Museo de Arte Sacro de Mallorca (GPS N39.5668969 E2.6485431), situado en Carrer del Mirador, 5 (Palau Episcopal), donde se pueden ver las obras que he mencionado de Gaudí y un conjunto muy importante de obras medievales de enorme interés artístico, principalmente artistas vinculados con la corte de Aragón. Una buena colección de tapices de Bruselas con imágenes de cartones de la época clásica, de gran valor artístico.
Entre las obras más importantes del museo podemos ver “Retablo de San Pablo”, obra atribuida a Pere Maçol, esta datado entre 1380-1385, realizado al templo sobre madera y pintura dorada. Procede del Oratorio de san Pablo, Palacio Episcopal.
Los retablos son muebles formados por pinturas y esculturas que se utilizan para transmitir la devoción y promover la catequesis a través de las imágenes. En la parte central del mueble se representa a San Pablo. En menor tamaño, como señal de respeto y humildad, aparece el obispo Antoni de Galiana, promotor de la obra. A los lados hay escenas de la vida de los santos.
La siguiente obra de arte “Tabla de San Jorge”, obra Pere Niçard y Rafel Mòger, esta datado entre 1468-1470, realizado en oleo y temple sobre madera. Procede Iglesia de san Antonio de Padua (hoy desaparecida).
Se representa san Jorge matando al dragón, la princesa y la ciudad de Palma idealizada. En la predela vemos la decapitación de san Jorge, el Barón de los Dolores y la conquista de Mallorca en 1229. La pintura de la decapitación es obra de Rafel Mòger, la cualidad de esta es más convencional al ser un pintor local. Las otras fueron ejecutadas por Pere Niçard, quien proviene de Niza y hace una pintura innovadora y de calidad.
La siguiente obra de arte “Clave de Bóveda”, obra de un escultor desconocido, esta datado en el siglo XVI, realizada en piedra tallada. Procede de Iglesia parroquial de los Dolores, Manacor.
La clave de bóveda es la piedra central que cierra una bóveda y permite sostener la estructura. Es habitual decorar la clave de bóveda con motivos heráldicos o iconográficos. En este caso, se representa la Virgen del Rosario. La Virgen María sostiene al Niño Jesús en actitud cercana y amorosa. En la mano, la Virgen lleva tres rosas.
La siguiente obra que podemos ver en Museo “Cocodrilo desecado” conocido como “Drac de na Coca”, esta datado en el siglo XVII y precede de Casa de la familia Rosselló.
El origen del Drac de na Coca nos lleva al siglo XVII. En aquellos entonces, un terrible dragón habitaba la zona de La Seu y la Portella. Vivía en las alcantarillas, y de noche salía a comer, atemorizando a los habitantes de la zona. Se dijo que hasta niños habían sido devorados por tan feroz dragón.
Y así fue, que una noche el valeroso caballero Bartomeu Coc se dirigía por la calle de la Portella a ver a su prometida. De repente oyó un extraño ruido, siendo ni más ni menos que el Drac de na Coca, que estaba dispuesto a atacarlo. Pero el noble caballero, se defendió y con su espada mató al dragón, que resultó ser un cocodrilo que se había criado en las alcantarillas de Palma de Mallorca.
Como trofeo, el valiente capitán regaló el cuerpo del dragón a su prometida, que lo hizo embalsamar y conservar. De hecho esta es la razón de su nombre, en honor a la propietaria, que después se convertiría en “dona den Coc” (mujer del caballero Coc).
La siguiente obra que podemos ver en Museo “Tabla de la Almoina”, obra del pintor Joan Desi, esta datado en 1518, realizado en oleo y temple sobre madera. Procede de la Casa de la Almoina, catedral de Mallorca.
La obra representa la escena de la Ultima Cena, pero, en este caso, Jesús aparece acompañado por gente humilde y no por los apóstoles, A lo lados aparecen eclesiásticos que reparten limosnas.
La escena podría haberse celebrado en el interior de la Casa de la Almoina, lugar de Palma donde se repartía limosnas entre los más necesitados. Los escudos representados pertenecen a las familias nobles que formaban parte de la “Pia Almoina”, institución benéfica de la época.
La siguiente obra que podemos ver en Museo “Faldistorio”, obra del arquitecto Antonio Gaudí, esta datado en siglo XIX, realizado en madera y bronce. Procede de la catedral de Mallorca.
El asiente fue diseñado por Antonio Gaudí en madera y piel, sin respaldo, era el modelo que utilizaban los obispos frente al altar en algunas funciones pontificales, como la de impartir ordenaciones sacerdotales.
La siguiente obra que podemos ver en Museo “Vitral de San Pedro”, obra del arquitecto Antonio Gaudí, esta datado en siglo XX, realizado en vidrio. Procede del oratorio de san Pau.
Antonio Gaudí es contratado para la reforma de la Catedral de Palma, instalándose en el Palacio Episcopal de Mallorca. En este momento hizo un conjunto de obras y muebles para el Palacio.
Este primer vitral fue realizado usando la técnica de tricromía, que después sería utilizado en la realización de los tres vitrales de la capilla Real de la Catedral.
La siguiente obra que podemos ver en Museo “Jesús entre los doctores”, obra del taller del pintor Macip, esta datado entre 1540-1545, realizado en óleo sobre tela. Procede de la catedral de Palma.
Este es un fragmento de un retablo, atribuido al taller valenciano de pintura Vicenç Macip y Joan de Joanes. Está documentado que fue trasladado y montado en la Catedral bajo la supervisión de Mateu Lopez senior.
La escena representa el momento en que Jesús, con tan solo doce años, se perdió en el Templo de Jerusalén, donde estuvo tres días. Durante este tiempo, hablo y debatió sobre la religión con los doctores de la Ley de judaísmo. Formalmente destaca la arquitectura clasicista del fondo.
La siguiente obra que podemos ver en Museo “Bautismo de Cristo”, obra del taller del pintor Macip, esta datado entre 1540-1545, realizado en óleo sobre tela. Procede de la catedral de Palma.
Este es un fragmento de un retablo, atribuido al taller valenciano de pintura Vicenç Macip y Joan de Joanes. Está documentado que fue trasladado y montado en la Catedral bajo la supervisión de Mateu Lopez senior.
El cuadro representa el momento en que san Juan bautizo a Jesús en el río Jordán. En aquel instante, el Espíritu Santo bajó del cielo en forma de paloma y recoció a Jesús como el hijo de Dios, el cual representa en la parte superior. Destaca el fondo por sus tonalidades azules y la corrección perspectiva para conseguir la profundidad, además de la transparencia del agua.
La siguiente obra que podemos ver en Museo “Pala de la Pasión”, obra del taller de Italia central, esta datado entre 1300-1315, realizado en temple sobre madera. Procede del convento de santa Clara de Palma.
La Pasión hace referencia al conjunto de episodios que vivió Jesús desde la Última Cena hasta su crucifixión y muerte. Las tres primeras franjas representan el ciclo de la Pasión. El nivel inferior incluye imágenes de la virgen y de los santos.
El estilo de la obra conecta el ámbito del arte de la Italia central en los inicios del siglo XIV. La técnica, el formato y la temática la convierten en un ejemplo de una obra única en Mallorca.
La siguiente obra que podemos ver en Museo “Fragmento del ático de un retablo con representación de la Sant Sopar”, obra de un pintor anónimo, esta datado en 1662, realizado en óleo sobre madera.
En la última Cena, Jesús comió con los apóstoles por última vez antes de ser crucificado. Repartió el pan y el vino, símbolo de su cuerpo y de su sangre. Esta ceremonia se conoce como Eucaristía y se repite en todas las misas.
La pieza es única llena de detalles y de elementos cotidianos tanto en la pintura como en el mueble.
La siguiente obra que podemos ver en Museo “Relicario de la columna”, obra del pintor Miquel D'Alcanyís y del platero Antonio Oliva, esta datado en 1445, realizado en plata dorada.
Jesús, durante los episodios de la Pasión, fue atado a una columna para que fuera exhibido y torturado. La pieza contiene un fragmento de columna, conocido como reliquia. Las pinturas representa en cada cara el rostro de Jesús y María.
Los relicarios son un origen medieval los relicarios originalmente se usaron colgados del cuello aunque más adelante se desarrollaron otras formulas para la adoración pública de reliquias de santos en los templos cristianos.
La siguiente obra que podemos ver en Museo “Oración en el huerto de Getsemaní”, obra de un pintor anónimo, esta datado en 1700, realizado en óleo sobre lienzo.
Jesús, se muestra angustiado por la llegada de su muerte, se retiró al huerto de Getsemaní para orar. Lo acompañaron san Pedro, san Juan y Santiago el Mayor. Poco después, los guardias, guiados por Judas, arrestaron a Jesús.
La obra pictórica corresponde planamente con un estilo barroco tardío, pero aun presentas algunos rasgos clasicistas propios del Renacimiento.
La siguiente obra que podemos ver en Museo “Cristo santo Sepulcro”, obra de un escultor anónimo, esta datado en el primer tercio del siglo XIII, realizado en madera policromada. Procede de la iglesia de Jaume (Mallorca).
Estamos ante la figura del Santo Cristo más antigua de Mallorca. Fue traída por los Caballeros del Santo Sepulcro, quienes participaron en la conquista de la isla en 1229 y depositaron la pieza en su iglesia, destruida en el siglo XIX.
Presenta rasgos esquemáticos apreciables en la figura anatómica, en la solida corona sobre la cabeza y en la disposición rígida del paño de la pureza. Se considera de procedencia catalana en un estilo tardorrománico.
La siguiente obra que podemos ver en Museo “Relicario de Cristo de los Dolores”, obra de un escultor anónimo, esta datado en siglo XV, realizado en madera dorada y pintada con temple. Procede de Santa María La Mayor (Inca).
La caja es utilizada con relicario, está decorado con la imagen de Cristo saliendo del sepulcro acompañado de la Virgen y san Juan. En los lados se representa el arcángel san Gabriel y María y, en la parte inferior, san Pedro y san Pablo. En el centro de la pieza se conservan diversas reliquias.
La siguiente obra que podemos ver en Museo “Crucifixión”, obra de los pintores Pere Terrencs y Álvaro Sedano, esta datado en siglo XV, realizado en óleo sobre madera. Procede de la iglesia de santa Julia, Campos.
Jesús murió crucificado alrededor de los 33 años. A los pies de la cruz estaba las Marías y el apóstol Juan, representados en la obra.
La tabla se vincula con la pintura flamenca, como puede verse por la arquitectura y el paisaje de estilo nórdico, así como también en el tratamiento de las telas.
La siguiente obra que podemos ver en Museo “Ecce Homo”, obra de un pintor anónimo, esta datado en siglo XVII, realizado en óleo sobre lienzo. Procede del convento de Jesús extramuros de Palma (desparecido).
Las palabras Ecce Homo significan “este es el hombre”, frase que pronunció Poncio Pilatos, gobernador romano de Judea, cuando presente a Jesús ante la multitud para ridiculizarlo.
La figura se presenta sobre un fondo oscuro que representa a Jesús con la corona de espinas, la cabeza ligeramente inclinada y las manos las lleva atadas. Se cubre con el manto negro y un paño blanco. Lleva también un cetro de caña, que le dieron como burla, ya que su presente delito era pretender ser el “rey de los judíos”. Esta escena es un tipo iconográfico habitual desde finales del siglo XV.
La siguiente obra que podemos ver en Museo “Tabla Santísima Trinidad”, obra de un pintor anónimo, esta datado en 1523-1525, realizado en óleo sobre madera. Procede de la Catedral de Palma.
Este tipo de obras corresponden con un exvoto popular donado por varias familias nobles a la catedral de Mallorca. Estas familias se refugiaron en el templo durante el conflicto de las Germanías (1521-1523) y entregaron esta obra como una muestra de agradecimiento.
Es uno de los pocos ejemplos que se conservan en Europa de la representación de la Trinidad en tres personas. Esta iconografía fue cuestionada en el Concilio de Trento (1545-1563).
El conflicto de las Germanías tuvo lugar por los artesanos del reino de Valencia adquirieron durante el reinado de Fernando el Católico el privilegio de formar unas milicias en caso de necesidad de lucha contra las flotas berberiscas. Esta posibilidad de armarse hizo más sangrienta la revuelta de las Germanías (hermandades gremiales).
La siguiente obra que podemos ver en Museo “Aparición de Jesús resucitado a María”, obra del pintor Pere Terrencs, esta datado en siglo XV, realizado en óleo sobre madera.
Jesús resucitado se apareció a su madre María. En esta escena están presentes también Eva y los padres del antiguo testamento.
Pere Terrencs (1479-1528) fue un pintor gótico hispano flamenco activo en Mallorca. Era natural de Mallorca, donde se le documenta ya en 1479, se formó en Valencia antes de establecerse definitivamente en 1483 en Palma de Mallorca donde desde ese año y hasta 1528 se le encuentra ampliamente documentado.
La siguiente obra que podemos ver en Museo “Desposorios de la Virgen y san José”, obra del un pintor del taller de los Oms, esta datado a finales del siglo XVI, realizado en óleo sobre madera.
Este cuadro representa la escena de los Desposorios de la Virgen y san José, los cuales se dan la mano, acompañados del sacerdote. Los rodean los otros pretendientes de María. Todos ellos sostienen una vara, pero solo la de san José florece por haber sido el marido de María por el Espíritu Santo.
Esta obra representa la continuación de las obras del taller y la tradición pictórica de los López entre otros pintores que aprendieron su obra.
La siguiente obra que podemos ver en Museo “Anunciación”, obra de un pintor anónimo, esta datado en el siglo XVII, realizado en óleo sobre lienzo.
El arcángel san Gabriel se apareció a María para anunciarle quesería la madre del Salvador. Este episodio se conoce como la Anunciación.
En la obra hay un marcado contraste entre el fondo oscuro de la parte de la Virgen y la claridad de la parte del ángel. Este es un rasgo propio de la pintura barroca.
La siguiente obra que podemos ver en Museo “Visitación”, obra del un pintor del taller de los Oms, esta datado a finales del siglo XVI, realizado en óleo sobre madera. Procede de la iglesia de san Jaume (Palma).
Es un fragmento de un retablo desaparecido. Representa el momento en que la virgen María, después de la Anunciación, visitó a su prima Isabel. Ambas estaban embarazadas: María, de Jesús, e Isabel, de san Juan Bautista. En segundo plano, aparece san José y Zacarías.
Esta temática fue muy tratada en el taller de los López, especialmente en los retablos dedicados a la virgen del Rosario.
La siguiente obra que podemos ver en Museo “Adoración de los reyes magos”, obra del un pintor del taller de los Oms, esta datado a finales del siglo XVI, realizado en óleo sobre madera. Procede de la iglesia de san Jaume (Palma).
Esta obra es un fragmento de un retablo ya desaparecido. La escena muestra la visita de los Reyes Magos de Oriente, Melchor, Gaspar y Baltasar, el Niño Jesús. Los reyes encontraron a Jesús guiados por una estrella y le regalaron oro, incienso y mirra.
La composición de la escena es parecida a la Epifanía del taller de los López, especialmente por la disposición de los personajes y la representación del espacio arquitectónico.
La siguiente obra que podemos ver en Museo “Predela de santa Clara”, obra del pintor Joant Rosat, esta datado a finales entre 1447-1452, realizado en óleo sobre madera. Procede del Monasterio de Santa Clara (Palma).
Correspondía a la obra de un gran retablo. Está formada por cinco compartimientos: los tres centrales representan el Nacimiento, la Resurrección de Cristo y la Asunción de la Virgen, y los laterales ofrecen imágenes de san Francisco y Santa Clara.
La obra mezcla elementos propios de la tradición de la pintura de principios del siglo XV, como el fuerte cromatismo o el anecdotismo, con ciertas innovaciones de la época, como la búsqueda volumétrica y algunos elementos iconográficos y compositivos de influencia flamenca e italiana.
La siguiente obra que podemos ver en Museo “Madre de Dios con el Niño”, obra de un escultor anónimo, esta datado en el siglo XVI, realizado en alabastro. Procede del convento de Nuestra Señora de los Ángeles de Jesús (Palma).
La virgen María porta en sus brazos a Jesús. El niño sostiene un libro abierto como un símbolo de sabiduría.
La pieza es una talla de alabastro. El manto de la Virgen está decorado con motivos florales dorados.
La siguiente obra que podemos ver en Museo “Madre de Dios amamanta al Niño”, obra del pintor anónimo, esta datado entre el siglo XVI y XVII, realizado en óleo sobre lienzo. Procedencia desconocida.
Esta es una pintura muy repetida en la iconografía cristiana. Es una imagen amorosa y muy coloquial. El hecho de que la Virgen tenga el pecho descubierto y alimente a Jesús es también una muestra de humanidad.
La siguiente obra que podemos ver en Museo “Madre de Dios de la Rosa”, obra del pintor anónimo, esta datado entre el siglo XVI y XVII, realizado en óleo sobre madera. Procede de la iglesia de san Jaume (Palma).
Esta tabla formaba parte de un fragmento de un retablo desaparecido, muestra a la Virgen con el niño en brazos y se encuentra rodeada de rosas, las cuales hacen referencia a los misterios del rosario. Estos misterios son episodios significativos de la vida de Jesús y María.
Es una de las principales iconografías que normalizaron los López durante la segunda mitad del siglo XVI y que se generalizó a lo largo del siglo XVII.
La siguiente obra que podemos ver en Museo “Virgen Dolorosa”, obra del pintor anónimo, esta datado entre el siglo XVI y XVII, realizado en óleo sobre lienzo. Procede de una casa particular de Isabel Contesti de LLucmajor.
La Virgen Dolorosa hace referencia al sufrimiento que padece la Virgen María durante la vida y muerte de su hijo Jesús.
Los episodios de la vida de Jesús que hace sufrir más a María se conocen con dolores y son siete: la profecía de Simeón, la persecución de Herodes y la huida a Egipto, Jesús perdido en el Templo, la Crucifixión y Muerte de Jesús, María recibe a Jesús bajando de la Cruz y la Sepultura de Jesús.
La siguiente obra que podemos ver en Museo “Lamentación de Cristo”, obra del escultor Huguet Barxa, esta datado en el siglo XV, realizado en piedra tallada y policromada. Procede un lugar desconocido.
La Virgen María sostiene el cuerpo difunto de Jesús rodeado por san Juan, María Magdalena y las santas mujeres. Las formas curvas de los ropajes contrastan con la rigidez del paisaje rocoso.
Huguet Barxa (1427-1462) es uno de los escultores de la Baja Edad Media mallorquina más conocidos. No obstante, es una figura todavía un tanto enigmática y controvertida, por lo que respecta al conjunto de obra que se le atribuye.
La siguiente obra que podemos ver en Museo “Soledad de la Virgen”, obra del pintor Richard Anckermann, esta datado en 1887, realizado en óleo sobre lienzo. Procede de la donación Perelló Oliver.
La Virgen, María Magdalena y san Juan se muestran dolor y afligidos por la muerte de Jesús. Se encuentran algunos elementos de la Pasión de Cristo corona de espinas, clavos y túnica.
Richard Anckermann es uno de los artistas más importantes del siglo XIX afincado en Mallorca, se dedico especialmente a la temática religiosa.
La siguiente obra que podemos ver en Museo “Coronación de la Madre de Dios”, obra del pintor Joan Daurer, esta datado en 1373, realizado en óleo sobre madera. Procede de la iglesia de Santa María la Mayor, Inca.
El cuerpo y alma de María subieron al cielo. Allí se encontró con su hijo Jesús, quien la corono como la Reina del Cielo. Rodean la escena un grupo de ángeles.
Joan Daurer es un pintor gótico de la escuela mallorquina. Es el primer pintor del que se conoce una obra firmada y datada en Mallorca.
La siguiente obra que podemos ver en Museo “La Inmaculada y la Santísima Trinidad”, obra del taller del pintor Joan de Joanes, esta datado en siglo XVI, realizado en óleo sobre madera. Procede del Palacio Episcopal.
Es un pequeño retablo con la representación de Virgen acompañada por la Trinidad –Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo, en forma de paloma–. La Virgen aparece con una túnica rosa y mantel azul, de pies sobre una media luna y rodeada de símbolos marianos. Este tipo de representación se conoce como Inmaculada Concepción o Purísima, y hace alusión a que María es libre de todo pecado, incluso en su concepción.
Este es un prototipo de Inmaculada coronada por la Trinidad que difundieron Vicenç Macip y su hijo Joan de Joanes, y popularizada en Mallorca a través del taller de los López.
La siguiente obra que podemos ver en Museo “Exaltación de la orden de la Merced”, obra de un pintor anónimo, esta datado en siglo XVIII, realizado en óleo sobre lienzo. Procede de la Catedral de Mallorca.
La orden mercedaria se fundó, a raíz de un conjunto de apariciones de María, con la intención de rescatar prisioneros. Virgen de la Merced es el título que se asigna a María en relación con la orden mercedaria. En el cuadro se exalta y glorifica su persona rodeada de los santos más importantes de la orden.
La Virgen se representa entronizada, con corona y vestida con el hábito mercedario. La fundación de la Orden se produjo diez días después de la triple aparición de la Virgen María, en su advocación de Virgen de la Merced, acaecida el 1 de agosto de 1218: al fundador de la orden san Pedro Nolasco, al rey Jaime I de Aragón conocido como "el conquistador", y al confesor del fundador San Raimundo de Peñafort.
La siguiente obra que podemos ver en Museo “Dormición de la Virgen”, obra de un escultor anónimo, esta datado en siglo XVI, realizado en piedra policromada. Procede de la Catedral de Mallorca.
Corresponde a la lapida funeraria del “domer” Joan Font alias Roig, encargado de cuidar la Catedral y de administrar los sacramentos.
Se representa la dormición de la Virgen rodeada por los doce apóstoles. Encima, aparece la figura de Jesús acompañado por dos ángeles.
La siguiente obra que podemos ver en Museo “Proclamación del Dogma de la Inmaculada en la Seu”, obra del pintor J. Mestre F, esta datado en 1855, realizado en óleo sobre lienzo. Procede de la Catedral de Mallorca.
Se representa la celebración del Dogma de la Inmaculada en la Catedral, patrona de Mallorca. Este dogma establece la posición especial de María por haber sido preservada de todo pecado por Dios y por ser la Madre de Cristo.
La obra tiene un gran valor documental por representar el interior de la catedral en el siglo XIX.
La siguiente obra que podemos ver en Museo “Sarcófago de Jaime II de Mallorca”, obra del escultor Francesco Sabatino (diseño) y Santi Penacchi (ejecutor), esta datado en 1779, realizado en mármol. Procede de la Catedral de Mallorca.
El rey de Mallorca Jaime II, no recibió sepultura digna después de su muerte, en el año 1311. Más de cuatro siglos después, el rey Carlos III de España encargó el presente monumento para recoger los restos del rey mallorquín. Este fue utilizado hasta mediados del siglo XX, cuando el escultor Frederic Marés realizó una nueva sepultura, en la cual descansa actualmente en la catedral de Mallorca.
El arquitecto italiano Francesco Sabatini estuvo al servicio de la Casa Real Española en el siglo XVIII.
La siguiente obra que podemos ver en Museo “Santo Domingo”, obra del escultor Joan Antoni Oms, esta datado en 1647, realizado en piedra tallada con restos de policromía. Procede del Convento de Santo Domingo (desparecido).
En 1837 se destruyó el Convento de Santo Domingo de Palma por iniciativa de la ley Desamortización de Mendizábal. Esta Ley supuso la expropiación y puesta en venta algunos bienes de la iglesia. Esta escultura estaba ubicada en la puerta del Convento.
La siguiente obra que podemos ver en Museo “San Pablo ermitaño” obra del pintor Taller José Ribera, esta datado en siglo XVII, realizado en óleo sobre lienzo. Procede de la iglesia san Ferriol.
San Pablo es un santo que vivió en el desierto, se vestía con hojas de palmera y se alimentaba de frutas y del pan que le llevaba un cuervo. Habitó en una cueva hasta su muerte, alrededor de 113 años. Es considerado el primer monje.
Posiblemente, la pintura proceda del taller de José Ribera, ya que es muy parecida a una obra del artista conservada en el Museo del Louvre, además de que, en el siglo XVII, se importan varias obras de Ribera en Mallorca.
La siguiente obra que podemos ver en Museo “San Cristóbal” obra del pintor Miquel Bestard, datado en siglo XVII, realizado en óleo sobre lienzo. Procede de la iglesia Santa Fe de Palma.
San Cristóbal era un gigante que ayudaba a los viajeros a cruzar un peligroso río. En una ocasión, ayudó al niño Jesús, quien pesaba desmesuradamente porque llevaba el peso de todos los pecados del mundo. El nombre de Cristóbal significa portador de Cristo. Es un santo legendario y es considerado el patrón de los viajeros.
El autor, Miquel Bestard, es uno de los pintores más singulares del arte mallorquín del siglo XVII.
La siguiente obra que podemos ver en Museo “Pentecostés” obra del pintor Joan Pallisser, datado entre 1429-1430, realizado en temple sobre madera. Procede del Oratorio Castellitx Algaida.
Los Apóstoles y la Virgen María estaban reunidos cuando descendió el Espíritu Santo y aparecieron lenguas de fuego. En este momento, María y los apóstoles adquieren el don de hablar todas las lenguas y empezaron su tarea evangelizadora. El episodio se conoce como Pentecostés.
El fragmento pertenece a un retablo dedicado a san Pedro y san Pablo de la antigua iglesia de Castellitx.
La siguiente obra que podemos ver en Museo “Santa Catalina Thomas” obra de un pintor anónimo, esta datado en siglo XVIII, realizado en óleo sobre lienzo. Procede del Convento de las Dominicas de Palma.
Catalina Thomas es la única santa de Mallorca. Es muy querida en la isla y es la patrona de Valldemosa, pueblo de origen de la Santa. Se la conoce popularmente como “Sor Tomasseta” o ·Beata”. Santa Catalina en vida, fue reconocida por tener visiones y prever el fututo.
Esta composición barroca se sirve de recursos alegóricos y teatrales, se muestra acompañada de un ángel que la ayuda en su vida.
La siguiente obra que podemos ver en Museo “Santa Gertrudis” obra del pintor Joan Rosató, esta datado en siglo XV, realizado en templo sobre madera. Procede de la iglesia de LLucmajor.
Santa Gertrudis fue una noble que, junto con su madre reconvirtió el castillo familiar en un monasterio mixto. Fue Abadesa y, alrededor de su tumba, se produjeron diversos milagros. Es considerada, por lo payeses, la protectora contra la Peste y las plagas.
La composición de la obra frontal es propia de la pintura gótica y parece un estilo mucho más antiguo.
La siguiente obra que podemos ver en Museo “Predicación san Vicente Ferrer” obra del pintor Bartomeu Martínez, esta datado entre 1520-1521, realizado en óleo sobre madera. Procede de la Catedral.
San Vicente Ferrer fue un santo dominico valenciano que se dedicó a predicar su visión de Cristianismo alrededor de Europa. En la obra se representa la predicación del Santo en el interior de la Catedral en 1413.
La siguiente obra que podemos ver en Museo “Fragmento de un retablo de san Juan Evangelista” obra de un pintor anónimo, esta datado entre XV y XVI, realizado en temple sobre madera. Procedencia desconocida.
SAN Juan fue un apóstol y uno de los cuatro evangelistas. Los Evangelios son los textos que explican la vida y el mensaje de Jesús.
Se representa el Santo con el libro del Evangelio y un águila, símbolo de sabiduría y atributo de san Juan.
La siguiente obra que podemos ver en Museo “Madre de Dios muerta”, obra de un escultor anónimo, esta datado en XVI, realizado en talla de madera, dorada y policromada. Procede de San Miquel en Palma.
Desde la época medieval en Mallorca existe una tradición en la representación de la Virgen Muerta. Esta se suele colocar tumbada, con las manos dobladas sobre el pecho en actitud orante y con el rostro sereno.
La siguiente obra que podemos ver en Museo “San Pedro, Santa Catalina y San Juan”, obra de un pintor anónimo, esta datado en XVII, realizado en óleo de madera. Procede de San Miquel en Palma.
Estas tres tablas proceden de un retablo desaparecido dedicado a santa Catalina, quien aparece representada en la tabla central. Santa Catalina fue una mártir que vivió en el siglo IV en Alejandría (Egipto). En esta tabla, se la representa con sus atributos habituales: rueda dentada, la espada de su decapitación, la palma martirial, la corona como símbolo de su linaje real y la cabeza del emperador Majencio, quien la persiguió y ordenó su decapitación.
A la izquierda, se representa san Pedro, con el libro y las llaves del Reino de los Cielos. Y a la derecha, san Juan Bautista, vestido con pieles de camello, con una cruz y acompañado del cordero.
La siguiente obra que podemos ver en Museo “Éxtasis de Santa Teresa de Jesús”, obra de un pintor anónimo, esta datado en XVIII, realizado en óleo de tela. Procede de la Catedral Palma.
Santa Teresa de Jesús fue una mujer mística, ya que consiguió la mayor conexión con Dios que se puede tener en vida. Fundó la Orden de las Carmelitas Descalzas, basada en la pobreza y la espiritualidad.
Se trata de una composición devocional propia de la estética barroca, se producía una fusión entre la belleza en su plano ideal y la realidad, creando sensaciones en las que lo real se sugería ficticio, mientras lo extraordinario se incorporaba a la esfera cotidiana.
La siguiente obra que podemos ver en Museo “San Jaime”, obra del pintor Francesc Comes, esta datado en XIV, realizado en temple sobre madera. Procede de la iglesia de San Jaume en Palma.
Francesc Comes es un pintor de la escuela mallorquina, se lo llamó Maestro de Inca. Activo en Xàtiva en 1382. En 1395 le fueron pagados dos retratos –no localizados– del rey Ricardo II de Inglaterra y de un cierto duque de Inglaterra. Dentro del estilo gótico internacional representa, con mayor tosquedad, en Mallorca.
La siguiente obra que podemos ver en Museo “Silla de Carlos V”, obra de un ebanista anónimo, esta datado en 1541, realizado en talla de madera. Procede de la Catedral de Palma.
Carlos I fue el rey de Castilla y Aragón (1516-1596) y emperador de Alemania con el nombre de Carlos V. Durante su reinado, quiso materializar un imperio cristiano universal bajo su poder. El 13 de octubre de 1541, Carlos V desembarcó en Mallorca en su viaje de camino al norte de África. Su llegada se considera un mecanismo introductor del renacimiento en la isla. El emperador visito la Catedral en varias ocasiones. Para conmemorar su presencia en la Catedral, se dispusieron una serie de elementos en el altar mayor: cojines, paños de brocado, reclinatorio, dosel o la silla donde, según la tradición, se sentó el monarca.
La siguiente obra que podemos ver en Museo “Santa Clara de Asís”, obra de un pintor anónimo, esta datado en el siglo XVI, realizado en óleo de madera. Procede del Monasterio de Santa Clara.
La tabla formaba parte de un retablo desparecido. Es un claro ejemplo de convivencia entre el nuevo estilo renacentista y la tradición gótica. La obra todavía mantiene el concepto monumental y estático de tradición medieval en la imagen de la santa franciscana, representada con sus atributos como fundadora de la primera orden femenina: báculo y custodia. Hay ciertos intentos de conseguir volumen y profundidad, pero la falta corrección perspectiva, las desproporciones de algunos elementos o la frontalidad de la santa le confieren un carácter gotizante.
La siguiente obra que podemos ver en Museo “Tríptico de Mendía”, obra del pintor Fernando de Coca, esta datado a principios del siglo XVI, realizado en óleo sobre madera. Posesión de Mendía (Manacor).
Este tríptico de uso devocional constituye una de las obras más representativas del siglo XVi en Mallorca. Esta atribuida a Fernando de Coca, pintor castellano formado en Italia en el taller de Domenico Pecori y considerado uno de los primeros pintores del renacimiento en Mallorca. La obra representa, en el centro, una Anunciación con rasgos planmente renacentistas e italianizantes, mientras que en los laterales aparecen san Antonio Abad, a la izquierda, y san Cristóbal, a la derecha. Destaca la corrección perspectiva, el paisaje con elementos de arquitectura clasicista y efectos atmosféricos y lumínicos, y la delicadeza y el detallismo de los rostros y vestimentas.
La siguiente obra que podemos ver en Museo “Anunciación”, obra del escultor Phillippe Fallau y Antoine Dubois, esta datado en 1515, realizado en relieve sobre madera de roble. Procede de la catedral de Mallorca.
El plafón procede de la sillería del coro de la Catedral, donde se representa una escena de la Anunciación. La antigua sillería del siglo XIV fue parcialmente destruida a finales del siglo XV, motivo por el cual se decidió reformarla. La construcción se alargo unos 25 años y en ella participaron diferentes escultores. Destacan los escultores que participaron en la construcción del coro alto de origen francés Phillippe Fallau y Antoine Dubois. En su contrato se precisa que una parte de la obra se debe de hacer “a la romana”, siguiendo las formas clásicas. Ello nos indica que el interés del Cabildo de la Catedral hacia la estética renacentista.
En las salas dedicadas a exposiciones temporales, se muestra las obras del taller de pinturas de la saga de los López y la pintura religiosa del Renacimiento en Mallorca. Las piezas expuestas provienen de las parroquias de Montuïri, Sencelles y Santa Eulália; y también del Museo de Mallorca, de la Catedral de Mallorca y del propio fondo del Museo de Arte Sacro de Mallorca.
Se trata del taller más importante del Renacimiento en Mallorca en el siglo XVI. Padre e hijo logran realizar más de 100 pinturas siguiendo el dictado de la Contrarreforma con una calidad semejante a los principales pintores de la época.
LOS LÓPEZ PADRE E HIJO, TAMBIÉN llamados “Els Llopis” Mateo López senior había nacido en Córdoba, alrededor de 1520. Murió en Palma el enero de 1591. Muy joven llegó a Valencia y entró como aprendiz en el taller de los Macip (Vicent Macip y su hijo Joan de Joanes). Se desconoce si antes de su estancia en Valencia había aprendido el oficio en algún taller cordobés o si descendía de familia de pintores.
Mateo López senior pudo haber llegado a Mallorca como oficial del taller de los Macip para llevar cinco tablas de un retablo para la Seo de Mallorca, montarlas, ajustarlas y repasarlas in situ; la fecha debía de ser alrededor de 1543-1544. Gozaba de gran confianza de los Macip.
La influencia de los Macip en la obra de Mateo López senior se pone de manifiesto en las raíces góticas, la ascendencia flamenca y el italianismo (Rafael).
Mateu López junior nació en Montuïri, el 18 de septiembre de 1549, donde la familia residía temporalmente, mientras López senior trabajaba en el retablo de la iglesia parroquial. Se supone que fue hijo único.
Contrajo matrimonio con Nicolasa Bertran de Alcudia, el 5 de junio de 1572 a la iglesia de Santa Eulalia de Palma. Al parecer, fijaron su residencia en la casa de sus padres en el Call. Tuvieron un hijo, Guillermo, y una hija,
Isabel, y es posible que también una tercera hija, Esperanza, que murió cuando era una muñeca.
Mateu López junior murió muy joven, tal vez de una enfermedad contagiosa o epidémica, el 31 de mayo de 1584. Fue enterrado en la iglesia de San Francisco de Palma.
Aunque su vida fue breve, dejó una gran producción pictórica conjuntamente con su padre y algunas obras efectuadas sólo por él mismo: para la Sede de Mallorca, catedral de Eivissa, parroquias de Alcúdia, Montuïri, Binissalem, Moscari, Sencelles, Ruberts, Deià, Selva, monasterio de San Bartolomé de Inca, monasterio de Lluc, conventos de Santa Clara, de Sant Jerónimo (Sta. Isabel) de Palma. También hay obras de los López en el obispado de Ibiza ya las posesiones mallorquinas de Montcaire, Valldurgent, Son Catlar i Comassema.
Mateo López era considerado como “maestro de Calvià” por el retablo de tamaño medio de La Visitación (1575), que pudo se pudo admirar en Mallorca, en la capilla de la posesión de Valldurgent en Calvià. Es obra conjunta de los dos López.
Los López también han sido llamados “maestro de Campofranco” y “maestro de Eduardo VII”, por pinturas que debían de haber pertenecido al rey de Inglaterra y al marqués de Campofranco.
Su pintura no es creativa ni vanguardista, sigue los postulados de la pintura valenciana de la época y de los modelos en los que se basan los grabados y las estampas, sobre todo los grabados alemanes y los de influencia veneciana como el Misal mallorquín publicado en Venecia (1506); el obispo de Mallorca Antonio de Rojas y los canónigos capitulares de la Seu habían ordenado su edición, que se llevó a cabo el 16 de septiembre de 1506. Se imprimió en los talleres de Luca Antonio de Giunta, bajo la supervisión del maestro grabador alemán Joan Eimeric, a cargo del librero mallorquín Jaume d'Hirois. Los grabados son renacentistas. La mayoría de los pintores mallorquines del siglo XVI copiaron de ese misal.
La obra de los López es una producción propia del estilo imperante durante el siglo XVI, cronológicamente tardío, pero de gran dignidad y atractivo; se da un abandono de los esquemas del gótico tarde para definirse a través de formas y conceptos renacentistas hacia un manierismo y una exquisita minuciosidad en los detalles, sobre todo en rostros y manos.
Los pintores no eran considerados artistas, sólo artesanos, y estaban agrupados en gremios. El taller de los López fue de gran capacidad tanto en arte como en producción. Contaron con muy buenos discípulos y con grandes colaboradores.
Los aprendices entraban en el taller entre los doce y los catorce años. Algunos convivían en la casa del maestro. Los padres o tutores solían pagar una cuota por la enseñanza y la manutención.
Alrededor de los veinticinco años de edad, pasaban el examen que les exigía el gremio por ser maestros y poder establecerse por su cuenta y montar taller propio. Algunos preferían permanecer como oficiales y trabajar para el maestro.
Los aprendices, durante sus diferentes etapas, solían moler los colores, pero después mezclarlos con los aglutinantes. Aprendían a dibujar de lo natural (en el taller de los López disponían de manos y pies de yeso). Preparaban las superficies de mesas y telas que después el maestro y los discípulos avanzados deberían pintar. Trasladaban el dibujo realizado sobre el papel (esbozo) a las tablas o telas.
Discípulos como Gaspar Oms, gran colaborador de los López, aparece documentado por primera vez en 1581 como uno de los mejores pintores de Mallorca. A la muerte de López senior, monopolizó los mejores encargos de retablos pintados. Otro discípulo fue Juan Ullastret, que años después se casaría con Nicolasa Bertran, viuda de Mateu López junior. Otro discípulo se supone que fue Mateu López Bertran, hijo de López junior y nieto y heredero de López senior.
El primero de los cuadros de la exposición temporal del Museo: “Puente del Purgatorio”, obra del pintor Mateu López Senior, está datado en 1545, realizado en temple sobre madera. Procede de la catedral de Mallorca.
La enseñanza de la Iglesia afirma la existencia del infierno y su eternidad. Las almas de los que mueren en estado de pecado mortal descienden a los infiernos inmediatamente después de la muerte y allí sufren las penas del infierno, “el fuego eterno”. La pena principal del infierno consiste en la separación eterna de Dios en quien únicamente puede tener el hombre la vida y la felicidad para las que ha sido creado y a las que aspira.
El siguiente de los cuadros de la exposición temporal del Museo: “Cristo Crucificado”, obra del pintor Mateu López Senior, está datado en 1550, realizado en temple sobre madera. Procede de la catedral de Mallorca.
Sobre un fondo oscuro, se representa a Jesús en la cruz, en el centro de la composición. Destacan el dramatismo en la expresión y las formas anatómicas muy marcadas siguiendo el modelo gótico. De hecho, este tipo de Cristo es el que Mateu López senior utilizará y repetirá, sobre todo, para coronar retablos.
No obstante, en este caso, la obra no formaba parte del retablo, ya que el marco que vemos es el original.
El siguiente de los cuadros de la exposición temporal del Museo: “Retablo de la Pasión”, obra del pintor Mateu López Senior, está datado entre-1549-1550, realizado en temple sobre lienzo. Procede de la rectoría de la iglesia de Montuiri.
Fragmentos de una gran tela que servía, a modo de cortina, para cubrir el retablo mayor de la iglesia de Montuiri durante el tiempo de la Cuaresma, haciendo uso de varias escenas extraídas del ciclo de la Pasión. Constituye un buen ejemplo de una de las aportaciones técnicas del taller de los López a la pintura mallorquina del siglo XVI: la mayor utilización y dignificación de la tela como soporte pictórico. En la época medieval, la tela había sido utilizada para obras menores, pero los López comenzaron a utilizar este soporte como alternativa a la pintura sobre madera, a pesar de que en este caso el soporte viene determinado por la funcionalidad de la obra.
El siguiente de los cuadros de la exposición temporal del Museo: “San Juan Bautista”, obra del pintor Mateu López Senior, está datado entre-1546-1550, realizado en temple sobre madera. Procede de la rectoría de la iglesia de Montuiri.
Es una pequeña tabla, Mateu López sénior toma los elementos paisajísticos de Vicenc Macip, particularmente el río, que el valenciano utiliza como profusión. López adopta el recurso del río, pero de una forma mucho más esquemática, y lo convierte en un rasgo característico de sus paisajes. Igualmente, en este caso, el río también está presente por cuestiones iconográficas, para marcar la labor bautismal de san Juan.
Esta obra podría haber formado para del retablo mayor de la iglesia de Montuiri.
El siguiente de los cuadros de la exposición temporal del Museo: “San Jerónimo en el desierto”, obra del taller de los Macip, está datado entre 1540-1545, realizado en óleo sobre lienzo. Procedencia de la Catedral de Mallorca.
Estamos ante un fragmento del retablo de la Catedral realizado probablemente por el taller de Vicenç Macip y de su hijo Joan de Joanes, uno de los más influyentes pintores del renacimiento español. Se considera que el retablo fue encargado y realizado en Valencia, para después ser trasladado y montado en la Catedral de Mallorca bajo la supervisión de Mareu López sénior.
San Jerónimo es una figura plenamente renacentista y juanesca, con un esmerado trabajo de la anatomía y de la expresión, y con un esmerado trabajo de anatomía y de la expresión, y con un fondo con un tratamiento cromático que acentúa la sensación de profundidad. Con estos rasgos de carácter más naturalista, los artistas buscaban un mayor impacto devocional entre los fieles.
El siguiente de los cuadros de la exposición temporal del Museo: “Retablo de Belén”, obra del taller de los López, está datado entre 1572-1574, realizado en temple sobre madera. Procedencia desconocida.
Es un pequeño retablo conservado completo y constituido por una representación central y una franja inferior con tres escenas, a modo de predela. Es un tipo de estructura que repiten muchos retablos vinculados al taller de los López.
La escena principal representa el Nacimiento de Jesús, tomado como modelo el belén medieval napolitano de la iglesia de la Sangre (Palma). Las escenas inferiores son san Jerónimo en el desierto, la oración de Jesús en el huerto de Getsemaní y san Juan Bautista. Destaca el marco original de la obra configurada por un entablamento sostenido por pilastras con citas evangélicas de letras doradas, relacionadas con las escenas representadas.
El siguiente de los cuadros de la exposición temporal del Museo: “Madre de Dios del Roser”, obra del pintor Mateu López sénior, está datado en 1569, realizado en óleo sobre madera. Procede de la rectoría de la iglesia de Sencelles.
La obra muestra el interés del pintor por la perspectiva conseguida por el suelo embaldosado y el trono de la Virgen. La composición se resuelve con un gran óvalo, formado por un rosario, que enmarca las figuras de la Virgen y del niño Jesús. A los pies del trono, se arrodillan diferentes personajes: una reina con una Santa Catalina de Siena, y un papa y un rey, con santo Domingo en el primer plano. En los ángulos inferiores, los donantes: un clérigo y un señor.
Esta es la primera obra que uno de los López data y que permite apreciar el inicio de la evolución artistita de Mateu junior. En esta obra encontramos influencias de los Macip, especialmente en lo que respecta al tratamiento de las cabezas de los personajes.
El siguiente de los cuadros de la exposición temporal del Museo: “Adoración de los Reyes Magos”, obra del taller de los López, está datado entre 1572-1574, realizado en temple sobre lienzo. Procedencia desconocida.
La obra representa la llegada de los Magos de Oriente a Belén para conocer al niño Jesús. Desde el siglo III, los cristianos celebran esta adoración, la cual se ha convertido en una de las fiestas litúrgicas más importantes para los cristianos.
Destaca el buen trabajo de perspectiva que intenta conseguir con profundidad con el embaldosado y, sobre todo, con las líneas de la construcción del fondo, destacan las vigas del porche, que hacen el efecto de baldaquino sobre el trono de la Virgen.
El siguiente de los cuadros de la exposición temporal del Museo: “Divina Generación”, obra del pintor Mateu López sénior, está datado en 1575, realizado en óleo sobre madera. Proceden cia desconocida.
Son fragmentos de un retablo desparecido, del cual se reaprovecho la madera para realizar otro de estilo barroco. Lo que se ha conservado corresponde a la representación de la temática conocida como Divina Generación, la cual refleja la devoción popular hacia el linaje de Jesús, muy frecuente en esa época. Se mantiene todavía ciertos convencionalismos de raíz gótica, como las coronas doradas, la inexpresividad de los rostros o las líneas esquemáticas. No obstante destaca la minuciosidad de ciertos detalles, como la parte superior del vestido de la Virgen o el turbante de María Cleofás.
El siguiente de los cuadros de la exposición temporal del Museo: “Circuncisión”, obra del taller de los López, está datado entre 1574, realizado en óleo sobre madera. Procede de la iglesia Ruberts (Sencelles).
Se cree que la mayor parte del cuadro pudiera ser una obra de Mateu junior, con una mínima intervención de su padre. La mano del hijo parece clara en los trazos de los demonios, en la perspectiva, en el tratamiento de las caras y en la delicadeza de los cabellos. El trabajo del padre se concretaría en la cabeza de san José y en la parte superior de óvalo.
La Circuncisión es una de las escenas más peculiares sobre la infancia de Jesús, la cual se celebro 8 días después de su nacimiento, siguiendo la tradición judía. La escena se representa en una sinagoga y en ella aparecen, a la izquierda, la Virgen, san José y el padrino o sandak –personaje que sujeta al niño Jesús–, mientras que, en la derecha, está el mohel, quien realiza la delicada intervención.
El siguiente de los cuadros de la exposición temporal del Museo: “San Bernardino de Siena”, obra del pintor Mateu López sénior, está datado en 1585, realizado en óleo sobre madera. Procede de la iglesia de santa Eulalia (Palma).
Es posible que esta tabla formara parte del retablo del santo Sacramento, parte del cual realizó Mateu López en 1585. Representa a san Bernardino, vestido con el hábito franciscano, y con el anagrama de Jesús en la mano derecha y un libro en la izquierda. A sus pies, aparecen tres mitras, que simbolizan los tres cargos de obispo que le ofrecieron y lo rechazó. La cabeza es esquemática e inexpresiva, de cara dura y simple. Destaca una cierta sensación de profundidad a partir de las paredes convergentes y los ricos cortinajes, aunque, en conjunto, se considera una obra con algunos arcaísmos desde el punto de vista formal.
El siguiente de los cuadros de la exposición temporal del Museo: “Díptico con la Crucifixión y el Juicio Final”, obra del pintor Mateu López sénior, está datado en 1580, realizado en óleo sobre madera. Procedencia desconocida.
Estamos ante un díptico de pequeñas dimensiones que representa la Crucifixión, en una tabla, y el Juicio Final, en la otra. Es una pieza de rasgos muy esquemáticos, que requiere de forma resumida las escenas de retablos de temática similar.
Probablemente, es un trabajo tardano realizado en el taller para ser vendido a bajo precio y aprovechando restos de madera de otros cuadros. Sobre su uso original, podría haber servido para una práctica devocional de carácter privado, como icono portátil para la misa o prestar juramento en prácticas jurídicas.
El siguiente de los cuadros de la exposición temporal del Museo: “El Salvador y el Cáliz”, obra del pintor Mateu López sénior, está datado en 1589, realizado en óleo sobre madera. Procedencia museo de Mallorca.
El cuadro corresponde con la puerta de un tabernáculo o sagrario, pintada por las dos caras. La externa presenta una cartela con un cáliz y ramos de espigas de trigo y racimos, símbolos eucarísticos, a pesar de que el estado de conservación de la obra no permite su identificación. En la cara interna, el Salvador de medio cuerpo, que muestra la Hostia con el anagrama de Jesús.
Es un modelo visual inspirado en el Salvador de Joan de Joanes, lo cual nos demuestra la permanente influencia de los Macip, especialmente sobre López sénior. Es posible que sea una de sus últimas obras.
El siguiente de los cuadros de la exposición temporal del Museo: “Anunciación a san José”, obra del taller de Oms, está datado entre finales del siglo XVI y principios del siglo XVII, realizado en óleo sobre madera. Procedencia de la iglesia de san Jaume (Mallorca).
Fragmento de un retablo desaparecido. La escena representa a san José arrodillado ante un ángel que le anuncia que el hijo que espera María es el hijo de Dios. Esta es una iconografía poco habitual y generalmente representa como si fuera un sueño, aunque en este caso no es así.
La gama cromática es similar a las utilizadas por los López y aparecen elementos propios de estos artistas, como el paisaje –con montañas, árboles, agua claras y vegetación poco definida– o el uso de las filacterias para incluir inscripciones.
El siguiente de los cuadros de la exposición temporal del Museo: “Circuncisión”, obra del taller de Oms, está datado entre finales del siglo XVI y principios del siglo XVII, realizado en óleo sobre madera. Procedencia de la iglesia de san Jaume (Mallorca).
Fragmento de un retablo desparecido. Representa la escena de la circuncisión de Jesús en una sinagoga, En el centro, aparece el mohel, el anciano que realiza la intervención, y dos personajes más con el niño. En la izquierda, observan la escena san José y la Virgen.
Se repite nuevamente la iconografía marcada y ya utilizada por el taller de los López, en sus cuadros.
Como hemos podido ver se trata del taller más importante del Renacimiento en Mallorca en el siglo XVI. Padre e hijo logran realizar más de 100 pinturas siguiendo el dictado de la Contrarreforma con una calidad semejante a los principales pintores de la época.
Desgraciadamente el hijo se muere muy joven y muchos de los cuadros empezados los tiene que terminar el padre.
Es una suerte para un pintor nobel ver estas hermosuras que desconocía la existencia de este taller y estos pintores hasta este momento.
Abandonamos la zona de la exposición temporal y bajamos las escaleras camino de la salida donde se encuentra las últimas de las obras del museo.
Y podemos ver una de las obras más famosas del Museo, se trata del vitral: “San Valerio y san Pablo”, obra del arquitecto Antoní Gaudí, esta datado en 1903, realizado en vidrio, tricromía. Procede de la Catedral de Mallorca.
Durante el proyecto de reforma de la catedral, Antoní Gaudi consideró que era necesario hacer entrar la luz del sol en la iglesia. Para ello, ideo la técnica de la tricromía para la fabricación de los vitrales. Estos dos fueron realizados por Gaudí para formar parte del conjunto de la Capilla Real, a pesar de que fueron colocados en la capilla de san Bernardo hasta su posterior traslado al museo. En ellos se representan san Valeriano, san Pablo y un león.
El último de los cuadros de la exposición temporal del Museo: “Ramón Llull”, obra del pintor Miquel Bestard, está datado en el siglo XVII, realizado en óleo sobre lienzo. Procedencia desconocida.
El cuadro se representa a Ramón Llull, escribiendo ante una imagen de Jesucristo. El beato aparece como un peregrino con el hábito tradicional, barba larga y corona de rayos. A los pies de Jesucristo, hay una calavera, símbolo de penitencia. La escena se sitúa en Randa y, al fondo, aparece un barco en una tormenta, haciendo referencia a un naufragio que vivió el propio Ramón Llull.
Con este tipo de obras, Miquel Bestard contribuyó a fijar y difundir la representación del beato Ramón Llull. |