Lo primero que queremos visitar son los resto del yacimiento de la Ciutat romana de Pollentia GPS N39.8509641 E3.1201641, situada Av. Prínceps d'Espanya, s/n, 07400 Alcúdia. La entrada son 3 euros.
La fecha de la fundación de la ciudad romana de Pollentia nos viene dada con gran precisión por los historiadores romanos en 123 aC.
«Pollentia», que en latín significa «poder», fue así el prototipo de una ciudad romana de provincias. En su momento de mayor esplendor tuvo unas 12 hectáreas de extensión, el doble de lo que se le supone a Palma (unas 6 Ha.), Barcino (Barcelona), unas 13. Junto a estas ciudades de provincia, Tarraco llegaba las 70 Ha. y Roma superaba las 1.380.
Pollentia plantea el problema de saber si desde su fundación fue una colonia o, como Palma, un municipium civium romanorum .
Los hallazgos indican que en sus inicios Pollentia era una ciudad de poca importancia y reducidas dimensiones. Seguramente su desarrollo recibió un fuerte impulso cuando Sertorio hizo de Baleares su refugio, una vez expulsado de Hispania, intentando dominar el comercio de la costa de Hispania Citerior.
A su muerte, en el año 72 aC. Metelo y Pompeyo reorganizaron la Hispania romana, reforzando los establecimientos originales de Pollentia y Palma.
A partir del siglo XVII se mencionan hallazgos de monedas en los campos de Santa Ana de Alcúdia. También en aquellos tiempos se encontró en el Camp d' Francia una cabeza de mármol de Auguts velado, y en el siglo XIX en la finca de Santa Ana se descubrió una cabeza de mármol de chico.
Un conjunto de lápidas epigráficas procedentes de estos campos, se conoce a partir del siglo XVIII. Alguna de ellas fue la primera guía para demostrar el asentamiento de Pollentia. Sólo una de las lápidas se refiere a la ( RE ) SP ( ÚBLICA ) POLL ( ENTINA ) , es una inscripción honorífica del siglo II o principios del siglo III dC según Hübner .
Todos estos hallazgos, así como los descubrimientos casuales de bloques de marés, muros y cerámicas romanas motivaron al Catedrático Gabriel Llabrés y al militar Rafael Isasi a realizar una serie de campañas de excavación en los campos de Alcudia, desde la iglesia hasta el mar. Estos trabajos se realizaron entre 1923 y 1934 de forma sistemática, sin embargo sólo se publicó la memoria de 1931.
Se realizaron zanjas y sondeos en la mayoría de las fincas, dando todos ellos resultados positivos y mostrando la presencia de construcciones del entorno del centro de una ciudad romana. La mayoría de los restos indicaban que se trataba de casas y habitaciones de una cierta riqueza, patente por la presencia de pavimentos, mosaicos y estucos pintados. En la finca de Can Pi se descubrió un edificio rectangular de 29 metros de largo con un peristilo porticado en el centro, rodeado de una galería en la que daban las habitaciones. Estas habitaciones tenían pavimento de mosaico de opus sectile polícromos o en blanco y negro, y otros de opus signinum. Las paredes estaban pintadas con motivos geométricos y figuras (pájaros y flores). También en la finca de Santa Ana se descubrió un edificio de grandes dimensiones, con la fachada ornamentada con dos pilastras y dos columnas, un vestíbulo, varias habitaciones con mosaicos y decoraciones de estuco pintado en las paredes, y un numeroso conjunto de alfarería de una cierta consideración, indican la función de parte de esta casa urbana.
Finalmente, la falta de criterios estratigráficos hacía difícil la interpretación de las construcciones excavadas, ya que los materiales no fueron estudiados con el rigor necesario que hubiera hecho posible la datación de las estructuras descubiertas.
Pollentia fue fundada después de la conquista de la isla, que llevó a cabo el cónsul Quinto Cecilio Metelo en el año 123 aC, supone el inicio de la vida urbana en Mallorca. El gran desarrollo urbanístico, que experimentó entre el siglo I aC y III dC, en parte dado por su situación estratégica entre las bahías de Pollença y Alcúdia, la convirtió en la ciudad más importante de época romana de Baleares; con una extensión de entre 15 y 20 ha. El trazado reticular, orientado norte-sur, organizó el tejido urbano, que contó con una red de abastecimiento de agua potable y alcantarillado. Actualmente se pueden visitar las áreas de la portezuela, el Foro, y el Teatro.
La Portella es el área residencial, que contiene restos de tres domus, y del trazado viario que las une. La Casa de los Dos Tesoros, es lamas conservadas y permite distinguir las diferentes partes de su estructura, centralizadas por el atrio. Su fachada principal da a la Calle Porticada del que aún se conservan las columnas que servían de soporte al porche.
Justo al otro lado de la calle está la casa del Jefe de Bronce, en la que encontraron el Jefe de Nina de bronce que se conserva en el Museo. La Casa Noroeste, es la peor conservada, pero sobre sus cimientos podemos situar un fragmento de la muralla romana del siglo III dC.
En el área central de Pollentia se encuentran los restos del Foro, la plaza de la ciudad. Es en esta zona abierta al público en 2002, donde actualmente se llevan a cabo trabajos arqueológicos durante los meses de verano.
El área nos ha aportado valiosa información sobre la organización urbana de Pollentia, y presenta una cronología que va desde los momentos de fundación de la ciudad en los siglo I aC, hasta la época tardía relacionada con una extensa necrópolis.
Como elementos más importantes cabe destacar el Templo Capitolino, dos templos menores, un amplio conjunto de Tabernae (área comercial), y varios elementos de tipo ornamental.
El Teatro está ubicado en las afueras de la ciudad en dirección sur, muy cercano al lugar donde estaría situado el puerto en época romana, el teatro es uno de los elementos más representativos de todo el conjunto.
Inicialmente fue considerado como teatro griego, pero, después de su excavación en 1952 por parte de Amorós, Almagro y Arribas, se estableció su tipología y datación siglo I dC.
Tiene como peculiaridad ser un teatro excavado en la roca aprovechando el desnivel natural del terreno, y conserva buen parte de su estructura.
Se pueden distinguir los tres elementos más destacados, la cávea, la orchestra, y la escena.
De la cávea, se conserva la cunei central y las escaleras de ingreso que la delimitan, mientras que los laterales han desaparecido, se conservan también las tres gradas de la proèdria separadas del resto por un pasillo más ancho. La parte superior de la cávea no se ha conservado, y según algunas hipótesis podría ser de madera.
El orchestra de planta semicircular está recorrida por pulpitum que la separa de la escena.
Cortada en el terreno, la escena, que presenta cinco hoyos que seguramente servirían para encajar la estructura de madera del escenario. No conserva restos del fondo de la escena.
Durante el mes de agosto el teatro recupera su antigua actividad y se convierte en el escenario del programa Agosto a la Fresca que organiza el Ayuntamiento de Alcúdia. |