La visita a las Cuevas del Drach está muy cómoda porque tiene un parking gratuito en la entrada (GPS N 39.5359146 E3.3312045), situadas Ctra. de les Coves, s/n, 07680 Porto Cristo. Horario: 10:30-15:30 horas.
Llegamos a las Cuevas a las 13,30 horas con tiempo suficiente para la última visita del día porque el siguiente pase es a las 14,00 horas.
Con mucho esfuerzo consigo salir por la puerta de Kit, no antes de sentir un dolor de espalda muy grande.
Dicen que es más barato pagar las entradas a las cuevas por internet, pero después de varios intentos nos quedamos colgados. Al final conseguimos sacar las entradas en taquilla al precio máximo 17,50 euros.
Tenemos una referencia muy pequeña de la última visita a las cuevas hace 40 años, nos dicen que solamente ha cambiado la iluminación por Led.
A pesar de que ya se hablaba de ellas desde el siglo XIV, no fue hasta 1880 que se cartografió una parte y Julio Verne las mencionó en una de sus obras. En 1896 el francés Martel continuó su exploración y descubrió nuevas salas y el gran lago que ahora lleva su nombre, uno de los mayores lagos subterráneos del mundo.
El camino por las cuevas es de 1200 metros entre estalactitas y estalagmitas dando paso a la imaginación para buscar figuras semejantes en la vida cotidiana: la bandera, el castillo, el monte nevado. Desgraciadamente como te van achuchando los guías no puedes poner en marcha la imaginación.
El recorrido se inicia en la parte conocida como cueva de Luis Salvador, que fue la última en ser descubierta en 1896. Al entrar se aprecia inmediatamente la elevada humedad ambiental, necesaria para el crecimiento de las formaciones. Se inicia el descenso, disfrutando de la visión de múltiples formaciones a ambos lados del camino, y al final de la escalera podrán contemplar los “Baños de Diana”, pequeño lago junto al cual podrán observar la “Bandera”, una formación en forma de lienzo que combina varios colores debido a las filtraciones de diferentes minerales, y en el techo de esa misma sala se pueden apreciar miles de pequeñas estalactitas en estado inicial de crecimiento de un color blanco puro, que parecen velas.
A continuación se pasa a otra sala, en la cual podrán observar nada más entrar, en la parte inferior y a su derecha, el “Castillo en Ruinas”, y un poco más adelante lo que se conoce como “Monte Nevado”, formación que debe su color blanco al carbonato de calcio que filtra la lluvia a través de las rocas. Siguiendo el recorrido ascendente llegamos al “Canal Azul”, visible a la izquierda, y que debe su nombre al color del agua, y es de hecho una prolongación del Lago Martel. Después de subir y bajar unos escalones podrán observar a su derecha un grupo de estalactitas
Atravesando una abertura en el muro llegamos al anfiteatro situado frente al Lago Martel, donde te puedes sentar, y se ofrecerá a continuación un pequeño concierto de música clásica en vivo, de unos diez minutos de duración. Una vez finalizado tendrán la oportunidad de atravesar el Lago en barca, a su izquierda, o usando el puente, a su derecha.
Al final del Lago Martel se entra en la Cueva de los Franceses, que ya se visitaba en la antigüedad, es el punto de la cueva donde la temperatura del aire es menor durante todo el año. Se inicia el ascenso hacia la salida, por medio de una escalera, pudiendo apreciar la enorme altura de esa cueva y un gran número de formaciones hasta llegar a la parte superior, junto a la puerta de salida, donde ya se nota el cambio de temperatura y humedad al acercarse al exterior.
Te recomiendan silencio y te exigen no fotografiar y no filmar durante el concierto en el lago. Os pondré un vídeo que pude hacer. |