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PALACIO DE LOS PAPAS DE AVIGNON EN FRANCIA
 
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Palacio de los Papas de Avignon en Francia

   
 

La ciudad se hace papal a principios del siglo XIV, el papado entre en una crisis de orden político y eligen la ciudad de Aviñón como su residencia temporal. En Italia se esta librando una cruenta batalla entre los partidarios del emperador llamados gibelinos contra los partidarios del papa llamados güelfos, están luchas impiden al Papa vivir en Roma y administrar el Estado de la Santa Sede. A lo largo de todo el siglo XIII, el Papa y la corte papal se desplazan continuamente por los estados italianos sorteando los conflictos internos.

El rey de Francia, Felipe el Hermoso no reconoce la supremacía temporal del Papa y tras el golpe de fuerza contra el Papa Bonifacio VIII en su palacio de Anagni en 1303, pone a prueba la resistencia del papa eliminado una de las ordenas más beligerantes, los templarios, aunque ya su antecesor Felipe IV lo había intentado con el papa Clemente V. En la segunda sesión del Concilio de Vienne, el 3 de abril de 1312, se aprueba la Bula «Vox in Excelso», emitida por el propio Papa Clemente V el 22 de marzo de 1312, confirmada por la Bula « Ad Providam » de 2 de mayo de 1312. En ambas se declara la disolución definitiva de la Orden de los Caballeros de Templarios o orden del Temple.

Uno de los vasallos del Papa era Carlos II de Anjou, rey de Nápoles y Sicilia, también era Conde de la Provence , le ofrece su apoyo y la posibilidad de trasladarse a la pequeña ciudad de Aviñón.

Cuando el Papa accede a trasladarse a la ciudad de Aviñón, la ciudad tenia 6.000 habitantes, hubo que alojar a toda la corte pontificia, cardenales y otros cargos eclesiásticos, además de numerosos comerciantes lo que hizo que la ciudad llegase a 30.000 habitantes.

Para dejar paso a todos los miembros de la curia de producen expropiaciones de las casas, consciente de tratamiento abusivo que se estaba haciendo con lo propietarios el Papa Benedicto XI tiene que intervenir favoreciendo el traslado de esta gente fuera de la muralla, eximiendo de impuestos a la gente que quiera volver al mundo rural. Se produce una superpoblación y una construcción con casas de madera y techumbres de paja que hace que aparezcan las temidas epidemias, en especial la peste que en el brote de 1348 mata a la mitad de sus ciudadanos.

El Papa mandó construir la residencia oficial, el paisaje urbano cambia con la construcción del palacio episcopal. Los cardenales se construyen sus suntuosos palacios llamados “livrées”, se construyen nuevas iglesias, se amplían los conventos. Acuden Señores comerciantes, nuevos burgueses, banqueros, todos rivalizan en el lujo y en crearse un status de su posición social.

Las obras de construcción atraen numerosos artesanos que buscan encargos de la fastuosidad del momento, llega gente que proviene de Flandes, de Italia, de España, esta mezcla de estilos provocará el nacimiento de los que se llamo la Escuela de Aviñón.

La ciudad se convierte en el crisol del arte y en una verdadera capital cultural y artística. Se crea la universidad dotada con Facultad de Arte, de Medicina, de Derecho, eran especialidades que demandaba la sociedad porque Aviñón vive la época donde la economía y la cultura constituye la esencia de la ciudad.

Ante tanto poder y riquezas había que autoprotegerse se manda construir o más bien restituir las antiguas murallas y fosos del siglo XII, se produce un objetivo de ladrones y saqueadores, muchos eran mercenarios ahora liberados en las treguas de las Guerras de los Cien años. Para evitarlo Inocencio VI tiene que acometer la construcción de nuevas fortificaciones que arropen a los nuevos y lujosos barrios, estas obras finalizan en 1376 ya bajo el Papa Gregorio XI. Se crean un conjunto de murallas con 35 torres defensivas que abarcan más de cuatro kilómetros de longitud, un foso de más de ocho metros de agua, se crean las siete puertas de acceso obligatorio a la ciudad, cercadas por puentes levadizos.

La corte pontificia esta formada básicamente por clérigos, excepto los trabajadores que ejercen funciones: diplomáticas, administrativas, servidumbre, etc.

El primer estamento esta formado por el entorno más próximo al pontífice, por lo general corresponde con su familia directa, capellanes, médicos y oficiales mayores.

El segundo estamento pertenece el personal que se ocupa de las finanzas y que forman parte del Sagrado Colegio que reúne la asamblea de cardenales.

Cada uno de estos cardenales trae consigo sus familiares más próximos, además de secretarios, médicos, escuderos y sirvientes.

El tercer estamento lo forma la administración que rige la iglesia romana, dividida en cuatro instituciones u órganos de gobierno: la Cámara apostólica (cobro de tasas); la Cancillería (beneficios eclesiásticos); la administración judicial (tribunales); la Penitenciaria (penas y sanciones).

El cuarto estamento esta formado por la guardia personal del Papa, formado por caballeros especialmente seleccionados.

Por último están el servicio doméstico del palacio: panaderos, cocineros, herreros, boticarios, jardineros, etc. que aseguran la alimentación y los servicios básicos dentro del palacio y en las salidas.

Todos los papas que pasaron a residir en Aviñón lo hicieron por que lo consideraron como una residencia temporal, siempre motivada por cuestiones de orden político que les obligaron a vivir cerca de un siglo en Avignon.

El primer papa que llega a Aviñón fue Clemente V (1305-1314), fue el papa 195, se le llamo el Papa itinerante, comienza residiendo en los conventos de la orden de los Dominicos de Aviñón y otras dependencias pontificias del condado. De origen francés por que había nacido en Bertrand de Got, tuvo un encarnizado conflicto de once meses hasta su elección en el conclave celebrado en Perugia. Siempre en manos del rey francés Felipe IV le obligo a tomar dos decisiones muy importantes para la iglesia católica: la prohibición de la Orden de los Templarios y su traslado a la ciudad de Avignon.

Le sucede el segundo papa de Aviñón Juan XXII (1316-1334), fue el papa número 196, nacido en Jacques Duèze (Francia), estuvo dos años su proclamación con elevadas discusiones entre los obispos italianos, gascones y franceses; tuvo el anterior cargo como Obispo de Aviñón, se instala en el palacio episcopal que ya ocupaba como obispo, embellece esta casa, se dedica durante su pontificado a numerosas obras de construcción como su residencia de verano al borde del río Sorgue. Fue un verdadero organizador de la fiscalidad pontificia y acrecentó el poder económico de la iglesia.

Durante el mandato se enfrenta a la orden de los franciscanos que tenían dos formas distintas de ver la filosofía de la orden: los conventuales y los espirituales, estos últimos, proclamaban la pobreza basada en la obra de Jesús y su discípulos.

Juan XXII publicaba una bula en la que condenaba la forma de ver la fe de los espirituales, también conocidos como "fraticelli", calificándola como herética y citando al general de la Orden , Miguel de Cesena, a comparecer en la sede de Aviñón. Este se negó a acatar la orden del papa y fue excomulgado y expulsado.

Estas decisiones siembran el caldo de cultivo de los desmanes en la iglesia católica donde predominaba más el lujo y las riquezas que la espiritualidad, donde incluso se toleraba las relaciones sexuales de sus miembros siempre que no derivase en vida marital.

El tercer papa de Aviñón es Benedicto XII (1334-1342) fue nombrado papa número 197, nace en Savernun (Francia), hijo de un panadero, fue un antiguo monje cisterciense, compra el antiguo palacio episcopal transformado por su antecesor Juan XXII. Con las riquezas atesoradas por su predecesor encarga a Pierre Poisson la construcción de un fuerte caserón. Su mayor empeño es en controlar y aumentar las tasas fiscales en beneficio de la Santa Sede. Promulgó en 1336 la bula “ Benedictus Deus en la que fijó oficialmente la doctrina católica sobre el privilegio divino del conocimiento de Dios, según la cual los fallecidos en gracia de Dios gozan de su visión hasta el Juicio Final.

El cuarto papa residente de Aviñón es Clemente VI (1342-1352), fue nombrado papa número 198, nace en Maumont (Francia), era muy culto y gran orador, ejerció el nepotismo como nadie hasta ese momento, llegando hasta el punto de nombrar cardenales a sus familiares directos, un enamorado del lujo y las artes, llego a ser mecenas del poeta italiano Francisco Tetrarca. Se nombra Príncipe y sus grandezas le llegan a construir el Palacio Neuf dentro de una elegancia gótica nunca vista. Durante su reinado se produjeron las peores pestes negras de Europa, la gente culpaba de ello a los judíos pero el Papa salió en su defensa publicando dos bulas que prohibía cualquier tipo de violencia contra ellos.

Como anécdota de la hipocresía de este papa, el poeta Petrarca impuso al “bon vivant” Clemente VI el nombre de “Dionisos Eclesiástico” por “el número de amantes y la gravedad de su gonorrea”, seguramente pensó las palabras de Cristo “Aquel de vosotros que esté sin pecado, que arroje la primera piedra”.

El quinto papa Inocencio VI (1352-1362), fue nombrado papa número 199, nacido en Beyssac-en-Corrèze (Francia). Llego a papa con un pacto escrito con los cardenales donde se definía la línea política a seguir durante su pontificado, luego este pacto lo declaro nulo, alegando que el papa tiene influencias divinas.

Durante su mandato abordó la necesaria reforma de la administración eclesiástica, para lo cual prohibió la acumulación de cargos y beneficios, obligó a los obispos a residir en sus respectivas diócesis, luchó contra la corrupción y redujo la ostentación y el lujo en que vivía la sede pontificia.

Se ocupa de volver a conquistar los Estados italianos de la Santa Sede. Refuerza el trabajo de su antecesor Clemente VI y en la ciudad emprende los trabajos para la defensa con la mejora de sus murallas para proteger su poder económico como consecuencia del pillaje de los mercenarios que habían participado en la Guerra de los Cien años.

El sexto papa de Aviñón fue Urbano V (1362-1370), fue nombrado papa número 200. Nació en Grizac (Francia), era el hijo mayor de un rico señor feudal. Se traslada a Roma para adecentar la Santa Sede y allí vive durante tres años pero gracias a la inseguridad publica reinante, se decide por su regreso a Aviñón.

El reinado de este papa transcurre en un periodo de auge del humanismo y el no es ajeno a esta corriente: filosófica y de sabiduría. Urbano está considerado como el primer Papa humanista de la historia de la Iglesia. Durante su pontificado fundó las universidades de Cracovia y Viena, apoyando a otras muchas tratando de exportar los conocimientos y el saber de las ciencias, por lo menos entre las clases sociales más altas.

El séptimo papa de Aviñón fue Gregorio XI (1379-1378), fue nombrado papa número 201. Nació en Rosiers-d'Égletons (Francia). Catalina de Siena convence al papa para que regrese a Roma en 1376, en 1377 tuvo que volver a Avignon ante las graves amenazas de sublevaciones pero unos meses más tarde regreso a Roma para consagrarse como el último papa de Aviñón y además como el último papa francés en la historia. Su sucesor el papa número 202 Urbano VI, nació en Nápoles (Italia), fue nombrado en el conclave gracias a que no se espero a la llegada de los 6 cardenales franceses que se encontraban en Aviñón.

   
 
PALACIO DE LOS PAPAS AVIGNON
   
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