Poblat Talaiòtic de Ses Païsses GPS N39.6871881 E3.3526161 , situado en Lloc Poligon 13, 113, 07570 Artà. Horario de 10 a 17,00 horas. Precio entrada 2 euros.
Al parecer, los primeros colonizadores de Mallorca procedían del Mediterráneo Oriental, hecho que no se produjo hasta hace unos 6.000 años. Hace unos 3500 (o sea, hacia el 1500 antes de Cristo), en plena Edad del Bronce, que aparecieron los talayots (palabra aumentativa de atalaya), también denominados clapers (montes de piedras). Y así vemos cómo las construcciones ciclópeas se constituyeron en una técnica constantemente utilizada por aquellos primitivos habitantes de nuestras tierras, hasta que la civilización romana, que llegó a la isla debajo del mando de Cecili Metel, no implantó otros sistemas.
Sólo en Mallorca, de poblados talayóticos (clapers de gigante), se cuentan unos 200, surgidos todos ellos después de la cultura de las cuevas o pretalayótica. No existen pruebas de los sistemas utilizados para la construcción de estos poblados, pero los recursos empleados por el hombre talayótico debían de ser extraordinarios y sumamente costosos.
El poblado talayótico de Ses Païsses, rodeado de encinas y con el gran portal que mira al levante, ha perdurado con el tiempo, constituyendo un paraje idílico, a menos de un kilómetro de la villa de Artà. Este importante tesoro arqueológico permanecía, no hace muchas décadas, abandonado de la mano de Dios, sólo protegido por unos hilos de hierro, como si fuera un gallinero, con romegueros por doquier y mostrándose inhóspito a la presencia del visitante. Sin embargo, ya con la venida, alrededor de los años sesenta, del profesor Giovanni Lilliu, catedrático de antigüedades sardas de la Universidad de Cagliari, al frente de la misión arqueológica italiana encargada de dirigir las excavaciones del talayot de Ses Païsses, comenzó para el poblado talayótico una nueva.
El poblado talayótico de Ses Païsses es seguramente el de más llamada de la isla y, junto con el de Capocorb Vell, en Llucmajor, uno de los más visitados. Destaca por tener su recinto amurallado, además de por el mencionado pórtico de entrada al recinto, convertido a lo largo de los tiempos en símbolo de la prehistoria mallorquina.
El talayot de Ses Païsses, ocupa una superficie de 13.500 metros cuadrados y la muralla tiene un perímetro de 374 metros, siguiendo la disposición ovalada típica de estos asentamientos. Algunos de los majestuosos y gigantescos bloques de piedra superan las ocho toneladas, aunque la comunidad que las levantó se cree que no llegaba a 300 miembros, lo que nos da fe del esfuerzo humano que constituyó para nuestros antepasados construir un recinto de similares características.
La contemplación del gran talayot central nos evoca cómo sería la vida de aquellos grandes hombres primitivos que, alejados de cualquier comodidad, en medio de aquellas piedras vivieron, sufrieron, amaron y murieron.
El poblado talayótico de Ses Païses en Arta es uno de los asentamientos más extensos y bien conservados de Mallorca. Es referencia y representa bastante bien la estructura típica de estos núcleos de población Se Puede apreciar la buena conservación de su recintos amurallado y de las construcciones internas, mucha todavía por excavar. El poblado tiene forma elíptica, con 13.500 m2 y un perímetro de la la muralla de 374 metros. Las excavaciones realizadas en él permitieron establecer una completa cronología desde las primera etapas del talayótico hasta la romanización.
Se encuentra en un encinar sobre una pequeña elevación a poco más de un kilómetro de Arta. Se calcula que estaba ocupado por unas 59 habitaciones, lo que supondría una población aproximada de 325 personas.
Abajo podemos ver la distribución del poblado con el talayot, sala hipóstila y habitaciones en el centro así como en la parte exterior habitaciones integradas en la muralla. Arriba vemos detallado el talayot con su acceso a la sala hispólita
Lo primero que llama la atención es el gran portal ciclópeo (orientado al SE), que al igual que esa parte de la muralla se conserva en muy buen estado.
Como ya se ha apuntado, el poblado funcionó durante todo el largo período talayótico: desde el 1200 a.C. hasta el I a.C., cuando coincidiendo con la romanización fue abandonado.
Una vez dentro del recinto, hay que distinguir una primera zona de habitáculos, junto al gran talayot central. Una sala hipóstila adjunta, y otro grupo de habitaciones situado en la parte sudoeste de la muralla. El talayot central y las Habitaciones Adosadas pasarían a formar parte, entre los siglos VIII-V a.C., de un complejo de casas propiedad del jefe dirigente o autoridad clánica del poblado según algunas teorías
El talayot, que ocupa una posición un tanto excéntrica en el centro del poblado, se configura como el elemento constructivo dominante alrededor del cual se agrupan las otras habitaciones del conjunto central, corresponde a la época más antigua del asentamiento. De planta circular, el talayot forma una torre troncocónica de unos 4,5 m de alzada, con un volumen superior a los 400 m³. En la parte inferior de la cámara interior transcurre, entre dos contrafuertes, un pasadizo de baja altura que comunica el talayot con la Sala Hipóstila.
Adosado a los muros del talayot, en su parte exterior, se construyó un contrafuerte, el cual hace suponer podría tratarse de una rampa para dar acceso a una hipotética cámara situada en la parte superior de la torre.
La habitación en forma de herradura, adosada al talayot y a la sala hipóstila, está compartimentada en dos habitáculos. Pertenece a los primeros momentos del Talayótico. Esta habitación fue reutilizada posteriormente (siglos III-II a.C.) y se introdujo en ella una tumba de incineración (el ritual utilizado era de influencia griega) con ajuar cerámico y un casco de bronce decorado.
La sala hipóstila, en el lado derecho podemos ver el pequeño pasadizo que comunicaba con el talayot
La sala hipóstila es de planta absidal y presenta tres columnas y seis pilastras que sostenían una cubierta de la cual no quedan restos. Su datación cronológica se sitúa entre los siglos VIII-V a.C.
A unos treinta metros del Talayot Central encontramos un segundo grupo de edificaciones denominadas Habitaciones de Planta Absidal, constituido por dos habitáculos. El primero de ellos, de unos quince metros de largo, es el más grande hasta ahora recuperado, ubicado entre dos tramos de la muralla, su interior aparece compartimentado en tres partes. En cuanto al otro habitáculo, a pesar de no estar acabada su excavación, se pueden distinguir claramente su configuración y dependencias.
El material hallado en Ses Païsses demostró una vez más la existencia de una fase inicial talayótica en que la cerámica es de producción propia, lisa y hecha a mano. En el período final (V-I a.C.) todo cambia, con la aparición de piezas importadas, cada vez más frecuente a medida que se aproxima el cambio de era.
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