La cala de Tuent (GPS N39.8406055 E2.7772528). Es considerada una de las últimas playas vírgenes de la isla. Es de cantos rodados y sus aguas cristalinas de color turquesa, son muy bellas para fotografiar.
Cala Tuent es una playa de piedras totalmente rodeada de las montañas (las más altas de la isla) y frondosos bosques de pinares. El fondo de piedras hace que las aguas de Cala Tuent tengan un color esmeralda espectacular. En su conjunto la cala forma un paisaje que merece ser visitado al menos una vez, a pesar de ser una de las playas más recónditas de Mallorca.
Cala Tuent es una cala de piedras de unos 100 m de ancho. Aunque no hay arena, las piedras son pequeñas y no resultan especialmente incómodas para tumbarnos. El fondo es también de piedras, más grandes a medida que te vas adentrando.
Lo más impresionante de Cala Tuent son las vistas de la cala con las montañas al fondo. Si estás en la orilla y miras hacía el mar, la vista es bonita, pero si estás en el agua y miras hacia la orilla la vista es sobrecogedor. Te sientes verdaderamente en medio de la naturaleza. Detrás de la cala hay un olivar y en el centro un solitario pino que le da un encanto especial (y un poco de sombra).
En la playa hay una pequeña caseta de pescadores (aunque más de uno la confunde con un chiringuito). En un lateral de la cala encontramos un pequeño varadero. Aunque en los alrededores de Cala Tuent se puede ver algún pequeño núcleo de casas. |