RUTA CHEQUIA
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Día 19 de Agosto (lunes) Ruta: Karlstein-Praga

Iglesia de San Salvador Praga |
El día 19 comienza en el parking con sitios para autocaravanas del castillo de Karlstein. La noche ha sido perfecta porque ha llovido mucho y la temperatura ha bajado a 15°c.
Salimos pitando en dirección a la capital Praga, nos separan unos 40 km y los hacemos rápidamente aunque la entrada a la ciudad es complicada.
Antes de entrar en Praga paramos en un Lidl para hacer una buena compra porque la despensa ya se resiente. En el mismo centro comercial hay una gasolinera a 33,90 coronas 1,35€ el gasoil.
Enseguida llegamos al parking más céntrico de Praga que admite autocaravanas, tiene para vaciar, llenar y luz, precio 430 coronas (17.68 euros) GPS N50.105476 E14.442621. Aprovechamos para comer en la autocaravana y hacer un rápido reset de vaciado y llenado.
Para visitar la ciudad pedimos un Uber por 150 coronas que nos renta más que el transporte público, con destino al centro de la ciudad.
Ayer explique que quién diseñó la ciudad de Praga para el turismo fue el emperador Carlos IV, nunca imaginé que Praga tuviera tanto turismo, el famoso puente de Carlos está lleno de personas como una gran manifestación. Los turistas van en coches de caballos, patinetes, coches antiguos, coches de formula 1, etc. Es difícil sacar una fotografía sin un grupo de free tour de más de 50 personas.

Retablo Mayor de la Iglesia de San Salvador Praga |
Comenzamos por proximidad visitando la iglesia de San Salvador GPS N50.0864769 E14.4170671, entrada gratuita.
El Kostel Nejsvetejšího Salvátora (Iglesia del Santísimo Salvador) es una de las joyas barrocas de Praga, situada en la plaza Krížovnické námestí, justo al inicio del Puente de Carlos, frente a la torre del puente de la Ciudad Vieja. Forma parte del conjunto monumental del Clementinum y está dedicado al Santísimo Salvador. Es la iglesia principal de la orden de los Cruzados con la Estrella Roja, fundada en el siglo XIII por la princesa Santa Inés de Bohemia y reconocida como la única orden masculina de origen checo. La construcción del templo comenzó a finales del siglo XVI y se prolongó durante el siglo XVII, con la intervención de arquitectos como Carlo Lurago, Francesco Caratti y Domenico Orsi, quienes imprimieron un carácter monumental y solemne a su diseño.
El interior sorprende por su riqueza ornamental, con altares barrocos, esculturas y frescos que reflejan el espíritu de la Contrarreforma. Entre los elementos más destacados se encuentran el altar mayor, presidido por una monumental representación de Cristo Salvador, y las capillas laterales, que conservan retablos y obras de gran valor artístico. Además de ser un espacio de culto, el templo ha tenido siempre un vínculo estrecho con la Universidad Carolina: desde el siglo XVII ha sido considerado su templo universitario, y hasta la actualidad acoge ceremonias académicas y misas destinadas a estudiantes, profesores y fieles.

Nave lateral de la Iglesia de San Salvador Praga |
Gracias a su posición privilegiada junto al Puente de Carlos y a su imponente fachada, el Kostel Nejsvetejšího Salvátora es hoy no solo un lugar de oración, sino también un importante punto de referencia cultural e histórico. Miles de visitantes lo incluyen en su recorrido por la Ciudad Vieja, atraídos tanto por su historia ligada a la vida universitaria y religiosa de Bohemia como por su extraordinaria arquitectura barroca.

Iglesia de San Francisco de Asís Praga |
La siguiente iglesia que sale a nuestro paso es de San Francisco de Asís GPS N50.0887871 E14.402167 , entrada gratuita.
La Iglesia de San Francisco de Asís es uno de los templos barrocos más destacados del centro histórico de Praga. Se encuentra en la plaza Krížovnické námestí, junto a la entrada del Puente de Carlos, y forma parte del complejo monumental del Clementinum. Pertenece a la orden de los Cruzados con la Estrella Roja, cuya sede principal se sitúa en este mismo lugar desde la Edad Media. El templo actual fue levantado en el siglo XVII sobre los restos de una iglesia gótica anterior, con la intención de dotar a la orden de un espacio de culto solemne y acorde con el espíritu de la Contrarreforma.
El diseño de la iglesia estuvo influenciado por los modelos romanos del barroco temprano, en particular por la iglesia de San Pedro en Roma, lo que se aprecia en su planta de cruz griega y en la monumental cúpula central, visible desde diferentes puntos de la Ciudad Vieja. El arquitecto principal fue Gaudencio Bossi, aunque en la obra intervinieron también otros artistas y maestros constructores de la época. La fachada, de líneas elegantes y equilibradas, ofrece al visitante una primera impresión de grandeza que se confirma en el interior.

Retablo de la Iglesia de San Francisco de Asís Praga |
El interior sorprende por la amplitud del espacio central bajo la cúpula, que está decorada con frescos y relieves de gran calidad artística. Entre los tesoros más notables se encuentra el órgano barroco, construido en 1702, considerado uno de los instrumentos más valiosos de la ciudad. La tradición afirma que Wolfgang Amadeus Mozart tocó este órgano durante su estancia en Praga, lo que añade un atractivo especial al templo. A día de hoy, sigue utilizándose en celebraciones litúrgicas y en conciertos, convirtiendo la iglesia en un espacio de encuentro entre arte, música y espiritualidad.
La iglesia está dedicada a San Francisco de Asís, fundador de la orden franciscana y patrono de la espiritualidad cristiana basada en la humildad y la caridad. Su vinculación con los Cruzados con la Estrella Roja subraya la continuidad histórica de este lugar como centro religioso y asistencial, ya que la orden no solo se dedicaba a la vida espiritual, sino también al cuidado de enfermos y pobres en la Praga medieval y barroca.
Praga, capital de la República Checa, es una de las ciudades más visitadas de Europa y un referente cultural, histórico y artístico. Situada a orillas del río Moldava, combina su legado medieval con la modernidad de una metrópoli europea. Su centro histórico fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1992 y recibe cada año millones de turistas atraídos por su arquitectura, su música, sus tradiciones y su ambiente cosmopolita.

Turismo en Praga |
La ciudad representa en el turismo internacional una joya arquitectónica con más de mil años de historia, un destino cultural con conciertos, óperas, festivales y tradiciones únicas como el teatro negro y el teatro de marionetas, un centro académico y juvenil gracias a la Universidad Carolina, y un punto estratégico en Europa Central, fácilmente accesible desde Alemania, Austria y Polonia.
Entre los principales atractivos turísticos se encuentran el Castillo de Praga, considerado el castillo antiguo más grande del mundo; el Puente de Carlos, símbolo de la ciudad y puente medieval del siglo XIV adornado con estatuas barrocas; la Plaza de la Ciudad Vieja, corazón de Praga con el Reloj Astronómico, la Iglesia de Nuestra Señora de Týn y edificios góticos y barrocos; el Barrio Judío, con sinagogas históricas y el antiguo cementerio judío; y el Clementinum, complejo barroco que alberga iglesias como la del Santísimo Salvador y San Francisco de Asís.
Praga también se destaca por su vida cultural y artística. La música clásica tiene un papel central con conciertos en el Rudolfinum, la Casa Municipal y numerosas iglesias. El teatro negro ofrece espectáculos visuales únicos basados en luz ultravioleta, danza y pantomima, mientras que el teatro de marionetas mantiene la tradición checa con obras como Don Giovanni de Mozart. Los festivales, como la Primavera de Praga, el Bohemia Jazz Festival y los mercados de Navidad, enriquecen la oferta turística y ofrecen experiencias únicas durante todo el año.

Turismo en Praga |
La ciudad también ofrece experiencias modernas, como cruceros por el río Moldava, gastronomía típica en tabernas y restaurantes con platos como el goulash o el trdelník, y una vida nocturna activa con bares, cervecerías históricas y clubes modernos.

Biblioteca Municipal en Praga |
La Biblioteca Municipal de Praga (Mestská knihovna v Praze) GPS N50.0874003 E14.4147915, es una de las instituciones culturales y educativas más importantes de la ciudad, dedicada tanto a la preservación del conocimiento como al fomento de la lectura y la investigación. Fundada a finales del siglo XIX, forma parte de la red de bibliotecas públicas de la República Checa y ofrece servicios tanto a residentes como a visitantes internacionales.
Se encuentra distribuida en varios edificios de la ciudad, pero su sede principal está ubicada en el Palacio de la Biblioteca Municipal, en el centro de Praga. Alberga millones de volúmenes, incluyendo libros, revistas, periódicos, mapas, material audiovisual y colecciones digitales. Entre sus especialidades destacan la literatura checa e internacional, historia, arte, música, ciencias sociales y tecnología.
Además de su función de biblioteca pública, el edificio ofrece salas de estudio y lectura, espacios de investigación, exposiciones culturales y actividades educativas como talleres, conferencias y presentaciones de libros. La biblioteca también cuenta con acceso a recursos electrónicos y bases de datos académicas, lo que la convierte en un centro moderno de información y conocimiento.

Columna del Conocimiento Biblioteca Municipal en Praga |
La Biblioteca Municipal de Praga (Mestská knihovna v Praze) se ha convertido en una atracción turística de moda en los últimos años, especialmente gracias a su instalación artística conocida como "Idiom" o la "Columna del Conocimiento". Esta estructura circular, compuesta por 8.000 libros dispuestos en espiral y rodeada de espejos, crea una ilusión óptica que da la sensación de una torre infinita de libros. Instalada en el vestíbulo de la biblioteca en 1998 por el artista eslovaco Matej Krén, ha ganado popularidad en plataformas como TikTok, donde los videos de la instalación han acumulado millones de vistas. Este fenómeno viral ha atraído a numerosos turistas, generando filas frente a la entrada de la biblioteca para admirar la obra
La biblioteca fue diseñada por el arquitecto František Roith en la década de 1920. Su fachada está revestida de piedra travertina y presenta un pórtico de cinco ejes con ventanales decorados con rejas diseñadas por Karel Štipl. Sobre este pórtico, en el balcón del primer piso, se encuentran seis esculturas alegóricas creadas por el escultor Ladislav Kofránek entre 1925 y 1928. Estas esculturas representan las ramas del arte: literatura, escultura, música, filosofía, drama y arquitectura

Esculturas de la fachada de la Biblioteca Municipal en Praga |
Estas obras no solo embellecen la estructura, sino que también reflejan la importancia cultural y artística de la biblioteca en el contexto de Praga. Son una invitación visual a explorar el vasto mundo del conocimiento y la creatividad que alberga este emblemático edificio.

Bóveda de la Iglesia de San Nicolas en Praga |
Seguimos visitando el centro histórico hasta la iglesia de San Nicolás GPS N50.0879273 E14.4109013.
Situada en la plaza Franz Kafka.
La iglesia de San Nicolás, situada en pleno corazón de la Ciudad Vieja, en la plaza más emblemática de Praga, es uno de los ejemplos más destacados del barroco eclesiástico de la ciudad. Fue construida entre 1732 y 1737 según el proyecto del arquitecto Kilián Ignác Dientzenhofer sobre el emplazamiento de un antiguo templo gótico que había pertenecido a la orden de los benedictinos. Su construcción formaba parte de la renovación urbana y artística que transformó la Ciudad Vieja en el siglo XVIII.
El interior sorprende por la claridad y la sensación de amplitud, muy distintas de la exuberancia de su homónima en Malá Strana. Los estucos blancos y dorados, las esculturas de Antonín Braun y los frescos de Peter Adam ilusionan con un ambiente solemne y, a la vez, luminoso. Destacan sus lámparas de araña de cristal de Bohemia, añadidas en el siglo XIX, que refuerzan la atmósfera elegante y refinada del conjunto.
Durante la época del Imperio Austrohúngaro, la iglesia fue utilizada como templo militar. Más tarde, en el periodo comunista, pasó a ser administrada por la Iglesia Husita Checoslovaca, que aún hoy la gestiona. Esto le ha dado un carácter singular, distinto de otras iglesias católicas de Praga.

Altar Mayor de la Iglesia de San Nicolas en Praga |
La iglesia alberga un conjunto artístico que, aunque más sobrio que el de su homónima en Malá Strana, resulta de gran interés por su armonía y luminosidad. Los estucos, realizados por Antonín Braun, recubren las bóvedas y los muros con motivos de ángeles, guirnaldas y símbolos religiosos, creando una decoración dinámica pero ligera.
Los frescos de Peter Adam aportan escenas bíblicas y alegorías de las virtudes cristianas, pintadas en tonos claros que refuerzan la sensación de amplitud. A esto se suman las esculturas barrocas de santos y querubines, talladas en madera policromada, que dan vida al altar mayor y al presbiterio.
En el siglo XIX se añadieron las grandes arañas de cristal de Bohemia, que se convirtieron en uno de los símbolos visuales del templo al multiplicar los reflejos de la luz natural y generar un ambiente solemne y brillante. El órgano barroco, aunque de menor tamaño que el de San Nicolás de Malá Strana, es una pieza valiosa que se utiliza todavía en conciertos, aprovechando la excelente acústica de la iglesia. Todo este conjunto artístico, lejos de buscar la sobrecarga decorativa, ofrece al visitante una experiencia estética basada en la luz, la claridad y la elegancia del barroco tardío de Bohemia.

Escultura Trichodon en Praga |
En la plaza podemos ver una escultura titulada Trichodon, del artista checo Lukáš Rais, fue una de sus obras más ambiciosas y se instaló temporalmente en la plaza Franz Kafka, junto a la Ciudad Vieja de Praga, en el marco del festival Sculpture Line. Está realizada en acero inoxidable a partir de tuberías industriales normadas, un material que Rais acostumbra a emplear en sus esculturas para transformarlo mediante curvaturas y entrelazados en formas poéticas y fluidas. Aunque su origen es claramente técnico y utilitario, la obra adquiere un carácter orgánico, casi vivo, que se integra y dialoga con el entorno urbano. La superficie pulida del acero refleja el cielo, la luz y las siluetas de los transeúntes, de modo que la escultura no es un objeto aislado, sino un elemento en constante interacción con lo que la rodea. Esa capacidad de multiplicar imágenes y deformarlas hace que Trichodon se perciba de manera distinta a cada instante, según la posición del espectador y la intensidad de la luz. La pieza estuvo expuesta hasta 2024 y, aunque actualmente se encuentra desinstalada, permanece en la memoria como un ejemplo del modo en que la escultura contemporánea puede transformar un espacio histórico de la ciudad y establecer un diálogo entre lo industrial, lo artístico y lo simbólico.

Escultura Trichodon en Praga |
Sin embargo, a pesar de su importancia artística, algunas personas suben a la escultura para sentarse y tomar fotografías, lo que puede restarle valor a la obra de arte.

Sinagoga Vieja Nueva en Praga |
Marchamos al barrio judío, es el de clase alta de Praga, donde están las grandes y famosas firmas de moda, en la parte baja de las residencias judías.
Hay un circuito establecido por el barrio visitando las sinagogas y el cementerio, el ticket no es barato nos cuesta 1700 coronas, 69,88 euros.
Comenzamos el circuito por la Sinagoga Vieja Nueva o Staronová Synagoga GPS N50.0899322 E14.4176983, es la más antigua se asemeja a un templo gótico cristiano con unas columnas en forma de palmeras.
La Staronová Synagoga, ubicada en el corazón del barrio judío de Praga, es uno de los templos judíos más antiguos de Europa que sigue en uso. Construida hacia 1270, reemplazó a una sinagoga anterior, de ahí su nombre: “Vieja-Nueva”, que refleja tanto la continuidad como la renovación del lugar sagrado. Es un magnífico ejemplo de arquitectura gótica temprana, con arcos ojivales y una bóveda de ojivas que la convierte en una de las más antiguas de su tipo en Europa Central. A lo largo de los siglos ha sobrevivido a incendios, guerras y ocupaciones, conservando gran parte de su estructura original y algunos elementos renacentistas añadidos en remodelaciones posteriores. Su interior es sobrio pero elegante, destacando el Arón HaKodesh, orientado hacia Jerusalén, y ofreciendo un espacio que transmite recogimiento y solemnidad. La sinagoga no solo es un lugar de culto activo para la comunidad ashkenazí de Praga, sino también un importante destino turístico y cultural, formando parte del Conjunto Histórico del Barrio Judío, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Además, la Staronová Synagoga está rodeada de leyendas, siendo la más famosa la del Golem de Praga, creado por el rabino Loew en el siglo XVI, cuya presencia mítica aún se asocia con este antiguo templo. Su visita permite no solo admirar la arquitectura y el arte religioso, sino también sumergirse en siglos de historia, tradición y mitos que reflejan la riqueza del legado judío en la ciudad.

Sinagoga Vieja Nueva en Praga |
El interior de la Staronová Synagoga refleja la sobriedad característica del judaísmo tradicional, combinada con elementos artísticos que han ido acumulándose a lo largo de los siglos. El Arón HaKodesh, o armario sagrado, es el punto focal del templo; tallado en madera y orientado hacia Jerusalén, alberga los rollos de la Torá y está ricamente decorado con motivos geométricos y simbólicos que representan la ley divina. La bóveda gótica de ojivas, sostenida por pilares robustos, crea un efecto de verticalidad que dirige la mirada hacia el cielo, simbolizando la conexión entre la tierra y lo divino.
Entre los elementos más destacados están los vitrales que, aunque sencillos, filtran la luz creando un ambiente de recogimiento y solemnidad. Las paredes y techos presentan inscripciones hebreas y símbolos tradicionales, como la Menorá, el Candelabro de siete brazos, que recuerdan la historia y la fe de la comunidad judía. Los bancos y la disposición del mobiliario siguen la tradición ashkenazí, con espacios diferenciados para hombres y mujeres, manteniendo el carácter original del culto.

Sinagoga Vieja Nueva en Praga |
Además de su función religiosa, la sinagoga ha servido como centro cultural y educativo, acogiendo conferencias, exposiciones temporales y visitas guiadas que explican la historia del barrio judío y de Praga. Algunos detalles arquitectónicos, como los arcos ojivales, las molduras góticas y los remates renacentistas, muestran cómo la sinagoga ha absorbido distintos estilos a lo largo del tiempo, sin perder su identidad histórica. Incluso hoy, al recorrer su interior, se percibe la fusión entre lo sagrado, lo histórico y lo artístico, haciendo de la Staronová Synagoga un lugar único donde se puede sentir la continuidad de siglos de tradición judía en Praga.

Sinagoga de Maisel en Praga |
Después visitamos la Sinagoga de Maisel GPS N50.0888459 E14.4163164, El edificio original sufrió un incendio en 1689 y se restauró en estilo barroco. Finalmente, fue renovada en estilo neogótico.
La Sinagoga Maisel, situada en el corazón del barrio judío de Josefov en Praga, es uno de los edificios más representativos de la rica herencia cultural hebrea de la ciudad. Fue construida a finales del siglo XVI, entre 1590 y 1592, gracias al patrocinio de Mordechai Maisel, un influyente banquero y filántropo judío que llegó a ser tesorero de la corte del emperador Rodolfo II. Su construcción marcó un momento de esplendor para la comunidad judía de Praga, que en aquella época era una de las más grandes y prósperas de Europa Central.
El edificio original se levantó en estilo renacentista, con un diseño grandioso para la época, ya que Maisel obtuvo un permiso especial que le permitió construir una sinagoga privada, algo poco común en aquel tiempo. Lamentablemente, un incendio en 1689 destruyó gran parte de la Judería y también afectó la sinagoga, que fue reconstruida posteriormente en un estilo más sencillo. En el siglo XIX sufrió varias remodelaciones, entre ellas una significativa reforma en estilo neogótico en 1893–1905, que le dio la apariencia que conserva actualmente.

Cruz hebrea Sinagoga de Maisel en Praga |
Durante la ocupación nazi en la Segunda Guerra Mundial, la Sinagoga Maisel desempeñó un papel singular: los nazis la usaron como almacén de los objetos confiscados a los judíos deportados, entre ellos objetos rituales, manuscritos y ornamentos. Esa circunstancia, aunque trágica, permitió que muchos de esos bienes sobrevivieran y fueran integrados posteriormente a la colección del Museo Judío de Praga.
Hoy en día, la Sinagoga Maisel forma parte de dicho museo y alberga una exposición permanente dedicada a la historia de los judíos en Bohemia y Moravia desde la Edad Media hasta el siglo XVIII. A través de manuscritos, objetos rituales, mapas, grabados y reconstrucciones digitales, los visitantes pueden recorrer la vida, tradiciones y vicisitudes de una comunidad que desempeñó un papel clave en la historia cultural y económica de la región.
Además de su valor histórico, la sinagoga es también un espacio de reflexión sobre la memoria judía en Europa y el legado de Mordechai Maisel, cuya generosidad no solo hizo posible este templo, sino que también financió hospitales, cementerios y otras obras de beneficencia que mejoraron notablemente la vida del gueto.

Llave de una casa Judia en la Sinagoga de Maisel en Praga |
En la entrada tienen un libro de visitas donde la gente escribe sus impresiones, aprovecho la ocasión para discrepar de los comentarios generales que escriben los judíos sobre el pueblo Palestino.

Sinagoga Pinkasl en Praga |
Más adelanté, visitamos la Sinagoga Pinkas GPS N50.0892284 E14.4143973. Fue construida en el año 1535 en el estilo gótico tardío y es una de las obras más destacadas en el Barrio Judío. En los años 1955-60 fue transformada en el Monumento que es dedicado a casi 80.000 judíos checos y moravos que fueron víctimas del holocausto.
La Sinagoga Pinkas, en pleno corazón del barrio judío de Praga (Josefov), es uno de los lugares más conmovedores que se pueden visitar en la ciudad. Construida en 1535 por la familia Horowitz, combina la sobriedad del gótico tardío con toques renacentistas, y conserva todavía el ambiente íntimo de un antiguo oratorio privado. Hoy, sin embargo, su importancia va mucho más allá de la arquitectura: la sinagoga funciona como un memorial dedicado a las víctimas del Holocausto de Bohemia y Moravia. Sus muros están cubiertos con los nombres de casi 78.000 personas asesinadas durante la ocupación nazi, lo que convierte cada sala en un espacio de silencio y reflexión.
En la planta superior, la visita se completa con una exposición especialmente sobrecogedora: los dibujos realizados por los niños del gueto de Terezín, pequeñas obras de arte que, pese a su sencillez, transmiten ternura, esperanza y, al mismo tiempo, la tragedia que vivieron. La Sinagoga Pinkas forma parte del recorrido del Museo Judío de Praga y suele visitarse junto al Antiguo Cementerio Judío, que se encuentra justo al lado, y otras sinagogas históricas del barrio. Es un lugar imprescindible no solo para quienes buscan conocer la historia judía de la ciudad, sino también para quienes desean vivir una experiencia profundamente humana y emotiva durante su viaje.

Sinagoga Pinkas en Praga |
Muy cerca se encuentra el antiguo cementerio judío, es uno de los más interesantes de los que hemos estado. Hay tumbas de más de 700 años y vemos que todavía son visitadas por los descendientes, en muchas están llenas de piedras. Los judíos llevan piedras a los antepasados porque las flores se vuelan y las piedras permanecen durante siglos.
Es uno de los cementerios judíos más antiguos y mejor conservados de Europa. Fue utilizado desde principios del siglo XV (alrededor de 1439) hasta 1787, cuando las autoridades prohibieron más entierros por razones sanitarias.
Lo más llamativo es su aspecto único: las tumbas se encuentran unas sobre otras, ya que el cementerio se quedó sin espacio y, en lugar de trasladar restos, se añadían nuevas capas de tierra. Se calcula que existen más de 12.000 lápidas visibles, aunque en realidad hay enterradas muchas más personas (alrededor de 85.000). Las lápidas, talladas con símbolos que aluden al linaje o a la profesión del difunto, ofrecen un recorrido lleno de historia, tradición y espiritualidad.

Cmenterio en la Sinagoga Pinkas en Praga |
Personajes notables enterrados en el Antiguo Cementerio Judío de Praga:
Rabí Judah Loew ben Bezalel (Maharal de Praga, 1525-1609). Uno de los personajes más célebres del judaísmo en Europa Central. Famoso por su erudición en la Torá y la Cábala, se le atribuye la leyenda de haber creado al Gólem de Praga, un ser de arcilla destinado a proteger a la comunidad judía. Su tumba es la más visitada del cementerio, cubierta de piedras y papeles con oraciones que los visitantes dejan como muestra de respeto.
David Gans (1541-1613). Historiador, astrónomo y discípulo de Tycho Brahe y Johannes Kepler. Es autor de obras en hebreo sobre cronología e historia judía, y destacó por haber introducido conocimientos científicos en el ámbito cultural hebreo.
Mordecai Maisel (1528-1601). Importante mecenas y filántropo, fue jefe de la comunidad judía de Praga y financió muchas construcciones en el gueto, entre ellas la Sinagoga Maisel y hospitales. Gracias a su apoyo, la vida comunitaria judía floreció en el siglo XVI.
David Oppenheim (1664-1736). Gran rabino de Praga, coleccionista de libros y manuscritos hebreos que hoy forman parte de la Biblioteca Bodleiana de Oxford. Su tumba también se encuentra en este cementerio.

Cementerio en la Sinagoga Pinkas en Praga |
El cementerio es un lugar de profunda espiritualidad y memoria, donde cada piedra recuerda siglos de vida judía en Praga. La atmósfera que se respira entre las lápidas inclinadas y los senderos estrechos convierte la visita en una experiencia inolvidable.

Altar de la Sinagoga de los Españoles en Praga |
Por último vamos a la Sinagoga de los Españoles GPS N50.0901513 E14.4182716, dicen que es la más bonita del mundo. La verdad que tiene reminiscencias del arte español: vitrales, arcos, cuarterones de estilo morisco.
La Sinagoga Española (Španelská synagoga) es la más joven y, al mismo tiempo, una de las más espectaculares del barrio judío de Praga. Fue construida en 1868 en el mismo lugar donde antes se encontraba la antigua Sinagoga Vieja de los Judíos Alemanes. Su nombre se debe al estilo arquitectónico que la caracteriza: un fastuoso neo-morisco inspirado en las sinagogas sefardíes de la España medieval, con arabescos dorados, arcos de herradura y ricos mosaicos geométricos que recuerdan a la Alhambra de Granada.
El interior es considerado uno de los más bellos de toda Europa: cada pared está decorada con intrincados motivos dorados y policromados, las vidrieras filtran la luz en tonos cálidos, y el imponente órgano completa la atmósfera majestuosa. Por este motivo, la Sinagoga Española se utiliza también para conciertos de música clásica y klezmer, aprovechando su acústica excepcional.

Sinagoga de los Españoles en Praga |
La Sinagoga Española de Praga destaca por ser un verdadero tesoro arquitectónico y decorativo. Construida en 1868, su estilo se enmarca dentro del neo-morisco, un diseño muy popular en el siglo XIX que buscaba recrear la atmósfera de las antiguas sinagogas sefardíes de la España medieval. El exterior del edificio, aunque sobrio, deja entrever sus influencias orientales con ventanas de arco de herradura y detalles geométricos.
El verdadero impacto llega al entrar cada pared está recubierta por un elaborado tapiz de arabescos dorados y policromados, con patrones geométricos que evocan a la Alhambra de Granada y otros monumentos islámicos de la península ibérica. Las vidrieras de colores filtran la luz con tonalidades suaves, creando un ambiente cálido y místico. El techo abovedado y pintado en azul profundo, decorado con estrellas doradas, refuerza la sensación de estar bajo un cielo ornamental.
El Aron HaKodesh (Arca Sagrada), donde se guardan los rollos de la Torá, se encuentra enmarcado por un gran arco de herradura ricamente decorado. La galería de mujeres, situada en el piso superior, está sostenida por columnas finamente ornamentadas, y desde allí se obtiene una vista espectacular del conjunto.

Nave Sinagoga de los Españoles en Praga |
Otro elemento distintivo es el órgano monumental, instalado en el siglo XIX, que sigue utilizándose en conciertos gracias a la excelente acústica del recinto. La combinación de motivos orientales, dorados resplandecientes y la atmósfera recogida hacen que cada detalle de la sinagoga sorprenda al visitante.
Hoy forma parte del Museo Judío de Praga y alberga una exposición permanente dedicada a la historia de los judíos en Bohemia y Moravia desde la emancipación en el siglo XVIII hasta la actualidad. La visita ofrece no solo un recorrido artístico por su impresionante arquitectura, sino también una inmersión en la vida cultural y social de la comunidad judía checa.

Vitrales de la Sinagoga de los Españoles en Praga |
La máscara funeraria que se exhibe en una vitrina de la Sinagoga Española de Praga es una reproducción del rostro de Rabí Judah Loew ben Bezalel , conocido como el Maharal de Praga . Fue un destacado rabino, filósofo y místico del siglo XVI, célebre por su erudición y por la leyenda del Gólem de Praga. La máscara se encuentra junto a otros objetos que ilustran la historia y cultura de la comunidad judía en Bohemia y Moravia, y permite a los visitantes apreciar de cerca los rasgos de una de las figuras más importantes del judaísmo europeo central. Ubicada en el extremo de la plaza Dušní, a pocos pasos del resto de sinagogas del barrio Josefov, la Sinagoga Española es una parada imprescindible para quien desee conocer el esplendor del patrimonio judío en Praga.

Monumento a Kafka en Praga |
Muy cerca de la sinagoga de los Españoles está el Monumento a Kafka o Socha Franze Kafky GPS N50.0859003 E14.4097533, situada en la calle Duni.
La escultura de Franz Kafka es una de las obras más emblemáticas dedicadas al escritor checo de lengua alemana. Fue creada por el artista Jaroslav Róna y se inauguró en el año 2003 en el barrio de Josefov, muy cerca del lugar donde Kafka pasó su infancia.
La obra, realizada en bronce, tiene una altura aproximada de 3,75 metros y representa una escena inspirada en el relato corto Descripción de una lucha (Beschreibung eines Kampfes). En ella aparece Kafka montado sobre los hombros de una figura humana vacía, un traje hueco sin rostro ni cuerpo. Este personaje anónimo y despersonalizado sostiene al escritor, que se muestra pequeño y frágil sobre esa presencia inquietante.
El simbolismo de la escultura es múltiple: por un lado, refleja el carácter onírico y absurdo de la literatura de Kafka; por otro, alude a la sensación de extrañamiento y despersonalización que impregna su obra. El traje vacío se convierte en una metáfora de la identidad difusa y de la alienación moderna, mientras que Kafka, sobre sus hombros, parece tanto dominado como elevado por esa figura sin nombre.

Monumento a Kafka en Praga |
Ubicada en una pequeña plaza entre la sinagoga Española y la iglesia de San Salvador, la escultura se integra en el entramado histórico del barrio judío, recordando no solo al escritor, sino también las raíces culturales y espirituales de su vida. Hoy en día, constituye un punto de referencia cultural y turístico, y una parada obligatoria para quienes recorren Praga en busca de la memoria de Kafka.

Catedral de San Clemente de Praga |
Solamente nos queda visitar la catedral de San Clemente GPS N50.0861604 E14.4132373. Nos sorprende cuando llegamos porque se está celebrando una misa ortodoxa y está llena de fieles, imagino de gente de Rumanía, Rusia que viven aquí.
Es difícil ver por el mundo cómo en un escenario de una iglesia barroca llena de santos se puede celebran una misa con el rito ortodoxo. Intentamos esperar para que termine la misa pero el cura puede con nosotros, perdemos la paciencia porque después de media hora los fieles seguían dándose golpes en el pecho.
La Catedral de San Clemente, ubicada en el barrio de Malá Strana en Praga, es una iglesia histórica de gran valor arquitectónico y cultural. Fundada originalmente en el siglo XI como parte de un monasterio benedictino, ha experimentado diversas reconstrucciones a lo largo de los siglos que le han otorgado una combinación única de estilos románico, gótico y barroco. Su interior destaca por los frescos barrocos, las decoraciones detalladas del altar y las esculturas de santos, mientras que la torre campanario de estilo barroco se erige como un punto visible desde varias partes del barrio. Aunque menos conocida que la catedral de San Vito, la iglesia de San Clemente ha sido un centro importante para la comunidad cristiana de Praga y forma parte del rico patrimonio histórico del casco antiguo, ubicada cerca del Puente de Carlos y del Castillo de Praga, lo que la convierte en un lugar accesible y recomendable dentro de un recorrido turístico por la ciudad.

Catedral de San Clemente de Praga |
La Catedral de San Clemente en Praga, originalmente fundada como iglesia católica y parte de un monasterio benedictino en el siglo XI, hoy en día también alberga celebraciones de la Iglesia Ortodoxa. A lo largo de los siglos, muchas iglesias en Europa central han cambiado de administración o uso, y San Clemente se ha convertido en un espacio disponible para la comunidad ortodoxa, que no siempre cuenta con templos propios en la ciudad. Esto permite que los fieles celebren la Divina Liturgia y otros sacramentos en un entorno solemne, rodeados de la riqueza histórica y arquitectónica del templo, que combina estilos románico, gótico y barroco. La práctica de misas ortodoxas en la catedral refleja además la flexibilidad ecuménica que existe en Europa, donde templos históricos se comparten entre distintas confesiones cristianas, respetando sus respectivas liturgias y tradiciones. Así, San Clemente continúa siendo un lugar de culto activo, preservando tanto su valor histórico como su función espiritual para comunidades de diversas ramas del cristianismo en Praga.
Cruzamos andando el puente peatonal Carlos es el más famoso de Praga y comunica la Ciudad Vieja (Staré Mesto) (GPS N50.0862634 E14.4120737) con la Ciudad Pequeña (Malá Strana). Con más de 500 metros de largo y 10 de ancho, el Puente de Carlos tuvo en su día 4 carriles para carruajes.

Puente de Carlos en Praga |
El Puente de Carlos (Karluv most en checo) es uno de los monumentos más icónicos de Praga, cruzando el río Moldava y conectando el casco antiguo con el barrio de Malá Strana y el Castillo de Praga. Fue construido entre 1357 y 1402 por orden del rey Carlos IV, reemplazando un puente anterior de madera que había sido destruido por inundaciones.
Se trata de un puente gótico de piedra, de unos 520 metros de largo y 10 metros de ancho, sostenido por 16 arcos. A lo largo de su recorrido se encuentran 30 estatuas y grupos escultóricos barrocos, en su mayoría de santos, aunque muchas son copias de los originales para protegerlos del paso del tiempo. Cada extremo del puente cuenta con torres defensivas, que antiguamente servían para controlar el acceso a la ciudad y protegerla de invasores.
Hoy en día es exclusivamente peatonal y se ha convertido en un lugar muy popular tanto para turistas como para artistas callejeros y artesanos. Ofrece vistas espectaculares del río Moldava, el Castillo de Praga y la ciudad antigua, siendo especialmente mágico durante el amanecer y el atardecer, cuando la luz resalta la silueta de sus torres y estatuas.

Puente de Carlos en Praga |
Al recorrer el Puente de Carlos en Praga, uno no puede dejar de maravillarse con las esculturas que bordean sus laterales, cada una contando historias que atraviesan siglos. Estas figuras barrocas, instaladas entre los siglos XVII y XVIII, representan santos, mártires y escenas bíblicas, y aunque hoy muchas son copias para proteger los originales del desgaste del tiempo, conservan toda su fuerza visual y simbólica. Entre ellas, destaca la de San Juan Nepomuceno, arrojado al río por negarse a revelar secretos de confesión; los visitantes aún tocan su placa buscando buena suerte. También se encuentran los santos patronos de Bohemia, San Wenceslao y Santa Ludmila, y los evangelizadores Cirilo y Metodio, que llevaron la fe y la escritura a los pueblos eslavos. Cada escultura no solo embellece el puente, sino que cumple una función narrativa y protectora, recordando a quienes cruzan el río la historia religiosa y cultural de Praga. Mientras se avanza por el puente, rodeado de músicos, artistas y el rumor constante del río Moldava, es imposible no sentirse conectado con el pasado; cada estatua es un testigo silencioso de la devoción, el arte y la vida cotidiana de generaciones que han transitado este emblemático camino, haciendo del paseo una experiencia que mezcla historia, fe y belleza arquitectónica.

Panorámica desde el puente de Carlos en Praga |
Por fin llegamos al otro lado de la ciudad en la plaza Malostranská, es un nudo importante de comunicaciones y el acceso natural al centro histórico de Praga, donde nos espera un Uber que nos devuelve a casa en 10 minutos.
Día 20 de Agosto (martes) Ruta: Praga

Galería de pintura del castillo de Praga |
El día 20 comienza en el parking área de autocaravanas de Praga. La noche ha sido fresquita y no ha superado los 18 grados.
Comenzamos la visita en un Uber que por 6 euros nos sube a la parte más alta de Praga, donde se encuentran los principales monumentos históricos.
Sacamos el ticket conjunto para ver lo más interesante+el museo de Bellas Artes, en total pagamos 1800 coronas, unos 71 euros.
Comenzamos por lo más cercano el museo de Bellas Artes o Galería de pintura del castillo GPS N 50.0892372 E14.3860636 . El interior tiene obras importantes de Tiziano, Rubens, Holbein, Lucas Cranach, Veronese, Tintoretto. Es el típico museo de pintura agradable por la disposición y presentación de las obras de arte. En una hora se puede ver fácilmente.
Nos sorprende que en el museo no haya nadie, absolutamente nadie en todas las salas, cuando en el exterior están todos los patios masificados de Free grupos.
El Schwarzenberský palác forma parte del conjunto de la Galería Nacional de Praga (Národní galerie Praha) y es uno de los edificios renacentistas más notables de la ciudad. Se encuentra en la Plaza de Hradcany, frente al Castillo de Praga, lo que le otorga un emplazamiento privilegiado y cargado de historia.

Galería de pintura del castillo Praga |
El palacio fue construido en el siglo XVI para la familia Lobkowicz y posteriormente pasó a manos de los Schwarzenberg, una de las casas nobles más influyentes de Bohemia. Su arquitectura es un ejemplo espléndido del renacimiento tardío en Bohemia, caracterizado por las fachadas decoradas con la técnica del sgraffito, que simulan sillares en relieve y otorgan al edificio una apariencia monumental y elegante.
Hoy en día, el Schwarzenberský palác está dedicado principalmente a las colecciones de arte antiguo de la Národní galerie, con especial énfasis en la pintura y la escultura de los siglos XVI al XVIII. Entre sus salas se pueden admirar obras maestras de artistas europeos y bohemios de la época renacentista, manierista y barroca. El recorrido incluye tanto piezas religiosas como retratos aristocráticos y escenas mitológicas, que permiten apreciar la riqueza cultural de la región y sus vínculos con el arte europeo.
Además de su colección permanente, el palacio acoge exposiciones temporales y actividades culturales que buscan acercar el patrimonio artístico a un público más amplio. Su atmósfera, unida a la majestuosidad de la arquitectura renacentista y a la cercanía del Castillo de Praga, convierte la visita en una experiencia única que combina historia, arte y tradición en uno de los espacios más emblemáticos de la capital checa.
Las principales obras de arte que se pueden contemplar:

Tríptico de la Adoración de los Reyes Magos de Joos van Cleve, Galería de pintura del castillo Praga |
El Tríptico de la Adoración de los Reyes Magos de Joos van Cleve es una de las obras más destacadas del Renacimiento flamenco. Esta pintura, datada alrededor de 1520, forma parte de la colección de la Galería Nacional de Praga.
El tríptico presenta la escena bíblica de la Adoración de los Reyes Magos, con la Virgen María y el Niño Jesús en el centro, flanqueados por los tres Reyes Magos que ofrecen sus regalos: oro, incienso y mirra. La obra destaca por su detallado tratamiento de las vestimentas y la riqueza de los fondos arquitectónicos, características propias del estilo de van Cleve.

Tríptico de la Adoración de los Reyes Magos de Joos van Cleve, Galería de pintura del castillo Praga |
La obra “La Adoración de los Reyes Magos” de Geertgen tot Sint Jans, que data de finales del siglo XV, se encuentra actualmente en el Palacio Sternberg, una de las sedes de la Galería Nacional de Praga. Este tríptico flamenco destaca por su minuciosa representación de la escena bíblica: los tres Reyes Magos rinden homenaje al Niño Jesús, ofreciendo sus dones mientras la Virgen María los recibe con serenidad.
El panel central muestra al Niño y a la Virgen rodeados de ricos detalles arquitectónicos y vegetales, una característica del Renacimiento flamenco que combina la precisión del dibujo con una paleta de colores brillante y luminosa. Las alas del tríptico representan a los santos Bavo y Adriano, probablemente relacionados con los donantes originales de la obra, lo que refleja la práctica común en la época de incluir a los benefactores en las escenas sagradas.
El tríptico de Geertgen tot Sint Jans no solo es notable por su valor religioso, sino también por su calidad técnica: el artista presta especial atención a los detalles de las vestimentas, los gestos de los personajes y la composición espacial, creando un equilibrio entre la narrativa y la ornamentación. La obra originalmente fue encargada para la iglesia de San Bavo en Haarlem, Países Bajos.

“Virgen y el niño con el infante San Juan” de Tiziano Vecellio, Galería de pintura del castillo Praga |
El cuadro titulado “Virgen y el niño con el infante San Juan” de Tiziano Vecellio (1480-1576), Realizado en óleo sobre madera. Tienes unas medidas de 37.9x31.
En la imagen se distingue claramente la Virgen con el Niño Jesús en brazos y, a la derecha, el pequeño San Juan Bautista ofreciendo un canastillo de frutas/rosas, un motivo típico del Renacimiento tardío veneciano.

“Virgen y el Niño con santos” de Palma Vecchio Galería de pintura del castillo Praga |
Del pintor Jacopo Negretti, llamado Palma Vecchio (1480–1528), uno de los grandes maestros del Renacimiento veneciano. Se trata de la “Virgen y el Niño con santos”, realizada hacia 1512-1514. En Oleo sobrer lienzo 103x109
En el centro se sienta la Virgen con el Niño, rodeada de varias figuras: un caballero en armadura, jóvenes santos y un anciano barbado con libro en mano. El fondo de paisaje, con colinas, árboles y una atmósfera luminosa, revela la cercanía estilística con Giovanni Bellini y el temprano Tiziano. La obra destaca por su serenidad y equilibrio, rasgos característicos de Palma Vecchio, cuya pintura se sitúa en la transición entre el Quattrocento y la plenitud del Cinquecento.

Retrato de una dama con manzana, Lucas Cranach el Viejo, Galería de pintura del castillo Praga |
El cuadro titulado Retrato de una dama con manzana, datado en 1527, obra de Lucas Cranach el Viejo y taller. Realizado en óleo sobre tabla.
Este retrato de cuerpo entero muestra a una mujer de alta posición social representada con la frontalidad característica de la tradición germánica del siglo XVI. Vestida con lujosa indumentaria —mangas anchas, ricos tejidos y aderezos que subrayan su rango—, la dama sostiene una manzana en la mano izquierda, gesto pequeño pero cargado de significado simbólico. La manzana puede leerse en clave bíblica (evocando a Eva y el tema del pecado y la redención), así como en lecturas profanas: símbolo de belleza, tentación, deseo o, en contexto nupcial, atributo de fertilidad y promesa de descendencia.

“Pareja desigual” obra de Lucas Cranach, Galería de pintura del castillo Praga |
En este cuadro aparece un viejo con una mujer joven, típico del tema “Pareja desigual” obra de Lucas Cranach el Viejo y taller, datado en 1531, medidas 49x34 cm.
Sobre un fondo negro, El cuadro muestra a un hombre con un sombrero abrazando a una joven, con la mano de ella en la bolsa del hombre, mientras ella mira directamente al espectador, sugiriendo complicidad

Santa Catalina y Santa Bárbara obra de Lucas Cranach, Galería de pintura del castillo Praga |
En la Galería Nacional de Praga se conserva una obra destacada de Lucas Cranach el Viejo titulada Santa Catalina y Santa Bárbara, que forma parte del fragmento central del Retablo de Praga (Prague Altarpiece). Esta pintura sobre madera de tilo, con dimensiones de 105,5 x 173,5 cm.
Muestra a Santa Catalina arrodillada a la izquierda, sosteniendo una tabla con una oración para el clero, y a Santa Bárbara a la derecha, identificada por un cáliz y una hostia con una oración para los fieles. En el fondo, se aprecian figuras fragmentarias que representan a Santa Dorotea (con una cesta de flores) y a Santa Margarita (con un dragón a sus pies). Entre ellas, se vislumbra la túnica de la Virgen María con querubines y un fondo dorado decorado con punzones. Este retablo fue probablemente encargado por el emperador Maximiliano I y se encontraba en la Catedral de San Vito en Praga hasta 1619, cuando fue destruido durante la iconoclasia calvinista.

Madonna con el Niño obra de Joos van Cleve, Galería de pintura del castillo Praga |
Una obra destacada de Joos van Cleve titulada "Madonna con el Niño", datada alrededor de 1515, realizada en óleo sobre tabla, medidas de 50x36.5 cm.
Esta pintura muestra a la Virgen María sosteniendo al Niño Jesús, una representación clásica del Renacimiento flamenco. La obra destaca por su detallado tratamiento de las telas y el paisaje de fondo, características típicas del estilo de Cleve.

Santa Catalina, obra de Quintin Massys, Galería de pintura del castillo Praga |
La obra de titulada Santa Catalina, obra de Quintin Massys, datado en 1530, realizada en óleo sobre lienzo, medidas de 110x82cm.
Según la narrativa tradicional, Catalina era hija de Sabinela y Constogobernador de Alejandría durante el reinado del emperador Maximiano (286-305).Era de origen griego. Desde joven se dedicó al estudio. Una visión de la Virgen María y el Niño Jesús la convenció de convertirse al cristianismo. Cuando comenzaron las persecuciones bajo el emperador Majencio, acudió al emperador y lo reprendió por su crueldad. El emperador convocó a 50 de los mejores filósofos y oradores paganos para debatir con ella, con la esperanza de que refutaran sus argumentos.

El suicidio de Lucrecia, Maestro de las mujeres de medio cuerpo, Galería de pintura del castillo Praga |
La pintura El suicidio de Lucrecia, atribuida al llamado “Maestro de las mujeres de medio cuerpo” o “Maestro de los retratos femeninos de Praga”. Este artista anónimo trabajó en Praga durante el segundo cuarto del siglo XVI, y se le reconoce por sus representaciones íntimas y cargadas de emoción de figuras femeninas.
La obra retrata la trágica historia de Lucrecia, una noble romana que, tras ser violada por el hijo del último rey de Roma, decidió quitarse la vida para preservar su honor. Este acto desencadenó la caída de la monarquía y el establecimiento de la República romana.

La Anunciación, obra de Peter Paul Rubens, Galería de pintura del castillo Praga |
La pintura La Anunciación de Peter Paul Rubens realizada en la década de 1630, es una de las muchas que Rubens pintó para la corte imperial en Viena, donde trabajó como pintor de cámara. La pintura mide 35 x 34 cm y está ejecutada al óleo sobre lienzo.
La escena representa el momento bíblico en el que el ángel Gabriel anuncia a la Virgen María que será la madre de Jesús. Rubens, influenciado por su estancia en Italia, emplea colores brillantes y un estilo suelto para crear dinamismo en la composición.

Cambio de Guardia en el castillo Praga |
Asistimos al cambio de guardia en el Palacio Real a las 11 de la mañana. Es muy simple porque tiene solamente dos guardias, me recuerda a San Marino.
El Cambio de Guardia en el Castillo de Praga es una de las ceremonias más emblemáticas de la ciudad, celebrada diariamente en el primer patio del castillo. Aunque la ceremonia principal se realiza a las 11 del mediodía, el relevo de guardia ocurre cada hora entre las 7 de la mañana y las 6 de la tarde durante la temporada de invierno, y hasta las 8 de la noche en verano. Los guardias visten el uniforme oficial del Ejército Checo, con capa azul y gorra de piel, y portan fusiles de ceremonia, mientras realizan un desfile cuidadosamente coreografiado.
La ceremonia principal dura aproximadamente 45 minutos, incluye fanfarrias y el izado de la bandera, y se lleva a cabo frente al Palacio Real Antiguo. Es recomendable llegar con al menos 15 o 20 minutos de antelación para asegurarse un buen lugar desde donde observarla, y los visitantes deben estar preparados para cualquier condición meteorológica, ya que se realiza tanto bajo lluvia como bajo sol. La ceremonia es de acceso libre y no requiere entrada al castillo. En ocasiones especiales, como el Día de las Fuerzas Armadas, el evento puede incluir desfiles adicionales y conciertos de la banda del castillo, lo que lo convierte en un espectáculo aún más impresionante y lleno de tradición.

Cambio de Guardia en el castillo Praga |
Entramos en la inmensa catedral gótica que mandó construir Carlos IV para albergar las reliquias de San Vito GPS N50.0908952 E14.3979365 . Precio incluido en la entrada combinada.

Catedral de San Vito Praga |
La Catedral de San Vito, ubicada dentro del imponente Castillo de Praga, es considerada la principal iglesia católica de la República Checa y uno de los ejemplos más representativos del gótico europeo. Su historia se remonta al año 1344, cuando el arzobispo Arnošt de Pardubice inició la construcción con la intención de crear un templo que no solo sirviera para el culto religioso, sino también como símbolo del poder político y espiritual del Reino de Bohemia. La catedral se edificó sobre los restos de iglesias anteriores, entre ellas una iglesia románica del siglo X y otra gótica primitiva del siglo XIII, reflejando así la continuidad histórica del sitio.
El proyecto original fue encargado al arquitecto francés Matías de Arras, quien introdujo los primeros elementos góticos, especialmente en la estructura de las naves y la fachada principal. Tras su muerte, el arquitecto Peter Parler asumió la obra y dejó una huella decisiva en la construcción, incorporando elementos innovadores como las bóvedas de abanico, pináculos elaborados y un estilo decorativo detallado que se convirtió en característico del gótico tardío checo. La catedral tardó varios siglos en completarse, con interrupciones durante guerras y cambios de dinastías, y fue finalmente terminada en estilo neogótico a comienzos del siglo XX, lo que le da su apariencia actual.

Vidriera de la Catedral de San Vito Praga |
Su arquitectura es monumental: las torres principales se elevan sobre la ciudad, dominando el skyline de Praga y proyectando una sensación de grandiosidad que ha inspirado a generaciones de artistas y arquitectos. La fachada exterior está ricamente decorada con esculturas de santos, reyes y figuras bíblicas, mientras que sus grandes ventanales con vitrales permiten que la luz natural transforme el interior en un espacio de colores vibrantes y mística contemplación. Entre las vidrieras más famosas se encuentra la Vidriera de San Wenceslao, que combina detalles históricos con un estilo artístico refinado y lleno de simbolismo.
El interior de la catedral es igualmente impresionante. Alberga la Capilla de San Wenceslao, construida en estilo gótico tardío, que sirve como mausoleo del santo patrón de Bohemia y contiene reliquias y tesoros de gran valor. También se encuentran las tumbas de importantes monarcas y nobles, como Venceslao I, Rodolfo II y Carlos IV, consolidando a la catedral como un panteón real. Los órganos históricos, los frescos y la ornamentación detallada de altares y capillas reflejan siglos de riqueza artística y devoción religiosa.
A lo largo de su existencia, la catedral ha sido escenario de coronaciones, ceremonias religiosas, conciertos y eventos históricos que han marcado la identidad cultural y nacional de Chequia. Su influencia no se limita al ámbito religioso, sino que también se extiende al turismo, la educación artística y la conservación del patrimonio histórico europeo. Para los visitantes, recorrer la catedral es experimentar un viaje en el tiempo: desde los elementos románicos y góticos hasta las intervenciones neogóticas modernas, cada rincón cuenta una historia de fe, poder y arte que ha sobrevivido más de seis siglos.

Vidriera de la Catedral de San Vito Praga |
Las principales obras de arte de la catedral es la Vidriera de San Wenceslao, es una de las más famosas de la catedral y una de las joyas del gótico tardío checo. Representa escenas de la vida de San Wenceslao, patrón de Bohemia, y está hecha con cristales de colores ricos y luminosos que iluminan el interior de la catedral con un efecto místico. Fue creada por František Kysela en el siglo XX, siguiendo diseños que evocan el estilo medieval.
Considerada una obra maestra del gótico tardío, la capilla alberga las reliquias de San Wenceslao y es famosa por sus paredes revestidas de piedras semipreciosas. Cada pared está adornada con mármol, lapislázuli, malaquita y otras piedras, formando un conjunto de gran riqueza simbólica y artística. La capilla sirve también como mausoleo del santo y refleja el esplendor religioso de la época de Carlos IV.
La catedral contiene varios altares y púlpitos con esculturas detalladas y ornamentación dorada. Destacan los altares barrocos, como el Altar de la Virgen María, con estatuas y relieves que muestran escenas bíblicas. Cada altar combina madera tallada, dorados y pinturas religiosas, creando un efecto dramático y solemne.
Entre los monumentos más importantes se encuentran las tumbas de Carlos IV, Rodolfo II y otros reyes de Bohemia. Estas tumbas están decoradas con esculturas de mármol, relieves y símbolos heráldicos que reflejan la importancia política y religiosa de sus ocupantes. La tumba de Carlos IV, por ejemplo, combina elementos góticos y renacentistas, mostrando el paso de estilos artísticos a lo largo del tiempo.

Órgano de la Catedral de San Vito Praga |
El órgano histórico de la catedral no solo tiene un valor musical, sino también artístico, gracias a su elegante fachada tallada y decorada con dorados y relieves. Es uno de los órganos más importantes de la República Checa y ha sido utilizado para ceremonias y conciertos desde hace siglos.
La catedral conserva frescos y pinturas que narran episodios bíblicos y la historia de Bohemia. Entre ellos destacan las pinturas de la vida de Cristo y los santos checos, realizadas por artistas del Renacimiento y el barroco, que aportan color, dramatismo y detalle narrativo al interior de la catedral.
La catedral cuenta con numerosas esculturas de santos, ángeles y figuras religiosas que adornan tanto el interior como el exterior. Entre ellas, destacan los apóstoles de la fachada principal y los pináculos decorativos, que muestran la maestría de los escultores medievales checos.
Aunque no es parte del reloj de la plaza, la catedral incluye elementos ornamentales complejos que reflejan la habilidad de los artesanos de la época. Los detalles en hierro, piedra y madera tallada contribuyen a la riqueza artística general del edificio.

Retablo Catedral de San Vito Praga |
En el centro de la catedral está la tumba yaciente de Fernando I de Habsburgo. Es una de las obras más significativas del arte funerario renacentista en Bohemia. Fernando I (1503-1564) fue Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico y también Rey de Bohemia y Hungría. Nació como hijo de Felipe I de Castilla, conocido como “el Hermoso”, y Juana I de Castilla, llamada la Loca”, lo que lo convierte en hermano menor de Carlos V de España, quien gobernó vastos territorios europeos y americanos. Este linaje vincula estrechamente a la historia de la catedral con los grandes acontecimientos políticos y dinásticos de Europa en el siglo XVI.
La tumba de Fernando I refleja la solemnidad y el prestigio de un monarca de su rango. La figura del emperador está representada en actitud yacente, vestida con los ropajes imperiales y rodeada de atributos de poder, como la corona y el cetro, símbolos de su autoridad sobre Bohemia y el Sacro Imperio. El monumento combina la austeridad del gótico tardío con los elementos decorativos y realistas del Renacimiento, mostrando la transición artística que caracterizó el siglo XVI en Praga. Su tumba no solo es un homenaje a su persona, sino también un testimonio del papel de la familia Habsburgo en la historia europea y de su influencia política y religiosa en la región.

Nave Catedral de San Vito Praga |
Fernando I fue sepultado junto a otros miembros de la familia Habsburgo, consolidando la Catedral de San Vito como panteón real e imperial. Este espacio alberga también las tumbas de reyes y nobles checos, creando un conjunto artístico y memorial que refleja tanto el poder secular como el espiritual de sus ocupantes. La tumba de Fernando I se integra armoniosamente en la nave central de la catedral, en un lugar de privilegio que permite a los visitantes contemplar de cerca la riqueza de los detalles escultóricos y el simbolismo de la obra. La precisión de la talla, la expresividad del rostro y la majestuosidad de los elementos decorativos hacen de esta tumba un ejemplo excepcional de la fusión entre arte, política y devoción religiosa.
La presencia de esta tumba en la catedral no solo recuerda la figura de Fernando I, sino que también conecta la historia de Bohemia con la historia europea más amplia, mostrando cómo la catedral sirvió durante siglos como escenario de coronaciones, rituales religiosos y enterramientos de monarcas que marcaron el destino de toda Europa. Hoy, contemplar la tumba yacente de Fernando I es experimentar la historia viva de los Habsburgo y la riqueza artística que la Catedral de Praga conserva como patrimonio cultural invaluable.

San Vito en la Catedral de San Vito Praga |
En el extremo de la girola está la tumba de san Vito, es muy sencilla, cuenta la tradición que las reliquias están incompletas, primero el emperador trajo un hueso de una pierna y luego fue completando el cuerpo porque estaba repartido por muchas iglesias.
Otra obra de arte magnífica es la tumba de Juan Nepomuceno, realizada con toneladas de plata y oro. Fue encargada por Carlos VI y financiada por suscripción popular. La tumba de San Juan Nepomuceno es otra de las piezas más destacadas de la Catedral, combinando el valor religioso con un gran significado histórico y artístico. Juan Nepomuceno (c. 1345–1393) fue un sacerdote y mártir checo, conocido por su fidelidad al secreto de la confesión, que lo llevó a ser ejecutado por orden del rey Wenceslao IV. Su muerte y posterior canonización en 1729 lo convirtieron en uno de los santos más venerados de Bohemia, y su tumba en la catedral refleja tanto su santidad como la importancia de la tradición católica en el país.
La tumba, ubicada en la nave central de la catedral, destaca por su decoración barroca, rica en mármoles, relieves y esculturas que representan episodios de la vida del santo y su martirio. El cuerpo de Juan Nepomuceno se encuentra bajo un arquitectónico sarcófago de mármol, mientras que su figura yacente se presenta en actitud serena y piadosa, transmitiendo devoción y respeto. Las esculturas que rodean la tumba muestran ángeles y símbolos cristianos, creando un efecto dramático que refuerza la solemnidad del lugar y el mensaje espiritual de la obra.

Nave central de la Catedral de San Vito Praga |
Artísticamente, la tumba combina la monumentalidad barroca con detalles de precisión escultórica, logrando un equilibrio entre realismo y simbolismo. Los elementos ornamentales, como los relieves que ilustran la obediencia al sacramento de la confesión y el martirio del santo, refuerzan la narrativa histórica y religiosa, mientras que el uso de luz y sombra en los mármoles aporta un dramatismo característico del Barroco tardío en Bohemia. La tumba de Juan Nepomuceno no solo honra su memoria, sino que también actúa como un recordatorio de la importancia de la fe y la moral en la historia religiosa del país.

Palacio de Praga |
Luego pasamos a descubrir el Palacio de Praga GPS N50.0898922 E14.399397, no se visitan muchas salas pero el gran salón de bailes es descomunal el mayor que hayamos visitado.
El Starý královský palác (Antiguo Palacio Real) es uno de los edificios históricos más importantes dentro del complejo del Prague Castle, en la ciudad de Prague. Su origen se remonta al siglo IX, cuando el castillo comenzó a desarrollarse como residencia de los príncipes de Bohemia. Sin embargo, el edificio que hoy se conoce como Antiguo Palacio Real tomó forma principalmente entre los siglos XII y XVI, cuando fue ampliado y transformado por distintos monarcas bohemios.
Durante la Edad Media, el palacio funcionó como el centro político y administrativo del reino. Aquí residían los gobernantes y se celebraban importantes reuniones de la corte, ceremonias y decisiones de Estado. Uno de los periodos más significativos de su desarrollo ocurrió durante el reinado del emperador Charles IV en el siglo XIV. Bajo su mandato, el castillo y el palacio se ampliaron y se convirtieron en un símbolo del poder del Reino de Bohemia dentro del Holy Roman Empire.

Corona Real del Palacio de Praga |
Uno de los espacios más impresionantes del palacio es la Vladislav Hall, construida a finales del siglo XV durante el reinado del rey Vladislaus II of Hungary and Bohemia. Esta sala es considerada una obra maestra de la arquitectura gótica tardía. Destaca por su enorme bóveda nervada y por su amplitud, ya que fue diseñada para acoger ceremonias reales, banquetes y hasta torneos caballerescos en su interior. La sala también tenía una función simbólica, pues representaba el poder y la riqueza de la monarquía bohemia.
El Antiguo Palacio Real también fue escenario de uno de los acontecimientos más famosos de la historia checa: la Defenestration of Prague. En 1618, varios nobles protestantes arrojaron por una ventana del castillo a dos gobernadores imperiales católicos, un acto de rebelión que desencadenó la Thirty Years' War, uno de los conflictos más devastadores de Europa.
Con el paso del tiempo, especialmente después de que los gobernantes trasladaran su residencia principal a Vienna durante el dominio de los House of Habsburg, el palacio perdió su función residencial y pasó a tener un papel más ceremonial y administrativo. Aun así, continuó siendo un lugar clave para actos oficiales.

Biblioteca del Palacio de Praga |
En la actualidad, el Antiguo Palacio Real forma parte del conjunto histórico del Castillo de Praga y es uno de los espacios más visitados por turistas. Sus salas se utilizan ocasionalmente para ceremonias estatales y exposiciones, y permiten a los visitantes conocer la historia política y arquitectónica de Bohemia y de la actual República Checa. El edificio refleja una mezcla de estilos arquitectónicos —principalmente románico, gótico y renacentista— que muestran las diferentes etapas de su construcción y renovación a lo largo de los siglos. Por todo ello, el Starý královský palác constituye un testimonio fundamental del desarrollo histórico y cultural de Praga y de la monarquía bohemia.

Ábside de la Basílica de san Jorge de Praga |
Después visitamos la Basílica de san Jorge GPS N50.0898922 E14.399397, la mandó construir el padre de Wenceslao a imagen y semejanza del santo sepulcro de Jesús, en estilo románico.
La Basílica de San Jorge es uno de los edificios religiosos más antiguos y mejor conservados dentro del complejo del Prague Castle, situado en la ciudad de Prague. Fundada alrededor del año 920 por el príncipe Vratislaus I of Bohemia, la basílica constituye un ejemplo excepcional de arquitectura románica en la región de Bohemia y representa uno de los centros religiosos más importantes del castillo durante la Edad Media.
El edificio original fue ampliado en el año 973 con la creación de un convento benedictino femenino, considerado el primer convento de Bohemia. Este monasterio estuvo estrechamente vinculado a la nobleza y a la familia gobernante, ya que muchas de sus abadesas procedían de la dinastía Premyslid dynasty. La basílica funcionaba como iglesia del convento y también como lugar de enterramiento para miembros de la familia ducal.
A lo largo de los siglos, el edificio sufrió varias reconstrucciones debido a incendios y conflictos. Después de un gran incendio en el siglo XII, la basílica fue reconstruida manteniendo su estructura románica básica. Su aspecto actual combina elementos románicos con añadidos posteriores, especialmente en la fachada barroca que fue remodelada en el siglo XVII. Esta fachada, de color rojizo característico y con dos torres blancas asimétricas, contrasta con la sobriedad del interior románico.

Tumba de la Basílica de san Jorge de Praga |
El interior de la basílica se distingue por su sencillez y por la solidez de sus muros de piedra, típicos del estilo románico. La nave central está separada de las laterales por robustos pilares y arcos semicirculares. Entre los elementos más destacados se encuentran la tumba de Saint Ludmila, abuela de Saint Wenceslaus, quien fue una figura clave en la cristianización de la región. Su sepultura convirtió la basílica en un importante lugar de peregrinación durante la Edad Media.
Además de su valor religioso, la Basílica de San Jorge tiene una gran importancia histórica y artística. Representa una de las pocas construcciones románicas que han sobrevivido casi intactas en Praga y permite comprender la evolución temprana de la arquitectura cristiana en Europa Central. Actualmente forma parte del circuito turístico del Castillo de Praga y, además de su función histórica, el espacio se utiliza a menudo para conciertos de música clásica debido a su excelente acústica.

Casa del Callejón de Oro de Praga |
Para finalizar las visitas pagadas entramos en el callejón de Oro GPS N50.0918252 E14.4012549, imagino que eran los dueños los judíos de Praga, a mí lado un grupo de turistas judíos se muestran entusiasmados con la visita.
El Callejón del Oro (en checo Zlatá ulicka) es una de las calles más pintorescas y conocidas del complejo del Prague Castle, situado en la ciudad de Prague. Esta pequeña calle está formada por una fila de diminutas casas de colores construidas junto a las murallas del castillo y representa uno de los lugares más visitados por turistas debido a su singular aspecto y a la historia que la rodea.
El origen del Callejón del Oro se remonta al siglo XVI, durante el reinado del emperador Rudolf II. En aquella época, el castillo era un importante centro político y cultural del Holy Roman Empire. Las pequeñas casas fueron construidas inicialmente para albergar a los guardias del castillo, quienes necesitaban viviendas cerca de las fortificaciones. Estas construcciones se adosaron a los arcos de la muralla defensiva, lo que explica su reducido tamaño y su forma irregular.
Con el paso del tiempo, la calle empezó a ser habitada por artesanos y orfebres, lo que dio origen al nombre de “Callejón del Oro”. Según la tradición popular, algunos alquimistas vinculados a la corte de Rudolf II habrían trabajado en esta zona intentando descubrir la fórmula para transformar metales en oro o encontrar el elixir de la vida. Aunque estas historias forman parte más de la leyenda que de la realidad histórica, contribuyeron a crear el aura misteriosa que hoy rodea al lugar.

Casa del Callejón de Oro de Praga |
Durante los siglos posteriores, el callejón fue ocupado por personas de diferentes oficios y condiciones sociales, incluyendo soldados, artesanos y familias humildes. A comienzos del siglo XX, algunas de las casas fueron habitadas por artistas y escritores. Uno de los residentes más conocidos fue Franz Kafka, quien trabajó durante un tiempo en la casa número 22, propiedad de su hermana. Allí escribió parte de su obra, lo que añade un interés literario al lugar.
Las casas del Callejón del Oro destacan por sus fachadas de vivos colores —azules, amarillas, verdes y rojas— y por su tamaño extremadamente reducido. Muchas de ellas cuentan con una sola habitación en la planta baja y un pequeño espacio superior al que se accede por escaleras muy estrechas. Actualmente, estas viviendas han sido restauradas y transformadas en pequeñas tiendas, exposiciones y recreaciones históricas que muestran cómo era la vida cotidiana en el castillo en diferentes épocas.
La casa donde vivió el escritor Franz Kafka se encuentra en el Callejón del Oro. Es la casa número 22, una de las pequeñas viviendas coloridas que caracterizan esta famosa calle.

Casa del Callejón de Oro de Praga |
La casa es muy pequeña y estrecha, típica de las construcciones que se levantaron junto a las murallas del castillo en el siglo XVI. Su fachada está pintada de azul intenso, lo que la hace fácilmente reconocible entre las demás casas del callejón. El edificio tiene dos plantas muy reducidas: una planta baja que funcionaba como sala principal y una pequeña habitación superior a la que se accede mediante una escalera muy empinada. Las paredes son gruesas y las ventanas pequeñas, lo que refleja el carácter defensivo y compacto de las casas construidas en la muralla.
En el interior, el espacio es muy sencillo y estrecho. La planta baja contiene una habitación pequeña que actualmente está adaptada como tienda temática y exposición dedicada a Kafka, donde se venden libros, recuerdos y material relacionado con su obra. La decoración intenta recrear el ambiente de principios del siglo XX, con muebles simples, estanterías y elementos que recuerdan la vida cotidiana de la época.
Franz Kafka utilizó esta casa principalmente como lugar de trabajo y escritura entre 1916 y 1917. La vivienda pertenecía a su hermana Ottla Kafka, quien se la prestó para que pudiera concentrarse en su escritura lejos del ambiente familiar. Durante ese tiempo escribió varios relatos y avanzó en algunos de sus textos más conocidos.

Casa del Callejón de Oro de Praga |
Hoy en día, la casa es uno de los puntos más fotografiados del Callejón del Oro. Aunque el interior es pequeño, permite imaginar cómo vivían los habitantes de esta zona del castillo y cómo un espacio tan reducido pudo servir de refugio creativo para uno de los escritores más importantes de la literatura del siglo XX.

Barrio de Malá Strana de Praga |
Para llegar a nuestro siguiente punto tenemos que llegar por Malá Strana es uno de los barrios históricos más emblemáticos de la ciudad de Praga, en la República Checa. Su nombre significa literalmente “lado pequeño” o “ciudad pequeña”, aunque en realidad su importancia histórica, cultural y arquitectónica es enorme dentro del desarrollo de la capital checa. Se sitúa en la orilla izquierda del río Vltava, justo al pie de la colina donde se levanta el complejo del Castillo de Praga, y está conectado con la Ciudad Vieja mediante el famoso Puente de Carlos.
El origen de Malá Strana se remonta a la Edad Media. La zona comenzó a desarrollarse en el siglo XIII cuando el rey Ottokar II de Bohemia decidió reorganizar el asentamiento y atraer población alemana para fortalecer el comercio y la actividad urbana. Desde entonces se convirtió en un barrio importante, habitado principalmente por nobles, funcionarios y comerciantes. Sin embargo, su historia también estuvo marcada por numerosas dificultades: incendios, conflictos y saqueos, especialmente durante la Guerra de los Treinta Años en el siglo XVII. Después de estos episodios, el barrio fue reconstruido en gran medida en estilo barroco, lo que explica el aspecto elegante y armonioso que conserva hoy.

Barrio de Malá Strana de Praga |
La arquitectura de Malá Strana es uno de sus rasgos más distintivos. Las calles estrechas y sinuosas, las casas con fachadas coloridas y los palacios barrocos crean un ambiente único que recuerda la grandeza de la aristocracia bohemia. Entre los edificios más representativos destaca la majestuosa Iglesia de San Nicolás, una de las obras maestras del barroco centroeuropeo, diseñada por los arquitectos Christoph Dientzenhofer y Kilian Ignaz Dientzenhofer. Su gran cúpula verde domina el paisaje del barrio y se ha convertido en uno de los símbolos más reconocibles de Praga.
Además de su patrimonio arquitectónico, Malá Strana posee numerosos jardines y espacios tranquilos que contrastan con el dinamismo del centro histórico. Lugares como los jardines del Palacio Wallenstein o las terrazas en la colina de Petrín ofrecen vistas panorámicas del río Vltava y del casco antiguo. Estos espacios verdes, junto con las pequeñas plazas, iglesias y palacios, contribuyen a crear un ambiente romántico y lleno de historia.
A lo largo de los siglos, Malá Strana ha sido también un lugar de encuentro para artistas, intelectuales y diplomáticos. Muchos palacios históricos se convirtieron posteriormente en embajadas o instituciones culturales, lo que mantiene al barrio como un centro importante de la vida política y cultural de la ciudad. Hoy en día, pasear por sus calles significa recorrer siglos de historia europea, desde la época medieval hasta el barroco y la modernidad.

Barrio de Malá Strana de Praga |
En la actualidad, Malá Strana es uno de los destinos turísticos más visitados de Praga. A pesar de la gran afluencia de visitantes, el barrio ha logrado conservar gran parte de su atmósfera histórica. Sus cafés, restaurantes tradicionales y pequeñas tiendas se integran en un entorno arquitectónico prácticamente intacto, lo que permite a quienes lo visitan experimentar una mezcla única de historia, arte y vida cotidiana. Por todo ello, Malá Strana no solo es un barrio pintoresco, sino también un testimonio vivo del pasado de Praga y de la riqueza cultural de Europa Central.

Iglesia de nuestra señora de las Victorias de Praga |
Es la hora de almorzar y el hambre nos sorprende, a la salida de castillo vemos una plaza con un vendedor ambulante, Comemos unas salchichas y unos sandwiches en un parque porque en esta zona apenas hay restaurantes.
Paseamos por la puerta de la iglesia de nuestra señora de las Victorias GPS
N50.085794 E14.404138, en su interior se venera la imagen del Niño Jesús de Praga, fue traída desde España. Destaca porque tiene más de 300 trajes y coronas de oro. Me recuerda al Menaken Pis de Bruselas que cada día lo visten de forma diferente.
a Kostel Panny Marie Vítezné (Iglesia de Nuestra Señora de la Victoria) es uno de los templos más conocidos de la ciudad de Prague, especialmente por albergar la famosa imagen del Pražské Jezulátko (Niño Jesús de Praga). Este santuario se encuentra en el barrio histórico de Malá Strana, cerca del Prague Castle, y es uno de los principales lugares de peregrinación católica de Europa Central.
El origen de la iglesia se remonta al siglo XVI. Inicialmente fue construida por los luteranos, pero después de la Battle of White Mountain, que marcó el triunfo del poder católico en Bohemia durante la Thirty Years' War, el templo fue entregado a la orden de los Discalced Carmelites. Estos monjes transformaron el edificio y lo dedicaron a Nuestra Señora de la Victoria.

Retablo de la Iglesia de nuestra señora de las Victorias de Praga |
La fama internacional del templo está vinculada a la pequeña estatua del Niño Jesús conocida como el Pražské Jezulátko. Se trata de una imagen de cera que representa al niño Jesús vestido con ropajes reales y coronado. La figura probablemente fue creada en España en el siglo XVI y llegó a Praga como regalo de la noble española Maria Manrique de Lara, quien la llevó a Bohemia al casarse con un noble checo. Posteriormente, su hija Polyxena of Lobkowicz donó la estatua a los carmelitas en 1628.
Según la tradición, el Niño Jesús de Praga comenzó a ser venerado debido a numerosos relatos de favores y milagros atribuidos a su intercesión. Durante periodos de guerra y crisis, los fieles acudían a la iglesia para pedir protección y ayuda. Con el tiempo, la devoción se extendió por toda Europa y luego por otros continentes, especialmente en países de tradición católica.
La estatua mide aproximadamente 47 centímetros y se conserva en un altar lateral ricamente decorado dentro de la iglesia. Uno de los aspectos más curiosos es que el Niño Jesús posee numerosos trajes ceremoniales donados por devotos de todo el mundo. Estos vestidos, que pueden ser de seda, bordados con oro o decorados con piedras preciosas, se cambian varias veces al año según el calendario litúrgico.

Komenda de la Orden de los Caballeros de Malta de Praga |
Más adelante vemos abierto La Komenda de la Orden de los Caballeros de Malta GPS N50.086480 E14.405760, es un importante complejo histórico situado en el barrio de Malá Strana, en la ciudad de Praga, en la República Checa. Este lugar fue durante siglos la sede de los caballeros pertenecientes a la orden conocida hoy como Orden de Malta, cuyo origen se remonta a la orden medieval de los Caballeros Hospitalarios, fundada en el contexto de las Cruzadas. La palabra komenda se refiere al centro administrativo y residencial donde vivía el comendador, es decir, el responsable local de la orden.
La presencia de los Caballeros de Malta en Praga comenzó ya en el siglo XII, cuando la orden estableció una comunidad en la orilla izquierda del río Vltava. Desde allí desarrollaban sus funciones religiosas, administrativas y caritativas. Los caballeros no solo eran una orden militar y religiosa, sino también una institución dedicada al cuidado de los enfermos, a la ayuda a los pobres y a la atención de peregrinos. La komenda funcionaba como centro de gestión de sus propiedades y actividades en la región, además de servir como residencia para los miembros de la orden.

Komenda de la Orden de los Caballeros de Malta de Praga |
El complejo estaba estrechamente vinculado con el cercano Puente de Carlos, una de las principales vías de comunicación entre la Ciudad Vieja y Malá Strana. Junto a la komenda se encuentra también el histórico Iglesia de Nuestra Señora bajo la Cadena, que fue el templo principal de la orden en la ciudad. El nombre del templo se relaciona con una cadena que, según la tradición, se utilizaba para cerrar el acceso al antiguo puente medieval que atravesaba el río.
A lo largo de los siglos, el conjunto arquitectónico sufrió diversas transformaciones debido a incendios, guerras y renovaciones. Uno de los periodos más difíciles fue durante la Guerra de los Treinta Años en el siglo XVII, cuando gran parte de Praga resultó afectada por los conflictos. Posteriormente, muchos edificios fueron reconstruidos o adaptados siguiendo estilos arquitectónicos posteriores, especialmente el barroco.
En la actualidad, la komenda sigue vinculada a la Orden de Malta y representa un importante testimonio histórico de la presencia de esta orden en Europa Central. Además de su valor religioso y cultural, el lugar simboliza la larga tradición humanitaria de los Caballeros de Malta, quienes desde la Edad Media han mantenido su misión de asistencia médica, ayuda social y apoyo a las personas necesitadas.

Muro de John Lennon de Praga |
Vamos andando a un punto que gracias a las redes sociales se ha puesto de moda, es el muro de John Lennon GPS N50.086224 E14.406842 , es fácil de encontrar porque está lleno de gente.
El muro es un lugar de peregrinación para todos los amantes de los Beatles y para cualquier que quiera conocer uno de los rincones más pintorescos de Praga.
El Muro de John Lennon es uno de los lugares más simbólicos y visitados de la ciudad de Prague. Se encuentra en el barrio histórico de Malá Strana, cerca del río Moldava y del Charles Bridge. Este muro se ha convertido en un símbolo internacional de libertad de expresión, paz y resistencia cultural.
El origen del muro se remonta a 1980, año en que fue asesinado el músico John Lennon, integrante de la famosa banda The Beatles. Tras su muerte, jóvenes checos comenzaron a pintar en este muro retratos de Lennon, fragmentos de letras de sus canciones y mensajes pacifistas. En aquel momento, Czechoslovakia estaba bajo un régimen comunista que restringía fuertemente la libertad de expresión y la influencia cultural occidental.

Muro de John Lennon de Praga |
Con el paso del tiempo, el muro se transformó en un espacio de protesta simbólica contra el régimen. A pesar de que las autoridades intentaban borrar los grafitis, los jóvenes volvían a escribir mensajes durante la noche. Las frases hablaban de paz, libertad, derechos humanos y cambios políticos, inspirados en la figura de John Lennon y en el espíritu de sus canciones.
Durante la década de 1980, el muro fue también un punto de encuentro para estudiantes y activistas que expresaban su descontento con el sistema político. Este tipo de expresiones culturales contribuyeron al ambiente social que culminaría años más tarde en la Velvet Revolution, la revolución pacífica que puso fin al régimen comunista en 1989.
Hoy en día, el muro sigue cambiando constantemente porque los visitantes continúan pintando nuevos mensajes, dibujos y citas relacionadas con la paz, la libertad y la música. El grafiti está permitido en esta zona específica, por lo que el aspecto del muro se transforma casi todos los días.
Aunque originalmente el muro no tenía relación directa con John Lennon —quien nunca visitó Praga— su figura se convirtió en un símbolo de libertad para muchos jóvenes de Europa del Este durante la Guerra Fría. Por ello, el Muro de John Lennon es hoy un espacio cultural único donde arte urbano, historia y memoria política se mezclan en uno de los rincones más emblemáticos de la ciudad.

Muro de John Lennon de Praga |
Aquí terminamos nuestro recorrido de hoy, solamente nos queda pedir un Uber y regresar al área de autocaravanas de Praga. Día 21 de agosto (miércoles) Ruta: Praga

Basílica de san Pedro y San Pablo de Praga |
El día 21 comienza en el área autocaravanas de Praga GPS N50.105476 E14.442621. La noche ha sido fresquita y lo agradece el frigo que no tiene que trabajar tanto.
Nuestro primer destino está bastante alejado del centro de Praga, es Basílica de san Pedro y San Pablo, pedimos un Uber y nos cuesta 250 coronas, unos 8 euros.
La Basílica de san Pedro y San Pablo se encuentra situada en el interior de una zona amurallada con un hermoso jardín lleno de frutales y castaños GPS N50.064430 E14.417420. La entrada a la basílica es de pago, los cuatro pagamos 280 coronas, unos 9 euros.
La Basílica de San Pedro y San Pablo es uno de los templos más representativos de la ciudad de Prague y constituye el principal edificio religioso del recinto histórico de Vyšehrad, una antigua fortaleza situada sobre una colina rocosa a orillas del río Moldava. Este lugar tiene un profundo significado histórico y simbólico para la nación checa, ya que, según la tradición medieval, Vyšehrad fue una de las primeras sedes de los gobernantes de Bohemia antes de que el poder se consolidara definitivamente en el Castillo de Praga.

Capilla de la Basílica de san Pedro y San Pablo de Praga |
La iglesia fue fundada alrededor del año 1070 por el príncipe Vratislaus II of Bohemia, quien más tarde sería coronado como el primer rey de Bohemia. Vratislaus II estableció en Vyšehrad un capítulo eclesiástico independiente que dependía directamente del papa y no del obispo de Praga. Esta decisión tenía una clara dimensión política, ya que reforzaba su autoridad frente a otras instituciones religiosas y consolidaba Vyšehrad como un centro de poder alternativo dentro del reino.
El edificio original de la basílica fue construido en estilo románico, caracterizado por muros gruesos, arcos semicirculares y una estructura sólida y austera. Sin embargo, a lo largo de los siglos el templo sufrió numerosos daños debido a incendios, conflictos militares y transformaciones urbanas. Durante las guerras husitas del siglo XV, por ejemplo, el complejo de Vyšehrad fue gravemente afectado. Posteriormente, en los siglos XVII y XVIII, el templo fue parcialmente reconstruido en estilo barroco.
La apariencia actual de la basílica se debe principalmente a una gran restauración llevada a cabo entre finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX. Durante este periodo se decidió reconstruir el templo en estilo neogótico, un estilo arquitectónico inspirado en el gótico medieval que era muy popular en Europa en esa época. Se añadieron las dos torres gemelas puntiagudas que hoy dominan el perfil del edificio y que alcanzan aproximadamente 58 metros de altura. Estas torres se han convertido en uno de los elementos más reconocibles del paisaje urbano de Praga.

Basílica de san Pedro y San Pablo de Praga |
El interior de la basílica es especialmente impresionante por su riqueza decorativa. A diferencia de la sobriedad exterior, el interior presenta una combinación de neogótico y elementos del modernismo checo, con paredes cubiertas de ornamentación pictórica, motivos vegetales y símbolos cristianos. Los vitrales de colores iluminan el espacio con una luz suave y representan escenas bíblicas y figuras de santos. El altar mayor está dedicado a los apóstoles Saint Peter y Saint Paul, a quienes está consagrada la iglesia.
En el interior también se conserva una imagen muy venerada conocida como la Virgen de Vyšehrad, considerada por muchos fieles como una protectora espiritual de la ciudad. Además, la basílica alberga varias capillas laterales y reliquias religiosas que reflejan la importancia histórica del templo como centro de culto.
Junto a la basílica se encuentra el famoso Vyšehrad Cemetery, uno de los lugares de enterramiento más prestigiosos de la República Checa. Este cementerio alberga las tumbas de numerosas figuras destacadas de la cultura y la historia del país. Entre ellas se encuentran el compositor Antonín Dvorák, el compositor Bedrich Smetana, el pintor Alfons Mucha y el escritor Karel Capek. En el centro del cementerio se encuentra también el monumento funerario colectivo conocido como Slavín, dedicado a las personalidades más importantes de la cultura checa.

Retablo Mayor de la Basílica de san Pedro y San Pablo de Praga |
Hoy en día, la basílica continúa funcionando como iglesia parroquial activa, donde se celebran misas y ceremonias religiosas. Al mismo tiempo, se ha convertido en un importante destino turístico y cultural debido a su arquitectura, su historia y su ubicación privilegiada en la fortaleza de Vyšehrad, desde donde se obtienen algunas de las vistas más espectaculares de Praga. Su combinación de tradición medieval, reconstrucción neogótica y simbolismo nacional hace que la Basílica de San Pedro y San Pablo sea uno de los monumentos más significativos del patrimonio histórico de la capital checa.

Ribera del río Moldava de Praga |
Desde aquí marchamos andando hasta el centro de la ciudad por la ribera del río Moldava, es una de las experiencias más agradables para descubrir la ciudad de Prague. Este río, conocido en checo como Vltava, es el más largo de la Czech Republic y atraviesa la capital dividiéndola en dos partes. A lo largo de sus orillas se extienden amplios paseos peatonales, parques, miradores y muelles desde donde se pueden contemplar algunos de los monumentos más famosos de la ciudad.
Uno de los tramos más populares para caminar es el que discurre cerca del histórico Charles Bridge, uno de los símbolos más reconocibles de Praga. Desde las orillas del Moldava se puede observar la silueta del puente con sus estatuas barrocas y las torres medievales que lo protegen. La vista es especialmente espectacular al atardecer, cuando la luz ilumina los edificios históricos del casco antiguo y las aguas del río reflejan las torres y cúpulas de la ciudad.
Durante el paseo también es posible admirar el imponente Prague Castle, situado sobre una colina que domina la ciudad. Desde la ribera del río se obtiene una perspectiva magnífica de este complejo monumental que incluye palacios, iglesias y patios históricos. Muy cerca se encuentran también barrios históricos como Malá Strana y la Old Town, cuyos edificios antiguos crean uno de los paisajes urbanos más bellos de Europa.

Ribera del río Moldava de Praga |
El paseo por la ribera del río Moldava no es solo un recorrido histórico, sino también un espacio de vida cotidiana. A lo largo del río hay pequeños cafés, mercados al aire libre, embarcaderos y zonas verdes donde tanto los habitantes de Praga como los visitantes disfrutan del ambiente relajado. En algunos tramos, especialmente cerca del muelle de Náplavka, se organizan mercados de productos locales, conciertos y eventos culturales durante los fines de semana.
Otra forma de disfrutar del río es realizar un paseo en barco por el Moldava. Estos recorridos permiten observar la ciudad desde el agua y pasar bajo varios de los puentes históricos que cruzan el río. Durante el trayecto se pueden contemplar monumentos como el National Theatre, el castillo y numerosos edificios históricos que se alinean a lo largo de las orillas.
Además de su belleza paisajística, el río Moldava tiene un gran valor cultural para el país. Fue inmortalizado en la famosa obra sinfónica Má vlast, compuesta por Bedrich Smetana, en la que uno de los movimientos describe musicalmente el curso del río a través del paisaje checo.

Dancing House de Praga |
Nuestro siguiente destino es el famoso edificio modernista que se apodó Ginger y Rogers GPS N50.0756329 E14.4141151 , porque se asemeja a los dos famosos bailarines. Se encuentra en la ribera del río Moldava.
Subimos hasta la parte alta porque es gratuita, pero salir a la terraza cuesta 6,5 euros por persona. Decidimos contemplar el horizonte desde el bar que es gratis.
El Dancing House, conocido popularmente como el Edificio Ginger y Fred, es una de las obras de arquitectura contemporánea más icónicas de Prague, que destaca por su audaz contraste con el entorno histórico de la ciudad. Situado a orillas del Río Moldava, frente al National Theatre, el edificio se ha convertido en un símbolo de la apertura cultural y la modernidad de Praga tras la caída del régimen comunista, durante el período posterior a la Revolución de Terciopelo.
La historia del edificio se remonta al lugar donde anteriormente se encontraba un inmueble que fue destruido durante la Segunda Guerra Mundial, dejando un espacio vacío durante décadas. En los años noventa, se decidió aprovechar este solar para crear un proyecto arquitectónico que simbolizara la libertad y la renovación urbana de Praga. El diseño fue encargado al arquitecto checo Vlado Milunic, quien colaboró con el renombrado arquitecto canadiense-estadounidense Frank Gehry, reconocido internacionalmente por sus innovadoras construcciones deconstructivistas. La colaboración entre ambos dio lugar a un edificio que combina creatividad, ingeniería avanzada y una visión artística capaz de dialogar con el contexto histórico que lo rodea.

Dancing House de Praga |
El diseño del edificio es especialmente llamativo por sus dos torres principales, que evocan el movimiento de un par de bailarines. La torre de vidrio, que representa a Fred Astaire, transmite ligereza y dinamismo gracias a sus paneles curvos y a la sensación de torsión que parece desafiar la gravedad. La torre de piedra, en referencia a Ginger Rogers, muestra formas onduladas que sugieren los giros y la elegancia de la bailarina en plena coreografía. Esta combinación de materiales y formas crea un efecto visual que da la impresión de que las torres están bailando, y es precisamente de ahí que surge el apodo popular de “Ginger y Fred”. Su estilo pertenece al deconstructivismo, una corriente que rompe con la rigidez geométrica tradicional y juega con la fragmentación de los volúmenes y las líneas curvas, generando una obra llena de movimiento y expresividad.
Más allá de su valor estético, la Casa Danzante tiene múltiples funciones. En su interior alberga oficinas modernas, galerías de arte contemporáneo y espacios culturales que acogen exposiciones y eventos. En la azotea se encuentra un restaurante panorámico que ofrece una de las mejores vistas de Praga, desde el Puente de Carlos hasta el casco antiguo y el Castillo de Praga, convirtiéndose en un atractivo turístico por derecho propio. Parte del edificio también se ha adaptado para alojar un pequeño hotel y locales comerciales, lo que demuestra cómo una obra arquitectónica puede combinar estética, funcionalidad y turismo.

Hall Dancing House de Praga |
La recepción inicial de la obra fue polémica, ya que muchos habitantes y puristas de la arquitectura criticaban la ruptura de la armonía con el entorno barroco e histórico de Malá Strana. Sin embargo, con el paso del tiempo, la Casa Danzante se ha consolidado como un símbolo de innovación y de la capacidad de Praga para integrar la modernidad sin perder su identidad histórica. Además, ha inspirado a otras ciudades europeas a incorporar arquitectura contemporánea en contextos históricos de manera respetuosa y creativa.
El Edificio Ginger y Fred es, en definitiva, un ejemplo de cómo la arquitectura puede convertirse en un lenguaje artístico y cultural. Refleja el espíritu de una ciudad que se transforma, que mira al futuro sin olvidar su pasado, y que entiende la arquitectura como una forma de comunicación, capaz de transmitir movimiento, emoción y libertad. Su diseño audaz y su ubicación privilegiada lo convierten en uno de los puntos más fotografiados de Praga, un espacio donde la historia y la modernidad se encuentran y dialogan de manera única.
Desde el Dancing House, también conocido como Edificio Ginger y Fred, se puede disfrutar de una de las vistas panorámicas más impresionantes de Prague, gracias a su ubicación privilegiada a orillas del Río Moldava y a su terraza en la azotea. Desde allí, la ciudad se despliega en toda su complejidad histórica, ofreciendo un contraste espectacular entre la arquitectura moderna del edificio y los siglos de historia de Praga.

Dancing House de Praga |
Hacia el norte, se distingue el majestuoso Prague Castle, con sus cúpulas y torres que se elevan sobre la colina de Hradcany. Entre estas estructuras destacan la catedral de San Vito, el Antiguo Palacio Real y la Basílica de San Jorge, todos ellos visibles en un solo panorama que revela la riqueza histórica del complejo. La vista también permite apreciar los tejados rojos de los edificios de Malá Strana, las calles adoquinadas y los pequeños patios que caracterizan este barrio histórico, creando una sensación de continuidad entre pasado y presente.
Hacia el sur, el recorrido visual sigue el curso del río Moldava, que serpentea suavemente a través de la ciudad. Se pueden ver los múltiples puentes que lo cruzan, siendo el más destacado el Charles Bridge, con sus estatuas barrocas y su flujo constante de turistas y músicos callejeros. Desde la terraza, se aprecia cómo la luz del sol se refleja en las aguas del río, creando un efecto de espejo que multiplica la belleza de los edificios que bordean sus márgenes, incluyendo el Teatro Nacional y las coloridas fachadas del casco antiguo.
La perspectiva también permite contemplar el horizonte urbano de Praga, donde se mezclan estilos arquitectónicos de diferentes épocas: el gótico de la catedral, el barroco de las iglesias y palacios, el neoclásico de ciertos edificios administrativos y la modernidad de la Casa Danzante misma. Esta fusión crea un paisaje urbano único en Europa, donde cada vista desde la terraza revela nuevos detalles, desde las torres puntiagudas hasta las chimeneas y cúpulas más discretas, pasando por los parques y espacios verdes que intercalan la ciudad.

Panorámica desde el Dancing House de Praga |
Además, la terraza ofrece una experiencia única al atardecer, cuando la luz dorada baña los tejados rojos, el río refleja los colores cálidos y los monumentos históricos se recortan contra el cielo. Por la noche, Praga se transforma en un escenario iluminado, con luces que destacan los puentes, la silueta del castillo y las calles adoquinadas de Malá Strana y el casco antiguo, ofreciendo una visión romántica y casi mágica de la ciudad.

Hombre colgado del paraguas de Praga |
Sin quererlo se nos echa encima la hora del almuerzo, vemos un sitio aparente Restaurante Lemon Leaf GPS N50.077380 E14.416533 que ofrece unos menús que no superan las 160 coronas, con la bebida 9 euros.
Seguimos recorriendo la parte modernista de Praga y hay que mirar mucho al horizonte porque el arte siempre viene caído del cielo.
Al más puro estilo Mary Poppins, el autor de la escultura del hombre colgado del paraguas, Michal Trpák GPS N50.077719 E14.418118, colocó en 2015 una de sus más conocidas creaciones llamada “Ligera o Leve Incertidumbre”, en el complejo llamado Mosaic House.
Las estatuas del Hombre y la Mujer Colgado del Paraguas se encuentran en la intersección de Na Zborenci y Odboru en la nueva parte de la ciudad de Praga. Esta estatua se colocó en memoria de Alphonse Mucha, quien fue uno de los artistas más famosos de esta ciudad. Ambas estatuas se encuentran muy próximas entre sí y son dos maravillosas estatuas que no debes perderte.

Hombre colgado del paraguas de Praga |
La escultura conocida como el hombre colgado del paraguas forma parte de una de las piezas más singulares del arte urbano contemporáneo en Prague. Se trata de una obra del escultor checo Michal Trpák, titulada “Slight Uncertainty” (que en español puede traducirse como “Ligera incertidumbre”). Esta instalación mezcla humor, imaginación y reflexión al representar a una figura humana suspendida en el aire, sujeta únicamente por un paraguas abierto, como si estuviera descendiendo o flotando por encima de una calle de la ciudad.
La figura —un hombre vestido con traje formal y generalmente representado con un maletín— da la impresión de que está siendo llevado por una ráfaga de viento, como si el paraguas funcionara como un paracaídas o un medio de vuelo casi fantástico. Esta escena recuerda de forma evocadora al personaje de Mary Poppins que viaja por el aire con su paraguas, aunque aquí la obra de Trpák tiene también un trasfondo más profundo. Al colocarse en un lugar alto del espacio urbano, la escultura capta la atención de quienes pasean por la zona y los invita a reflexionar sobre la incertidumbre, el equilibrio y la imprevisibilidad de la vida cotidiana, enfatizando la idea de estar “entre ascender o descender”.

Hombre colgado del paraguas de Praga |
La obra se encuentra en varios puntos del distrito Nové Mesto (Ciudad Nueva) de Praga, especialmente alrededor de la zona de Mosaic House y calles como Na Zborenci y Odboru, donde se integran con otras instalaciones artísticas y esculturas que enriquecen el paisaje urbano. Esta ubicación, algo inesperada y no siempre evidente hasta que uno levanta la vista, contribuye al carácter lúdico y sorpresa de la escultura, transformando una simple caminata por la ciudad en una experiencia de descubrimiento artístico.
Aunque a primera vista la figura puede parecer una broma visual, su título y colocación sugieren un comentario más serio sobre las sensaciones de inestabilidad y cambio que muchas personas experimentan en tiempos de incertidumbre económica y social. El gesto de aferrarse a un paraguas, pequeño y ligero, mientras se permanece suspendido en el aire, es al mismo tiempo cómico y profundamente simbólico: habla de la fragilidad humana, de la esperanza y de la manera en que intentamos mantenernos a flote frente a lo impredecible.
Además de la famosa figura masculina colgando de un paraguas del artista Michal Trpák también puedes ver una escultura de una mujer colgada de un paraguas, que forma parte de la misma instalación artística llamada “Slight Uncertainty” (“Ligera incertidumbre”) que este autor ha colocado en espacios públicos de la ciudad.

Hombre colgado del paraguas de Praga |
Esta obra se sitúa en el barrio de Nové Mesto (Ciudad Nueva), en calles como Na Zborenci y Odboru, donde varias figuras humanas parecen suspendidas en el aire, sujetas a sus paraguas como si estuvieran flotando o descendiendo suavemente por encima de las calles. Las figuras, realizadas en material que imita el peso del hormigón pero concebidas para dar una sensación de levedad, se inspiran en imágenes evocadoras como la de Mary Poppins volando con su paraguas: aquí, la mujer está sujeta con ambas manos al mango del paraguas, creando una escena a la vez lúdica, poética y ligeramente inquietante, que invita a los viandantes a levantar la mirada y sorprenderse ante el arte urbano.
Esta pieza no es una estatua aislada, sino parte de un conjunto en el que figuras tanto masculinas como femeninas cuelgan de paraguas de colores sobre la calle, conformando una instalación que mezcla el humor con reflexiones sobre la incertidumbre, la imprevisibilidad de la vida y el equilibrio entre la levedad y el peso de la existencia. Seguimos andando por el distrito administrativo Prague 1 constituye el núcleo histórico, cultural y turístico de la ciudad de Prague, capital de la Czech Republic. Este distrito ocupa una posición central a ambos lados del río Vltava River y reúne algunos de los espacios urbanos más antiguos y representativos de la ciudad. Dentro de sus límites se encuentran varios barrios históricos de gran importancia, entre ellos Staré Mesto (Ciudad Vieja), Malá Strana (Ciudad Pequeña), Josefov (antiguo barrio judío) y parte de Nové Mesto (Ciudad Nueva). Estas áreas concentran un extraordinario patrimonio histórico y arquitectónico que refleja el desarrollo de Praga desde la Edad Media hasta la actualidad.

Distrito administrativo Prague 1 de Praga |
En este distrito se encuentran algunos de los monumentos más emblemáticos de la ciudad, como la Old Town Square, uno de los espacios urbanos más famosos de Europa Central, donde se ubica el histórico Prague Astronomical Clock. También destaca el Charles Bridge, construido en el siglo XIV, que conecta la Ciudad Vieja con Malá Strana y constituye uno de los símbolos más reconocibles de Praga. Otro elemento fundamental del distrito es el Prague Castle, considerado uno de los complejos de castillos más grandes del mundo y sede histórica de los reyes de Bohemia y actualmente de la presidencia del país.
Además de su relevancia histórica, Prague 1 es un importante centro cultural y turístico. En su territorio se localizan numerosos museos, galerías, teatros y edificios históricos, entre ellos el Národní divadlo, una de las instituciones culturales más importantes del país. Las calles del distrito están llenas de restaurantes, cafés tradicionales, hoteles y tiendas, lo que lo convierte en la zona con mayor afluencia de visitantes de la ciudad.
Desde el punto de vista urbano y administrativo, Prague 1 funciona como el corazón institucional y representativo de la capital. Muchas instituciones públicas, embajadas y edificios gubernamentales se encuentran en esta zona, que también es un punto clave de transporte y conexión dentro de la ciudad. Gracias a su extraordinaria concentración de monumentos históricos y a su valor cultural, el centro histórico de Praga, que incluye gran parte del territorio de Prague 1, fue declarado UNESCO Patrimonio de la Humanidad en 1992.

Almacenes Máj de Národní trída de Praga |
Llegamos andando y mirando al cielo porque muy cerca vemos las dos esculturas móviles en la fachada de los renovados grandes almacenes Máj de Národní trída GPS N50.082429, E14.419910, en el centro de Praga. El artista David Cerný es el autor de las mariposas de varios metros, cuyo casco es una imitación de los cazas Spitfire.
Los grandes almacenes Máj Národní, situados en Národní trída, una de las principales avenidas comerciales y culturales del **centro de Prague, han vuelto a captar la atención no solo por su reciente renovación como centro comercial moderno, sino también por una obra de arte pública de gran impacto visual creada por el artista checo David Cerný.
En 2024, con la reapertura del edificio tras una extensa rehabilitación que transformó el histórico inmueble en un espacio de tiendas, gastronomía y entretenimiento, se instalaron en su fachada dos enormes esculturas de mariposas cuyas “cuerpos” son imitación de los fuselajes de aviones de combate Spitfire de la Segunda Guerra Mundial. Estas esculturas, que tienen varios metros de envergadura (alrededor de ocho metros de ancho) y están colocadas de forma prominente en el exterior del edificio, combinan elementos de movilidad y luz, ya que sus alas pueden batirse y la instalación se ilumina por la noche, creando un efecto dinámico sobre la fachada.

Almacenes Máj de Národní trída de Praga |
La obra es a la vez visualmente llamativa y simbólica. David Cerný ha explicado que el Spitfire —modelo de caza británico en el que volaron muchos pilotos checoslovacos durante la guerra— representa una máquina de guerra asociada a la lucha por la libertad, mientras que las alas de mariposa simbolizan la paz, creando un contraste deliberado entre guerra y paz. Esta dualidad es parte fundamental del mensaje de la obra: una reflexión sobre cómo, incluso en tiempos de conflicto, la búsqueda de libertad y armonía sigue siendo esencial, y cómo pequeños gestos pueden tener grandes consecuencias, una idea evocadora del llamado efecto mariposa.
Además de estas figuras espectaculares, en el pavimento frente al edificio se ha colocado un mosaico formado por muchas pequeñas siluetas de aviones de combate que simbolizan el número exacto de pilotos checoslovacos que sirvieron en la Royal Air Force durante la guerra. Este elemento complementa el conjunto escultórico y refuerza el homenaje histórico que subyace a la instalación artística en el corazón de Praga.
La presencia de estas mariposas-Spitfire ha generado opiniones diversas, desde admiración por su mensaje y su impacto visual hasta críticas por parte de algunos sectores que consideran que este tipo de arte contemporáneo es demasiado comercial o poco respetuoso con los entornos históricos. Sin embargo, lo cierto es que se han convertido en un punto de referencia visual y un nuevo icono urbano que invita a detenerse, mirar hacia arriba y reflexionar sobre la historia, la memoria y la transformación de espacios públicos en la ciudad.

Cabeza de Franz Kafka de Praga |
Seguimos mirando al horizonte hasta que llegamos a La Cabeza de Franz Kafka es sólo la forma más conocida de esta composición. Hay quien la conoce como «Metalmorphosis«, o la Estatua Giratoria de Kafka GPS N50.081705 E14.420966 , pero la realidad es mucho más simple. El artista bautizó a su obra simplemente como K.
La David Cerný esculpió en Praga una de las obras de arte contemporáneo más espectaculares y mecánicamente fascinantes de la ciudad: la escultura giratoria de la cabeza de Franz Kafka. Esta obra, instalada en 2014 frente al centro comercial Quadrio Shopping Centre —junto a la estación de metro Národní trída en el distrito de Nové Mesto (Ciudad Nueva)— se ha convertido en uno de los puntos más originales y populares del centro de Prague.
La escultura, conocida simplemente como la cabeza giratoria de Kafka, es un enorme busto de aproximadamente 11 metros de altura y unas 39 toneladas de acero inoxidable pulido. Está compuesta por 42 láminas horizontales independientes que pueden rotar cada una sobre su propio eje gracias a motores sincronizados y un sistema de control avanzado. Cuando las láminas se alinean, forman la cara distintiva de Kafka, pero en otros momentos parecen entrelazarse de formas abstractas y en constante transformación. Este movimiento continuo refleja tanto la personalidad compleja y fragmentada del escritor como el título de su relato más famoso, La metamorfosis, al sugerir cambio y fluidez en lugar de una imagen estática.

Cabeza de Franz Kafka de Praga |
El funcionamiento de la escultura es como una coreografía mecánica: normalmente cada hora en punto (entre mañana y tarde) las láminas comienzan a girar en secuencias complejas durante unos 15 minutos, produciendo una especie de danza metálica que atrae a viandantes y fotógrafos. La superficie espejada del acero no solo refleja el entorno urbano, sino también la luz del día o de la iluminación nocturna, lo que intensifica la sensación de que la cabeza “cobra vida” o se reinventa constantemente.
La ubicación de esta escultura no es casual: el artista quiso situarla en un lugar muy transitado, entre la vida comercial moderna de Praga y la memoria cultural de uno de sus hijos literarios más universales, Franz Kafka. Aunque la obra puede parecer un homenaje lúdico, también funciona como una metáfora visual del propio Kafka —autor de relatos en los que la identidad, la burocracia y la transformación son temas centrales—, al presentar una figura que nunca es exactamente la misma, siempre cambiante y misteriosa.
Ver la cabeza girar es gratuito y accesible para cualquier visitante: la plaza detrás del centro comercial Quadrio está abierta todo el día, y la escultura suele moverse durante las horas centrales, aunque puede haber variaciones en el horario por mantenimiento o condiciones climáticas. Incluso cuando no está en movimiento, la pieza impresiona por su tamaño, su acabado reflectante y su potente presencia visual en el paisaje urbano de Praga.

Cabeza de Franz Kafka de Praga |
Nuestro periplo por la ciudad continúa hasta llegar a la Sinagoga de Jerusalén GPS N50.084642 E14.431902, destacan las medidas de seguridad del exterior. Nos cobran 380 coronas y nos hacen un descuento por el bono del día anterior.

Sinagoga de Jerusalén de Praga |
La Jerusalem Synagogue es uno de los templos judíos más importantes y monumentales de la ciudad de Prague y constituye un destacado ejemplo de la arquitectura religiosa judía de comienzos del siglo XX en Europa Central. Está situada en el barrio de Nové Mesto, dentro del distrito administrativo de Prague 1, concretamente en la calle Jeruzalémská, una vía cuyo nombre está relacionado simbólicamente con la ciudad sagrada del judaísmo. La sinagoga fue construida entre los años 1905 y 1906 en un momento en que la comunidad judía de Praga vivía un periodo de crecimiento y transformación social, tras la progresiva emancipación legal de los judíos en el Imperio austrohúngaro durante el siglo XIX.
El edificio fue proyectado por el arquitecto Wilhelm Stiassny, uno de los especialistas más importantes en arquitectura sinagogal de su época. Stiassny diseñó numerosos templos judíos en diferentes ciudades del Imperio austrohúngaro, y en el caso de la Sinagoga de Jerusalén concibió un edificio monumental que combinara modernidad con referencias simbólicas a las tradiciones arquitectónicas judías. El resultado fue una obra singular que mezcla elementos del modernismo europeo con influencias del estilo morisco, un estilo que desde el siglo XIX había sido utilizado con frecuencia en la arquitectura de sinagogas por su asociación con la llamada “edad de oro” del judaísmo en la península ibérica medieval.

Sinagoga de Jerusalén de Praga |
La fachada del edificio es especialmente llamativa por su uso de colores vivos, principalmente rojo, azul y amarillo, y por la presencia de grandes arcos de inspiración oriental que enmarcan la entrada principal. Sobre la fachada destaca la estrella de David, símbolo fundamental del judaísmo, que refuerza la identidad religiosa del edificio. Esta combinación de colores y formas ornamentales hace que la sinagoga sea uno de los edificios más reconocibles de la arquitectura religiosa de Praga. El interior del templo es igualmente impresionante. La sala principal es amplia y está cubierta por una gran bóveda decorada con motivos geométricos y vegetales. Las paredes y columnas presentan ricos detalles ornamentales y vitrales de colores que permiten la entrada de luz natural, creando una atmósfera solemne y luminosa durante los servicios religiosos.
La disposición interior sigue la tradición litúrgica judía. En el centro de la sala se encuentra la bimá, el lugar desde el cual se lee la Torá durante las ceremonias religiosas, mientras que en el extremo oriental del edificio se sitúa el arca sagrada que guarda los rollos de la Torá y que está orientada simbólicamente hacia Jerusalén. El edificio también incluye galerías superiores que tradicionalmente estaban destinadas a las mujeres durante el culto, siguiendo la práctica de muchas comunidades judías de Europa en aquella época.

Sinagoga de Jerusalén de Praga |
La construcción de la Sinagoga de Jerusalén refleja también los cambios urbanos que experimentó Prague a finales del siglo XIX. Durante ese periodo, el antiguo barrio judío de Josefov fue objeto de una profunda remodelación urbana que implicó la demolición de numerosos edificios medievales. Como consecuencia, parte de la población judía se trasladó a nuevos barrios de la ciudad, entre ellos Nové Mesto, donde se construyeron nuevos templos y centros comunitarios. La Sinagoga de Jerusalén fue una de las principales sinagogas creadas para atender a esta comunidad en expansión.
A lo largo del siglo XX el edificio atravesó periodos históricos difíciles. Durante la ocupación nazi en la World War II, gran parte de la comunidad judía de Praga fue perseguida y deportada, lo que redujo drásticamente la vida religiosa judía en la ciudad. Sin embargo, la sinagoga logró sobrevivir físicamente a la guerra, algo que no ocurrió con muchos otros edificios judíos en Europa. Posteriormente, durante el régimen comunista en Czech Republic (entonces parte de Checoslovaquia), la actividad religiosa estuvo limitada, aunque el edificio se conservó y siguió utilizándose de forma ocasional.

Sinagoga de Jerusalén de Praga |
Tras los cambios políticos de finales del siglo XX y la recuperación de la libertad religiosa, la Sinagoga de Jerusalén fue restaurada y reabierta al público. Hoy en día sigue funcionando como lugar de culto en determinadas festividades judías y también como espacio cultural donde se celebran conciertos, exposiciones y visitas guiadas. Gracias a su excelente acústica y a la belleza de su interior, se ha convertido en un lugar muy apreciado para conciertos de música clásica y coral.
En la actualidad, la sinagoga representa un importante testimonio del patrimonio judío de Praga y forma parte del conjunto histórico de la ciudad, cuyo centro histórico fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Su arquitectura singular, su historia ligada a la comunidad judía de la ciudad y su valor cultural hacen de la Sinagoga de Jerusalén uno de los edificios religiosos más interesantes y representativos del paisaje urbano de Praga. Además, constituye un símbolo de la continuidad y la memoria de la vida judía en una ciudad que durante siglos ha sido un importante centro cultural y religioso de Europa Central.

Nave de la Sinagoga de Jerusalén de Praga |
Ya en el centro histórico vamos a la iglesia Tyn GPS N50.087544 E14.421957, es muy curiosa porque está encerrada entre edificios y desde el exterior sobresalen las torres medievales.
Está prohibido fotografiar el interior, tienen un guardián que persigue al turista, pero nosotros ya tenemos mil batallas.

Nave de la Iglesia de Nuestra Señora ante Týn de Praga |
La Iglesia de Nuestra Señora ante Týn es uno de los monumentos más emblemáticos del centro histórico de Prague. Este templo se encuentra en la Old Town Square, dentro del barrio histórico de Staré Mesto, en el distrito administrativo de Prague 1. Sus dos torres góticas, que dominan el perfil de la plaza, se han convertido en uno de los símbolos más reconocibles de la ciudad.
La construcción de la iglesia comenzó en el siglo XIV sobre un templo románico anterior. El edificio actual se desarrolló principalmente entre los siglos XIV y XV, durante el periodo en que Prague era uno de los centros políticos y religiosos más importantes del reino de Bohemia. Su arquitectura corresponde al estilo gótico, caracterizado por su verticalidad, sus arcos apuntados y sus altas torres. Las torres principales alcanzan aproximadamente los 80 metros de altura y presentan un aspecto ligeramente asimétrico, lo que según la tradición simboliza la dualidad entre lo masculino y lo femenino.
Durante el siglo XV la iglesia tuvo un papel destacado en el movimiento reformista asociado a Jan Hus, una figura clave en la historia religiosa de Bohemia. Tras su ejecución en 1415 y el inicio de las guerras husitas, el templo se convirtió en uno de los principales centros religiosos de los seguidores de sus ideas. Más tarde, tras la derrota de los husitas y la restauración del poder católico en Bohemia, la iglesia volvió a integrarse plenamente en la Iglesia católica.

Retablo de la Iglesia de Nuestra Señora ante Týn de Praga |
El interior del templo alberga un rico patrimonio artístico compuesto por retablos barrocos, pinturas, esculturas y una gran cantidad de tumbas históricas. En su interior se conservan más de sesenta sepulturas pertenecientes a personajes destacados de la historia de la ciudad. Uno de los elementos más notables es el órgano barroco, considerado uno de los más antiguos de Praga. Entre las obras artísticas del templo destaca también el retablo principal dedicado a la Virgen María.
La iglesia debe su nombre al antiguo Týn, que en la Edad Media era un recinto mercantil fortificado situado cerca de la plaza donde se alojaban comerciantes extranjeros que llegaban a la ciudad. Con el tiempo, la iglesia construida frente a este recinto pasó a ser conocida como “Nuestra Señora ante Týn”. Debido a su posición dominante en la plaza y a su impresionante silueta gótica, el templo se convirtió en uno de los principales puntos de referencia del paisaje urbano de la ciudad.
La Iglesia de Nuestra Señora ante Týn, situada en la Old Town Square de Prague, alberga en su interior un importante conjunto de obras de arte que reflejan diferentes periodos de la historia artística de Bohemia, especialmente desde el gótico tardío hasta el barroco. A lo largo de los siglos, el templo fue enriquecido con pinturas, esculturas, retablos y elementos decorativos que forman parte del patrimonio religioso y cultural de la ciudad.

Iglesia de Nuestra Señora ante Týn de Praga |
Entre las obras más destacadas se encuentra el retablo mayor barroco, dedicado a la Virgen María, realizado en el siglo XVII. Este retablo, ricamente ornamentado, está dominado por la pintura Assumption of the Virgin, obra del pintor barroco bohemio Karel Škréta, uno de los artistas más importantes del barroco en las tierras checas. La pintura representa la Asunción de la Virgen rodeada de ángeles y se caracteriza por el dramatismo y la intensidad propios del arte barroco.
Otra pieza notable es la tumba del astrónomo danés Tycho Brahe, que trabajó en Praga bajo el patrocinio del emperador Rudolf II a finales del siglo XVI. Brahe fue una figura clave en la historia de la astronomía y su sepultura dentro de la iglesia refleja la importancia de la ciudad como centro científico y cultural durante el Renacimiento.
El interior del templo también conserva numerosas pinturas religiosas barrocas, esculturas de santos y altares laterales ricamente decorados que datan principalmente de los siglos XVII y XVIII. Entre estas obras se encuentran representaciones de la Virgen María, de Cristo y de diversos santos vinculados a la tradición católica. Muchas de estas esculturas presentan una gran expresividad y movimiento, características típicas del arte barroco.
Otro elemento artístico relevante es el órgano histórico de la iglesia, considerado uno de los más antiguos de Prague. Este instrumento, decorado con elementos dorados y esculturas, forma parte tanto del patrimonio musical como artístico del templo y ha sido utilizado durante siglos en ceremonias religiosas y conciertos.

Lateral de la Iglesia de Nuestra Señora ante Týn de Praga |
Además, el suelo de la iglesia está cubierto por numerosas lápidas funerarias, ya que el edificio sirvió durante mucho tiempo como lugar de enterramiento para miembros destacados de la sociedad praguense. En total se conservan más de sesenta tumbas históricas, muchas de ellas con relieves, inscripciones y símbolos que constituyen también piezas de valor artístico e histórico.

Reloj Astronómico de Praga |
Son las 17;00 horas cuando suenan las campanas del reloj astronómico de la plaza de Praga. Se encuentra en la Old Town Square, sobre la fachada del Old Town Hall, en el distrito de Prague 1 GPS N50.086921 E14.420781.
Reloj Astronómico de Praga, conocido en checo como Pražský orloj, es uno de los símbolos más reconocibles de Prague y una de las atracciones turísticas más importantes del casco histórico.
El reloj fue instalado por primera vez en 1410, lo que lo convierte en uno de los relojes astronómicos más antiguos que aún funcionan en el mundo. Su construcción inicial se atribuye al relojero Mikuláš of Kadan y al matemático Jan Šindel, quienes diseñaron un mecanismo que no solo indicaba la hora, sino que también mostraba las posiciones del Sol y la Luna, las fases lunares y los signos del zodiaco.
El reloj se compone de tres partes principales: el reloj astronómico, el reloj de calendario y el desfile de los Apóstoles. El reloj astronómico tiene un fondo azul y dorado que representa el cielo y la Tierra, con manecillas que indican el tiempo, el movimiento de los astros y la posición del Sol en el zodiaco. El reloj de calendario, añadido en el siglo XIX, muestra los meses del año mediante un disco decorado con pinturas alegóricas de cada mes. Cada hora, una pequeña ventana se abre y se realiza el famoso desfile de los Doce Apóstoles, acompañado de figuras alegóricas que representan la Vanidad, la Avaricia, la Muerte y la Lujuria, en un espectáculo que atrae diariamente a miles de visitantes.

Reloj Astronómico de Praga |
A lo largo de su historia, el reloj ha sido objeto de múltiples restauraciones. Durante la Segunda Guerra Mundial, el reloj sufrió daños importantes por un incendio, pero posteriormente fue restaurado para conservar su funcionamiento original. Hoy en día sigue funcionando con el mecanismo medieval complementado por sistemas modernos que garantizan su precisión y conservación.
El Reloj Astronómico de Praga no solo tiene valor histórico y técnico, sino que también constituye una obra de arte: su fachada está decorada con esculturas góticas y renacentistas, y su intrincado mecanismo refleja la sofisticación científica de la época medieval. Además, su ubicación en la Old Town Square, junto a la iglesia de Church of Our Lady before Týn, lo convierte en un punto central del casco histórico de la ciudad, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Su historia, como decía, tiene muchos detalles increíbles: cegaron al maestro constructor para que no pudiera volver a crear un reloj así, hay quienes creen que se trata de un amuleto que mantiene a salvo la ciudad...
El reloj astronómico de Praga tiene el diseño de un astrolabio y en su diseño de tres partes es capaz de marcar cinco momentos del tiempo al mismo tiempo. En la parte superior, entre dos persianas, tenemos un teatro de marionetas con doce apóstoles. Cada uno de ellos sale cada 60 minutos para indicar qué hora es. Las figuras son más modernas que el reloj y datan del siglo XIX.

Puente de Carlos de Praga |
Solamente nos queda cruzar el puente de Carlos GPS N50.086218 E14.413385, pedir un Uber y regresar a casa. Ponemos mucha atención porque es un auténtico museo al aire libre gracias a sus 34 esculturas y grupos escultóricos que flanquean el puente a ambos lados. La construcción del puente comenzó en 1357 bajo el reinado de Carlos IV y se completó en el siglo XV. Originalmente, el puente tenía menos esculturas, pero la mayoría de las que se pueden ver hoy son reproducciones; las originales se conservan en museos para protegerlas de la erosión.
Las esculturas, principalmente de estilo barroco, fueron añadidas entre los siglos XVII y XVIII y representan a santos y figuras religiosas vinculadas a la tradición católica. Entre las más destacadas se encuentran: el grupo de San Juan Nepomuceno, patrón de Bohemia y símbolo de la fidelidad religiosa, que muestra al santo con cinco estrellas sobre su cabeza; la estatua de San Lutgardo; y varios santos checos y europeos, como San Francisco de Asís o San Ignacio de Loyola. Cada escultura fue encargada por gremios, familias nobles o la Iglesia, y muchas de ellas incluyen inscripciones o bajorrelieves que narran episodios de la vida de los santos o milagros asociados.
Además de su valor religioso, las esculturas del Puente Carlos tienen un gran interés artístico, ya que reflejan la evolución del arte barroco en Bohemia, con un fuerte realismo y dramatismo en los rostros y gestos. Algunos grupos escultóricos fueron realizados por artistas de renombre, como Matyáš Bernard Braun, cuyo estilo combina dinamismo y expresividad, capturando la teatralidad característica del barroco tardío.

Puente de Carlos de Praga |
Hoy en día, estas esculturas convierten al puente en un paseo cultural donde los visitantes pueden admirar no solo la arquitectura gótica del puente en sí, sino también la riqueza artística de las figuras que lo adornan, creando un recorrido histórico que combina ingeniería, fe y arte en un espacio urbano único. Las esculturas, junto con la vista panorámica del río Moldava y del Castillo de Praga, hacen que el Puente Carlos sea uno de los lugares más fotografiados y emblemáticos de la ciudad. Día 22 de Agosto (jueves) Ruta: Praga-Terezin

Río de Terezin |
El día 22 comienza en el parking área autocaravanas de Praga. Para dar un poco de envidia cuando nos levantamos el termómetro marca 18°c, seguramente durante la noche hemos llegado a las 14° c.
Antes de abandonar el parking hacemos el último reset con vaciado y llenado, pagamos las tres noches 57,50 euros, creo que es la mejor opción para visitar Praga en autocaravana.
Salimos a las 9,30 horas con la intención de parar en el centro comercial Globus que está a las afueras. Hacemos una compra de todo lo que necesitamos, mientras compramos, aprovechamos para poner dos lavadoras. Nos gusta este centro porque venden comida hecha y nos facilita el que hoy no tengamos que cocinar o acudir a un restaurante.
Nuestro primer destino es la Pequeña Fortaleza de Terezin, tiene un amplio parking muy barato 90 coronas día GPS N50.513294 E14.159769, solamente sirve para ver esta parte de Tezerin.
Terezin se construye en el siglo XVIII, durante el reinado de los Habsburgo para que sirva de protección a Praga. Es muy parecida a las fortificaciones de Vauban en Francia, pero este se lo encargan a un arquitecto italiano.

Tren guetto Terezin |
Con el paso de los años pierde su valor estratégico y la parte más pequeña se convierte en cárcel y la parte más grande es la ciudad administrativa.
Terezín (llamado en alemán Theresienstadt) fue uno de los lugares más particulares dentro del sistema de persecución y exterminio organizado por la Alemania nazi durante la Segunda Guerra Mundial. Situado en la actual República Checa, a unos 60 kilómetros de Praga, se trataba originalmente de una ciudad fortificada construida a finales del siglo XVIII por el Imperio austrohúngaro. La fortaleza fue fundada por el emperador José II del Sacro Imperio Romano Germánico y recibió el nombre de su madre, María Teresa de Austria. Durante mucho tiempo funcionó como instalación militar, pero en 1941 el régimen nazi decidió transformarla en un gueto y campo de concentración para judíos.
El campo de Terezín fue creado por orden de las autoridades del Alemania nazi tras la ocupación de Checoslovaquia. Su función dentro del sistema represivo era compleja. Por un lado, actuaba como un gueto donde se concentraba a la población judía, especialmente a judíos procedentes del Protectorado de Bohemia y Moravia, Alemania, Austria, Países Bajos y Dinamarca. Por otro lado, funcionaba como un campo de tránsito desde el cual los prisioneros eran enviados a campos de exterminio situados más al este. Estos campos formaban parte del genocidio sistemático conocido como Holocausto, en el que millones de judíos fueron asesinados.

Ciudad de Terezin |
La ciudad fortificada no estaba preparada para albergar a la enorme cantidad de personas que fueron enviadas allí. Aunque originalmente Terezín tenía capacidad para unos pocos miles de habitantes, en algunos momentos llegó a albergar más de 50.000 prisioneros al mismo tiempo. El hacinamiento era extremo: muchas personas tenían que compartir pequeñas habitaciones o dormir en literas improvisadas. Las condiciones sanitarias eran muy deficientes y la escasez de alimentos provocaba desnutrición generalizada. Las enfermedades, especialmente el tifus y otras infecciones, se propagaban rápidamente. Debido a estas condiciones, miles de prisioneros murieron dentro del propio gueto.
Sin embargo, la mayoría de los internos no permanecía mucho tiempo en Terezín. El campo estaba integrado en la red de deportaciones organizada por el régimen nazi. Desde allí partían trenes que trasladaban a los prisioneros hacia campos de exterminio como Auschwitz-Birkenau, Treblinka o Sobibor. En esos lugares se aplicaba el asesinato sistemático mediante cámaras de gas, trabajos forzados y ejecuciones. Para muchos de los prisioneros, Terezín fue simplemente una etapa antes de su muerte.

Plaza de Terezin |
A pesar de la dureza de la vida diaria, Terezín se convirtió en un lugar donde surgió una notable actividad cultural. Muchos de los deportados eran intelectuales, artistas, músicos o profesores. Dentro del gueto se organizaron conciertos, representaciones teatrales, conferencias y actividades educativas clandestinas. La música y el arte se transformaron en formas de resistencia moral y espiritual frente a la deshumanización. Entre los compositores que trabajaron en el campo se encuentran Viktor Ullmann, Hans Krása y Pavel Haas, quienes escribieron obras musicales dentro del propio gueto. Algunas de estas composiciones se interpretaron allí mismo antes de que muchos de sus autores fueran deportados a campos de exterminio.
Los niños también tuvieron un papel importante en esta vida cultural. A pesar de que estaban sometidos a las mismas condiciones de hambre y miedo que los adultos, algunos educadores del gueto organizaron clases secretas y actividades artísticas. Los niños produjeron numerosos dibujos, poemas y textos que reflejaban tanto sus recuerdos del mundo exterior como sus experiencias dentro del campo. Muchos de estos trabajos se conservaron y hoy constituyen uno de los testimonios más conmovedores de la vida en Terezín.

Condiciones del guetto de Terezin |
El régimen nazi utilizó el campo con fines propagandísticos. Cuando comenzaron a surgir sospechas internacionales sobre el destino de los judíos deportados, las autoridades nazis decidieron mostrar Terezín como una supuesta “colonia judía modelo”. En 1944 se organizó una visita oficial del Comité Internacional de la Cruz Roja. Antes de la inspección, los nazis llevaron a cabo un proceso de embellecimiento del gueto: se limpiaron calles, se crearon tiendas ficticias, se plantaron jardines y se obligó a los prisioneros a participar en actividades que aparentaban una vida normal. Incluso se rodó una película propagandística en la que Terezín aparecía como una comunidad tranquila y organizada. Sin embargo, esta imagen era completamente falsa. Poco después de la visita, muchos de los prisioneros que habían participado en la puesta en escena fueron deportados a Auschwitz.
Entre 1941 y 1945, aproximadamente 140.000 judíos pasaron por Terezín. De ellos, cerca de 33.000 murieron dentro del propio gueto debido a las condiciones de vida, mientras que alrededor de 88.000 fueron deportados a campos de exterminio. Solo una pequeña parte sobrevivió hasta el final de la guerra. En mayo de 1945, cuando la Alemania nazi estaba a punto de ser derrotada por los Aliados, el campo quedó bajo control de la Cruz Roja y poco después fue liberado.

Oficial de la administración de Terezin |
Tras la guerra, Terezín se convirtió en un lugar de memoria y conmemoración. Hoy el antiguo gueto y la llamada Pequeña Fortaleza de Terezín funcionan como museos y memoriales dedicados a las víctimas. Estos espacios recuerdan no solo el sufrimiento causado por el régimen nazi, sino también la capacidad de los prisioneros para mantener la cultura, la educación y la solidaridad incluso en circunstancias extremas.
El legado de Terezín tiene un valor histórico y moral profundo. Los testimonios de los supervivientes, las obras artísticas creadas dentro del gueto y los dibujos realizados por los niños permiten comprender de forma humana el impacto del Holocausto. Al mismo tiempo, este lugar se ha convertido en un símbolo de la importancia de preservar la memoria histórica para evitar que tragedias similares vuelvan a repetirse. Comenzamos la visita por el pabellón de recibimiento a los penados. Se les hacía la ficha y dependiendo de la edad, el delito, el sexo, nacionalidad o religión se le asignaba un pabellón.
Iniciamos la visita a Památník Terezín es uno de los memoriales más importantes dedicados a recordar a las víctimas de la persecución nazi durante la Segunda Guerra Mundial. Este lugar de memoria histórica se encuentra en la ciudad de Terezín, en la actual República Checa, y está formado por varios museos, monumentos y espacios históricos relacionados con el antiguo gueto judío y con la prisión política establecida por el régimen nazi. El memorial no solo recuerda a las decenas de miles de personas que sufrieron y murieron allí, sino que también cumple una función educativa fundamental: transmitir a las generaciones actuales y futuras el conocimiento sobre los crímenes cometidos durante el Holocausto y promover valores de tolerancia, respeto y defensa de los derechos humanos.

Entrada de la Pequeña Fortaleza de Terezin |
La ciudad de Terezín tiene una historia anterior a la Segunda Guerra Mundial. Fue fundada a finales del siglo XVIII como una fortaleza militar del Imperio austrohúngaro por el emperador José II del Sacro Imperio Romano Germánico. La fortaleza recibió su nombre en honor a su madre, la emperatriz María Teresa de Austria. El complejo estaba formado por una ciudad fortificada y una pequeña fortaleza cercana que servía como instalación militar y prisión. Durante más de un siglo la ciudad tuvo principalmente funciones militares, pero su papel cambió radicalmente durante la Segunda Guerra Mundial.
En 1939, tras la ocupación de Checoslovaquia por la Alemania nazi, el territorio de Bohemia y Moravia quedó bajo control alemán. Poco tiempo después, las autoridades nazis comenzaron a utilizar la fortaleza de Terezín con fines represivos. En 1940 la Pequeña Fortaleza de Terezín fue convertida en una prisión de la Gestapo. En este lugar fueron encarcelados miles de prisioneros políticos, miembros de la resistencia, opositores al régimen nazi y personas perseguidas por motivos raciales o ideológicos. Muchos prisioneros procedían de Checoslovaquia, pero también de otros países europeos ocupados por Alemania.

Momorial deTerezin |
Las condiciones en la Pequeña Fortaleza eran extremadamente duras. Los prisioneros vivían hacinados en celdas pequeñas, con poca comida y en condiciones sanitarias muy deficientes. Los interrogatorios violentos, los castigos físicos y las ejecuciones formaban parte de la vida cotidiana en la prisión. Muchas personas murieron allí a causa de enfermedades, hambre o malos tratos. Otros prisioneros fueron enviados posteriormente a campos de concentración o de exterminio. La Pequeña Fortaleza se convirtió así en un símbolo del terror y de la represión nazi en Europa Central.
En 1941 los nazis tomaron otra decisión importante: transformar la ciudad principal de Terezín en un gueto judío. El objetivo era concentrar allí a miles de judíos antes de deportarlos a los campos de exterminio situados en Europa oriental. El gueto de Terezín comenzó a recibir deportados procedentes del Protectorado de Bohemia y Moravia, de Alemania, Austria, Países Bajos, Dinamarca y otros países europeos. Aunque la ciudad había sido diseñada para albergar a unos pocos miles de habitantes, en algunos momentos llegó a tener más de 50.000 prisioneros al mismo tiempo.
La vida en el gueto estaba marcada por el hacinamiento, la escasez de alimentos y la falta de condiciones higiénicas adecuadas. Muchas personas tenían que dormir en literas improvisadas o en el suelo. Las raciones de comida eran muy limitadas y la desnutrición se extendía rápidamente entre la población. Además, las enfermedades infecciosas se propagaban con facilidad debido a la falta de medicamentos y a las malas condiciones sanitarias. Como consecuencia de estas circunstancias, miles de personas murieron dentro del propio gueto.

Cementerio del memorial de Terezin |
Sin embargo, la función principal de Terezín dentro del sistema nazi era servir como campo de tránsito. Desde allí, decenas de miles de judíos fueron deportados en tren hacia campos de exterminio como Auschwitz-Birkenau, donde la mayoría fue asesinada. En total, alrededor de 140.000 judíos pasaron por el gueto de Terezín entre 1941 y 1945. De ellos, aproximadamente 33.000 murieron dentro del gueto y cerca de 90.000 fueron deportados a campos de exterminio. Solo una pequeña parte sobrevivió hasta el final de la guerra.
A pesar de las terribles condiciones, en el gueto surgió una intensa vida cultural y educativa. Muchos de los deportados eran artistas, músicos, escritores o profesores. Estos prisioneros organizaron conciertos, conferencias, representaciones teatrales y actividades educativas clandestinas. Aunque las autoridades nazis prohibían la educación formal para los niños, algunos maestros y educadores continuaron enseñando en secreto. Las clases incluían literatura, historia, arte y música, y ayudaban a los niños a mantener cierta sensación de normalidad en medio de la tragedia.
Uno de los aspectos más conmovedores de la historia de Terezín es la producción artística de los niños del gueto. Muchos de ellos realizaron dibujos y escribieron poemas en los que expresaban sus recuerdos de la vida antes de la guerra, así como sus miedos y esperanzas. Estos trabajos se conservaron gracias a algunos educadores que arriesgaron su vida para protegerlos. Hoy en día forman parte de exposiciones del memorial y son considerados documentos históricos de gran valor, ya que muestran la experiencia del Holocausto desde la perspectiva infantil.

Cementerio del memorial de Terezin |
La actividad cultural del gueto también incluía música y teatro. Algunos compositores y músicos lograron organizar conciertos e incluso crear nuevas obras dentro del campo. Estas actividades no solo representaban una forma de entretenimiento, sino también una forma de resistencia cultural frente a la deshumanización impuesta por el régimen nazi. La cultura permitía a los prisioneros preservar su identidad y mantener la esperanza en circunstancias extremadamente difíciles.
El régimen nazi utilizó Terezín también como herramienta de propaganda. Cuando comenzaron a surgir sospechas internacionales sobre el destino de los judíos deportados, las autoridades nazis decidieron presentar el gueto como una supuesta “ciudad modelo”. En 1944 organizaron una visita del Comité Internacional de la Cruz Roja. Antes de la visita, los nazis llevaron a cabo un proceso de embellecimiento del gueto: se limpiaron calles, se plantaron jardines y se obligó a los prisioneros a participar en actividades que aparentaban una vida normal. Incluso se rodó una película propagandística que mostraba a Terezín como un lugar tranquilo donde los judíos podían vivir de forma relativamente cómoda. Sin embargo, esta imagen era completamente falsa. Poco después de la visita, muchos de los prisioneros que habían participado en la puesta en escena fueron deportados a Auschwitz.

Cementerio del memorial de Terezin |
El gueto de Terezín fue liberado en mayo de 1945, poco antes del final de la guerra en Europa. Tras la derrota de Alemania, las autoridades checoslovacas decidieron conservar el lugar como memorial para recordar a las víctimas. En 1947 se creó oficialmente el memorial que hoy conocemos como Památník Terezín. Con el tiempo, el complejo se amplió para incluir diferentes museos y lugares históricos relacionados con la historia del gueto y de la prisión.
Entre los espacios más importantes del memorial se encuentra el Museo del Gueto de Terezín, que explica la historia del gueto y la vida cotidiana de sus habitantes. También forma parte del memorial el Cuartel de Magdeburgo, donde se presentan exposiciones sobre la vida cultural del gueto.
Iniciamos la visita y lo primero que aparece ante nuestro ojos es el Cementerio Nacional de Terezín, que nos cuesta trabajo atravesarlo, es uno de los lugares más importantes dentro del complejo conmemorativo del Památník Terezín. Este cementerio fue creado para honrar y recordar a las miles de personas que murieron durante la Segunda Guerra Mundial en la prisión de la Pequeña Fortaleza, en el gueto de Terezín o durante su detención en este lugar. Hoy en día es un espacio de memoria y respeto dedicado a las víctimas de la persecución nazi.

Cementerio del memorial de Terezin |
El cementerio comenzó a utilizarse durante la guerra, cuando las autoridades nazis necesitaban un lugar donde enterrar a los prisioneros que morían en la Pequeña Fortaleza de Terezín o en el gueto cercano. Las duras condiciones de vida —como el hambre, las enfermedades, el trabajo forzado y los malos tratos— provocaron la muerte de miles de personas. Muchos de los prisioneros fallecieron por agotamiento o por epidemias que se propagaban rápidamente debido a la falta de higiene y de atención médica. Como consecuencia, el número de enterramientos en el cementerio aumentó constantemente durante los años de la ocupación nazi.
Las víctimas enterradas en el Cementerio Nacional procedían de diferentes países europeos. Entre ellas había prisioneros políticos, miembros de movimientos de resistencia, judíos deportados, así como personas perseguidas por motivos raciales, religiosos o ideológicos por el régimen de la Alemania nazi. Esta diversidad de víctimas refleja la amplitud de la persecución llevada a cabo durante el Holocausto y la Segunda Guerra Mundial.
Tras el final de la guerra en 1945, el cementerio fue reorganizado y ampliado para convertirse en un lugar de conmemoración nacional. Se trasladaron allí los restos de muchas víctimas que habían sido enterradas en fosas temporales o en otros lugares cercanos. De esta forma, el Cementerio Nacional se convirtió en un símbolo del recuerdo colectivo y del homenaje a quienes murieron en Terezín.

Cárcel de la fortaleza Pequeña del memorial de Terezin |
En el centro del cementerio se encuentra una gran cruz de madera, que fue instalada poco después del final de la guerra. Esta cruz se ha convertido en uno de los símbolos más reconocibles del lugar. Frente a ella se sitúa también una estrella de David, símbolo del judaísmo, que recuerda a las numerosas víctimas judías que murieron en el gueto de Terezín. La presencia de ambos símbolos refleja el carácter universal del memorial, que honra tanto a las víctimas judías del Holocausto como a otras personas perseguidas por el régimen nazi.
El Cementerio Nacional contiene miles de tumbas, muchas de ellas marcadas con simples lápidas o monumentos colectivos. En algunos casos no fue posible identificar a las víctimas, por lo que existen tumbas simbólicas que representan a personas desconocidas. Esto se debe a que durante la guerra los nazis a menudo no registraban correctamente las muertes o destruían documentos para ocultar sus crímenes.
A la entrada a la Pequeña Fortaleza se encuentra el registro y las taquillas, solamente se puede visitar en visita guiada en el idioma designado, afortunadamente hay en Español, el precio son 310 Kc.
Comenzamos la visita a la Pequeña Fortaleza de Terezín permite comprender uno de los aspectos más duros de la represión nazi durante la Segunda Guerra Mundial. Este lugar, que originalmente formaba parte del sistema de fortificaciones de la ciudad de Terezín, fue utilizado por el régimen de la Alemania nazi como prisión política entre 1940 y 1945. Durante ese periodo, la fortaleza funcionó como cárcel de la Gestapo de Praga, donde eran encarcelados opositores al régimen, miembros de la resistencia, prisioneros políticos y personas perseguidas por motivos raciales o ideológicos.

Naves de la Fortaleza Pequeña de Terezin |
Al entrar en la fortaleza, los visitantes pueden observar las gruesas murallas, los patios interiores y las celdas donde estuvieron confinados miles de prisioneros. Estas instalaciones muestran claramente las duras condiciones en las que vivían los detenidos. Las celdas eran pequeñas, oscuras y estaban superpobladas. En muchos casos, varios prisioneros tenían que compartir un espacio muy reducido, con poca ventilación y escasos recursos para mantener una higiene mínima. Las condiciones sanitarias eran muy deficientes, lo que provocaba la propagación de enfermedades.
Durante el recorrido también se pueden ver los lugares donde se realizaban los interrogatorios. La Gestapo, policía secreta del régimen nazi, utilizaba la fortaleza para interrogar y castigar a los prisioneros sospechosos de participar en actividades contra el régimen. Muchos detenidos sufrían torturas físicas y psicológicas con el objetivo de obtener información sobre redes de resistencia. Para muchos prisioneros, la estancia en la fortaleza significaba largos periodos de aislamiento, hambre y miedo constante.
Uno de los espacios más impactantes de la visita es el patio de ejecuciones. En este lugar fueron fusilados numerosos prisioneros durante los años de la guerra. Estas ejecuciones se realizaban generalmente sin juicio justo y formaban parte de la política de terror utilizada por el régimen nazi para eliminar cualquier forma de oposición. El patio hoy está marcado como un lugar de memoria donde los visitantes pueden reflexionar sobre las injusticias y la violencia que ocurrieron allí.

"El trabajo os hará libres" Fortaleza Terezin |
La fortaleza también funcionaba como punto de tránsito para muchos prisioneros. Después de ser interrogados o castigados en Terezín, algunos detenidos eran trasladados a campos de concentración o exterminio. Muchos de ellos terminaron en lugares como Auschwitz-Birkenau, donde gran parte de los deportados fue asesinada dentro del sistema genocida conocido como el Holocausto.
Durante la visita a la Pequeña Fortaleza de Terezín, los visitantes pueden recorrer diferentes espacios que muestran cómo funcionaba esta prisión utilizada por la Gestapo entre 1940 y 1945. Muchos de estos lugares se han conservado parcialmente con su equipamiento original, lo que permite comprender mejor las condiciones en las que vivían los prisioneros y cómo se organizaba la vida dentro de la fortaleza.
Uno de los primeros espacios que se pueden observar son los despachos de guardia, donde los oficiales nazis supervisaban el funcionamiento de la prisión. Desde estas oficinas se controlaban las entradas y salidas de prisioneros, se registraban los interrogatorios y se organizaba la vigilancia del recinto. Estos despachos formaban parte del sistema de control y represión establecido por la policía secreta del régimen de la Alemania nazi.

Dormitorio original de la Fortaleza Terezin |
Otro lugar importante dentro de la fortaleza son las celdas de los prisioneros. Muchas de ellas todavía conservan parte del mobiliario original, como literas de madera, bancos o puertas metálicas con pequeñas ventanas. En estas celdas los prisioneros pasaban largos periodos en condiciones muy duras. A menudo estaban superpobladas y con muy poca ventilación. Los detenidos sufrían hambre, frío y falta de higiene, lo que provocaba enfermedades y un gran deterioro físico.
Durante el recorrido también se pueden visitar las duchas utilizadas por los prisioneros. Aunque teóricamente estaban destinadas a mantener unas condiciones básicas de higiene, en la práctica el acceso al agua era limitado y las instalaciones eran muy precarias. La falta de higiene facilitaba la aparición de parásitos y enfermedades, lo que obligó a crear espacios especiales para combatir estos problemas.
Uno de estos espacios era la sala de eliminación de piojos. En este lugar se realizaban procesos de desinfección para intentar eliminar los parásitos que se propagaban entre los prisioneros debido al hacinamiento y a la falta de condiciones sanitarias adecuadas. Las personas eran sometidas a procesos de limpieza y desinfección de su ropa y su cuerpo, aunque estos procedimientos no siempre eran efectivos.

Interior nave de la Fortaleza Pequeña de Terezin |
Dentro de la fortaleza también existía una peluquería, donde se cortaba el cabello a los prisioneros por motivos de higiene y control. En algunos casos se realizaban cortes obligatorios para evitar la propagación de piojos. Además, había una llamada “peluquería modelo”, que los nazis utilizaban como parte de la presentación del campo ante visitantes externos. Este espacio estaba preparado para mostrar una imagen más ordenada y aparentemente normal del funcionamiento de la prisión.
Otro lugar importante era el hospital de la fortaleza. Este hospital tenía el objetivo de atender a los prisioneros enfermos o heridos, aunque en realidad disponía de recursos muy limitados. La escasez de medicamentos, la falta de personal médico y el gran número de enfermos hacían muy difícil ofrecer una atención adecuada. Muchos prisioneros murieron allí a causa de enfermedades, infecciones o debilidad extrema.
Finalmente, uno de los lugares más impactantes de la visita es el campo de ejecuciones de la Pequeña Fortaleza de Terezín es uno de los lugares más impactantes y simbólicos dentro del memorial histórico. Este espacio se utilizó durante la Segunda Guerra Mundial como lugar donde se llevaban a cabo ejecuciones de prisioneros por parte de las autoridades nazis. Formaba parte del sistema de represión y terror aplicado por el régimen de la Alemania nazi contra quienes se oponían a su dominio o eran considerados enemigos políticos.

Lavabos de la Fortaleza Pequeña de Terezin |
El campo de ejecuciones estaba situado dentro del recinto de la fortaleza y generalmente consistía en un patio cerrado donde los prisioneros condenados eran fusilados. Muchas de estas ejecuciones se realizaban sin juicios justos o tras procesos muy breves llevados a cabo por tribunales militares o autoridades de la Gestapo. Entre las víctimas se encontraban miembros de la resistencia, prisioneros políticos, personas acusadas de colaborar con movimientos clandestinos y otros detenidos considerados peligrosos para el régimen nazi.
Las ejecuciones se realizaban normalmente mediante fusilamiento. Los prisioneros eran llevados al patio y obligados a colocarse frente a un muro o en un lugar designado para la ejecución. En algunos casos eran ejecutados individualmente y en otros en pequeños grupos. Estos actos tenían también un objetivo de intimidación: el régimen nazi buscaba mostrar su poder y sembrar el miedo entre la población y entre los propios prisioneros de la fortaleza.
Durante los años de funcionamiento de la prisión, numerosas personas perdieron la vida en este lugar. El campo de ejecuciones se convirtió así en un símbolo de la brutalidad del sistema represivo nazi y de las consecuencias de la persecución política durante el conflicto. Muchos de los ejecutados fueron enterrados posteriormente en el cercano Cementerio Nacional de Terezín, donde hoy se encuentran memoriales dedicados a las víctimas.

Paisaje desde la cárcel de la Fortaleza Pequeña de Terezin |
Una visita impactante es la Exposición de arte del Memorial de Terezín es una parte muy importante del Památník Terezín, ya que muestra cómo el arte se convirtió en una forma de expresión, resistencia y supervivencia para muchos prisioneros durante la Segunda Guerra Mundial. Esta exposición reúne dibujos, pinturas, gráficos y otras obras creadas por personas que estuvieron encarceladas en el gueto de Terezín entre 1941 y 1945, durante el periodo del Holocausto.
Muchos de los prisioneros que fueron deportados a Terezín eran artistas profesionales o personas con formación cultural. Entre ellos había pintores, ilustradores, diseñadores y arquitectos que, a pesar de las terribles condiciones de vida en el gueto, continuaron creando obras de arte. Para estos artistas, dibujar o pintar era una forma de documentar la realidad del gueto y de expresar sus emociones frente al sufrimiento y la injusticia.
Las obras expuestas muestran diferentes aspectos de la vida cotidiana dentro del gueto. Algunos dibujos representan escenas del día a día, como personas esperando comida, habitaciones superpobladas o largas filas de prisioneros. Otros trabajos reflejan los edificios del gueto, los patios interiores y las calles donde vivían miles de personas en condiciones muy difíciles. A través de estas imágenes, los artistas dejaron un testimonio visual muy valioso sobre lo que realmente ocurría dentro del campo.

Obras de arte de la Fortaleza Pequeña de Terezin |
Además de mostrar la realidad del gueto, muchas obras también expresan sentimientos personales como miedo, tristeza, esperanza o nostalgia por la vida anterior a la guerra. El arte permitía a los prisioneros mantener su identidad y su dignidad humana en medio de un sistema diseñado para deshumanizarlos. En este sentido, las obras no solo tienen valor artístico, sino también un enorme valor histórico y emocional.
Algunos artistas arriesgaron sus vidas para crear estas obras, ya que los nazis no siempre permitían representar la realidad del campo. En muchos casos los dibujos se realizaban en secreto y se escondían para evitar que fueran confiscados o destruidos. Gracias al esfuerzo de algunos prisioneros que lograron preservar estas obras, hoy es posible conocer una parte muy importante de la historia de Terezín.
La exposición también incluye trabajos realizados por niños del gueto. Muchos menores participaron en actividades educativas clandestinas organizadas por maestros y educadores. En estas clases, los niños realizaban dibujos y escribían poemas que reflejaban sus recuerdos, sus sueños y su experiencia dentro del campo. Estos dibujos infantiles son especialmente conmovedores porque muestran la perspectiva de los más jóvenes frente a la guerra y la persecución.

Obras de arte de la Fortaleza Pequeña de Terezin |
Visitamos los que se llamaba El campo de concentración de Litomerice funcionó entre 1944 y 1945 como parte del sistema de campos nazis en el Protectorado de Bohemia y Moravia. Estaba destinado principalmente a prisioneros políticos, judíos y otros grupos perseguidos por el régimen de la Alemania nazi. Durante su funcionamiento, el campo estuvo estrechamente vinculado a proyectos industriales y de armamento, incluyendo la construcción de fábricas subterráneas conocidas como Ricardo I y Ricardo II, ubicadas en el llamado tercer patio del recinto.
La exposición dedicada al campo de concentración de Litomerice en el Památník Terezín documenta la vida y las condiciones de los prisioneros. Los visitantes pueden conocer cómo eran recluidos los internos, las duras condiciones de trabajo forzado y las estrategias de explotación laboral implementadas por los nazis. El trabajo en las fábricas subterráneas de Ricardo I y II era extremadamente peligroso: los prisioneros estaban expuestos a un entorno con ventilación insuficiente, maquinaria pesada y riesgos constantes de accidentes, además de sufrir hambre y agotamiento.
Las fábricas subterráneas formaban parte de un proyecto nazi para proteger la producción de armamento de los bombardeos aliados. Los prisioneros debían excavar túneles, construir los recintos y luego trabajar en la producción industrial dentro de estos espacios confinados. La exposición muestra maquetas, fotografías, planos y objetos originales relacionados con estas fábricas, permitiendo a los visitantes entender tanto la escala del proyecto como las condiciones inhumanas a las que eran sometidos los trabajadores forzados.

Muro fusilamientos de la Fortaleza Pequeña de Terezin |
El tercer patio del campo, donde se situaban las fábricas, también se utilizaba como área de confinamiento y tránsito de prisioneros. La exposición describe cómo la ubicación subterránea de Ricardo I y II transformó este espacio en un lugar de doble sufrimiento: los internos no solo estaban privados de libertad, sino que también eran explotados en condiciones extremas para fines industriales y militares del régimen nazi.
Además de la documentación sobre las fábricas, la exposición contextualiza la historia del campo de Litomerice dentro de la red de campos nazis del Protectorado de Bohemia y Moravia. Se muestran testimonios de supervivientes, registros de transporte, listas de prisioneros y objetos personales, lo que permite comprender el impacto humano del campo y cómo se integraba en la política represiva y genocida del Holocausto.
El Muro de los Fusilamientos, también conocido como el campo de la horca, es uno de los lugares más impactantes y simbólicos de la Pequeña Fortaleza de Terezín. Este espacio se utilizaba durante la Segunda Guerra Mundial como sitio de ejecución para los prisioneros de la fortaleza, principalmente entre 1940 y 1945, cuando el recinto funcionaba como prisión de la Gestapo de Praga. Era parte del sistema de terror y represión que el régimen de la Alemania nazi empleaba para castigar a los opositores políticos, miembros de la resistencia y otros considerados “enemigos del Reich”.

Nave de la Fortaleza Pequeña de Terezin |
El muro estaba ubicado en un patio cerrado de la fortaleza, donde los prisioneros eran llevados para ser ejecutados. La mayoría de las ejecuciones se realizaba mediante fusilamiento, aunque también se llevaron a cabo ahorcamientos en determinadas circunstancias, de ahí el nombre alternativo de “campo de la horca”. Estas ejecuciones se realizaban sin juicios justos o tras procesos arbitrarios de los tribunales nazis, y tenían un objetivo claro: eliminar físicamente a los opositores y disuadir cualquier intento de resistencia o desobediencia dentro de la prisión.
Se estima que durante los años de funcionamiento de la Pequeña Fortaleza, cientos de prisioneros fueron ejecutados frente a este muro. Entre ellos se encontraban checos, judíos, polacos, soviéticos y personas de otros países ocupados por Alemania. Algunos de los prisioneros habían sido condenados por participar en actividades clandestinas o por su implicación en movimientos de resistencia, mientras que otros fueron fusilados simplemente por su oposición al régimen nazi o por su condición política, religiosa o étnica.
El muro de los fusilamientos simboliza la brutalidad del sistema represivo nazi y la represión totalitaria ejercida contra cualquier forma de disidencia. Además de ser un lugar de ejecución, servía como un instrumento de terror: su mera existencia recordaba constantemente a los prisioneros que su vida estaba completamente controlada y podía ser arrebatada en cualquier momento.

Celdas de la Fortaleza Pequeña de Terezin |
Tras el final de la guerra en 1945, este espacio se conservó como parte del memorial de Terezín. Hoy en día, los visitantes pueden recorrer el patio y observar el muro, que se mantiene como testimonio histórico. Allí se colocan placas conmemorativas y se organizan ceremonias de homenaje a las víctimas que fueron asesinadas en este lugar. El muro y el campo de la horca se presentan como un símbolo de memoria, recordando a las generaciones actuales la magnitud de la represión nazi y la importancia de la defensa de los derechos humanos.
El Památník Terezín es, por tanto, mucho más que un museo. Es un símbolo de memoria y advertencia histórica. Recordar lo que ocurrió en Terezín ayuda a comprender las consecuencias del racismo, el antisemitismo y la intolerancia. Al preservar los testimonios de las víctimas y difundir su historia, el memorial contribuye a que las tragedias del pasado no sean olvidadas y a que las sociedades actuales reflexionen sobre la importancia de defender la dignidad humana y los derechos fundamentales.
Después de ver todo lo que nos dejan ver nos trasladamos a la fortaleza grande donde se pueden ver los distintos momentos que hacen referencia al ghetto de los judíos. Solamente tenemos tiempo de ver el museo que hace referencia a las condiciones de vida de los judíos.

Dormitorio de la Fortaleza Pequeña de Terezin |
Todo cierra a las 17,00 horas y esta ciudad es muy grande, necesitamos mañana seguir aquí.
Nos trasladamos al parking del crematorio en la fortaleza grande para mañana estar más cerca GPS N50.504620 E14.148874 . Este es gratuito y puedes sentirte algo solitario pero es muy seguro.

Entrada de la Fortaleza Pequeña de Terezin |
Desde aquí tenemos tiempo para ver El Museo del Gueto GPS N50.511906 E14.149805 se inauguró en 1991 en la antigua escuela municipal. Durante la Segunda Guerra Mundial, este edificio albergó un hogar para niños judíos (de 10 a 15 años)

Museo del Gueto de Terezin |
La Escuela Municipal sirvió durante la Segunda Guerra Mundial, cuando la ciudad fue convertida por el régimen nazi en el Gueto de Theresienstadt, este edificio funcionó como un hogar para niños judíos de entre diez y quince años.
El museo está dedicado a explicar la historia del gueto y la vida de las decenas de miles de judíos que fueron deportados allí entre 1941 y 1945. A través de sus exposiciones permanentes se muestra cómo funcionaba el gueto, cuáles eran las condiciones de vida de los prisioneros y qué papel tenía Terezín dentro del sistema de persecución nazi. El contenido del museo se organiza mediante documentos históricos, fotografías, objetos personales, mapas, testimonios y material audiovisual que ayudan a comprender la realidad cotidiana de los internos.
Una parte importante de la exposición se centra en la vida diaria dentro del gueto: la falta de alimentos, el hacinamiento, las enfermedades y las constantes deportaciones hacia campos de exterminio. También se explica la organización interna del gueto y las estrategias que los prisioneros utilizaron para sobrevivir en condiciones extremadamente duras.

Museo del Gueto de Terezin |
El museo dedica además una atención especial a los niños que vivieron en Terezín. Se conservan dibujos, poemas y cuadernos realizados por ellos, que reflejan tanto sus experiencias como sus esperanzas. Estas obras constituyen uno de los testimonios más conmovedores de la vida en el gueto y muestran los esfuerzos de algunos educadores por mantener actividades educativas y culturales para los menores a pesar de la situación.
En conjunto, el museo no solo presenta hechos históricos, sino que también busca preservar la memoria de las víctimas y ayudar a comprender las consecuencias humanas de la persecución nazi durante la guerra. Su exposición invita a reflexionar sobre la importancia de recordar el pasado y defender los valores de tolerancia y respeto para evitar que tragedias similares vuelvan a repetirse.
Un consejo, si quieres profundizar la visita a Terezin tienes que venir muy pronto o emplear dos días si quieres entender lo que aquí ocurrió durante la guerra. Día 23 de Agosto (viernes) Ruta: Terezin-Karlovy Vary

Tren de Terezin |
El día 23 comienza en el parking gratuito del cementerio de Terezin GPS N50.504620 E14.148874. Hemos pasado la noche muy buena aunque pensábamos que los jóvenes darían problemas, pero se marcharon con mucha educación.
La mañana la vamos a dedicar para ver los memoriales de Terezin y todo lo que ayer nos faltaba por descubrir porque solamente los centros históricos abren hasta las 17;00 horas.
Comenzamos por andar por las vías del tren que llegaba hasta aquí GPS N50.505825, E14.149425. Nos retrotraemos en la historia, las condiciones del ghetto empeoran en 1944 y comienzan a llegar los trenes con destino a los campos de exterminio.
En la ciudad de Terezín, convertida por los nazis en el Gueto de Theresienstadt durante la Segunda Guerra Mundial, las vías del tren tuvieron un papel fundamental en el sistema de deportaciones. Estas vías conectaban el gueto con la red ferroviaria del Tercer Reich y permitían el transporte masivo de prisioneros judíos hacia los campos de exterminio.
Los trenes partían desde la zona ferroviaria cercana al gueto y transportaban a miles de personas en vagones de carga, en condiciones extremadamente duras. La mayoría de los deportados eran enviados a campos como Auschwitz, Treblinka y Sobibor. En muchos casos, los prisioneros permanecían primero en Terezín durante semanas o meses y después eran incluidos en listas de transporte para ser trasladados en tren hacia estos destinos.

Museo del Gueto de Terezin |
Las deportaciones comenzaron en 1942 y continuaron hasta 1944. Durante ese periodo, decenas de miles de judíos fueron enviados desde Terezín en convoyes ferroviarios. Para muchos de ellos, el viaje en tren marcaba el inicio del último trayecto de sus vidas.

Columbario de Terezin |
Hoy en día, las vías y el área ferroviaria forman parte de los lugares de memoria asociados a Museo del Gueto de Terezín. Este espacio recuerda el papel que tuvieron los trenes en la deportación de las víctimas y ayuda a comprender cómo el sistema nazi utilizó la infraestructura ferroviaria para llevar a cabo la persecución y el exterminio de millones de personas.
Muy cerca se encuentra el Columbario GPS N50.506198 E14.149691 era el lugar donde se depositaban las cenizas de los muertos, al principio eran cajas de madera y luego eran simples cajas de cartón.
El Kolumbárium del Memorial de Terezín forma parte del complejo conmemorativo de Památník Terezín (Memorial de Terezín). Este lugar es uno de los espacios más solemnes dedicados a la memoria de las víctimas que murieron en el Gueto de Theresienstadt durante la Segunda Guerra Mundial.
El columbario fue construido en la fortificación original para almacenar los restos incinerados de miles de víctimas del gueto y la prisión de la Pequeña Fortaleza después de que se construyera el crematorio detrás de las murallas de la ciudad en 1942. Durante la guerra, debido al gran número de muertes provocadas por el hambre, las enfermedades y las duras condiciones de vida, se construyó este crematorio para incinerar los cuerpos de los prisioneros. Las cenizas eran guardadas en urnas y colocadas en nichos dentro del columbario. En este lugar llegaron a conservarse miles de urnas con las cenizas de las víctimas.

Columbario de Terezin |
Hacia el final de la guerra, en 1944, las autoridades nazis ordenaron que muchas de estas urnas fueran retiradas y arrojadas al río cercano con el fin de ocultar las pruebas de las muertes en el gueto. A pesar de ello, el lugar se conserva hoy como un espacio de memoria.

Central de la Morgue de Terezin |
Actualmente, el columbario forma parte del recorrido del memorial y recuerda a las personas que murieron en Terezín. El espacio transmite el carácter trágico de la historia del gueto y simboliza el respeto y la conmemoración de las víctimas del régimen nazi.
Enfrente, está la Central de la Morgue GPS N50.5063206 E14.1496007, el lugar donde se celebraban las ceremonias de despedida de los muertos, había dos capillas una para los judíos y otra para los cristianos.
La Obradní sín de Terezín (Sala Ceremonial) es uno de los espacios más significativos del complejo memorial del Památník Terezín, situado en la ciudad de Terezín, en la actual República Checa. El edificio se encuentra junto al antiguo crematorio que funcionó durante la Segunda Guerra Mundial, cuando la ciudad fue transformada por los nazis en el Gueto de Theresienstadt.
El interior de la Sala Ceremonial es sobrio y está cargado de simbolismo. El espacio fue concebido para que los prisioneros pudieran realizar una despedida digna antes de la cremación de los fallecidos. Aunque las ceremonias eran necesariamente breves debido al gran número de muertes y a las restricciones impuestas por las autoridades nazis, este lugar permitía mantener algunas tradiciones funerarias judías y ofrecer un momento de recogimiento para familiares y compañeros.

Central de la Morgue de Terezin |
Uno de los elementos más destacados del interior son las pinturas murales que cubren varias de sus paredes. Estas obras fueron realizadas por artistas judíos encarcelados en el gueto, entre ellos miembros de la comunidad artística de Terezín. Las pinturas contienen símbolos religiosos judíos, escenas relacionadas con la muerte y el duelo, y representaciones alegóricas que expresan el dolor, la memoria y la esperanza. También aparecen motivos como el candelabro de siete brazos (menorá), figuras humanas estilizadas y composiciones que evocan el paso entre la vida y la muerte.

Patio de la Sinagoga Oculta de Terezin |
Además de las pinturas, el interior mantiene una atmósfera austera: paredes claras, iluminación tenue y un espacio central destinado originalmente a colocar el féretro antes de la cremación. Esta sencillez contribuye a reforzar el carácter solemne del lugar.
Luego vamos a una casa que fue improvisada como Sinagoga oculta durante el guetto GPS N50.510577 E14.147476 donde se celebraban los rezos, semi clandestinos.
La Sinagoga Oculta de Terezín es uno de los testimonios más significativos de la vida religiosa y espiritual dentro del Gueto de Theresienstadt, establecido por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial en la ciudad de Terezín, en la actual República Checa. Este espacio fue creado de manera clandestina por prisioneros judíos que buscaban mantener sus prácticas religiosas a pesar de las estrictas restricciones impuestas por las autoridades nazis.
La sinagoga estaba instalada en el interior de un edificio residencial del gueto y, desde el exterior, parecía una habitación común. Esta discreción era necesaria para evitar sospechas y posibles castigos. El espacio era pequeño y sencillo, pero tenía un profundo significado para quienes acudían a rezar. En él se reunían grupos reducidos de prisioneros para realizar oraciones, leer textos religiosos y celebrar algunas festividades judías siempre que las condiciones lo permitían.

Sinagoga Oculta de Terezin |
Uno de los aspectos más destacados del interior de la sinagoga son sus pinturas murales, realizadas por artistas judíos encarcelados en el gueto. Estas decoraciones incluyen símbolos tradicionales del judaísmo, como la menorá (el candelabro de siete brazos), la Estrella de David y diversas inscripciones en hebreo con fragmentos de oraciones o referencias bíblicas. También aparecen representaciones simbólicas relacionadas con Jerusalén, el pueblo judío y la esperanza de supervivencia. Aunque el espacio era modesto, las pinturas aportaban un fuerte sentido espiritual y ayudaban a transformar la habitación en un lugar sagrado.
La existencia de esta sinagoga refleja la importancia que la fe y la vida comunitaria tuvieron para muchos prisioneros. A pesar del hambre, el hacinamiento, las enfermedades y la constante amenaza de deportación hacia campos de exterminio como Auschwitz, muchas personas intentaron mantener sus tradiciones religiosas como una forma de resistencia moral y cultural.
Hoy en día, la Sinagoga Oculta se conserva como parte del memorial histórico de Terezín. Su interior, con las pinturas y símbolos originales, permite comprender cómo los prisioneros trataron de preservar su identidad y su dignidad incluso en condiciones extremas.

Sinagoga Oculta de Terezin |
Seguimos hasta el museo que nos muestra la vida en el ghetto de Terezin GPS N50.508616, E14.151882. Una película filmada por la Gestapo para idealizar la vida en ghetto, es un documento único porque es fiel a la realidad, aunque idealizado. Fue presentado en el juicio de Núremberg para demostrar cómo el trato de los nacis era el adecuado.

Habitación del Museo de Terezin |
En la exposición nos muestra cómo eran los vestidos en el ghetto, como se organizaban a todos los niveles, creando huertas, sanidad propia y como obedecían el mandato de los nazis para cumplir con los trabajos asignados.
El Muzeum umení Terezín (Museo de Arte de Terezín), situado en la ciudad de Terezín en la actual República Checa, forma parte del conjunto del Památník Terezín y está dedicado principalmente a las obras artísticas creadas por los prisioneros judíos durante la existencia del Gueto de Theresienstadt en la Segunda Guerra Mundial. El museo presenta el arte como un importante testimonio histórico de la vida dentro del gueto.
La exposición incluye dibujos, pinturas, caricaturas, bocetos y gráficos realizados por artistas que fueron deportados a Terezín. Muchos de ellos eran profesionales antes de la guerra —pintores, ilustradores o profesores— y continuaron creando a pesar de las durísimas condiciones. Sus obras documentan escenas reales del gueto: calles llenas de prisioneros, dormitorios abarrotados, colas para recibir comida o momentos de la vida cotidiana. A través de estas imágenes, el arte se convirtió en una forma de registrar la realidad y expresar emociones como el miedo, la tristeza o la esperanza.

Museo de Terezin |
Una parte importante de la exposición explica también cómo los artistas trabajaban en secreto. Algunas de estas obras estaban prohibidas por las autoridades nazis porque mostraban las verdaderas condiciones de vida del gueto. Por ello, muchos dibujos fueron escondidos o conservados clandestinamente hasta el final de la guerra. Gracias a estos esfuerzos, hoy es posible conocer visualmente la vida en Terezín.
El museo incluye además una reconstrucción de una ubikace colectiva, es decir, un ejemplo de las habitaciones o dormitorios comunes donde vivían los prisioneros. Estas salas estaban extremadamente abarrotadas y albergaban a decenas de personas en literas de madera colocadas unas sobre otras. La reconstrucción permite comprender las difíciles condiciones de vida: la falta de espacio, la escasa ventilación, la falta de privacidad y las duras condiciones sanitarias.
En el Muzeum umení Terezín, las habitaciones que se muestran en la reconstrucción de la ubikace colectiva representan cómo vivían los prisioneros del Gueto de Theresienstadt. Estas habitaciones eran extremadamente austeras y abarrotadas, reflejando las condiciones reales de vida dentro del gueto.

Camas del Museo de Terezin |
Cada dormitorio albergaba a decenas de personas en espacios muy reducidos. Las literas de madera estaban colocadas una sobre otra, a menudo de tres niveles, y apenas dejaban espacio para moverse. Cada prisionero disponía de un pequeño lugar para sus pertenencias, generalmente una caja o un cajón. La falta de privacidad era total, ya que hombres, mujeres o niños compartían las mismas áreas comunes según la organización del gueto.
La ventilación era limitada, lo que contribuía a la propagación de enfermedades como la tuberculosis o la neumonía. La iluminación era escasa y dependía de pequeñas ventanas o lámparas rudimentarias. Los suelos eran simples, muchas veces de madera, y las paredes carecían de decoración.
El museo recrea estos dormitorios para que los visitantes puedan percibir físicamente el hacinamiento, la falta de intimidad y las duras condiciones de vida que soportaban los prisioneros. Además, se complementa con información visual y textual sobre cómo estas condiciones afectaban la salud, la higiene y la vida cotidiana de quienes vivían allí, incluyendo niños y ancianos.

Entrada al Crematorium de Terezin |
Por último vamos al crematorio, es quizás el sitio más impactante GPS N50.502220 E14.151941, un verdadero atentado a la condición humana, dos mesas para hacer autoxias, nos recibe. Tiene todos los instrumentos que utilizaban los forenses.
El Terezín Memorial – Crematorium and Jewish Cemetery forma parte del complejo memorial dedicado a las víctimas del gueto y campo de concentración establecido por la Nazi Germany durante la World War II. Este lugar constituye uno de los espacios más significativos de memoria dentro del antiguo gueto de Theresienstadt Ghetto, ya que refleja las condiciones extremas de vida, enfermedad y muerte que experimentaron miles de prisioneros entre 1941 y 1945.
El crematorio fue construido en 1942 debido al aumento constante de fallecimientos dentro del gueto. Las malas condiciones sanitarias, el hacinamiento, la desnutrición y enfermedades como el tifus provocaban numerosas muertes cada día. Antes de la construcción del crematorio, los cuerpos de las víctimas se enterraban en fosas del cercano cementerio judío. Sin embargo, el creciente número de fallecidos hizo necesario crear una instalación que permitiera gestionar los cadáveres de manera más rápida. El edificio del crematorio estaba equipado con cuatro hornos crematorios y funcionaba de forma casi continua durante los periodos de mayor mortalidad. Las cenizas de los fallecidos se guardaban inicialmente en urnas y se almacenaban en un columbario cercano, donde llegaron a acumularse decenas de miles de urnas.

Registro del Crematorium de Terezin |
En abril de 1945, poco antes del final de la guerra, las autoridades nazis ordenaron destruir las urnas para ocultar las pruebas del número real de víctimas. Muchas de ellas fueron arrojadas al cercano río Ohre. Aun así, algunas urnas sobrevivieron y hoy forman parte de las exposiciones conmemorativas del memorial. Junto al crematorio se encuentra el cementerio judío de Terezín, donde se enterraron miles de prisioneros, especialmente en los primeros años del gueto. El cementerio está marcado por numerosas lápidas sencillas y por una gran cruz central que simboliza el sufrimiento y la memoria de las víctimas.
Tras la liberación del campo en 1945, el área fue transformada gradualmente en el Terezín Memorial, una institución dedicada a preservar la memoria de quienes sufrieron y murieron en el gueto. Hoy en día, el crematorio, el cementerio judío y los espacios circundantes se conservan como lugares de recuerdo, educación histórica y reflexión. Los visitantes pueden recorrer el edificio del crematorio, el columbario donde se guardaban las urnas y el cementerio, comprendiendo así la magnitud de la tragedia humana que ocurrió en Terezín. El sitio se ha convertido en un importante lugar de memoria del Holocausto en Europa, donde cada año se realizan ceremonias, actos conmemorativos y actividades educativas destinadas a mantener viva la memoria de las víctimas y a reflexionar sobre las consecuencias del odio, el antisemitismo y los regímenes totalitarios.

Sala autosias del Crematorium de Terezin |
Al entrar en el edificio se accede a una sala sencilla de ladrillo y paredes desnudas, diseñada sin ningún tipo de decoración. La iluminación es tenue y el ambiente transmite una sensación de silencio y solemnidad. En el centro del espacio principal se encuentran los cuatro hornos crematorios, construidos en ladrillo refractario y metal. Estos hornos estaban alineados en una misma estructura y eran alimentados manualmente por los trabajadores del gueto que fueron obligados a realizar esta tarea. Frente a los hornos hay una zona de trabajo donde se preparaban los cuerpos antes de la cremación.
El edificio también incluye una sala donde se depositaban los cadáveres antes de ser incinerados. Esta zona funcionaba como una especie de morgue provisional, donde los cuerpos permanecían durante un breve tiempo hasta que podían ser introducidos en los hornos. Las condiciones eran muy básicas y el espacio estaba pensado únicamente para cumplir una función práctica.
Junto al crematorio se encuentra el columbario, un espacio con largas estanterías o nichos donde se colocaban las urnas que contenían las cenizas de las víctimas. Durante el funcionamiento del crematorio, miles de urnas se almacenaron allí, cada una marcada con el nombre o número del fallecido cuando era posible. Este lugar era uno de los pocos espacios donde las víctimas podían ser recordadas individualmente.

Crematorium de Terezin |
Hoy el interior del crematorio se mantiene casi sin modificaciones como parte del Terezín Memorial, lo que permite a los visitantes comprender cómo funcionaba el lugar y reflexionar sobre la realidad del gueto. El ambiente es solemne y silencioso, pensado para el recuerdo y la memoria de las personas que murieron allí o que pasaron por Theresienstadt Ghetto antes de ser deportadas a otros campos de exterminio.
Una gran sala con cuatro hornos, cada uno tiene una capacidad para tres cuerpos, en total eran doce cadáveres que en pocas horas se convertían en polvo. Afortunadamente llevaban un registro de cada uno de ellos y después de terminar la guerra se pudo identificar a todos ellos.
Su funcionamiento era relativamente sencillo desde el punto de vista técnico, aunque estaba integrado en un sistema de gestión de la muerte provocado por las duras condiciones de vida en el gueto.
Primero, cuando un prisionero moría —generalmente por hambre, enfermedades, agotamiento o malas condiciones sanitarias— su cuerpo era trasladado al crematorio. Allí se llevaba a una sala donde los cadáveres se colocaban temporalmente antes de la cremación. Este espacio funcionaba como una morgue provisional.

Crematorium de Terezin |
Después, los cuerpos eran introducidos manualmente en los hornos crematorios, que estaban construidos con ladrillos refractarios capaces de soportar temperaturas muy altas. El crematorio de Terezín tenía cuatro hornos, alimentados principalmente con coque o carbón, que permitían mantener una temperatura lo suficientemente elevada para incinerar los cuerpos. El proceso de cremación duraba aproximadamente entre una y dos horas por cuerpo, dependiendo de las condiciones del horno y del combustible disponible.
Los trabajadores encargados de operar el crematorio eran prisioneros del propio gueto, obligados a realizar estas tareas. Ellos introducían los cuerpos en los hornos, controlaban el fuego y posteriormente recogían las cenizas.
Una vez finalizada la cremación, las cenizas se colocaban en urnas. Muchas de estas urnas se almacenaban en el columbario cercano al crematorio, donde llegaron a acumularse decenas de miles. En algunos casos las urnas estaban identificadas con el nombre o número del fallecido, aunque no siempre era posible debido al gran número de víctimas.

Horno del Crematorium de Terezin |
Por último visitamos el Cemetery of Soviet Soldiers, Terezín GPS N50.502504 E14.149977, es un cementerio militar situado en la ciudad de Terezín, en la actual Czech Republic. Forma parte del complejo conmemorativo del Terezín Memorial y está dedicado a los soldados del Red Army que murieron al final de la World War II durante la liberación del campo y en los combates en la región.

Monumento del Cemetery of Soviet de Terezin |
El cementerio fue creado después de la guerra para enterrar a los soldados soviéticos que fallecieron en 1945, especialmente durante las operaciones militares que llevaron a la derrota de Nazi Germany en Checoslovaquia. También están enterrados allí algunos soldados que murieron por heridas o enfermedades poco después del final del conflicto.
El espacio está organizado de forma solemne y simétrica. En el centro del cementerio se encuentra un monumento conmemorativo dedicado a los soldados soviéticos caídos. Alrededor se extienden filas de tumbas marcadas con lápidas sencillas o placas con los nombres de los soldados cuando se conocían. En muchos casos las tumbas corresponden a soldados desconocidos, lo que refleja la magnitud de los combates y las dificultades para identificar a todas las víctimas.
El cementerio está rodeado de árboles y zonas verdes que crean un ambiente silencioso y reflexivo. Este lugar recuerda el papel del Ejército Rojo en la liberación del territorio checoslovaco y forma parte del paisaje memorial de Terezín,
El elemento más importante del cementerio es el monumento central conmemorativo, situado en el eje principal del recinto. Se trata de una estructura de piedra elevada que simboliza el sacrificio de los soldados soviéticos caídos. El monumento suele estar decorado con una estrella roja, símbolo tradicional del Ejército Rojo, y con inscripciones dedicadas a la memoria de los combatientes. Este monumento actúa como punto principal de homenaje durante ceremonias conmemorativas.

Tumbas del Cemetery of Soviet de Terezin |
Alrededor del monumento central se extienden filas ordenadas de tumbas militares. Cada tumba está marcada con una lápida sencilla, muchas veces con el nombre del soldado, su rango y el año de fallecimiento cuando esa información pudo ser identificada. En numerosos casos las tumbas corresponden a soldados desconocidos, lo que refleja la rapidez con la que se produjeron los combates y las dificultades para registrar a todos los caídos.
En algunas zonas del cementerio hay placas memoriales que recuerdan colectivamente a los soldados enterrados allí. Estas placas pueden incluir textos de homenaje, fechas de liberación y referencias al papel del Ejército Rojo en la derrota del régimen nazi.
El Monument to Danish Jews Who Died in Terezín se encuentra dentro del área memorial de Terezín, en la Czech Republic, y forma parte del conjunto conmemorativo del Terezín Memorial. Este monumento honra a los judíos daneses que fueron deportados al gueto de Theresienstadt Ghetto durante la World War II y que murieron allí como consecuencia de las duras condiciones del campo.
En 1943, tras la ocupación de Denmark por Nazi Germany, las autoridades nazis planearon deportar a la población judía danesa. Gracias a una amplia operación de resistencia y solidaridad de la población danesa, la mayoría de los judíos del país logró escapar hacia Sweden. Sin embargo, alrededor de 470 judíos daneses fueron capturados y deportados al gueto de Terezín.

Cemetery of Soviet de Terezin |
El monumento recuerda a aquellos que no sobrevivieron al internamiento. Aunque la mayoría de los judíos daneses deportados lograron sobrevivir gracias a la presión diplomática del gobierno danés y a las inspecciones internacionales, varias decenas murieron en el gueto por enfermedad, edad avanzada o condiciones de vida difíciles.
El monumento tiene un diseño sobrio y simbólico. Generalmente consiste en una piedra memorial o estela con una inscripción dedicada a los judíos daneses fallecidos en Terezín. La simplicidad del monumento refleja el carácter solemne del lugar y está pensado como un espacio de recuerdo y respeto.
Este memorial también simboliza la relación histórica entre Dinamarca y las víctimas de Terezín. Después de la guerra, el caso de los judíos daneses se convirtió en un ejemplo notable de resistencia civil y solidaridad, ya que la gran mayoría de la comunidad judía del país fue salvada gracias a la ayuda de ciudadanos daneses.
La Zákon nezvratnosti (en español, Ley de la irreversibilidad) es una escultura conmemorativa ubicada en la ciudad de Terezín, dentro del complejo del Terezín Memorial en la Czech Republic. Esta obra fue creada para simbolizar el impacto irreversible del Holocausto y la tragedia vivida por los prisioneros del Theresienstadt Ghetto, transmitiendo la idea de que los horrores de la persecución y la muerte son hechos históricos que no pueden deshacerse y cuya memoria debe preservarse para las generaciones futuras.

Zákon nezvratnosti Cemetery of Soviet de Terezin |
La escultura tiene un estilo moderno y expresionista, con formas abstractas que evocan dolor, pérdida y sufrimiento, utilizando materiales como metal y piedra para reforzar su mensaje de solidez y permanencia. Está estratégicamente situada en un lugar de tránsito dentro del memorial, de manera que los visitantes la encuentren en su recorrido hacia otros espacios conmemorativos, como el crematorio y los cementerios, integrándose así en la narrativa global del sitio. El título de la obra, Zákon nezvratnosti, subraya que la violencia, la persecución y la muerte durante el Holocausto son hechos irreversibles que deben ser recordados y comprendidos, invitando a la reflexión sobre la responsabilidad de la humanidad para evitar que se repitan atrocidades similares. Esta escultura forma parte de una serie de monumentos y memoriales dentro del Terezín Memorial, cada uno dedicado a distintos grupos de víctimas, incluyendo judíos de varios países, prisioneros de guerra y civiles asesinados, destacándose por su carácter abstracto y conceptual que ofrece una experiencia emotiva y contemplativa para quienes visitan el sitio.

Cemetery of Soviet de Terezin |
Con el corazón en un vilo salimos para nuestro siguiente destino, es la famosa ciudad de Karlovy Vary, se encuentra a dos horas.

Karlovy Vary |
Llegamos pasado las 14;00 horas al parking del hotel Marttel GPS N50.230560 E12.881521, es gratuito y se encuentra en la parte alta de la ciudad a 20 minutos del centro.
Karlovy Vary es una famosa ciudad balneario situada en el oeste de la Czech Republic, cerca de la frontera con Alemania. Está ubicada en un valle donde confluyen los ríos Ohre River y Teplá River, y es conocida internacionalmente por sus aguas termales y su arquitectura elegante de estilo historicista y art nouveau.
La ciudad fue fundada en 1370 por el emperador Charles IV, rey de Bohemia y emperador del Sacro Imperio Romano Germánico. Según la tradición, el monarca descubrió las aguas termales durante una cacería cuando observó que un manantial caliente brotaba del suelo. Desde entonces, Karlovy Vary se convirtió en un importante centro de tratamientos termales en Europa.
Karlovy Vary posee más de una docena de manantiales minerales, siendo el más famoso el Vrídlo Hot Spring, un géiser que puede alcanzar hasta unos 12 metros de altura. Las aguas termales, ricas en minerales, se utilizan tradicionalmente para tratar problemas digestivos, metabólicos y otras afecciones mediante el consumo del agua y tratamientos de spa.

Karlovy Vary |
Durante los siglos XVIII y XIX la ciudad se convirtió en uno de los destinos de descanso más prestigiosos de Europa. Figuras históricas, artistas y aristócratas acudían a sus balnearios, entre ellos Johann Wolfgang von Goethe, Ludwig van Beethoven y Franz Kafka. En esa época se construyeron muchos de los edificios, hoteles y columnatas que hoy caracterizan el paisaje urbano.
Entre los lugares más destacados de la ciudad se encuentran la Mill Colonnade, una elegante galería neorrenacentista donde los visitantes pueden probar agua de varios manantiales; la Market Colonnade, de estilo suizo con estructura de madera; y la St. Mary Magdalene Church, Karlovy Vary, una iglesia barroca que domina parte del centro histórico.
Además de su tradición balnearia, Karlovy Vary también es conocida por el Karlovy Vary International Film Festival, uno de los festivales de cine más importantes de Europa Central. También es famosa por productos locales como el licor Becherovka y las obleas dulces llamadas Karlovarské oplatky.
Después de comer en la autocaravana visitamos la iglesia Ortodoxa de San Pedro y San Pablo GPS N 50.224529 E12.874627 , está coronada por las cúpulas doradas de las iglesias rusas.3

Iglesia de San Pedro y San Pablo Karlovy Vary |
La Iglesia de St. Peter and Paul constituye un importante símbolo de la presencia rusa en la ciudad-balneario durante los siglos XIX y XX. Esta iglesia ortodoxa rusa fue construida entre 1893 y 1897 para atender a los numerosos visitantes rusos que acudían a Karlovy Vary en busca de tratamientos termales, especialmente miembros de la aristocracia y de la familia imperial rusa. La ciudad, reconocida internacionalmente por sus manantiales termales y su prestigio como balneario europeo, atrajo a nobles, artistas y diplomáticos, lo que impulsó la necesidad de un templo ortodoxo permanente.
El diseño del templo sigue la tradición arquitectónica rusa del siglo XVII y refleja influencias de iglesias de Moscú y Yaroslavl. Fue obra del arquitecto Gustav Wiedermann, quien combinó elementos tradicionales con una estética adaptada al contexto urbano de Karlovy Vary. La iglesia destaca por sus cinco cúpulas doradas, que simbolizan a Cristo y a los cuatro evangelistas, coronados con cruces ortodoxas que se elevan sobre la ciudad como un emblema visible desde distintos puntos del valle. Su fachada presenta colores claros, ornamentos decorativos y detalles típicos del estilo ruso, armonizando con el entorno elegante del balneario.

Iglesia de San Pedro y San Pablo Karlovy Vary |
El interior de la iglesia es igualmente impresionante. Está decorado con iconos religiosos, frescos y un iconostasio, que separa el altar del resto del templo y es el elemento central de la liturgia ortodoxa. Muchos de los iconos fueron donados por visitantes y benefactores rusos, y reflejan la rica tradición artística y espiritual de la Iglesia Ortodoxa Rusa. Los frescos y las pinturas muestran escenas bíblicas, santos y motivos litúrgicos, creando un ambiente solemne y contemplativo para la oración y el culto.
Más allá de su valor religioso, la iglesia es un símbolo histórico y cultural, reflejando la relación entre Karlovy Vary y la sociedad rusa de la época. Fue financiada en parte por la nobleza rusa y visitada regularmente por miembros de la familia imperial y artistas, consolidando su estatus como un centro espiritual y social dentro de la ciudad-balneario. Además, su presencia destaca la dimensión multicultural de Karlovy Vary, que atrajo durante décadas a visitantes de distintos países europeos.
Hoy en día, la Iglesia de San Pedro y San Pablo sigue funcionando como lugar de culto ortodoxo y es una de las principales atracciones turísticas de Karlovy Vary. Su silueta con cúpulas doradas sobre el paisaje boscoso y su interior ricamente decorado permiten a los visitantes apreciar tanto su valor espiritual como su importancia histórica, siendo un testimonio del legado cultural ruso en esta famosa ciudad balneario de Europa Central.

Monumento de Karl Marx Karlovy Vary |
Paseamos por la ciudad y vemos La Socha Karla Marxe GPS N50.223953 E12.876077 es un monumento dedicado al filósofo y economista alemán Karl Marx que se encuentra en la ciudad balnearia. La escultura fue realizada por el escultor Karel Kuneš y se inauguró el 5 de mayo de 1988, durante el periodo en que el país formaba parte del bloque socialista. La obra está hecha de bronce y se sitúa sobre un pedestal de granito en un pequeño parque del barrio de Westend, cerca de la zona conocida como Zámecký vrch y frente al antiguo consulado ruso. El monumento se instaló para recordar que Karl Marx visitó Karlovy Vary varias veces entre 1874 y 1876 para realizar tratamientos en sus famosos balnearios. A pesar de los cambios políticos tras el final del comunismo en Checoslovaquia, la estatua no fue retirada y hoy forma parte del patrimonio histórico de la ciudad, aunque para algunos sigue siendo un símbolo controvertido debido a la figura de Marx y su relación con la historia política del siglo XX en Europa del Este.
La presencia de la estatua de Karl Marx, actualmente parte de la República Checa, genera cierta controversia porque el país hoy funciona dentro de un sistema democrático y de economía de mercado, mientras que Marx es el principal teórico del comunismo. Durante el periodo socialista de Checoslovaquia (1948-1989), las autoridades promovían figuras como Marx porque su pensamiento inspiraba la ideología oficial del Estado. Por eso, en 1988 se inauguró el monumento Socha Karla Marxe.

Monumento de Karl Marx Karlovy Vary |
Tras el cambio político provocado por la Revolución de Terciopelo en 1989, el país abandonó el sistema comunista y adoptó una democracia liberal y una economía capitalista. En ese contexto, muchas estatuas, símbolos y nombres asociados al comunismo fueron retirados o renombrados. Sin embargo, algunas obras permanecieron por razones históricas, artísticas o turísticas.
La controversia sobre esta estatua surge principalmente por tres razones. Primero, para algunos ciudadanos Marx representa la base ideológica de los regímenes comunistas de Europa del Este, que durante décadas limitaron libertades políticas y económicas. Segundo, otros consideran que retirar todas estas estatuas sería borrar parte de la historia del país, incluso si esa historia es polémica. Y tercero, hay quienes ven la figura de Marx principalmente como un pensador del siglo XIX que analizó el capitalismo, no necesariamente como responsable directo de los sistemas políticos que posteriormente usaron sus ideas.
Por eso, en la actualidad la estatua suele interpretarse más como un testimonio histórico que como una declaración política. Además, en el caso concreto de Karlovy Vary, también recuerda que Marx visitó varias veces la ciudad para tratamientos de salud en sus famosos balnearios, lo que añade una dimensión local y cultural al monumento.

Monumento Víctimas nazis Karlovy Vary |
El Památník židovským obetem 2. svetové války GPS N50.225543 E12.877548 es un monumento conmemorativo dedicado a las víctimas judías de la persecución y el exterminio durante la Segunda Guerra Mundial. Se encuentra en la ciudad de Karlovy Vary y recuerda a los miembros de la comunidad judía local que fueron deportados y asesinados durante la ocupación nazi.
Antes de la guerra, Karlovy Vary tenía una comunidad judía activa con instituciones religiosas, sociales y culturales. Sin embargo, tras la anexión de la región por la Alemania nazi en 1938 y el inicio de las políticas antisemitas, muchos judíos fueron perseguidos, obligados a abandonar sus hogares o deportados a campos de concentración. La mayoría de ellos murió en el Holocausto, el genocidio sistemático llevado a cabo por el régimen nazi contra el pueblo judío y otros grupos.
El memorial sirve como lugar de recuerdo y reflexión. Su objetivo es mantener viva la memoria de las víctimas y recordar a los visitantes que la comunidad judía que una vez formó parte de la vida de la ciudad prácticamente desapareció durante la guerra. En la actualidad, el monumento forma parte de los espacios de memoria histórica de Karlovy Vary y es visitado tanto por residentes como por turistas interesados en la historia del siglo XX y en la conmemoración del Holocausto.
Desde aquí marchamos al centro. La ciudad son continuos edificios modernistas convertidos en hoteles, donde llega gente de todo el mundo con la esperanza de curar sus problemas médicos.

Historia manantiales de Karlovy Vary |
La historia de los manantiales de Karlovy Vary está estrechamente ligada al origen y desarrollo de esta famosa ciudad balnearia de la República Checa. Según la tradición, el descubrimiento de las aguas termales se remonta al siglo XIV y se asocia al emperador Carlos IV. La leyenda cuenta que, durante una cacería en los bosques de la región, uno de sus perros cayó en un charco de agua caliente que brotaba del suelo. Al investigar el fenómeno, el emperador ordenó estudiar el lugar y reconoció el potencial curativo de las aguas. A partir de entonces fundó un asentamiento que con el tiempo se convertiría en Karlovy Vary, cuyo nombre significa literalmente “los baños de Carlos”.
Los manantiales son de origen geológico profundo. El agua de lluvia se infiltra en el subsuelo, desciende a varios kilómetros de profundidad, se calienta por el calor interno de la Tierra y luego vuelve a la superficie enriquecida con minerales. En Karlovy Vary existen más de una docena de fuentes termales principales, con temperaturas que pueden superar los 70 °C. El más famoso es el Vrídlo, un géiser de agua termal que puede alcanzar varios metros de altura.

Historia manantiales de Karlovy Vary |
Desde el siglo XVI los médicos comenzaron a estudiar sistemáticamente las propiedades terapéuticas de estas aguas. Con el tiempo se desarrolló la llamada “cura de bebida”, que consiste en beber agua mineral en cantidades y horarios determinados para tratar problemas digestivos, metabólicos y hepáticos. Durante los siglos XVIII y XIX, Karlovy Vary se convirtió en uno de los balnearios más prestigiosos de Europa y atrajo a numerosos visitantes ilustres, entre ellos Johann Wolfgang von Goethe, Ludwig van Beethoven y también Karl Marx, que acudían tanto por motivos de salud como por la vida social y cultural del lugar.
Hoy en día los manantiales siguen siendo el corazón de la ciudad. Los visitantes recorren las elegantes columnatas construidas sobre las fuentes, beben el agua en las tradicionales tazas con pico y participan en tratamientos termales que combinan la tradición histórica con la medicina moderna.
En la ciudad balnearia de Karlovy Vary, las aguas termales se han utilizado con fines terapéuticos desde hace varios siglos. Sus propiedades minerales y a desarrollar métodos de tratamiento basados principalmente en beber el agua de los manantiales. Estas aguas contienen una mezcla de minerales, especialmente bicarbonato y sodio, que influyen en el sistema digestivo y en algunos procesos metabólicos del organismo.

Historia manantiales de Karlovy Vary |
Tradicionalmente, los balnearios de Karlovy Vary se especializaron en el tratamiento de enfermedades relacionadas con el sistema digestivo. Muchos visitantes acudían a la ciudad para aliviar problemas del estómago, trastornos intestinales o dificultades digestivas. También se recomendaban las aguas para afecciones del hígado, de la vesícula biliar y del páncreas, así como para algunos problemas metabólicos como la obesidad o ciertas formas leves de diabetes. Con el paso del tiempo, estos tratamientos se integraron en programas médicos más completos supervisados por especialistas en balneología.
El método más característico del lugar es la llamada “cura de bebida”. Este tratamiento consiste en beber pequeñas cantidades de agua mineral directamente de los manantiales termales, como el famoso Vrídlo, que es la fuente más potente de la ciudad. El agua se bebe caliente, tal como surge de la fuente, porque la temperatura forma parte del efecto terapéutico. Durante el tratamiento, los visitantes suelen caminar lentamente por las elegantes columnatas que cubren los manantiales, bebiendo el agua a intervalos determinados a lo largo del día. Este paseo tranquilo también se considera parte importante de la terapia, ya que combina el consumo del agua mineral con ejercicio suave y aire fresco.

Fuente de la Columnata del Mercado de Karlovy Vary |
Empezamos a descubrir las fuentes de los manantiales tan famosos por La Columnata del Mercado
GPS N50.223406 E12.883122 es una de las más emblemáticas y visitadas de la ciudad balnearia. Este elegante pabellón blanco de madera destaca por su estilo decorativo y por albergar varias de las famosas fuentes termales que han hecho célebre a la ciudad desde hace siglos.
Construida en 1883, la columnata fue diseñada por los arquitectos vieneses Fellner & Helmer, conocidos por sus teatros y edificios monumentales en Europa Central. Originalmente se pensó como una estructura provisional, pero su belleza y popularidad hicieron que se conservara y posteriormente se restaurara varias veces. Su estilo recuerda a las columnatas de los balnearios suizos de finales del siglo XIX, con delicadas tallas de madera y un aire romántico típico de los centros termales de la época.
En su interior se encuentran tres fuentes termales, cada una con agua a diferente temperatura, todas superiores a los 50 °C e incluso cercanas a los 60 °C. Estas fuentes forman parte del sistema de manantiales minerales de la ciudad, cuyas aguas ricas en minerales se utilizan tradicionalmente para tratamientos digestivos y terapias de spa. Los visitantes suelen recorrer las columnatas con una taza especial de porcelana, diseñada para beber el agua caliente directamente de las fuentes mientras pasean.

Columnata del Mercado de Karlovy Vary |
Las tres fuentes que se pueden probar en esta columnata son: Fuente del Mercado, Fuente de Carlos IV, asociada a la leyenda del descubrimiento de los manantiales por el emperador Charles IV y la Fuente Baja del Castillo
Además de su función terapéutica, la columnata es también un punto de encuentro social y turístico. Su ubicación en el centro histórico, cerca de otras columnatas famosas como la Mill Colonnade, la convierte en una parada obligatoria para quienes visitan la ciudad. Beber el “caldo” mineral de sus fuentes forma parte de la experiencia tradicional del balneario: un ritual que mezcla salud, historia y cultura.

Fuente de la Libertad de Karlovy Vary |
Más adelante, otra de las fuentes es El Pramen Svoboda, conocido como la Fuente de la Libertad GPS N50.226085 E12.880732, es uno de los manantiales termales que forman parte del famoso sistema de aguas minerales de la ciudad balnearia de Karlovy Vary. Esta ciudad, situada en la región de Bohemia, es conocida desde hace siglos por sus fuentes de agua caliente con propiedades terapéuticas, que han atraído a visitantes de toda Europa en busca de tratamientos de salud y descanso.
El manantial Pramen Svoboda se encuentra cerca de la elegante Mill Colonnade, una de las columnatas más representativas de la ciudad, donde los visitantes pueden pasear mientras prueban el agua mineral directamente de las fuentes. Como ocurre con otros manantiales de Karlovy Vary, el agua surge de gran profundidad y alcanza temperaturas cercanas a los 60 grados, lo que hace que se beba caliente. Su composición rica en minerales, especialmente bicarbonatos y sodio, ha sido tradicionalmente utilizada en tratamientos relacionados con el sistema digestivo, el metabolismo y algunas afecciones del hígado.
El nombre Svoboda significa “libertad” en checo, y refleja una de las denominaciones históricas que han ido adoptando los manantiales a lo largo del tiempo. La tradición en Karlovy Vary consiste en beber pequeñas cantidades de agua termal mientras se camina tranquilamente por las columnatas. Para ello es habitual utilizar las características tazas de porcelana con una pequeña boquilla, diseñadas específicamente para poder sorber el agua caliente sin quemarse

Lázne III de Karlovy Vary |
Vemos un balneario histórico Lázne III GPS N50.227455 E12.880419 es uno de los edificios termales históricos de la ciudad de Karlovy Vary, conocida internacionalmente por sus manantiales minerales y su larga tradición como destino de balneario. Situado cerca del río Teplá y muy próximo a algunas de las columnatas más importantes del centro histórico, este complejo forma parte del sistema de establecimientos dedicados a los tratamientos con aguas termales que han dado fama a la ciudad desde el siglo XIX.
El edificio Lázne III fue construido para ampliar la capacidad terapéutica de Karlovy Vary, ya que el creciente número de visitantes que acudían a la ciudad en busca de curas termales hacía necesario disponer de instalaciones más modernas y amplias. En este complejo se realizaban diferentes tratamientos basados en el uso de las aguas minerales procedentes de los manantiales cercanos, combinados con terapias como baños minerales, hidroterapia, inhalaciones y distintos tipos de masajes.
La arquitectura del edificio refleja la evolución del balneario durante el siglo XX. Aunque mantiene elementos del estilo clásico de los centros termales europeos, también incorpora rasgos más funcionales propios de las instalaciones sanitarias modernas. Durante décadas, Lázne III fue uno de los lugares donde los visitantes seguían las llamadas “curas de bebida” y los tratamientos prescritos por médicos especializados en medicina balnearia.

Columnata del Molino de Karlovy Vary |
El siguiente punto fuerte de la ciudad es La Mlýnská kolonáda, conocida en español como la Columnata del Molino GPS N50.225824 E12.881277, es una de las construcciones más emblemáticas de la ciudad balnearia de Karlovy Vary y uno de los lugares más representativos de su tradición termal. Situada a orillas del río Teplá, esta elegante columnata forma parte del corazón histórico del balneario y es uno de los puntos donde los visitantes acuden para beber las famosas aguas minerales de la ciudad.
La columnata fue construida entre 1871 y 1881 según el proyecto del arquitecto checo Josef Zítek, conocido también por haber diseñado el National Theatre. Su arquitectura de estilo neorrenacentista destaca por su imponente estructura de piedra, formada por una larga galería con más de cien columnas que crean un espacio cubierto ideal para pasear y realizar la tradicional cura termal incluso en días de lluvia o frío.
En su interior se encuentran cinco manantiales termales de los más importantes de Karlovy Vary. Entre ellos destacan el manantial del Molino, el manantial del Príncipe Wenceslao, el manantial de Libuše, el manantial de Rusalka y el manantial de la Roca. Cada uno de ellos brota a una temperatura diferente, generalmente entre 53 y 65 grados centígrados, y posee una composición mineral ligeramente distinta. Estas aguas ricas en minerales se han utilizado durante siglos en tratamientos destinados principalmente a problemas digestivos y metabólicos.

Interior de la Columnata del Molino de Karlovy Vary |
Además de su función terapéutica, la Mlýnská kolonáda es también un importante símbolo cultural de la ciudad. Sobre su estructura se pueden ver doce estatuas alegóricas que representan los meses del año, lo que añade un carácter artístico al conjunto arquitectónico. A lo largo del siglo XIX y principios del XX, por este lugar pasearon numerosos visitantes ilustres que acudían a Karlovy Vary para someterse a las curas termales o disfrutar del ambiente social del balneario.
El edificio está realizado principalmente en piedra y presenta un marcado estilo neorrenacentista, caracterizado por la simetría, la elegancia de las proporciones y el uso de elementos clásicos inspirados en la arquitectura del Renacimiento italiano. La estructura destaca por su larga galería porticada, formada por 124 columnas corintias, que crean un espacio abierto y armonioso a lo largo del paseo junto al río en el centro de Karlovy Vary.
La columnata mide aproximadamente 132 metros de longitud y su cubierta protege tanto a los manantiales como a los visitantes que recorren el interior del edificio. En la parte superior del conjunto se sitúan doce estatuas alegóricas que representan los meses del año, un elemento decorativo que aporta un carácter simbólico y artístico a la estructura.

Fuente de la Columnata del Molino de Karlovy Vary |
El diseño arquitectónico no solo tiene una función estética, sino también práctica. El espacio amplio y cubierto permite que los visitantes puedan caminar lentamente entre las fuentes termales mientras beben el agua mineral, una práctica terapéutica tradicional en Karlovy Vary.

Vrídlo de Karlovy Vary |
Llegamos a la fuente más famosa el Vrídlo, conocido como pramen c. 1 (manantial número 1) GPS N50.223038 E12.883823. Constituye el corazón del sistema hidrotermal de la ciudad y ha sido durante siglos la base de su fama internacional como destino balneario.
Este manantial destaca por su extraordinaria actividad geotérmica. El agua mineral brota desde una profundidad aproximada de más de 2000 metros, impulsada por presión natural a través de una grieta en la roca. Al salir a la superficie alcanza una temperatura cercana a los 72 °C, lo que lo convierte en el manantial más caliente de Karlovy Vary. La fuerza con la que emerge el agua produce un géiser natural que puede elevarse hasta unos 12 metros de altura, acompañado de vapor visible debido a la elevada temperatura.
El Vrídlo se encuentra protegido dentro de la Vrídelní kolonáda, la Columnata del Géiser. Este edificio, de estilo moderno y funcional, fue construido en la segunda mitad del siglo XX para resguardar el manantial y permitir que los visitantes puedan observarlo de cerca. En su interior, el chorro principal del géiser se eleva constantemente, creando una escena muy característica del paisaje urbano del balneario.

Fuente de Vrídlo de Karlovy Vary |
El agua del Vrídlo es especialmente rica en minerales disueltos, entre ellos bicarbonato de sodio, sulfatos, calcio y potasio. Esta composición química ha sido utilizada durante siglos en tratamientos de medicina balnearia, principalmente para afecciones digestivas, trastornos metabólicos y problemas del hígado o del sistema biliar. Desde este manantial principal se distribuye el agua termal hacia numerosos balnearios y establecimientos terapéuticos de la ciudad.
Además del chorro central, parte del agua se canaliza hacia varias pequeñas fuentes dentro de la columnata, donde los visitantes pueden probarla a diferentes temperaturas. Beber el agua mineral forma parte de la tradicional cura de bebida de Karlovy Vary: los visitantes caminan lentamente por las columnatas mientras toman pequeños sorbos de agua caliente en las típicas tazas de porcelana con boquilla.
El Vrídlo también tiene un papel importante en la formación de un fenómeno natural característico de la ciudad: la aragonita, una forma de carbonato cálcico que se deposita cuando el agua mineral caliente se enfría. Estos depósitos minerales han sido utilizados tradicionalmente para fabricar recuerdos y objetos decorativos conocidos como “rosa de piedra de Karlovy Vary”, que se forman cuando el agua mineral recubre objetos y deja cristales con el paso del tiempo.

Geiser de Vrídlo de Karlovy Vary |
Por su fuerza natural, su temperatura y su importancia histórica, el Vrídlo no solo es el manantial más potente de Karlovy Vary, sino también el símbolo del origen y la identidad termal de la ciudad, atrayendo cada año a miles de visitantes que acuden a contemplar el géiser y experimentar una tradición balnearia que se mantiene viva desde hace siglos.

Iglesia de Santa María Magdalena de Karlovy Vary |
Vemos en el horizonte la silueta de La Iglesia de Santa María Magdalena GPS N50.222889, E12.884183, es uno de los edificios más significativos de Karlovy Vary, tanto por su valor religioso como por su papel en la historia cultural y turística de la ciudad. Se encuentra estratégicamente situada cerca del Vrídlo, el manantial más famoso de Karlovy Vary, y de la Vrídelní kolonáda, lo que refleja la íntima relación entre la vida religiosa y la tradición balnearia de la ciudad.
El templo actual fue construido entre 1733 y 1736 sobre los restos de un antiguo edificio gótico que había sido destruido por incendios. Su autor fue Kilian Ignaz Dientzenhofer, destacado arquitecto barroco que dejó huella en gran parte de Bohemia. Su diseño sigue los principios del barroco centroeuropeo, con una fachada simétrica rematada por dos torres, abundante ornamentación escultórica y un juego de volúmenes que genera dinamismo visual, un efecto característico de Dientzenhofer destinado a impresionar y elevar espiritualmente a los visitantes.

Interior de la Iglesia de Santa María Magdalena de Karlovy Vary |
El interior de la iglesia es un auténtico tesoro artístico. La nave principal es amplia y luminosa, con un altar mayor decorado con esculturas y relieves que representan escenas de la vida de Santa María Magdalena, patrón de la iglesia. Los altares laterales, igualmente decorativos, contienen obras de artistas locales y de la región de Bohemia, incluyendo pinturas barrocas y esculturas en madera dorada. Los frescos del techo y las molduras crean efectos de profundidad y movimiento, diseñados para guiar la mirada del visitante hacia el altar y transmitir un sentimiento de trascendencia y solemnidad.
Varios artistas y talleres checos participaron en la decoración de la iglesia, muchos de ellos vinculados a la floreciente vida artística de Karlovy Vary durante el siglo XVIII. Las esculturas y los ornamentos combinan motivos religiosos con elementos decorativos típicos del barroco tardío, demostrando cómo el arte y la religión se integraban en la vida cotidiana del balneario.
La cripta subterránea añade otra dimensión histórica. Allí se conservan restos de la antigua iglesia gótica, estructuras arquitectónicas y evidencias del desarrollo urbano alrededor de los manantiales. La proximidad del templo al Vrídlo y a otros manantiales demuestra cómo la ciudad creció alrededor de sus aguas termales, y cómo la iglesia se convirtió en un punto de referencia espiritual para los visitantes que acudían a Karlovy Vary en busca de salud y descanso.

Púlpito de la Iglesia de Santa María Magdalena de Karlovy Vary |
Durante los siglos XVIII y XIX, la iglesia no solo cumplía funciones religiosas, sino que también era un centro cultural. Los visitantes del balneario asistían a ceremonias, conciertos de música sacra y eventos especiales, convirtiendo el lugar en un espacio de encuentro internacional. La Iglesia de Santa María Magdalena se convirtió así en un símbolo del turismo de salud europeo, donde se mezclaban religión, arte y recreación dentro de la experiencia balnearia.

Fuente con las Alegorías del Día y la Noche de Karlovy Vary |
Bajamos hacia el río y vemos Fuente con las Alegorías del Día y la Noche GPS N50.223236, E12.882793, es una de las fuentes más artísticas y simbólicas del centro histórico. Se encuentra cerca de la Mlýnská kolonáda, una de las columnatas principales, y forma parte del conjunto de fuentes decorativas que combinan la tradición termal con el arte público de la ciudad.
La fuente fue construida a finales del siglo XIX y representa un ejemplo destacado del estilo historicista y ornamental de la época, donde las fuentes no solo cumplían una función práctica, sino que también servían como elementos decorativos y educativos. El diseño incluye dos figuras alegóricas centrales: una que representa el Día y otra que representa la Noche, simbolizando el ciclo constante del tiempo y la relación de la ciudad con la naturaleza y los manantiales.
El agua brota de la base de las figuras y fluye hacia un estanque circular, creando un efecto visual y sonoro que invita a la contemplación. Las esculturas, realizadas en piedra y con un detallado trabajo artístico, muestran la maestría de los escultores de la región y reflejan la tendencia del siglo XIX de fusionar funcionalidad y estética en los espacios públicos.

Fuente con las Alegorías del Día y la Noche de Karlovy Vary |
La fuente también tiene un significado simbólico dentro del contexto de Karlovy Vary. Al estar situada en el área de las columnatas y cerca de los manantiales, actúa como un punto de reflexión sobre el paso del tiempo y la constancia de las aguas termales, que han fluido durante siglos ofreciendo salud y bienestar. Además, es un lugar popular para los visitantes, tanto por su belleza artística como por su integración dentro de los recorridos peatonales del centro histórico.

Columna de la Santísima Trinidad de Karlovy Vary |
Otro de los iconos de la ciudad es la Columna de la Santísima Trinidad GPS N50.223103, E12.882745, es uno de los monumentos religiosos y artísticos más destacados del centro histórico. Se trata de una obra emblemática de la tradición barroca de Bohemia y forma parte del conjunto de elementos culturales y arquitectónicos que reflejan la importancia histórica de la ciudad como balneario y centro urbano.
La columna fue erigida a finales del siglo XVII y representa un ejemplo clásico del barroco centroeuropeo, caracterizado por su gran expresividad y la combinación de arte religioso con valor decorativo en espacios públicos. Su construcción se llevó a cabo como expresión de gratitud por la protección divina frente a enfermedades y calamidades, siguiendo la tradición de erigir columnas de la Santísima Trinidad en muchas ciudades de Europa Central después de epidemias de peste o crisis sanitarias.
El monumento consta de una columna central de piedra, rematada con un grupo escultórico que representa a la Santísima Trinidad: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. En torno a la columna se encuentran otras figuras de santos y ángeles, que simbolizan la intercesión divina y la protección espiritual de la ciudad y sus habitantes. El conjunto combina escultura, ornamentación detallada y proporciones monumentales, con un efecto visual diseñado para impresionar y elevar espiritualmente al espectador, típico del barroco.

Columna de la Santísima Trinidad de Karlovy Vary |
La Columna de la Santísima Trinidad también tiene un significado urbano importante: se encuentra en un punto central de Karlovy Vary, integrándose en el recorrido de los visitantes por las columnatas y fuentes del centro histórico. Su presencia recuerda la estrecha relación entre la vida espiritual y la vida social de la ciudad, así como la manera en que la arquitectura barroca se utilizaba para transmitir mensajes de fe, gratitud y protección.
Aunque la columna es un monumento cristiano dedicado a la Santísima Trinidad, en la iconografía barroca era común reciclar símbolos antiguos y emplear elementos con significados universales. La estrella de seis puntas, que más tarde se asoció específicamente con el judaísmo, también se utilizaba en Europa como símbolo de protección divina, armonía y conexión con lo celestial. En este contexto, no indicaba necesariamente presencia judía, sino que servía como un motivo decorativo y simbólico cristiano, representando la perfección geométrica y la relación entre el cielo y la tierra.
Además, muchas columnas de la Santísima Trinidad y monumentos barrocos en Bohemia incorporaban símbolos astronómicos y geométricos, ya que la astronomía y la numerología tenían un papel importante en la estética y en la representación del orden divino. La estrella de seis puntas encajaba en ese repertorio como símbolo de la armonía divina y de la protección de la ciudad frente a epidemias y calamidades, que era precisamente la función original de estas columnas.

Soldado Svej de Karlovy Vary |
Nos chocamos con la escultura urbana que representa al Soldado Svej GPS N50.222237, E12.882137. La Postava Švejk es una estatua que representa al famoso personaje literario Švejk, protagonista de la novela satírica El buen soldado Švejk escrita por Jaroslav Hašek a comienzos del siglo XX. La figura se ha convertido en un ícono cultural en la República Checa y también en lugares turísticos como Karlovy Vary, donde los visitantes pueden relacionar la literatura con el ambiente histórico y social de la ciudad.
Švejk es conocido por su carácter irónico, burlón y aparentemente ingenuo, que utiliza para enfrentar las absurdas situaciones de la burocracia militar durante la Primera Guerra Mundial. La estatua en Karlovy Vary captura su pose característica, con sombrero y bastón, transmitiendo tanto humor como crítica social. Su presencia en la ciudad no está relacionada con eventos históricos concretos de Karlovy Vary, sino con la popularidad del personaje en la cultura checa y su influencia en el imaginario nacional.
El monumento sirve como atractivo turístico y punto fotográfico, y también como recordatorio del ingenio y el humor que caracterizan la literatura checa. Además, en el entorno del balneario y las columnatas de Karlovy Vary, la estatua de Švejk añade un elemento más lúdico y contemporáneo al recorrido cultural, contrastando con los monumentos históricos, las iglesias barrocas y las fuentes termales tradicionales.

Grandhotel Pupp de Karlovy Vary |
Nuestro último destino es el Grandhotel Pupp GPS N50.219744 E12.879215, se hizo famoso porque salió en la película de Casino Royal del actor 007 Daniel Craig. Me llamó Bond, James Bond. Entramos en el hotel para hacer numerosas fotografías y soñar con pasar una noche en una King Cama.
El Grandhotel Pupp es uno de los hoteles más icónicos y lujosos de Karlovy Vary, con una historia que se remonta a más de tres siglos y que lo ha convertido en un símbolo del turismo de élite en la ciudad balnearia.
Su origen se remonta a 1701, cuando se fundó como un pequeño establecimiento familiar llamado Hotel Papen, gestionado por la familia Pupp. Con el tiempo, el edificio fue ampliado y remodelado, adoptando un estilo neobarroco y neorrenacentista que le da la apariencia elegante y majestuosa que mantiene hoy en día. A lo largo de los siglos, el Grandhotel Pupp ha sido centro de la vida social y cultural de Karlovy Vary, recibiendo a aristócratas, artistas, políticos y celebridades de toda Europa.
El hotel cuenta con más de 200 habitaciones y suites, decoradas con mobiliario clásico y detalles históricos que conservan el encanto de la época dorada del balneario. Además, dispone de restaurantes de alta cocina, spa termal, salas de conferencias y salones de baile, manteniendo su tradición de combinar lujo, confort y bienestar. Su ubicación es privilegiada: se encuentra a pocos pasos de las principales columnatas, fuentes termales y del centro histórico, lo que permite a los huéspedes disfrutar del paisaje urbano y del ambiente del balneario.

Grandhotel Pupp de Karlovy Vary |
El Grandhotel Pupp también ha sido escenario de eventos internacionales, festivales de cine, conciertos y reuniones diplomáticas, consolidando su reputación como un referente cultural además de hotelero. Su imponente fachada blanca con detalles dorados, balcones ornamentales y techos decorados hacen que sea uno de los edificios más fotografiados de Karlovy Vary.
Hoy, el Grandhotel Pupp sigue siendo un símbolo del lujo y la historia del turismo de salud en la ciudad, combinando tradición, arquitectura elegante y la proximidad a los famosos manantiales termales que hicieron mundialmente conocida a Karlovy Vary.
En “Casino Royale” (2006), el Grandhotel Pupp de Karlovy Vary se utilizó como escenario principal para varias secuencias que requieren lujo y sofisticación, representando un casino europeo de alto nivel donde James Bond participa en la famosa partida de póker contra Le Chiffre. Tanto la fachada exterior como los interiores históricos del hotel se aprovecharon para crear la atmósfera elegante y tensa de la película.

Hall del Grandhotel Pupp de Karlovy Vary |
La entrada principal del hotel, con sus escaleras de mármol y balcones ornamentales, se muestra como un lugar monumental y refinado. Bond llega al hotel y entra con un aire de sofisticación que establece de inmediato el tono de lujo clásico europeo. En el interior, el gran salón, con columnas decoradas, techos altos y lámparas clásicas, se transforma en el casino donde se desarrolla la partida decisiva. Los detalles barrocos y neorrenacentistas, como los techos ornamentados, espejos y candelabros dorados, contribuyen a un ambiente elegante y dramático.
Algunas escenas de tensión se filmaron en pasillos y escaleras del hotel, aprovechando los corredores largos y la iluminación natural para crear una sensación de suspense mientras Bond persigue o es perseguido por antagonistas. La decoración, los colores cálidos, los detalles en oro y mármol y la luz que entra por los grandes ventanales hacen que el hotel se sienta auténticamente europeo y lujoso.
Gracias a su arquitectura neobarroca y neorrenacentista, con techos decorados, columnas, balcones ornamentales y salones amplios, el hotel proporciona un escenario perfecto para películas que requieren ambientes históricos y de lujo. La fama cinematográfica del Grandhotel Pupp ha incrementado su atractivo turístico, y hoy muchos visitantes acuden no solo por su historia y spa termal, sino también para recorrer los pasillos y salones que aparecieron en la gran pantalla.

Estrellas del Grandhotel Pupp de Karlovy Vary |
Además de James Bond, el hotel ha sido utilizado en otras producciones y festivales de cine, aprovechando su ubicación central en Karlovy Vary, su proximidad a las columnatas y fuentes, y la atmósfera de ciudad balnearia clásica que transmite a la cámara. Esto refuerza su papel como un símbolo cultural y cinematográfico de la ciudad, combinando lujo histórico, arquitectura impresionante y conexión con la tradición artística y turística de Karlovy Vary.
En la entrada principal del hotel y en zonas cercanas al vestíbulo, hay un pavimento con incrustaciones en forma de estrellas donde se señalan los nombres de personalidades, celebridades y figuras históricas que se han alojado en el Grandhotel Pupp a lo largo de los siglos. Estas estrellas funcionan de manera similar a un “paseo de la fama”, como un homenaje a quienes hicieron parte de la historia social y cultural del hotel. Entre los nombres se incluyen artistas, políticos, escritores y figuras del cine, así como invitados que asistieron a festivales internacionales de cine celebrados en Karlovy Vary.
Las estrellas están integradas en el suelo frente a la entrada o en los pasillos principales, de manera que los visitantes puedan caminar sobre ellas y al mismo tiempo admirar la historia del hotel y su prestigio. Cada estrella representa no solo la presencia de la celebridad, sino también el estatus histórico y cultural del hotel, que ha sido punto de encuentro de la élite europea y de figuras internacionales desde el siglo XVIII.

Grafiiti de Karlovy Vary |
Día 24 de Agosto (sábado) Ruta: Karlovy Vary -Marianske Lazne

Fuente de Loket (República Checa) |
El día 24 comienza en el parking del hotel Marttel de Karlovy Vary GPS N50.230560 E12.881521, gratuito. Es el típico destartalado y que en principio ofrece recelo, pero hemos pasado una noche muy tranquila.
Nuestro primer destino es la población de Loket, está a unos 14 kilómetros, llegamos enseguida. En estos momentos se celebran unos festivales de música actual y la ribera del río estaba ocupada de tiendas de campaña.
Tenemos suerte y en el parking Loket (República Checa) hay sitio para nuestra autocaravana, pagamos 110 coronas para todo el día KC 100, unos 4 euros, GPS N50.191193 E12.748986 .
Loket es una pequeña ciudad histórica situada a unos 15 kilómetros al sur de Karlovy Vary, conocida por su impresionante castillo medieval y su pintoresco casco antiguo que parece detenido en el tiempo. La ciudad está situada en un meandro del río Ohre, lo que le da un aspecto naturalmente defensivo y muy fotogénico, con calles estrechas de adoquín, casas antiguas y plazas encantadoras.
Además del castillo, Loket es famosa por sus calles empedradas, plazas medievales y casas renacentistas que conservan gran parte de su encanto original. La ciudad también alberga museos, iglesias históricas y monumentos, convirtiéndola en un destino cultural y turístico muy apreciado por quienes visitan la región de Karlovy Vary.

Mapa de Loket (República Checa) |
Loket es también conocida por eventos culturales como festivales de música y mercados tradicionales, que aprovechan su ambiente medieval. Su proximidad a Karlovy Vary la hace ideal para una excursión de un día, ofreciendo una combinación de historia, arquitectura y paisaje natural en un entorno auténticamente medieval.
El castillo de Loket GPS N50.186843 E12.754111, uno de los castillos más antiguos de la República Checa, con más de 800 años de historia. Su nombre, que en español significa “el codo”, se relaciona con la curva del río Ohre, que rodea la ciudad y recuerda la forma de un brazo humano doblado. La ubicación estratégica sobre este meandro natural permitió la construcción de la fortaleza en la Edad Media, sobre un antiguo asentamiento eslavo en la región de Sedlec, bajo el reinado del emperador Federico I Barbarroja y con el objetivo de proteger rutas comerciales y colonizar nuevos territorios.
El castillo fue fundado en la segunda mitad del siglo XII, probablemente por un príncipe de Bohemia que más tarde se convertiría en el rey Vladislav II, aunque también se ha sugerido que su construcción fue supervisada por ministros imperiales. Originalmente, el castillo románico contaba con dos torres, una iglesia y un edificio que hoy corresponde a la Casa del Margrave. La iglesia estaba situada en la base del castillo, en el lugar donde más tarde se levantaría la actual iglesia de San Wenceslao. Restos de la iglesia original todavía pueden observarse en los muros perimetrales de la nueva construcción. Una de las torres, ubicada en el noreste, fue demolida, pero durante siglos el castillo cumplió funciones defensivas y estratégicas para proteger la ruta comercial hacia Praga.

Castillo de Loket (República Checa) |
La Casa del Margrave, cuyo edificio actual corresponde a un edificio románico tardío parcialmente destruido por un incendio en 1725, fue remodelada a principios del siglo XVIII con fines museológicos. Hoy alberga exposiciones sobre las colecciones originales del castillo y objetos históricos, incluido un fragmento del famoso meteorito de Loket, considerado uno de los más antiguos del mundo. Alrededor de esta casa se encuentran varias lápidas del antiguo cementerio de Loket, entre ellas una lápida renacentista perteneciente al rabino Benjamin, trasladada desde el suburbio Robich.
A lo largo de los siglos, el castillo de Loket ha sido residencia de nobles y reyes, fortaleza militar, prisión y centro administrativo, convirtiéndose en un testimonio vivo de la historia de Bohemia. Su ubicación sobre el río, sus torres, murallas y edificios históricos hacen del castillo un lugar imprescindible para comprender la evolución histórica, social y cultural de la región.
Después de la anexión al estado checo, el castillo sirvió como fortaleza fronteriza. Al mismo tiempo, se convirtió en el nuevo centro administrativo de la región.
Como prueba del origen eslavo del castillo se considera la rotonda en su parte norte. Originalmente estaba sola y hasta 1966, cuando fue descubierta, permaneció oculta dentro de la construcción de la escalera de caracol. La rotonda tiene un diámetro interior de 3,6 metros y un revestimiento periférico de 75 a 80 centímetros. Es la rotonda más pequeña de la República Checa y probablemente data del siglo XII.

Entrada al Castillo de Loket (República Checa) |
A finales del siglo XII y comienzos del XIII comenzó a crecer el área bajo el castillo, que paulatinamente se convirtió en ciudad fortificada, y posteriormente fue promovida a ciudad real. Desde mediados del siglo XIII hasta principios del XV, el castillo fue ampliado, y las construcciones romanas se transformaron en una fortaleza gótica, frecuentemente visitada por miembros de la familia real. La ciudad de Loket se mencionó por primera vez por escrito en 1234, en un documento donde se registró al primer burgrave real. Durante el reinado de Premysl Otakar II se construyó una nueva muralla con torres semicilíndricas.
Durante los disturbios contra el rey Juan de Luxemburgo, el castillo de Loket alojó varias veces a la reina Isabel con sus hijos. La última vez fue a principios de primavera de 1319. El rey Juan llegó al castillo con el pretexto de una visita pacífica de su esposa, pero poco después trasladó a Isabel al castillo de las reinas checas en la ciudad de Melnik. Sin embargo, su hijo de tres años, el príncipe Wenceslao, futuro emperador y rey Carlos IV, fue encarcelado durante varios meses en un sótano del castillo.
Ya como adulto y monarca europeo importante, Carlos IV visitaba frecuentemente el castillo y, en su código inacabado llamado Majestad Carolina, clasificó a Loket como uno de los lugares que debían permanecer en posesión permanente de la corona. Durante el reinado de su hijo Wenceslao IV, el castillo pasó por una amplia reconstrucción.

Patio del Castillo de Loket (República Checa) |
Durante las guerras husitas, Loket fue sitiado dos veces, pero nunca conquistado. En 1434, el rey Segismundo de Luxemburgo empeñó el castillo al canciller Gaspar Slik como recompensa por su ayuda financiera. El castillo permaneció bajo la familia Slik por más de 100 años y durante este período se transformó en una residencia prestigiosa, manteniéndose así incluso después de la división del linaje de la familia Slik en tres ramas: Falknov, Jáchymov y Ostrov. Su arquitectura reflejaba el espíritu del gótico tardío y el renacimiento incipiente. Durante el siglo XV, la familia Slik se convirtió en una de las más ricas y poderosas de la región.
La estancia de los Slik en el castillo estuvo marcada por disputas con los burgueses de la ciudad de Loket, que a menudo terminaron en violencia e incluso combates abiertos. Debido a su participación en la lucha de los nobles checos contra el rey y futuro emperador Ferdinando I de Habsburgo, los Slik sufrieron varias confiscaciones y perdieron definitivamente el castillo.
Entre 1551 y 1562, el castillo estuvo bajo la administración de los señores de Plauen. Sin embargo, debido a su mala gestión, el castillo fue retirado y entregado a los burgueses de Loket, y en 1598 esta administración se convirtió en un regalo hereditario de los burgueses. Durante el período en que el edificio del ayuntamiento estaba en mal estado, los consejales se reunían en el castillo.

Interior del Castillo de Loket (República Checa) |
En 1607, en la prisión del castillo, murió por un derrame cerebral Jorge Popel de Lobkowitz, ex-Alto Senescal del Reino de Bohemia. Fue acusado de traición y había estado encarcelado durante muchos años en la ciudad de Kladsko. Fue enterrado en el lugar de la antigua torre de la iglesia.
Durante la Guerra de los Treinta Años, la ciudad de Loket y el castillo sufrieron numerosos desastres. Al inicio de la guerra, Loket apoyaba a los protestantes y la oposición contra el emperador. Tras la batalla de Bílá Hora (Montaña Blanca), los habitantes permitieron la entrada de las tropas de Mansfeld. En 1621, la ciudad fue sitiada por los bávaros liderados por Tilly, y tras un bombardeo masivo, Loket capituló y los sajones se retiraron. La ciudad fue castigada por su desobediencia y sufrió una represión a gran escala. En 1631, los habitantes de Loket nuevamente permitieron la entrada de los sajones, pero la ciudad fue conquistada posteriormente por las tropas del emperador. Al final de la guerra, tropas suecas operaban alrededor de Loket, pero la ciudad se salvó del ataque directo. La guerra y la represión imperial causaron grandes pérdidas económicas.
En 1788 se propuso reconstruir el castillo para convertirlo en prisión de la ciudad. Los trabajos se completaron en 1822; durante esta reconstrucción fue demolido el palacio llamado Skalní Svetnice (Habitación Rocosa), situado al lado de la torre, y otros edificios fueron reducidos en altura. La prisión permaneció en funcionamiento hasta 1948.

Museo del Castillo de Loket (República Checa) |
Desde 1968, el castillo fue administrado por el Instituto del Patrimonio Nacional en Pilsen. La mejora y apertura al público se produjo en 1992, cuando el castillo fue devuelto a la ciudad de Loket. Para su gestión, la ciudad creó la Fundación del Castillo de Loket, posteriormente transformada en corporación. El Museo del Castillo de Loket combina la historia medieval con una rica colección de arte y objetos históricos que permiten a los visitantes sumergirse en la vida del castillo y la región. Entre sus piezas más destacadas se encuentran retratos de la familia Slik y de importantes monarcas como Carlos IV y Wenceslao IV, que muestran la relación de estos personajes con Loket y su relevancia en la historia de Bohemia. También se conservan pinturas que representan escenas de las guerras husitas y de la Guerra de los Treinta Años, ofreciendo un testimonio visual de los conflictos que marcaron la región.

Museo del Castillo de Loket (República Checa) |
El museo exhibe además armaduras completas de los siglos XIV al XVI, junto con espadas, lanzas, ballestas y otros instrumentos militares que ilustran la defensa y estrategia en el castillo. Las salas decoradas con muebles góticos y renacentistas, cofres, escritorios y vajillas de época muestran cómo vivía la nobleza en aquel entonces, mientras que documentos y manuscritos históricos permiten conocer la administración del castillo y los acontecimientos que afectaron a la ciudad de Loket a lo largo de los siglos.

Arte religioso del Museo del Castillo de Loket (República Checa) |
El arte religioso también está presente, con retablos, esculturas y objetos litúrgicos de la antigua capilla, mostrando las creencias y rituales de la época. Complementando estas colecciones, el museo cuenta con recreaciones de las celdas de la prisión, donde se exhiben objetos que reflejan la vida de los presos históricos, incluido el joven príncipe Wenceslao, futuro emperador Carlos IV. A lo largo del año, el museo ofrece exposiciones temporales y actividades culturales que vinculan la historia con el arte contemporáneo, haciendo que cada visita sea una experiencia completa que combina historia, arte y arquitectura.

Iglesia de San Wenceslao de Loket (República Checa) |
Según bajamos por las escaleras del castillo está la iglesia de san Wenceslao GPS N 50.186630, E12.754121. El sonido del órgano nos invita a visitarla.
La Iglesia de San Wenceslao es el principal templo católico de la ciudad histórica de Loket, situada en la región de Karlovy Vary, en el oeste de la República Checa. El edificio se levanta en el centro del casco antiguo, muy cerca del Castillo de Loket, una fortaleza medieval que domina la ciudad desde una posición elevada sobre el río Ohre. Debido a su localización y a la altura de su torre, la iglesia forma parte esencial del perfil urbano de Loket y es uno de los monumentos más visibles del conjunto histórico.
La historia del templo se remonta al siglo XIII, cuando se construyó en este lugar una primera iglesia parroquial para atender a la población del asentamiento fortificado que crecía en torno al castillo. Durante la Edad Media, Loket fue un importante centro administrativo y militar del Reino de Bohemia, por lo que la iglesia desempeñó un papel central tanto en la vida religiosa como en la social de la comunidad. Sin embargo, el edificio medieval sufrió graves daños a causa de varios incendios que afectaron a la ciudad, especialmente el ocurrido en 1473. Tras este desastre se llevaron a cabo reparaciones y modificaciones, introduciendo elementos góticos que sustituyeron parte de la estructura original.

Ábside Iglesia de San Wenceslao de Loket (República Checa) |
A comienzos del siglo XVIII se decidió construir un nuevo templo que respondiera a los gustos arquitectónicos del momento. Entre 1701 y 1734 se levantó el edificio actual en estilo barroco. El proyecto fue realizado por el arquitecto Wolfgang Braunbock, miembro de una familia de constructores activos en Bohemia occidental, y posteriormente continuado por su hijo. El resultado fue una iglesia de proporciones amplias, con una nave principal espaciosa y una torre que se eleva sobre el conjunto urbano.
El interior refleja plenamente el carácter barroco del edificio. Destacan el altar mayor ricamente decorado, varios altares laterales dedicados a santos, esculturas religiosas y pinturas que datan principalmente del siglo XVIII. La decoración combina elementos escultóricos, dorados y composiciones pictóricas que buscaban crear un ambiente solemne y emocional, típico del arte barroco centroeuropeo. Las bóvedas y los detalles ornamentales contribuyen a reforzar esta impresión de riqueza decorativa.
La iglesia está dedicada a San Wenceslao (Václav en checo), figura histórica del siglo X que fue duque de Bohemia y posteriormente venerado como santo y mártir. San Wenceslao se convirtió con el tiempo en el patrón nacional del país y en uno de los símbolos más importantes de la identidad checa. La dedicación del templo a este santo refleja la importancia de su culto en la región.

Órgano de la Iglesia de San Wenceslao de Loket (República Checa) |
A lo largo de los siglos, la Iglesia de San Wenceslao ha sido el centro espiritual de Loket. En ella se han celebrado ceremonias religiosas, acontecimientos comunitarios y festividades importantes para los habitantes de la ciudad. A pesar de los cambios históricos, guerras y transformaciones políticas que afectaron a la región, el edificio ha conservado su función religiosa y su valor como monumento histórico.

Arquitectura de Loket (República Checa) |
Una vez en el pueblo paseamos descubriendo las casas que forman en dos hileras el núcleo histórico. La arquitectura del centro histórico de Loket constituye uno de los ejemplos mejor conservados de urbanismo medieval en la región occidental de la República Checa. El casco antiguo se sitúa sobre una colina rocosa rodeada casi completamente por el río Ohre, cuyo meandro crea una especie de península natural que sirvió durante siglos como defensa natural. Esta posición estratégica condicionó la forma compacta de la ciudad y la disposición irregular de sus calles y edificios.
El trazado urbano del centro histórico es típicamente medieval. Las calles son estrechas, sinuosas y se adaptan a la topografía del terreno. En el centro se abre una plaza principal, alrededor de la cual se concentran varias casas históricas que combinan estructuras medievales con reformas posteriores. Muchas de estas viviendas fueron reconstruidas tras incendios ocurridos entre los siglos XVI y XVIII, lo que explica la mezcla de estilos arquitectónicos presentes en la ciudad.
Las casas del centro histórico suelen tener fachadas estrechas y altas, adaptadas a parcelas medievales relativamente pequeñas. Muchas presentan elementos barrocos o renacentistas en las fachadas, como molduras decorativas, ventanas con marcos ornamentados y colores vivos. Detrás de estas fachadas se conservan con frecuencia estructuras más antiguas, con muros de piedra gruesos, sótanos abovedados y patios interiores. Este fenómeno es común en muchas ciudades históricas centroeuropeas, donde los edificios fueron modificados varias veces a lo largo de los siglos.

Columna de la Peste de Loket (República Checa) |
Otro rasgo característico del conjunto urbano es la presencia de restos de murallas y puertas que antiguamente protegían la ciudad. Estas fortificaciones formaban un sistema defensivo que complementaba la protección natural proporcionada por el río. Aunque partes de las murallas desaparecieron con el tiempo, todavía pueden observarse algunos tramos que ayudan a comprender la organización defensiva de la ciudad medieval.
La Columna de la Peste de Loket GPS N50.186247 E12.753596 es uno de los monumentos más característicos del centro histórico de Loket. Se encuentra en la plaza principal de la ciudad y forma parte del conjunto urbano barroco que se desarrolló en Loket durante los siglos XVII y XVIII.
Las columnas de la peste eran monumentos religiosos muy comunes en las ciudades de Europa Central, especialmente en los territorios de la actual República Checa, Austria y el sur de Alemania. Se construían como expresión de agradecimiento después de que una epidemia de peste terminara o disminuyera. Al mismo tiempo, tenían un significado profundamente religioso, ya que representaban una súplica de protección divina contra futuras epidemias.

Centro de Loket (República Checa) |
La columna de Loket fue levantada en el siglo XVIII, en el período barroco, cuando este tipo de monumentos se difundió ampliamente en Bohemia. Consiste en una columna de piedra situada sobre una base escultórica decorada con figuras de santos. En la parte superior suele aparecer la imagen de la Virgen María, representada como protectora de la ciudad y mediadora ante Dios. La presencia de esculturas de santos vinculados tradicionalmente con la protección contra enfermedades, como san Sebastián o san Roque, es también frecuente en este tipo de monumentos.
Desde el punto de vista artístico, la columna responde a los principios del barroco centroeuropeo. Las esculturas presentan movimientos dinámicos, ropajes ondulantes y una composición vertical que dirige la mirada hacia la figura superior. Este tipo de monumento no solo tenía una función religiosa, sino también simbólica y urbana: marcaba el centro de la ciudad y contribuía a embellecer el espacio público.
Es la hora de almorzar, tenemos que bajar al parking para comer en nuestra autocaravana. Hoy ha subido cinco grados la temperatura, pero comemos en el interior muy relajados.

Paisaje de Loket (República Checa) |
Caminando por el centro descubrimos una tienda asombrosamente interesante dedicada a la venta de porcelanas G. Benedikt Factory Outlet, entramos porque en el escaparate presenta unas colecciones de platos para la cocina muy hermosos a unos precios imbatibles. Compramos un monton de cosas que no esperábamos, realizadas en cerámica de Chequia más baratos con los bazares chinos con una calidad asombrosa GPS N50.1860271 E12.7549015.
Partimos hasta nuestro siguiente destino es la ciudad de Marianske Lazne, pero antes, hacemos una parada en el centro comercial Globus para repostar y comprar alimentos y bebidas. El gasoil más barato de toda Chequia a 1,30.

Marianske Lazne (República Checa) |
El parking en Marianske Lazne está en la avenida central, a unos 25 minutos andando. El precio es 125 coronas, unos 5 euros GPS N49.958514 E12.702116.
La ciudad de Mariánské Lázne, conocida en alemán como Marienbad, es una famosa ciudad balneario situada en la región de Karlovy Vary, en el oeste de la República Checa. Forma parte del conjunto de “Grandes Ciudades Balneario de Europa”, inscrito en el Patrimonio Mundial de la UNESCO junto con otros importantes centros termales europeos. La ciudad se encuentra rodeada de bosques en el área protegida de los montes Slavkov, lo que le proporciona un entorno natural tranquilo y muy característico.
El origen de Mariánské Lázne está ligado a la presencia de numerosas fuentes minerales que brotan en la zona. Aunque estas aguas eran conocidas desde la Edad Media, el desarrollo de la ciudad como balneario comenzó a finales del siglo XVIII y principios del XIX. Fue especialmente el médico y abad del monasterio de Teplá, Karel Kašpar Reitenberger, quien impulsó el aprovechamiento terapéutico de los manantiales y promovió la creación de instalaciones para los visitantes.

Jardín de Marianske Lazne (República Checa) |
Durante el siglo XIX, Mariánské Lázne se convirtió en uno de los balnearios más prestigiosos de Europa. Numerosos aristócratas, artistas, escritores y figuras políticas acudían a la ciudad para realizar tratamientos con aguas minerales y disfrutar del ambiente elegante del lugar. Entre los visitantes ilustres destacan el escritor alemán Johann Wolfgang von Goethe, el compositor Frédéric Chopin y el rey británico Eduardo VII.
La arquitectura de Mariánské Lázne refleja principalmente el estilo de los balnearios europeos del siglo XIX. La ciudad se caracteriza por amplios parques, avenidas arboladas, pabellones de fuentes minerales y elegantes edificios hoteleros. Uno de los elementos más emblemáticos es la Columnata Principal de Mariánské Lázne, una larga estructura neobarroca de hierro fundido y decoración ornamental donde los visitantes pueden pasear y beber las aguas de las fuentes medicinales.
Otro de los símbolos de la ciudad es la Fuente Cantante de Mariánské Lázne, situada frente a la columnata. Esta fuente moderna combina chorros de agua con música y espectáculos de luz, convirtiéndose en una de las principales atracciones turísticas del lugar.
Además de sus edificios históricos y balnearios, Mariánské Lázne destaca por su planificación urbana. La ciudad fue diseñada con amplios espacios verdes, jardines y paseos, siguiendo la tradición de los grandes centros termales europeos donde la naturaleza y el descanso formaban parte esencial del tratamiento médico.

Marianske Lazne (República Checa) |
La ciudad ofrece el mismo estilo, la gente paseando con sus jarras en busca de las fuentes medicinales. Me animo a probar el agua de una de ellas y el sabor es como lamer un rail de tren oxidado. En mi opinión incomestible, hay que tener mucha fe para venir hasta aquí y someterse a esta tortura.

Monumento Marianske Lazne (República Checa) |
Vemos el monumento dedicado a Franze Josefa I y Edwardo VII GPS N49.974217 E12.703622 situado en la ciudad balneario de Mariánské Lázne que conmemora el encuentro entre dos importantes monarcas europeos de comienzos del siglo XX: el emperador austrohúngaro Franz Joseph I of Austria y el rey británico Edward VII.
El monumento recuerda la reunión que ambos soberanos mantuvieron en la ciudad en el año 1904. En esa época, Mariánské Lázne era uno de los balnearios más prestigiosos de Europa y atraía a numerosos miembros de la aristocracia y de las casas reales. El encuentro entre los dos monarcas tuvo un importante significado diplomático, ya que reflejaba un momento de acercamiento político entre el Imperio austrohúngaro y el Reino Unido en el complejo panorama internacional previo a la Primera Guerra Mundial.
El monumento está formado por un conjunto escultórico que representa a los dos soberanos juntos, generalmente de pie y vestidos con uniformes militares propios de su rango. La composición busca transmitir la idea de diálogo y encuentro entre ambos gobernantes. El conjunto se sitúa sobre un pedestal con inscripciones conmemorativas que recuerdan el acontecimiento histórico.

Columnata Karolinina Marianske Lazne (República Checa) |
Desde el punto de vista artístico, el monumento responde a la tradición de los monumentos históricos del siglo XX dedicados a figuras políticas. Su estilo es relativamente sobrio y realista, centrado en la representación fiel de los personajes y en la dimensión simbólica del encuentro. Además de su valor artístico, el conjunto tiene un fuerte significado histórico para la ciudad, ya que recuerda el periodo en el que Mariánské Lázne era un importante centro de reuniones diplomáticas y sociales de la élite europea.
Pasamos por la Columnata Karolinina GPS N49.975639 E12.707081 es una pequeña columnata situada en un parque tranquilo de la ciudad balneario de Mariánské Lázne, en el oeste de la República Checa. Este pabellón arquitectónico protege dos de las fuentes minerales más conocidas del balneario: la Fuente Carolina y la Fuente de Rudolf.
La columnata fue construida en el siglo XIX, durante el período en que Mariánské Lázne se desarrolló como uno de los balnearios más prestigiosos de Europa. A diferencia de la gran columnata principal de la ciudad, este pabellón es más pequeño y presenta una arquitectura más sencilla, integrada en el paisaje del parque que lo rodea. Su diseño abierto, con columnas que sostienen un techo ligero, permite proteger las fuentes mientras los visitantes pueden pasear o detenerse para beber el agua mineral.

Fuente de la Columnata Karolinina Marianske Lazne |
La Fuente Carolina debe su nombre a la esposa del emperador Francis II, Holy Roman Emperor y se caracteriza por su agua rica en hierro. Tradicionalmente se ha utilizado en tratamientos relacionados con la anemia y la debilidad general. Por su parte, la Fuente de Rudolf fue descubierta en el siglo XIX y recibe su nombre del archiduque Rudolf, Crown Prince of Austria. Su agua contiene una elevada concentración de calcio y se emplea principalmente para tratamientos relacionados con el sistema urinario y el metabolismo mineral.
El entorno de esta columnata refleja uno de los principios urbanísticos fundamentales de Mariánské Lázne: la integración entre arquitectura y naturaleza. Los manantiales medicinales no solo se encuentran dentro de edificios monumentales, sino también en pequeños pabellones distribuidos por parques y jardines. De esta manera, el tratamiento termal tradicional incluía paseos por espacios verdes mientras los visitantes bebían las aguas minerales en diferentes puntos del balneario.
Más adelante, La Columnata Maxima Gorkého GPS N49.977212 E12.706325 es una de las columnatas más elegantes y representativas de Mariánské Lázne, un balneario que se desarrolló intensamente entre finales del siglo XIX y comienzos del XX gracias a sus numerosas fuentes minerales y a su reputación entre la aristocracia y los intelectuales europeos. Esta columnata lleva el nombre del escritor ruso Maxim Gorky, quien visitó Mariánské Lázne en varias ocasiones y contribuyó a la difusión de la fama de la ciudad como destino cultural y de salud.

Columnata Maxima Gorkého Marianske Lazne |
La estructura de la columnata es más discreta que la Columnata Principal, pero mantiene un alto nivel de refinamiento arquitectónico. Está formada por un corredor cubierto, sostenido por columnas de hierro fundido decoradas con motivos geométricos y vegetales, que combina funcionalidad y estética. El techo protege a los visitantes de la lluvia y del sol, permitiendo que puedan pasear mientras consumen las aguas de las fuentes situadas en su interior. Este diseño refleja el concepto del balneario del siglo XIX, que buscaba armonizar tratamiento terapéutico, paseo y recreación al aire libre.
En su interior se encuentran varios manantiales de agua mineral, cada uno con propiedades distintas. Aunque las fuentes no son tan numerosas ni espectaculares como las de la Columnata Principal, su agua se utiliza de manera tradicional en la “cura de bebida”, que consiste en ingerir pequeñas cantidades de agua mineral varias veces al día para estimular la digestión, mejorar el metabolismo o tratar afecciones del sistema urinario y óseo. Este tipo de tratamientos reflejan la medicina preventiva característica de los balnearios centroeuropeos de la época.
El entorno de la Kolonáda Maxima Gorkého también es destacado: está integrada en un parque ajardinado con senderos, bancos y zonas de descanso, que permiten a los visitantes disfrutar de paseos tranquilos rodeados de naturaleza. Esta integración con el paisaje responde a la filosofía urbana de Mariánské Lázne, donde cada columnata y fuente se sitúa estratégicamente dentro de parques y paseos para crear un ambiente saludable y relajante.

Decoración Columnata Maxima Gorkého Marianske Lazne |
Además de su función terapéutica, la columnata tiene un valor histórico y cultural. Durante el apogeo del balneario, fue punto de encuentro de intelectuales, artistas y aristócratas. Su nombre rinde homenaje a Maxim Gorky, símbolo de la conexión de la ciudad con figuras culturales de renombre internacional.

Fuente Krížový Pramen Marianske Lazne |
Pasamos por la Fuente Krížový Pramen
N49.973120 E12.703538es una de las fuentes minerales más conocidas y visitadas de Mariánské Lázne. Su nombre, que se traduce como “Fuente de la Cruz”, refleja tanto la tradición histórica de los balnearios centroeuropeos de asociar ciertos manantiales con protección y fe, como la costumbre de marcar lugares importantes con símbolos religiosos.
El Krížový Pramen es una fuente de agua fría, naturalmente carbonatada y rica en minerales, especialmente hierro y sales que favorecen la digestión y la función metabólica. Desde el siglo XIX se ha utilizado en los tratamientos balnearios tradicionales conocidos como “cura de bebida”, en los que los visitantes ingieren pequeñas cantidades de agua mineral varias veces al día, generalmente acompañados de paseos por los parques y columnatas de la ciudad. Esta práctica combinaba los beneficios terapéuticos del agua con el descanso al aire libre, siguiendo la filosofía de los balnearios centroeuropeos de la época.
Arquitectónicamente, la fuente se encuentra protegida por un pequeño pabellón o estructura que permite beber el agua resguardado de la lluvia y del sol. La construcción combina funcionalidad y estética, con un diseño simple pero armonioso que se integra en el entorno verde de los parques de Mariánské Lázne. A menudo se encuentra conectada visualmente con paseos arbolados, bancos y zonas de descanso, creando un espacio que invita tanto a la contemplación como al paseo terapéutico.
Hoy es el último día en Chequia mañana salimos con destino a Alemania. Entramos el día 10 de agosto en Chequia y hemos viajado durante catorce días descubriendo una parte importante del país. Día 25 de agosto(domingo) Ruta: Marianske Lazne (Chequia)-Núremberg (Alemania)

Ciudad de Núremberg |
El día 25 comienza en el parking de Marianske Lazne GPS N49.958514 E12.702116 . La noche ha sido muy agradable.
Salimos un poco antes de lo previsto camino de Alemania, estábamos casi en la frontera. Según marchamos la temperatura baja de los 21° a los 16° c.
Rápidamente llegamos a Alemania, nos desvían de la autopista y nos hacen pasar por una zona iluminada que imaginamos es para un control de fronteras.
Enseguida notamos la diferencia Alemania es eso.... Alemania. Todo está súper ordenado, los árboles están donde los árboles, las obras de la carretera son distintas, las señalizaciones están en su sitio.
Son 140 km y enseguida estamos en nuestro primer destino la ciudad de Núremberg conocida en alemán como Nürnberg, es una ciudad histórica situada en el estado de Baviera, en el sur de Alemania. Es la segunda ciudad más grande de Baviera después de Múnich y ha desempeñado un papel muy importante a lo largo de la historia europea.

Ciudad de Núremberg |
Durante la Edad Media, Núremberg fue un destacado centro comercial y político dentro del Sacro Imperio Romano Germánico, lo que le dio gran relevancia económica y cultural. Siglos más tarde, en el siglo XX, la ciudad adquirió notoriedad por haber sido escenario de los congresos del régimen nazi y, tras la Segunda Guerra Mundial, de los Juicios de Núremberg, donde se juzgó a importantes dirigentes del nazismo.
Hoy en día, Núremberg es conocida por su rico patrimonio histórico y su bien conservado casco antiguo, donde destacan monumentos como el Castillo de Núremberg y la Iglesia de San Lorenzo. También alberga importantes instituciones culturales como el Museo Nacional Germano, uno de los museos más relevantes del país.
La ciudad tiene además una fuerte tradición cultural que se refleja en eventos como el Christkindlesmarkt, uno de los mercados navideños más famosos de Europa. En el ámbito gastronómico, son muy conocidas las Nürnberger Rostbratwurst y el Lebkuchen, productos típicos que forman parte de su identidad culinaria.
Llegamos al área de autocaravanas Núremberg (Alemania) GPS N49.474767 E11.094214, es gratuita, no tiene servicios, pero si WC. Para llegar al centro pedimos un Bolt y por 11 euros nos deja a los pies del castillo, el precio del bus 2,80€ más una caminata.

Castillo de Núremberg |
El castillo Núremberg GPS N49.457939 E11.075803 es una fantasía, tiene parte románica y gótica. Aquí estuvo alojado el emperador Carlos IV y el que se consideraba emperador Adolfo Hitler. Durante el nazismo le adaptaron una de las habitaciones porque le gustaba mucho la ciudad.
El Castillo de Núremberg es mucho más que una simple fortaleza: es un complejo histórico que refleja el poder y la organización política del Sacro Imperio Romano Germánico durante varios siglos. Situado sobre una colina de arenisca en la Núremberg, su silueta domina todo el casco antiguo y se ha convertido en el símbolo más reconocible de la ciudad.
El conjunto está formado en realidad por tres áreas principales que fueron desarrollándose con el tiempo. Por un lado se encuentra el castillo imperial (Kaiserburg), que era la residencia oficial de los emperadores cuando visitaban la ciudad. Aquí se sitúan estancias como la sala del trono y los aposentos imperiales, que muestran cómo era la vida de la corte itinerante medieval. Otro sector es el castillo de los burgraves, perteneciente a una poderosa familia noble que administraba la región; con el tiempo, esta zona perdió importancia tras conflictos con la ciudad. Finalmente, están las murallas y estructuras defensivas que protegían todo el conjunto.

Frescos del Castillo de Núremberg |
Uno de los elementos más impresionantes es la Torre Sinwell, una torre circular del siglo XIII desde la que hoy se pueden contemplar vistas panorámicas de Núremberg y sus tejados rojizos. También destaca el Pozo Profundo (Tiefer Brunnen), excavado a gran profundidad en la roca, que garantizaba el suministro de agua incluso en caso de largos asedios, algo esencial en la arquitectura militar medieval.
El castillo comenzó a construirse alrededor del siglo XI y fue ampliándose en los siglos posteriores. A diferencia de otros palacios fijos, los emperadores del imperio no tenían una capital permanente, sino que viajaban constantemente, y Núremberg era una de sus paradas más importantes. Por eso, el castillo tenía una función representativa además de defensiva: simbolizaba la autoridad imperial en la región.
Durante la Segunda Guerra Mundial, gran parte del castillo sufrió graves daños debido a los bombardeos. Sin embargo, en la posguerra se llevó a cabo una reconstrucción muy cuidada que respetó en gran medida el aspecto histórico original, utilizando planos y restos conservados.
Hoy en día, el castillo alberga museos que explican tanto la historia del edificio como el funcionamiento del imperio. Pasear por sus patios, salas y murallas permite entender cómo era la vida en la Edad Media, desde la organización del poder hasta las técnicas de defensa. Además, su ubicación lo convierte en uno de los mejores miradores para apreciar la estructura medieval de la ciudad, con lugares cercanos como la Iglesia de San Lorenzo y el entramado de calles del casco histórico.

Relieve del Castillo de Núremberg |
El Castillo de Núremberg tuvo un papel más simbólico que estratégico durante el periodo del nazismo, pero ese simbolismo fue muy importante para la propaganda del régimen en la Núremberg.
El régimen de Adolf Hitler eligió Núremberg como uno de sus principales escenarios políticos porque la ciudad estaba profundamente vinculada al pasado imperial alemán y al Sacro Imperio Romano Germánico. El castillo, como antigua residencia de emperadores, representaba ese legado histórico que los nazis querían apropiarse para legitimar su ideología y presentarse como herederos de una supuesta grandeza alemana.
Aunque los grandes actos del partido nazi no se celebraban dentro del castillo, sino en los terrenos construidos específicamente para ello (los campos de congresos del partido), la imagen del castillo y del casco antiguo se utilizaba constantemente en discursos, desfiles y material propagandístico. Servía como telón de fondo histórico que reforzaba el mensaje de continuidad entre el pasado imperial y el Tercer Reich.
Durante la Segunda Guerra Mundial, el castillo no tuvo un papel militar relevante. Sin embargo, como gran parte de la ciudad, sufrió graves daños debido a los bombardeos aliados, especialmente hacia el final de la guerra. Muchas estructuras quedaron destruidas o muy deterioradas.

Capilla del Castillo de Núremberg |
Tras la guerra, mientras en Núremberg se celebraban los Juicios de Núremberg en otras instalaciones de la ciudad, el castillo se convirtió en parte del proceso de reconstrucción y recuperación del patrimonio histórico alemán. Su restauración buscó recuperar el valor medieval original, alejándolo del uso ideológico que había tenido durante el nazismo.

Exterior Casa de Albert Durero de Núremberg |
A la salida son las 14,00 horas, no podemos demorar el almuerzo y en la misma puerta GPS N49.4574872 E11.0766324 vemos el Restaurant Burgwächter que nos ofrece pollo empanado, salchichas de las pequeñas y una ensalada de diseño. El precio para los 4 son 77 euros.
Hay que imaginar que la ciudad de Núremberg quedó convertida en cenizas en el 90% de sus edificios. Dicen que después de Dresde fue la que más quedó dañada.
Muy cerca está la casa de Albert Durero GPS N49.457223 E11.074004, está quedó en pie. Era el pintor y diseñador más famoso de Alemania. Sus obras repartidas por todo el mundo son verdaderas obras de arte.
La Casa de Alberto Durero es uno de los testimonios mejor conservados de la vida artística en la Europa del Renacimiento y un lugar clave para entender la figura de Alberto Durero dentro de la Núremberg del siglo XVI.
El edificio en sí ya es una pieza histórica de gran valor. Construido hacia 1420, combina una sólida planta baja de piedra con varios pisos superiores de entramado de madera, un estilo típico de las casas burguesas de la época. Su estructura refleja tanto la función doméstica como profesional, ya que no solo era vivienda, sino también taller y centro de producción artística.

Museo Casa de Albert Durero de Núremberg |
Cuando Durero se instaló allí en 1509, ya era un artista reconocido en toda Europa. En esta casa desarrolló una intensa actividad creativa y empresarial. No trabajaba solo: dirigía un taller con aprendices y colaboradores que participaban en la producción de grabados y pinturas. Este sistema le permitió difundir su obra a gran escala, algo innovador para la época y fundamental para su fama internacional.
Uno de los aspectos más interesantes del museo actual es la reconstrucción del taller de grabado. Allí se explica cómo Durero perfeccionó técnicas como la xilografía (grabado en madera) y el buril sobre cobre, logrando un nivel de detalle y expresividad sin precedentes. Gracias a estas técnicas, sus obras podían reproducirse y circular por toda Europa, lo que contribuyó enormemente a su influencia artística.
Además del espacio de trabajo, se pueden visitar las estancias privadas, como la cocina y las habitaciones, que muestran cómo vivía una familia acomodada de la época. Estos espacios ayudan a comprender el contexto social en el que trabajaba Durero, así como la importancia de Núremberg como centro comercial y cultural.
El museo también profundiza en la dimensión intelectual del artista. Durero no solo fue pintor y grabador, sino también teórico del arte. Estaba interesado en las proporciones humanas, la perspectiva y las matemáticas, influido por sus viajes a Italia y el contacto con el humanismo renacentista.

Interior de la Casa de Albert Durero de Núremberg |
Un elemento distintivo de la visita es la experiencia interpretativa: en ocasiones, una actriz encarna a Agnes Dürer, esposa del artista, ofreciendo una explicación en primera persona que acerca al visitante a la vida cotidiana del siglo XVI. Este recurso hace la visita más inmersiva y comprensible.
Durante la Segunda Guerra Mundial, la casa sufrió daños, como gran parte de la ciudad, pero fue cuidadosamente restaurada posteriormente para conservar su aspecto original. Hoy forma parte esencial del patrimonio cultural de Núremberg.

Iglesia de san Sebaldo de Núremberg |
Seguimos caminando hasta la iglesia de san Sebaldo GPS N49.455237 E11.075773. Es la más antigua de la ciudad. En otra ciudad sería la catedral, aquí es una iglesia más.
La Iglesia de San Sebaldo es uno de los templos más significativos de la Núremberg tanto por su antigüedad como por su valor artístico y simbólico. Su origen se remonta al siglo XIII, cuando se construyó como una iglesia parroquial en estilo románico tardío. Con el crecimiento de la ciudad y su importancia dentro del Sacro Imperio Romano Germánico, el edificio fue ampliado y transformado en estilo gótico, especialmente entre los siglos XIV y XV, adoptando una estructura más elevada, luminosa y compleja.
Arquitectónicamente, destaca por su planta basilical con tres naves, sus robustas torres occidentales y su coro oriental elevado, típico de las iglesias alemanas de la época. En el exterior, las fachadas combinan elementos sobrios del románico con la verticalidad y ornamentación gótica, lo que refleja la evolución histórica del edificio.
El interior es especialmente rico en obras de arte. El elemento más destacado es el sepulcro de San Sebaldo, patrón de la ciudad, una obra monumental de bronce creada entre 1508 y 1519 por Peter Vischer el Viejo junto con sus hijos.

Nave de la Iglesia de san Sebaldo de Núremberg |
El sepulcro de San Sebaldo es una de las obras más importantes del arte renacentista en Alemania y el elemento más destacado de la Iglesia de San Sebaldo, en la Núremberg.
Se trata de un monumental relicario de bronce que contiene los restos de San Sebaldo, patrón de la ciudad. Fue realizado entre 1508 y 1519 por el escultor Peter Vischer el Viejo junto con sus hijos, en uno de los talleres más prestigiosos de la época.
La obra es extraordinaria tanto por su tamaño como por su complejidad artística. El sepulcro tiene forma de estructura elevada, casi como un templete, sostenido por figuras y decorado con una gran cantidad de detalles. En él se combinan elementos del gótico tardío con influencias del Renacimiento, lo que refleja un momento de transición artística en Europa.
Está ricamente adornado con esculturas de apóstoles, profetas, figuras alegóricas y escenas simbólicas. Cada detalle tiene un significado religioso o moral, y el conjunto está concebido como una representación visual del universo cristiano. En la base se encuentran figuras que parecen sostener el monumento, mientras que en la parte superior se sitúa el relicario propiamente dicho.

Retablo de la Iglesia de san Sebaldo de Núremberg |
Uno de los aspectos más llamativos es el nivel técnico del trabajo en bronce: las figuras están modeladas con gran naturalismo y precisión, algo innovador para su tiempo. También destaca la inclusión de detalles curiosos, como pequeñas figuras y elementos decorativos que muestran la habilidad y creatividad del taller.
Además de su valor artístico, el sepulcro tuvo una gran importancia religiosa. Durante siglos fue un importante lugar de peregrinación, ya que los fieles acudían a venerar las reliquias de San Sebaldo, considerado protector de la ciudad.
Además, la iglesia conserva vitrales medievales de gran valor, algunos originales y otros reconstruidos tras la guerra, así como esculturas y retablos que muestran la evolución del arte religioso en la región. También hay una conexión importante con Alberto Durero, ya que vivió cerca y participó en la vida cultural y religiosa de la ciudad; aunque no todas las obras dentro del templo son suyas, su influencia artística está muy presente.
Un aspecto clave de la historia de la iglesia es su transformación religiosa. En el siglo XVI, Núremberg adoptó la Reforma protestante, y San Sebaldo pasó a ser un templo luterano. Este cambio influyó en el uso del espacio, la liturgia y la conservación del arte, ya que algunas imágenes religiosas perdieron su función original, aunque muchas se mantuvieron por su valor artístico.

Ábside de la Iglesia de san Sebaldo de Núremberg |
Durante la Segunda Guerra Mundial, la iglesia sufrió graves daños debido a los bombardeos que destruyeron gran parte del casco antiguo. Sin embargo, tras la guerra se llevó a cabo una restauración muy cuidadosa que buscó respetar al máximo su aspecto histórico, combinando reconstrucción y conservación de los elementos originales.

Fuente Bonita de Núremberg |
En la plaza mayor se encuentra la Fuente Bonita GPS N49.454241 E11.076961, se representan muchos personajes que muestran la visión del mundo del Sacro Imperio Romano. En la reja hay que buscar dos anillos y darlos tres vueltas, tendrás suerte en la vida y mucha fertilidad. Me conformo con parir mis piedras en el riñón.
La Plaza del Mercado de Núremberg (Hauptmarkt) es el corazón del casco antiguo de la Núremberg y uno de los espacios urbanos más emblemáticos de la ciudad. En el centro de esta plaza se encuentra la famosa Fuente Bonita (Schöner Brunnen), uno de los símbolos arquitectónicos y artísticos de Núremberg.
La Fuente Bonita es una fuente de estilo gótico construida en el siglo XIV, conocida por su rica decoración y su estructura piramidal que alcanza casi 20 metros de altura. Está adornada con más de 40 figuras que representan personajes importantes de la historia, la filosofía, los evangelios y el Antiguo Testamento, combinando valores religiosos y culturales. Su nombre hace referencia a la belleza y perfección de su diseño.
La fuente no solo cumple una función estética, sino que también refleja el prestigio de Núremberg en la Edad Media como centro comercial y cultural del Sacro Imperio Romano Germánico. Además, es famosa por la tradición de girar uno de los aros dorados que se encuentran en su reja protectora, lo que según la leyenda trae buena suerte.

Detalle Fuente Bonita de Núremberg |
La Fuente Bonita y la Plaza del Mercado son lugares de encuentro que durante siglos han sido el escenario de mercados, festivales y celebraciones, como el célebre Christkindlesmarkt. La combinación de la plaza y la fuente refleja la vida social y económica de Núremberg, así como su riqueza artística y arquitectónica.
La fuente tiene una estructura octogonal en forma de aguja, típica del gótico tardío, y está dividida en varios niveles con más de 40 figuras en relieve y en bulto redondo. Estas figuras representan cuatro grupos principales, cada uno con un significado simbólico:
Este grupo muestra a los gobernantes que marcaron la historia del imperio y la tradición imperial alemana. Su presencia en la fuente simboliza la autoridad política y la continuidad del poder en Núremberg, que era una ciudad imperial libre.
Incluye figuras bíblicas del Antiguo y Nuevo Testamento, recordando la influencia de la religión cristiana en la vida cotidiana y en la política de la ciudad. Representan la sabiduría divina y los valores morales que guiaban a la sociedad medieval.
Filósofos de la Antigüedad grecorromana están esculpidos aquí para reflejar el conocimiento secular y el humanismo emergente, que empezaba a abrirse paso en Europa durante el final de la Edad Media y el Renacimiento.

Fuente Bonita de Núremberg |
Además de personajes históricos y bíblicos, la fuente incluye figuras que representan virtudes y valores como la Justicia, la Prudencia y la Fortaleza. Este grupo refuerza la idea de que la vida cívica y moral de la ciudad debía regirse por principios éticos elevados.

Iglesia de Nuestra Señora de Núremberg |
En la misma plaza está la iglesia de Nuestra Señora GPS N49.453963 E11.077793. Tiene una portada con las figuras doradas.
La Iglesia de Nuestra Señora de Núremberg, conocida en alemán como Frauenkirche, es uno de los monumentos más representativos de la Núremberg y un ejemplo sobresaliente del gótico tardío en Alemania. Fue construida entre 1352 y 1362 por orden del emperador Carlos IV sobre el sitio donde anteriormente existía un pórtico del mercado. Su objetivo era doble: servir como iglesia de mercado y como templo cívico de la ciudad, reflejando la estrecha relación entre la vida religiosa y la actividad comercial de Núremberg.
La fachada principal de la iglesia, que da a la Plaza del Mercado, es especialmente famosa por su Reloj de los Niños (Männleinlaufen), un carrillón mecánico que funciona todos los días al mediodía. Cada día, una procesión de siete figuras que representan a los electores del Sacro Imperio Romano Germánico se mueve en torno a una figura central que representa al emperador, recordando la importancia de Núremberg como ciudad imperial y su vínculo directo con el poder del imperio. Este reloj no solo es una atracción turística, sino también un símbolo del prestigio histórico de la ciudad.

Retablo Mayor Iglesia de Nuestra Señora de Núremberg |
El interior de la iglesia destaca por su nave central elevada, sus capillas laterales y su arquitectura luminosa y armoniosa. Sus paredes y altares están decorados con obras de arte religioso que incluyen esculturas, retablos y vitrales medievales. Entre las piezas más importantes se encuentran las tallas góticas de santos y la representación de la Virgen María, a quien está dedicada la iglesia. La atención al detalle en estas obras refleja la riqueza cultural y artística de Núremberg durante la Edad Media y el Renacimiento.
La iglesia también ha sido testigo de eventos históricos importantes. Durante la Segunda Guerra Mundial, gran parte del casco antiguo de Núremberg fue bombardeado, y la Frauenkirche sufrió daños considerables. Sin embargo, tras la guerra se llevó a cabo una reconstrucción minuciosa, que preservó su estilo gótico original y muchos de los elementos artísticos que sobrevivieron a los bombardeos, convirtiéndola en un símbolo de recuperación y resiliencia de la ciudad.
Además de su función religiosa, la Iglesia de Nuestra Señora sigue siendo un punto central para la vida cívica y cultural de Núremberg. Su ubicación en la Plaza del Mercado la convierte en protagonista de eventos históricos, ferias y mercados tradicionales, como el famoso Christkindlesmarkt, uno de los mercados navideños más antiguos y conocidos de Europa. La Frauenkirche no solo ofrece un testimonio arquitectónico y artístico del pasado medieval y renacentista, sino que también continúa siendo un espacio vivo donde se entrelazan historia, cultura y tradiciones locales.

Retablo Iglesia de Nuestra Señora de Núremberg |
El carrillón del Reloj de los Niños, situado en la fachada de la Iglesia de Nuestra Señora de Núremberg, es un mecanismo histórico que combina relojería, teatro en miniatura y simbolismo político, y representa de manera visual la importancia de Núremberg dentro del Sacro Imperio Romano Germánico.
El reloj fue instalado en 1509 y se activa todos los días al mediodía. Su función principal no es dar la hora únicamente, sino representar en miniatura la procesión de los siete electores del imperio que rinden homenaje al emperador, situado en el centro. Cada figura está vestida según su rango y posición, y gira alrededor de la figura central, mostrando un ritual político que refleja cómo se elegía al emperador del Sacro Imperio Romano Germánico.
Las siete figuras representan a los príncipes electores: tres arzobispos y cuatro líderes seculares de importantes territorios. Cada uno tenía derecho a participar en la elección del emperador, y esta procesión mecánica simboliza la obediencia y el reconocimiento de su autoridad. La figura central, que permanece inmóvil mientras los electores giran a su alrededor, representa al emperador Carlos IV, quien fundó la iglesia y fortaleció la relación entre Núremberg y el imperio.
Además de su significado político, el Männleinlaufen también refleja la destreza artística y técnica de los artesanos del Renacimiento. Las figuras están talladas con gran detalle, sus movimientos son precisos y sincronizados, y el carrillón produce sonidos que acompañan la escena, haciendo que el espectáculo sea tanto visual como auditivo.

Portada Iglesia de Nuestra Señora de Núremberg |
Este reloj no solo fue un símbolo de poder, sino también un recordatorio cotidiano para los ciudadanos de Núremberg del prestigio de su ciudad dentro del imperio y de la conexión directa con la autoridad imperial. A lo largo de los siglos, el Männleinlaufen ha sobrevivido a guerras, restauraciones y modernizaciones, y sigue siendo uno de los atractivos turísticos más visitados de Núremberg, mostrando la unión entre historia, arte y tecnología medieval.

Río Pegnitz de Núremberg |
Caminamos hasta el río Pegnitz GPS N49.452648 E11.077901 porque merece la pena contemplar sus puentes, sobre todo, el llamado Herkersteg o puente del Verdugo, construido en madera con tejado de cerámica.
El río Pegnitz es uno de los elementos más pintorescos de la Núremberg, y contemplar sus puentes definitivamente merece la pena. Este río atraviesa el casco antiguo y ofrece vistas encantadoras de la arquitectura medieval, los tejados rojizos y las murallas de la ciudad.
Lo más interesante del Pegnitz son sus puentes históricos, cada uno con su propio carácter. Por ejemplo, el Puente del Consejo (Rathausbrücke) conecta áreas centrales del casco antiguo y permite admirar la fachada del ayuntamiento y las casas de entramado de madera reflejadas en el río. Otros puentes, como el Kettensteg, un puente peatonal de hierro del siglo XIX, combinan funcionalidad y estética, creando espacios ideales para pasear y tomar fotografías.
El Henkerssteg es uno de los puentes peatonales más conocidos del casco antiguo de la Núremberg, y su nombre se traduce literalmente como “Puente del Verdugo”. Este curioso nombre proviene que en la Edad Media conectaba zonas cercanas a la residencia del verdugo de la ciudad, quien vivía aislado del resto de la población debido a su oficio.

Puente sobre el Río Pegnitz de Núremberg |
El Henkerssteg cruza el río Pegnitz, ofreciendo una vista pintoresca del río y de las casas medievales de entramado de madera que se alinean a lo largo de sus orillas. Aunque hoy es un puente peatonal moderno en cuanto a materiales, mantiene su carácter histórico y sirve como un paseo encantador para turistas y locales. Desde él se pueden tomar fotos espectaculares del agua reflejando los tejados rojizos y otros puentes cercanos, como el Kettensteg.
Además, a lo largo del río hay zonas peatonales, pequeños canales y espacios verdes que permiten ver el agua desde diferentes perspectivas. En verano, es habitual ver a locales y turistas paseando, descansando en las orillas o incluso navegando en pequeñas embarcaciones. Por la noche, algunos puentes y fachadas se iluminan, creando un ambiente romántico y muy fotogénico.

Puente sobre el Río Pegnitz de Núremberg |
Aquí damos por concluida la visita a Núremberg. Solamente nos queda pedir un Bolt y que nos devuelva al área autocaravanas de Núremberg (Alemania) para un merecido descanso.
Día 26 de agosto (lunes) Ruta: Núremberg-Tubinga

Poblado de Bebenhausen |
El día 26 comienza en el área de autocaravanas de Núremberg (Alemania) GPS N49.474767 E11.094214. La noche ha sido tan fría que además de la colcha nos hemos echado una manta.
Rápidamente salimos hasta nuestro siguiente destino la ciudad de Tubinga situada a unos 250 km camino de Francia. Nos sorprende un enorme atasco de unas obras que nos demora el viaje casi una hora.
Vamos directamente a ver el Monasterio de Bebenhausen el parking que utilizamos se encuentra a unos 10 minutos andando del monasterio N48.557200 E9.065351, solamente lo utilizamos para la visita.
El Monasterio de Bebenhausen se encuentra en un pequeño asentamiento llamado Bebenhausen, que forma parte del municipio de Tübingen. Este núcleo poblacional es muy reducido: consiste principalmente en el conjunto histórico del monasterio y algunas viviendas antiguas asociadas al mismo, así como edificios de servicio y casas de antiguos trabajadores o administradores del monasterio. En total, la población estable del lugar apenas supera unas decenas de habitantes, por lo que se percibe más como un pueblo histórico dentro de un parque natural que como un centro urbano moderno.

Entrada al Monasterio de Bebenhausen |
El entorno inmediato es rural y boscoso, ya que el monasterio está rodeado por el Bosque de Schönbuch, un gran parque natural protegido que ofrece senderos para caminatas y actividades al aire libre.
El Monasterio de Bebenhausen GPS N48.561051 E9.060224. Desgraciadamente hoy es lunes y no abren el palacio, nos tenemos que conformar con ver la iglesia y el claustro.
El Monasterio constituye uno de los ejemplos más sobresalientes del legado cisterciense en el suroeste de Alemania, tanto por su excelente estado de conservación como por la riqueza histórica acumulada a lo largo de más de ocho siglos. Situado en las proximidades de Tübingen y rodeado por los densos bosques del Schönbuch, su emplazamiento refleja perfectamente el ideal de retiro y autosuficiencia propio de la orden cisterciense, que buscaba lugares apartados pero fértiles.
Fundado en 1183, el monasterio experimentó un notable desarrollo durante la Edad Media gracias a donaciones de nobles y al trabajo agrícola de los monjes, que transformaron el entorno en una unidad económica próspera. La arquitectura del conjunto responde al estilo gótico temprano con influencias románicas, visible especialmente en la iglesia abacial, cuya sobriedad decorativa responde al ideal cisterciense de austeridad. El claustro, uno de los elementos más destacados, articula la vida monástica y conecta espacios esenciales como la sala capitular —donde se tomaban decisiones comunitarias— y el refectorio, donde los monjes compartían las comidas en silencio.

Extensión del Monasterio de Bebenhausen |
El destino del monasterio cambió de forma decisiva en el siglo XVI con la Reforma Protestante, que provocó la disolución de muchas comunidades monásticas en territorios que adoptaron el luteranismo. En este contexto, Bebenhausen fue secularizado y pasó a manos de los gobernantes de Württemberg. A partir de entonces, el complejo se adaptó a nuevos usos, convirtiéndose en pabellón de caza y residencia ocasional de la corte, lo que dio lugar a la incorporación de estancias más confortables y decoradas, especialmente durante los siglos XVIII y XIX.
En el siglo XIX, bajo el reinado de la monarquía de Württemberg, se realizaron intervenciones de estilo neogótico que buscaban armonizar las nuevas dependencias con el carácter medieval del conjunto. Tras la caída de la monarquía alemana en 1918, el monasterio adquirió un nuevo papel histórico al servir como residencia del último rey de Württemberg, lo que añade una capa más a su significado patrimonial.
Hoy en día, el monasterio funciona como museo y monumento histórico, permitiendo a los visitantes recorrer tanto los espacios monásticos originales como las áreas palaciegas posteriores. Esta dualidad convierte la visita en una experiencia singular, donde se puede observar la evolución de un mismo lugar desde centro religioso medieval hasta residencia aristocrática. Además, el entorno natural del Schönbuch refuerza su atractivo, ofreciendo un paisaje tranquilo que ayuda a comprender mejor el estilo de vida contemplativo de los monjes cistercienses

Claustro del Monasterio de Bebenhausen |
El claustro del Monasterio de Bebenhausen es uno de los elementos más emblemáticos y mejor conservados del conjunto, y constituye el verdadero corazón de la vida monástica. Como en otros monasterios cistercienses, no era solo un espacio arquitectónico, sino también un lugar de meditación, tránsito y organización de la vida diaria.
Se trata de un patio cuadrangular rodeado por galerías cubiertas con arcos y bóvedas, que conectan las principales dependencias del monasterio: la iglesia, la sala capitular, el refectorio y los dormitorios. En Bebenhausen, el claustro presenta un estilo gótico sobrio, característico de la orden cisterciense, con una decoración contenida que evita el exceso ornamental para favorecer el recogimiento espiritual.
En el centro del claustro suele haber un pequeño jardín, símbolo del paraíso y del orden divino, que ofrecía a los monjes un espacio de contemplación en contacto con la naturaleza. Las galerías permitían caminar resguardados del clima —algo especialmente importante en una región como la de Tübingen— mientras se realizaban lecturas, rezos o simples desplazamientos entre las distintas estancias.
Además de su función práctica, el claustro tenía un fuerte significado simbólico: representaba la separación del mundo exterior y la vida en comunidad bajo una regla común. En él se desarrollaban momentos clave de la rutina diaria, como procesiones o lecturas en silencio.

Refectorio del Monasterio de Bebenhausen |
El Winterrefektorium (refectorio de invierno) es uno de los espacios más interesantes del conjunto, ya que refleja cómo la arquitectura monástica se adaptaba a las condiciones climáticas.
A diferencia del refectorio principal —generalmente amplio y pensado para el uso durante las estaciones más cálidas—, el Winterrefektorium era una sala más recogida y fácil de calentar, utilizada por los monjes durante el invierno. En regiones como la de Tübingen, donde los inviernos podían ser largos y fríos, este tipo de estancia era esencial para la vida cotidiana del monasterio.
En Bebenhausen, el Winterrefektorium destaca por su atmósfera más íntima y funcional. Suele presentar bóvedas más bajas y un espacio relativamente compacto, lo que ayudaba a conservar el calor. En algunos casos, estos refectorios de invierno contaban con sistemas de calefacción primitivos, como estufas o conducciones de aire caliente, algo poco habitual en otras dependencias monásticas. Aunque la orden cisterciense promovía la austeridad, también permitía soluciones prácticas que garantizaran la supervivencia y el bienestar básico de la comunidad.
Este espacio no solo servía para las comidas, sino que también refleja la disciplina monástica: durante el refectorio, los monjes comían en silencio mientras escuchaban lecturas religiosas. El carácter más cerrado del Winterrefektorium intensificaba ese ambiente de recogimiento, especialmente durante los meses invernales.

Frescos del Monasterio de Bebenhausen |
En su interior podemos ver en las paredes los frescos Bild von Calatrava o imagen/mural de los Caballeros de Calatrava, es una pintura mural. Esta obra representa escenas relacionadas con la Orden de Calatrava, una histórica orden religioso - militar española fundada en el siglo XII durante la Reconquista.
La “historia pictórica” de los actos de los Caballeros de Calatrava ejecutada como decoración mural en el salón del refectorio de invierno. En él se describen escenas de la orden luchando contra los moros (o en campañas militares), lo que refleja el papel de las órdenes militares en la Europa medieval.

Caballeros Calatrava del Monasterio de Bebenhausen |
Este tipo de representación es bastante singular dentro de un monasterio cisterciense alemán, ya que trae motivos vinculados a una orden militar hispánica al interior de un contexto monástico, probablemente como parte de la decoración historicista del refectorio del siglo XIX, cuando se adaptaron partes del monasterio con añadidos de estilo gótico romántico y decoraciones muralistas.

Parlatorium del Monasterio de Bebenhausen |
La siguiente estancia es el Parlatorium del Monasterio de Bebenhausen era uno de los pocos espacios dentro del monasterio donde se permitía hablar libremente, lo que lo convierte en una estancia clave para entender la disciplina de la vida cisterciense.
En la rutina monástica, el silencio era una norma fundamental, especialmente en lugares como el claustro, el refectorio o los dormitorios. Sin embargo, la vida comunitaria hacía inevitable la comunicación, y para ello existía el Parlatorium (del latín parlare, “hablar”). Este espacio estaba normalmente situado cerca del claustro, facilitando el acceso sin perturbar otras zonas dedicadas al recogimiento.
En Bebenhausen, el Parlatorium cumplía funciones prácticas muy concretas: aquí los monjes podían tratar asuntos cotidianos, organizar el trabajo, intercambiar información o recibir instrucciones. También podía ser un punto de contacto con el exterior en situaciones controladas, aunque siempre bajo normas estrictas.
Arquitectónicamente, suele ser una sala sencilla, sin grandes elementos decorativos, coherente con el ideal de austeridad de la orden. Su importancia no radica en su aspecto, sino en su función: era el lugar donde la necesidad humana de comunicación encontraba su espacio dentro de una vida regida por el silencio.
La existencia del Parlatorium refleja el equilibrio que los cistercienses buscaban entre disciplina espiritual y necesidades prácticas, mostrando cómo incluso en un entorno de estricta regla monástica había lugar para la organización y la interacción humana.

Sala Capitular del Monasterio de Bebenhausen |
La sala capitular (Kapitelsaal) del Monasterio de Bebenhausen era uno de los espacios más importantes de la vida monástica, tanto en el plano espiritual como en el organizativo. Su nombre proviene del latín capitulum (“capítulo”), ya que en este lugar se leía diariamente un capítulo de la regla de San Benito de Nursia, base de la vida en muchas comunidades monásticas, incluidas las cistercienses.
Situada habitualmente junto al claustro, la sala capitular era el punto de reunión diario de los monjes. Allí se celebraban encuentros en los que se trataban asuntos fundamentales del monasterio: desde la organización del trabajo hasta la toma de decisiones importantes para la comunidad. También era el lugar donde se confesaban faltas, se imponían correcciones y se reforzaba la disciplina colectiva.
En Bebenhausen, el Kapitelsaal destaca por su arquitectura sobria pero elegante, con bóvedas sostenidas por columnas que crean un espacio ordenado y armónico. Esta disposición no solo tenía una función estructural, sino también simbólica: reflejaba el orden, la jerarquía y la unidad de la comunidad monástica.
Además, la sala capitular tenía un carácter casi ceremonial. Los monjes se sentaban siguiendo un orden jerárquico, y el abad presidía las reuniones. Era un espacio donde se combinaban autoridad, espiritualidad y vida práctica, lo que lo convertía en el verdadero centro de gobierno del monasterio.

Dormitorum del Monasterio de Bebenhausen |
El Dormitorium (dormitorio común) del Monasterio de Bebenhausen era el espacio destinado al descanso de los monjes y refleja claramente los ideales de sencillez, disciplina y vida comunitaria propios de la orden cisterciense.
En la Edad Media, los monjes no dormían en habitaciones individuales, sino en una gran sala compartida. Este dormitorio colectivo solía estar situado en la planta superior del claustro, con acceso directo a la iglesia mediante una escalera, lo que permitía acudir rápidamente a los oficios nocturnos sin atravesar otras zonas del monasterio. Esta disposición muestra hasta qué punto la vida diaria estaba organizada en torno a la oración.
El Dormitorium de Bebenhausen se caracteriza por su estructura alargada y sobria, con techos de madera o bóvedas sencillas, escasa decoración y una iluminación moderada. Cada monje disponía únicamente de un espacio básico para dormir, generalmente una cama o jergón, sin elementos de confort innecesarios. La austeridad del entorno ayudaba a mantener la concentración espiritual y evitar distracciones.
Además, el silencio era obligatorio durante la noche, y el dormitorio estaba sometido a normas estrictas. Incluso el descanso formaba parte de la disciplina monástica, concebido no como un placer, sino como una necesidad para sostener la vida religiosa.

Iglesia del Monasterio de Bebenhausen |
Con el paso del tiempo, especialmente tras la secularización derivada de la Reforma Protestante, estos espacios fueron transformándose o perdiendo su función original. Sin embargo, en Bebenhausen se conserva suficientemente bien como para permitir imaginar la vida cotidiana de los monjes, ofreciendo una visión muy directa de su rutina, marcada por la simplicidad, la comunidad y la regularidad.
Entramos en la iglesia del Monasterio de Bebenhausen es el núcleo espiritual y arquitectónico del conjunto, reflejando la austeridad y el rigor característicos de la orden cisterciense. Construida entre los siglos XIII y XIV, combina elementos románicos en sus cimientos con un desarrollo gótico en sus bóvedas y arcos, lo que le confiere un aire de sobriedad y armonía que facilita la contemplación.
La iglesia estaba concebida como espacio comunitario para la oración y la liturgia diaria de los monjes. Su planta es longitudinal, con una nave principal amplia y capillas laterales discretas, evitando la ornamentación excesiva que la orden consideraba distracción. Las ventanas altas permiten la entrada de luz natural difusa, creando un ambiente recogido y sereno.

Bóveda de la iglesia del Monasterio de Bebenhausen |
Dentro de la iglesia se encuentran varias piezas destacadas, como el altar mayor, capiteles con decoración vegetal sobria y epitafios de benefactores, entre ellos los de la familia Bubenhofen y Eberhard Bidembach, que subrayan la conexión entre la vida monástica y la nobleza regional. La disposición del espacio, junto con elementos como el coro y las sillas para los monjes, refleja la importancia de la liturgia diaria y la práctica del canto gregoriano.
Además de su función religiosa, la iglesia de Bebenhausen desempeñaba un papel simbólico como centro de la vida monástica, alrededor del cual se articulaban los demás espacios del monasterio: claustro, Kapitelsaal, Dormitorium, refectorios y Parlatorium. Su sobriedad arquitectónica, unida a la riqueza histórica de sus elementos funerarios y místicos, hace de la iglesia un ejemplo paradigmático de la espiritualidad cisterciense en la región de Tübingen.
La Bernhardsminne del Monasterio de Bebenhausen es uno de los elementos más singulares y simbólicos del conjunto, y su nombre puede traducirse como “el amor místico de san Bernardo”. Está directamente vinculada a la espiritualidad de Bernardo de Claraval, una de las figuras más influyentes de la orden cisterciense.

Púlpito de la iglesia del Monasterio de Bebenhausen |
Se trata de una representación escultórica o simbólica que alude a la relación mística entre el alma y Cristo, entendida como un amor espiritual profundo. En la tradición de san Bernardo, esta relación se describe con un lenguaje casi poético y afectivo, inspirado en textos como el Cantar de los Cantares, donde el amor humano sirve como metáfora del amor divino.
En Bebenhausen, la Bernhardsminne suele representarse como una escena en la que Cristo se inclina hacia el alma creyente —a veces personificada— en un gesto de cercanía e intimidad espiritual. Este tipo de iconografía no es habitual en la sobria tradición cisterciense, lo que hace que esta pieza destaque especialmente dentro del monasterio.
Su presencia indica que, junto a la austeridad arquitectónica y la disciplina monástica, también existía una dimensión profundamente emocional y contemplativa en la vida espiritual de los monjes. No se trataba solo de reglas y silencio, sino también de una experiencia interior intensa, centrada en la unión con lo divino.
El epitafio de la familia Bubenhofen en el Monasterio de Bebenhausen es un ejemplo destacado de arte funerario medieval que refleja tanto la importancia social de esta familia noble como su estrecha relación con el monasterio.

Epitafio Monasterio de Bebenhausen |
La familia Bubenhofen pertenecía a la baja nobleza regional y fue benefactora del monasterio, algo muy habitual en la Edad Media: las familias nobles financiaban instituciones religiosas a cambio de prestigio, memoria perpetua y, en muchos casos, el derecho a ser enterrados en espacios sagrados. Este vínculo explica la presencia de su epitafio en Bebenhausen.
El monumento funerario suele presentar relieves esculpidos con las figuras de los difuntos, a menudo representados con vestimenta noble y en actitud orante, lo que simboliza su esperanza en la salvación. También pueden aparecer escudos heráldicos, inscripciones conmemorativas y elementos simbólicos cristianos, como cruces o figuras de santos. Este tipo de epitafio no solo cumplía una función memorial, sino también didáctica y espiritual, recordando a los monjes y visitantes la fugacidad de la vida y la importancia de la fe.
Desde el punto de vista artístico, el epitafio muestra la transición entre el estilo gótico tardío y formas más naturalistas, con un mayor interés por el detalle en los rostros y los pliegues de la vestimenta. Además, su ubicación dentro del monasterio refuerza la idea de comunidad entre vivos y muertos, muy presente en la mentalidad medieval.

Epitafio del Monasterio de Bebenhausen |
El epitafio de Eberhard Bidembach en el Monasterio de Bebenhausen es un ejemplo significativo de cómo el monasterio servía como lugar de enterramiento y conmemoración para figuras destacadas de la región. Eberhard Bidembach fue un noble local o benefactor vinculado al monasterio, aunque los detalles concretos sobre su vida suelen ser escasos en los registros históricos.
El epitafio, generalmente ubicado en la iglesia o en una capilla lateral, combina elementos iconográficos y textuales: la figura del difunto representada en actitud orante, a menudo con vestimenta característica de su estatus social, acompañada de inscripciones en latín que recuerdan su nombre, linaje y virtudes. También se incluyen símbolos cristianos como cruces, querubines o representaciones de la resurrección, reforzando el deseo de salvación eterna.
Este tipo de monumento no solo servía como homenaje, sino que tenía un carácter funcional dentro de la vida monástica: los monjes al rezar por los difuntos aseguraban la memoria de la familia y su salvación espiritual, cumpliendo con la obligación de oración por los benefactores. Además, el epitafio refleja la interacción entre nobleza y monasterio en la región de Tübingen, donde el patrocinio económico y la relación social se plasmaban también en el arte funerario.

Ábside de la iglesia del Monasterio de Bebenhausen |
En términos artísticos, el epitafio de Eberhard Bidembach se sitúa dentro del estilo gótico tardío, con atención al detalle en la representación de la figura y ornamentación simbólica, ofreciendo hoy un testimonio directo de la espiritualidad, la sociedad y la cultura material de la época.

Epitafio del Monasterio de Bebenhausen |
Además de los espacios que ya hemos descrito (iglesia, claustro, Kapitelsaal, Dormitorium, Parlatorium, refectorios, Winterrefektorium, Bernhardsminne y los epitafios), el Monasterio de Bebenhausen cuenta con otras áreas y dependencias que completan su estructura monástica y palaciega.
El monasterio contaba con cocinas grandes y bien organizadas, cercanas al refectorio principal y al Winterrefektorium. Estas salas incluían hornos y espacios de almacenamiento de alimentos, esenciales para alimentar a la comunidad monástica durante todo el año. Las despensas también estaban conectadas con bodegas y almacenes, algunos de ellos subterráneos.
Los monasterios cistercienses solían tener un área destinada a alojar peregrinos, visitantes importantes o nobles. En Bebenhausen, el hospitium se encontraba cerca del acceso principal, separado de las áreas monásticas para mantener la disciplina y el silencio dentro del claustro.
Aunque no se conserva un scriptorium en funcionamiento, el monasterio tuvo espacios destinados a la copia de manuscritos y al estudio, reflejando la función intelectual y educativa de las comunidades monásticas. La biblioteca contenía textos religiosos, legales y científicos de la época.

Otras estancicias del Monasterio de Bebenhausen |
Alrededor del monasterio existían huertos, viñedos y jardines medicinales. Estos espacios no solo servían para la autosuficiencia de los monjes, sino que también eran lugares de contemplación y práctica de la horticultura.
La iglesia y algunas zonas del monasterio incluyen capillas secundarias, dedicadas a santos o a familias benefactoras, y en algunos casos criptas donde se enterraba a monjes o nobles relacionados con Bebenhausen.
Tras la secularización y su conversión en residencia de la familia real de Württemberg, se añadieron apartamentos palaciegos con mobiliario, decoración y estancias más cómodas, manteniendo un contraste con la austeridad de las dependencias monásticas originales.
Aunque Bebenhausen no es un monasterio fortificado, algunas entradas y cercos internos protegían el claustro y las áreas de la iglesia, delimitando los espacios sagrados de los accesos exteriores.

Murallas del Monasterio de Bebenhausen |
Nos desplazamos a un parking más cerca de Tubinga GPS N48.508926 E9.040091, es un sitio muy amplio y no hay ninguna dificultad para aparcar y pasar la noche, está a unos 20 minutos andando del centro.

Plaza Mayor de Tübingen |
Tübingen es una ciudad universitaria situada en el suroeste de Alemania, a unos 40 kilómetros de Stuttgart, a orillas del río Neckar. Tiene alrededor de 90.000 habitantes y destaca por su fuerte carácter académico y su ambiente joven, ya que una parte importante de su población son estudiantes.
El centro de la ciudad conserva un casco antiguo muy bien preservado, con calles estrechas, casas de entramado de madera y plazas que mantienen un aspecto medieval. Uno de sus puntos más representativos es el castillo de Hohentübingen, que domina la ciudad desde lo alto y ofrece vistas panorámicas. El río también forma parte esencial de la vida local, con pequeñas barcas tradicionales que recorren sus aguas y crean una atmósfera muy característica.
La ciudad está muy ligada a la Universidad de Tübingen, fundada en el siglo XV, que le da un aire intelectual y cultural muy marcado. Gracias a esto, Tübingen cuenta con una intensa vida cultural, numerosos eventos, cafés y espacios pensados para estudiantes y visitantes.
Es un poco tarde pero todavía nos queda tiempo para tomar el pulso a Tubinga. Comenzamos por la parte alta, se encuentra en la plaza mayor el edificio del ayuntamiento, una verdadera obra de la arquitectura de la región. Está rodeado por edificios con entramados de madera de más de 600 años pintados con vivos colores. Pertenecían a familias de ricos comerciantes.

Rathaus de Tübingen |
El Rathaus (ayuntamiento) de Tübingen es uno de los edificios más emblemáticos de su casco antiguo y un claro ejemplo del estilo renacentista alemán.
Se encuentra en la plaza del mercado (Marktplatz), en pleno centro histórico, y destaca sobre todo por su fachada colorida y decorada. El edificio original data del siglo XV, aunque fue remodelado en el siglo XVI, momento en el que adquirió su aspecto actual. Lo más llamativo es su reloj astronómico, que no solo marca la hora, sino también fases lunares y otros elementos simbólicos.
La fachada está pintada con frescos que representan alegorías, figuras históricas y elementos decorativos propios de la época, lo que le da un carácter muy distintivo. Además, los entramados de madera y los detalles ornamentales reflejan la riqueza histórica de la ciudad.
En el centro de la plaza se encuentra la fuente del Neptuno (Neptunbrunnen), uno de los elementos más característicos del centro histórico.
La fuente está coronada por una estatua de Neptuno, el dios romano del mar, sosteniendo su tridente. Fue construida en el siglo XVII y no solo tenía una función decorativa, sino también práctica, ya que antiguamente servía como fuente de agua para los habitantes de la ciudad.

Fuente de Neptuno de Tübingen |
Con el tiempo, se ha convertido en un punto de encuentro muy popular y en uno de los rincones más fotografiados de la plaza. Su presencia, junto con las casas de colores y el edificio del ayuntamiento, contribuye a la imagen tan pintoresca y tradicional de Tübingen.

Colegiata de San Jorge Tübingen |
Caminamos hasta la Colegiata de San Jorge (Stiftskirche St. Georg) GPS N48.520019 E9.055643 es mucho más que la iglesia principal de Tübingen: es el centro histórico, religioso y simbólico de la ciudad desde hace siglos.
Su construcción comenzó hacia 1470 y se prolongó durante varias décadas, en pleno auge del estilo gótico tardío en el sur de Alemania. Este estilo se aprecia claramente en su estructura vertical, los arcos apuntados y la sensación de ligereza del edificio, a pesar de su tamaño. La torre, que alcanza unos 90 metros de altura, se convirtió en un referente visual para toda la ciudad y todavía hoy domina el paisaje urbano.
Uno de los aspectos más importantes de la iglesia es su papel en la historia del Ducado de Württemberg. En el coro se encuentran las tumbas de varios duques, lo que convierte el templo en un lugar de memoria dinástica. Entre ellas destaca la del conde Eberhard V (Eberhard im Bart), una figura clave en la historia regional y fundador de la Universidad de Tübingen. Este carácter funerario da al interior un aire solemne y político, además de religioso.
En el siglo XVI, durante la Reforma protestante, la iglesia pasó de ser católica a luterana, reflejando los cambios religiosos que atravesaron los territorios alemanes. Desde entonces ha sido uno de los principales centros del protestantismo en la región. A pesar de ello, conserva muchos elementos artísticos anteriores a la Reforma, lo que la convierte en un interesante testimonio de transición histórica.

Interior de la Colegiata de San Jorge Tübingen |
En el interior destacan las vidrieras, que filtran la luz creando una atmósfera muy característica, así como el coro elevado y el órgano, utilizado en conciertos además de en servicios religiosos. La iglesia también tiene una fuerte conexión con la vida universitaria de la ciudad, ya que durante siglos ha estado vinculada a ceremonias académicas y a la comunidad intelectual de Tübingen.
Una de las obra más importantes de la iglesia muestra El tríptico de la Pasión de Cristo, se trata de un altar fechado hacia 1520 y realizado por un discípulo de Hans Schäufelein, pintor vinculado al círculo de Albrecht Dürer. Esto lo sitúa en un momento de transición entre el gótico tardío y el primer Renacimiento en Alemania.
La obra está organizada en tres paneles. En el centro aparece la Crucifixión, que es el núcleo teológico y visual del conjunto. Cristo está en la cruz acompañado por los dos ladrones, mientras que a sus pies se agrupan figuras como la Virgen María y otros seguidores que expresan dolor y recogimiento. La composición dirige la mirada hacia el cuerpo de Cristo, que se convierte en el eje de toda la escena.

La Pasión de Cristo en la Colegiata de San Jorge Tübingen |
El panel izquierdo introduce el contexto narrativo con una escena más dinámica, probablemente relacionada con los momentos previos a la crucifixión, donde aparecen soldados y personajes en movimiento. En contraste, el panel derecho muestra una escena posterior, en la que el cuerpo de Cristo es bajado de la cruz o lamentado por sus seguidores, con una carga emocional más íntima y silenciosa.
El estilo destaca por la expresividad de los rostros, la riqueza de los colores y la atención al detalle en los vestidos y los fondos. Los paisajes y arquitecturas del fondo aportan profundidad y sitúan las escenas en un espacio reconocible, algo característico de la pintura influida por el Renacimiento. Al mismo tiempo, la intensidad emocional y la composición aún conservan rasgos del gótico tardío.
En conjunto, el retablo funciona como una narración visual continua que guía al espectador desde el drama de los acontecimientos hasta la compasión final, reflejando tanto la función religiosa como pedagógica de este tipo de obras en su contexto original.

Tumbas de la Colegiata de San Jorge Tübingen |
Las tumbas yacentes del ábside de la St. George's Collegiate Church son uno de los elementos más significativos del interior del templo, tanto desde el punto de vista artístico como histórico.
Se trata de sepulcros monumentales pertenecientes a miembros de la casa gobernante de Württemberg, situados en el coro o zona del ábside, que era el espacio más prestigioso de la iglesia. Estas tumbas muestran figuras esculpidas en posición yacente, es decir, representadas tumbadas sobre la tapa del sarcófago, generalmente con las manos juntas en actitud de oración.
Entre las más importantes se encuentra la de Eberhard V of Württemberg, conocido como Eberhard im Bart, una figura clave en la historia regional y fundador de la Universidad de Tübingen. Su tumba refleja el estatus político y simbólico de la iglesia como lugar de enterramiento dinástico.
Desde el punto de vista artístico, estas esculturas presentan un alto grado de detalle en los rostros, las vestimentas y los atributos de poder, como espadas o capas. Aunque mantienen cierta rigidez propia del gótico tardío, también muestran un interés creciente por el realismo, típico del cambio hacia el Renacimiento.
Más allá de su valor estético, estas tumbas tenían una función conmemorativa y religiosa: recordaban a los fieles la importancia de rezar por los difuntos y reforzaban la legitimidad de la dinastía gobernante al situarla en un espacio sagrado central.

Nonnenhaus de Tübingen |
Seguimos descubriendo la ciudad y vemos el Nonnenhaus GPS N48.521791 E9.055928 es un edificio histórico de Tubinga, Alemania, construido alrededor de 1488 como residencia para mujeres religiosas. Su nombre significa “Casa de monjas” y es uno de los edificios de entramado de madera mejor conservados de la ciudad.
Durante la Reforma, dejó de ser convento y fue habitado por Leonhart Fuchs, famoso botánico y profesor de medicina, quien creó un jardín de hierbas medicinales que dio origen al primer jardín botánico de Tubinga.
Hoy en día, el Nonnenhaus alberga residencias privadas, pequeñas tiendas y espacios culturales. En su interior aún se pueden ver elementos históricos que muestran la arquitectura medieval original.
Se encuentra en el casco antiguo de Tubinga, junto al canal del río Ammer, en la dirección Beim Nonnenhaus 7. Es un lugar imprescindible para quienes quieran conocer la historia y la arquitectura de la ciudad.
Bajamos hasta la parte baja, los edificios son similares, pero más pequeños, pertenecían a los pequeños agricultores, el agua pasa por su puerta y las huertas estaban enfrenté.

Iglesia de San Juan Evangelista Tübingen |
La Iglesia de San Juan Evangelista en Tübingen, GPS N48.521732 E9.054166 es la parroquia católica principal de la ciudad y un destacado ejemplo del estilo neogótico del siglo XIX. Se encuentra ubicada en Froschgasse 4, en el centro histórico de Tübingen, y fue construida entre 1875 y 1878 bajo la dirección del arquitecto Joseph von Egle. La iglesia se erigió para atender el crecimiento de la comunidad católica, ya que la iglesia provisional anterior se había quedado pequeña.
Su arquitectura se inspira en las iglesias de las órdenes mendicantes medievales, con altos campanarios, arcos apuntados y una estructura espacial clásica del gótico. Tras la Segunda Guerra Mundial, el interior fue modernizado entre 1961 y 1964, con el objetivo de aportar mayor luminosidad y amplitud, y los vitrales del coro fueron rediseñados por Wilhelm Geyer.
En el interior, la iglesia destaca por su música y sus órganos: cuenta con un órgano moderno de Rieger con más de 39 registros (inaugurado en 1990) y un órgano positivo de Jürgen Kopp (desde 2012). Además, posee un conjunto de cinco campanas con distintos nombres y tonos, que contribuyen a la identidad sonora de la parroquia. Hoy en día, la iglesia sigue siendo un centro activo de la vida católica en Tübingen, ofreciendo misas, conciertos y actividades culturales en el corazón de la ciudad histórica.

Fruchtkasten de Tübingen |
Para finalizar, el Fruchtkasten
GPS N48.522059 E9.052151 es un histórico edificio renacentista situado junto al río Neckar, conocido por su arquitectura típica de almacén de grano (de ahí su nombre, que significa literalmente “caja de fruta” o “granero”). Fue construido a finales del siglo XVI y formaba parte de las estructuras del antiguo palacio de los condes de Tübingen.
El edificio destaca por su fachada de madera y piedra con entramado visible y ventanas renacentistas, reflejando el estilo arquitectónico de la época. Originalmente se utilizaba para almacenar grano, vino y otros productos agrícolas de la región. Hoy en día, el Fruchtkasten alberga exposiciones culturales, eventos y actividades relacionadas con la historia local y sirve como símbolo del patrimonio urbano de Tübingen.
El centro histórico de Tübingen es un ejemplo notable de conservación urbana, donde se refleja la evolución de la arquitectura desde la Edad Media hasta el siglo XIX. Sus calles estrechas y sinuosas, adoquinadas y rodeadas de casas con entramado de madera, crean un ambiente muy pintoresco y característico. Muchas de las fachadas datan de los siglos XV y XVI, mostrando ventanas pequeñas y estructuras de madera expuesta que servían tanto para la vivienda como para el comercio.

Arquitectura de Tübingen |
Durante los siglos XVI y XVII, varias casas y palacios se remodelaron con elementos renacentistas, incorporando ventanas más grandes, decoración escultórica y patios interiores. El Fruchtkasten, un granero renacentista junto al río Neckar, es un ejemplo representativo de este período, mostrando tanto la funcionalidad como la estética de la época.
En el siglo XIX surgieron construcciones de estilo neogótico, como la iglesia de San Juan Evangelista, con sus altas torres, arcos apuntados y vitrales coloridos. Al mismo tiempo, se restauraron edificios antiguos respetando sus estructuras originales, pero añadiendo detalles decorativos de la época.
La presencia del río Neckar, los puentes históricos y la mezcla de edificios residenciales, religiosos y públicos integrados en un espacio compacto, hacen del centro histórico de Tübingen un testimonio vivo de más de 700 años de historia arquitectónica. La ciudad combina la funcionalidad medieval con la ornamentación renacentista y la sensibilidad romántica del siglo XIX, creando un paisaje urbano armonioso y auténtico que sigue siendo un atractivo cultural y turístico importante. Regresamos andando por un agradable paseo hasta el parking Tübingen donde pasaremos la noche.
Día 27 de agosto (martes) Ruta: Tubinga (Alemania)-Dijon (Francia)

Estacion de Tren deHimmelreich (Alemania) |
El día 27 comienza en el parking de Tubinga, GPS N48.508926 E9.040091 aunque parece un poco grande y destartalado, pero es muy seguro. Hemos dormido sobre una amplia pradera.
Como siempre pasa me tengo que levantar a mitad de la noche a cambiar la botella de propano porque el frigo parpadea.
Salimos un poco antes de las 9;00 horas, enseguida vemos un ALDI donde tenemos que comprar fruta, nos llama la atención que casi todos los productos frescos son de origen español, pero a un precio más barato. Aprovechamos para repostar por primera vez diesel en Alemania a un precio de 1,579€, creo que está más barato que en Francia.
Hoy vamos a dar un zarpazo a los kilómetros de regreso y tenemos marcados 450 km. hasta la ciudad de Dijon en Francia.
El viaje entre Tübingen y Dijon es de esos trayectos que van cambiando poco a poco de carácter y que se disfrutan precisamente por esa transición.
Al salir de Tübingen te rodea un paisaje muy típico del sur de Alemania: colinas suaves, campos verdes bien cuidados y pequeños pueblos tranquilos. Pronto entras en la zona de la Jura de Suabia, donde el terreno se vuelve algo más ondulado, con valles y formaciones rocosas discretas, todo muy sereno y rural.

Selva Negra en Himmelreich (Alemania) |
Pasamos por la Selva Negra, el ambiente cambia bastante: aparecen bosques densos, más oscuros y profundos, con carreteras que serpentean entre árboles altos. Es una parte más “salvaje” y muy característica del paisaje alemán, especialmente bonita en otoño o primavera.
A medida que te acercas al oeste, el relieve se abre hacia el valle del Rin. Aquí el paisaje se hace más amplio y luminoso, con grandes llanuras, campos cultivados y el río como protagonista. Es una zona histórica y muy viva, donde se nota el paso de una región a otra.
Al cruzar hacia Francia entras en la Alsacia, que probablemente es el tramo más pintoresco. Aparecen viñedos en las laderas, pueblos con casas de madera de colores y, en lo alto, algunos castillos. Es un paisaje muy cuidado, casi de postal.
Finalmente, al acercarte a Dijon ya estás en la Borgoña. El terreno se vuelve más abierto y tranquilo, con grandes extensiones de viñedos y campos. Todo tiene un aire más pausado, más agrícola, pero también muy elegante, porque es una de las regiones vinícolas más famosas de Europa.

Arquitectura de Himmelreich (Alemania) |
Paramos a descansar en el pequeño pueblo Himmelreich. Es el típico pueblo de Mamá Lu con casas de madera donde sus vigas de roble han perdido su edad, prados, flores y animales.
Aparcamos en un aparcadero a la entrada del pueblo Himmelreich (Alemania) en una zona que no molestamos GPS N47.957579 E7.991222 , había una señal de área de autocaravanas pero no conseguimos descifrarla. Himmelreich es un pequeño lugar con mucho encanto cerca de Friburgo, en el sur de Alemania. No es un pueblo grande, sino más bien una zona tranquila situada en un valle, justo en la entrada de la Selva Negra. Su nombre significa “Reino del Cielo”, y el entorno hace bastante honor a esa idea.
El paisaje allí es muy característico de esta región: montañas cubiertas de bosque que se elevan a ambos lados, praderas verdes en el fondo del valle y un río que atraviesa el lugar con calma. Todo tiene un aire muy natural y relajado, con pocas construcciones y bastante sensación de espacio abierto. Es uno de esos sitios donde el paisaje no es espectacular en el sentido dramático, pero sí muy armonioso y agradable.

Mama Luis en Himmelreich (Alemania) |
Además, Himmelreich es un punto de paso hacia el valle de Höllental, una zona más estrecha y montañosa que se adentra en la Selva Negra y que ofrece vistas más intensas. Por eso, aunque el lugar en sí es pequeño, tiene interés como puerta de entrada a una de las áreas más bonitas del sur de Alemania.

Mama Lois en Himmelreich (Alemania) |
La arquitectura de Himmelreich es muy representativa del sur de Alemania y, en concreto, de la zona de la Selva Negra. No tiene un casco histórico denso ni monumental, sino construcciones dispersas integradas en el paisaje.

Camping Dijon (Francia) |
Predominan las casas rurales tradicionales, muchas de ellas del tipo Schwarzwaldhaus (casa de la Selva Negra). Son edificaciones de madera con estructuras robustas y tejados muy inclinados y amplios, pensados para soportar la nieve en invierno. Estos tejados suelen sobresalir bastante, creando aleros profundos que protegen las fachadas y generan una sensación acogedora.
Las fachadas combinan madera oscura con paredes claras, y a menudo incluyen balcones decorados con flores en primavera y verano. Es una arquitectura funcional, ligada a la vida agrícola y ganadera, donde en un mismo edificio podían convivir vivienda, establo y almacén.
También hay edificios más recientes, pero suelen respetar bastante el estilo tradicional: volúmenes bajos, materiales naturales y colores discretos, para no romper la armonía del entorno. En conjunto, la arquitectura no busca destacar individualmente, sino integrarse con el paisaje de praderas y montañas.
Lo más interesante de Himmelreich no es un edificio concreto, sino esa relación entre las casas, el valle y el bosque, que crea una imagen muy típica y auténtica de la Selva Negra.

Plaza de Dijon (Francia) |
Seguimos el viaje atravesando la capital de la región Friburgo. Más adelanté, pasamos por Alsacia zona históricamente en conflicto entre Alemania y Francia, ahora, como consecuencia de la Segunda Guerra Mundial en manos de Francia.
Son pueblos preciosos como Colmar, Mulhause, Obernai, Selestac. Todos merecen una parada para disfrutar de su arquitectura y de sus lindos paisajes.
La temperatura es una verdadera locura hemos salimos con 15°c en Tubinga Alemania y hemos llegado a los 28°c en Dijon Francia.
Continuamos hasta la ciudad de Dijon, la ciudad de la mostaza. El parking que tenemos como referencia es muy pequeño para nosotros. Decidimos entrar al camping que tiene un área de autocaravanas GPS N47.321516 E5.011129. El precio es de 24.69 por día y como queremos salir mañana por la tarde antes de las 19,00 horas, pagamos con el suplemento 12.52 euros.
ES ya muy tarde y no tenemos tiempo de ver nada, encargamos unas pizzas que hacen en el camping. Aprovechamos para descansar y hacer un gran reset a la autocaravana.
Día 28 de Agosto (miércoles) Ruta: Dijon-Cluny

Arco de Dijon (Francia) |
El día 28 comienza en el área del camping de Dijon GPS N47.321516 E5.011129. Aquí, como no podía ser de otra forma la noche ha sido tranquila.
Salimos para ver la ciudad de Dijon y pedimos dos Bolt y nos cancelan, uno delante de nuestras narices. Decidimos ir andando son 20 minutos.
Dijon es una ciudad con mucha historia y un carácter muy elegante, situada en el corazón de la región de Borgoña. Fue la capital del poderoso Ducado de Borgoña en la Edad Media, lo que explica la riqueza de su patrimonio y la sensación de “ciudad importante” que todavía conserva.
El centro histórico es uno de sus grandes atractivos. Está muy bien conservado y lleno de calles estrechas, plazas tranquilas y edificios antiguos. Destacan especialmente las casas medievales con entramado de madera, muchas de ellas inclinadas y con detalles decorativos, que le dan un aire muy pintoresco. Al mismo tiempo, hay numerosos palacios renacentistas y clásicos construidos en piedra clara, lo que aporta una sensación de solidez y elegancia.
Uno de los edificios más importantes es el Palacio de los Duques de Borgoña, que domina el centro de la ciudad. Es un conjunto monumental que refleja el poder que tuvo la región en el pasado y hoy alberga el museo de bellas artes. Muy cerca está la iglesia de Notre-Dame de Dijon, conocida por su fachada gótica y su famoso reloj con autómatas.

Portada de la iglesia de Notre Dame de Dijon (Francia) |
Más allá de los monumentos, Dijon tiene un ambiente muy agradable para pasear. No es una ciudad caótica, sino más bien ordenada y tranquila, con mercados, tiendas tradicionales y muchas terrazas. La gastronomía es otro punto fuerte: es famosa por la mostaza de Dijon y por formar parte de una de las regiones vinícolas más prestigiosas del mundo.
Ante nuestros ojos se alza la iglesia de Notre Dame GPS N47.322752 E5.041142. Destaca en la fachada la hilera de gárgolas colocadas de espaldas, las tres portadas tienen en común que todas las estatuas que la decoraban han sido borradas a martillazos, durante las guerras de religión.
Notre-Dame de Dijon es uno de los edificios más emblemáticos de la ciudad y un excelente ejemplo del gótico en Francia, construido entre los siglos XIII y XIV.
Lo primero que llama la atención es su fachada, muy diferente a otras iglesias góticas. En lugar de grandes portadas escultóricas, tiene una estructura bastante geométrica, decorada con varias filas de arcos pequeños superpuestos que le dan un aspecto casi “de encaje en piedra”. Encima de la fachada destaca una hilera de gárgolas, muchas de ellas reconstruidas, que aportan ese aire medieval tan característico.

Virgen románica de la iglesia de Notre Dame de Dijon (Francia) |
Uno de los elementos más famosos es el reloj de la torre, conocido como el “Jacquemart”. Es un autómata que marca las horas golpeando una campana, acompañado por pequeñas figuras. Fue traído a Dijon en el siglo XIV y se ha convertido en uno de los símbolos de la ciudad.
En el lateral de la iglesia hay un detalle curioso que atrae a muchos visitantes: una pequeña escultura de un búho tallada en la piedra. Según la tradición, tocarlo con la mano izquierda trae buena suerte, y es algo muy popular entre quienes visitan Dijon.
El interior es más sobrio que el exterior, con líneas limpias y una atmósfera tranquila. La luz entra de forma suave, creando un ambiente recogido que contrasta con la riqueza decorativa de la fachada.
El interior de Notre-Dame de Dijon es bastante diferente de lo que uno podría esperar tras ver su fachada tan elaborada. Aquí todo es más sobrio, más contenido, pero precisamente ahí está su encanto.
Nada más entrar, se percibe una sensación de equilibrio y claridad. La iglesia tiene una planta relativamente compacta, con columnas esbeltas que sostienen bóvedas de crucería típicas del gótico. No es un espacio excesivamente alto ni monumental como en las grandes catedrales, lo que crea una atmósfera más cercana y recogida.

Vitral de la iglesia de Notre Dame de Dijon (Francia) |
La luz juega un papel importante. Entra de forma suave a través de las vidrieras, muchas de ellas con tonos discretos, iluminando la piedra clara del interior. Esto genera un ambiente tranquilo, casi íntimo, que invita más a la contemplación que al asombro espectacular.
Entre los elementos más interesantes está la estatua de la Virgen Negra (Vierge Noire), una figura muy venerada en la ciudad desde la Edad Media. Es un punto importante de devoción y le da al espacio un significado especial más allá de lo puramente arquitectónico.
También destacan algunos detalles escultóricos en capiteles y zonas altas, aunque en general la decoración es bastante contenida. No hay una sobrecarga ornamental, sino más bien una estética equilibrada, donde la arquitectura en sí —los arcos, las proporciones, la piedra— es la protagonista.
Las vidrieras de Notre-Dame de Dijon no son tan espectaculares ni tan famosas como las de grandes catedrales francesas, pero tienen un interés especial precisamente por su sobriedad y mezcla de épocas.
Una parte de las vidrieras es original medieval, aunque muchas se perdieron o se deterioraron con el tiempo. Por eso, hoy lo que se ve es una combinación de piezas antiguas con otras más modernas, restauradas o añadidas en siglos posteriores. Esto hace que el conjunto no sea uniforme, pero sí muy interesante desde el punto de vista histórico.

Ábside central de la iglesia de Notre Dame de Dijon (Francia) |
En cuanto a estilo, predominan los colores relativamente suaves comparados con otras iglesias góticas. No encontrarás grandes escenas narrativas llenas de detalles como en Catedral de Chartres, por ejemplo. Aquí la luz entra de manera más difusa, creando un ambiente más tranquilo que espectacular.

Palacio de los Duques de Borgoña de Dijon (Francia) |
Algunas vidrieras sí representan escenas religiosas —figuras de santos, episodios bíblicos—, pero en general el protagonismo lo tiene la atmósfera que generan. Filtran la luz y la vuelven cálida, contribuyendo a esa sensación de recogimiento que caracteriza el interior del templo.
Lo segundo que vemos es el Palacio de los Duques de Borgoña GPS N47.321715 E5.041545, ahora, está convertido en el Museo de Bellas Artes de Dijon.
El Palacio de los Duques de Borgoña es el edificio más importante y representativo de Dijon, y uno de los grandes conjuntos monumentales de Francia.
Su origen está en la Edad Media, cuando Dijon era la capital del poderoso Ducado de Borgoña. Los duques convirtieron este lugar en su residencia principal, reflejando su enorme riqueza e influencia en Europa. Con el paso de los siglos, el palacio fue ampliándose y transformándose, por lo que hoy es una mezcla de estilos que van del gótico al clasicismo.
Desde el exterior, impresiona por su tamaño y por la elegancia de sus fachadas. No es un castillo fortificado, sino un palacio urbano, integrado en la ciudad. La plaza frente a él, la Place de la Libération, abre el espacio y permite apreciar bien su arquitectura ordenada y simétrica, ya de época más clásica.

Palacio de los Duques de Borgoña de Dijon (Francia) |
Uno de los elementos más destacados es la Torre de Felipe el Bueno, una torre medieval que se eleva por encima del conjunto y recuerda el origen más antiguo del palacio. Desde allí se tienen vistas de toda la ciudad.
En el interior se encuentra el Museo de Bellas Artes de Dijon, uno de los más antiguos de Francia. Alberga obras de distintas épocas, pero lo más impresionante son los sepulcros de los duques de Borgoña, con esculturas detalladísimas y una procesión de pequeñas figuras que representan el duelo, consideradas obras maestras del arte medieval.
También destacan algunas salas históricas como la sala de los Estados (Salle des États), decorada con gran riqueza, que refleja el poder político que tuvo la región.
El Museo de Bellas Artes de Dijon se encuentra dentro del Palacio de los Duques de Borgoña y es uno de los museos más antiguos de Francia, con orígenes que se remontan al siglo XVII. Su colección es muy amplia y diversa, abarcando desde la antigüedad hasta el arte contemporáneo.

Museo de Bellas Artes de Dijon (Francia) |
El museo destaca especialmente por su sección de arte medieval y renacentista. Entre las piezas más importantes se encuentran los sepulcros de los duques de Borgoña, situados en la antigua gran sala de ceremonias se pueden ver las tumbas de los duques Felipe el Valiente y Juan sin Miedo. Realizadas en estilo renacentista en mármol y alabastro policromados, Verdaderas obras de arte. Estas obras permiten comprender la riqueza y el poder que tenía la corte borgoñona en la Edad Media.
Además, el museo alberga pinturas europeas desde el Renacimiento hasta el siglo XX, incluyendo artistas italianos, flamencos, franceses y holandeses. También hay colecciones de cerámica, escultura y objetos decorativos que muestran la evolución del arte a lo largo de los siglos.
El Museo es gratuito las salas de las exposiciones permanentes. La sala de exposiciones temporales, precio 10 euros, dónde se celebra la exposición Maitres et merveilles.
El recorrido por las salas permanentes se inicia en los antiguos maestros del gótico procedentes de Italia hasta la pintura del siglo XX.
Entre las obras más importantes del museo y que no te debes de perder:

Consagración de un obispo Museo de Bellas Artes de Dijon (Francia) |
1.- La Consagración de un obispo, es un cuadro que representa la ceremonia religiosa en la que un obispo otorga el oficio episcopal a otro, un momento solemne dentro del ritual cristiano de ordenación.
La obra está atribuida al llamado Maître d'Alfajarín (Maestro de Alfajarín), un pintor anónimo conocido por varias tablas religiosas del siglo XV procedentes de España (posiblemente Aragón). Este tipo de obras suelen estar hechas sobre tabla y pintadas con una iconografía propia del arte tardogótico: figuras rígidas, colores puros y una composición centrada en la escena litúrgica.
En el cuadro se ve típicamente al obispo que preside la ceremonia imponiendo las manos o realizando una bendición al nuevo obispo, rodeado de clérigos o asistentes, lo que subraya la importancia del rito y su significado espiritual en la jerarquía eclesiástica.

San Miguel y Santa Eulalia Pedro García de Benabarre Museo de Bellas Artes de Dijon (Francia) |
2.- La obra titulada “Saint Michel et Sainte Eulalie” (San Miguel y Santa Eulalia) atribuida a Pedro García de Benabarre es una pintura de estilo gótico realizada hacia mediados del siglo XV por este artista aragonés activo entre 1445 y 1485 en el antiguo reino de Aragón y Cataluña.
Pedro García de Benabarre es conocido por sus retablos y tablas religiosas ejecutadas sobre madera con temple y a menudo dorado, donde combina influencias del estilo internacional gótico con pautas flamencas que incorporan detalles realistas y riqueza decorativa.
La obra en cuestión, forma parte de este repertorio devocional. Representa a dos santos muy importantes en la iconografía cristiana: San Miguel, el arcángel guerrero que simboliza la lucha contra el mal, y Santa Eulalia, mártir cristiana asociada a la fidelidad a la fe. Aunque no hay descripciones detalladas ampliamente disponibles en fuentes públicas, es típico en estos paneles que las figuras de los santos se presenten de medio cuerpo o de pie con sus atributos característicos (San Miguel con armadura y a veces una lanza o balanza, Santa Eulalia con palma de martirio o espada) y con un fondo dorado u ornamentado propio del arte gótico de retablo.

Saint Marguerite y Sainte Madeleine Museo de Bellas Artes de Dijon (Francia) |
3.- Saint Marguerite y Sainte Madeleine procedente del Languedoc, es un retablo religioso realizado a principios del siglo XVI, poco después del Renacimiento temprano en Francia y en las regiones del sur (el Languedoc). Se trata de un panel pintado en madera que representa a dos santas muy veneradas en la tradición cristiana: Santa Margarita (Marguerite), conocida por su martirio y su lucha espiritual, y Santa María Magdalena (Madeleine), asociada íntimamente a la pasión y resurrección de Cristo por su presencia en los Evangelios.
Este retablo forma parte de las colecciones de pintura religiosa del museo y está ubicado en la sección dedicada al arte europeo de los siglos XV y XVI. Los personajes están representados tradicionalmente sobre fondo dorado o neutro, con su iconografía característica: Santa Margarita suele aparecer con el dragón —símbolo de su victoria espiritual sobre el mal— y Santa Magdalena con un frasco de perfume o un recipiente de ungüento, atributo que la identifica como la seguidora de Cristo que ungió sus pies.
Visualmente, estas tablas conservan rasgos del gótico tardío con influencias renacentistas: figuras alargadas, colores ricos y un tratamiento detallista de los pliegues de las vestiduras, aunque sin llegar a la perspectiva y composición plenamente renacentistas que se desarrollaron más tarde en Italia y Europa.

Díptico Anunciación atribuida Rogier van der Weyden Museo de Bellas Artes de Dijon (Francia) |
4.- Díptico Anunciación atribuida Rogier van der Weyden, 1399-1464, pintor flamenco belga. La Anunciación realizada entre 1470-1475 en oleo sobre madera, representa la historia bíblica en la que el arcángel Gabriel anuncia a la Virgen María que ha sido elegida para ser la madre de Jesús, el nacimiento de Cristo.
El díptico con escenas de la Anunciación —es decir, una pintura en dos paneles (posiblemente un ala de un retablo o una obra devocional) que representa el momento en que el arcángel Gabriel anuncia a la Virgen María que será madre de Cristo.
Atribución: no es una obra autógrafa de Van der Weyden, sino realizada por su taller o por un seguidor muy cercano a su estilo (escuela del maestro). La calidad y el tratamiento de la escena muestran fuertes vínculos con la estética y composición de los talleres pragenses y borgoñones de la primera mitad del siglo XV.
Contexto artístico: obras como esta se han relacionado con paneles de retablos o dípticos desaparecidos y con otras piezas atribuidas al entorno de Van der Weyden, lo que sugiere que formó parte de un conjunto mayor ligado a la producción artística flamenca para uso privado o para capillas.

La Natividad, atribuida Maestro Flémalle Museo de Bellas Artes de Dijon (Francia) |
5.- La Natividad, atribuida a un pintor llamado Maestro Flémalle, realizada en óleo sobre madera, está fechada alrededor de 1430. Tiene una dimensiones: Altura 86 cm; Largo 72 cm.
Esta pintura sintetiza tres episodios de la Natividad: tras el nacimiento de Jesús en el pesebre, los pastores acuden a adorarlo. Se les representa en el centro de la composición, contemplando la escena a través de una ventana del establo. Las dos mujeres de la derecha, con suntuosos trajes, son las parteras. El paisaje ofrece un comentario natural sobre el episodio sagrado. Con su fiel representación de la época, los colores que se desvanecen en la distancia y el uso de un camino para sugerir profundidad, esta obra, creada alrededor de 1430, presenta uno de los primeros paisajes ilusionistas de la pintura occidental. El realismo de los rostros y la cuidada representación de las texturas también dan testimonio de técnicas innovadoras. Algunas tradiciones persisten, como las rocas de formas singulares, la yuxtaposición de los episodios, la presencia de pergaminos y el horizonte aún elevado.
La investigación sobre la atribución de esta pintura ha revelado que el "Maestro de Flémalle" no puede identificarse ni con Rogier van der Weyden ni exclusivamente con Robert Campin: detrás de estas obras hay, de hecho, varios artistas que trabajaban simultáneamente en el taller de Robert Campin en Tournai.

“Dos apóstoles” Maestro de la Leyenda de Santa Lucía Museo de Bellas Artes de Dijon (Francia) |
6.- La pintura titulada “Dos apóstoles”, atribuida al Maestro de la Leyenda de Santa Lucía, pertenece al contexto de la pintura flamenca de finales del siglo XV. Este maestro anónimo, activo aproximadamente entre 1480 y 1500 en Brujas, recibe su nombre a partir de un conjunto de obras dedicadas a la vida de santa Lucía. Su estilo se caracteriza por figuras serenas, algo rígidas, con rostros repetitivos y una atención minuciosa al detalle, lo que lo sitúa dentro de la tradición de los llamados primitivos flamencos, bajo la influencia de pintores como Hans Memling.
La obra de Dijon, como otras tablas de apóstoles atribuidas a este maestro o a su taller, no fue concebida de manera aislada, sino que probablemente formaba parte de un retablo más amplio. En este tipo de conjuntos, era habitual representar a los apóstoles en pequeños paneles, dispuestos en serie, a menudo en la predela o banco del retablo. Cada figura aparece normalmente en busto o medio cuerpo, individualizada mediante atributos o inscripciones, aunque en ocasiones estos elementos son discretos o se han perdido con el tiempo.
Este tipo de pintura refleja la fuerte demanda internacional del arte flamenco en esa época. Muchos retablos eran producidos en talleres de Brujas para ser exportados a otros territorios europeos, especialmente a la península ibérica y Francia. Por ello, obras como “Dos apóstoles” no solo tienen valor artístico, sino también histórico, ya que evidencian las redes comerciales y culturales del final de la Edad Media.

“Virgen con el Niño” Maestro de Brocart d'Or Museo de Bellas Artes de Dijon (Francia) |
7.- La obra titulada “Virgen con el Niño”, atribuida al llamado Maestro de Brocart d'Or, se sitúa dentro del ámbito de la pintura flamenca o franco-flamenca de finales del siglo XV y comienzos del XVI. Este maestro anónimo recibe su nombre a partir del uso característico de ricos fondos decorativos que imitan tejidos de lujo, especialmente brocados dorados, un elemento que confiere a sus pinturas un carácter ornamental muy distintivo.
En estas representaciones de la Virgen con el Niño, María aparece generalmente en actitud serena y frontal, sosteniendo al Niño Jesús sobre su regazo o en brazos. La composición suele ser íntima y devocional, pensada para la contemplación privada más que para grandes espacios litúrgicos. El fondo de brocado dorado no solo cumple una función estética, sino que también subraya la dignidad sagrada de las figuras, evocando la riqueza simbólica del cielo y de lo divino.
El estilo del Maestro de Brocart d'Or combina elementos heredados de la tradición flamenca, como el detallismo en los rostros y las manos, con una cierta tendencia a la simplificación de volúmenes y a la repetición de modelos. Esto sugiere un contexto de producción en taller, donde se elaboraban múltiples versiones de un mismo tema para satisfacer la demanda de imágenes religiosas en la Europa de la época.

“Cristo coronado de espinas” de Albrecht Bouts Museo de Bellas Artes de Dijon (Francia) |
8.- La pintura “Cristo coronado de espinas” de Albrecht Bouts es una de las versiones más importantes de este tema dentro de la pintura flamenca de finales del siglo XV y comienzos del XVI. De hecho, esta obra se considera el modelo original a partir del cual se realizaron numerosas copias en su taller y en otros círculos artísticos europeos.
La composición presenta a Cristo en busto, de manera frontal, con la corona de espinas clavándose en su cabeza y el rostro marcado por el sufrimiento. La intensidad expresiva es uno de los rasgos más característicos: los ojos enrojecidos, las lágrimas visibles y los regueros de sangre que descienden por la frente y el rostro buscan provocar una respuesta emocional directa en el espectador. Este tipo de imagen responde a la iconografía del “Ecce Homo”, muy difundida en la devoción privada de la época.
El estilo de Bouts se reconoce en la minuciosidad del detalle y en la representación casi táctil de la piel, las heridas y los cabellos. La pintura no pretende una escena narrativa amplia, sino una imagen concentrada en el rostro de Cristo, que invita a la meditación sobre el sufrimiento y la Pasión. Este carácter íntimo explica su pequeño formato y su uso como objeto de devoción personal.

“Tríptico de la Crucifixión” de Goswijn van der Weyden Museo de Bellas Artes de Dijon |
9.- El “Tríptico de la Crucifixión” de Goswijn van der Weyden, conservado en el Museo de Bellas Artes de Dijon, es una obra representativa de la pintura flamenca de comienzos del siglo XVI y muestra la continuidad del estilo heredado de su célebre familia artística, vinculada a Rogier van der Weyden.
Goswijn, activo en Amberes, desarrolló un lenguaje pictórico que combina la tradición de su abuelo con influencias más tardías, propias del manierismo temprano en los Países Bajos. En este tríptico, la escena central está dedicada a la Crucifixión de Cristo, representada con una composición equilibrada y narrativa, en la que Cristo aparece en la cruz rodeado por la Virgen, san Juan y otras figuras que expresan dolor contenido. A ambos lados, en las tablas laterales, se disponen escenas complementarias o figuras de donantes, según la función devocional de la obra.
La pintura destaca por el detallismo en los ropajes, la riqueza cromática y la atención a los paisajes de fondo, que sitúan la escena en un espacio amplio y cuidadosamente construido. Al mismo tiempo, las figuras mantienen cierta rigidez y frontalidad que remiten a la tradición flamenca del siglo XV, aunque con una tendencia a composiciones más complejas y dinámicas.

Hugues de Rubitin y de Jeanne de Montagu, Maestro de Saint-Jean-de-Luz Museo de Bellas Artes de Dijon (Francia) |
10.- Los retratos de Hugues de Rubitin y de Jeanne de Montagu, atribuidos al llamado Maestro de Saint-Jean-de-Luz, constituyen un interesante ejemplo de retrato devocional en el ámbito franco-flamenco de finales de la Edad Media.
Ambas pinturas forman una pareja, concebida probablemente como alas de un díptico o como partes laterales de un conjunto mayor, quizá un pequeño retablo destinado a la devoción privada. En este tipo de obras era habitual representar a los donantes —en este caso Hugues de Rubitin y Jeanne de Montagu— en actitud orante, mirando hacia una escena central hoy perdida o separada, generalmente una Virgen con el Niño o una escena de la Pasión.
Las figuras aparecen de perfil o en tres cuartos, con las manos juntas en oración, vestidas con ricos atuendos que reflejan su posición social. El tratamiento del rostro es sobrio y contenido, buscando no tanto el realismo psicológico profundo como la dignidad y la identidad del retratado dentro de un contexto espiritual. Este equilibrio entre individualización y idealización es característico de la retratística de este periodo.
El Maestro de Saint-Jean-de-Luz, como otros pintores anónimos de la época, es identificado por un conjunto de obras con rasgos estilísticos comunes. Su pintura muestra influencias tanto flamencas —en el gusto por el detalle y las texturas— como francesas, especialmente en la elegancia de las figuras y la simplicidad compositiva.

“Retrato de Philippe le Bon”, taller de Rogier van der Weyden Museo de Bellas Artes de Dijon |
11.- El “Retrato de Philippe le Bon”, atribuido al taller de Rogier van der Weyden, conservado en el Museo de Bellas Artes de Dijon, es una obra clave para comprender la imagen del poder en la corte borgoñona del siglo XV.
El retratado es Felipe el Bueno, uno de los príncipes más influyentes de su tiempo y gran mecenas de las artes. Bajo su gobierno, la corte de Borgoña se convirtió en uno de los centros culturales más refinados de Europa, atrayendo a numerosos artistas, entre ellos el propio Rogier van der Weyden y su entorno.
En el retrato, el duque aparece representado de busto o medio cuerpo, generalmente en tres cuartos, con una actitud contenida y digna. Viste ricos ropajes propios de su rango, a menudo en tonos oscuros que contrastan con la finura de los detalles, como los bordados o los accesorios. Su expresión es seria y concentrada, acorde con la imagen de autoridad y control que se buscaba transmitir.

Retablo de la Crucifixión realizado por Jacques de Baerze y Melchior Broederlam Museo de Bellas Artes de Dijon (Francia) |
12.- El Retablo de la Crucifixión realizado por Jacques de Baerze y Melchior Broederlam, conservado en el Museo de Bellas Artes de Dijon, es una de las obras más importantes del arte borgoñón de finales del siglo XIV y un ejemplo excepcional de colaboración entre escultura y pintura.
Este retablo fue encargado por Felipe el Atrevido para la cartuja de Champmol, cerca de Dijon, uno de los principales centros artísticos de la corte borgoñona. Jacques de Baerze se encargó de la estructura escultórica, tallada en madera, mientras que Melchior Broederlam realizó las pinturas de las alas del retablo.
La parte escultórica, situada en el interior, presenta escenas en relieve relacionadas con la Pasión de Cristo, culminando en la Crucifixión. Las figuras muestran un estilo todavía vinculado al gótico internacional, con plegados elegantes y una cierta estilización de las formas.
Por su parte, las alas pintadas por Broederlam —visibles cuando el retablo está cerrado— representan escenas de la Infancia de Cristo, como la Anunciación, la Visitación, la Presentación en el Templo y la Huida a Egipto. Estas pinturas son especialmente importantes porque introducen elementos innovadores: un mayor interés por el espacio, la arquitectura y el paisaje, así como un uso más natural de la luz, anticipando el desarrollo de la pintura flamenca del siglo XV.
El conjunto destaca por su carácter unitario, donde escultura y pintura se integran en un mismo programa iconográfico. Además, refleja el alto nivel artístico alcanzado en la corte de Borgoña, que en ese momento actuaba como uno de los principales focos culturales de Europa.

“Retablo de los santos y mártires” por Jacques de Baerze y Melchior Broederlam Museo de Bellas Artes de Dijon (Francia) |
13.- El llamado “Retablo de los santos y mártires”, realizado por Jacques de Baerze y Melchior Broederlam, forma parte del mismo gran encargo ducal que dio lugar al célebre retablo de la Crucifixión para la cartuja de Champmol.
Al igual que en el otro retablo, Jacques de Baerze fue responsable de la estructura escultórica en madera tallada, concebida como un conjunto de relieves que representan figuras de santos y escenas de martirio. Estas esculturas muestran un estilo propio del gótico internacional, con figuras estilizadas, pliegues elegantes y una marcada expresividad contenida.
Las alas pintadas fueron realizadas por Melchior Broederlam y constituyen uno de los aspectos más innovadores del conjunto. En ellas aparecen escenas religiosas desarrolladas en espacios arquitectónicos y paisajísticos complejos, con una atención creciente a la profundidad, la luz y el entorno natural. Estas características anticipan claramente la evolución posterior de la pintura flamenca del siglo XV.
El retablo fue encargado por Felipe el Atrevido, uno de los grandes mecenas de su tiempo, para decorar la cartuja de Champmol, panteón dinástico de los duques de Borgoña. En este contexto, el programa iconográfico dedicado a santos y mártires reforzaba la dimensión espiritual del conjunto, subrayando modelos de virtud y sacrificio.

Tumba de Felipe el Audaz, obra de Jean de Marville Museo de Bellas Artes de Dijon (Francia) |
14.- Tumba de Felipe el Audaz, obra de Jean de Marville. realizada en mármol negro, mármol blanco y alabastro, parcialmente policromado y dorado, cobre dorado, está fechado aproximadamente entre 1381 y 1410, Tiene unas dimensiones Alto 243 cm; Ancho 360 cm; Profundidad 254 cm. Procedencia: Chartreuse de Champmol, Dijon; confiscada durante la Revolución Francesa; asignada por el Consejo General de Côte-d'Or
Mecenas generoso de las artes y príncipe amante de ellas, Felipe el Temerario fundó la Cartuja de Champmol cerca de Dijon en 1378 y estipuló en su testamento que deseaba ser enterrado allí. En 1381, Jean de Marville, escultor del duque, recibió el encargo de crear la tumba. Las obras comenzaron en 1384. Sin embargo, en 1404, al morir el duque, solo se habían completado las arcadas y dos figuras de dolientes. Juan el Intrépido, sucesor de Felipe el Temerario, encargó entonces a Claus Sluter que terminara la tumba.
Según el reciente estudio de Susie Nash sobre las fuentes, Claus Sluter abandonó el proyecto de Jean de Marville y comenzó la tumba que conocemos hoy. Tras su muerte en 1406, su sobrino y colaborador, Claus de Werve, completó las figuras de los dolientes y esculpió la efigie yacente, el león y los dos ángeles. La tumba se instaló en 1410 después de ser decorada con policromía y dorados por el pintor Jean Malouel. En la losa, Felipe el Atrevido aparece representado con los ojos abiertos.
Su casco está sostenido por dos ángeles, y sus pies descansan sobre un león. Alrededor del pecho, una estructura de mármol blanco finamente esculpida y parcialmente dorada contrasta con el mármol negro de la base y la losa. Bajo estos arcos desfila una procesión de dolientes de alabastro: asperging, niños del coro, acólito, diácono, obispo, cantores, monjes cartujos, seguidos por el séquito del duque, envuelto en mantos de luto.

Tumba de Juan el Intrépido y Margarita de Baviera Museo de Bellas Artes de Dijon (Francia) |
15.- Tumba de Juan el Intrépido y Margarita de Baviera, obra de Jean de la Huerta, realizada en mármol negro, estuco, piedra pintada de negro, alabastro parcialmente policromado y dorado, cobre dorado, está fechada entre 1443-1470. Tiene unas dimensiones: altura 246 cm; longitud 376 cm; profundidad 262 cm. Procede de Chartreuse de Champmol, confiscada durante la Revolución Francesa; asignada por el Consejo General de Côte-d'Or.
En 1410, poco después de que se instalara la tumba de su padre, Felipe el Atrevido, en la iglesia de la Cartuja de Champmol, Juan el Intrépido expresó su deseo de construir para sí mismo "una tumba similar", pero no se llevó a cabo nada, ni siquiera después de su muerte en 1419: fue su hijo y sucesor, Felipe el Bueno, quien encargó esta tumba al escultor Jean de la Huerta en 1443. Tras sufrir contratiempos en la creación de las figuras yacentes, Jean de la Huerta abandonó Dijon en 1456; los elementos de la tumba fueron trasladados a Champmol en 1457, lo que nos permite saber que la galería, los dolientes, los ángeles de la losa, el escudo de armas y el yelmo ya estaban terminados.
De acuerdo con los deseos expresados por Juan el Temerario, y posteriormente por Felipe el Bueno, la tumba de Juan el Temerario reproduce fielmente el modelo de la tumba de Felipe el Audaz, con la notable diferencia de que aquí se representan dos figuras yacentes y que la arquitectura de las arcadas sugiere una fecha posterior. Obligados a ajustarse a su modelo, Jean de la Huerta y Antoine Le Moiturier tuvieron pocas oportunidades de crear obras originales, tanto estilística como iconográficamente. Los materiales utilizados también son en parte los mismos, aunque de distintas procedencias.

El emperador Augusto y la sibila tiburtina, obra atribuida Konrad Witz Museo de Bellas Artes de Dijon (Francia) |
16.- El emperador Augusto y la sibila tiburtina, obra atribuida Konrad Witz, fechado 1435, realizado óleo sobre madera. Tiene unas dimensiones de altura 103,3 cm; longitud 82 cm
La colección de "primitivos" suizos y renanos del Museo de Bellas Artes es uno de los elementos más singulares de su acervo. Compuesta por unas cuarenta pinturas, representa un testimonio vital de la producción artística alemana de finales de la Edad Media, que fue destruida en gran parte por la Reforma.
La obra más famosa es este panel, que formaba parte del retablo conocido como el Espejo de la Salvación, probablemente encargado por los canónigos de la iglesia de San Leonardo en Basilea. La parte principal de este políptico, ahora fragmentada, se conserva en el Kunstmuseum Basel. El programa iconográfico, singular y complejo, refleja los temas debatidos en el concilio inaugurado por el papa Eugenio IV en Basilea en 1431.
La escena muestra al emperador Augusto consultando a la Sibila Tiburtina sobre si debe aceptar la deificación; es el día del nacimiento de Cristo y, en respuesta, la Sibila le muestra una aparición de la Virgen y el Niño en el cielo, como lo demuestran los gestos de asombro de las figuras. Esta visión no aparece en este panel, o ya no se representa, pues el fondo dorado fue reemplazado posteriormente.

“La bacchante” de Félix Trutat Museo de Bellas Artes de Dijon (Francia) |
17.- La obra “La bacchante” de Félix Trutat, se inscribe dentro de la pintura francesa del siglo XIX y refleja el gusto por los temas mitológicos reinterpretados desde una sensibilidad más moderna.
Félix Trutat, pintor ligado a Lyon, desarrolló una obra que combina el academicismo con una cierta inclinación hacia lo naturalista y lo intimista. En “La bacchante”, el tema procede de la mitología clásica: las bacantes eran seguidoras de Baco (Dioniso), dios del vino, asociadas a la exaltación, la naturaleza y el éxtasis.
En esta pintura, la figura femenina aparece como protagonista absoluta, representada con una fuerte carga sensual y expresiva. Más allá del tema mitológico, lo que interesa al artista es el estudio del cuerpo, la luz sobre la piel y la atmósfera que envuelve la escena. La bacante no se presenta necesariamente en un momento de frenesí, sino más bien en una actitud contenida, casi introspectiva, lo que revela una reinterpretación más psicológica del motivo clásico.

Musée de la Vie bourguignonnede Dijon (Francia) |
Cuando salimos es la hora de comer esto a las 13;00 horas se pone difícil. Vemos una Braserie que ofrece menús desde 14.90 hasta 17;90 euros.
Intentamos ver varias iglesias y es un verdadero desastre. Una ha sido dedicada como biblioteca, otra como teatro y el resto en manos de la iglesia están cerradas.
Para terminar vemos El Musée de la Vie bourguignonne Perrin de Puycousin GPS N 47.317268, E5.037769 es uno de los museos más completos de Dijon para entender cómo vivían las personas corrientes en Borgoña antes de la modernidad. A diferencia de otros museos más centrados en el arte o en grandes acontecimientos históricos, este se dedica a la vida cotidiana, lo que lo hace especialmente cercano y fácil de disfrutar.
El edificio que lo alberga, el antiguo monasterio de los Bernardinos, ya forma parte de la experiencia. Sus patios, galerías y salas conservan una atmósfera tranquila que contrasta con el bullicio de la ciudad y ayuda a situarse en otra época. Dentro, el recorrido está organizado de forma temática y cronológica, mostrando la evolución de la sociedad burgundia entre el mundo rural tradicional y la progresiva urbanización del siglo XIX.

Musée de la Vie bourguignonnede Dijon (Francia) |
Uno de los aspectos más llamativos del museo son las recreaciones de comercios y talleres. No se trata solo de objetos expuestos, sino de espacios completos reconstruidos con gran detalle: una tienda de ultramarinos con sus productos originales, una botica con frascos y etiquetas antiguas, o talleres artesanales donde se puede ver cómo trabajaban oficios hoy desaparecidos o transformados. Estas escenas permiten comprender no solo qué objetos se utilizaban, sino cómo se organizaba la vida económica y social.
El museo también presta atención a la vida doméstica. Las habitaciones recreadas muestran cómo eran las casas, qué tipo de mobiliario se utilizaba y cómo se distribuían los espacios según la clase social. A través de estos elementos se perciben diferencias entre el mundo rural y el urbano, así como los cambios introducidos por la industrialización.
Otro eje importante es el de las tradiciones y costumbres locales. Hay secciones dedicadas a fiestas populares, vestimenta tradicional y gastronomía. En este contexto aparece la importancia de productos emblemáticos como la mostaza de Dijon, que no solo es un alimento, sino parte de la identidad cultural de la región. También se incluyen fotografías, documentos y testimonios que ayudan a contextualizar los objetos y darles una dimensión humana.
Además de la exposición permanente, el museo organiza exposiciones temporales que suelen centrarse en aspectos concretos de la vida regional, como la evolución de un oficio, la historia de un barrio o cambios en los hábitos sociales. Esto hace que incluso quienes ya lo han visitado puedan encontrar nuevos contenidos en futuras visitas.
Lo más destacado del museo:

“Le Saint Viatique en Bourgogne”, Aimé Perret Musée de la Vie bourguignonnede Dijon |
1.- El cuadro “Le Saint Viatique en Bourgogne”, pintado por Aimé Perret en 1879, es una obra representativa del realismo francés que muestra una escena de la vida rural en Borgoña. Actualmente se conserva en el Musée de la Vie bourguignonne Perrin de Puycousin, donde encaja perfectamente con el enfoque del museo sobre las costumbres y la vida cotidiana tradicional.
La pintura representa el momento en que un sacerdote lleva el viático a un enfermo, acompañado por una pequeña procesión que atraviesa un paisaje rural cubierto de nieve. En la escena aparecen el sacerdote, los monaguillos con la cruz y la campanilla, y varios habitantes del pueblo que participan o se detienen con respeto al paso del cortejo. Las casas y el entorno natural sitúan claramente la acción en un contexto campesino, lejos de cualquier idealización urbana o aristocrática.
Lo más destacado de la obra es su carácter realista. No se trata de una escena religiosa abstracta o simbólica, sino de la representación fiel de una práctica habitual en la Francia rural del siglo XIX. El artista se interesa por los gestos, las actitudes y la atmósfera del momento, mostrando cómo lo religioso formaba parte de la vida diaria. La nieve, la luz apagada y los tonos sobrios refuerzan la sensación de recogimiento y solemnidad, acorde con la gravedad del momento, ya que el viático está asociado a la proximidad de la muerte.

“Retrato de Alexis Piron” Jean Raoux Musée de la Vie bourguignonnede Dijon |
2.- El “Retrato de Alexis Piron” es una obra del pintor francés Jean Raoux, que representa al escritor y dramaturgo Alexis Piron, una figura destacada de la vida intelectual francesa del siglo XVIII.
En este retrato, Raoux muestra a Piron con la elegancia propia del retrato aristocrático de la época, aunque sin excesiva idealización. El personaje aparece con vestimenta refinada, acorde a su estatus como hombre de letras, y con una actitud serena que subraya su identidad intelectual más que su posición social. La atención se centra especialmente en el rostro, donde el pintor busca captar la personalidad del retratado, sugiriendo inteligencia, ironía y cierta vivacidad, rasgos asociados a Piron por su obra literaria.
El estilo de Jean Raoux se sitúa entre el final del clasicismo y el desarrollo del gusto rococó. Esto se aprecia en la suavidad de los colores, la delicadeza en el tratamiento de las telas y la iluminación equilibrada que da protagonismo a la figura sin recurrir a contrastes dramáticos. El fondo suele ser sobrio, lo que permite concentrar la mirada en el retratado.

“Les Vendanges en Bourgogne” Musée de la Vie bourguignonnede Dijon |
3.- “Les Vendanges en Bourgogne” es un tema muy representado en el arte y también en museos regionales porque refleja uno de los momentos más importantes de la vida rural en Borgoña: la recogida de la uva para la elaboración del vino.
En el contexto del Museo este tipo de obra o representación no se centra solo en el paisaje, sino en la dimensión humana y social de la vendimia. Las escenas suelen mostrar grupos de hombres y mujeres trabajando juntos en los viñedos, cortando racimos de uva, transportándolos en cestas o prensándolos.
Desde el punto de vista artístico, estas imágenes suelen inscribirse en una tradición realista o costumbrista. No idealizan en exceso la escena, sino que ponen el acento en el trabajo colectivo, los gestos repetidos y la relación directa con la tierra. Al mismo tiempo, muchas composiciones transmiten una cierta alegría o vitalidad, ya que la vendimia no era solo un trabajo agrícola, sino también un momento de encuentro social, casi festivo, dentro del calendario rural.

“Femmes en prière” Georges Janniot Musée de la Vie bourguignonnede Dijon |
4.- La obra “Femmes en prière” es del artista Georges Janniot, conocido principalmente como escultor, aunque también realizó dibujos, relieves y composiciones de temática religiosa y social.
En esta obra, Janniot representa a un grupo de mujeres recogidas en actitud de oración. La escena se centra en la expresión del recogimiento y la espiritualidad más que en el detalle individual de cada figura. Las mujeres aparecen generalmente con gestos contenidos, cabezas inclinadas y posturas sobrias, lo que transmite una sensación de silencio, concentración y devoción.
El estilo de Janniot se caracteriza por una cierta simplificación de las formas y una búsqueda de equilibrio entre tradición y modernidad. Aunque la temática es religiosa, no se trata de una representación teatral o dramática, sino más bien de una escena íntima y contenida. Las figuras suelen tener volúmenes claros y bien definidos, con un tratamiento que recuerda su formación como escultor, incluso cuando trabaja en dos dimensiones.

Nave central de la Catedral de Saint-BénigneDijon (Francia) |
La Cathédrale Saint-Bénigne de Dijon GPS N47.321634 E5.033844 , ? es un monumento que refleja más de mil años de historia religiosa y arquitectónica en Dijon. Su origen se remonta a una abadía benedictina fundada en el siglo VI, y la iglesia actual se construyó principalmente entre los siglos XIII y XIV, en estilo gótico, sobre las ruinas de la estructura románica original. Esta superposición de estilos hace que la catedral sea un testimonio vivo de la evolución arquitectónica y de la vida religiosa de Borgoña.
Uno de los elementos más impresionantes es la cripta de Saint-Bénigne, una de las más notables de Francia. De planta circular, data del siglo XI y conserva restos de la iglesia románica anterior. La cripta se construyó para albergar las reliquias de san Benigno, primer evangelizador de la región, y refleja la importancia del culto a los santos en la Edad Media. Su diseño crea un espacio recogido y silencioso, que contrasta con la amplitud y la verticalidad de la nave gótica superior.
El exterior de la catedral, aunque relativamente sobrio comparado con otras grandes catedrales francesas, muestra arcos apuntados, contrafuertes y elementos característicos del gótico temprano. En el interior, las altas bóvedas de crucería y los pilares esbeltos generan una sensación de elevación espiritual. Las vidrieras, aunque en parte restauradas, aportan color y narran escenas bíblicas y de la vida de santos, integrando la enseñanza religiosa con la estética.

Ábside de la Catedral de Saint-BénigneDijon (Francia) |
La catedral también refleja cambios a lo largo del tiempo: el mobiliario, los altares y algunos elementos decorativos datan de los siglos XVII y XVIII, mostrando la adaptación de la iglesia a los estilos barroco y neoclásico, mientras que la estructura principal mantiene la coherencia gótica original. Este contraste permite apreciar cómo la catedral ha sido un lugar activo de culto y transformación a lo largo de los siglos.
Más allá de la arquitectura, la Cathédrale Saint-Bénigne tuvo un papel central en la vida espiritual y social de Dijon. Durante siglos, la abadía asociada fue un centro de educación y cultura, y la catedral sirvió de eje para festividades religiosas, procesiones y actos comunitarios. Hoy, además de seguir siendo un lugar de culto, es un punto de interés cultural que permite comprender la historia medieval, la espiritualidad regional y la riqueza del patrimonio borgoñón.
La cripta de Saint-Bénigne, situada bajo la catedral gótica de Dijon, es uno de los espacios más impresionantes y antiguos de la ciudad. Tiene una planta circular, algo poco común en las iglesias románicas de Borgoña, y fue construida en el siglo XI específicamente para albergar los restos de San Benigno. Su forma recuerda a un pequeño mausoleo subterráneo, con columnas y arcos de medio punto que sostienen la bóveda y delimitan un espacio recogido y solemne.

Baptisterio de la Catedral de Saint-Bénigne Dijon (Francia) |
En el centro de la cripta se encuentra la tumba de Saint-Bénigne, un sarcófago de piedra que originalmente contenía los restos del santo. La tumba está orientada hacia el altar de la cripta, y aunque sencilla, su sobriedad refuerza la sensación de respeto y devoción. A lo largo de los siglos, los peregrinos y fieles han venido a este lugar para rendir homenaje, y todavía hoy la cripta conserva un aire de recogimiento que transmite la importancia histórica y espiritual del lugar.
La iluminación de la cripta es tenue, proveniente en parte de pequeñas ventanas y de la luz artificial moderna que permite apreciar los detalles de las columnas y los arcos sin romper la atmósfera de recogimiento. Las paredes son de piedra vista, algunas decoradas con relieves sencillos o inscripciones que recuerdan la antigüedad de la estructura y la continuidad del culto.
El recorrido por la cripta permite apreciar cómo la arquitectura románica fue pensada no solo como soporte estructural, sino como un espacio simbólico: la planta circular representa el cielo y la eternidad, mientras que la tumba centraliza la devoción en torno a San Benigno. Incluso dentro de la catedral gótica que se levanta encima, la cripta mantiene su independencia y carácter sagrado, mostrando la superposición de estilos arquitectónicos y épocas.
En conjunto, la cripta y la tumba ofrecen una experiencia muy íntima: se percibe el peso de la historia, la continuidad de la devoción y la importancia de San Benigno como protector y referente espiritual de Dijon y de toda la región de Borgoña.

Tumba de la Catedral de Saint-BénigneDijon (Francia) |
Aquí terminamos la visita a la ciudad de Dijon el bus numero 13 nos devuelve al camping. Hacemos un rápido reset y salimos con destino a Cluny, son 179 km en dirección sur. Aparcamos en el área para autocaravanas de Cluny (Francia) GPS N46.43297 E4.667776.
Día 29 de Agosto (jueves) Ruta: Cluny-Burdeos

Cluny (Francia) |
El día 29 comienza en el área de autocaravanas de Cluny (Francia) GPS N46.43297 E4.667776. Es un tanto variopinta, nunca habíamos visto algo igual, ayer cuando llegamos un cartel nos indica que debemos mandar un mensaje en SMS a un número de la Policía. Hoy por la mañana se ha presentado a las 8:00 un agente para cobrarnos 11 euros. Deben tener poca delincuencia para hacer de cobradores del Frac.
Lo primero nos acercamos al Monasterio de Cluny GPS N46.434820 E4.658479, allí sacamos un bono para visitar lo más interesante de la ciudad.
Comenzamos por el Museo de Cluny Musée d'art et d'archéologie GPS N46.435543 E4.657655, está en un palacio y expone muchas obras que han salido a la luz en el yacimiento arqueológico.
El Museo de Arte y Arqueología de Cluny no es solo un museo local, sino una pieza clave para entender la enorme influencia que tuvo la ciudad de Cluny durante la Edad Media. Para situarlo mejor, hay que recordar que la Abadía de Cluny fue, entre los siglos X y XII, uno de los centros monásticos más poderosos de Europa occidental. De hecho, durante siglos fue la iglesia más grande del mundo cristiano, hasta la construcción de San Pedro en Roma.

Museo de Arte y Arqueología Cluny (Francia) |
El museo ocupa el antiguo palacio abacial de Jean de Bourbon, construido a finales del siglo XV. Este edificio refleja el poder que aún conservaban los abades de Cluny en esa época, con salas amplias, bóvedas elegantes y una arquitectura pensada tanto para la representación como para la administración. Pasear por sus estancias permite imaginar cómo vivían los altos dignatarios eclesiásticos en el final de la Edad Media.
Uno de los aspectos más interesantes del museo es su papel en la reconstrucción histórica de la abadía. Tras la Revolución francesa, gran parte del complejo fue desmantelado y sus piedras reutilizadas como material de construcción. Por eso, muchas esculturas, capiteles, relieves y fragmentos arquitectónicos que hoy se conservan en el museo son, en realidad, piezas originales rescatadas del conjunto monástico. Estas piezas permiten a los historiadores reconstruir cómo era la decoración y la iconografía del edificio.
Entre las obras más destacadas se encuentra la reconstrucción del gran portal de la iglesia abacial de Cluny III. Este portal es fundamental para entender la escultura románica, ya que presenta escenas bíblicas con una gran riqueza simbólica. En él se puede observar cómo el arte medieval no solo tenía una función estética, sino también didáctica: enseñaba historias religiosas a una población en gran parte analfabeta.

Relieve del Museo de Arte y Arqueología Cluny (Francia) |
El museo también alberga capiteles esculpidos, que son especialmente importantes porque Cluny fue un centro innovador en la escultura románica. Los motivos representados incluyen escenas del Antiguo y Nuevo Testamento, figuras fantásticas, animales simbólicos y representaciones del bien y el mal. Estos elementos muestran una mezcla de espiritualidad, imaginación y mensaje moral.
Otro aspecto relevante es la colección arqueológica, que ayuda a comprender la evolución del sitio desde la antigüedad hasta la época moderna. A través de objetos cotidianos, monedas y restos constructivos, se puede seguir la transformación de Cluny desde un asentamiento antiguo hasta convertirse en un centro religioso de primer orden.
La biblioteca del museo también merece atención, ya que conserva manuscritos y libros antiguos que reflejan la importancia intelectual de Cluny. Aunque la mayor parte de la famosa biblioteca medieval de la abadía se perdió, lo que se conserva da una idea del papel del monasterio como centro de saber, donde se copiaban y estudiaban textos religiosos y clásicos.
La visita al museo suele completarse con el recorrido por los restos de la abadía. Aunque hoy solo se conserva una parte del conjunto original, aún es posible apreciar la escala monumental del edificio. Este contraste entre las ruinas exteriores y las piezas conservadas en el interior del museo ayuda a reconstruir mentalmente la grandeza pasada de Cluny.

Abadía Cluny (Francia) |
Después visitamos la Abadía de Cluny es una de las instituciones más fascinantes de toda la Edad Media europea, no solo por su tamaño, sino por la profundidad de su influencia espiritual, política y cultural. Para comprender su importancia real, hay que imaginar Europa en torno al año 900: fragmentada, feudal, con una Iglesia muchas veces sometida a señores locales. Cluny aparece en ese contexto como un experimento revolucionario.
Desde su fundación en 910, el monasterio fue puesto bajo la protección directa del papado. Esto significaba que ningún señor feudal podía controlarlo ni apropiarse de sus bienes. Esta independencia permitió a Cluny desarrollar un modelo propio de vida monástica y, sobre todo, crear una red internacional sin precedentes. A diferencia de otros monasterios, que eran autónomos, los prioratos cluniacenses dependían directamente del abad de Cluny. Esto creó una organización muy centralizada, casi como una “orden” antes de que existieran las órdenes religiosas tal como las conocemos.
En su momento de mayor esplendor, entre los siglos XI y XII, Cluny llegó a dirigir más de mil monasterios en Francia, España, Italia, Inglaterra y el Sacro Imperio. Esto la convirtió en una auténtica potencia europea. No solo era un centro religioso, sino también un actor político: sus abades aconsejaban a reyes, intervenían en conflictos y apoyaban reformas clave dentro de la Iglesia, como la reforma gregoriana, que buscaba limitar la corrupción y reforzar la autoridad papal.

Abadía Cluny (Francia) |
Uno de los elementos más característicos de Cluny fue su concepción de la vida monástica. Mientras otras comunidades seguían la regla de San Benito de Nursia equilibrando oración y trabajo, en Cluny se dio prioridad absoluta a la liturgia. Los monjes pasaban gran parte del día en la iglesia celebrando oficios largos y solemnes, con cantos elaborados y ceremonias cuidadas al detalle. La oración continua era vista como una forma de sostener espiritualmente al mundo entero.
Esta importancia de la liturgia explica también la grandiosidad de su arquitectura. La iglesia de Cluny III no era solo grande por prestigio, sino porque debía acoger celebraciones complejas con numerosos monjes. El edificio tenía cinco naves, varios niveles de altura, un enorme transepto y múltiples torres. Su longitud superaba los 180 metros, algo extraordinario para la época. Para hacerse una idea, fue la iglesia más grande de la cristiandad durante casi cinco siglos, hasta la construcción de la basílica de San Pedro en Roma.
El arte desarrollado en Cluny también tuvo una enorme influencia. La escultura románica asociada a la abadía se caracteriza por su expresividad, su simbolismo y su función pedagógica. Capiteles, relieves y portadas transmitían mensajes religiosos complejos a través de imágenes: escenas bíblicas, monstruos, animales simbólicos y representaciones del juicio o la salvación. Este lenguaje visual se difundió por toda Europa gracias a la red cluniacense.

Jean Lorraine Abadía Cluny (Francia) |
Además, Cluny fue un centro económico muy poderoso. Recibía donaciones de tierras, rentas y privilegios de nobles y reyes que buscaban prestigio espiritual o salvación para sus almas. Esto le permitió financiar construcciones monumentales y mantener una vida litúrgica fastuosa. Sin embargo, esta riqueza también fue una de las causas de su declive, ya que con el tiempo surgieron críticas por su falta de austeridad.
A partir del siglo XII, nuevas órdenes como el Císter, inspiradas por figuras como San Bernardo de Claraval, promovieron un retorno a la simplicidad, el trabajo manual y la pobreza. Frente a ellas, Cluny empezó a parecer demasiado rica y ceremonial. Poco a poco fue perdiendo influencia, aunque siguió siendo importante durante siglos.
El final llegó con la Revolución francesa a finales del siglo XVIII. La abadía fue cerrada, saqueada y en gran parte demolida. Sus piedras se vendieron como material de construcción, lo que explica por qué hoy solo queda una pequeña parte del conjunto original. Aun así, los restos conservados permiten intuir su escala impresionante
Fuera visitamos la torre de los Quesos GPS N46.434010 E4.658008 desde donde tenemos una preciosa panorámica de la ciudad, es uno de los elementos más curiosos y mejor conservados de la Abadía de Cluny.

Paisaje desde la Torre de los Quesos de Cluny (Francia) |
Se trata de una torre medieval que formaba parte del complejo abacial, construida probablemente entre los siglos XII y XIII. A diferencia de las grandes estructuras litúrgicas como la iglesia, esta torre tenía una función más práctica dentro de la vida cotidiana del monasterio.
Su nombre resulta llamativo, pero tiene una explicación bastante sencilla: se cree que fue utilizada como lugar de almacenamiento, especialmente para alimentos, entre ellos quesos. En un gran monasterio como Cluny, donde vivían decenas o incluso cientos de monjes, la organización de la alimentación era esencial. Los productos debían conservarse en espacios frescos, ventilados y protegidos, y una torre de piedra ofrecía condiciones ideales.
Además de su uso como almacén, la torre también pudo cumplir funciones defensivas o de control, algo habitual en construcciones medievales. Su estructura vertical permitía vigilar el entorno y proteger una parte del recinto.
Hoy en día, la Torre de los Quesos es uno de los pocos elementos que permiten imaginar la vida cotidiana en la abadía más allá de la dimensión religiosa. Mientras que la iglesia representaba el poder espiritual, esta torre refleja la organización práctica que hacía posible el funcionamiento de una comunidad tan grande.
Se puede visitar y subir a ella, y desde lo alto se obtiene una vista muy interesante del conjunto de Cluny y de los restos de la abadía. Esta perspectiva ayuda a comprender mejor la escala original del complejo y su integración en la ciudad.

Église Notre-Dame de Cluny (Francia) |
Fuera de la Abadía podemos ver la Iglesia GPS N46.433887 E4.657356, su interior demuestra el deterioro de las iglesias francesas en la conservación de sus pertenencias.
La Église Notre-Dame de Cluny es la principal iglesia parroquial de la ciudad de Cluny y un monumento importante para entender la evolución histórica del lugar después del declive de la gran abadía.
Fue construida en el siglo XIX, concretamente entre 1810 y 1823, en un momento en que gran parte de la Abadía de Cluny ya había sido destruida tras la Revolución francesa. De hecho, muchas de las piedras utilizadas para levantar esta iglesia proceden directamente de las ruinas de la antigua abadía, lo que le da un valor simbólico muy especial: es, en cierto modo, una continuación material de ese pasado medieval.
Arquitectónicamente, la iglesia presenta un estilo neorrománico sobrio, inspirado en las formas medievales pero adaptado a la época moderna. No tiene la monumentalidad de Cluny III, pero sí evoca su memoria mediante arcos de medio punto, proporciones equilibradas y una cierta solidez en sus volúmenes.

Interior de la Église Notre-Dame de Cluny (Francia) |
En su interior, el ambiente es sencillo y tranquilo, en contraste con la grandiosidad que debió tener la antigua iglesia abacial. Esto refleja también un cambio en la espiritualidad y en los recursos disponibles tras la Revolución: se pasa de una Iglesia poderosa y rica a una más modesta y local.
Uno de los aspectos más interesantes de Notre-Dame de Cluny es su valor como testimonio histórico. Representa la reconstrucción de la vida religiosa en la ciudad después de la desaparición del gran monasterio. Mientras que antes Cluny era un centro monástico internacional, en el siglo XIX se convierte en una comunidad más pequeña, con una iglesia parroquial al servicio de sus habitantes.
Hoy en día, la iglesia sigue en uso y forma parte del paisaje urbano de Cluny. Su visita suele complementar el recorrido por las ruinas de la abadía y el Museo de Arte y Arqueología de Cluny, ya que permite entender la continuidad entre el pasado medieval y la vida religiosa posterior.
Aquí damos por finalizada la visita. Comemos en el área y salimos camino de nuestro siguiente destino la ciudad de Burdeos.
Nos separan 600, una parte pequeña la hacemos por la autopista de peaje A79, la llaman Flux Libre, quiere decir que han quitado los arcos de pago. Tienes que hacerlo vía internet o en las áreas de servicio poniendo tu matrícula. Como las cajas autocobro de los supermercados. Solamente piensan en quitar mano obra para ganar más dinero.
Llegamos a Burdeos en el centro comercial Le Lac a las 21,30 horas, gratuito GPS N44.877765-W0.566446. Día 30 de agosto (viernes) Ruta: Burdeos-Madrid

Frontera de Francia y España |
El día 30 comienza en el parking de Lu Lac de Burdeos GPS N44.877765-W0.566446, frente al centro comercial Auchan. La noche ha sido tranquila aunque se nota que vamos hacia el sur por el cambio de temperaturas.
Antes de salir hacemos una compra para agradecer que nos permitan pasar la noche en el centro comercial de Auchan, principalmente compramos productos franceses que luego es difícil ver en España.
A las 9,30 salimos, pero antes vamos a repostar gasoil, la suficiente cantidad que nos permita llegar a la frontera de Irún sin muchos agobios. El precio es 1,53€ el más barato que hemos visto en Francia.
Llegamos a la frontera con Irún sin mucho problemas porque el atasco estaba en el lado contrario, todos los europeos que han estado de vacaciones en España y vuelven el mismo día.
Cuando llegamos a la altura de Vitoria tenemos que repostar nuevamente buscamos una gasolinera barata y nos sale la de Eroski el precio 1,32€, mucha diferencia con Francia aunque las estaciones de la autopista en España ya ronda las 1,60€.

Arles (Francia) |
Hacemos un resumen mental del viaje ha sido una ruta larga por Europa en autocaravana, concebida más como una experiencia que como un itinerario rígido. Parte desde España con destino principal a la República Checa, pero el verdadero interés está en todo el recorrido. Desde el principio se plantea como un viaje sin prisas, abierto a cambios, en el que se prioriza disfrutar del camino, los paisajes y las paradas improvisadas.
En la ida, atravesamos el sur de Francia, donde hacen varias paradas culturales. Una de las más destacadas es Arlés, ciudad con un importante pasado romano, donde visitan monumentos como el anfiteatro y pasean por su casco histórico. Este primer tramo ya marca el tono del viaje: combinar visitas culturales con trayectos agradables y sin agobios.

Tren Bernina Express (Italia)
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Después continúan hacia el norte de Italia, cruzando zonas alpinas. Aquí el paisaje se vuelve protagonista, con montañas, lagos y carreteras escénicas. Uno de los momentos más especiales es el recorrido en el Bernina Express, un tren famoso por sus vistas espectaculares de los Alpes, glaciares y valles. Este tipo de experiencia aporta al viaje un componente diferente, más allá del simple desplazamiento.
Tras atravesar Italia y Austria, llegan finalmente a República Checa. Allí el viaje cambia de ritmo: se vuelve más pausado y centrado en conocer bien los lugares. La capital, Praga, es uno de los puntos principales. Se describe como una ciudad con una gran riqueza histórica y arquitectónica, con barrios antiguos, iglesias, puentes y una atmósfera muy marcada por su pasado medieval y barroco.

Vipiteno (Italia)
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A partir de Praga, el recorrido continúa por distintas regiones del país, especialmente hacia el sur y el este. Se visitan ciudades más pequeñas y pueblos con encanto, donde se aprecia mejor la vida local. El viaje en esta fase combina paseos tranquilos, visitas culturales y momentos cotidianos, como disfrutar de la gastronomía o simplemente recorrer las calles sin un plan fijo.
También se percibe un contraste interesante entre las grandes ciudades y las zonas rurales, mostrando una Chequia variada, no limitada solo a su capital. Este enfoque permite descubrir una parte más auténtica del país.

Lago de San Wolfgang (Austria)
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En la segunda parte del relato, el viaje entra en su fase de regreso. La vuelta se hace por una ruta algo distinta, pasando por Alemania y de nuevo por Francia. Aquí el ritmo cambia: hay más kilómetros diarios y menos paradas largas, aunque todavía se aprovecha para conocer algunos lugares interesantes en el camino.
En conjunto, el viaje refleja una forma de viajar muy concreta: en autocaravana, con libertad total, sin depender de reservas estrictas ni horarios cerrados. Se valora tanto el trayecto como el destino, y se combinan diferentes tipos de experiencias: ciudades históricas, paisajes naturales, trayectos escénicos y momentos personales.

Plaza Mayor de Telc
(Rep. Chequia) |
Más que una simple visita a Chequia, es un recorrido por Europa central que muestra cómo el viaje en sí —las carreteras, las paradas, los cambios de plan— se convierte en la parte más importante de la experiencia.
Por fin llegamos a Madrid sobre las 20,00 horas damos por finalizada esta nueva aventura, en total hemos recorrido 6533 km. no está mal.
-FIN-
by
A. López
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