La Torre de Miquel Nunis es la construcción más antigua que se conserva en el Castillo de Capdepera y uno de los elementos históricos más importantes de la fortaleza. Fue levantada durante la dominación islámica de Mallorca, entre los siglos X y XII, utilizando la técnica del tapial, un sistema constructivo basado en tierra compactada muy habitual en la arquitectura andalusí. Su ubicación, en el punto más elevado del cerro, permitía controlar visualmente el canal que separa Mallorca de Menorca y vigilar cualquier movimiento de embarcaciones, convirtiéndola en un enclave estratégico para la defensa y la comunicación.
La torre tenía originalmente una altura aproximada de diez metros, aunque en la actualidad solo conserva alrededor de la mitad debido al paso del tiempo y a las transformaciones sufridas a lo largo de los siglos. Su estructura refleja las características propias de las torres de vigilancia islámicas, diseñadas para ofrecer una amplia visibilidad del territorio y servir como punto de alerta ante posibles ataques.
Uno de los acontecimientos históricos más relevantes relacionados con esta torre tuvo lugar en el año 1231, cuando fue el escenario de la firma del Tratado de Capdepera. En este acuerdo, los representantes musulmanes de Menorca aceptaron reconocer la soberanía del rey Jaime I de Aragón, evitando así una conquista inmediata de la isla. Gracias a este pacto, Menorca permaneció durante varias décadas bajo dominio musulmán, aunque convertida en territorio tributario de la Corona de Aragón.
Con el paso de los siglos, la torre perdió su función defensiva original y experimentó diversas modificaciones. En el siglo XIX se construyó en su interior un molino harinero de planta circular con una escalera de caracol, aprovechando la sólida estructura existente. Aún hoy pueden observarse restos de esta adaptación, que muestran cómo el edificio fue reutilizado según las necesidades de cada época. |