonas de tiro cruzado.

Castillo Carlos V Crotona (Italia) |
A lo largo de los siglos, el Castillo de Carlos V mantuvo su función militar, aunque fue adaptándose a las nuevas necesidades defensivas y a los cambios tecnológicos. Con el declive de su importancia estratégica, perdió su papel exclusivamente militar y pasó a desempeñar funciones administrativas y culturales. En la actualidad, el castillo se conserva como un importante testimonio de la arquitectura militar del siglo XVI y como un símbolo de la historia de Crotone, integrando su pasado defensivo con usos culturales que permiten comprender mejor la evolución histórica y arquitectónica de la ciudad.
En su interior, el Castillo de Carlos V albergó a lo largo del tiempo funciones muy diversas que reflejan su prolongado uso y adaptación histórica. Inicialmente acogió una guarnición militar permanente, con espacios destinados a cuarteles, almacenes y servicios esenciales para la defensa de la ciudad. Dentro del recinto se construyó la iglesia de San Dionisio en 1601, destinada al culto de los soldados y del personal que vivía en la fortaleza, lo que subraya la importancia de la dimensión religiosa incluso en un espacio eminentemente militar. Más tarde, en 1859, se añadió la iglesia de San Carlos, vinculada a nuevas necesidades espirituales y administrativas en una etapa en la que el castillo había ido perdiendo su función defensiva original. Además, parte del complejo fue utilizada como prisión, siendo especialmente conocida la cárcel llamada “La Serpiente”, un nombre que evoca las duras condiciones de reclusión y el carácter severo del lugar. Este uso carcelario marcó profundamente la memoria histórica del castillo y demuestra cómo la fortaleza fue transformándose con el paso de los siglos, pasando de bastión militar a espacio religioso, administrativo y penitenciario, hasta convertirse hoy en un símbolo histórico y cultural de Crotone.

Museo de Arqueológico de Nacional de Crotona (Italia) |
Muy cerca, en la Via Risorgimento, 14, tenemos el pequeño museo de Arqueológico de Nacional de Crotona, GPS N39.0815895 E17.1286907 , precio 4 euros.
Es curioso que en todas las ciudades exista este tipo de museo y es un indicativo de la cantidad de piedras descubiertas y las que quedan por descubrir.
Una parte del museo se lo han llevado al museo de Capo Colonna que vimos ayer, bueno, pasamos pero estaba cerrado.
El Museo Archeologico Nazionale di Crotone es una de las instituciones culturales más importantes de Calabria y desempeña un papel fundamental en la conservación y difusión del pasado histórico de la antigua Crotona. El museo está dedicado principalmente a la historia de la ciudad griega y de su territorio, con especial atención al período de la Magna Grecia, cuando Crotona fue uno de los centros más influyentes del sur de Italia. Sus colecciones permiten reconstruir la evolución histórica de la zona desde la prehistoria hasta la época romana, aunque el núcleo más destacado corresponde a los siglos de esplendor griego.

Museo de Arqueológico de Nacional de Crotona (Italia) |
Entre los materiales expuestos se encuentran cerámicas, esculturas, elementos arquitectónicos, monedas y objetos de la vida cotidiana procedentes de excavaciones arqueológicas realizadas en la ciudad y en su entorno, así como del cercano santuario de Hera Lacinia, uno de los lugares sagrados más importantes de la antigüedad. Estas piezas no solo ilustran el alto nivel artístico alcanzado por Crotona, sino también su relevancia religiosa, política y comercial dentro del mundo griego. El museo destaca asimismo el vínculo de la ciudad con el pensamiento pitagórico, contextualizando el ambiente cultural en el que se desarrolló la escuela de Pitágoras.
La organización del museo sigue un recorrido cronológico y temático que facilita la comprensión del desarrollo urbano, social y religioso de la antigua Crotona, integrando los hallazgos arqueológicos con explicaciones didácticas.

Borgo de Crotona (Italia) |
El Borgo de Crotone representa el corazón histórico y más auténtico de la ciudad, un espacio donde se concentran siglos de historia y donde aún es posible percibir la evolución urbana desde la Edad Media hasta la época moderna. Su origen se remonta al período medieval, cuando la población comenzó a agruparse en una zona elevada y protegida, cercana al área fortificada que más tarde sería ocupada por el Castillo de Carlos V. Esta ubicación respondía a claras necesidades defensivas, en un contexto marcado por invasiones, conflictos y amenazas procedentes del mar.
La estructura urbana del Borgo se caracteriza por una trama irregular de calles estrechas, empinadas y sinuosas, pensadas más para la protección que para la comodidad, que se adaptan a la morfología natural del terreno. Estas vías conectan pequeñas plazas, patios interiores y rincones que revelan un crecimiento orgánico y no planificado, típico de los centros históricos medievales. Las viviendas, muchas de ellas construidas en piedra, muestran elementos arquitectónicos sencillos, con balcones, arcos y portales que reflejan la vida cotidiana de generaciones de habitantes.

Borgo de Crotona (Italia) |
Desde el punto de vista social y cultural, el Borgo fue durante siglos el principal núcleo habitado de Crotone. En él se concentraban talleres artesanales, pequeños comercios, iglesias y edificios civiles, convirtiéndose en el centro de la vida económica, religiosa y comunitaria. Las iglesias y palacios modestos que se conservan testimonian la presencia de distintas clases sociales y la importancia del barrio como espacio de convivencia y de identidad urbana.
Con el paso del tiempo y la expansión de la ciudad hacia zonas más llanas y abiertas, el Borgo perdió parte de su centralidad, pero nunca dejó de ser un símbolo de la memoria histórica de Crotone. Hoy en día, este barrio antiguo conserva un fuerte valor patrimonial y cultural, ya que permite comprender la transición desde la ciudad fortificada medieval hasta la Crotone moderna.
Marchamos hacia la plaza del Duomo donde se encuentra la iglesia más importante de la ciudad, no está abierta y según nos informan los vecinos lleva cerrada muchos días GPS N39.0812401 E17.121031 .

Duomo de Crotona (Italia) |
El Duomo de Crotone, también conocido como Catedral de Santa María Assunta, es el principal templo de la ciudad y uno de los monumentos religiosos más importantes de Calabria. Su historia refleja las múltiples transformaciones urbanas y culturales de Crotone a lo largo de los siglos, así como la importancia del cristianismo en la región desde la Antigüedad tardía.
La catedral se remonta a los siglos IX-X, aunque ha sido reconstruida y restaurada varias veces a lo largo de la historia debido a terremotos, conflictos y reformas arquitectónicas. Su estructura actual combina elementos románicos y barrocos, resultado de estas sucesivas intervenciones, y conserva vestigios de su pasado medieval en algunas puertas, frescos y detalles ornamentales.
Arquitectónicamente, el Duomo presenta una planta de tipo basilical con tres naves separadas por columnas, un ábside semicircular y una fachada relativamente sobria pero armoniosa, característica de la tradición calabresa. En el interior destacan pinturas, esculturas y ornamentos religiosos que datan de distintas épocas, incluyendo obras del Renacimiento y del Barroco, así como relicarios y objetos litúrgicos de gran valor histórico.
La catedral no solo ha sido un centro espiritual, sino también un punto clave en la vida social y cultural de Crotone, sede de ceremonias importantes y festividades religiosas vinculadas a la comunidad local. Forma parte de la Archidiócesis de Crotone–Santa Severina y continúa siendo un símbolo del patrimonio religioso, artístico e histórico de la ciudad.

Mercado de Abastos de Crotona (Italia) |
Visitamos su mercado de abastos GPS N39.0812565 E17.121031 , es curioso porque no hemos visto en otras ciudades. Los precios son muy competitivos la mayoría de la fruta y verdura entre 1 y 2 euros.
El Mercado de Abastos de Crotone es un espacio emblemático de la vida cotidiana de la ciudad, donde tradición, cultura y economía local se entrelazan. Situado generalmente en el corazón de la ciudad o cerca del centro histórico, este tipo de mercado ha sido durante siglos un punto de encuentro para comerciantes, productores locales y vecinos, y sigue cumpliendo esa función hoy en día.
El mercado ofrece una amplia variedad de productos, destacando especialmente los alimentos frescos: pescados y mariscos provenientes del mar Jónico, frutas y verduras cultivadas en los alrededores, carnes, quesos y productos artesanales. Además, muchas veces se pueden encontrar puestos de panadería, especias y productos típicos calabreses, como aceite de oliva, vinos locales y embutidos tradicionales.
Más allá de su función económica, el Mercado de Abastos es un lugar de interacción social y cultural, donde los habitantes de Crotone mantienen tradiciones gastronómicas y formas de vida que se han transmitido durante generaciones. La disposición de los puestos, la animación de los comerciantes y la frescura de los productos hacen que la visita al mercado sea también una experiencia sensorial, reflejando la identidad y el carácter de la ciudad.

Mercado de abastos de Crotona (Italia) |
Son las doce de la mañana y la ciudad no da para estar un minuto más, aunque es una lástima por el parking donde tenemos la autocaravana. Partimos hasta nuestro siguiente destino es otro de los pueblos más bonitos de Italia enclavado en la montaña.

Borgo de Altomonte, (Italia) |
Se llama Altomonte, ya el nombre lo indica todo, para llegar tenemos que cruzar de lado a lado Italia, del mar Jónico al Tirreno son 86 km por una carretera que nos sorprende por su buen estado. Tenemos suerte porque atravesando las montañas pasamos por zonas recién nevadas y limpiadas.
Un viaje de Crotone a Altomonte permite descubrir la diversidad histórica, cultural y paisajística de Calabria, atravesando desde la costa jónica hasta el interior montañoso de la región. La ruta, de aproximadamente 86 km y unas dos horas y media en coche, ofrece un recorrido por colinas, viñedos y pequeños pueblos tradicionales que muestran la vida cotidiana y la arquitectura típica calabresa. Al salir de Crotone, ciudad con profundas raíces griegas y un importante patrimonio histórico y arqueológico, se deja atrás el paisaje costero para adentrarse en el corazón de Calabria, donde los pueblos se aferran a colinas y valles, conservando la memoria de siglos de historia.

Borgo de Altomonte, (Italia) |
Altomonte, destino final del viaje, es un pueblo medieval de gran belleza, famoso por su casco antiguo perfectamente conservado. Sus calles estrechas y empedradas, salpicadas de escaleras, arcos y casas de piedra con balcones de hierro forjado, reflejan el trazado urbano de siglos pasados. Entre sus monumentos destacan el Castillo de Altomonte, que se alza sobre un promontorio con vistas panorámicas del valle del río Crati, y sus iglesias históricas, como la de San Francesco, con elementos góticos y barrocos, y la iglesia de Santa Maria della Consolazione, famosa por su portal renacentista y sus frescos interiores.
El viaje no solo ofrece un recorrido por la historia y la arquitectura, sino también por la riqueza gastronómica y cultural de Calabria. En Altomonte es posible degustar productos locales como aceite de oliva, vino Cirò, embutidos y quesos típicos, mientras se disfruta del ambiente tranquilo y auténtico de un pueblo que ha sabido conservar su identidad. Las vistas panorámicas, los olivares y los viñedos que rodean el casco antiguo completan la experiencia, haciendo de este viaje una inmersión completa en la Calabria más tradicional y pintoresca, donde la historia, el paisaje y la cultura se entrelazan de manera única.

Borgo de Altomonte, (Italia) |
La subida no es nada complicada gracias a que no hacemos caso a las indicaciones del TomTom, aunque tiene su dificultad con algunos tornantis.
El parking que tenemos referenciado es municipal en la zona baja del casco histórico, vemos al policía local para pedir permiso porque invadimos varias plazas, sin problemas. GPS N39.6977961 E16.1305701.
Altomonte es de esos pueblos serranos que huele a leña quemada porque las temperaturas ya marcan 4 grados, imaginaros la noche.
Este pueblo si es una verdadera preciosidad y se ven las calles cuidadas en un Borgo Medieval de difícil acceso, sobre todo para la mayoría de la población jubilada.
El Borgo Medieval de Altomonte se alza sobre un promontorio desde el cual se domina todo el valle del río Crati, ofreciendo vistas espectaculares que combinan colinas, olivares y viñedos. Al acercarse desde la carretera que asciende desde el valle, la primera impresión es la de un pueblo compacto y perfectamente integrado en el terreno, con casas de piedra que parecen surgir directamente de la ladera y tejados de teja roja que siguen la pendiente natural del monte.

Borgo de Altomonte, (Italia) |
El acceso al casco antiguo se realiza por calles estrechas que aún conservan tramos empedrados originales. La primera plaza importante que se encuentra es Piazza Convento, un espacio abierto que sirve como eje de circulación y punto de encuentro, rodeado de edificios históricos y pequeños cafés donde los visitantes pueden detenerse y admirar la arquitectura circundante. Desde aquí parten callejuelas estrechas y escaleras que llevan a los distintos niveles del borgo, revelando patios escondidos, arcos de piedra y portones antiguos.
Caminando por las callejuelas, destacan los arcos que conectan edificios, un recurso típico de la arquitectura medieval para reforzar la estructura y crear pasajes sombreados. Los balcones de hierro forjado, algunos con flores y plantas, contrastan con la sencillez de las fachadas de piedra, mientras que las pequeñas plazas y rincones invitan a detenerse y contemplar el paisaje del valle. Calles como Via dei Nobili y Via del Castello conservan portales antiguos con inscripciones y escudos heráldicos de familias locales, que narran la historia de la nobleza que habitó el pueblo.

Borgo de Altomonte, (Italia) |
Entre los edificios más importantes del borgo se encuentran las iglesias, como la Chiesa di San Francesco, con elementos góticos y barrocos que reflejan siglos de intervenciones artísticas, y la Chiesa di Santa Maria della Consolazione, famosa por su portal renacentista y los frescos que decoran su interior. Estas iglesias no solo cumplían funciones religiosas, sino que eran centros de reunión y educación, reforzando la cohesión social del borgo.
En el punto más alto se encuentra el Castillo de Altomonte, una fortaleza medieval que, aunque parcialmente reconstruida, mantiene su carácter defensivo y ofrece una panorámica impresionante del borgo y del valle. Desde aquí se puede observar cómo la trama urbana se organiza en terrazas, adaptándose a la pendiente de la colina, y cómo los muros y torres de defensa protegían la ciudad en épocas de ataques. Parte de las antiguas murallas todavía rodea el borgo, con puertas que delimitaban el acceso y servían de control estratégico.

Altomonte, (Italia) |
Más allá de la arquitectura, el borgo medieval mantiene un ambiente auténtico. Los talleres artesanales, tiendas de productos locales y pequeños restaurantes permiten experimentar la vida cotidiana de Altomonte tal como se ha desarrollado durante siglos. Es común ver a vecinos paseando por las callejuelas, charlando en plazas o cuidando balcones con plantas, lo que aporta un sentido de continuidad histórica y cultural.
Uno de los mayores atractivos del Borgo Medieval de Altomonte son los miradores naturales. Desde distintos puntos del casco antiguo se tienen vistas panorámicas de la campiña calabresa, con colinas ondulantes, olivares centenarios y pueblos dispersos en la distancia. Estas perspectivas recuerdan la importancia estratégica del asentamiento, así como la belleza del paisaje que ha acompañado la historia del pueblo durante siglos.
Subimos hasta la parte más alta de Altomonte dónde se encuentra la iglesia de Santa María GPS N 39.6983056 E16.1306796 , nos sorprende por su majestuosidad.

Iglesia de Santa María Altomonte, (Italia) |
Al acercarse a la iglesia, lo primero que llama la atención es su fachada de piedra trabajada, de estilo renacentista con añadidos barrocos posteriores. El portal principal es su elemento más distintivo: un arco de medio punto enmarcado por columnas esculpidas con motivos geométricos y florales, que sostienen un pequeño frontón triangular decorado con relieves de ángeles y símbolos marianos. Sobre el portal, un relieve central muestra a la Virgen María, rodeada de nubes y querubines, representando su rol de consoladora, de donde proviene el nombre de la iglesia.
A ambos lados de la puerta, se pueden observar inscripciones en latín que datan del siglo XVI, con referencias a benefactores locales que financiaron la construcción y restauración del templo. Pequeñas hornacinas contienen esculturas de santos locales, lo que añade un carácter devocional ya desde el exterior.

Interior de la Iglesia de Santa María Altomonte, (Italia) |
Al entrar, se percibe inmediatamente la amplitud del espacio, a pesar de estar ubicada en un borgo medieval con calles estrechas. La iglesia tiene una nave única de forma rectangular, con columnas y pilastras que sostienen el techo abovedado. La luz entra a través de ventanas estrechas y alargadas, creando un ambiente sereno, con juegos de luz y sombra que realzan los frescos y la decoración.
El altar mayor está ricamente decorado y rematado por un retablo barroco que representa a la Virgen María de la Consolación, rodeada de ángeles y santos. El dorado de la madera tallada y los colores vivos de las pinturas contrastan con la sobriedad de las paredes de piedra, creando un efecto visual impresionante.
Las paredes y techos están decorados con frescos de distintas épocas, principalmente del siglo XVII y XVIII, aunque algunos elementos más antiguos se conservan parcialmente. Entre los frescos se representan escenas de la vida de la Virgen, pasajes del Nuevo Testamento y santos de relevancia local. Los colores, aunque suavizados por el tiempo, siguen siendo intensos: azules profundos, rojos cálidos y dorados que destacan especialmente bajo la luz natural que entra por las ventanas.

Tumba yaciente Iglesia de Santa María Altomonte, (Italia) |
En los laterales de la nave hay capillas menores, cada una con un pequeño altar, pinturas y esculturas. Algunas contienen reliquias de santos y objetos litúrgicos antiguos, como cálices y custodias, que muestran la devoción histórica de la comunidad. Cada capilla está decorada de manera única, reflejando la diversidad artística que ha llegado hasta nuestros días.
Entre estas capillas, destaca especialmente la tumba de Filippo Sangineto, miembro de la influyente familia feudal que gobernó Altomonte y sus alrededores durante los siglos XV y XVI. La tumba se encuentra en un lugar privilegiado dentro del templo, cerca de una de las capillas laterales, señalando la importancia del personaje dentro de la comunidad. El monumento funerario combina elementos renacentistas y barrocos: el escudo heráldico de la familia Sangineto se encuentra esculpido en piedra sobre el sarcófago, acompañado de inscripciones en latín que glorifican la memoria de Filippo y su contribución al borgo. Detalles decorativos, como relieves de ángeles y motivos vegetales, refuerzan la solemnidad del espacio y reflejan el estatus nobiliario del difunto.

Tumba de Filippo Sangineto de la Iglesia de Santa María Altomonte, (Italia) |
La tumba no solo es un testimonio de la posición feudal de los Sangineto, sino también de la íntima relación entre la nobleza local y la iglesia. Su presencia en la iglesia evidencia cómo las familias dominantes buscaban perpetuar su memoria y su influencia a través del patrocinio artístico y la integración en espacios sagrados, consolidando al mismo tiempo la identidad social del borgo.

Claustro museo cívico de Altomonte, (Italia) |
Luego visitamos el museo cívico de Altomonte GPS N39.6982117 E16.1317269, que tiene fama como uno de los mejores de la región, precio 3 euros.
El Museo Cívico de Altomonte se encuentra ubicado en un claustro histórico que forma parte de un antiguo convento dentro del borgo medieval. Este claustro, de arquitectura típica calabresa, ofrece un entorno armonioso y sereno que combina funcionalidad museística con el encanto histórico del espacio.
El claustro es un patio interior rectangular, rodeado por columnas y arcos de medio punto que sostienen galerías porticadas en los cuatro lados. Estas galerías permiten caminar alrededor del patio mientras se observa la estructura arquitectónica, apreciando la piedra tallada, los capiteles decorativos y los arcos que reflejan la tradición renacentista y barroca de la región. El espacio central del claustro suele estar abierto al cielo, iluminando naturalmente las salas que ahora albergan las exposiciones del museo y creando un ambiente tranquilo y contemplativo, ideal para la visita.

Claustro museo cívico de Altomonte, (Italia) |
Además de su función como museo, el claustro conserva elementos originales del convento al que pertenecía, como muros de piedra, puertas antiguas y detalles escultóricos, que muestran cómo los espacios religiosos fueron adaptados a fines culturales y educativos.
El Museo Cívico de Altomonte es un espacio fundamental para comprender la historia, el arte y la vida cotidiana de la ciudad y de su territorio circundante. Ubicado en un edificio histórico que combina la arquitectura tradicional calabresa con adaptaciones modernas para la exposición de sus colecciones, el museo permite a los visitantes adentrarse en la memoria cultural del pueblo y apreciar la riqueza de su patrimonio artístico, religioso y social.
Entre sus fondos, el museo conserva una amplia colección de arte sacro, que incluye retablos, esculturas y pinturas procedentes de las iglesias del borgo, destacando especialmente piezas vinculadas a la Iglesia de Santa Maria della Consolazione y otras capillas medievales. Estos objetos no solo muestran la evolución artística desde el Renacimiento hasta el Barroco, sino que también reflejan la devoción y las tradiciones religiosas de la comunidad local. Además, el museo alberga documentos históricos, como manuscritos, mapas y registros administrativos, que permiten reconstruir la historia política y social de Altomonte, así como la influencia de familias nobles como los Sangineto, cuya presencia se aprecia en diversos monumentos y tumbas dentro del borgo.
El Museo Cívico también dedica espacio a la vida cotidiana y la artesanía local, exhibiendo utensilios domésticos, herramientas agrícolas, cerámica, textiles y otros objetos que ilustran las costumbres y actividades económicas de los habitantes a lo largo de los siglos. De manera complementaria, algunas piezas arqueológicas procedentes de excavaciones cercanas permiten rastrear la ocupación del territorio desde la Antigüedad hasta la Edad Moderna, ofreciendo un panorama completo de la evolución histórica de la región.

“Tabla de San Ladislao de Hungría” de Simone Martini Museo Cívico de Altomonte, (Italia) |
La Colección de arte sacro y medieval: aquí se custodian obras destacadas que provienen de la Iglesia de Santa María della Consolazione, La “Tabla de San Ladislao de Hungría” de Simone Martini es una obra destacada del arte gótico italiano, realizada a comienzos del siglo XIV (alrededor de 1317-1320) y atribuida a uno de los principales maestros de la escuela sienesa. Esta pintura es un ejemplo significativo del refinamiento decorativo, la elegancia lineal y la riqueza cromática que caracterizan la obra de Martini.
La tabla representa a San Ladislao, rey de Hungría y santo patrón de los caballeros y la nobleza cristiana, en actitud de valor y devoción. La figura del santo se presenta con una postura heroica y majestuosa, sosteniendo a menudo una lanza o espada, símbolos de su papel como defensor de la fe cristiana, y acompañado de un fondo dorado típico del gótico internacional, que acentúa su carácter divino y sagrado.

Museo Cívico de Altomonte, (Italia) |
Esculturas y monumentos funerarios: entre ellos, el friso marmóreo del sarcófago de Ruggero Sanseverino es un ejemplo notable del arte funerario nobiliario del sur de Italia, que combina elementos góticos y renacentistas para expresar tanto la devoción religiosa como el prestigio social de su propietario. Ruggero Sanseverino, miembro de la influyente familia Sanseverino, fue un personaje destacado en la política y la vida feudal de Calabria, y su sarcófago refleja su posición de poder y su vinculación con la iglesia.
La obra se caracteriza por su elegante relieve escultórico en piedra, que decora la parte frontal del sarcófago con motivos religiosos, símbolos heráldicos y elementos ornamentales. En el centro se encuentra el escudo familiar, que identifica a la familia Sanseverino y resalta su linaje y estatus nobiliario. A menudo, la pieza incluye la efigie yacente de Ruggero, tallada con gran realismo y detalle, representándolo con ropajes nobles o armadura, un símbolo de su posición como caballero y líder feudal. El rostro sereno y la postura solemne del difunto transmiten devoción y dignidad, mientras que los detalles de la armadura o los ornamentos muestran el virtuosismo del escultor en la representación de materiales y texturas.
Los elementos decorativos que acompañan la figura principal incluyen ángeles, guirnaldas y motivos vegetales tallados con precisión, integrando la elegancia del Renacimiento con la solemnidad del gótico. La obra no solo cumple una función funeraria, sino que también es un testimonio del poder y la influencia de la familia Sanseverino, convirtiéndose en un símbolo tangible de su memoria y prestigio. La ubicación del sarcófago, generalmente en un espacio religioso o museo histórico, refuerza esta función, situando a Ruggero Sanseverino en un contexto de culto y reafirmación social.

Museo Cívico de Altomonte, (Italia) |
Además, el sepulcro de la familia Sangineto es uno de los elementos más representativos del patrimonio funerario y nobiliario de Altomonte, reflejando la importancia política, social y religiosa de esta familia durante los siglos XV y XVI. Ubicado dentro de la Iglesia de Santa Maria della Consolazione, el sepulcro no solo cumplía una función funeraria, sino que también era un símbolo de prestigio y poder, visible para toda la comunidad que asistía a la iglesia.
La obra combina elementos renacentistas y barrocos, característicos del arte funerario calabrés de la época. En la parte frontal del monumento se encuentran escudos heráldicos de la familia Sangineto, que identifican a los difuntos y refuerzan su linaje. Además, incluye efigies yacentes de algunos miembros de la familia, representados con ropajes nobles o armadura, con posturas solemnes y expresiones serenas, que transmiten tanto devoción como autoridad

Chiesa di San Francesco di Paola de Altomonte, (Italia) |
Nos indican que en la parte baja del pueblo se encuentra lo que fue el Monasterio de san Francisco de Padua, ahora el claustro ocupado por el Municipio y la iglesia como parroquia.
El Monasterio de San Francisco de Padua (San Francesco di Paola) de Altomonte se encuentra en la localidad de Altomonte, en la provincia de Cosenza, Calabria, al sur de Italia, y forma parte de uno de los conjuntos histórico-religiosos más importantes del pueblo. Su origen se remonta a la Baja Edad Media, probablemente al siglo XIV, aunque el complejo fue ampliado y transformado en distintas fases entre los siglos XVII y XVIII gracias al apoyo de familias nobles locales, especialmente los Sanseverino de Bisignano. La iglesia, consagrada en 1770, presenta un interior de estilo tardobarroco con una sola nave, decorada con altares y obras artísticas que reflejan la espiritualidad austera de la Orden de los Mínimos, fundada por San Francisco de Paola, santo calabrés muy venerado y patrono de la región. El convento anexo fue durante siglos sede de esta orden religiosa y hoy alberga en gran parte el palacio municipal de Altomonte, mientras que la iglesia continúa siendo un lugar de culto y un destacado punto de interés cultural y turístico, integrado en el valioso casco histórico del pueblo.

Altar Mayor Chiesa di San Francesco di Paola de Altomonte, (Italia) |
La Chiesa di San Francesco di Paola GPS N39.6985461 E16.1276477 constituye uno de los edificios religiosos más significativos de Altomonte, en la provincia de Cosenza, dentro de la región de Calabria. Forma parte de un antiguo complejo monástico situado en la zona baja del centro histórico, integrado armónicamente en el tejido urbano del municipio. Su origen se remonta a la Edad Media, cuando existía una primera iglesia vinculada a comunidades religiosas locales; sin embargo, el aspecto actual del templo es el resultado de importantes intervenciones realizadas principalmente entre los siglos XVII y XVIII, periodo en el que el conjunto alcanzó su mayor desarrollo arquitectónico y artístico. La iglesia fue consagrada en 1770, lo que marca la culminación de este largo proceso constructivo.
Desde el punto de vista arquitectónico, la Chiesa di San Francesco di Paola presenta un estilo tardobarroco sobrio, caracterizado por una única nave amplia y luminosa, pensada para favorecer la recogida espiritual y la claridad litúrgica. El interior alberga altares laterales, decoraciones y obras artísticas que reflejan la devoción al santo y la estética religiosa propia de la época, manteniendo al mismo tiempo una cierta austeridad coherente con los ideales de la Orden de los Mínimos, fundada por San Francesco di Paola en el siglo XV. Esta orden tuvo una presencia destacada en Altomonte y desempeñó un papel importante en la vida religiosa, social y cultural de la comunidad durante siglos.

Palacio Municipal de Altomonte, (Italia) |
El Palacio Municipal de Altomonte GPS N39.6985461 E16.1276477 se encuentra en el antiguo convento anexo a la Chiesa di San Francesco di Paola y constituye uno de los edificios civiles más relevantes del municipio. El inmueble formó parte originalmente del complejo monástico perteneciente a la Orden de los Mínimos y durante siglos fue residencia y centro de actividad de los frailes. Tras la supresión de las órdenes religiosas en el siglo XIX, el convento pasó a manos civiles y fue adaptado progresivamente para albergar la sede del ayuntamiento, función que mantiene en la actualidad.
El palacio conserva elementos característicos de su origen conventual, como amplios espacios interiores, corredores y patios que reflejan la organización funcional propia de un monasterio. A lo largo del tiempo se han realizado intervenciones para adecuarlo a las necesidades administrativas, pero el edificio mantiene un notable valor histórico y simbólico, ya que representa la continuidad entre el pasado religioso y la vida institucional contemporánea de Altomonte.

Claustro del Palacio Municipal de Altomonte, (Italia) |
El claustro del antiguo convento de San Francesco di Paola, hoy integrado en el Palacio Municipal de Altomonte, es uno de los espacios más representativos y mejor conservados del complejo. Se trata de un patio interior de planta regular, concebido originalmente como el corazón de la vida conventual, alrededor del cual se organizaban las principales dependencias del monasterio. Este espacio cumplía funciones tanto prácticas como espirituales, ya que servía para la meditación, el recogimiento y la circulación diaria de los frailes.
Arquitectónicamente, el claustro se caracteriza por su sobriedad y equilibrio, en consonancia con los principios de la Orden de los Mínimos. Presenta galerías porticadas que rodean el patio central, sostenidas por pilares o arcos de líneas sencillas, sin excesiva ornamentación. La luz natural y la relación directa con el espacio abierto refuerzan su carácter contemplativo. A pesar de las transformaciones sufridas tras la secularización del convento y su adaptación a sede municipal,

Altomonte, (Italia) |
Enseguida se nos hace de noche y decidimos seguir camino hasta nuestro siguiente destino la ciudad de Salerno.
Al salir de Altomonte, pequeño pueblo enclavado en la ladera de la Calabria, el viaje hacia Salerno comienza entre colinas cubiertas de olivares y viñedos, con casas de piedra que se asoman entre cipreses y pinos. A medida que se avanza por la SS283 hacia Castrovillari, los paisajes se vuelven más montañosos, con valles profundos y ríos que serpentean entre bosques de encinas y robles. La carretera se abre paso entre túneles y curvas, ofreciendo vistas de pueblos antiguos que parecen detenidos en el tiempo. Al entrar en la autopista A2, los paisajes se suavizan; colinas ondulantes y campos verdes alternan con pequeñas aldeas y panoramas de la costa de la Campania a lo lejos. Al acercarse a Salerno, se perciben los primeros destellos del mar Tirreno, y la ciudad se presenta con su costa bordeada de montañas y la famosa bahía, anunciando la llegada a un destino donde la historia, la naturaleza y el mar se entrelazan.
Ya abandonamos la región de la Calabria que era el eje central del viaje de este año. Hemos encontrado la parte de Italia más deprimida aunque las carreteras son muy buenas. Afortunadamente cuando llegamos a Salerno todavía se encuentra el encargado del área municipal, si no hubiéramos dormido en la puerta.

Anochece en Altomonte, (Italia) |
El área Camper Sosta de Salerno ya la utilizamos a la ida, tiene un precio de 10 euros y está dotada de todos los servicios. GPS N40.6682 E14.7872 . Día 28 de noviembre,(viernes) Ruta: Salerno-Pompeya

Pompeya (Italia) |
El día comienza en el área Sosta Camper municipal de Salerno
GPS N40.6682 E14.7872 . Ya conocemos la dinámica del lugar, hacemos un reset rápido para salir porque nos espera un día intenso, pagamos los 10 euros del área y pá lante.
Nuestro siguiente destino es la ciudad de Pompeya está a 38 km de Salerno por una autopista de vértigo.
El trayecto en tren permite ver la planicie costera de la Campania , pequeñas colinas, pueblos tradicionales, y al acercarse a Pompeya, el majestuoso Vesubio domina el horizonte.
Tenemos como referencia el área Sosta Camper privada que ya hemos estado anteriormente y la elegimos nuevamente porque está bien situada, de fácil acceso y con todos los servicios, precio 25 euros. GPS N40.747284 E14.506412.
Pompeya hoy es una pequeña ciudad vibrante al pie del monte Vesubio, en la región de Campania, cerca de Nápoles. Más allá de las ruinas arqueológicas, la ciudad vive con su ritmo propio: calles estrechas y llenas de tiendas, cafeterías y mercados locales donde se venden productos frescos, desde frutas y verduras hasta pastas y dulces típicos. La vida cotidiana se mezcla con el trasfondo del Vesubio, siempre visible, que domina el paisaje con su presencia imponente y recuerda la conexión de la ciudad con la naturaleza circundante. Alrededor de Pompeya, la tierra es fértil y verde, con campos de cultivo, huertos y olivares que se extienden hacia las colinas, y desde algunos puntos se divisa la bahía de Nápoles, con el mar Tirreno brillando a lo lejos. Los residentes mantienen tradiciones locales, celebraciones religiosas y festividades de barrio que dan color y movimiento a la ciudad, mientras que los cafés y plazas se llenan de conversaciones y risas, mostrando la vida cotidiana de un pueblo italiano que combina paisaje, comunidad y un toque de historia que se percibe en el aire, sin necesidad de entrar en el área arqueológica.

Plaza de Pompeya (Italia) |
Estamos a menos de un kilómetro del área arqueológica de Pompeya, precio de la entrada en la ruta Pompeya express 18 euros.
Es la segunda vez que visitamos Pompeya porque es imposible visitar todo el yacimiento en una sola jornada, bueno..ni en dos. Además, cada año se abren nuevas zonas y otras se cierran por reformas, es un parque arqueológico en constante ebullición, cada cierto tiempo saltan noticias de los constantes hallazgos.
Pompeya fue una ciudad de la antigua Roma situada al pie del monte Vesubio, en la región de Campania, al sur de Italia. Sus orígenes se remontan al siglo VII a.C., cuando la zona estaba habitada por pueblos oscos y samnitas. Inicialmente, Pompeya era un pequeño asentamiento agrícola y pesquero, situado estratégicamente cerca de la costa del Golfo de Nápoles y protegido por los fértiles valles circundantes. La ciudad creció rápidamente gracias a su ubicación, que le permitía mantener intercambios comerciales con otras ciudades de la Campania y con colonias griegas como Cumas.

Área arqueologica de Pompeya (Italia) |
Durante los siglos VI y V a.C., Pompeya comenzó a organizarse políticamente como una comunidad autónoma. La influencia griega en la zona se dejó sentir en la religión, las costumbres y la arquitectura primitiva de la ciudad. Se establecieron templos dedicados a dioses griegos, y los primeros sistemas de fortificación protegían a la ciudad de posibles ataques. La economía de Pompeya en este periodo se basaba principalmente en la agricultura, la pesca y el comercio local, con mercados donde se intercambiaban productos básicos como cereales, vino y aceite de oliva.
En el siglo V y IV a.C., Pompeya se consolidó como una ciudad próspera y estable. Durante este tiempo, se intensificó la influencia de los pueblos oscos, quienes introdujeron tradiciones religiosas y políticas propias. Los ciudadanos comenzaron a organizarse en familias poderosas, y surgieron las primeras formas de gobierno local, basadas en consejos de ancianos y magistrados que supervisaban la vida pública y las decisiones comunitarias. La ciudad mantuvo relaciones comerciales y culturales con otras ciudades itálicas y griegas, lo que permitió un notable desarrollo social y económico.

Calle del Área arqueologica de Pompeya (Italia) |
Con la expansión de Roma en la península itálica, Pompeya se convirtió en un objetivo estratégico. Durante las guerras samnitas (siglo IV–III a.C.), la ciudad fue ocupada y sometida a varias intervenciones militares. Finalmente, en el 80 a.C., Pompeya quedó incorporada formalmente a la República Romana y obtuvo el estatus de municipium, lo que le otorgaba derechos y obligaciones dentro del sistema romano. Esta integración trajo consigo grandes cambios políticos, sociales y culturales. Se introdujeron leyes romanas, sistemas administrativos y estructuras de gobierno que fortalecieron la autoridad central y la organización de la ciudad.
Durante el periodo romano, Pompeya experimentó un notable auge económico y demográfico. La ciudad se transformó en un centro comercial y agrícola de gran importancia, con producción de vino, aceite de oliva, garum (una salsa de pescado muy apreciada en Roma) y productos artesanales. La población creció rápidamente, llegando a superar los 20.000 habitantes en el siglo I d.C., lo que convirtió a Pompeya en una de las ciudades más relevantes de la Campania. Durante esta época, la ciudad estaba dividida en barrios, con calles pavimentadas, mercados y plazas públicas, y sus habitantes disfrutaban de una vida social activa, con festividades, espectáculos y ceremonias religiosas que reflejaban tanto la cultura local como la romana.

Casas del Área arqueologica de Pompeya (Italia) |
Sin embargo, Pompeya no estaba exenta de conflictos. La ciudad sufrió varios terremotos a lo largo de su historia, siendo el más significativo el de 62 d.C., que causó graves daños y obligó a reconstruir gran parte de la infraestructura urbana. Este terremoto tuvo un impacto profundo en la población y la economía de la ciudad, retrasando algunos proyectos de construcción y generando incertidumbre entre sus habitantes. A pesar de ello, Pompeya continuó siendo un núcleo activo y próspero, con reconstrucciones y mejoras que reflejaban la capacidad de recuperación de su comunidad.
La historia de Pompeya culmina trágicamente en el año 79 d.C., cuando el monte Vesubio entró en erupción de manera violenta y repentina. La ciudad fue cubierta por toneladas de ceniza y piedra pómez, lo que provocó la muerte de miles de personas y el entierro completo de la ciudad. Esta catástrofe detuvo el tiempo y permitió que Pompeya quedara preservada casi intacta durante siglos, convirtiéndose en un testimonio único de la vida romana. La erupción no solo destruyó la ciudad, sino que también alteró permanentemente la región circundante, dejando cicatrices visibles en el paisaje y transformando la historia de Campania.

Gato en la taberna del Área arqueologica de Pompeya (Italia) |
Tras la erupción, Pompeya permaneció enterrada y olvidada durante siglos, hasta que en el siglo XVIII comenzaron las primeras excavaciones arqueológicas. Aunque estas excavaciones tuvieron inicialmente un carácter más artístico que científico, pronto se convirtió en un sitio de estudio y conservación, revelando la magnitud de la tragedia y la riqueza histórica de la ciudad. Las investigaciones modernas han permitido reconstruir la historia de Pompeya desde sus primeros asentamientos oscos hasta su integración en la República y el Imperio Romano, ofreciendo un panorama completo de su desarrollo político, social y económico.
La historia de Pompeya no se limita únicamente a su destrucción; es también la historia de una ciudad que creció, prosperó y se integró en un contexto histórico más amplio. Desde su fundación, la ciudad mostró una notable capacidad para adaptarse a los cambios políticos, económicos y culturales de la península itálica. Su posición estratégica, la fertilidad de sus tierras y la interacción con pueblos vecinos permitieron que Pompeya se convirtiera en un centro próspero y dinámico, reflejando la complejidad de la vida en la Campania antigua.

Foro Área arqueologica de Pompeya (Italia) |
En conclusión, la historia de Pompeya es un relato de crecimiento, desarrollo, cultura y tragedia. Desde su origen como pequeño asentamiento osco hasta su integración en Roma y su destrucción por el Vesubio, Pompeya representa un testimonio excepcional de la civilización romana. La ciudad no solo nos enseña sobre la vida cotidiana de sus habitantes, sino también sobre la fragilidad de las sociedades humanas frente a la naturaleza y el tiempo. La historia de Pompeya continúa fascinando a historiadores, arqueólogos y visitantes, recordándonos la riqueza del pasado y la importancia de preservarlo para las futuras generaciones.
¡Imagínate pasear por el tiempo, bajo el sol dorado de Campania, y sentir que los susurros del pasado resurgen entre columnas y adoquines! Aquí te tejo una visita al Parque Arqueológico de Pompeya con un toque de romanticismo.

Foro Área arqueologica de Pompeya (Italia) |
Al cruzar la entrada de Pompeya, es como si el reloj se detuviera en aquel fatídico año 79 d.C., cuando el Vesubio lanzó su furia de cenizas y lava, congelando la vida de una bulliciosa ciudad romana. El aire parece aún guardar el eco de risas, el murmullo del mercado y el aroma a pan recién horneado en las calles empedradas. La luz del sol juega entre las ruinas, resaltando el rojo de las tejas y el blanco de los mármoles, como si la ciudad quisiera mostrarse en todo su esplendor, a pesar del tiempo.
El Foro: es el corazón de la vida pública, rodeado de elegantes columnas corintias, donde políticos debatían y ciudadanos se reunían. Imagina las togas ondeando bajo la luz del atardecer, mientras el Vesubio se alza majestuoso al fondo, un recordatorio constante de la fuerza de la naturaleza.
Vía dell'Abbondanza es la calle principal, llena de tiendas y termas, perfecta para un paseo evocador, visualizando a los pompeyanos en su día a día, con la sombra de los pórticos protegiéndolos del sol.
¡Vamos a pasear por Pompeya con un ojo especial, como si el tiempo hubiese fusionado la antigüedad clásica con un toque de romanticismo medieval! Aquí te describo algunos de esos lugares emblemáticos con ese estilo que le da un encanto especial.

Casa de Loreio Tiburtino Área arqueologica de Pompeya (Italia) |
Lo primero que visitamos es “Casa de Loreio Tiburtino”. La domus tiene orígenes antiguos: partes de su estructura datan del siglo II a.C., aunque fue ampliada y reformada, sobre todo tras el terremoto de 62 d.C., que provocó la reorganización de varias viviendas en Pompeya. Antes de ese terremoto, la casa ocupaba prácticamente toda una insula (manzana), con dos atrios y dos entradas principales; tras los daños una porción fue separada y vendida como propiedad independiente.
La fachada principal se abría hacia la calle y estaba flanqueada por dos tabernae (cauponae), que eran espacios comerciales o posadas que daban ingresos adicionales al propietario.
Lo que hace especialmente notable a esta casa es su amplio jardín con complejos canales de agua (euripi) dispuestos en forma de T. Estos canales se alimentaban mediante un sistema hidráulico romano sofisticado y estaban flanqueados por pérgolas, estatuas y elementos decorativos.

Jardín de la Casa de Loreio Tiburtino de Pompeya (Italia) |
Los jardines contaban con elementos ornamentales inspirados en mitos y temas exóticos: algunas interpretaciones señalan que ciertas estatuas y decoraciones tenían referencias egipcias, incluso vinculadas al culto a la diosa Isis, lo que sugiere influencias culturales diversas en la élite pompeyana.
El interior de la casa estaba organizado alrededor de un atrio rectangular con impluvium central, acompañado de peristilos, triclinia (comedor para banquetes) y salas de recepción. En estas dependencias se encontraban pinturas que representaban escenas de la guerra de Troya, episodios mitológicos como Narciso o Píramo y Tisbe, y otros motivos clásicos.
El nombre tradicional de “Casa de Loreio Tiburtino” proviene de varias inscripciones electorales encontradas en la fachada, en las que se leía “Vote por Loreio” o “Vote por Tiburtino”, de ahí la atribución inicial. Sin embargo, el hallazgo posterior del sello de Octavio Quartione en el interior aclaró que él fue el último propietario conocido antes de la erupción del Vesubio en el año 79 d.C.

Casa delle Nave Europa de Pompeya (Italia) |
Después entramos en la Casa delle Nave Europa
GPS N40.7504392 E14.4906232, ya la conocíamos, La casa recibe su nombre de un gran grafito dibujado en la pared norte del peristilio (el patio con columnas) que representa una nave de carga llamada Europa, acompañada por otras embarcaciones más pequeñas. Este motivo marítimo era inusual y puede sugerir vínculos del propietario con el comercio o un interés simbólico en temas marítimos.
El núcleo original de la Casa della Nave Europa data del siglo III a.C., lo que la convierte en una de las estructuras más antiguas de Pompeya, con transformación y ampliaciones que continuaron hasta el periodo romano imperial. La domus evolucionó con el tiempo, reflejando las distintas fases de ocupación y uso, y en la última etapa de vida de Pompeya parte de la vivienda parece haber sido dedicada a actividades agrícolas y productivas, más allá del uso estrictamente residencial.
La casa tiene un peristilio amplio con columnas de toba, que refleja la importancia social de la domus en su época de esplendor.

Casa delle Nave Europa de Pompeya (Italia) |
Desde el peristilio se accede a numerosos ambientes, organizados principalmente en los lados norte y oeste del edificio.
Algunas habitaciones conservan decoraciones del Primer Estilo, con revestimientos de estuco que imitan bloques de mármol, y semicolumnas jónicas que testifican fases constructivas más antiguas.
El sector posterior de la casa incluía espacios abiertos, presumiblemente un jardín o huerto, que en época moderna ha sido recreado con plantaciones de vides, utilizando variedades antiguas cultivadas según métodos romanos.
La Casa della Nave Europa no era solo una residencia tranquila; en sus espacios traseros se han identificado áreas utilizadas para la agricultura, incluyendo cultivos y posiblemente establos para animales, lo que indica una mezcla interesante entre la vida urbana y actividades productivas directamente relacionadas con la economía local de Pompeya.

13 cadaveres Huerto de los Fugitivos de Pompeya (Italia) |
Más adelante podemos visitar Orto dei Fuggiaschi GPS N40.7504307 E14.4900913 (Huerto de los Fugitivos), está casa la visitamos pero ya era muy de noche, situado en la Regio I, Insula 21, cerca de la Porta Nocera y la Palestra Grande (el gran espacio destinado al ejercicio físico) en la parte sur de la ciudad antigua.
Antes de la erupción del Vesubio en el año 79 d.C., este lugar era un huerto o jardín cultivado, probablemente un viñedo o huerto familiar asociado a una casa rural dentro de la ciudad. Se apreciaba un área verde con pérgolas y un triclinio al aire libre donde la gente podía celebrar banquetes rodeada de plantas y vides.
Lo que hace único y profundamente conmovedor al Orto dei Fuggiaschi es que aquí se encontraron los moldes de yeso de 13 personas —hombres, mujeres y niños— que murieron durante la erupción volcánica mientras intentaban escapar de Pompeya hacia la puerta de la ciudad (Porta Nocera), posiblemente en busca de salida hacia el mar o una zona más segura.

Huerto de los Fugitivos de Pompeya (Italia) |
Cuando los arqueólogos excavaron esta área en 1961, descubrieron cavidades en la ceniza volcánica que eran los espacios dejados por los cuerpos al descomponerse. Siguiendo la técnica desarrollada por Giuseppe Fiorelli, vertieron yeso líquido en esos huecos para reconstruir con gran detalle las formas humanas, capturando posturas, gestos y posiciones finales de las víctimas.
Los moldes muestran escenas impactantes: algunas personas están abrazadas, otras con brazos levantados, y varias parecen estar cubriéndose del calor o buscando ayuda, lo que ofrece una visión humana y directa de la tragedia vivida en la última fase de la erupción. Esta escena es diferente a otras partes del yacimiento porque no se trata solo de edificios o objetos, sino de seres humanos reales atrapados en sus últimos momentos.
Este lugar nos recuerda que Pompeya no fue solo una ciudad perfectamente planificada, con casas, templos y calles, sino también un lugar donde vivían familias, trabajaban agricultores y se desarrollaba la vida cotidiana hasta el instante de la catástrofe.

Necrópolis de la Porta Nocera de Pompeya (Italia) |
Seguimos el camino y llegamos a la Necrópolis de la Porta Nocera GPS N40.74939 E14.4921853, a Necrópolis de la Porta Nocera es uno de los espacios funerarios más importantes y mejor conservados del yacimiento arqueológico de Pompeya, situada fuera de las murallas de la ciudad, justo al suroeste, junto a la antigua puerta urbana que comunicaba Pompeya con la vía hacia Nuceria (los actuales Nocera Inferiore y Nocera Superiore) .
En la antigüedad romana, y siguiendo una práctica generalizada, los cementerios y necrópolis se ubicaban extramuros, a lo largo de las vías principales que salían de las ciudades, por motivos de higiene y de ritual funerario. En Pompeya, la necrópolis de Porta Nocera se desarrolla a lo largo de la Via delle Tombe, un tramo de vía de unos 250 metros junto a las murallas, donde se han excavado numerosas tumbas y monumentos funerarios de diversos tipos, desde sencillas fosas y cippi hasta mausoleos familiares más elaborados .

Nichos de la Necrópolis de la Porta Nocera de Pompeya (Italia) |
Las tumbas y monumentos de la necrópolis ofrecen una visión relevante de las prácticas funerarias romanas, así como de la estratificación social de la población de Pompeya. Entre los ejemplos más notables se encuentran: la tumba en exedra de Eumachia, una sacerdotisa de Venus relacionada con un importante edificio en el Foro; la Tumba de los Flavios, con nichos decorados e inscripciones; y otras sepulturas de alto podio, como la del colono Marcus Octavius o la de Publio Vesonius Phileros, que cuentan con inscripciones evocadoras sobre la vida y la memoria familia.
La necrópolis se usó desde aproximadamente el 80 a.C., con el establecimiento de Pompeya como colonia romana, hasta la erupción del Vesubio en el año 79 d.C., lo que permite a los arqueólogos estudiar alrededor de casi dos siglos de prácticas funerarias, desde el periodo republicano tardío hasta el imperio temprano. Ese rango temporal relativamente breve pero continuo hace que la necrópolis sea especialmente valiosa para entender la evolución de rituales, arquitecturas funerarias e inscripciones epigráficas en un mismo contexto urbano.

3 Cadaveres Necrópolis de la Porta Nocera de Pompeya (Italia) |
Además de las tumbas y los monumentos, en los alrededores de Porta Nocera también se han hallado calcos de yeso de víctimas de la erupción, descubiertos durante labores de excavación en la década de 1950. Estos calcos, ahora expuestos en un recorrido accesible dentro de la zona de la necrópolis, permiten ver las formas humanas de personas que murieron cerca de esta puerta durante la catástrofe del Vesubio y añaden un potente componente humano y emocional a la visita
La exposición incluye cuatro calcos de víctimas encontradas en excavaciones cerca de la muralla y de la misma puerta urbana. Uno de ellos se encuentra en la posición original donde fue hallado: un hombre adulto de aproximadamente 1,80 m, tumbado boca abajo con las piernas abiertas y cubierto por una túnica.
Otros tres calcos representan a personas descubiertas poco más allá, entre Porta Nocera y la torre II de la fortificación. Estos incluyen:

Posición Necrópolis de la Porta Nocera de Pompeya (Italia) |
Un adolescente, tendido sobre su lado izquierdo, con piernas dobladas y restos de túnica y sandalias.
Un adulto, colapsado de lado con brazos y piernas flexionados y detalles de su vestimenta todavía visibles.
Un joven de entre 7 y 19 años, inicialmente confundido con un anciano, que conserva la impresión de un tejido sobre el mentón y sandalias con cordones, junto a indicios de un bastón, un cuenco de madera y una bolsa, lo que sugiere que quizá era un mendigo o viajero.
Estos calcos no son meras réplicas artísticas: representan recreaciones directas de cuerpos reales que quedaron atrapados por la erupción, ofreciendo una impresión vívida de la agónica realidad humana de ese día fatídico. Aunque ahora son figuras de yeso, su forma refleja la posición en la que murieron, proporcionando un testimonio conmovedor de la tragedia que vivieron las víctimas.

Casa del Menandro de Pompeya (Italia) |
Es posible que este grupo de pompeyanos intentara escapar más allá de las murallas de la ciudad : los estratos volcánicos acumulados durante la erupción podrían alcanzar una altura de aproximadamente 2,80 m, proporcionando de hecho una superficie útil sobre la cual intentar escapar por encima de las murallas, que probablemente, en el momento de la erupción, se encontraban en estado de abandono. La siguiente que nos detenemos es la casa del Menandro GPS N40.7497073 E14.4873324 fue construida originalmente en el siglo III a.e.c y fue reformada a lo largo de su historia. El nombre procede de una pintura que representa al poeta Menandro sentado con un libro en la mano.
La domus pertenecía a Quinto Poppeus, familiar de Poppea Sabina, que la utilizaba para veranear, pero durante todo el año estaba administrada por el procurador Eros. Destaca por la grandiosidad de las proporciones, las decoraciones pictóricas y los mosaicos del atrio, del peristilo y el larario con un nicho para el culto de las imagines maiorum. En uno de sus subterráneos, debajo de los baños, en 1930, se encontró un tesoro de 115 piezas de plata, joyas de oro y 1432 sestercios. Cuando la erupción, se estaba reformando la zona destinada a las termas. El atrio está decorado con pinturas del cuarto estilo.

Casa del Efebo de Pompeya (Italia) |
Más adelante visitamos la Casa del Efebo GPS N40.7503478 E14.4900572. Debe su nombre al hallazgo de una estatua de bronce que representa a un efebo —un joven varón en la antigua Grecia— que se encontró en el interior y que se utilizaba como soporte para lámparas de aceite durante las reuniones nocturnas en las sala de banquetes. Esta escultura, conocida como Efebus lampadophoros o “efebo portador de lámparas”, fue descubierta envuelta en lino cerca del jardín, probablemente protegida durante trabajos de restauración en curso en el momento de la erupción, y hoy se exhibe fuera de la casa, por ejemplo en el Museo Arqueológico Nacional de Nápoles.
La casa es un ejemplo de vivienda adinerada de clase media comercial en Pompeya y fue formada por la unificación de varias casas pequeñas en una sola estructura más amplia, dando lugar a un complejo con tres accesos distintos y un atrio toscano que daba paso a las habitaciones principales. La disposición interior muestra claramente la división entre los espacios familiares privados y las zonas destinadas a recepción y ocio, como el triclinium (comedor) y otras estancias decoradas.

Triclinium en Casa del Efebo de Pompeya (Italia) |
Uno de los rasgos más llamativos de la Casa del Efebo es su decoración artística y pavimentos: el triclinium principal y otras salas tienen suelos ornamentados con mosaicos de mármol y pasta de vidrio (opus sectile) que forman composiciones de flores y motivos geométricos, únicos en Pompeya, además de pinturas murales decorativas de gran calidad. En el jardín se encontraba una zona destinada a banquetes de verano bajo una pérgola, con fuente y paredes pintadas con escenas de animales salvajes y paisajes nilóticos que ofrecían un ambiente exótico y agradable.
La casa perteneció probablemente a Publio Cornelio Tegeste, un comerciante que se enriqueció con el comercio —posiblemente de vino— y que también fue un coleccionista de arte, como sugiere la presencia de objetos refinados y decoraciones en la casa. En el momento de la erupción, la domus estaba en proceso de restauración, lo que se deduce por la presencia de escombros en el jardín y la ausencia de útiles domésticos en algunas áreas: es posible que los propietarios hubieran abandonado Pompeya antes del desastre volcánico dejando la casa al cuidado de sus sirvientes.

Fresco en Casa del Efebo de Pompeya (Italia) |
Los frescos de la Casa del Efebo son uno de los elementos más sobresalientes de esta domus y reflejan el lujo, la cultura y el refinamiento de sus propietarios. Pertenecen principalmente al cuarto estilo pompeyano, caracterizado por la combinación de paneles arquitectónicos, escenas figurativas y motivos ornamentales que crean un efecto tridimensional en las paredes.
Gran parte de la decoración tiene temática mitológica, mostrando dioses, héroes y episodios legendarios de la tradición griega y romana, como Cupidos y escenas del Olimpo, lo que evidencia la educación y el gusto cultural de sus habitantes. Además, se encuentran frescos con paisajes exóticos, nilóticos y animales salvajes, especialmente en el jardín y en las zonas de recepción, que buscaban crear un ambiente lujoso y sugerir espacios abiertos dentro de la vivienda.

Fresco en Casa del Efebo de Pompeya (Italia) |
La decoración también incluye imitaciones de columnas, puertas y relieves arquitectónicos, simulando profundidad y dando a las paredes un aspecto de sofisticada tridimensionalidad. Los colores empleados, como el rojo pompeyano, amarillo, negro y detalles dorados, junto con motivos que imitan el mármol, reforzaban la sensación de riqueza y estatus social. Estos frescos se distribuían por distintas áreas de la casa: en el triclinium o comedor, donde servían de elegante fondo durante los banquetes; en las habitaciones privadas, transmitiendo mensajes de prestigio y cultura; y en los espacios de paso y el atrio, donde causaban una primera impresión impactante a los visitantes. En conjunto, los frescos de la Casa del Efebo no solo decoraban los ambientes, sino que también reflejaban la identidad, los intereses culturales y la posición social de sus habitantes, convirtiendo la vivienda en un ejemplo excepcional de la vida artística y doméstica en Pompeya antes de la erupción del Vesubio.

Casa del Larario de Aquiles de Pompeya (Italia) |
La siguiente es La Casa del Larario de Aquiles GPS N40.7504186 E14.4867535 es una domus romana que destaca por la riqueza y el significado de su decoración pictórica, así como por la presencia de un larario especialmente cuidado. La vivienda responde al modelo típico de la arquitectura doméstica romana, organizada en torno a un atrio central que articulaba la vida familiar y social, y un peristilo que aportaba luz, aire y un espacio de representación más privado. Este tipo de disposición refleja el estatus económico medio-alto de sus propietarios y su deseo de exhibir cultura y refinamiento.
El nombre de la casa procede de los frescos mitológicos que decoran algunas de sus estancias, en los que se representan escenas relacionadas con el héroe Aquiles, figura central del ciclo troyano. La elección de este personaje no es casual, ya que Aquiles simbolizaba valores como el honor, el coraje y la gloria heroica, muy apreciados en la mentalidad romana. Estas pinturas, ejecutadas con notable calidad técnica y riqueza cromática, pertenecen a los estilos pictóricos desarrollados en época imperial y muestran la influencia profunda de la cultura griega en el arte romano. Además de su función estética, los frescos cumplían un papel cultural y educativo, al transmitir relatos míticos que formaban parte del bagaje intelectual de las élites urbanas.

Santurario de la Casa del Larario de Aquiles de Pompeya (Italia) |
El larario constituye uno de los elementos más significativos de la casa. Se trata de un pequeño santuario doméstico dedicado al culto de los Lares y otras divinidades protectoras del hogar, y su cuidada decoración pone de manifiesto la importancia de la religión en la vida cotidiana romana. En este espacio se realizaban ofrendas y rituales diarios destinados a asegurar la protección divina de la familia, lo que convierte al hogar en un ámbito no solo privado, sino también sagrado.

Fullonica di Stephanus de Pompeya (Italia) |
Más adelante entramos en la llamada Fullonica di Stephanus GPS N40.7500631 E14.4875131 es uno de los ejemplos mejor conservados y más conocidos de instalación artesanal en la ciudad de Pompeya, dedicada a la lavandería y tratamiento de tejidos. Se trata de una antigua domus privada que fue transformada en un establecimiento productivo, lo que refleja claramente la adaptación de los espacios domésticos a actividades económicas en la ciudad romana. Está situada cerca de la Via dell'Abbondanza, en una zona de intensa actividad comercial, lo que favorecía el contacto directo con la clientela.
La fullonica estaba destinada al lavado, blanqueado y acabado de prendas, una actividad fundamental en la vida urbana romana. En su interior se conservan varias cubetas de piedra donde los trabajadores pisaban los tejidos sumergidos en mezclas limpiadoras, que incluían agua y sustancias como la orina fermentada, apreciada por su contenido en amoníaco. Este detalle, hoy llamativo, era completamente habitual en la Antigüedad y demuestra el carácter práctico y funcional de la economía romana. Tras el lavado, las prendas se aclaraban, se secaban y se sometían a procesos de cepillado y prensado para devolverles su aspecto limpio y compacto.

Fullonica di Stephanus de Pompeya (Italia) |
El edificio conserva también un amplio patio, utilizado para el secado de los tejidos, así como restos de sistemas de canalización y drenaje que evidencian una organización eficiente del trabajo. En la entrada se hallaron inscripciones electorales y grafitos, lo que sugiere que Stephanus, el propietario, no solo era un artesano, sino también una figura integrada en la vida social y política local. Este dato refuerza la idea de que las actividades productivas no estaban marginadas, sino plenamente integradas en el tejido urbano de Pompeya.

Casa di Casca Longus de Pompeya (Italia) |
Muy cerca tenemos Casa di Casca Longus o dei Quadretti Teatrali GPS N40.7499917 E14.4886041 Construida en el siglo II a.C. durante la época samnita, la casa se formó a partir de dos viviendas adyacentes que, tras sucesivas remodelaciones, adquirieron una configuración interna articulada en torno a un atrio principal y otro secundario, con habitaciones distribuidas a su alrededor y un jardín posterior.
El elemento más llamativo de la casa es el atrio decorado con frescos del llamado “tercer estilo pompeyano”, en el que se conservan pequeñas escenas teatrales cuadradas inspiradas en las comedias de Menandro y otros temas teatrales, lo que le da su nombre alternativo (“Quadretti Teatrali”). Las pinturas destacan por su calidad artística y por la elegancia del conjunto decorativo, que sustituye decoraciones anteriores. En el centro del atrio se encuentra el impluvio revestido de mármoles de colores y el compluvio decorado con boquillas de terracota figuradas para la recogida del agua de lluvia. Junto a él se descubrió la base de una mesa con patas en forma de patas de león , inscrita con el nombre P. Casca Long(us) —identificado como Publius Servilius Casca Longus , uno de los conspiradores en el asesinato de Julio César en el 44 a. C. . Esta inscripción ha dado nombre a la casa.
Es la hora de la comida, la primera vez comimos cerca del foro, pero vemos en una cima de un promontorio un restaurante Casina dell'Aquila GPS N40.7506255 E14.4874974, creo que esta año es el único sitio donde poder comer. La comida un plato de pasta más la bebida y postre 20,50 euros.

Casa de M. Epidius Rufus de Pompeya (Italia) |
Seguimos y podemos ver Casa de M. Epidius Rufus GPS N40.7501648 E14.4870933 es una de las residencias más monumentales de Pompeya y un ejemplo destacado de la arquitectura doméstica vinculada a la élite política y social de la ciudad. Perteneció a Marcus Epidius Rufus, personaje conocido por su actividad pública, como demuestran las numerosas inscripciones electorales halladas en la fachada, en las que se promovía su candidatura a cargos municipales. Este hecho revela la estrecha relación entre la vivienda privada y la vida política en la sociedad romana.
La casa presenta una estructura amplia y compleja, resultado de varias fases constructivas y ampliaciones sucesivas. Se organiza en torno a un gran atrio, que funcionaba como espacio de recepción y representación, y se completa con un peristilo y un extenso jardín posterior. Uno de los rasgos más singulares del edificio es su sistema defensivo, con muros reforzados y torres, probablemente integrados en la antigua muralla de Pompeya, lo que le confiere un aspecto casi fortificado y subraya su carácter excepcional dentro del tejido urbano.

Teatro pequeño de Pompeya (Italia) |
Llegamos al espacio Teatro Pequeño GPS N40.7486741 E14.4884748 El Teatro Pequeño de Pompeya, conocido también como Odeón, es uno de los edificios públicos más significativos del complejo teatral de la ciudad y refleja el interés de la sociedad romana por los espectáculos culturales de carácter más refinado. Fue construido en el 80 a. C. por los magistrados Cayo Quincio Valgo y Marco Porcio, personajes destacados de la vida política local, y su edificación se inscribe en un momento de profunda romanización de Pompeya tras la colonización romana.
A diferencia del Teatro Grande, destinado a grandes representaciones dramáticas, el Teatro Pequeño estaba concebido para audiciones musicales, recitales poéticos, concursos de canto y declamaciones, actividades que requerían una acústica cuidada y un ambiente más íntimo. Por este motivo, el edificio contaba originalmente con una cubierta fija, probablemente de madera, que favorecía la resonancia del sonido y protegía tanto a los intérpretes como al público. Esta característica lo convierte en uno de los ejemplos más antiguos de odeón romano conservados.

Teatro pequeño de Pompeya (Italia) |
La cavea semicircular, de dimensiones reducidas, podía acoger aproximadamente entre 1000 y 1500 espectadores y estaba organizada de manera jerárquica, reflejando la estructura social romana. Los asientos inferiores estaban reservados a los ciudadanos más destacados, mientras que los superiores se destinaban al resto del público. La orchestra, más pequeña que la del Teatro Grande, se adaptaba a las necesidades musicales y corales propias de este tipo de edificio, y el escenario se integraba armónicamente en el conjunto arquitectónico.
Desde el punto de vista constructivo, el Teatro Pequeño combina el aprovechamiento del terreno natural con estructuras artificiales de sostén, lo que demuestra el avanzado conocimiento técnico de los arquitectos romanos. Aunque gran parte de la decoración original se ha perdido, se conservan restos de revestimientos y elementos arquitectónicos que indican una ornamentación cuidada, acorde con la función cultural y prestigiosa del edificio.

Teatro Grande de Pompeya (Italia) |
Seguimos por el Teatro Grande GPS N 40.7491402 E14.4864701 es uno de los edificios públicos más importantes y mejor conocidos de la ciudad, destinado a la representación de espectáculos teatrales y musicales. Fue construido originalmente en el siglo II a. C., aprovechando la pendiente natural de una colina, según el modelo del teatro greco-helenístico, y posteriormente fue ampliado y restaurado en época romana, especialmente durante el periodo augusteo, cuando adquirió su configuración definitiva.
El teatro podía albergar a unos 5000 espectadores, lo que demuestra la relevancia de los espectáculos públicos en la vida social y cultural de Pompeya. La cavea, o graderío, se divide en distintos sectores según la jerarquía social, reflejando de forma clara la organización de la sociedad romana. En la parte inferior se sentaban los miembros más destacados de la élite local, mientras que las zonas superiores estaban reservadas al resto de la población. La orchestra semicircular separaba el espacio del público del escenario y se utilizaba principalmente para coros y representaciones musicales.
La scaenae frons, o fachada escénica, estaba ricamente decorada con columnas, nichos y estatuas, creando un fondo monumental que realzaba la puesta en escena. Aunque gran parte de esta decoración se ha perdido, los restos conservados permiten imaginar el efecto visual y simbólico del edificio. El teatro contaba además con sistemas de acceso bien organizados y con un velarium, una gran cubierta de tela que protegía a los espectadores del sol.

Teatro Grande de Pompeya (Italia) |
El Teatro Grande formaba parte de un complejo teatral junto al Teatro Pequeño (odeón) y un amplio espacio porticado utilizado como lugar de reunión durante los descansos. En él se representaban comedias, tragedias, mimos y recitales, muchos de ellos inspirados en la tradición griega, lo que evidencia la fuerte influencia cultural helénica en Pompeya.
En conjunto, el Teatro Grande no solo fue un espacio de entretenimiento, sino también un lugar de cohesión social y de expresión cultural y política. Su buen estado de conservación permite comprender la importancia del teatro en la vida cotidiana romana y el papel central que desempeñaban los espectáculos públicos en la identidad urbana de Pompeya poco antes de la erupción del Vesubio en el año 79 d.C.

Quadriportico dei Teatri de Pompeya (Italia) |
Pegado al teatro podemos ver Quadriportico dei Teatri GPS N40.7483289 E14.4880372 en la zona de los teatros, entre el Teatro Grande y el Teatro Pequeño (Odeón), dentro de la Regio VIII de las excavaciones. Se trata de un patio rectangular rodeado por pórticos con columnas en sus cuatro lados, construido en época romana alrededor del año 80 a.C. Originalmente, este espacio tenía una función pública y recreativa, sirviendo como lugar de encuentro y paseo para los espectadores entre las representaciones teatrales, así como refugio frente al sol o la lluvia.
Tras el terremoto del año 62 d.C., el Quadriportico fue reestructurado y adaptado para convertirse en un cuartel de gladiadores, con estancias destinadas al entrenamiento, dormitorios y otras áreas funcionales para la actividad de estos combatientes. Sin embargo, estas reformas no se completaron antes de la erupción del Vesubio en el año 79 d.C., que sepultó Pompeya bajo ceniza y lapilli.
Arquitectónicamente, el Quadriportico destaca por su pórtico perimetral con columnas dóricas que rodean un patio abierto, formando parte del complejo monumental de los teatros de Pompeya y conectando directamente con las estructuras escénicas. Este espacio refleja cómo los romanos combinaban la arquitectura con la función social, integrando entretenimiento, vida pública y, en su etapa posterior, entrenamiento militar.

Casa de Sirico de Pompeya (Italia) |
Continuamos por la Casa de Sirico GPS N40.7503574 E14.4870416 es una de las residencias privadas más notables de Pompeya, ubicada en la Regio VI, cerca del Foro y de algunas de las calles principales de la ciudad. Su nombre proviene de una inscripción hallada en el interior, que hace referencia a Sirico, probable propietario del inmueble. Esta domus, de tamaño medio, refleja con claridad la organización de la vivienda de la clase acomodada pompeyana, combinando función residencial, social y decorativa, y ofrece valiosa información sobre la vida cotidiana de sus habitantes.
La casa está organizada en torno a un atrio, que funcionaba como núcleo central. En el atrio se encuentra el impluvium, un pequeño estanque que recogía el agua de lluvia procedente del techo, y que a su vez servía como elemento de iluminación y ventilación para las habitaciones circundantes. Del atrio se accede al tablinum, la sala principal donde el dueño recibía a sus clientes y gestionaba asuntos comerciales y familiares, mostrando así cómo la vida privada y las actividades económicas se entrelazaban en la domus romana.

Frescos de la Casa de Sirico de Pompeya (Italia) |
La Casa de Sirico cuenta también con cubículos, habitaciones pequeñas para dormir o descansar, y triclinia, comedores destinados a las comidas y banquetes, muchos de ellos decorados con frescos de temas mitológicos, paisajísticos o vegetales, que reflejan los gustos estéticos de la época y el estatus del propietario. Otro elemento destacado es el peristilo, un jardín interior rodeado de columnas, que proporcionaba luz, ventilación y un espacio de recreo y contemplación dentro de la vivienda. Este peristilo, decorado con fuentes, esculturas y vegetación, se convierte en un punto central de la casa, un lugar de encuentro y de exposición del refinamiento de sus dueños.
Lo que hace especialmente interesante a la Casa de Sirico es la conservación de sus frescos y pavimentos de mosaico, que permiten estudiar los estilos artísticos de Pompeya entre la Segunda y la Tercera Pompeiana, así como la distribución arquitectónica de los espacios domésticos. La combinación de funcionalidad y ornamentación revela cómo los romanos de clase media-alta buscaban integrar confort, estética y prestigio social dentro de sus hogares.

Calchi de la Casa de Sirico de Pompeya (Italia) |
En la Casa de Sirico se exponen tres de estos calchi humanos en el triclinium, la sala de banquetes de la domus. Pertenecen a individuos que no pudieron escapar de la erupción y cuyos restos quedaron enterrados en lo que hoy se conoce como el Vicolo degli Scheletri (el “callejón de los esqueletos”). De los tres moldes, dos están completos y un tercero conserva solo el torso, ya que fue dañado por los bombardeos de 1943 durante la Segunda Guerra Mundial. Tras trabajos de restauración recientes, estos moldes han sido colocados en un espacio adecuado, protegidos tras un cristal y acompañados de paneles explicativos sobre cómo se descubrieron y cómo se realizaron los calcos.
Ver estos calchi es uno de los momentos más impactantes de la visita a la Casa de Sirico, porque capturan de forma casi escultórica las posturas finales de las personas durante la tragedia. Para muchos visitantes, estos moldes se convierten en “testigos mudos” del drama de Pompeya, ofreciendo una conexión directa y emocional con los habitantes que vivieron y murieron en aquel terrible acontecimiento.

Mosaico Casa de Oso Herido de Pompeya (Italia) |
Continuamos por la Casa de Oso Herido GPS N40.7506225 E14.485955, es una domus romana bien conservada dentro de los restos arqueológicos de Pompeya. Esta casa privada, situada en la Regio VII, Insula 2 (número 45), junto a la Via degli Augustali, destaca por su riqueza decorativa, sus mosaicos y frescos, y por un elemento artístico que le da nombre y significado especial.
La domus data de mediados del siglo I d.C. y fue excavada en varias fases durante los años 1865 y 1868. Tras un largo periodo cerrada al público, fue restaurada y reabierta en años recientes como parte del proyecto de recuperación de la Regio VII junto con otras casas importantes, como la Casa de Sirico.
El nombre “Casa del Oso Herido” proviene del impresionante mosaico polícromo que se encuentra en la entrada, justo en el vestíbulo inicial (fauces) de la casa. Este mosaico representa a un oso herido por una lanza, acompañado por la inscripción latina “HAVE” (que significa “saludos” o “bienvenido”), y probablemente tenía un valor apotropaico: es decir, se pensaba que la imagen protegía la casa y a sus habitantes de los malos presagios o de las influencias negativas.

Casa de Oso Herido de Pompeya (Italia) |
Una vez dentro, la casa sigue la típica planta de una domus pompeyana, organizada en torno a un atrio con impluvium (el estanque para recoger agua de lluvia) desde donde se accede a diferentes habitaciones, como cubículos (dormitorios), el tablinum (sala de representación) y otras estancias decoradas con pavimentos de mosaico geométricos y frescos murales.
Uno de los aspectos más atractivos de la Casa del Oso Herido es su pequeño jardín con una fuente-ninfeo decorada con mosaicos de vidrios de colores, conchas y motivos marinos. Esta fuente, situada al fondo del jardín, está adornada con figuras como Venus dentro de una concha y Neptuno rodeado de peces, creando un ambiente de serenidad y belleza en medio del espacio doméstico.
Además de la decoración y el arte, la Casa del Oso Herido refleja también la vida cotidiana de los pompeyanos de clase media-alta, mostrando cómo se combinaban la hospitalidad, el poder simbólico de las imágenes, la estética decorativa y la funcionalidad urbana en una vivienda urbana compacta.

El Lupanar de Pompeya (Italia) |
Una de las casas más visitadas es El Lupanar de Pompeya GPS N40.7501835 E14.486729 era un burdel oficial de la ciudad, un espacio donde la prostitución estaba organizada y regulada dentro del tejido urbano romano. Situado en la Regio V, cerca de la Via dell'Abbondanza, se encontraba en una zona muy transitada, rodeado de tabernas, termas y tiendas, lo que facilitaba que los clientes llegaran fácilmente y permitía que la actividad se integrara en la vida cotidiana de Pompeya. Su nombre proviene del latín lupanar, es decir, “lugar de las lobas”, refiriéndose a las prostitutas, conocidas como lupae.
El edificio tenía dos plantas y estaba diseñado de manera funcional: en la planta baja se encontraban las habitaciones pequeñas donde se desarrollaban los encuentros sexuales. Estas habitaciones estaban equipadas con camas de piedra o ladrillo recubiertas de mortero, lo suficientemente resistentes para soportar un uso continuo. Cada habitación era austera y privada, con puerta directa al pasillo y, en algunos casos, un pequeño ventanuco de ventilación que permitía la circulación del aire sin comprometer la intimidad. La planta superior probablemente servía como zona de alojamiento para las prostitutas, depósito de enseres o espacio para descansar entre clientes.

El Lupanar de Pompeya (Italia) |
Uno de los elementos más notorios del Lupanar son sus frescos eróticos (erotici picti), que decoraban algunas habitaciones. Estos frescos, de gran realismo, representaban diversas posiciones sexuales y actos explícitos, y servían como guía visual para los clientes, indicando los servicios disponibles o mostrando el tipo de actividad que se podía esperar. La presencia de estos frescos también evidencia cómo la sexualidad estaba integrada en la cultura urbana romana y cómo se empleaban imágenes como herramienta de comunicación y atracción en espacios públicos.
La vida dentro del Lupanar era intensa y regulada. Las prostitutas, generalmente esclavas, libertas o mujeres de bajos recursos, trabajaban turnos largos atendiendo a múltiples clientes al día. Se organizaban mediante horarios y tarifas, y su trabajo estaba supervisado o regulado por un administrador. Aunque su estatus social era bajo, muchas eran figuras conocidas en la ciudad y podían acumular cierta independencia económica dentro de los límites de su actividad. Los clientes, por su parte, eran hombres de diferentes clases sociales, desde comerciantes hasta artesanos, que buscaban en el burdel un espacio de placer privado sin comprometer su reputación pública.

Fresco El Lupanar de Pompeya (Italia) |
El Lupanar no era solamente un lugar de sexo; funcionaba también como un centro social y económico. La proximidad de tabernas y termas permitía que los clientes combinaran ocio, comida y entretenimiento, mientras que las prostitutas podían establecer contactos y negociar su trabajo. La arquitectura del lugar, con sus habitaciones discretas y frescos explícitos, muestra cómo los romanos equilibraban la privacidad, la funcionalidad y la simbología visual dentro de un espacio dedicado a la actividad sexual.
Los frescos representan escenas sexuales explícitas, mostrando diversas posiciones y actos entre hombres y mujeres, y en algunos casos entre múltiples figuras. Están realizados con gran realismo y detalle, empleando colores vivos y pigmentos naturales como rojo, negro, blanco y amarillo, que permiten apreciar los cuerpos, los gestos y las posturas de los personajes. Cada pintura estaba cuidadosamente colocada en la pared central de la habitación, sobre zócalos decorativos, y muchas veces enmarcada con guirnaldas, motivos vegetales o símbolos fálicos que cumplían funciones decorativas y apotropaicas, es decir, se pensaba que podían atraer la buena fortuna o proteger a los ocupantes de influencias negativas.

El Lupanar de Pompeya (Italia) |
La función de estos frescos iba más allá de lo estético: servían como guía visual para los clientes, indicando los servicios disponibles en cada habitación, casi como un “menú” de la oferta sexual del burdel. Esto facilitaba que los visitantes eligieran su estancia sin necesidad de preguntar, garantizando privacidad y discreción. A la vez, los frescos reflejaban la normalización de la sexualidad en la vida urbana romana, mostrando que los actos sexuales podían representarse y apreciarse abiertamente en ciertos espacios públicos o semipúblicos, como los burdeles, las termas o algunas casas particulares.
El Lupanar también funcionaba como un espacio social y económico, y los frescos reforzaban este papel. Las prostitutas, que trabajaban en turnos largos y atendían a múltiples clientes, operaban en un entorno donde la imagen y la comunicación visual eran fundamentales para atraer y guiar a los visitantes. Los clientes, hombres de diversas clases sociales, encontraban en los frescos una señal clara de lo que podían esperar, integrando el arte con la vida cotidiana y el comercio sexual.

Fresco El Lupanar de Pompeya (Italia) |
Además, muchos de estos frescos incluyen inscripciones en latín, que a veces eran nombres, saludos o indicaciones sobre los servicios ofrecidos, agregando un componente textual que complementaba el mensaje visual. La combinación de arte, escritura y simbolismo convierte a estos frescos en documentos únicos sobre la mentalidad, la economía y la cultura sexual de Pompeya.

Comitium ed Edifici Municipali de Pompeya (Italia) |
El siguiente es el Comitium ed Edifici Municipali GPS N40.7485926 E14.4843972 El Comitium y los edificios municipales de Pompeya formaban el núcleo político y administrativo de la ciudad romana y se concentraban en torno al Foro, verdadero centro de la vida pública. El Comitium era el espacio destinado a las asambleas ciudadanas y a la actividad política, donde los ciudadanos se reunían para debatir y participar en decisiones cívicas, reflejando el modelo institucional romano incluso en una ciudad de tamaño medio como Pompeya. Junto a este espacio se alzaban los principales edificios municipales, entre ellos la Curia, sede del consejo local u ordo decurionum, donde las élites municipales tomaban decisiones sobre la administración, las finanzas y las obras públicas. Muy cerca se encontraba el Macellum, relacionado con el control del abastecimiento, y los edificios de los magistrados, desde los que se ejercía la autoridad judicial y administrativa. Este conjunto arquitectónico no solo cumplía funciones prácticas, sino que también tenía un fuerte valor simbólico: su disposición monumental, abierta y accesible, expresaba el orden, la jerarquía y la identidad cívica de Pompeya como comunidad romana.

Santuario de Apolo de Pompeya (Italia) |
Más adelante entramos en el Santuario de Apolo GPS N 40.7491883 E14.4836557 es uno de los espacios religiosos más antiguos e importantes de la ciudad y se sitúa en el lado occidental del Foro, lo que subraya su papel central en la vida pública y espiritual. Sus orígenes se remontan al período samnita, antes de la plena romanización de Pompeya, aunque el conjunto fue profundamente reformado en época romana, especialmente tras la colonización del siglo I a. C.
El santuario está organizado en torno a un amplio patio porticado que rodea el templo, creando un espacio de transición entre el ámbito sagrado y el urbano. El templo, elevado sobre un alto podio y accesible por una escalinata frontal, sigue el modelo itálico, pero incorpora elementos helenísticos visibles en las columnas del peristilo y en la decoración escultórica. Apolo era venerado como dios protector de la ciudad, asociado a la armonía, la salud y la profecía, y su culto reflejaba la influencia griega en el sur de Italia.

Santuario de Apolo de Pompeya (Italia) |
En el interior y en el patio se hallaban estatuas de Apolo y Diana, así como altares para los sacrificios rituales. El Santuario de Apolo no solo cumplía una función religiosa, sino también simbólica y política, ya que su proximidad al Foro lo integraba en las ceremonias públicas y reforzaba la identidad de Pompeya como ciudad romana profundamente conectada con las tradiciones mediterráneas.

Mensa Ponderaria de Pompeya (Italia) |
En el mismo foro podemos ver La Mensa Ponderaria GPS N40.7494159 E14.4844337 era un elemento fundamental del control económico y comercial de la ciudad y se encontraba en el entorno del Foro, vinculada directamente a la actividad administrativa municipal. Consistía en una mesa de piedra con cavidades de distintos tamaños que correspondían a las medidas oficiales de capacidad utilizadas para productos como grano, vino o aceite. Su función principal era garantizar la corrección de las transacciones comerciales, permitiendo a los ciudadanos y a los comerciantes comprobar que las medidas empleadas en el mercado se ajustaban a los patrones oficiales establecidos por la autoridad pública. De este modo, la mensa ponderaria representaba un instrumento de justicia económica y de protección del consumidor, reforzando la confianza en el intercambio y el orden en la vida cotidiana. Más allá de su uso práctico, este elemento tenía también un fuerte valor simbólico, ya que manifestaba la presencia del poder municipal en la regulación del comercio y en la defensa del bien común, integrándose plenamente en el sistema administrativo y urbano de la Pompeya romana.

Macellum de Pompeya (Italia) |
Seguimos en el foro y entramos en el Macellum GPS N 40.75007 E14.48499 era el principal mercado de la ciudad y uno de los edificios más importantes para la vida económica cotidiana, situado en el lado noreste del Foro. Se trataba de un espacio destinado a la venta de alimentos, especialmente carne, pescado y otros productos frescos, bajo el control de las autoridades municipales. El edificio se organizaba en torno a un amplio patio central porticado, alrededor del cual se disponían numerosas tabernae o puestos comerciales. En el centro del patio se alzaba un tholos, estructura circular que probablemente se utilizaba para la venta de pescado o como punto de control sanitario. En el lado oriental del Macellum se encontraba un pequeño santuario dedicado al culto imperial, donde se rendía homenaje al emperador, lo que evidencia la estrecha relación entre economía, religión y poder político en la ciudad romana. La arquitectura del Macellum, funcional y monumental al mismo tiempo, reflejaba la prosperidad de Pompeya y la importancia del abastecimiento urbano, además de garantizar el orden, la higiene y la regulación del comercio de alimentos en beneficio de la comunidad.

Macellum de Pompeya (Italia) |
En el lado sur del macellum también se ubica una serie de once tiendas en fila, a las cuales se accedía desde el interior del edificio. Son todas aproximadamente similares en tamaño y construcción, y estaban destinadas a la venta de comestibles, posiblemente carne y pescado.? Actualmente estos habitáculos se emplean como almacén. El Macellum destaca no solo por su función comercial, sino también por los frescos conservados y por los hallazgos humanos que aportan una dimensión muy vívida a la tragedia del año 79 d.C. En las estancias del lado oriental, especialmente en las salas vinculadas al culto imperial, se conservaron restos de frescos de gran calidad, decorados con arquitecturas pintadas, paneles de colores intensos y motivos mitológicos. Estas pinturas, propias del llamado cuarto estilo pompeyano, combinaban elementos ilusionistas con marcos decorativos elegantes, mostrando que incluso un mercado podía tener una decoración refinada y simbólica. Los frescos reforzaban el carácter oficial del edificio y su conexión con el poder imperial, recordando a los ciudadanos la presencia constante del emperador en la vida pública.

Cadaveres en el Macellum de Pompeya (Italia) |
En cuanto a los cadáveres, en el Macellum se hallaron los restos de varias personas que buscaron refugio en el interior del edificio durante la erupción del Vesubio. Estos individuos, probablemente comerciantes, trabajadores del mercado o ciudadanos que se encontraban en el Foro, murieron por asfixia causada por los gases y las cenizas volcánicas. El hallazgo de sus cuerpos, algunos cerca de los muros y otros en las salas internas, sugiere un intento desesperado de protegerse del desastre. Estos restos humanos, junto con los objetos cotidianos encontrados, permiten reconstruir los últimos momentos de vida en Pompeya y convierten al Macellum en un testimonio directo y conmovedor del impacto humano de la erupción, donde la actividad diaria quedó bruscamente interrumpida por la catástrofe natural.

Templo del Genius Augusti de Pompeya (Italia) |
En la misma plaza podemos ver Templo del Genius Augusti N40.7495813 E14.4845449, estaba vinculado directamente al culto imperial, una de las manifestaciones religiosas y políticas más significativas del mundo romano. El genius era el espíritu protector del emperador, y su veneración no implicaba adorar al emperador como un dios en vida, sino rendir culto a su fuerza vital y a su autoridad como garante del orden y la prosperidad del Imperio. En Pompeya, este templo se situaba en una posición estratégica dentro del Macellum, concretamente en el lado oriental del edificio, lo que pone de relieve la estrecha relación entre poder político, religión y actividad económica.
El templo era de pequeñas dimensiones pero de gran carga simbólica. Se organizaba como un santuario elevado, con un altar frontal destinado a los sacrificios y una cella donde se alzaban estatuas del emperador y de miembros de la familia imperial. La decoración interior incluía ricos frescos y elementos arquitectónicos pintados, propios del cuarto estilo pompeyano, que dotaban al espacio de un carácter solemne y oficial. Estos frescos no solo embellecían el lugar, sino que reforzaban el mensaje ideológico del culto imperial, recordando a comerciantes y ciudadanos que la estabilidad del mercado y el bienestar colectivo dependían del emperador.

Casa de la Fontana Grande de Pompeya (Italia) |
La siguiente es la Casa de la Fontana Grande GPS N40.751108 E14.4827971, es una de las domus más elegantes de Pompeya y constituye un ejemplo destacado de la importancia del agua como elemento decorativo y simbólico en la vivienda romana. Situada en la Regio VI, esta casa recibe su nombre de la gran fuente monumental que preside el jardín posterior, verdadero eje visual y representativo del conjunto. La vivienda se organiza según el esquema tradicional romano, con un acceso que conduce al atrio y, desde allí, a los espacios privados, culminando en el área ajardinada.
La fuente monumental es el elemento más característico de la casa. Se trata de una gran nymphaeum ricamente decorada con mosaicos de pasta vítrea de colores intensos, con motivos geométricos y figurativos, conchas marinas y pequeños elementos arquitectónicos que evocan un paisaje acuático idealizado. En el centro se disponía una estatua, probablemente de una divinidad relacionada con el agua o la fertilidad, reforzando el carácter simbólico y estético del conjunto. El constante fluir del agua no solo cumplía una función práctica, sino que expresaba lujo, refinamiento y prestigio social, ya que el abastecimiento continuo de agua era un privilegio reservado a las casas más acomodadas.

Casa de los Dioscuros de Pompeya (Italia) |
Seguimos por la Casa de los Dioscuros GPS N40.7517343 E14.4811781, es una de las domus más ricas y monumentales de Pompeya y constituye un ejemplo excepcional de la arquitectura y la pintura mural de época romana. Está situada en la Regio VI, en una zona residencial prestigiosa, y debe su nombre a una pintura que representaba a Cástor y Pólux, los Dioscuros, símbolos de protección, victoria y estatus aristocrático. La casa perteneció probablemente a una familia de alto rango social, lo que se refleja tanto en sus dimensiones como en la calidad de su decoración.
La vivienda presenta una organización compleja y refinada. Se articula en torno a dos grandes ejes: un atrio de tipo toscano, que servía como espacio de recepción pública, y un amplio peristilo ajardinado que estructuraba la zona privada y de representación. Alrededor de estos espacios se disponían estancias destinadas a banquetes, descanso y vida cotidiana, como triclinia y cubicula, todas ellas ricamente decoradas. La amplitud del peristilo, rodeado de columnas, creaba un ambiente luminoso y elegante, pensado para el ocio y la exhibición del prestigio del propietario.

Casa de los Dioscuros de Pompeya (Italia) |
La decoración pictórica de la Casa de los Dioscuros es uno de sus aspectos más sobresalientes. Se conservan frescos de gran calidad pertenecientes principalmente al cuarto estilo pompeyano, con complejas arquitecturas fingidas, paneles de colores intensos y escenas mitológicas. Estas pinturas no eran meramente ornamentales, sino que transmitían mensajes culturales e ideológicos, vinculando al propietario con el mundo mítico griego y con los valores de la élite romana. La riqueza artística, unida a la monumentalidad del conjunto, convierte a la Casa de los Dioscuros en un testimonio privilegiado del lujo doméstico y del alto nivel cultural alcanzado por las clases dirigentes
Llegamos a uno de los domus más importantes La Casa del Fauno GPS N40.7510807 E14.482056 , es de las más grandes, antiguas y célebres de Pompeya, y representa de manera excepcional el lujo y la influencia de la cultura helenística en la aristocracia romana. Situada en la Regio VI, ocupa casi una manzana entera, lo que ya indica el enorme poder económico y social de su propietario. Su nombre procede de la pequeña estatua de bronce de un fauno danzante situada en el impluvium del atrio principal, símbolo de refinamiento artístico y de gusto por la tradición griega.

Casa del Fauno de Pompeya (Italia) |
La casa presenta una planta extremadamente compleja y monumental, organizada en torno a dos atrios y dos peristilos, lo que permitía separar los espacios públicos de los privados y crear una progresión escenográfica desde la entrada hasta las zonas más íntimas. El primer atrio, de carácter más oficial, estaba destinado a la recepción de clientes y visitantes, mientras que el segundo se relacionaba con la vida doméstica. Los peristilos, especialmente el mayor, funcionaban como auténticos jardines porticados, inspirados en los palacios helenísticos, y estaban pensados para el ocio, el paseo y la contemplación.
Uno de los elementos más famosos de la Casa del Fauno es su decoración musiva. Destaca de manera especial el célebre Mosaico de Alejandro, que representa la batalla de Issos entre Alejandro Magno y Darío III. Esta obra, realizada con una técnica extremadamente refinada y gran riqueza cromática, no solo es una de las mejores muestras del arte musivo romano, sino también una declaración cultural y política, ya que vincula al propietario con el ideal del héroe helenístico y con los valores de poder y victoria. Además, los pavimentos de la casa incluyen mosaicos geométricos y figurativos de gran calidad, así como inscripciones de bienvenida como el famoso HAVE del umbral.

Mosaico Casa del Fauno de Pompeya (Italia) |
La Casa del Fauno no solo destaca por su monumentalidad, sino también por la riqueza artística de su decoración, que combina mosaicos, frescos y elementos arquitectónicos con agua, creando un espacio de lujo y sofisticación sin igual en Pompeya. Entre los mosaicos más relevantes, además del célebre Mosaico de Alejandro, se conservan pavimentos con elaborados diseños geométricos, florales y de figuras mitológicas, que se encuentran en los triclinia, cubículos y corredores. Estos mosaicos no solo cumplían una función estética, sino que también demostraban el estatus cultural del propietario y su conexión con la tradición griega, muy apreciada por la élite romana. Otros mosaicos representaban escenas de caza, animales exóticos y motivos marinos, reflejando la importancia de la naturaleza y del mundo mitológico como símbolo de poder y refinamiento.
Los frescos de la Casa del Fauno son igualmente notables. Predomina el cuarto estilo pompeyano, con paneles arquitectónicos fingidos, escenas mitológicas y composiciones decorativas que llenan las paredes de profundidad y color. En algunas estancias se representan escenas de la vida cotidiana, dioses y héroes, mientras que en otras predominan motivos decorativos y ornamentales que refuerzan la riqueza del espacio y el buen gusto del propietario. La combinación de frescos y mosaicos crea un efecto de continuidad visual entre paredes y suelos, reforzando la sensación de un mundo idealizado y controlado por el dominio del arte.

Casa del Fauno de Pompeya (Italia) |
El elemento que da nombre a la casa, la Fuente del Fauno, se encontraba en el atrio principal y consistía en una pequeña estatua de bronce de un fauno danzante, colocada sobre un impluvium que recogía el agua de la lluvia. Esta fuente no solo tenía una función ornamental y refrescante, sino que también servía como punto focal del atrio, combinando estética, simbolismo y funcionalidad. El fauno, figura de carácter lúdico y mitológico, evocaba la conexión con la naturaleza, la música y el placer, al tiempo que expresaba la sofisticación cultural de los habitantes de la casa.

Pompeya (Italia) |
Os prometo que el atardecer, cuando el sol se hunde tras el perfil del Vesubio, la luz dorada envuelve las ruinas del Foro, creando un ambiente mágico, casi de cuento. Es el momento ideal para dejarse llevar por la melancolía y la belleza de lo que fue y ya no es, sintiendo una conexión íntima con aquellos que caminaron por esa ciudad hace siglos.
El sol se aproxima al horizonte tras la silueta del Vesubio, bañando el Foro de Pompeya con un resplandor dorado y rojizo que transforma los muros de los templos y los pórticos en superficies cálidas y brillantes. Las sombras de las columnas se alargan sobre los adoquines, creando un juego de luz y sombra que parece darle movimiento a la ciudad dormida. Cada edificio —la Curia, el Comitium, el Macellum y la Mensa Ponderaria— se recorta majestuoso contra el cielo crepuscular, recordando la grandeza de la vida pública que antaño allí se desarrollaba.
El Templo de Apolo, con sus columnas elegantes y su altar aún imaginariamente iluminado, refleja los últimos rayos de luz mientras un aire cargado de misterio parece envolver las esculturas y los frescos de la cella. Uno puede imaginar el aroma del incienso quemado, mezclado con el frescor de la brisa vespertina que sopla desde los jardines cercanos, como si los rituales del pasado todavía flotaran sobre el espacio sagrado. Al fondo, los porticados del Macellum proyectan sus sombras sobre los mosaicos del suelo, donde se adivinan las escenas de peces, frutas y motivos geométricos, que brillan suavemente con el reflejo del ocaso.

Pompeya (Italia) |
Caminando lentamente por el Foro, se escucha el eco de pasos sobre las piedras antiguas, que parecen susurrar las voces de los ciudadanos que debatieron, compraron y se encontraron allí siglos atrás. Cerca de las fuentes y los impluvia, el agua parece aún fluir, goteando entre canales imaginarios, y un reflejo anaranjado y rosa del cielo se dibuja en los charcos. Una pareja podría detenerse junto a la Mensa Ponderaria o frente a la fuente del Macellum, contemplando cómo los mosaicos brillan con la luz del crepúsculo y sintiendo la presencia silenciosa de la historia que late bajo sus pies.
Las primeras estrellas comienzan a aparecer sobre Pompeya, parpadeando como faroles en un cielo que lentamente se oscurece. La ciudad, suspendida entre el pasado y el presente, parece susurrar secretos de amor, poder y belleza, recordando que la vida cotidiana, los dioses y los héroes mitológicos coexistían en un mismo espacio. El Foro se convierte así en un escenario romántico y poético, donde cada piedra, cada columna y cada fresco conservado tiene algo que contar, y donde el tiempo parece detenerse para quienes se dejan llevar por la magia del anochecer.

Anochece en Pompeya (Italia) |
El frio y las sombras se apoderan de Pompeya, es el momento de abandonarla por la calle de la abundancia hasta que llegamos al Anfiteatro romano desde donde se vislumbra la puerta de salida. Estamos exhaustos físicamente porque caminar entre piedras es duro, solamente nos queda caminar hasta el área de autocaravanas con la esperanza de cicatrizar las heridas en una noche. Día 29 de noviembre (sábado) Ruta: Pompeya-Santa María de Capua-Tivoli.

Relieve romano Santa Maria Capua (Italia) |
El día comienza en el área Sosta Camper privada de Pompeya precio 25 euros, enseguida se empieza a llenar de autobuses, hoy es mal día para ver el yacimiento con tantos grupos, GPS N40.747284 E14.506412 .
Nosotros salimos para nuestro siguiente destino es la ciudad de Santa María de Capua, está a unos 40 km. de Pompeya.
Tenemos como referencia el área Sosta Camper municipal de Santa María Capua, es gratuita y ofrece todos los servicios y muy cercano a los sitios históricos. GPS N41.087362 E14.248280.
Santa Maria Capua Vetere es una ciudad del sur de Italia, situada en la región de Campania, muy cerca de Caserta. Es un lugar con una enorme importancia histórica, ya que se levanta sobre el emplazamiento de la antigua Capua romana, una de las ciudades más ricas y pobladas del Imperio. Su monumento más emblemático es el Anfiteatro Campano, uno de los mayores del mundo romano, solo superado en tamaño por el Coliseo de Roma, y célebre por haber albergado una prestigiosa escuela de gladiadores de la que surgió la revuelta encabezada por Espartaco. Además de sus restos arqueológicos, la ciudad conserva iglesias, edificios medievales y una trama urbana que refleja las distintas épocas que la han marcado, combinando patrimonio histórico con la vida cotidiana de una ciudad moderna.

Museo Gladiadores Santa Maria Capua (Italia) |
Llegar hasta aquí es para visitar el Teatro Romano Campano, el Museo de los Gladiadores y el Museo Arqueológico, la entrada conjunta a los tres monumentos son 10 euros. GPS N41.084041 E14.250538.
Nada más pasar el edificio de las entradas esta El Museo de los Gladiadores GPS N41.0845039 E14.249417, está ubicado junto al Anfiteatro. Se inauguró en 2003 para preservar y exhibir los elementos decorativos sobrevivientes del segundo anfiteatro más grande de Italia, después del Coliseo.
En la primera sala recibes una visión general con inscripciones dedicadas a los emperadores Adriano y Antonino Pío y un modelo detallado de la estructura original del anfiteatro, que te ayuda a imaginar su escala y grandeza.
La segunda sala es una reconstrucción de los peldaños de la cavea (zona de asientos) y la decoración completa de uno de los _vomitoria_ (pasillos de acceso). Los relieves muestran una procesión de magistrados y electores entrando al anfiteatro, lo que recrea la atmósfera de los espectáculos.

Museo Gladiadores Santa Maria Capua (Italia) |
La tercera sala es el punto culminante es una representación mecánica de un combate de gladiadores, una exhibición interactiva que “cobra vida” y te sumerge en la intensidad y brutalidad de las luchas.
Además, el museo alberga artefactos de la Edad del Hierro, armas, armaduras y hallazgos recientes como una lápida de mármol con los nombres de más de 120 gladiadores que lucharon en la arena.
Vamos a sumergirnos en la épica de la Escuela de Gladiadores de Capua, conocida como el _Ludus Spartaci_, con un toque de dramatismo propio de una historia de luchas y libertad.
La Escuela de Gladiadores de Capua fue famosa en la antigüedad por ser el lugar donde se gestó una de las rebeliones más legendarias de la historia: la revuelta de los esclavos liderada por Espartaco y otros esclavos que fueron entrenados para convertirse en gladiadores. Imagina este lugar como una fortaleza imponente de piedra y arena, donde el choque de espadas y el rugido de la multitud se mezclaban con el sudor y la esperanza de libertad.

Museo Gladiadores Santa Maria Capua (Italia) |
Aunque no quedan ruinas identificables con certeza absoluta hoy en día (se cree que el anfiteatro de Santa Maria Capua Vetere fue el sitio del ludus), podemos visualizarla.
Estructura robusta de piedra con un patio de entrenamiento rodeado de celdas austeras donde los gladiadores dormían y se preparaban.
La Arena de entrenamiento era un espacio abierto similar a un pequeño anfiteatro, donde el polvo se levantaba con cada estocada y el eco de los gritos de combate resonaba entre las paredes.
Ambiente de tensión y hermandad entre hombres de diferentes orígenes forjaban no solo habilidades de combate, sino también una hermandad contra la adversidad y el deseo de libertad.
Espartaco, el gladiador rebelde era un tracio que fue vendido como esclavo, se entrenó aquí antes de liderar la Tercera Guerra Servil (73–71 a.C.), una revuelta que sacudió las bases de la República romana. La escuela de gladiadores se convirtió en el punto de partida de su grito de libertad.

Museo Gladiadores Santa Maria Capua (Italia) |
La imagen de los gladiadores entrenando bajo el sol abrasador, con la esperanza de escapar de su destino de muerte, evoca un romanticismo trágico: la lucha del hombre contra su destino, la búsqueda de libertad y dignidad.
Aunque la revuelta fue finalmente sofocada, el nombre de Espartaco y la Escuela de Gladiadores de Capua han quedado en la memoria colectiva como símbolos de resistencia y coraje.
Comenzamos la visita por el Anfiteatro Campano GPS N41.085161 E14.250603, es uno de los ejemplos más grandiosos y significativos de la arquitectura romana dedicada al espectáculo. Su construcción principal se sitúa entre los siglos I y II d. C., probablemente bajo los emperadores de la dinastía flavia y completada en época de Adriano, aunque el lugar ya había albergado estructuras anteriores destinadas a los juegos. Con capacidad para decenas de miles de espectadores, fue durante la Antigüedad uno de los anfiteatros más grandes del Imperio romano, solo superado en dimensiones por el Coliseo de Roma, lo que refleja la extraordinaria importancia de la antigua Capua como centro urbano y económico.

Anfiteatro Campano Santa Maria Capua (Italia) |
El edificio presenta una planta elíptica y una compleja organización arquitectónica basada en varios anillos concéntricos. La fachada exterior, hoy parcialmente conservada, estaba formada por arcadas superpuestas decoradas con semicolumnas y capiteles de orden toscano y corintio, realizadas en travertino y otros materiales nobles. En su interior, un elaborado sistema de vomitorios, corredores y escaleras permitía una rápida circulación del público y una estricta separación de las clases sociales, siguiendo las normas romanas de jerarquía y orden.
Uno de los elementos más destacados del Anfiteatro Campano son sus subterráneos, excepcionalmente bien conservados. Bajo la arena se extiende una red de pasadizos, cámaras y espacios técnicos donde se preparaban los gladiadores, se guardaban los animales y se manejaban los mecanismos que permitían la aparición repentina de personas o fieras en la arena. Estos espacios ofrecen un testimonio directo del alto nivel de ingeniería romana y del carácter espectacular y teatral de los juegos.

Anfiteatro Campano Santa Maria Capua (Italia) |
El anfiteatro está íntimamente ligado a la historia de los gladiadores, ya que Capua albergó una de las escuelas gladiatorias más importantes del Imperio. De este entorno surgió la famosa rebelión de Espartaco en el siglo I a. C., un episodio que marcó profundamente la historia romana y que refuerza el valor simbólico del monumento. Además de su función como lugar de combate, el edificio estaba ricamente decorado con relieves, esculturas y elementos arquitectónicos que exaltaban el poder imperial y el carácter ceremonial de los espectáculos.

Anfiteatro Campano Santa Maria Capua (Italia) |
La galería del Anfiteatro Campano forma parte del complejo sistema interno de pasillos y corredores que estructuran el edificio y permitían su funcionamiento durante los espectáculos. Estas galerías, construidas en opus caementicium y revestidas originalmente con materiales nobles, servían para canalizar el movimiento de miles de espectadores, garantizando un acceso rápido y ordenado a las gradas según la jerarquía social establecida en la sociedad romana.
Las galerías se disponen en varios niveles y anillos concéntricos alrededor de la arena, conectadas por escaleras y rampas que conducían a los distintos sectores del anfiteatro. A través de los llamados vomitoria, el público podía entrar y salir con gran fluidez, una muestra clara del avanzado conocimiento romano en materia de ingeniería y gestión de masas. Algunas de estas galerías conservan todavía restos de pavimentos, muros originales y huellas de las estructuras que sostenían las gradas superiores.

Galería subterránea Anfiteatro Campano Santa Maria Capua (Italia) |
Además de su función para el público, ciertas galerías estaban destinadas al uso interno del anfiteatro, comunicando los espacios de servicio con los subterráneos. Por ellas circulaban gladiadores, animales y personal técnico antes de los combates, lo que las convierte en un elemento clave para comprender la organización logística de los juegos.

Tumbas Pintadas Sannitica Santa Maria Capua (Italia) |
Muy cerca del anfiteatro y en el mismo área podemos ver las Tumbas Pintadas Sannitica GPS N41.086447 E14.251129 constituyen uno de los testimonios arqueológicos más valiosos y singulares de la Italia prerromana. Se datan entre los siglos IV y III a. C. y pertenecen a la cultura samnita, un pueblo itálico que habitó amplias zonas del centro-sur de la península antes de la definitiva conquista romana. Estas tumbas, halladas en el área de la antigua Capua, hoy Santa Maria Capua Vetere, ofrecen una visión excepcional de las creencias, la sociedad y el mundo simbólico de los samnitas.
Se trata principalmente de tumbas de cámara excavadas en la roca, cuyas paredes interiores estaban decoradas con pinturas al fresco de gran valor artístico. Las escenas representadas muestran procesiones, banquetes funerarios, guerreros armados, escenas de despedida y elementos del más allá, reflejando tanto el estatus social del difunto como las creencias relacionadas con la muerte y la vida después de ella. Los colores, aunque hoy parcialmente conservados, revelan un uso expresivo del rojo, negro, amarillo y blanco, con figuras estilizadas pero de fuerte carácter narrativo.
Estas pinturas constituyen una fuente fundamental para el conocimiento del arte samnita, ya que son uno de los pocos ejemplos conservados de pintura monumental de este pueblo. Además, los ajuares funerarios hallados en las tumbas —cerámicas, armas, objetos de bronce y ornamentos personales— complementan las escenas pintadas y ayudan a reconstruir la identidad guerrera y aristocrática de la sociedad samnita.

Museo Arqueológico de la Antigua Capua (Italia) |
Es la hora de almorzar, muy cerca vemos el restaurante HAPPY FOOD GPS N41.0823407 E14.2506579, tiene varios menús para llevar y se pueden consumir in situ en la terraza, por menos de 10 euros unas delicias napolitanas
Seguimos andando hasta el Museo Arqueológico de la Antigua Capua GPS N41.0806067 E14.2498665 . Tras un breve paseo por las calles de la ciudad, está alojado en un imponente edificio del siglo XIX en Via Rob. Su fachada histórica y el patio central, convertido en un “museo al aire libre” con fragmentos de lapidas esparcidas, hacen pensar que fácil lo tienen en Italia para crear estos museos.
El Museo Arqueológico de Capua es una de las instituciones más importantes para conocer la historia de la antigua Capua, una de las ciudades más relevantes del mundo romano. El museo alberga una rica colección de hallazgos arqueológicos que abarcan desde la época prerromana hasta la romana imperial, incluyendo esculturas, relieves, inscripciones, cerámicas, monedas y objetos funerarios. Entre sus piezas más destacadas se encuentran las estatuas de toba conocidas como las Matres Matutae, representaciones de figuras femeninas con niños que reflejan cultos vinculados a la fertilidad y la maternidad. A través de sus salas, el museo ofrece una visión completa del desarrollo urbano, religioso y social de Capua, así como de su importancia política y cultural en la antigüedad, convirtiéndose en un punto clave para comprender la historia del sur de Italia.

Museo Arqueológico de la Antigua Capua (Italia) |
El recorrido cronológico que se despliega en siete secciones. Comenzamos por las salas dedicadas a la Edad del Hierro (secciones I - III), donde las vitrinas exhibían cerámicas de influencia etrusca, griega y danubiana provenientes de las necrópolis del Nuovo Mattatoio y Fornaci. Objetos con delicados motivos decorativos.
En la sección IV donde las cerámicas resaltaban por su elegante factura, y los vasos de bucchero evidenciaban ya la influencia griega. La siguiente parada fue la época arcaica y sub - arcaica, repleta de importaciones griegas y vasos figuras negras y rojas que parecían contar historias de mitos y banquetes.
Al avanzar hacia el período samnita, las armas, joyas de oro y plata, y las tumbas de caja de toba pintadas. Finalmente, están las secciones romanas, es el corazón del museo. Aquí, mosaicos vibrantes, frescos detallados y la estatua de Mater Matuta en toba dominaban el espacio con la grandeza de los hallazgos de los santuarios de Diana Tifatina y Fondo Patturelli.

Museo Arqueológico de la Antigua Capua (Italia) |
Marchamos para ver la Basílica catedral de Santa María Capua, según su web dicen que abren a las 15:00 horas y efectivamente llega un joven con aspecto de cura, pero nos dice que el horario es a las 16:30 y que no es responsable de la web. La verdad que el mayor interés de esta iglesia es ver la colección de columnas y capiteles expoliados del anfiteatro y que sustentan las naves.
La Basílica Catedral de Santa María de Capua es uno de los edificios religiosos más importantes y representativos de la ciudad de Santa Maria Capua Vetere, heredera directa de la antigua Capua romana. Sus orígenes se remontan a los primeros siglos del cristianismo, cuando la ciudad comenzó a consolidarse como un relevante centro episcopal del sur de Italia. A lo largo del tiempo, el templo ha sufrido numerosas transformaciones debido a reconstrucciones, ampliaciones y restauraciones, especialmente tras terremotos y periodos de decadencia, lo que ha dado lugar a una arquitectura estratificada en la que conviven elementos paleocristianos, medievales, barrocos y neoclásicos. La catedral está dedicada a la Virgen María y ha sido durante siglos el corazón espiritual de la comunidad capuana, escenario de celebraciones litúrgicas, acontecimientos históricos y devociones populares profundamente arraigadas.

Basílica Catedral de Santa María de Capua (Italia) |
En su interior, la basílica presenta una organización solemne y armoniosa, con una nave amplia y capillas laterales que conservan obras de arte sacro, pinturas, esculturas y elementos decorativos de distintas épocas. Destaca especialmente la cripta, uno de los espacios más antiguos y evocadores, vinculada a la tradición cristiana primitiva y al culto de los primeros mártires locales. El conjunto catedralicio no solo posee un notable valor religioso, sino también histórico y artístico, ya que testimonia la continuidad de la fe cristiana desde la Antigüedad hasta la actualidad y refleja la importancia que Capua tuvo como centro cultural y espiritual en Campania. La basílica catedral de Santa María sigue siendo hoy un símbolo de identidad para la ciudad y un punto de referencia fundamental para comprender su pasado histórico.
Como Italia es una sorpresa podemos ver en una de las casas privadas una estela funeraria romana con las imágenes de toda una familia, imaginamos que estás cosas se hacían cuando no había un control sobre el pasado artístico, en cualquier país estaría en un museo.

Estela funeraria en Santa María de Capua (Italia) |
Decidimos continuar el viaje, pese a que el área de Capua es una verdadera joya para disfrutar durante la noche.
El siguiente punto es la ciudad de Tívoli situada en la esfera de la ciudad de Roma, dista 180 km y llegamos a las 18:00 horas.
Tenemos como referencia un parking municipal de Tívoli (Italia), admiten autocaravanas, es de pago 4 euros la jornada. Tiene servicio de vaciado. GPS N41.9589 E12.80425 . Día 30 de noviembre (domingo) Ruta: Tívoli-Villa Adriana-Tivoli

Tívoli (Italia) |
El día comienza en el parking municipal Sosta Camper de Tívoli GPS N41.9589 E12.80425 precio 4 euros jornada. La noche ha sido fresquita y húmeda con calefacción toda la noche.
Tívoli es una ciudad histórica de Italia situada en la región del Lacio, a unos treinta kilómetros al este de Roma, conocida desde la Antigüedad por su clima agradable, su entorno natural y su enorme riqueza cultural. Fue lugar de descanso de emperadores romanos y nobles renacentistas, lo que explica la presencia de monumentos tan importantes como Villa Adriana, el vasto complejo arqueológico construido por el emperador Adriano, y Villa d'Este, famosa en todo el mundo por sus jardines renacentistas y su extraordinario sistema de fuentes, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. La ciudad también alberga la Villa Gregoriana, un parque natural con cascadas, grutas y senderos que aprovechan el curso del río Aniene, además de un centro histórico medieval con calles estrechas, plazas tranquilas y miradores panorámicos.

Villa Adriana Tívoli (Italia) |
Nuestro primer destino es Villa Adriana está a 7 km. de Tívoli para visitar el Yacimiento Arqueológico del mismo nombre, precio 12 euros.
El yacimiento de Villa Adriana tiene un enorme parking con mucho sitio para autocaravanas, precio 3 euros por jornada con una advertencia que solamente se puede estacionar durante el horario de la visita al parque. Pensamos en quedarnos a pernoctar pero no es posible. GPS N41.946211 E12.77308.
La villa de Adriana fue construida por el emperador Adriano para huir de la vida apretada de Roma y como pasa con los monumentos de su tiempo han llegado a nuestros días pues de aquella manera.
Villa Adriana aparece en todas las guías de Italia, en todos los libros de historia y en los tratados de arquitectura antigua, no podemos evitar visitarla, aunque sabemos que a estas alturas del viaje con todas las piedras que hemos pisado nos exige un nuevo ejercicio en nuestras mentes sobre la arqueología.

Venus en Villa Adriana Tívoli (Italia) |
Imagínate ser un viajero romántico del siglo XIX, con el corazón palpitando al ritmo de los poetas y pintores de la época, y ahora, con los ojos del visitante actual, empieza a recorrer Villa Adriana en Tívoli.
Si nuestros ojos en estos momentos fueran de un viajero del romanticismo, Villa Adriana era un “sueño de emperadores, filósofos y poetas” donde la grandeza del Imperio Romano se desvanecía entre ruinas de mármol, agua y sombra. Inspirados por el redescubrimiento renacentista y las excavaciones que comenzaron en el siglo XIX, viajeros como los del Grand Tour veían en sus vastos jardines, estanques y pórticos una “poesía del imperio suspendida entre piedra y cielo”. La idea de un lugar donde Adriano había querido reproducir los sitios más queridos de sus viajes —el Canopo egipcio, el Liceo, la Academia— se convertía en un símbolo del anhelo romántico de fusionar lo exótico, lo sublime y lo melancólico. El viajero de entonces se deleita ante los “juegos de luces, fuentes y cascadas” del Canopo, imaginando banquetes de verano bajo la cúpula segmentada, y sentía que la villa era un “laberinto de mármol, agua y sombra” donde la historia y la imaginación se entrelazaban.

Templo de Venus en Villa Adriana Tívoli (Italia) |
Hoy en día, al llegar a Tívoli, puedes experimentar en Villa Adriana como un “laberinto de mármol, agua y sombra” que sigue siendo un sitio de contemplación y asombro. La entrada al sitio arqueológico comienza con una maqueta reconstructiva que da una idea de la inmensidad de las 120 hectáreas del complejo, ahora convertido en Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO (desde 1999).
Lo primero que visitamos es el Templo de Venus de Villa Adriana formaba parte del extenso complejo imperial mandado construir por el emperador Adriano en el siglo II d. C., en las afueras de Tívoli. Este edificio, de carácter simbólico y representativo, estaba dedicado a la diosa Venus, asociada al amor, la fertilidad y la prosperidad, y reflejaba la profunda admiración de Adriano por la cultura y la arquitectura clásicas. El templo se integraba armoniosamente en el paisaje de la villa, siguiendo la concepción romana de unir arquitectura y naturaleza, y presentaba elementos monumentales como columnas, pórticos y una cuidada orientación espacial. Aunque hoy se conserva de manera fragmentaria, sus restos permiten apreciar la sofisticación del diseño y la riqueza decorativa que caracterizaban a Villa Adriana.

Sala del Filósofo Tívoli (Italia) |
Más adelante visitamos la Sala del Filósofo es uno de los espacios más interesantes de Villa Adriana y recibe su nombre por las esculturas de filósofos y pensadores griegos que originalmente decoraban el lugar. Se trata de una estancia de planta rectangular que formaba parte de las áreas destinadas al ocio intelectual y a la contemplación, reflejando el profundo interés del emperador Adriano por la filosofía y la cultura helénica. El espacio estaba concebido como un lugar tranquilo, posiblemente utilizado para conversaciones, lectura o reflexión, y su arquitectura sobria pero elegante contribuía a crear una atmósfera de recogimiento. Aunque hoy solo se conservan restos de muros y elementos arquitectónicos, la Sala del Filósofo permite comprender cómo Villa Adriana no era solo una residencia imperial, sino también un centro cultural donde el pensamiento, el arte y la vida cotidiana se integraban de manera armónica.

Teatro Marítimo de Villa Adriana de Tívoli (Italia) |
Muy cerca tenemos El Teatro Marítimo es una de las obras más originales y sofisticadas de Villa Adriana y constituye un claro ejemplo del espíritu innovador del emperador Adriano. Construido en el siglo II d. C., este espacio presenta una planta circular perfectamente definida, en cuyo centro se sitúa una isla artificial rodeada por un canal de agua que actuaba como elemento de separación física y simbólica del resto del complejo. El acceso a la isla se realizaba mediante puentes de madera, probablemente móviles, lo que reforzaba la idea de aislamiento y privacidad.

Teatro Marítimo de Villa Adriana de Tívoli (Italia) |
En la isla central se desarrollaba una pequeña residencia autosuficiente compuesta por un pórtico circular con columnas jónicas, un jardín interior y diversas estancias destinadas a usos domésticos, como dormitorios, salas de descanso y posiblemente un pequeño estudio. Este conjunto sugiere que el Teatro Marítimo funcionaba como un retiro personal del emperador, un lugar donde Adriano podía apartarse de la vida cortesana y dedicarse a la reflexión, la lectura o el pensamiento filosófico.
Desde el punto de vista arquitectónico, el edificio destaca por su compleja ingeniería hidráulica y por el uso armonioso del agua como elemento estético y funcional. La combinación de formas curvas, espacios cerrados y abiertos, y la relación constante con el entorno natural reflejan la influencia de la arquitectura helenística y el gusto personal de Adriano por la experimentación y la simbología. Más que un teatro en sentido convencional, el Teatro Marítimo debe entenderse como una residencia privada de carácter introspectivo.

Torre de la Biblioteca de Villa Adriana de Tívoli (Italia) |
Llegamos a La Cour Bibliothèque o Patio de la Biblioteca era uno de los espacios culturales más significativos de Villa Adriana y estaba vinculado a las actividades intelectuales promovidas por el emperador Adriano. Este patio servía como núcleo de un conjunto arquitectónico que incluía salas destinadas a bibliotecas, probablemente separadas para textos griegos y latinos, siguiendo la tradición romana. El espacio se organizaba en torno a un patio abierto, porticado, que proporcionaba luz natural y un ambiente tranquilo, adecuado para la lectura, el estudio y la conversación erudita.
La arquitectura de la Cour Bibliothèque combinaba funcionalidad y elegancia, con muros rítmicamente articulados, columnas y nichos que posiblemente albergaban estanterías o esculturas. Su diseño reflejaba la concepción de Villa Adriana como un auténtico centro cultural, más allá de una simple residencia imperial, donde el conocimiento, la filosofía y el arte ocupaban un lugar central. Aunque hoy se conserva de forma parcial, este espacio permite comprender la importancia que Adriano concedía al saber y a la herencia intelectual grecorromana dentro de su proyecto arquitectónico y simbólico.

Hospitalia de Villa Adriana de Tívoli (Italia) |
Seguimos por el complejo llamado Hospitalia de Villa Adriana eran un conjunto de edificios destinados al alojamiento de huéspedes, funcionarios y miembros del séquito imperial que visitaban o residían temporalmente en el complejo. Se trataba de una zona funcional pero cuidadosamente planificada, organizada en torno a corredores largos y rectilíneos a los que se abrían pequeñas habitaciones repetidas de forma regular, lo que sugiere un uso colectivo y práctico. Cada estancia contaba con lo esencial para la vida cotidiana, proporcionando comodidad sin el lujo reservado a los espacios privados del emperador.
Desde el punto de vista arquitectónico, los Hospitalia destacan por su racionalidad y su clara jerarquización del espacio, reflejando la eficiente organización de una residencia imperial de enormes dimensiones. Su disposición permitía controlar el acceso y la circulación de personas dentro de la villa, separando las áreas de servicio y alojamiento de las zonas representativas y de retiro personal. Aunque hoy se conservan principalmente los restos de muros y estructuras básicas, los Hospitalia permiten comprender la complejidad logística de Villa Adriana y su funcionamiento como una verdadera ciudad en miniatura al servicio del emperador y su corte.

Mosaico de Hospitalia de Villa Adriana de Tívoli (Italia) |
Los mosaicos de los Hospitalia de Villa Adriana constituyen uno de los ejemplos más interesantes de decoración pavimental de carácter funcional dentro del complejo imperial. A diferencia de los espacios más lujosos de la villa, donde predominaban materiales ricos y composiciones complejas, los mosaicos de los Hospitalia se caracterizan por su sobriedad y repetición geométrica, acordes con el uso práctico de estos edificios destinados al alojamiento de huéspedes y personal.
Se trata principalmente de mosaicos en blanco y negro, formados por teselas pequeñas que crean motivos geométricos sencillos, como bandas, meandros, rombos y patrones entrelazados. Esta elección no solo respondía a criterios estéticos, sino también a la durabilidad y facilidad de mantenimiento, adecuadas para zonas de tránsito frecuente. A pesar de su aparente simplicidad, estos pavimentos muestran un alto nivel técnico y una cuidada planificación, ya que los diseños se adaptaban perfectamente a la forma alargada de los corredores y a las dimensiones regulares de las habitaciones.

Habitacion con mosaico Hospitalia de Villa Adriana de Tívoli (Italia) |
Los mosaicos de los Hospitalia reflejan así la clara diferenciación funcional de los espacios dentro de Villa Adriana, pero también demuestran que incluso las áreas más utilitarias estaban integradas en un proyecto arquitectónico coherente, donde la calidad constructiva y el sentido del orden eran elementos fundamentales.

Pabellón del Templo de Villa Adriana de Tívoli (Italia) |
El Pabellón del Templo de Villa Adriana era un edificio de carácter representativo y simbólico, integrado en el programa religioso y ceremonial del complejo imperial. Se trataba de una construcción asociada a un área sagrada, probablemente vinculada al culto imperial o a divinidades del panteón romano, y concebida como un espacio de transición entre el ámbito religioso y el paisaje circundante. Su arquitectura combinaba monumentalidad y elegancia, con el uso de pórticos, columnas y una cuidada organización espacial que realzaba la experiencia visual y ritual del lugar.
El pabellón no solo cumplía una función cultual, sino también escenográfica, ya que estaba pensado para ser contemplado dentro de una composición arquitectónica más amplia, en diálogo con otros edificios y con la naturaleza. Esta integración refleja la concepción de Villa Adriana como un conjunto donde religión, poder y estética se entrelazaban. Aunque hoy se conserva de forma fragmentaria, los restos del Pabellón del Templo permiten apreciar la riqueza simbólica y la sofisticación arquitectónica del proyecto de Adriano, en el que cada edificio contribuía a reforzar la imagen del emperador como gobernante culto y devoto.

Área del Palazzo de Villa Adriana de Tívoli (Italia) |
Seguimos la visita por el Área del Palazzo en Villa Adriana se refiere al conjunto de edificios que constituían el núcleo residencial y administrativo del emperador Adriano dentro del complejo. Esta zona, conocida también como el Palazzo Imperiale, estaba organizada para integrar funciones privadas, ceremoniales y de representación, combinando estancias de gran lujo con patios, pórticos y jardines internos.
El área incluía salones para recepciones y audiencias, dormitorios, espacios de servicio y áreas de circulación, todas cuidadosamente planificadas para reflejar la jerarquía y la autoridad imperial. La arquitectura de esta zona se caracteriza por el uso de columnas, arcos y cubiertas complejas, así como por pavimentos de mármol y decoraciones escultóricas, que buscaban impresionar a los visitantes y al mismo tiempo ofrecer comodidad al emperador.
Los patios internos y los jardines conectaban visual y físicamente los distintos bloques del palacio, creando un sentido de armonía y control del espacio. Esta disposición demuestra cómo Villa Adriana no era solo una residencia de lujo, sino un proyecto arquitectónico pensado para gestionar la vida privada, el protocolo y la administración del poder imperial de manera integrada.

Sala de los Pilares Dóricos de Villa Adriana de Tívoli (Italia) |
Pasamos por la Sala de los Pilares Dóricos (Sala dei Pilastri Dorici) es un espacio arquitectónico de Villa Adriana que destaca por su sobriedad monumental y su carácter representativo. Se trata de un gran salón cubierto, delimitado por pilares de estilo dórico que no solo sostenían la estructura, sino que también aportaban un sentido de fuerza y solemnidad al ambiente. Su nombre proviene precisamente de estos pilares, que marcan ritmos regulares a lo largo de la sala y contribuyen a organizar visualmente el espacio.
Se cree que la sala cumplía funciones ceremoniales o de recepción, posiblemente ligada a la vida oficial del complejo, como audiencias, banquetes o actividades protocolares del emperador Adriano. La elección del orden dórico —el más austero y robusto de los órdenes clásicos— sugiere que Adriano quería transmitir autoridad, solidez y un vínculo con la tradición arquitectónica griega y romana.
Aunque hoy solo se conservan los restos de los pilares y muros, es posible imaginar el impacto visual que tenía la sala en su momento, con un juego de luces y sombras creado por los pilares y los vanos, reforzando la monumentalidad y el carácter ceremonial del espacio.

Piazza d'Oro de Villa Adriana de Tívoli (Italia) |
Más adelante pasamos por la llamada la Piazza d'Oro es uno de los espacios más impresionantes y simbólicos de Villa Adriana, construido por el emperador Adriano como núcleo central del área residencial y representativa del complejo. Su nombre, que significa “Plaza de Oro”, refleja tanto la importancia del lugar como el lujo y la sofisticación que Adriano quiso imprimirle. Se trata de un gran patio porticado, rodeado por columnas y pórticos, que funcionaba como eje de circulación y como espacio de encuentro para la vida oficial y privada del emperador.
La plaza estaba cuidadosamente diseñada para integrar arquitectura y paisaje, con jardines, estanques y fuentes que creaban una atmósfera de elegancia y serenidad. Los edificios que la rodeaban incluían salas de recepción, salones de descanso y espacios destinados a la contemplación artística y cultural, reflejando el gusto de Adriano por la armonía y el equilibrio entre funcionalidad y belleza. La disposición del espacio permitía organizar ceremonias, audiencias y actividades sociales, al mismo tiempo que ofrecía al emperador un lugar de retiro y contemplación dentro de la villa.

Piazza d'Oro de Villa Adriana de Tívoli (Italia) |
La Piazza d'Oro es un ejemplo claro de cómo Villa Adriana combinaba monumentalidad, estética y simbolismo, convirtiendo cada área en un reflejo del poder, la cultura y el refinamiento del emperador. Incluso en la actualidad, sus restos muestran la planificación meticulosa y la sofisticación arquitectónica que caracterizan todo el complejo.

Edificio con Peschiera de Villa Adriana de Tívoli (Italia) |
Descubrimos el Edificio con Peschiera de Villa Adriana es un ejemplo notable de la integración de arquitectura y agua dentro del complejo imperial de Adriano. Este edificio estaba diseñado alrededor de una peschiera, es decir, un estanque o piscina artificial que cumplía tanto funciones prácticas como estéticas. La presencia del agua no solo servía para el disfrute y la contemplación, sino también para crear un microclima agradable y aportar frescor a las estancias, demostrando la sofisticación técnica y el ingenio hidráulico del proyecto.
El edificio estaba compuesto por varias salas dispuestas en torno al estanque, algunas de ellas probablemente utilizadas como espacios de descanso, recepción o recreo privado del emperador. Los muros y pórticos que lo delimitaban estaban decorados con columnas, nichos y posiblemente estatuaria, creando un ambiente de armonía entre arquitectura y naturaleza. La peschiera, además, podía albergar peces ornamentales, reflejando la influencia de jardines helenísticos y la predilección de Adriano por el lujo y la contemplación artística.

Edificio con Peschiera de Villa Adriana de Tívoli (Italia) |
El Edificio con Peschiera es un claro ejemplo de cómo en Villa Adriana el agua no era solo un elemento decorativo, sino parte integral de la planificación espacial, la estética y la experiencia sensorial del complejo, reforzando la idea de la villa como un lugar de reposo, cultura y poder imperial.

Termas con Heliocamino de Villa Adriana de Tívoli (Italia) |
Más adelante pasamos por Las Termas con Heliocamino forman parte de Villa Adriana, la gran residencia imperial construida por el emperador Adriano en el siglo II d. C. cerca de Tívoli. Este conjunto termal es considerado uno de los más antiguos de la villa y debe su nombre a la presencia del heliocaminus, un espacio calefaccionado que aprovechaba de manera inteligente tanto el calor artificial como la energía del sol. Se trataba de una sala, generalmente de planta circular, orientada hacia el suroeste y dotada de amplias aberturas u óculo, que permitían la entrada directa de los rayos solares, los cuales se sumaban al sistema de calefacción por hipocausto, basado en la circulación de aire caliente bajo el suelo y dentro de las paredes. El heliocamino cumplía una función similar a la de una sudatio o sauna, destinada a la sudoración y al cuidado del cuerpo.
El complejo incluía también otros ambientes característicos de las termas romanas, como el frigidarium para los baños fríos, el tepidarium y el caldarium para los baños templados y calientes, organizados en un recorrido funcional. Las Termas con Heliocamino parecen haber tenido un uso más reservado y selecto, posiblemente vinculado a los espacios residenciales del emperador y de su círculo más cercano, a diferencia de las Grandes y Pequeñas Termas, que cumplían funciones distintas dentro de Villa Adriana.

Aula con tres exedras de Villa Adriana de Tívoli (Italia) |
Continuamos por el área denominada el Aula con tres exedras es uno de los espacios monumentales que destaca por su compleja concepción arquitectónica y su fuerte carga simbólica. Se trata de una gran sala de representación, probablemente destinada a funciones oficiales, audiencias o reuniones vinculadas a la actividad política y cultural del emperador Adriano. El aula se caracteriza por una planta articulada en torno a un espacio central, al que se abren tres exedras semicirculares, dispuestas de manera simétrica, que crean un efecto escenográfico y dinámico.
Estas exedras, además de enriquecer el espacio desde el punto de vista arquitectónico, cumplían una función funcional y simbólica, ya que podían albergar estatuas, tronos o grupos escultóricos, reforzando el carácter solemne del ambiente. El aula estaba cubierta originalmente por una compleja estructura abovedada y decorada con mármoles, estucos y pavimentos refinados, hoy en gran parte perdidos, pero que testimonian el alto nivel artístico del conjunto.
El Aula con tres exedras refleja el gusto de Adriano por la experimentación arquitectónica y por la reinterpretación de modelos helenísticos y orientales, integrados en el lenguaje de la arquitectura romana. Su diseño demuestra un dominio avanzado del espacio y de la luz.

Pequeñas Termas de Villa Adriana de Tívoli (Italia) |
Seguimos viendo las Pequeñas Termas (Piccole Terme) forman parte del complejo termal y constituyen uno de los ejemplos más refinados de arquitectura termal dentro de la residencia imperial. A diferencia de las Grandes Termas, este conjunto tenía un carácter más privado y selecto, probablemente destinado al uso del emperador, de su familia o de un círculo restringido de la corte, y no al personal de servicio.
El edificio presenta una planta compacta y bien organizada, con los ambientes típicos de las termas romanas: apodyterium o vestuario, tepidarium, caldarium y frigidarium, dispuestos según un recorrido funcional que permitía pasar gradualmente de las salas templadas a las calientes y, finalmente, a las frías. El sistema de calefacción por hipocausto está claramente documentado, con suspensurae bajo los pavimentos y conductos en las paredes para la circulación del aire caliente.
Desde el punto de vista arquitectónico, las Pequeñas Termas destacan por la calidad de sus espacios y por soluciones innovadoras, como salas cubiertas por bóvedas complejas y una cuidada gestión de la luz natural. Originalmente estaban ricamente decoradas con mármoles de colores, mosaicos y estucos, lo que subraya su función representativa además de higiénica.

Pretorio de Villa Adriana de Tívoli (Italia) |
Continuamos por el Pretorio (Praetorium), es una de las estructuras más imponentes y singulares del complejo, tanto por sus dimensiones como por su función. Se trata de un gran edificio de varios niveles, construido en una zona en pendiente, cuya arquitectura combina aspectos residenciales y de servicio. Tradicionalmente se interpreta como el alojamiento destinado a los pretorianos, es decir, a la guardia imperial encargada de la seguridad del emperador, aunque también pudo albergar personal administrativo y de servicio de alto rango.
El edificio se caracteriza por una larga fachada articulada por una serie regular de arcos superpuestos, que sostenían los pisos superiores y permitían salvar el desnivel del terreno. En el interior, los espacios estaban organizados de manera funcional, con salas, corredores y estancias distribuidas en varios niveles, conectados por escaleras. La estructura presenta un uso extensivo del hormigón romano (opus caementicium), combinado con revestimientos hoy desaparecidos, lo que evidencia una construcción sólida y pensada para un uso intensivo.
Más allá de su función práctica, el Pretorio tenía también un fuerte impacto visual dentro del paisaje de Villa Adriana, actuando como elemento escenográfico y de control del espacio. Su monumentalidad refleja la importancia de la organización y de la seguridad en la residencia imperial.

Grandes Termas de Villa Adriana de Tívoli (Italia) |
Seguimos más adelante por las Grandes Termas (Grandi Terme) de Villa Adriana, en Tívoli, constituyen el mayor complejo termal de la residencia imperial y uno de los ejemplos más monumentales de arquitectura termal dentro del conjunto. A diferencia de las Pequeñas Termas, este edificio estaba destinado principalmente al uso colectivo, probablemente por parte del personal de la corte, funcionarios y visitantes, y no al ámbito estrictamente privado del emperador.
El complejo presenta una planta amplia y articulada, organizada según el esquema clásico de las termas romanas, con una sucesión de espacios bien definidos: apodyterium, tepidarium, caldarium y frigidarium, además de grandes salas de servicio y áreas abiertas. Destacan especialmente las salas de mayores dimensiones, cubiertas por bóvedas de gran altura, que subrayan el carácter monumental del edificio. El sistema de calefacción por hipocausto está claramente documentado, con pavimentos elevados y conductos murales que permitían una distribución eficiente del calor.

Grandes Termas de Villa Adriana de Tívoli (Italia) |
Las Grandes Termas estaban originalmente ricamente decoradas con mármoles, mosaicos y estucos, hoy casi desaparecidos, pero que reflejan el alto nivel técnico y artístico alcanzado en época de Adriano. Su escala y complejidad funcional demuestran la importancia del baño público en la vida cotidiana romana y confirman el papel de Villa Adriana no solo como residencia imperial, sino también como una verdadera ciudad palaciega dotada de todas las infraestructuras necesarias.

Serapeum de Villa Adriana de Tívoli (Italia) |
Continuamos por el espacio mayor de la villa El Serapeum, es uno de los conjuntos más espectaculares y simbólicos de toda la residencia imperial. Se trata de un complejo monumental que combina arquitectura, agua y paisaje, inspirado en modelos helenísticos y orientales, en particular en los santuarios dedicados al dios egipcio Serapis, muy difundidos en el mundo grecorromano.
El Serapeum está estrechamente vinculado al Canopo, un largo estanque rectangular rodeado de columnas y estatuas, que recreaba de manera idealizada el canal que unía Alejandría con el santuario de Serapis en Canopo, en Egipto. Al fondo del estanque se abre una gran exedra semicircular, cubierta por una monumental bóveda con nichos, que constituía el núcleo del Serapeum. Este espacio tenía una fuerte carga escenográfica y simbólica, y probablemente estaba destinado a banquetes rituales, celebraciones o ceremonias de carácter religioso y dinástico.

Panorámica desde el Serapeum de Villa Adriana de Tívoli (Italia) |
La arquitectura del Serapeum destaca por el uso innovador del hormigón romano, por la complejidad de la cubierta abovedada y por la cuidada gestión de la luz y del agua, elementos fundamentales para crear una atmósfera sugestiva. El conjunto refleja el profundo interés de Adriano por las culturas orientales y por la integración de referencias religiosas y culturales diversas dentro de su residencia. El Serapeum, más que un simple edificio, funcionaba como un espacio simbólico y ceremonial, donde arquitectura, religión y poder imperial se fusionaban en una puesta en escena de gran impacto visual y cultural.

Canopo de Villa Adriana de Tívoli (Italia) |
Quizás lo más destacado es el Canopo de Villa Adriana, constituye uno de los espacios más célebres y sugestivos de toda la residencia imperial, tanto por su riqueza arquitectónica como por su profundo significado simbólico. Concebido durante el reinado del emperador Adriano en el siglo II d. C., este sector fue pensado como una evocación idealizada del canal que unía la ciudad de Alejandría con la localidad egipcia de Canopo, donde se encontraba el famoso santuario del dios Serapis. A través de esta recreación, Adriano manifestaba su fascinación por el mundo oriental y su voluntad de integrar tradiciones culturales diversas dentro de un mismo programa arquitectónico.
El núcleo del Canopo está formado por un largo estanque rectangular, dispuesto a lo largo de un eje visual cuidadosamente calculado, que refuerza la sensación de profundidad y monumentalidad. A ambos lados del estanque se alineaban columnas y una rica decoración escultórica, compuesta por copias romanas de estatuas griegas y egipcias, entre ellas cariátides, silenos y figuras vinculadas al culto dionisíaco y nilótico. El agua desempeñaba un papel fundamental, no solo como elemento decorativo, sino también como recurso escenográfico capaz de reflejar la arquitectura y las esculturas, amplificando el impacto visual del conjunto.

Canopo de Villa Adriana de Tívoli (Italia) |
En una fase posterior, el Canopo fue ampliado y monumentalizado, reforzando su conexión con el Serapeum, situado al fondo del estanque. Esta ampliación transformó el área en un complejo unitario en el que arquitectura, paisaje y simbolismo religioso se integraban de manera coherente. El Serapeum, con su gran exedra semicircular cubierta por una imponente bóveda decorada con nichos, funcionaba como punto focal del conjunto y cerraba escenográficamente el eje acuático. Es probable que este espacio se utilizara para banquetes ceremoniales, celebraciones rituales y actos vinculados al culto imperial.
El Canopo no debe entenderse únicamente como un jardín ornamental, sino como un paisaje artificial cargado de significados políticos, religiosos y culturales. En él se expresaba la idea de un imperio universal, capaz de absorber y reinterpretar tradiciones de diferentes regiones del Mediterráneo

Canopo de Villa Adriana de Tívoli (Italia) |
La decoración del Canopo es uno de los aspectos más espectaculares y cuidadosamente planeados del conjunto, reflejando tanto el gusto cosmopolita del emperador Adriano como la ambición de recrear un paisaje idealizado inspirado en el Mediterráneo oriental. El Canopo no era solo un estanque o un jardín: era un escenario monumental, concebido para impresionar y transmitir poder, cultura y sofisticación estética.
El elemento central del Canopo es un largo estanque rectangular, que recrea simbólicamente el canal de Canopo, cerca de Alejandría, con agua clara que reflejaba las estructuras circundantes y las esculturas, amplificando el efecto visual. A lo largo del estanque se alineaban columnas y pórticos que dividían el espacio y creaban perspectivas cuidadosamente estudiadas, mientras que en los flancos y al fondo se situaban nichos y exedras para albergar esculturas y grupos escultóricos.

Reflejos en el Canopo de Villa Adriana de Tívoli (Italia) |
La escultura era el elemento decorativo más destacado: se colocaban copias romanas de grandes obras griegas, como estatuas de dioses, héroes y figuras mitológicas, combinadas con motivos egipcios, como esfinges y representaciones de Serapis, que reforzaban la relación con el Serapeum situado al final del estanque. Entre las figuras más frecuentes se encuentran silenos, tritones y escenas relacionadas con Dionisio y el mundo nilótico, que aportaban un toque exótico y ritual al conjunto.
Los detalles arquitectónicos también contribuían a la decoración: columnas de mármol de distintos colores, capiteles corintios, balaustradas y revestimientos de piedra y estuco creaban un juego de luces y sombras que enriquecía visualmente el espacio. El uso del agua como espejo intensificaba la sensación de profundidad y monumentalidad, reflejando tanto las estatuas como el cielo y la arquitectura, un efecto que se complementaba con la vegetación cuidadosamente dispuesta a los lados del estanque.

Canopo de Villa Adriana de Tívoli (Italia) |
El Canopo, por tanto, combinaba escultura, arquitectura, agua y naturaleza para generar un ambiente escenográfico único. Cada elemento estaba pensado no solo por su valor estético, sino también por su capacidad de crear una narrativa simbólica: la integración de motivos griegos y egipcios.

Friso del Museo de Villa Adriana de Tívoli (Italia) |
Muy cerca del Canopo se puede visitar el Museo de Villa Adriana es la parte expositiva e interpretativa asociada al enorme sitio arqueológico de la Villa Adriana, la residencia imperial del emperador Adriano construida en el siglo II d. C. cerca de Tívoli, en Italia. Villa Adriana no es solo un conjunto de ruinas; también funciona como museo arqueológico donde se conservan y muestran objetos y materiales hallados durante las excavaciones del yacimiento.
El Museo está ubicado dentro del propio recinto de Villa Adriana y forma parte del conjunto museístico y arqueológico gestionado como museo estatal italiano. Alberga una importante colección de artefactos recuperados desde la década de 1950 en sucesivas campañas arqueológicas, incluyendo restos arquitectónicos, esculturas, fragmentos decorativos y objetos cotidianos que ilustran la vida en la villa imperial.
Entre las piezas más destacadas que se exhiben en el museo están réplicas de las cariátides del Erecteión de Atenas, que antiguamente formaban parte de la decoración del estanque del Canopo, una de las áreas más emblemáticas de Villa Adriana. Estas réplicas permiten apreciar la riqueza escultórica original del sitio, gran parte de la cual fue retirada y dispersada en diferentes colecciones en Europa y especialmente en Roma.

Cariátides del Erecteión de Villa Adriana de Tívoli (Italia) |
El museo ofrece así una perspectiva complementaria a la experiencia de recorrer las ruinas arqueológicas: mientras estas permiten imaginar la grandeza y disposición espacial de la villa imperial, el museo aporta un contexto material y artístico que ayuda a comprender cómo era realmente la decoración, la vida diaria y la función de los distintos espacios en la época romana.

Pecile de Villa Adriana de Tívoli (Italia) |
Llegamos al Pecile es uno de los elementos más singulares y reconocibles y forma parte del conjunto monumental diseñado por el emperador Adriano como parte de su residencia imperial. Su nombre deriva del término griego pekylon, que significa “estanque cercado” o “piscina”, ya que se trata de un gran estanque rectangular rodeado de un pórtico columnado, que combina funciones decorativas, recreativas y simbólicas.
El Pecile ocupa un espacio amplio y longitudinal dentro de la villa y estaba inspirado en el estanque del Pórtico del Pecile en la Acrópolis de Atenas, lo que refleja el interés de Adriano por la arquitectura griega y su tendencia a reinterpretarla en contextos romanos. El estanque estaba rodeado por columnas y galerías porticadas, que ofrecían sombra y recorridos cubiertos, y podía albergar estatuas y elementos escultóricos, aunque hoy gran parte de la decoración se ha perdido.
Además de su función estética, el Pecile cumplía un papel simbólico y recreativo. Probablemente servía como lugar de paseo, contemplación y reunión, integrando el agua como elemento central que reflejaba las columnas, las estatuas y la luz, generando un efecto escenográfico impresionante. La combinación de arquitectura, agua y escultura convertía este espacio en un pequeño escenario de la cultura grecorromana, un microcosmos que reproducía la armonía entre naturaleza y arte que caracterizaba la visión de Adriano.

Vegetación de Villa Adriana de Tívoli (Italia) |
Para salir de Villa Adriana, uno se encuentra rodeado de un paisaje donde la arquitectura y la naturaleza han dialogado en perfecta armonía. Los senderos serpentean entre cipreses altos y rectos, guardianes silenciosos de la villa, y pinos piñoneros, cuyos aromas resinosos se mezclan con la brisa que acaricia las fuentes. Entre las columnas del Pecile y los pórticos del Canopo, crecen laurel y olivos, símbolos de victoria y longevidad, mientras romeros y tomillos perfuman los rincones más escondidos, suavizando el rigor del mármol y la geometría de los estanques.
El Pecile se presenta como un espejo de calma, rodeado de setos de laurel recortados y bordes de rosales silvestres, cuyas flores rojas y blancas reflejan la luz del sol en el agua quieta. Al caminar hacia el Canopo, los sauces se inclinan sobre el estanque, sus ramas reflejadas en el agua creando un juego de sombras y movimiento que parece respirar con la villa misma. Entre las esculturas que bordean el canal, se intercalan palmas y cipreses enanos, recordatorio de los mundos lejanos que Adriano admiraba, desde Grecia hasta Egipto.

Vegetación de Villa Adriana de Tívoli (Italia) |
Los jardines de las termas y aulas están salpicados de hederas trepadoras, que abrazan los muros y columnatas, y de flores silvestres que cambian de color con las estaciones, ofreciendo un contraste delicado con la monumentalidad de la piedra. Incluso los senderos que llevan al Serapeum se ven bordeados por arbustos de mirto y lavanda, cuya fragancia acompaña cada paso, creando una atmósfera de serenidad y contemplación.
Así, mientras se recorre la villa, cada especie vegetal contribuye al poema sensorial de Adriano: los aromas, los colores, la textura de las hojas y la luz filtrada entre las ramas convierten cada paseo en un acto de deleite y reflexión. La villa se revela entonces como un microcosmos donde el arte, el agua y la vegetación se combinan, donde cada árbol, cada arbusto y cada flor participa del diseño total, ofreciendo al visitante no solo un espectáculo visual, sino un viaje entre historia, cultura y naturaleza viva.
Después de comer en la autocaravana tenemos que regresar a Tívoli para pernoctar en el mismo parking de la noche anterior, precio jornada 4 euros. GPS N41.9589 E12.80425.

Roca Pia del Paseo por Tívoli (Italia) |
El resto de la tarde la dedicamos a visitar exteriormente los monumentos de Tívoli y el Borgo Histórico que son notables pero ya no están abiertos
Cuando el sol comienza a esconderse detrás de los cerros, caminamos por Roca Pia, y la luz dorada tiñe de ámbar los muros antiguos y los senderos empedrados. La brisa suave trae consigo el perfume de los tilos y jazmines que crecen entre las piedras, mientras nuestras sombras se alargan sobre los adoquines, acompañándonos como cómplices silenciosos de nuestro paseo. Cada paso resuena con un eco antiguo, como si la historia del lugar quisiera susurrarnos secretos al oído.
Al llegar al mirador, la ciudad de Roma se extiende ante nosotros en un mar de luces titilantes. Las cúpulas, los campanarios y los tejados se recortan contra el cielo que se torna rosa, púrpura y azul profundo, reflejando la majestuosidad de la eternidad. Nos apoyamos sobre la barandilla, y el viento trae consigo la mezcla de aromas de los jardines y de la ciudad lejana: pan recién horneado, flores nocturnas, un leve toque de tierra húmeda. Roma parece dormir y despertar a la vez, un corazón luminoso palpitando bajo la noche que se acerca.

Paseo por el Borgo Histórico de Tívoli (Italia) |
Descendemos juntos hacia el borgo histórico, donde las calles estrechas y adoquinadas nos envuelven en una intimidad atemporal. Las farolas iluminan suavemente las fachadas antiguas, proyectando sombras que bailan sobre los muros, mientras los balcones con macetas de geranios y buganvillas nos sonríen silenciosos. El murmullo lejano de una fuente, el chirriar de una puerta de madera, el eco de risas distantes: todo crea una banda sonora discreta, perfecta para caminar de la mano.
Nos detenemos en un pequeño café, donde las luces cálidas contrastan con la frescura de la noche. Compartimos un vino, el cristal reflejando las estrellas que ya comienzan a aparecer sobre nosotros. Cada sorbo parece prolongar el instante, cada mirada se hace más intensa, y la sensación de estar fuera del tiempo se vuelve absoluta.

Atardecer durante el Paseo por Tívoli (Italia) |
Mientras retomamos el paseo, la ciudad se convierte en un tapiz de historia, luz y sombra, y nosotros en viajeros de un sueño compartido. La noche nos envuelve, pero también nos acerca: los murmullos de la brisa, los aromas de los jardines, la música lejana de la vida nocturna, todo parece conspirar para que este instante quede grabado en la memoria como un poema caminando al anochecer, entre Roca Pia, el mirador de Roma y las calles del borgo histórico.
Día 1 de diciembre (lunes) Ruta: Tívoli-Roma

Palazzo Galleria Doria Pamphilj en Roma (Italia) |
El día comienza en el área Sosta Camper municipal de Tívoli, precio 4 euros la jornada, GPS N41.9589 E12.80425 . Está situada muy cerca del río y las mañanas son con mucha humedad que se mete por todas las rendijas de la autocaravana.
Nuestro siguiente destino es la capital de Italia ciudad de Roma que está a unos 30 km de Tívoli por peajes. Es la segunda vez en el viaje que la visitamos aunque volver a Roma no estaba en el programa, pero es una ciudad que ofrece tanto y tiene tantas caras que parece la Ciudad Eterna.
Tenemos como referencia el área Sosta Camper privada de Roma Romae, precio por día 40 euros. Elegimos está opción más cara porque está en la línea A de Metro. GPS N41.8687 E12.5378.
Como estamos fichados con anterioridad hacemos rápidamente el cheking y salimos para nuestra primera visita.
Entre los museos más importantes que no tuvimos tiempo de ver es el Palacio donde está la Galleria Doria Pamphilj, para llegar cogemos el bus 85 y vamos de puerta a puerta.

Interior Palazzo Galleria Doria Pamphilj en Roma (Italia) |
Dicen que Galleria Doria Pamphilj es el cuarto museo en importancia de Roma por sus obras de arte y eso son palabras mayores en la ciudad más importante del arte.
Galleria Doria Pamphilj está integrada dentro del propio Palacio que aún en la actualidad es propiedad de la misma familia desde sus orígenes GPS N 41.8979822 E12.4789993, el precio es 16 euros y si quieres ver las habitaciones privadas tienes que añadir otros 6 euros, nosotros dejamos la decisión para el final.
Curiosamente a la entrada te entregan una audioguía gratuita con las voces del actual propietario en varios idiomas que te ayuda para que la visita sea más objetiva.
Qué decir de este museo, sabíamos del contenido con un buen número de obras irrepetibles del arte en todos los géneros, pero visto el interior del Palacio y expuesto como se diseñó hace varios siglos hace una visita muy especial.

Galleria Doria Pamphilj en Roma (Italia) |
En efecto, La Galleria Doria Pamphilj, situada en pleno corazón de Roma, sobre la animada Via del Corso, es una de esas joyas que sorprenden precisamente porque no siempre figuran en los primeros puestos de las listas turísticas. Se trata de la colección privada de arte más grande de la ciudad y todavía pertenece a la familia Doria Pamphilj, una de las más poderosas de la aristocracia romana desde el Renacimiento. Visitarla no es solo entrar en un museo, sino adentrarse en un palacio habitado durante siglos, donde la arquitectura, la decoración y las obras de arte forman un conjunto inseparable. Las salas se suceden una tras otra en un recorrido casi circular, con techos ricamente decorados, espejos dorados, mármoles, tapices y mobiliario original que crean una atmósfera opulenta y muy íntima al mismo tiempo, lejos de la sensación impersonal de otros grandes museos.
La colección es extraordinaria tanto por su calidad como por su diversidad, con pinturas que abarcan varios siglos y escuelas artísticas. Entre todas ellas destaca de manera especial el célebre Retrato del papa Inocencio X de Caravaggio, una obra de una intensidad psicológica impresionante, donde el poder, la desconfianza y la humanidad del pontífice parecen palpables. Junto a Caravaggio aparecen nombres fundamentales de la historia del arte como Rafael, Tiziano, Velázquez, Guido Reni o Bernini, lo que convierte la visita en un recorrido de primer nivel por la pintura italiana y europea. A diferencia de otros museos, aquí las obras no están aisladas en paredes blancas, sino integradas en salones que conservan el espíritu de la vida noble romana, lo que permite imaginar cómo el arte formaba parte del día a día de la familia.

Sala de la Galleria Doria Pamphilj en Roma (Italia) |
La Galleria Doria Pamphilj no puede entenderse plenamente sin conocer la larga y compleja historia de la familia que le da nombre, una historia íntimamente ligada al poder político, religioso y económico de Roma. El origen del palacio y de la colección se remonta a finales del siglo XV, cuando distintas ramas familiares —los Doria, los Pamphilj, los Landi y los Aldobrandini— comenzaron a unir sus linajes mediante alianzas matrimoniales estratégicas. Estas uniones no solo consolidaron una enorme fortuna, sino que también permitieron reunir una de las colecciones de arte privadas más importantes de Europa, formada con un claro objetivo: reflejar prestigio, influencia y refinamiento cultural.
El momento decisivo en la historia de la familia llegó en el siglo XVII con la elección de Giovanni Battista Pamphilj como papa Inocencio X en 1644. Su pontificado supuso un ascenso fulgurante para los Pamphilj, que aprovecharon su nueva posición para ampliar el palacio y enriquecer la colección artística. Inocencio X fue un gran mecenas y utilizó el arte como instrumento de poder y representación, encargando obras a los artistas más destacados de su tiempo. De esta etapa procede el célebre retrato que le realizó Caravaggio, una pintura que rompe con la idealización habitual de los retratos papales y muestra al pontífice con una crudeza psicológica que refleja tanto su carácter como la tensión política y moral de la Roma barroca.

Capilla de la Galleria Doria Pamphilj en Roma (Italia) |
Durante los siglos siguientes, la familia continuó ampliando y conservando el palacio y sus obras con un cuidado excepcional. A diferencia de otras colecciones aristocráticas que se dispersaron con el paso del tiempo, los Doria Pamphilj mantuvieron intacto el conjunto, respetando la disposición original de las salas y la organización de las pinturas, que aún hoy siguen el criterio del siglo XVIII. Esta fidelidad histórica convierte la galería en un documento vivo del coleccionismo noble romano, donde cada sala refleja no solo una época artística, sino también una forma de entender el arte como símbolo de estatus y memoria familiar.
Hoy en día la galería sigue siendo propiedad privada de la familia Doria Pamphilj —gestionada por los descendientes de la princesa Orietta Pogson Doria Pamphilj, Jonathan y Gesine— y exhibe más de 650 obras maestras de artistas como Caravaggio, Rafael, Tiziano, Ribera y Velázquez. La visita se desarrolla principalmente en las cuatro alas doradas y pintadas que rodean un patio interior de estilo renacentista, así como en las salas adyacentes Aldobrandini y de los “Primitivos”. Destacan espacios emblemáticos como el Salón de los Espejos, inspirado en Versalles con sus espejos venecianos dorados y la bóveda frescada por Aureliano Milani (1731 - 1734), y el Gabinete Velázquez, que alberga el célebre “Retrato del Papa Inocencio X” de Diego Velázquez (1650), pieza maestra de la colección que se enfrenta al busto del mismo papá obra de Bernini-

“Retrato del Papa Inocencio X”, Diego Velázquez Galleria Doria Pamphilj en Roma (Italia) |
El retrato papal fue creado por el maestro poco antes del Gran Jubileo de 1650. El “Retrato del Papa Inocencio X”, pintado por Diego Velázquez, es una de las obras maestras absolutas del retrato barroco y una de las imágenes más penetrantes del poder en la historia del arte. Realizado durante el segundo viaje del pintor sevillano a Italia, el cuadro muestra al papa Giovanni Battista Pamphilj en toda su complejidad humana y política, lejos de cualquier idealización complaciente. Velázquez no se limita a representar la dignidad del cargo pontificio, sino que se adentra con una lucidez implacable en la psicología del personaje, captando una mezcla de autoridad, inteligencia, desconfianza y severidad que parece atravesar al espectador.

Frente a frente Galleria Doria Pamphilj en Roma (Italia) |
El pontífice aparece sentado, envuelto en ricos tejidos rojos —símbolo del poder y de la Iglesia— tratados con una maestría técnica extraordinaria. La pincelada suelta y segura de Velázquez da vida a las distintas texturas: el terciopelo del sillón, la seda de la muceta, el encaje blanco del roquete y la delicadeza casi translúcida de la piel. Sin embargo, más allá del virtuosismo técnico, lo que domina la composición es la intensidad de la mirada. Los ojos de Inocencio X, ligeramente entrecerrados, transmiten una vigilancia constante, como si evaluara y juzgara al observador, reforzando la sensación de poder absoluto y de control político.
La obra causó un fuerte impacto en su época. Según la tradición, el propio papa, al verla terminada, exclamó la célebre frase “È troppo vero!” (“¡Es demasiado verdadero!”), una reacción que resume perfectamente la valentía artística de Velázquez. En lugar de suavizar los rasgos del pontífice, el pintor acentuó su expresión dura y su edad, subrayando el peso de la responsabilidad y la complejidad moral del poder en la Roma del siglo XVII. Esta honestidad brutal marcó un antes y un después en la historia del retrato oficial, influyendo profundamente en generaciones posteriores de artistas.

Inocencio X Gian Lorenzo Bernini Galleria Doria Pamphilj en Roma (Italia) |
Enfrente, La escultura del papa Inocencio X realizada por Gian Lorenzo Bernini constituye uno de los ejemplos más reveladores del retrato escultórico barroco y del complejo vínculo entre arte y poder en la Roma del siglo XVII. Aunque menos conocida que el célebre retrato pictórico de Velázquez, esta obra ofrece una visión igualmente intensa —aunque distinta— del pontífice Giovanni Battista Pamphilj, y permite comprender mejor la relación, a veces tensa, entre el papa y el gran escultor romano.

Inocencio X Galleria Doria Pamphilj en Roma (Italia) |
Bernini, que había sido el artista predilecto del papa Urbano VIII Barberini, cayó inicialmente en desgracia con la llegada de Inocencio X al trono pontificio en 1644, debido tanto a rivalidades políticas como a la desconfianza personal del nuevo papa hacia el poder acumulado por el escultor bajo su predecesor. Sin embargo, con el paso del tiempo, Inocencio X no pudo ignorar el talento excepcional de Bernini y terminó devolviéndole el favor, encargándole diversas obras, entre ellas su retrato escultórico.
El busto del papa, realizado en mármol, muestra a Inocencio X con una presencia solemne y contenida, acorde con la imagen de autoridad que deseaba proyectar. A diferencia de la crudeza psicológica del retrato de Velázquez, Bernini opta por una interpretación más controlada y oficial, aunque sin renunciar a un notable realismo. El rostro aparece envejecido, con rasgos firmes y una expresión grave, en la que se perciben tanto la determinación como la prudencia del pontífice. El tratamiento del mármol es magistral: los pliegues del ropaje pontificio, la textura del encaje y la transición entre superficies pulidas y rugosas demuestran la capacidad de Bernini para dotar de vida y movimiento a la piedra.
Más allá de su valor artístico, la escultura tiene un profundo significado político y simbólico. El busto no solo inmortaliza al papa, sino que actúa como una afirmación visual de su autoridad y de la continuidad del poder pontificio. Al mismo tiempo, representa la reconciliación tácita entre Bernini y el pontífice, marcando el regreso del escultor al centro de la vida artística romana. En este sentido, la obra es también un testimonio de cómo el arte barroco funcionaba como herramienta de legitimación y propaganda en la Roma papal.

“Magdalena penitente” de Caravaggio Galleria Doria Pamphilj en Roma (Italia) |
Mención especial con la sala donde se exhiben tres lienzos de Caravaggio. La “Magdalena penitente” de Caravaggio es una de las interpretaciones más humanas y revolucionarias del personaje de María Magdalena en la historia del arte. Pintada hacia 1596–1597, en los primeros años romanos del artista, la obra rompe de manera radical con la tradición idealizada y sensual con la que hasta entonces solía representarse a la santa. En lugar de mostrarla extática o glorificada, Caravaggio la presenta como una mujer real, sentada en el suelo, absorta en un momento íntimo de arrepentimiento y reflexión silenciosa.

Lágrimas de María X Galleria Doria Pamphilj en Roma (Italia) |
María Magdalena aparece vestida con ropas sencillas pero elegantes, propias de una mujer contemporánea al pintor, no de una figura bíblica lejana. Su postura es recogida, con el cuerpo inclinado y la cabeza baja, mientras las manos descansan sobre el regazo. A sus pies se encuentran algunos objetos simbólicos: joyas abandonadas, que aluden a la renuncia a la vida mundana, y un pequeño frasco de ungüento, atributo tradicional de la santa. Una lágrima que resbala por su mejilla refuerza la dimensión emocional del cuadro, subrayando un arrepentimiento sincero, contenido y profundamente humano.
La luz, elemento central en la pintura de Caravaggio, cae suavemente desde un lateral y modela el cuerpo y el rostro de la figura, creando un fuerte contraste con el fondo oscuro. Este claroscuro no busca el dramatismo teatral de sus obras posteriores, sino una atmósfera de recogimiento y silencio, que invita al espectador a compartir el momento interior de la santa. La escena carece de cualquier referencia celestial: no hay ángeles, ni símbolos divinos evidentes, lo que acentúa la idea de una espiritualidad basada en la experiencia humana y en la transformación interior. Descanso en la huida a Egipto. Pintado entre 1594 - 1596, muestra el momento de reposo de la Sagrada Familia durante su huida, con un ángel tocando música para el Niño Jesús.

“Joven San Juan Bautista” de Caravaggio Galleria Doria Pamphilj en Roma (Italia) |
Otra de las pinturas famosas El “Joven San Juan Bautista” pintado por Caravaggio en 1602 es una de las obras más ambiguas y sugerentes de toda su producción, y un ejemplo claro de cómo el artista revolucionó la iconografía religiosa tradicional. En lugar de representar al santo como un profeta austero y severo, Caravaggio lo muestra como un muchacho joven, casi adolescente, de apariencia frágil y humana, situado en un espacio oscuro y desnudo que elimina cualquier referencia paisajística o narrativa clara.

Detalle San Juan Galleria Doria Pamphilj en Roma (Italia) |
La figura aparece sentada, semidesnuda, envuelta apenas por un manto oscuro que deja gran parte del cuerpo al descubierto. La postura es relajada, incluso introspectiva, y el rostro del joven no transmite exaltación espiritual, sino una mezcla de melancolía, cansancio y silencio interior. Esta representación rompe con la imagen heroica o ascética habitual de San Juan Bautista y lo acerca al mundo cotidiano, convirtiéndolo en un ser vulnerable y profundamente humano. La cruz de caña, atributo tradicional del santo, aparece de manera discreta, casi secundaria, reforzando la ambigüedad entre lo sagrado y lo profano.
La luz, dirigida de forma precisa sobre el cuerpo del joven, destaca la anatomía con un realismo casi escultórico y contrasta con el fondo oscuro, creando una tensión visual característica del claroscuro caravaggista. El tratamiento de la piel, suave y luminoso, junto con la pincelada directa y sin idealización, refuerza la sensación de presencia física inmediata. Esta elección ha generado múltiples interpretaciones, ya que la sensualidad contenida del cuerpo juvenil convive con el significado religioso del personaje, una dualidad que fue deliberada y muy provocadora para su tiempo.

“Descanso en la huida a Egipto” de Caravaggio Galleria Doria Pamphilj en Roma (Italia) |
El tercer lienzo es El “Descanso en la huida a Egipto” de Caravaggio, pintado hacia 1597, es una de las obras más poéticas y líricas de su primera etapa romana y una de las interpretaciones más originales de este episodio bíblico. La escena representa un momento de pausa durante la huida de la Sagrada Familia, pero Caravaggio transforma el relato religioso en una imagen de intimidad humana, silencio y armonía, alejándose de la grandilocuencia habitual del arte sacro de su tiempo.

Descanso en la huida a Egipto Galleria Doria Pamphilj en Roma |
La composición se organiza de manera equilibrada y serena. En primer plano, la Virgen María aparece sentada, profundamente dormida, con el Niño Jesús apoyado sobre su regazo. San José, representado como un anciano cansado pero atento, sostiene una partitura mientras un ángel joven, de una belleza casi terrenal, toca el violín. Este detalle es extraordinario: la música, invisible para el espectador, se convierte en el eje simbólico de la escena, sugiriendo consuelo, protección divina y una paz momentánea en medio del exilio y la incertidumbre.
Caravaggio demuestra aquí un dominio técnico excepcional, especialmente en el tratamiento de la luz y de las figuras. A diferencia del claroscuro dramático de sus obras posteriores, la iluminación es más suave y envolvente, modelando los cuerpos con delicadeza y creando una atmósfera nocturna cargada de intimidad. El paisaje del fondo, apenas esbozado, aporta profundidad sin distraer la atención del grupo principal, reforzando la sensación de recogimiento y suspensión del tiempo.

“Retrato doble” de Raffaello Sanzio Galleria Doria Pamphilj en Roma (Italia) |
Entre los cuadros más destacados de la galería El “Retrato doble” de Raffaello Sanzio, pintado en 1516, es una de las obras más delicadas y refinadas del maestro renacentista italiano, y un excelente ejemplo de su virtuosismo en el retrato. Realizado al óleo sobre lienzo, se conserva como testimonio del talento de Rafael para captar la personalidad y la humanidad de sus modelos.
La obra muestra a dos personajes, probablemente miembros de una familia noble, retratados con gran naturalidad y elegancia. Rafael logra transmitir la relación entre ellos no solo mediante la proximidad física, sino también a través de gestos, miradas y posturas sutiles. La composición es equilibrada: las figuras ocupan el espacio de manera armoniosa, y el fondo neutro permite centrar la atención en los rostros y detalles de la vestimenta.

“Salomé con la cabeza del Bautista”, Raffaello Sanzio Galleria Doria Pamphilj en Roma (Italia) |
La obra “Salomé con la cabeza del Bautista”, atribuida a Raffaello Sanzio y realizada en 1515, es un ejemplo notable de cómo el maestro renacentista abordó temas bíblicos con una mezcla de elegancia formal, tensión dramática y refinamiento psicológico. Pintada al óleo sobre lienzo, la obra se conserva actualmente en la Galleria Doria Pamphilj, donde forma parte de la extraordinaria colección de retratos y escenas religiosas que muestran la maestría de los grandes artistas italianos.
El cuadro representa el momento en que Salomé, hija de Herodías, sostiene la cabeza decapitada de San Juan Bautista, tras pedirla como recompensa por su danza ante el rey Herodes. Rafael, conocido por su capacidad de combinar idealización y realismo, presenta a Salomé como una joven elegante y serena, casi ajena al horror del acto que acaba de cometer, lo que crea un contraste inquietante entre belleza y violencia. La figura femenina se muestra con ropajes finamente detallados, iluminados de manera que destacan la textura de las telas y la riqueza de los colores, mientras que la cabeza del Bautista, tratada con precisión y realismo, enfatiza la gravedad del episodio.
Rafael maneja magistralmente la composición y la iluminación: la escena se centra en Salomé, con un fondo neutro que elimina distracciones y permite al espectador concentrarse en la interacción entre los elementos principales. La disposición de las figuras y la mirada de la joven crean una tensión psicológica que hace sentir la intensidad del momento, sin recurrir a gestos exagerados ni teatralidades propias del barroco posterior.

Retrato de Olimpia Maidalchini Pamphilj Galleria Doria Pamphilj en Roma (Italia) |
Una de las obras maestras de la escultura es Retrato de Olimpia Maidalchini Pamphilj, obra del escultor Alessandro Algardi, realizada en mármol blanco de Carrara
Alessandro Algardi fue uno de los principales escultores del Barroco romano. En este retrato representa a Olimpia Maidalchini Pamphilj, figura influyente y polémica de la corte papal del siglo XVII, con un notable realismo psicológico. Lejos de idealizarla, Algardi acentúa la sobriedad y la firmeza de su carácter mediante una expresión contenida, rasgos definidos y una actitud digna y autoritaria. El uso del mármol blanco de Carrara refuerza la sensación de vida y precisión técnica, y refleja la preferencia del artista por una elegancia medida frente al dramatismo más exuberante de otros escultores barrocos.

Centauro, autor desconocido Galleria Doria Pamphilj en Roma (Italia) |
Otra de las esculturas famosas es Centauro, autor desconocido, realizado en mármoles policromos.
Esta escultura representa a un centauro, criatura híbrida de la mitología clásica que combina cuerpo humano y equino. Realizada en mármoles policromos, la obra destaca por el uso decorativo del color natural de las piedras, recurso frecuente en la escultura antigua y en colecciones barrocas que buscaban evocar la Antigüedad clásica. La tensión entre lo humano y lo animal se expresa a través de la postura y el modelado del cuerpo, subrayando el carácter salvaje y ambiguo del centauro. La obra refleja el interés de la familia Pamphilj por el coleccionismo de esculturas de inspiración clásica y por el diálogo entre arte antiguo y gusto barroco.

Anunciación de Filippo Lippi Galleria Doria Pamphilj en Roma (Italia) |
Volvemos a la pintura y una de las obras maestras la Anunciación de Filippo Lippi es un claro ejemplo de la sensibilidad del Renacimiento florentino, en la que lo sagrado se presenta a través de una visión profundamente humana y serena. La escena se organiza con un equilibrio compositivo riguroso, donde las figuras del arcángel Gabriel y la Virgen María se disponen de manera armónica dentro de un espacio arquitectónico que aporta orden y profundidad. Lippi utiliza una perspectiva clara pero no rígida, integrando la escena en un entorno íntimo que acerca el episodio bíblico al espectador.
La Virgen aparece con una actitud contenida y reflexiva, alejándose de gestos grandilocuentes, mientras que el arcángel se presenta con elegancia y delicadeza. Los rostros suaves, los pliegues fluidos de los paños y la paleta cromática luminosa refuerzan la atmósfera de calma y recogimiento espiritual. Esta obra refleja el ideal renacentista de belleza equilibrada y la influencia del humanismo, donde la emoción y la espiritualidad se expresan a través de la armonía formal y la observación de la naturaleza.

Lamentación sobre Cristo muerto de Hans Memling Galleria Doria Pamphilj en Roma (Italia) |
Seguimos por la Lamentación sobre Cristo muerto con un donante de Hans Memling es una obra representativa de la pintura flamenca del siglo XV, caracterizada por su intensa carga emotiva y su minucioso realismo. La escena muestra el cuerpo sin vida de Cristo rodeado por la Virgen y las figuras que participan en el duelo, dispuestas de manera ordenada y equilibrada, lo que atenúa el dramatismo extremo y favorece una expresión contenida del dolor.
Memling presta especial atención a los detalles: los gestos delicados, las lágrimas, las texturas de los tejidos y el paisaje del fondo, que se integra de forma simbólica y narrativa. La presencia del donante, arrodillado y de menor escala, responde a una tradición devocional medieval, situando al fiel dentro de la escena sagrada y reforzando la función espiritual de la obra. El conjunto transmite una profunda sensación de recogimiento y compasión, combinando la precisión técnica flamenca con una sensibilidad serena y contemplativa.

Dos monjes en oración, de Quentin Metsys Galleria Doria Pamphilj en Roma (Italia) |
Otra de las obras importantes Dos monjes en oración, de Quentin Metsys, es una obra que refleja la transición entre la tradición flamenca tardogótica y las nuevas influencias renacentistas del norte de Europa. La escena presenta a dos monjes absortos en la plegaria, representados con gran atención al detalle y a la expresión psicológica, rasgos característicos del arte flamenco.
Metsys se interesa menos por la idealización y más por la observación directa de la realidad: los rostros envejecidos, las manos juntas y los hábitos cuidadosamente descritos transmiten una religiosidad íntima y cotidiana. El espacio reducido y la proximidad de las figuras refuerzan la sensación de recogimiento, mientras que la luz suave modela los volúmenes sin dramatismo excesivo. La obra invita a una devoción personal y silenciosa, acorde con la espiritualidad privada propia de la pintura flamenca de comienzos del siglo XVI.

La Magdalena penitente de Tiziano Galleria Doria Pamphilj en Roma (Italia) |
Otra de la obras importantes es La Magdalena penitente de Tiziano en la Galería Pamphilj muestra a María Magdalena semidesnuda, cubierta por su largo cabello, en un instante de intensa introspección y arrepentimiento. La luz cálida y dirigida modela suavemente su cuerpo, acentuando los volúmenes y la textura de la piel, característica del colorismo veneciano de Tiziano.
Su mirada hacia lo alto y el gesto de las manos sobre el pecho y el abdomen transmiten un profundo recogimiento espiritual y vulnerabilidad humana. A pesar de la desnudez, la obra enfatiza la dimensión devocional más que la sensualidad: la forma corporal se integra con la emoción interna, haciendo de la pieza un ejemplo magistral de cómo Tiziano combina realismo físico y carga psicológica. El fondo oscuro concentra la atención en la figura, reforzando la intimidad y la fuerza contemplativa de la escena.

Paisaje invernal de Pieter Brueghel el Joven Galleria Doria Pamphilj en Roma (Italia) |
Seguimos entre las obras maestras Paisaje invernal con patinadores y trampa para pájaros de Pieter Brueghel el Joven es un ejemplo típico del gusto flamenco por las escenas de género y los paisajes detallados. La pintura representa un paisaje nevado lleno de actividad cotidiana: figuras humanas patinando sobre el hielo, niños jugando y campesinos realizando tareas propias del invierno, mientras una trampa para pájaros recuerda la relación del hombre con la naturaleza y la astucia necesaria para sobrevivir.
Brueghel organiza la escena con una perspectiva profunda que guía la mirada por el paisaje y sus habitantes, combinando una composición equilibrada con un minucioso cuidado por los detalles, desde los reflejos en el hielo hasta los árboles desnudos. La obra refleja tanto la observación realista de la vida rural como un interés por la interacción entre la actividad humana y el entorno, creando un microcosmos invernal lleno de dinamismo, humor y vida cotidiana.

Retrato de un caballero Lorenzo Lotto Galleria Doria Pamphilj en Roma (Italia) |
Otra de las obras importantes es El Retrato de un caballero de treinta y siete años, es una obra representativa del interés de Lorenzo Lotto por la introspección y la psicología de sus retratados. Pintado alrededor de 1543, en la etapa final de su carrera, el retrato muestra a un hombre de mediana edad, ligeramente girado hacia la izquierda, con la mirada fija en el espectador, creando un contacto directo que refuerza la sensación de intimidad y cercanía. La iluminación suave resalta el rostro y las manos, dejando el fondo oscuro y sobrio, lo que centra la atención en la expresión y en los detalles de la vestimenta, trabajados con precisión mediante finas pinceladas que modelan la piel y la textura de los tejidos. La postura y la expresión del caballero transmiten una mezcla de seriedad, introspección y melancolía, evidenciando la preocupación de Lotto por captar no solo la apariencia física, sino también el carácter y la condición interior del sujeto. La inscripción que indica la edad del modelo, “Ann Aetatis Sue XXXVII”, sugiere la plenitud de la madurez y aporta un matiz simbólico sobre la responsabilidad y el estatus social del retratado, mientras que la sobriedad del fondo y la vestimenta refuerza su dignidad sin recurrir a ostentaciones. Aunque en el pasado se llegó a considerar un autorretrato del propio Lotto, hoy se acepta que se trata de un caballero anónimo, lo que no disminuye la importancia de la obra dentro de la producción del artista, pues refleja de manera excelente su capacidad de humanizar el retrato y dotar a sus figuras de profundidad psicológica, un rasgo distintivo que lo separa de muchos de sus contemporáneos del Renacimiento veneciano.

Iglesia San Luis de los Franceses en Roma |
Sin darnos cuenta son las tres de la tarde cuando abandonamos el museo, justo enfrente hay una pizzería Dante's Bar Caffè GPS N41.8984246 E12.4814951 que nos salva los muebles por 14 euros con bebida.
Nos dedicamos a pasear por el entorno y vemos una iglesia abierta, decidimos entrar con la esperanza de encontrar en una de sus múltiples capillas un Caravaggio, jjjaaa pues no encontramos uno, hay tres enormes.
Se trata de la iglesia San Luis de los Franceses GPS N41.8996144 E12.4721657 obra del mecenazgo de la familia Medicci, la entrada es libre y gratuita.
La Iglesia de San Luis de los Franceses (San Luigi dei Francesi) en Roma es un edificio emblemático tanto por su importancia religiosa como por su riqueza artística. Construida entre 1518 y 1589, es la iglesia nacional de Francia en Roma y está dedicada a San Luis IX, rey de Francia. Su fachada, obra del arquitecto Giacomo della Porta, combina elementos renacentistas y manieristas, mientras que en su interior destacan tres naves con capillas decoradas por importantes artistas del Renacimiento y del Barroco. La iglesia no solo sirve como lugar de culto, sino también como espacio de expresión artística que refleja la influencia cultural francesa en Roma y la transición entre estilos artísticos de los siglos XVI y XVII.

Capilla de la Iglesia San Luis de los Franceses en Roma |
Entre sus capillas más famosas se encuentra la Capilla de los Contarelli, situada a la izquierda del altar mayor. La capilla fue encargada por el cardenal Matteo Contarelli y dedicada a su patrón, San Mateo, y constituye un ejemplo sobresaliente de la pintura barroca romana gracias a la obra de Caravaggio. El conjunto pictórico comprende tres piezas principales: La Vocación de San Mateo, El Martirio de San Mateo y San Mateo y el ángel.
La Vocación de San Mateo, situada en la pared lateral derecha de la capilla, representa el momento en que Jesús llama a Mateo para que lo siga. Caravaggio utiliza un claroscuro dramático, con un haz de luz que atraviesa la escena desde la derecha, iluminando parcialmente los rostros de los personajes y destacando la mano de Cristo como elemento central de la narrativa. El contraste entre luz y sombra no solo guía la atención del espectador, sino que también simboliza la intervención divina en el mundo cotidiano, haciendo que el espectador se sienta partícipe de la escena. La representación de Mateo como un recaudador de impuestos común, vestido con ropas modernas de su tiempo, refuerza el realismo y la proximidad psicológica de la obra.

Frescos de la cúpula Iglesia San Luis de los Franceses en Roma |
En el altar, El Martirio de San Mateo muestra el momento de su muerte por decapitación. Aquí Caravaggio combina la tensión dramática con un dinamismo extraordinario: las diagonales de las lanzas y la posición de los cuerpos crean un efecto teatral que dirige la mirada hacia el mártir. La expresión del miedo, la sorpresa y la resignación de los personajes refleja un profundo conocimiento de la psicología humana, mientras que la iluminación intensa destaca los gestos y la violencia del acto, reforzando la carga emocional del espectador.
Finalmente, San Mateo y el ángel, pintado sobre el lado izquierdo del altar, representa al santo recibiendo la inspiración divina mientras escribe el Evangelio. Caravaggio presenta al ángel guiando la mano de Mateo, estableciendo un vínculo físico y simbólico entre lo divino y lo humano. La obra combina naturalismo y espiritualidad: la interacción entre los personajes es íntima, mientras que la luz se concentra en la figura del santo y el libro, enfatizando el mensaje de revelación y estudio sagrado.

Capilla de los Contarelli obra de Caravaggio Iglesia San Luis de los Franceses en Roma |
En conjunto, la Capilla de los Contarelli demuestra la maestría de Caravaggio en el uso del claroscuro, la composición dinámica y la representación psicológica de los personajes. La obra transforma la experiencia del espectador: la pintura no solo narra una historia religiosa, sino que lo involucra directamente, creando una experiencia visual y espiritual intensa. La iglesia, con su arquitectura renacentista y manierista, proporciona un marco perfecto para estas obras barrocas, integrando arte, liturgia y espacio en una experiencia unificada que ejemplifica la riqueza cultural y artística de Roma en esta época.

Basílica de San Agustín en Roma |
Seguimos andando sin rumbo fijo por la calles de Roma y vemos otra iglesia y volvemos a decir lo mismo, seguro que en sus capillas hay un Caravaggio. Entramos en la Basílica de san Agustín GPS N41.9008484 E12.4716882 y en la última capilla de la izquierda vemos arremolinados a mucha gente, efectivamente hay otro Caravaggio.
La Basílica de San Agustín (Basilica di Sant'Agostino in Campo Marzio) es uno de los templos renacentistas más importantes de Roma y combina de forma excepcional historia, arte y espiritualidad. Se sitúa en la plaza del mismo nombre, a pocos pasos de la Piazza Navona, en una zona que desde la Antigüedad fue muy activa tanto religiosa como culturalmente. La iglesia actual se construyó entre 1479 y 1483 por iniciativa del cardenal Guillaume d'Estouteville, durante el pontificado de Sixto IV, y es considerada una de las primeras iglesias plenamente renacentistas de la ciudad. Su fachada, sobria y elegante, está realizada en travertino reutilizado del Coliseo, un detalle muy característico de la Roma del Renacimiento.

Virgen de la Basílica de San Agustín en Roma |
El interior presenta una planta basilical con tres naves y capillas laterales ricamente decoradas, que reflejan el mecenazgo de importantes familias romanas. Entre sus mayores tesoros artísticos destaca la Madonna dei Pellegrini de Caravaggio, una obra revolucionaria por su realismo crudo y humano, donde la Virgen aparece representada con rasgos cotidianos y los peregrinos muestran pies sucios y desgastados, algo que causó gran impacto en su época. También conserva el fresco del Profeta Isaías de Rafael, una de sus primeras obras romanas, que anticipa la grandeza de su estilo posterior.
La Capilla Cavalletti, situada en la nave izquierda de la Basílica de San Agustín en Roma, es célebre por albergar una de las obras maestras más impactantes de Caravaggio, la Madonna dei Pellegrini o Madonna de Loreto, pintada hacia 1604-1606. La capilla pertenecía a la familia Cavalletti, que encargó la obra como imagen devocional, y su ubicación no es casual: estaba pensada para ser vista de cerca por fieles y peregrinos, casi al mismo nivel que ellos.

Frescos Basílica de San Agustín en Roma |
En esta pintura, Caravaggio rompe de manera radical con la tradición idealizada del arte sacro. La Virgen aparece de pie, apoyada en el umbral de una casa humilde, sosteniendo al Niño Jesús, sin tronos ni arquitecturas grandiosas. Frente a ella, dos peregrinos se arrodillan con gestos de profunda devoción, mostrando pies sucios y gastados, símbolo del largo camino recorrido. Este detalle, tan realista, causó escándalo en su tiempo, pero al mismo tiempo reforzaba el mensaje espiritual: la santidad se acerca a los humildes y a la fe sencilla.
La luz, característica del estilo de Caravaggio, entra de forma dramática y concentra la atención en las figuras principales, creando un fuerte contraste entre claridad y sombra que intensifica la emoción de la escena. La composición es directa, casi teatral, y elimina todo elemento superfluo para centrar al espectador en el encuentro íntimo entre lo divino y lo humano.

Madonna dei Pellegrini de Caravaggio Basílica de San Agustín en Roma |
La Capilla Cavalletti, aunque arquitectónicamente sobria, adquiere así una fuerza extraordinaria gracias a esta pintura, convirtiéndose en uno de los lugares más visitados de la basílica. La Madonna dei Pellegrini no solo es una obra clave del Barroco romano, sino también una declaración de principios del arte de Caravaggio, donde la fe se expresa a través de la verdad cruda de la vida cotidiana y la cercanía radical entre Dios y las personas.

Plaza de Navona en Roma |
Para finalizar la tarde vamos hasta la Plaza de Navona para contemplar sus tres hermosas fuentes.
La Plaza de Navona es una de las plazas más emblemáticas y monumentales de Roma, ejemplo perfecto de cómo la ciudad superpone la Roma antigua con la barroca. Su forma alargada y ovalada sigue exactamente el trazado del estadio de Domiciano, construido en el siglo I d. C. para competiciones atléticas; con el paso del tiempo, las gradas se transformaron en viviendas y el espacio central acabó convirtiéndose en una gran plaza pública.
Durante el Renacimiento y, sobre todo, en el siglo XVII, la plaza se transformó en un gran escenario urbano del Barroco romano, impulsado por la familia Pamphilj, cuyo palacio preside uno de sus lados. El elemento más espectacular es la Fuente de los Cuatro Ríos, obra maestra de Gian Lorenzo Bernini, inaugurada en 1651. En ella se representan los grandes ríos de los continentes conocidos entonces —el Nilo, el Danubio, el Ganges y el Río de la Plata— alrededor de un obelisco egipcio, creando una composición dinámica y teatral que simboliza el poder universal de la Iglesia.

Fuente de Neptuno Plaza de Navona en Roma |
A ambos extremos de la plaza se encuentran otras dos fuentes: la Fuente del Moro, también relacionada con Bernini, y la Fuente de Neptuno, que completan el equilibrio visual del conjunto. Frente a la Fuente de los Cuatro Ríos se alza la iglesia de Sant'Agnese in Agone, atribuida en gran parte a Francesco Borromini, cuya fachada ondulante dialoga visualmente con la fuente de Bernini, reflejando la famosa rivalidad entre ambos artistas.
A lo largo de su historia, la Plaza de Navona ha sido un lugar de encuentro, mercado, fiesta y celebración popular. En verano era famosa por la llamada “inundación”, cuando se cerraban los desagües de las fuentes y la plaza se cubría de agua para refrescar a la población.
las fuentes de la Plaza de Navona son el alma visual y simbólica del espacio, y juntas forman uno de los conjuntos hidráulicos más espectaculares del Barroco romano. No son solo elementos decorativos: narran poder, movimiento, mitología y dominio del agua, algo esencial en la identidad de Roma.

Fuente de los cuatro ríos Plaza de Navona en Roma |
La más famosa es la Fuente de los Cuatro Ríos (Fontana dei Quattro Fiumi), situada en el centro de la plaza y realizada por Gian Lorenzo Bernini en 1651 por encargo del papa Inocencio X Pamphilj. La fuente representa los cuatro grandes ríos de los continentes conocidos en ese momento: el Danubio (Europa), el Ganges (Asia), el Nilo (África) y el Río de la Plata (América). Cada río aparece personificado como un poderoso dios fluvial, con gestos y actitudes distintas. El Danubio toca el escudo papal, símbolo de la cercanía de Europa con Roma; el Ganges sostiene un remo, aludiendo a su navegabilidad; el Nilo tiene el rostro cubierto, reflejando el misterio de su origen aún desconocido; y el Río de la Plata parece retroceder con gesto de sorpresa, rodeado de monedas que aluden a las riquezas del Nuevo Mundo. Todo el conjunto se apoya sobre una roca artificial perforada, creando una sensación de ligereza casi imposible, coronada por un obelisco egipcio que refuerza la idea de universalidad y continuidad entre la Roma antigua y la cristiana.
En el extremo sur de la plaza se encuentra la Fuente del Moro, cuyo origen se remonta al siglo XVI, aunque fue transformada en el siglo XVII. La figura central, diseñada por Bernini, representa a un hombre de rasgos africanos luchando con un delfín, rodeado por cuatro tritones. La escena es dinámica y vigorosa, y el contraste entre el cuerpo humano y la criatura marina refuerza la sensación de energía y movimiento constante del agua. Esta fuente muestra el gusto barroco por lo teatral y lo expresivo, aunque en una escala más íntima que la fuente central.

Fuente del Moro Plaza de Navona en Roma |
En el extremo norte se sitúa la Fuente de Neptuno, la última en completarse. Aunque la pila es también del siglo XVI, las esculturas actuales datan del siglo XIX. En el centro aparece Neptuno combatiendo contra un pulpo gigante, rodeado de ninfas y criaturas marinas. A diferencia de las otras fuentes, esta no fue concebida originalmente como un gran manifiesto artístico, pero con el tiempo se integró plenamente en el conjunto, aportando equilibrio visual y reforzando el tema del dominio del agua y del mar.
En conjunto, las tres fuentes convierten la Plaza de Navona en un gran escenario barroco al aire libre, donde el agua actúa como elemento unificador. Más que simples adornos, funcionan como símbolos del poder papal, de la herencia clásica y de la capacidad de Roma para transformar la ingeniería hidráulica en arte monumental.
Estamos súper cansados después de un día tan intenso, como son siempre en Roma, regresamos a casa, afortunadamente hay una cerca una estación del Metro línea A que nos lleva hasta la estación de Arco Travertino, donde tenemos la residencia.
Día 2 de diciembre (martes) Ruta:Roma-Civitavechia

Fachada de la Galería Borghese en Roma |
El día comienza pasado por agua en el área Sosta Camper privada de Roma Romae. Es nuestro segundo día en la ciudad, aunque en esta ocasión disponemos de solamente mediodía, vamos aprovecharlo.
Una de las condiciones para volver a Roma era para visitar la Galería Borghese. Hace unos días sacamos los billetes porque es uno de los museos más exclusivos del mundo. Por fin localizados un par de entradas para la visita guiada en inglés, es la única posibilidad en estas fechas a las 9:00 horas. La otra posibilidad es acudir a las web mafiosas que ofrecen billetes a partir de 60 euros. Nosotros pagamos 28 euros, diez más por la visita guiada en inglés oficial.
Hemos madrugado un poco porque el museo está lejos tenemos que ir en metro A y luego en bus 53.
Somos de los primeros en llegar a la Galería Borghese GPS N41.914410 E12.492756 y les explicamos que preferimos hacer la visita libre apoyada en la audioguía en español porque las visitas guiadas se centran en las obras de arte principales de las salas obviando el resto y queremos hacer una visita más generalizada.

Sala de la Galería Borghese en Roma |
Qué decir de la Galería Borghese, es el tercer museo en importancia de Roma y después de ayer poder ver La Galería Doría Pamphilj estamos seguros que tenemos oportunidad de hacer comparaciones.
La galería alberga una de las colecciones de arte más importantes del mundo, con obras maestras de la pintura y la escultura barrocas y renacentistas, reunidas por la familia Borghese a lo largo de los siglos.
La Galería Borghese es uno de los museos más importantes de Roma y su historia está íntimamente ligada a una de las familias más poderosas y cultas de la ciudad: los Borghese. Su origen se remonta a comienzos del siglo XVII, cuando el cardenal Scipione Borghese, sobrino del papa Pablo V, decidió crear una villa suburbana destinada al ocio, la representación social y, sobre todo, a albergar su extraordinaria colección de arte. Scipione fue un coleccionista apasionado y ambicioso, con un gusto refinado y una enorme capacidad económica y política, lo que le permitió reunir obras maestras de la Antigüedad clásica y del arte de su tiempo.

Sala de la Galería Borghese en Roma |
La villa fue construida entre 1609 y 1613 en los jardines que hoy forman el Parque de Villa Borghese, a las afueras de la Roma de entonces. Desde el principio, el edificio fue concebido no solo como residencia, sino como un auténtico contenedor artístico, donde arquitectura, escultura, pintura y decoración se integraban en un conjunto armónico. Scipione Borghese reunió esculturas romanas antiguas, muchas procedentes de excavaciones recientes, y encargó obras a los artistas más innovadores del momento, entre ellos un joven Gian Lorenzo Bernini, que creó para la villa algunas de sus esculturas más famosas.
La colección pictórica fue igualmente excepcional. Scipione protegió y promovió a Caravaggio, de quien adquirió varias obras fundamentales, como La deposición, David con la cabeza de Goliat y El joven con cesto de frutas. También incorporó pinturas de Rafael, Tiziano, Correggio y muchos otros maestros del Renacimiento y el Barroco. No siempre sus métodos de adquisición fueron del todo ortodoxos: en algunos casos utilizó su influencia política para confiscar o forzar ventas de obras de arte, algo relativamente común en la Roma papal de la época.

Sala de la Galería Borghese en Roma |
Tras la muerte de Scipione en 1633, la villa y la colección permanecieron en manos de la familia Borghese durante siglos. Aunque algunas obras se perdieron o fueron vendidas —especialmente a principios del siglo XIX, cuando una parte importante de la colección de esculturas antiguas fue adquirida por Napoleón y hoy se conserva en el Louvre—, el núcleo principal se mantuvo intacto. A finales del siglo XIX, el Estado italiano compró la villa y su contenido, y en 1902, la familia Borghese se vio obligada a vender la villa y la colección al Estado italiano debido a problemas financieros. La galería se convirtió en un museo público en 1911 y desde entonces ha sido uno de los lugares más visitados de Roma.
Hoy, la Galería Borghese es célebre no solo por la calidad excepcional de sus obras, sino también por la forma en que se presentan: las esculturas y pinturas se exhiben en salas ricamente decoradas, pensadas para recrear el ambiente original de la villa. El museo mantiene un acceso limitado para proteger las obras y preservar la experiencia del visitante, lo que permite contemplar algunas de las mayores joyas del arte occidental en un entorno íntimo. La historia de la Galería Borghese es, en definitiva, la historia del coleccionismo aristocrático romano llevado a su máxima expresión, donde el poder, el arte y la belleza se funden en un solo espacio.
Es difícil hacer una selección de las mejores obras de arte de la galería, en esta ocasión vamos a hacerlo como ayuda a otros viajeros:

El rapto de Perséfone de Gian Lorenzo Bernini Sala de la Galería Borghese en Roma |
1.- El rapto de Perséfone (Ratto di Proserpina) es una de las esculturas más impactantes del Barroco y una obra maestra absoluta de Gian Lorenzo Bernini, realizada entre 1621 y 1622, cuando el artista tenía apenas veintitrés años. Fue encargada por el cardenal Scipione Borghese. La escultura representa el momento culminante del mito clásico en el que Plutón, dios del inframundo, secuestra a Perséfone para llevarla a su reino.

El rapto de Perséfone de Bernini de la Galería Borghese en Roma |
Bernini elige el instante de máxima tensión dramática. Plutón avanza con paso firme mientras sujeta el cuerpo de Perséfone, que se retuerce desesperadamente intentando escapar. La joven empuja el rostro de su captor con la mano, gira la cabeza y abre la boca en un grito silencioso, mientras las lágrimas parecen a punto de brotar de sus ojos. El contraste entre la fuerza implacable de Plutón y la fragilidad del cuerpo femenino intensifica el dramatismo de la escena.
Uno de los aspectos más célebres de la obra es el tratamiento del mármol, llevado a un nivel casi ilusorio. Los dedos de Plutón se hunden en la carne de Perséfone, dando la sensación de que el mármol es blando y vivo; la piel de ella es tersa y luminosa, mientras que la de él aparece más áspera y poderosa. El cabello, las telas y las expresiones faciales están trabajados con una minuciosidad extraordinaria, demostrando el virtuosismo técnico de Bernini.
La composición está pensada para ser vista desde múltiples ángulos, algo característico del Barroco. Al rodear la escultura, el espectador percibe una narración en movimiento: desde la huida desesperada de Perséfone hasta la determinación de Plutón. A los pies del dios aparece Cerbero, el perro de tres cabezas, símbolo del inframundo y refuerzo del significado mitológico de la escena.
Más allá de su perfección técnica, El rapto de Perséfone encarna los principios esenciales del Barroco: dinamismo, teatralidad, emoción intensa y participación del espectador. Bernini transforma un mito antiguo en una experiencia casi real, logrando que el mármol no solo represente un cuerpo, sino que transmita dolor, fuerza y pasión. Por ello, esta escultura es considerada no solo una de las cimas de su carrera, sino una de las grandes obras maestras de la historia del arte.

“David” de Gian Lorenzo Bernini Sala de la Galería Borghese en Roma |
2.- El “David” de Gian Lorenzo Bernini (1623–1624) es una de las esculturas más icónicas del Barroco italiano y representa un momento radicalmente distinto al David de Miguel Ángel, aunque ambos se inspiren en el mismo héroe bíblico. Encargada por el cardenal Scipione Borghese para su villa en Roma, la obra muestra a David en pleno movimiento, en el instante exacto en que lanza la piedra contra Goliat, capturando no solo la anatomía humana sino también la acción y la tensión psicológica del combate.

“David” de Bernini de la Galería Borghese en Roma |
A diferencia del David de Miguel Ángel, que transmite serenidad y contemplación, el David de Bernini es un David en acción, con el cuerpo girado sobre sí mismo y los músculos tensos, preparado para el lanzamiento. La torsión de la figura y el dinamismo de los pliegues de la piel y la musculatura reflejan la influencia de la escultura clásica, pero reinterpretada con el dramatismo barroco que caracteriza a Bernini. Su rostro expresa concentración y determinación, mientras la mano sostiene la honda lista para el disparo.
Uno de los aspectos más sorprendentes es la interacción con el espacio: Bernini diseñó la escultura para ser contemplada desde múltiples ángulos, lo que permite al espectador recorrerla y sentir que participa del movimiento de la acción. El dinamismo, la tensión y la teatralidad hacen que el mármol cobre vida, una característica fundamental del Barroco romano, donde la emoción se transmite directamente al espectador.
El David de Bernini también destaca por su realismo extremo: los detalles anatómicos, las venas tensas, los músculos en contracción y la expresión facial muestran un estudio profundo del cuerpo humano, llevando el virtuosismo escultórico a su máxima expresión. En conjunto, la obra no es solo un retrato heroico, sino una experiencia visual y emocional, un momento congelado de acción que combina historia, mito y una asombrosa maestría técnica.

“Apolo y Dafne” de Gian Lorenzo Bernini Sala de la Galería Borghese en Roma |
3.- “Apolo y Dafne” es otra obra maestra de Gian Lorenzo Bernini, realizada entre 1622 y 1625. Esta escultura es uno de los ejemplos más emblemáticos del Barroco romano, tanto por su virtuosismo técnico como por la intensidad narrativa y emocional que transmite. Fue encargada por el cardenal Scipione Borghese y representa un episodio del mito clásico contado por Ovidio en las Metamorfosis: el dios Apolo persigue a la ninfa Dafne, quien, para escapar del amor no correspondido, es transformada por su padre en un laurel.

“Apolo y Dafne” de Bernini de la Galería Borghese en Roma |
Bernini captura el instante exacto de la metamorfosis, un momento imposible de congelar en mármol antes de él. Dafne comienza a convertirse en árbol: sus dedos se alargan y se transforman en ramas, sus pies se convierten en raíces y su cuerpo se cubre de hojas que parecen brotar de la piedra. Apolo, desesperado y ansioso, la alcanza, estirando la mano hacia ella, mientras sus músculos tensos y su cuerpo en movimiento muestran la energía contenida de la persecución. La torsión de ambos cuerpos, en sentidos opuestos, genera un diálogo dinámico y teatral que obliga al espectador a rodear la escultura para captar todos sus detalles.
El nivel de detalle es asombroso: las hojas, las raíces, los pliegues de la piel, el cabello que se ondula con el movimiento, todo está trabajado con una precisión que convierte el mármol en casi carne viva. Bernini logra que la escultura transmita acción, emoción y transformación, combinando técnica, narrativa y efecto visual de manera inigualable.
“Apolo y Dafne” es considerada una de las grandes obras maestras del Barroco porque demuestra la capacidad de Bernini para dar vida al mármol, crear momentos congelados de máxima tensión emocional y fundir mito, drama y perfección técnica en un solo bloque de piedra. Es un ejemplo perfecto de cómo el Barroco busca involucrar al espectador, no solo admirando la obra, sino sintiendo la historia que cuenta.

“La dama del unicornio” de Rafael Sanzio de la Galería Borghese en Roma |
4.- La obra conocida como “La dama del unicornio” de Rafael Sanzio (Italia, 1506) es un retrato emblemático del Alto Renacimiento italiano que refleja tanto la perfección técnica como el refinamiento psicológico característico del maestro de Urbino. Aunque su título hace referencia al unicornio, un animal mítico que aparece junto a la figura femenina, el motivo simbólico se relaciona con la pureza, la castidad y la nobleza de la joven retratada, en sintonía con los ideales de la época.
El retrato muestra a una joven de perfil ligeramente girado, con la mirada serena y distante, vestida con ropas ricas y elegantes que indican su pertenencia a la nobleza romana o florentina. El unicornio, pequeño y delicadamente representado, se apoya junto a ella, reforzando el simbolismo de virtud y pureza, y al mismo tiempo añade un toque de fantasía que convierte el retrato en algo más que una simple representación física: es un mensaje moral y social.
Técnicamente, Rafael demuestra su maestría en la combinación de claridad, armonía y realismo psicológico. La luz cae suavemente sobre el rostro y las manos de la dama, resaltando la textura de la piel, la suavidad del cabello y la riqueza de los tejidos, mientras que la composición equilibrada mantiene un ritmo visual que guía la mirada del espectador hacia la interacción simbólica entre la joven y el unicornio.
El retrato de la dama del unicornio es, además, un ejemplo temprano de cómo Rafael supo integrar la representación individual con la carga simbólica, anticipando la sofisticación de sus retratos posteriores. La obra captura no solo la belleza física, sino también la dignidad, serenidad y virtud de la mujer, convirtiéndola en un icono del ideal renacentista de la nobleza femenina.

Amor sacro y amor profano – Tiziano de la Galería Borghese en Roma |
5.- Amor sacro y amor profano – Tiziano. Esta es una de las obras maestras del Renacimiento veneciano, pintada por Tiziano Vecellio hacia 1514. Es un óleo sobre lienzo que ha generado debates sobre su interpretación. La escena muestra a dos mujeres jóvenes y bellas, una vestida de forma lujosa y otra semidesnuda, junto a un hombre joven (posiblemente un amante o un espectador simbólico).
El título “Amor sacro y amor profano” se refiere a la dualidad entre el amor terrenal y el amor espiritual o virtuoso. La figura vestida representa lo espiritual o moral, mientras que la figura desnuda simboliza la atracción física y el placer terrenal. Tiziano juega con el contraste de texturas, luces y colores para enfatizar la riqueza de los vestidos, la suavidad de la piel y la interacción entre los personajes. Es una obra compleja, llena de simbolismo, y se considera uno de los ejemplos más refinados del colorido y la sensualidad veneciana.

“Baco enfermo” de Caravaggio de la Galería Borghese en Roma |
6.- “Baco enfermo” es una de las primeras obras conocidas de Caravaggio, realizada en 1593 en Roma, y se considera un posible autorretrato del joven artista. La pintura muestra a un joven, probablemente Baco, el dios romano del vino, recostado de manera casi casual, sosteniendo un racimo de uvas mientras aparece ligeramente inclinado hacia el espectador. Lo curioso es que el rostro del dios coincide con los rasgos que se reconocen en otros autorretratos de Caravaggio, lo que ha llevado a muchos historiadores a interpretar la obra como un ejercicio de autoinmortalización temprana.
La obra destaca por varias razones: primero, por el realismo crudo y naturalista, que se aleja de la idealización clásica de los dioses. El joven Baco no aparece como un dios perfecto, sino como alguien ligeramente pálido, con signos de fragilidad, incluso “enfermo”, de ahí el título. Los racimos de uvas, los detalles de la piel y la textura de la copa de vino están representados con un detalle casi científico, anticipando la técnica que caracterizará toda la carrera de Caravaggio.
El contraste de luces y sombras es ya característico del maestro: la luz golpea directamente al rostro y a las manos, mientras que el fondo queda en penumbra, creando un efecto dramático e intimista que hace que el espectador se sienta cercano al personaje. Esta obra también refleja la fascinación temprana de Caravaggio por temas cotidianos y figuras humanas realistas, un rasgo que lo haría revolucionario frente a los estilos idealizados de sus contemporáneos.

“Muchacho con cesto de frutas” de Caravaggio de la Galería Borghese en Roma |
7.- “Muchacho con cesto de frutas” es otra de las primeras obras maestras de Caravaggio, realizada en 1593, poco después de su llegada a Roma. Es un óleo sobre lienzo que se considera un ejemplo temprano del tenebrismo y del estilo naturalista que caracterizará toda su carrera. La obra muestra a un joven sosteniendo un cesto repleto de frutas frescas, con expresión directa y serena, mientras el fondo permanece en sombra, lo que resalta la figura y los objetos con un realismo impresionante.
El cuadro destaca por varias razones: primero, por el detalle minucioso de la fruta, que parece casi tangible: uvas, manzanas, peras y hojas se representan con texturas tan precisas que transmiten frescura y peso. La piel del joven también se muestra con un realismo inusitado para la época: el rostro, las manos y los brazos reflejan la luz de manera natural, mostrando una anatomía estudiada con observación directa.
Al igual que en Baco enfermo, Caravaggio utiliza un contraste dramático de luz y sombra, donde la luz cae de manera lateral sobre la figura, dejando el fondo en penumbra, técnica que dará lugar al claroscuro barroco. Sin embargo, en este cuadro no hay dramatismo narrativo: la tensión proviene del realismo y la inmediatez de la escena, que convierte un momento cotidiano en algo monumental.
Se cree que esta obra fue también un posible autorretrato temprano o, al menos, un estudio de figura joven que refleja la mirada introspectiva de Caravaggio sobre sí mismo y su entorno. La pintura muestra ya el interés del artista por capturar la vida real, con modelos humildes o anónimos, alejándose del idealismo renacentista para abrazar la verdad cotidiana.

“Venus Victrix” de Antonio Canova de la Galería Borghese en Roma |
8.- “Venus Victrix” es una de las obras más famosas de Antonio Canova, realizada en 1808, y un ejemplo sobresaliente del Neoclasicismo italiano. La escultura representa a Paolina Bonaparte, hermana de Napoleón, en el papel de Venus, la diosa romana del amor, reclinada de manera sensual sobre un diván. La obra combina la idealización clásica con un retrato muy personal, mostrando cómo Canova moderniza la escultura inspirándose en la Antigüedad pero con un enfoque íntimo y refinado.
Paolina posa desnuda en un gesto elegante y relajado, con la cabeza ligeramente inclinada y la mirada serena, mientras la composición crea un efecto de gracia y armonía absoluta. Canova utilizó mármol blanco de Carrara para acentuar la suavidad de la piel y el contraste con el soporte del diván, logrando que la figura pareciera casi viva y luminosa. La obra es un claro ejemplo del ideal neoclásico: proporciones perfectas, líneas puras y equilibrio compositivo, pero con un toque de sensualidad muy contemporáneo, que hace que la diosa parezca al mismo tiempo divina y humana.
El título “Venus Victrix” (“Venus victoriosa”) hace referencia tanto a la belleza y el poder seductor de la diosa como al prestigio social de Paolina Bonaparte, que se muestra aquí no solo como retrato sino como alegoría de la perfección y la elegancia femenina. Canova logra fusionar realismo psicológico y idealización, creando una escultura que es a la vez intimista y monumental.

Hermafrodita durmiente de la Galería Borghese en Roma (Italia) |
9.- La Hermafrodita durmiente es una célebre escultura romana en mármol del siglo II d.C., inspirada en un original griego helenístico atribuido a Policles. Representa a Hermafrodito, figura de la mitología clásica que reúne rasgos femeninos y masculinos, recostado en un profundo sueño. La obra está concebida para engañar al espectador: vista desde atrás parece el cuerpo idealizado de una mujer dormida, pero al rodearla se descubre la anatomía masculina, revelación que forma parte esencial de su impacto estético. La figura antigua se presenta sobre un extraordinario colchón de mármol realizado por Gian Lorenzo Bernini hacia 1620, añadido por encargo del cardenal Scipione Borghese. Este soporte barroco, de un realismo sorprendente, intensifica el contraste entre la serenidad clásica del cuerpo y la teatralidad sensorial del siglo XVII, convirtiendo la obra en uno de los ejemplos más fascinantes del diálogo entre arte antiguo y barroco.

“San Jerónimo escribiendo” de Caravaggio de la Galería Borghese en Roma (Italia) |
10.- “San Jerónimo escribiendo” es una de las obras maestras de Caravaggio, pintada alrededor de 1605. Este óleo sobre lienzo muestra al santo, uno de los grandes doctores de la Iglesia, en un momento de profunda concentración mientras traduce la Biblia al latín, conocida como la Vulgata.
Caravaggio representa a San Jerónimo de manera realista y sobria: el anciano aparece inclinado sobre un escritorio, con las mangas remangadas, la piel arrugada y las manos fuertes, mientras escribe cuidadosamente. La figura está iluminada por una luz intensa y dramática que entra desde la izquierda, destacando su rostro, las manos y los objetos sobre la mesa, mientras el fondo permanece en penumbra, creando un efecto de claroscuro característico del artista. Este tratamiento de la luz no solo modela el cuerpo y los objetos, sino que también resalta la intimidad y la concentración espiritual del santo.
A diferencia de representaciones anteriores más idealizadas, Caravaggio humaniza al santo, mostrando un hombre viejo, vulnerable y trabajado por la vida, pero lleno de dignidad. La obra combina realismo, dramatismo y espiritualidad, y se considera un ejemplo clave de cómo Caravaggio transformó la pintura religiosa, acercando lo divino a lo humano y cotidiano.

“David con la cabeza de Goliat” de Caravaggio de la Galería Borghese en Roma (Italia) |
11.- “David con la cabeza de Goliat” es una de las obras más intensas y dramáticas de Caravaggio, realizada en 1610. Este óleo sobre lienzo representa el momento posterior a la derrota del gigante Goliat por el joven David, un tema bíblico recurrente, pero tratado por Caravaggio con un realismo crudo y cargado de emoción.
En la pintura, David sostiene la cabeza cortada de Goliat con una mano mientras mira al espectador o ligeramente hacia abajo, dependiendo de la versión. Lo que hace única esta obra es la intensidad psicológica y simbólica: Goliat no es solo un enemigo vencido, sino un rostro de sufrimiento y terror, que Caravaggio pintó con rasgos casi humanos, extremadamente expresivos. La luz dramática ilumina los rostros y las manos de David y de Goliat, mientras que el fondo permanece en penumbra, generando un claroscuro que enfatiza el dramatismo y la tensión de la escena.
Un detalle significativo es que muchos historiadores creen que el rostro de Goliat es un autorretrato de Caravaggio, reflejando su propio tormento y culpa, ya que en esos años el pintor vivía perseguido por problemas legales y personales. Esto convierte la obra en algo más que un relato bíblico: es también un retrato psicológico del artista, una mezcla de venganza, sufrimiento y redención.
David aparece como un joven tranquilo y sereno, casi desapasionado en su gesto, mientras la violencia de la escena se concentra en la cabeza decapitada. La obra destaca por su realismo extremo, la tensión dramática y la maestría de Caravaggio en representar emociones humanas intensas, convirtiéndola en uno de los ejemplos más potentes del Barroco temprano y de su capacidad para humanizar los relatos religiosos.

“El Entierro de Cristo” de Rafael Sanzio de la Galería Borghese en Roma (Italia) |
12.- “El Entierro de Cristo” es una de las primeras obras maestras de Rafael Sanzio, pintada alrededor de 1507. Esta pintura representa el momento solemne en que el cuerpo de Cristo es colocado en el sepulcro tras la crucifixión, un tema central de la iconografía cristiana que permite explorar tanto la composición narrativa como la expresión de emociones humanas profundas.
Rafael organiza la escena con gran equilibrio: el cuerpo de Cristo, central y horizontal, sirve como eje que articula a los personajes que lo acompañan. A ambos lados, la Virgen, San Juan, María Magdalena y otros discípulos muestran gestos de dolor contenido, creando un ritmo visual y emocional que guía la mirada del espectador hacia la figura principal. La composición es clara y ordenada, típica del Renacimiento, y refleja la influencia de Perugino y del estilo umbro, combinada con una creciente madurez pictórica de Rafael.
El color y la luz destacan por su armonía y naturalidad. Rafael utiliza tonos suaves y un modelado delicado que aporta volumen a las figuras y profundidad al espacio, evitando dramatismos excesivos. Cada personaje refleja una emoción individual, desde la tristeza silenciosa hasta la angustia contenida, mostrando la capacidad de Rafael para humanizar la escena sagrada.

“La Danae” Antonio Allegri de la Galería Borghese en Roma (Italia) |
13.- “La Danae” es una de las obras más célebres del pintor Antonio Allegri, llamado Correggio, realizada entre 1544 y 1546. Esta pintura representa un episodio de la mitología griega, en el que Danae, hija del rey Acrisio de Argos, recibe la visita de Zeus, transformado en lluvia de oro, que engendrará al héroe Perseo. La obra se conserva actualmente en la Galleria Borghese de Roma.
Correggio aborda el tema con una sensualidad elegante y poética, característica de su estilo maduro. Danae aparece reclinada sobre un lecho, con el cuerpo suavemente iluminado y la piel representada con un modelado delicado que transmite volumen y calidez. La lluvia de oro cae sobre ella en finas gotas que parecen casi líquidas, integrando la acción divina con la escena humana de manera armoniosa.
El claroscuro suave y el uso de luces difusas muestran la influencia de Leonardo y de los artistas del Renacimiento del norte de Italia, mientras que el colorido cálido y aterciopelado refleja el estilo característico de Correggio, lleno de poesía y movimiento. La composición es diagonal, generando un efecto de dinamismo que guía la mirada desde la cabeza y el torso de Danae hacia la lluvia de oro, integrando narrativa y sensualidad.
Además del contenido mitológico, la obra destaca por la fusión de erotismo y refinamiento artístico: Danae no es presentada de manera provocativa vulgar, sino como un ideal de belleza femenina, lleno de gracia y suavidad, equilibrando sensualidad y nobleza. Este enfoque influyó posteriormente en artistas como Tiziano, Rubens y el barroco italiano, consolidando a Correggio como un maestro de la sensualidad poética y la atmósfera luminosa en la pintura.

La Madonna dei Palafrenieri Caravaggio de la Galería Borghese en Roma (Italia) |
14.- La Madonna dei Palafrenieri es una obra maestra religiosa de Michelangelo Merisi da Caravaggio, pintada entre 1605 y 1606. Este gran óleo sobre lienzo (aproximadamente 292 × 211 cm) representa a la Virgen María, el Niño Jesús y Santa Ana en un momento intenso a partir del pasaje bíblico de la Immacolata Concezione (Génesis 3:15). María y el Niño están capturando bajo sus pies un serpiente que simboliza el pecado y el mal, con la presencia contemplativa de Santa Ana detrás, creando una escena cargada de tensión y significado teológico.
El cuadro fue pedido originalmente por la Archicofradía de los Palafrenieri (los “grooms papales”) para el altar de su capilla dedicada a Sant'Anna en la Basílica de San Pedro. Tras su colocación en abril de 1606, la obra fue retirada en muy poco tiempo, probablemente por el rechazo de los comitentes ante la representación poco idealizada de la Virgen —mostrando un pecho algo descubierto— y el Niño Jesús pintado sin pañales, así como la posición secundaria de Santa Ana, que desafiaba los cánones más convencionales de la iconografía sacra de la época.
Poco después de su retirada, el cuadro fue adquirido por Cardenal Scipione Borghese, pasando a formar parte de su prestigiosa colección privada. Desde entonces ha permanecido en la Galleria Borghese, donde se exhibe junto a otras importantes obras de Caravaggio.
La pintura destaca por su realismo dramático y su luz teatral, rasgos característicos del estilo de Caravaggio, que imprime una fuerte corporeidad y humanidad a sus figuras sagradas, rompiendo con las idealizaciones más tradicionales del arte renacentista y creando una obra que, aún hoy, sigue sorprendiendo por su fuerza expresiva.

“La Verdad revelada por el Tiempo” de Gian Lorenzo Bernini de la Galería Borghese en Roma (Italia) |
15.- La obra “La Verdad revelada por el Tiempo” es una de las esculturas más emblemáticas de Gian Lorenzo Bernini, realizada hacia 1646-1652. Se trata de un encargo alegórico que combina la maestría técnica de Bernini con la fuerza narrativa y simbólica característica del Barroco romano.
La escultura representa una escena alegórica: la Verdad —personificada como una joven desnuda— es revelada por el Tiempo, que aparece como un anciano con alas y una guadaña, tradicional símbolo de la fugacidad de la vida. La Verdad aparece completamente expuesta, mientras el Tiempo parece apartar velos o obstáculos, mostrando la claridad y la revelación que acompaña al paso de los años. La obra refleja la preocupación barroca por el drama, la emoción y el dinamismo, donde la interacción entre las figuras crea un relato visual intenso.
Bernini utiliza la torsión de los cuerpos, el contraste de luz y sombra y los detalles minuciosos de los músculos, cabellos y gestos para dar vida al mármol. Cada ángulo revela una nueva perspectiva de movimiento y expresión, haciendo que la escultura sea casi teatral, en perfecta consonancia con el estilo barroco. La Verdad, representada con juventud y belleza idealizada, contrasta con el anciano Tiempo, creando un diálogo entre eternidad y mortalidad, juventud y vejez.
La obra tiene también un significado moral y filosófico profundo: el paso del tiempo revela la verdad oculta, mostrando la inevitabilidad de la justicia y la transparencia frente al engaño y la ilusión. Es un ejemplo perfecto de cómo Bernini combina técnica escultórica, narrativa dramática y alegoría simbólica, logrando que el espectador no solo admire la perfección técnica, sino que también se sienta parte del relato.

“Leda y el cisne” Leonardo da Vinci de la Galería Borghese en Roma (Italia) |
16.- “Leda y el cisne” es un tema mitológico que Leonardo da Vinci abordó durante el Alto Renacimiento (finales del siglo XV–principios del XVI), aunque no se conserva ningún original definitivo de Leonardo, y lo que conocemos son copias y dibujos preparatorios basados en sus estudios. La obra representa el mito griego en el que Zeus, transformado en cisne, seduce o viola a Leda, la reina de Esparta, un episodio que engendraría a Helena de Troya y los gemelos Cástor y Pólux.
Leonardo abordó el tema con su característico interés por la anatomía, el movimiento y la psicología de los personajes. Los estudios preparatorios muestran a Leda en una postura elegante, con torsión del torso y brazos cuidadosamente estudiados, mientras interactúa con el cisne, creando una composición de líneas curvas y diagonales que anticipan el diseño dinámico de sus composiciones. La obra, aunque mitológica, no es solo un ejercicio narrativo: Leonardo explora la interacción de figuras humanas y animales, el contraposto y la relación entre peso, equilibrio y gesto.

“Aderezo de Minerva” de Lavinia Fontana de la Galería Borghese en Roma (Italia) |
17.- “Aderezo de Minerva” (Minerva Dressing, 1613) es una obra destacada de Lavinia Fontana, pintora italiana activa a finales del Renacimiento y principios del Barroco. La obra refleja el interés de Fontana por la mitología clásica, así como su habilidad para combinar narrativa, detalle y color en composiciones complejas.
En este cuadro, Minerva, la diosa romana de la sabiduría, la estrategia y las artes, aparece en el acto de vestirse, rodeada de objetos que simbolizan su poder y atributos: el casco, la lanza y el escudo. Fontana representa a la diosa con una elegancia refinada y un naturalismo propio del Renacimiento tardío, cuidando cada detalle del rostro, las manos y los pliegues del vestido. La disposición de la figura y los elementos crea una composición armoniosa y equilibrada, donde la diosa se convierte en protagonista central sin perder el contexto simbólico que la identifica.
El uso del color y la luz en la obra es notable: Fontana emplea tonos cálidos y contrastes sutiles para resaltar la textura de las telas y la suavidad de la piel, mientras que el fondo más neutro dirige la atención hacia la acción principal. Este enfoque evidencia su maestría técnica y sensibilidad pictórica, así como su capacidad para interpretar temas mitológicos de manera accesible y elegante.
“Aderezo de Minerva” también es un ejemplo de cómo Lavinia Fontana abordaba la representación femenina: incluso en un contexto mitológico, sus figuras muestran dignidad, serenidad y fuerza, evitando la exageración o la frivolidad. Esto la distingue de muchos de sus contemporáneos y la sitúa como una de las primeras grandes pintoras profesionales del mundo occidental.

“La Virgen y el Niño” de Giovanni Bellini, de la Galería Borghese en Roma (Italia) |
18.- “La Virgen y el Niño” (c. 1510) es una obra emblemática de Giovanni Bellini, pintor veneciano considerado uno de los maestros del Renacimiento italiano. Esta pintura, un óleo sobre tabla, refleja la madurez estilística de Bellini, combinando serenidad, naturalismo y belleza cromática, elementos que influyeron decisivamente en artistas posteriores como Giorgione y Tiziano.
En la obra, la Virgen María sostiene al Niño Jesús con delicadeza, creando una composición íntima y equilibrada. Ambos personajes se muestran con gestos suaves y expresivos: María inclina la cabeza hacia su hijo con ternura, mientras Jesús la mira o se inclina hacia ella, generando un vínculo emocional que transmite calma, afecto y devoción. La serenidad del rostro de la Virgen y la suavidad del modelado de las figuras reflejan la influencia de la tradición renacentista, pero con un naturalismo sutil y humano que caracteriza a Bellini.
Bellini utiliza un colorido vibrante y armonioso, con tonos cálidos y ricos que iluminan los rostros y las vestiduras, y un fondo paisajístico que aporta profundidad y perspectiva atmosférica, un recurso típico de la pintura veneciana. La luz cae de manera suave y difusa, realzando la plasticidad de las figuras y creando una atmósfera contemplativa y serena.

“Venus y dos Cupidos” Andrea del Brescianino de la Galería Borghese en Roma (Italia) |
19.- “Venus y dos Cupidos” (1520-1525) es una obra del pintor italiano Andrea del Brescianino, activo en el Renacimiento tardío. La pintura representa a Venus, la diosa romana del amor, acompañada de dos Cupidos, símbolos del deseo y la atracción amorosa. Esta obra refleja la influencia de la tradición renacentista italiana en la representación de la figura femenina idealizada y el gusto por la mitología clásica.
Venus aparece mostrando un cuerpo idealizado con proporciones armoniosas, mientras los dos Cupidos interactúan a su alrededor, creando un juego visual de miradas, gestos y movimiento que da vida a la escena. La pintura se caracteriza por la suavidad de los contornos, la delicadeza del modelado y la riqueza cromática, con tonos cálidos y luminosos que destacan la piel de Venus y los detalles de los objetos o telas que la rodean.
El tema de Venus con Cupidos permite al artista explorar tanto la sensualidad como la narrativa alegórica: Venus encarna la belleza, el amor y la armonía, mientras los Cupidos refuerzan la conexión entre lo divino y lo humano en el ámbito afectivo. La obra demuestra también el interés de Andrea del Brescianino por crear composiciones equilibradas y armoniosas, donde cada figura se integra en un ritmo visual que guía la mirada del espectador.

“Susana y los ancianos” de Peter Paul Rubens de la Galería Borghese en Roma (Italia) |
20.- “Susana y los ancianos” (1607-1608) es una obra temprana de Peter Paul Rubens, pintor flamenco clave del Barroco europeo. La pintura representa el relato bíblico del Libro de Daniel, en el que Susana, una mujer virtuosa, es acosada por dos ancianos mientras se baña, y finalmente salvada por la intervención divina de Daniel. Este tema permitió a Rubens explorar la nudez femenina, la tensión dramática y la narrativa moral.
En la obra, Susana se muestra desnuda y vulnerable, con un gesto de sorpresa y rechazo mientras los ancianos la miran y la presionan. Rubens combina realismo anatómico con dinamismo compositivo, utilizando diagonales y torsiones que crean movimiento y dramatismo.
Esta obra refleja la fusión de sensualidad y moralidad típica del Barroco flamenco: la belleza y la fragilidad de Susana generan empatía en el espectador, mientras el peligro de los ancianos refuerza la lección ética del relato. Además, muestra la influencia de los maestros italianos que Rubens estudió en su viaje a Roma, especialmente Caravaggio y los pintores venecianos, en el uso del color, la luz y la composición dramática.

San Juan Bautista Caravaggio de la Galería Borghese en Roma (Italia) |
21.-- El San Juan Bautista de Caravaggio conservado en la Galleria Borghese de Roma es una de las interpretaciones más intensas y ambiguas del santo realizadas por el pintor. La obra, fechada hacia 1609–1610, pertenece a la última etapa de la vida de Caravaggio y refleja plenamente su estilo tardío, marcado por una profunda oscuridad, un realismo crudo y una fuerte carga psicológica. San Juan aparece representado como un joven de aspecto casi adolescente, semidesnudo, envuelto en un manto rojo que emerge de un fondo sombrío. No hay paisaje ni referencias narrativas claras: el santo está aislado en la penumbra, concentrando toda la atención en su cuerpo y su expresión pensativa. La tradicional iconografía del Bautista se reduce al mínimo, apenas sugerida por la cruz de caña y la piel de animal, mientras que el carácter sensual del cuerpo y la melancolía del rostro introducen una tensión entre lo sagrado y lo humano. Esta ambigüedad, típica de Caravaggio, transforma al profeta en una figura íntima y vulnerable, más cercana a un joven real que a un santo idealizado. La pintura resume de forma magistral la revolución caravaggista: luz violenta, verdad corporal y una espiritualidad construida desde la carne y la emoción, elementos que hacen de este San Juan Bautista una de las obras más poderosas de la colección Borghese.

Madonna con Bambino de Sandro Botticelli de la Galería Borghese en Roma (Italia) |
22.- La Madonna con Bambino de Sandro Botticelli es una obra representativa de la pintura devocional florentina del Renacimiento temprano. Realizada hacia finales del siglo XV, la tabla muestra a la Virgen María sosteniendo al Niño Jesús en una composición íntima y equilibrada, pensada para la contemplación privada más que para un gran espacio litúrgico. María aparece idealizada, con un rostro sereno y melancólico, de belleza delicada y lineal, rasgo característico del estilo de Botticelli, mientras que el Niño, de anatomía suave y gestos naturales, establece un vínculo afectivo directo con la madre. La escena se desarrolla en un ambiente sobrio, a menudo con un fondo arquitectónico o paisajístico apenas sugerido, que no distrae del diálogo silencioso entre las dos figuras. La obra combina espiritualidad y gracia humana, transmitiendo una religiosidad refinada y contenida, muy distinta del dramatismo barroco posterior. En la colección Borghese, esta pintura ofrece un contraste significativo con las obras de Caravaggio allí conservadas, mostrando la evolución del arte italiano desde la armonía ideal del Renacimiento hasta el realismo intenso del siglo XVII.

Frescos de la Galería Borghese en Roma |
No podemos abandonar la galería sin hacer mención al Palacio Villa Borghese Pinciana, no es solo un contenedor de obras maestras, sino un ejemplo extraordinario de integración artística barroca, donde arquitectura, pintura y escultura forman un conjunto unitario diseñado para impresionar y envolver al espectador. Cada sala, pasillo y salón fue concebido para crear un recorrido dramático, en el que las obras dialogan entre sí y con el espacio arquitectónico, generando una experiencia total.
Los frescos del palacio son esenciales para entender esta experiencia barroca. No se trataba simplemente de decorar techos y paredes, sino de crear un relato visual continuo que acompañara las esculturas y pinturas de la colección. Los artistas encargados de los frescos, provenientes de las escuelas romana y veneciana, trabajaron para representar temas mitológicos, alegóricos y religiosos, desde escenas de Apolo y Venus hasta episodios bíblicos y santos, conectando el mundo divino y clásico con la exhibición del poder y el gusto del cardenal. Mediante el uso de perspectiva, escorzos y composición dinámica, los frescos crean la ilusión de profundidad y movimiento, de modo que el espectador percibe los techos y paredes como extensiones del espacio escénico donde las esculturas de Bernini y Canova parecen cobrar vida.

Frescos de la Galería Borghese en Roma |
El diálogo entre escultura, pintura y frescos es una característica central del palacio. Las esculturas barrocas, como Apolo y Dafne o El rapto de Proserpina, se colocan de manera que la luz y los ángulos de visión interactúan con los frescos del techo, reforzando la sensación de drama, movimiento y teatralidad. De igual manera, las pinturas de Rafael, Caravaggio, Tiziano o Correggio se integran en este contexto, con colores, luces y composiciones que dialogan con los frescos y la arquitectura, creando un efecto de armonía y continuidad narrativa.
El diseño del palacio también refleja la intención de Scipione Borghese de demostrar erudición y poder. Cada sala está organizada para resaltar un tema particular: las salas de mitología refuerzan la sofisticación intelectual, las salas religiosas muestran devoción y moralidad, y los retratos familiares o papales proyectan prestigio y autoridad. Los frescos, lejos de ser ornamentales, cumplen un papel de marco simbólico y dramático, donde la historia, la mitología y la política se entrelazan con la experiencia estética del visitante.

Frescos de la Galería Borghese en Roma |
En conjunto, el Palacio Borghese y sus frescos ejemplifican el concepto barroco de arte total, donde el espacio, la luz, la arquitectura, la pintura y la escultura se combinan para provocar asombro, emoción y participación activa del espectador. El visitante no se limita a contemplar obras aisladas, sino que recorre un escenario cuidadosamente diseñado para involucrarlo en un relato visual continuo, donde cada detalle, desde un fresco en el techo hasta la posición de una escultura, contribuye a la narrativa global de poder, belleza y virtuosismo artístico.
Cómo decía a la entrada es inevitable comparar las dos visitas de ayer y hoy, Ambas galerías son impresionantes y ofrecen una experiencia única para los amantes del arte. La Galería Borghese destaca por su impresionante colección de escultura barroca, especialmente las obras de Bernini y Canova, mientras que la Galería Doria Pamphilj se centra más en la pintura, con una variedad que incluye desde retratos de la familia y papas hasta obras religiosas y mitológicas de artistas italianos y europeos.

Frescos de la Galería Borghese en Roma |
En Borghese, la colección fue diseñada para mostrar virtuosismo y poder, con esculturas colocadas estratégicamente para ser contempladas desde múltiples ángulos, creando un efecto casi teatral. En cambio, Doria Pamphilj conserva la sensación de residencia privada, donde las obras conviven con muebles, tapices y la decoración original, ofreciendo una experiencia más íntima y cercana al visitante.
En cuanto a los temas, Borghese combina mitología, retratos y escenas religiosas, reflejando los gustos del cardenal Scipione Borghese y su interés por la narrativa dramática y el virtuosismo técnico. Doria Pamphilj, aunque también incluye obras religiosas y mitológicas, pone un énfasis especial en los retratos, especialmente los de la familia y figuras papales, lo que ofrece una dimensión histórica y genealógica única.
Una vez fuera visitamos el Jardín y el Parque Borghese El Jardín y Parque Borghese son una extensión esencial de la Galería Borghese, concebidos no solo como espacios verdes, sino como escenarios escultóricos y teatrales que complementan la villa y su colección de arte. La familia Borghese, siguiendo la tradición renacentista de integrar naturaleza y arquitectura, diseñó el parque en el siglo XVII como un jardín de recreo, paseo y contemplación, donde cada elemento servía para reforzar el prestigio del cardenal Scipione y su familia.

Jardín de la Galería Borghese en Roma |
El parque se organiza en terrazas, caminos, plazas y bosquetes, creando recorridos que alternan vistas abiertas y rincones más íntimos. Los caminos están flanqueados por estatuas, fuentes y esculturas clásicas, muchas de las cuales reflejan la misma mitología o temas alegóricos presentes en el interior de la villa. Esto genera un diálogo constante entre interior y exterior, donde la naturaleza y el arte se funden en una experiencia estética total.
Entre las fuentes más famosas destacan la Fountain of the Modesty y la Fontana dei Cavalli Marini, donde el agua se convierte en elemento dramático que acompaña la visión de las esculturas. Los jardines también cuentan con pabellones, estatuas de mármol y setos geométricos, siguiendo principios del jardín italiano renacentista, pero adaptados al gusto barroco: dinamismo, teatralidad y efecto visual sorprendente.
El parque no solo tiene una función decorativa: era un lugar de esparcimiento, paseos y exhibición social, donde los invitados podían recorrer los jardines mientras admiraban las esculturas, fuentes y perspectivas cuidadosamente calculadas. Cada vista, cada ángulo y cada eje visual estaba pensado para impresionar y deleitar, creando una continuidad entre la naturaleza, la arquitectura y el arte que anticipa el concepto de “museo al aire libre”.

Mirador de la iglesia de la Trinidad de los Monte en Roma |
Caminamos en dirección a la Plaza de España para ver la perspectiva en una tarde cualquiera. En la cima se encuentra la iglesia de la Trinidad del Monte y su especial mirador.
El mirador de la iglesia de la Trinidad de los Montes (Trinità dei Monti) GPS N41.906239 E12.483283 , situado en lo alto de la colina del Pincio, constituye uno de los espacios urbanos más representativos y simbólicos de Roma. Desde esta terraza panorámica se domina la Plaza de España y la célebre escalinata del siglo XVIII, que desciende en un amplio movimiento escenográfico hacia el corazón de la ciudad, estableciendo una conexión visual y simbólica entre la Roma aristocrática y la Roma popular. El mirador no solo ofrece una vista privilegiada del entramado urbano, sino que actúa como un verdadero balcón sobre la historia, desde el cual se reconocen los tejados del centro histórico, el trazado del llamado Tridente (vías del Babuino, del Corso y Ripetta) y, en la lejanía, la cúpula de San Pedro, que emerge como referencia espiritual y monumental.

Mirador de la iglesia de la Trinidad de los Monte en Roma |
Esta presencia francesa se percibe también en el carácter elegante y ordenado del conjunto, pensado como un punto de culminación visual del eje urbano que arranca desde la Plaza de España. El espacio del mirador, delimitado por balaustradas y escaleras laterales, refuerza la idea de un teatro al aire libre, donde la ciudad se ofrece al espectador como un escenario vivo y cambiante.
A lo largo del día, el mirador se transforma: por la mañana destaca la claridad arquitectónica y la nitidez de los volúmenes urbanos; al atardecer, la luz dorada envuelve la escena y acentúa el carácter romántico del lugar; por la noche, las luces de la ciudad convierten la vista en una imagen casi pictórica. Este continuo diálogo entre arquitectura, paisaje y experiencia humana hace del mirador de la Trinidad de los Montes no solo un punto panorámico privilegiado, sino también un espacio esencial para comprender la construcción visual y emocional de Roma.

Iglesia de la Trinidad de los Monte en Roma |
La iglesia de la Trinidad de los Montes (Trinità dei Monti) GPS N41.9060101 E12.4826327 , situada en lo alto de la colina del Pincio. Su posición dominante le confiere un carácter simbólico y escenográfico excepcional: la iglesia corona la famosa escalinata barroca y se impone como punto de referencia visual desde numerosos sectores del centro histórico, integrando arquitectura, paisaje y ciudad en una única composición monumental.
Fundada a finales del siglo XV por iniciativa del rey Carlos VIII de Francia, la iglesia y el convento anexo fueron confiados a la orden de los Mínimos, lo que explica la persistente vinculación del conjunto con la comunidad francesa en Roma. La construcción se desarrolló principalmente a comienzos del siglo XVI, dando lugar a un edificio que combina elementos del gótico tardío con rasgos del Renacimiento temprano, visibles en la sobriedad de sus volúmenes y en la claridad de su estructura. La fachada, concluida hacia mediados del siglo XVI, se distingue por su composición equilibrada y por la presencia de dos campanarios simétricos, una solución poco habitual en Roma que otorga al edificio una silueta reconocible y monumental.

Nave de la Iglesia de la Trinidad de los Monte en Roma |
El interior de la iglesia presenta una nave única con capillas laterales, decoradas entre los siglos XVI y XVII. El espacio se caracteriza por una atmósfera sobria y recogida, reforzada por una iluminación medida que dirige la atención hacia los altares y las decoraciones murales. Entre las obras más destacadas se encuentran los frescos manieristas de Daniele da Volterra, discípulo de Miguel Ángel, cuyo lenguaje artístico se manifiesta en la fuerza expresiva de las figuras y en el estudio riguroso de la anatomía. Especial relevancia tiene el fresco del Descendimiento de la Cruz, una de las obras maestras del manierismo romano, que introduce un intenso dramatismo contenido y una compleja construcción compositiva.
Las capillas laterales albergan además pinturas y decoraciones de otros artistas activos en Roma durante el Cinquecento, que reflejan la transición entre la armonía renacentista y las primeras tensiones expresivas del Barroco. El altar mayor, de concepción sobria, se integra armónicamente en el conjunto arquitectónico, reforzando el carácter meditativo del espacio. Bajo el pavimento y en algunas zonas del complejo se conservan restos arqueológicos de época romana, recordando la estratificación histórica típica de la ciudad.

Plaza de España en Roma |
Bajamos andando por la escalita hasta el nivel de la Plaza de España GPS N41.9058492 E12.4820506 , pocas veces se habla de cómo la plaza funciona como un “punto de resonancia” urbano. Si te detienes un momento en la explanada frente a la escalinata, notarás que la plaza tiene un efecto acústico sutil: la ligera pendiente y las paredes que la rodean reflejan los sonidos de pasos, conversaciones y coches de una manera que amplifica la sensación de estar en un espacio abierto pero contenido a la vez. Los músicos callejeros, por ejemplo, saben instintivamente dónde situarse: el centro de la plaza produce un eco suave, casi como un pequeño anfiteatro, que hace que sus notas se expandan sin perder claridad.
Otro detalle curioso que casi nunca se menciona: los adoquines originales, más gastados en ciertas zonas, muestran un “mapa de tránsito invisible”. Sin mirar a nadie, puedes ver por dónde la gente tiende a subir o bajar, qué escalones se usan más para sentarse, y cómo el flujo de visitantes ha ido moldeando el espacio durante siglos.

Venus en la Piazza Mignanelli en Roma |
Caminamos hasta la La Piazza Mignanelli es una pequeña y elegante plaza situada en el centro histórico de Roma, muy cerca de la Piazza di Spagna y de la famosa escalinata de Trinità dei Monti. Se encuentra en el rione Campo Marzio y es conocida principalmente por la Columna de la Inmaculada Concepción, erigida en 1857, que se alza en el centro de la plaza y representa a la Virgen sobre una alta columna de mármol. Cada 8 de diciembre el Papa acude a este lugar para rendir homenaje a la Virgen, una tradición muy sentida en la ciudad. La plaza está rodeada de palacios históricos, entre ellos edificios vinculados a la antigua Propaganda Fide, y se ubica en una zona muy elegante, con boutiques de lujo y cafés refinados. A pesar de su cercanía a uno de los puntos más turísticos de Roma, mantiene un ambiente más tranquilo y discreto, lo que la convierte en un rincón agradable y con encanto.
En la plaza se encuentra la obra escultórica de Venus di Joana Vasconcelos reinterpreta de forma contemporánea y provocadora la figura clásica de la diosa del amor y la belleza. Fiel a su lenguaje artístico, Vasconcelos combina elementos de la tradición histórica con materiales industriales y objetos cotidianos, creando una escultura de fuerte impacto visual y simbólico. En Venus, la artista cuestiona los ideales clásicos de belleza femenina y los roles impuestos a la mujer a lo largo de la historia, transformando un icono del arte occidental en una pieza cargada de ironía, fuerza y crítica social. La obra dialoga con el espectador desde la monumentalidad y el exceso, invitando a reflexionar sobre el cuerpo, el género y el poder de las imágenes en la cultura contemporánea.

Embajada Española Piazza Mignanelli en Roma |
La escultura está hecha de espejos y bronce: es como un gran espejo mágico que refleja a la gente y la plaza, convirtiendo a todos en protagonistas del juego. Es una forma sencilla y luminosa de acercar el arte a adultos y niños, transformando el espacio en un lugar lleno de belleza para compartir con la ciudad.
El monumento más importante es la Columna de la Inmaculada Concepción es un monumento religioso. Fue erigida en 1857 para celebrar la proclamación del dogma de la Inmaculada Concepción por el papa Pío IX. La columna, de mármol, se eleva sobre un alto pedestal decorado con relieves y estatuas de figuras bíblicas relacionadas con la Virgen María, como Moisés, el rey David, Isaías y Ezequiel. En lo alto se encuentra la estatua de la Virgen Inmaculada, obra del escultor Giuseppe Obici. Cada 8 de diciembre, día de la Inmaculada Concepción, el Papa acude tradicionalmente a este lugar para rendir homenaje a la Virgen, un acto muy significativo para los romanos y para la Iglesia católica. El monumento se ha convertido en un símbolo religioso y urbano de la zona, integrándose con elegancia en el entorno histórico y monumental de la ciudad.

Columna de la Inmaculada Concepción Piazza Mignanelli en Roma |
La rivalidad histórica entre Francia y España en Roma se desarrolló principalmente entre los siglos XVI y XVIII, cuando ambas potencias competían por la influencia política, religiosa y cultural en el corazón de la cristiandad: la sede del Papado. Roma no solo era un centro espiritual, sino también un escenario diplomático clave, donde el prestigio se medía a través de iglesias nacionales, palacios, embajadas y mecenazgo artístico.
España, especialmente durante el Siglo de Oro y bajo los Habsburgo, ejerció una enorme influencia en Roma gracias a su poder político y militar en Europa y a su control sobre amplios territorios italianos, como Nápoles y Sicilia. Esta presencia se reflejaba en lugares como Piazza di Spagna, que debe su nombre a la embajada española ante la Santa Sede, y en numerosas iglesias y hospitales destinados a los fieles y peregrinos españoles.
Francia, por su parte, buscó contrarrestar ese dominio reforzando su presencia simbólica y diplomática. Un ejemplo claro es la Trinità dei Monti, situada en lo alto de la escalinata frente a Piazza di Spagna, que fue financiada por la monarquía francesa y se convirtió en un emblema de la influencia gala. La escalinata misma, aunque construida en Roma, fue impulsada por intereses franceses como gesto de prestigio frente a la embajada española situada abajo.

Comercio de lujo en la Piazza Mignanelli en Roma |
La rivalidad se manifestó también en el arte y el urbanismo: ambas naciones patrocinaban artistas, organizaban ceremonias públicas, protegían a cardenales afines y competían por imponer su imagen de poder y devoción. Aunque rara vez se tradujo en enfrentamientos armados dentro de la ciudad, esta competencia simbólica dejó una huella profunda en el paisaje urbano romano y explica por qué muchas zonas del centro histórico están marcadas por una identidad “nacional” que aún hoy puede leerse en nombres, edificios y tradiciones.
Caminamos por la Via dei Condotti es una de las calles más famosas y elegantes de Roma, situada en el centro histórico y conectando directamente la Piazza di Spagna con la Via del Corso. Es conocida internacionalmente por ser una de las principales arterias del lujo de la ciudad, donde se concentran boutiques de grandes marcas de moda, joyerías históricas y cafés tradicionales. Su nombre proviene de los antiguos conductos de agua que en época romana llevaban el agua hasta las Termas de Agripa. A lo largo de la calle se conservan edificios históricos que reflejan el prestigio del barrio, y destaca especialmente el Antico Caffè Greco, fundado en 1760, uno de los cafés más antiguos de Italia, frecuentado por artistas, escritores y viajeros ilustres. Via dei Condotti combina historia, elegancia y vida urbana, y es hoy un símbolo del refinamiento y la moda en Roma.

Iglesia de la Santísima Trinidad de los Españoles en Roma |
Nos detenemos un momento para ver la Iglesia de la Santísima Trinidad de los Españoles GPS N41.9046198 E12.478055 es una hermosa iglesia barroca ubicada en la Via Condotti, en el distrito de Campo Marzio. Fue construida entre 1741 y 1746 por los trinitarios españoles, con el apoyo del rey Felipe V de España.
La Iglesia de la Santísima Trinidad de los Españoles nació en un momento clave del siglo XVI, cuando Roma era no solo el centro espiritual del catolicismo, sino también un escenario diplomático de primer orden. España, convertida en una de las grandes potencias de Europa tras la unión de las coronas y la expansión imperial, necesitaba afirmar su identidad y su influencia ante la Santa Sede. La fundación de iglesias, hospitales y cofradías “nacionales” era una forma eficaz de hacerlo, ya que combinaba devoción, asistencia social y representación política.
El complejo de la Santísima Trinidad incluía una iglesia, un hospital y dependencias anexas destinadas a acoger a españoles necesitados: peregrinos, clérigos, soldados o funcionarios que llegaban a Roma por asuntos religiosos o administrativos. Esta función asistencial tenía un fuerte valor simbólico, pues mostraba a España como una monarquía piadosa y protectora de sus súbditos, incluso fuera de sus fronteras. La Archicofradía de la Santísima Trinidad, formada por laicos y eclesiásticos, se encargaba de la administración, financiada por donaciones privadas y por el apoyo indirecto de la Corona.

Iglesia de la Santísima Trinidad de los Españoles en Roma |
En el plano artístico y arquitectónico, la iglesia respondía a los principios de la Contrarreforma, promovidos tras el Concilio de Trento: claridad espacial, sobriedad decorativa y un énfasis en la enseñanza religiosa. Aunque no buscaba la monumentalidad de otras iglesias romanas, su importancia residía más en su función y en su carga identitaria que en el lujo. La presencia de iconografía vinculada a la Trinidad y a santos de especial devoción en España reforzaba ese carácter nacional.
Dentro de la rivalidad entre Francia y España en Roma, la Santísima Trinidad de los Españoles se insertaba en una auténtica geografía de poder: cada nación ocupaba un espacio urbano, patrocinaba edificios y organizaba ceremonias públicas para afirmar su prestigio. Frente a instituciones francesas como Trinità dei Monti o San Luigi dei Francesi, este templo representaba la voluntad española de mantener una presencia sólida y visible en la ciudad del Papa. Hoy, aunque menos conocida para el gran público, la iglesia sigue siendo un testimonio elocuente de cómo religión, política y asistencia social se entrelazaban en la Roma de la Edad Moderna.

Carabinieri patrullando las calles de Roma |
La iglesia fue diseñada por el arquitecto portugués Emanuele Rodríguez dos Santos, con la ayuda de Giuseppe Sardi. Su fachada cóncava es un ejemplo destacado del estilo barroco, y cuenta con estatuas de los fundadores de la Orden Trinitaria, Juan de Mata y Félix de Valois.
El interior de la iglesia es de planta elíptica, con siete capillas interconectadas. Destacan el retablo mayor, obra de Corrado Giaquinto, que representa la Santísima Trinidad y la liberación de un esclavo, y el casquete, con representaciones de Abraham y los tres ángeles, y Abraham y Sara, obra de Antonio González Velázquez. También se encuentran obras de Francisco Preciado de la Vega, como la Inmaculada Concepción.
Codemos el metro A en la estación de Spagna y regresamos al parking para emprender el camino a España en el barco que sale de Civitavechia a las 22.30 horas, sacamos los billetes dentro de la oferta del Black Fridey 201 €, incluye autocaravana, dos personas y camarote.
Con tiempo suficiente casi tres horas estamos en la estación de ferry de Grimaldis GPS N 42.0992324 E11.7821597 (lo idico porque es importante para no dar vueltas por el puerto). Después de indicarnos la zona de salida, nos cambian la dársena donde esta anchado el barco y tenemos que salir pitando.
Día 3 de diciembre (miércoles) Ruta: Civitavechia-Barcelona-Jorba

Ferry Grimaldi en Civitavechia |
La noche a bordo del barco de Grimaldi ciudad d Barcelona ha sido perfecta y apenas notamos los efectos de dormir en el mar con el continuo traqueteo de los motores nos ayuda en el sueño.
Durante el trayecto en ferry tenemos unos minutos para pensar en el viaje por Italia y hacer una evaluación positiva porque es un país que no decepciona, pares donde pares siempre algo te llevas.
El viaje comienza con la emoción contenida de abandonar Madrid, atravesando la autopista hacia Barcelona con la mente llena de anticipación. La autocaravana, nuestro refugio móvil, guarda ya todas las provisiones y recuerdos de anteriores aventuras. La carretera se convierte en un escenario de pequeñas pausas, en los Bon Área y Plenoil donde repostamos combustible, y en cada parada sentimos cómo el aire de España nos acompaña hasta el último suspiro antes de embarcar. La travesía en ferry, mientras el sol se despide tras el horizonte y el mar nos mece suavemente, se convierte en la primera prueba de paciencia y armonía: los motores zumban, las olas golpean, y nuestras mentes comienzan a imaginar la Italia que nos espera.

Salón del Ferry Grimaldi en Civitavechia |
Al amanecer, Italia se abre ante nosotros como un lienzo de luz dorada. Civitavecchia nos recibe con sus calles silenciosas y un aire fresco de otoño, preludio de la riqueza histórica que nos rodeará. Desde aquí, la ruta nos conduce al corazón del Lacio, donde Viterbo nos cautiva con su elegante mezcla de historia medieval y vida tranquila. La ciudad, con sus murallas intactas, plazas silenciosas y palacios que respiran siglos de secretos, nos hace sentir viajeros en un tiempo detenido. El Palacio Papal y la Catedral de San Lorenzo nos hablan de cónclaves prolongados y del poder del espíritu humano, mientras los frescos y capillas esconden historias de fe, intriga y belleza, revelando un alma antigua que late bajo la piedra.
Civita di Bagnoregio nos deja sin aliento. La primera visión desde el puente peatonal es un instante que se graba en la memoria: casas de piedra roja abrazadas a una colina de toba volcánica, rodeadas por barrancos que parecen abrirse al infinito. La “ciudad que muere” es un poema arquitectónico, donde cada calle, cada plaza y cada iglesia, como San Donato, parecen detener el tiempo. La luz del sol acaricia las fachadas, mientras la bruma matutina envuelve la ciudad, transformando el paisaje en una escena que podría haber sido pintada por un maestro renacentista. En Civita, cada paso es un encuentro con la historia; cada rincón revela la fragilidad y la resistencia de un pueblo que se niega a desaparecer, y cada mirada hacia los calanchi nos recuerda la fuerza silenciosa de la naturaleza.

Ferry Grimaldi en Civitavechia |
Bagnaia y la Villa Lante nos ofrecen otra dimensión del arte y la armonía: jardines en terrazas, fuentes que cantan con el agua que desciende en perfecta simetría, esculturas y logias que hablan del ideal renacentista de unir arquitectura, naturaleza y espíritu. Pasear por estos espacios es sentir la poesía de la geometría, la música del agua y la calma que solo un lugar pensado para el ocio y la contemplación puede brindar. Las pequeñas plazas, la Torre dell'Orologio y los frescos de los palacios nos recuerdan que incluso en los pueblos más discretos se encuentra la grandeza del arte italiano.
En Bomarzo, el Sacro Bosco nos introduce en un mundo de misterio y maravilla. Monstruos, elefantes, dragones y fuentes nos sorprenden y provocan emoción; cada escultura parece susurrar secretos antiguos, mezclando mito y realidad. El recorrido se convierte en un paseo teatral, donde lo inesperado y lo fantástico nos envuelve y nos invita a mirar la naturaleza y la creatividad humana con los ojos de la infancia, con la mente abierta a la magia de lo desconocido.

Palacio Viterbo Italia |
Caprarola y el Palacio Farnese nos sumergen en el esplendor renacentista, en la perfección del diseño, en la grandeza de los frescos que cubren los techos y las paredes. Caminar por sus salas es sentirnos parte de la historia, mientras los jardines y fuentes nos invitan a soñar con el tiempo detenido en la armonía de proporciones y la poesía visual.
La ruta se sucede y aparece Roma, la ciudad eterna, donde cada rincón respiraba historia y romanticismo. Desde la primera tarde, nos perdimos por calles empedradas, iluminadas por farolas doradas, con el sonido lejano de músicos callejeros acompañando nuestro paseo. Frente al Coliseo, sentimos el peso de los siglos y la grandeza del amor que ha sobrevivido al tiempo; y en la Fontana di Trevi, lanzamos nuestras monedas y sellamos nuestros sueños compartidos con un beso que parecía detener el mundo. Los jardines de Villa Borghese nos ofrecieron un refugio tranquilo, donde entre risas y susurros, nuestras miradas decían más que cualquier palabra.

Costa Amalfi en Salerno Italia |
Luego llegamos a Nápoles, ciudad vibrante y llena de vida. Aquí, entre sus callejuelas bulliciosas, degustamos la pizza más auténtica del mundo, mientras compartíamos secretos y risas. Pasear por el Lungomare nos permitió sentir la brisa del mar y contemplar el Vesubio en silencio, como si él también nos protegiera y celebrara nuestro amor. Cada tarde en Nápoles era un cuadro de colores y emociones: atardeceres sobre el Golfo que reflejaban la pasión de nuestro viaje.
Salerno, por el contrario, nos regaló paz y serenidad. Su paseo marítimo, bordeado de palmeras y flores, se convirtió en nuestro refugio romántico, donde caminábamos de la mano mientras el mar murmuraba canciones de eternidad. Los jardines de la ciudad nos invitaron a detenernos, a disfrutar del momento, a perdernos en la simpleza de estar juntos, contemplando cómo el sol se hundía lentamente en el horizonte.

Paestum Italia |
En La Calabria, la naturaleza nos sorprendió con su majestuosidad. Entre acantilados, calas escondidas y playas de aguas cristalinas, encontramos rincones secretos donde solo existíamos tú y yo. El sol acariciaba nuestra piel, la brisa marina jugaba con nuestro cabello, y el sonido de las olas se mezclaba con nuestras risas y susurros. Cada puesta de sol era un espectáculo privado, un lienzo donde pintábamos nuestra historia de amor.
Finalmente, llegamos a Pompeya, donde la historia se hizo tangible. Caminar entre ruinas milenarias nos recordó que el tiempo puede destruir ciudades, pero el amor y los recuerdos permanecen eternos. Nos imaginamos a antiguos amantes paseando por las mismas calles, y sentíamos que nuestra propia historia se unía a la de aquellos que vivieron siglos atrás. Entre columnas y mosaicos, nos prometimos que nuestro amor también trascendería cualquier distancia o desafío, dejando una huella que nadie podría borrar.

Castillo en Le Castella Italia |
Cada ciudad, cada calle y cada paisaje fue un verso de un poema romántico que escribimos juntos. Italia se convirtió en testigo de nuestra pasión, en el escenario donde los sentimientos se mezclaban con la historia, el arte y la belleza natural. Este viaje no fue solo un recorrido por lugares increíbles, sino un viaje hacia el corazón del amor compartido, un recuerdo que permanecerá para siempre en nuestra memoria.
Cada día, al caer la tarde, nos detenemos en miradores y plazas, respirando la fragancia de los olivares, las piedras antiguas y los jardines silenciosos. La Toscana, Lazio y Umbría se nos presentan como un poema continuo de pueblos, villas y paisajes que hablan de resiliencia, belleza y misterio. Cada plaza, cada iglesia, cada calle nos recuerda que Italia es un país donde el tiempo se mezcla con la historia, donde el arte y la naturaleza conviven, y donde cada viaje se transforma en un relato íntimo que queda grabado en el corazón.

Teatro pequeño en Pompeya Italia |
Al final de cada jornada, mientras nos acomodamos en la autocaravana y sentimos la paz de la noche sobre pueblos dormidos, recordamos que este viaje no es solo un recorrido geográfico, sino un encuentro con la esencia romántica de Italia: un país donde cada piedra tiene una historia, cada horizonte un secreto, y cada momento vivido se convierte en poesía. Italia no solo se visita: se siente, se respira y se ama, y en este viaje, en cada rincón descubierto, hemos aprendido a mirar, contemplar y soñar una y otra vez con la eternidad de sus paisajes y la memoria de sus pueblos.
Llegamos a Barcelona antes de las 20,00 horas y vamos sin gas, hemos agotado las dos bombonas y lo más inmediato es buscar propano. Tenemos noticias que en Cepsa (ahora Moeve) de la calle de Lleida, 10 siempre suelen tener bombonas de propano, afortunadamente les queda una GPS N 41.3747393 E2.1542996 .
Sabiendo que no pasaremos frio seguimos nuesto camino para pernoctar en Jorba estación de Bon Area GPS N 41.603074 E1.540332 . Cuando llegamos repostamos gasóleo a 1.248€ litro, es un precio magnifico. Día 4 de diciembre (jueves) Ruta: Jorba-Madrid
La noche en Jorba estación de Bon Area GPS N41.603074 E1.540332. Para agradecer la pernocta hacemos una compra de productos de primera necesidad y nos gastamos 17.48€.

Meridiano de Greenwich Ap-2 España |
Hay un punto en el viaje de vuelta que me gustaría llamar la atención porque cada vez que paso me produce una sensación especial es el Meridiano de Greenwich GPS N41.511539 E0.001207 por la autovía AP2, representa la línea imaginaria que divide la Tierra en hemisferio este y oeste, situada en 0° de longitud y que pasa por Greenwich, cerca de Londres, sirviendo como referencia para medir la longitud y establecer la hora estándar (GMT/UTC). La autovía AP-2 es una autopista de peaje en España que conecta Zaragoza con el Mediterráneo, atravesando provincias como Lleida y Tarragona. La expresión “Meridiano de Greenwich por la AP-2” hace referencia al punto en el que esta autopista cruza el meridiano de Greenwich, es decir, el lugar exacto donde la longitud es 0° mientras se recorre la AP-2, lo que ocurre aproximadamente en la región de Lleida, marcando así un cruce entre una vía física española y una línea geográfica global.
El resto del vaie hasta Madrid es normal como siempre lo hacemos y no tenemos mayor incidencia. El marcado parcial del vehículo indica que hemos recorrido 3720 km.
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Ángel López
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