BLOG VIAJE A LA CIUDAD DE SEVILLA por A. LÓPEZ
 
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Sevilla…”Qué bonita eres”

EL VIAJE

Antes de salir debatimos donde es el sitio más apropiado para visitar, hace tiempo que decidimos como norma general, que en inverno iríamos al sur y en verano al norte. En las fechas que estamos la mejor ciudad debía de ser Sevilla.

Miércoles, 4 de diciembre

Estación de Santa Justa (Sevilla)

Salimos a las 13,30 horas con destino Sevilla, iniciamos el viaje en autocaravana por la A-4. Pronto hacemos una parada en la R-4 para comer tranquilamente y llenar de agua la autocaravana, esta labor se eterniza pues el grifo de la gasolinera no da para más. Llenamos el tanque de gasoil y comemos con mucha parsimonia pues sabemos que el destino es lejano y la mejor forma de sobrellevar un viaje de más de 500 Km. es la paciencia y tranquilidad.

A las 21,30 hacemos aparición por la avenida de Kansas City, teníamos pensado pasar la noche en el parking anunciado en muchos foros de la Estación de Santa Justa, su acceso es al final de la avenida hasta el mirador de Santa Justa, girar la rotonda a la derecha y por el lateral de la estación hay dos parking, el primero de ellos para uso exclusivo de coches y el segundo para vehículos pesados, autobuses, autocaravanas, etc. Se trata de un aparcamiento vigilado las 24 horas y muy recomendable para poder visitar la ciudad de Sevilla sin agobios y en completa seguridad, teléfono parking 954 537231.

Dado la tarde que es, hacemos una salida fugaz para cenar en las zonas aledañas al Corte Inglés. El restaurante no parece muy apto pero si económico, con mucha amabilidad nos preparan algo para picar que nos parece suficiente.

Alquiler de bicicletas

De regreso nos informamos del nuevo servicio de alquiler de bicicletas que esta montando el Ayuntamiento de Sevilla, es una forma muy valida para transitar por la zona central de la ciudad, y contribuir a una mejora sustancial de la calidad de vida. El precio del servicio es la primera media hora: gratuita y luego a 50 cts., por una hora, con posibilidad de poder parar en los lugares habilitados para ello. En mi opinión es una buena idea que debería de imitarse en otras ciudades españolas.

Jueves, 6 de diciembre

Son las 9,00 es cuando amanece, hacemos un desayuno rápido para comenzar la visita a la ciudad. Sacamos dos bonobús en el estanco de Santa Justa 4,24 euros, cogemos el autobús C-1 (línea circular), dirección plaza de España, nos apeamos en intercambiador de la plaza de Prado, allí cogemos el nuevo tranvía que une Prado con la almendra histórica, que se ha convertido en zona en peatonal. Todo el centro de Sevilla ha sufrido una transformación radical adaptándose a los nuevos usos y tiempos, muy similar a grandes urbes históricas europeas, como Burdeaux, Nantes, Berlín, etc. Hace 13 años que no visitábamos esta ciudad y hasta que no hemos llegado a esta parte de la ciudad no nos damos cuenta que realmente esta es la nueva Sevilla, una ciudad que mira hacia un futuro inmediato lleno de nuevas formas en la relación entre el hombre y la ciudad.

Primero llegamos hasta la catedral, su estampa es la habitual, llena de gente que hace cola para visitarla, grandes grupos de turistas con su guía con bandera, las carrozas de caballos esperando al turista americano que deja 20 euros de propina, el precio del servicio es ahora de 50 euros por un trayecto de poco más de 40 minutos. Las gitanas portan el clásico romero para adivinar tu futuro o desearte una prospera vida – ahora ya no son tan pesadas- y una sonrisa impide un mayor contacto, los domingueros locales pasean por el centro para contemplar el nuevo metrocentro (como ellos llaman al tranvía), cuando inauguren el metro subterráneo lo llamaran tranvía (el mundo al revés).

El acceso a una de las catedrales más grandes de la época de estilo gótico se realiza por un lateral, donde en el año

El Giraldillo

2006 colocaron la copia del Giraldillo, esta imagen estuvo colocado durante el tiempo que duro la restauración del original que corona la Giralda de Sevilla, su nombre oficial es “El Triunfo”, representa al coloso católico que derrota a los musulmanes, es una escultura de bronce de 5 metros y culmino las reformas renacentistas sobre uno de los iconos de la antigua ciudad musulmana, la famosa Giralda de Sevilla se alza majestuosa 7 metros más arriba gracias a la coronación de la torre de esta magnifica figura en cobre de 1566.

Hay mucha gente esperando pero el acceso se realiza de forma ágil, el pago para todas las dependencias de la catedral es de 7 euros, comenzamos la visita por el museo cardenalicio dedicado a la pintura, un pequeño patio con un pozo decorado con flores rojas nos arroja directamente en la propia Catedral, la vista la iniciamos por las capillas laterales.

Santa Ana es la primera de las capillas, su construcción es de las más antiguas, en su interior destaca su vidriera donde se representan diferentes santas y en un lateral esta el sepulcro del Cardenal Luis de la Lastra, el retablo principal se representa Santa Ana.

La siguiente es la Capilla de San Laureano, con una estupenda vidriera de 1479 y el retablo donde se explica la vida del propio santo.

Más adelante hay una estupenda reja que contiene un pequeño altar dedicado a la Natividad, en su interior hay una magnifica pintura donde se representa la anunciación a los reyes, fue donado por un mecenas de la época Francisco de Baena, en esos momentos era muy habitual la aceptación de donaciones para las catedrales.

El altar de la cinta, no ha cambiado desde que la dedicó Antón González Chaves en 1478, en su exterior esta cerrada por una imponente reja y en su interior se muestra la imagen de la virgen policromada sobre cerámica.

Pasamos a la Capilla de San Isidoro, fue construida en el lugar que se almacenaban los libros de canto para el coro en aquellos años se la conocía como: "Capilla de la Librería Vieja" y a su escalera, en 1695 se la llamo: "caracol de los Libros". En 1661 cambio de uso al llegar el patrocinio de los Puente-Verastegui, en su interior se encuentra el retablo dorado con la imagen venerada de San Isidoro entre otros.

Visitamos el altar la virgen del Madroño, se trata de una virgen de alabastro policromada, anteriormente estuvo dedicada al Descendimiento de la Cruz.

Más adelante esta el altar dedicado al Ángel de la Guarda, en su interior se encuentra detrás de una reja una de las pinturas más importantes de la Catedral, pintada Bartolomé Esteban Murillo, obra que fue pintada originariamente para el Convento de los Capuchinos de Sevilla hacia 1665 y que fue entregada a la Catedral en 1814 en plena expansión museística.

Pasamos por la portada de la Ascensión y llegamos al altar del Consuelo, situado en la parte antigua mudéjar, contiene el cuadro donde se representa la Virgen con el niño.

El altar del niño mudo es un tanto enigmático fue nombrado en 1465 cuando estaba dedicado al Corpus Christi, se denominó también con el nombre de: "Pasión Chica”.

Un poco más adelante se encuentra la Capilla de San Leandro, se encuentra situada en el lateral de poniente, la pintura representa el santo que da nombre a la capilla y su hermana Florentina, esta capilla es Gemela a la de San Isidoro, contiene una reja de Francisco Guzmán, su construcción data de 1733. Hasta entonces había sido la "Oficina de la Cera", que daba acceso al "Caracol de la Cera".

Después llegamos al altar de la Alcobilla, ha sufrido durante este tiempo numerosas transformaciones una fue dedicado al "Nombre de Jesús", también se ha llamado de "Las Lágrimas de San Pedro" y de San Antonio, siendo su primer patrono, desde 1475, el bachiller Francisco Fernández; en la actualidad vemos en él la Virgen de las Angustias.

Una de la capillas más bonitas es la dedicada a San Antonio, donde se encuentran las vidrieras que representan a los Evangelistas, los tres cuadros de Murillo titulados “Visión de San Antonio” pintado en 1654, “Bautismo de Cristo” de 1668 y “Retablo de Bernardo Simón de Pineda” de 1668, también es utilizada como Baptisterio con una pila renacentista de 1656.

La capilla de las Scalas recibe el nombre del título episcopal honorífico de su patrono; Don Baltasar del Río, obispo de Scalas, que fue también arcediano de Niebla y canónigo de la Catedral de Sevilla. El Obispo decidió en 1521 instalar un altar y colocar al pie del mismo su túmulo mortuorio, sin embargo murió en un viaje a Roma en 1541 y fue enterrado en la iglesia de Santiago de los Españoles en Roma, por lo que este sepulcro de la catedral no contiene sus restos.

Pasamos a la Capilla de Santiago se muestra el relieve de la "Virgen del Cojín", La Virgen de la Piedad y otro dedicado a San Lorenzo en el ático del retablo; De gran importancia es el sepulcro de alabastro del arzobispo D. Gonzalo de Mena, su patrono fue Gonzalo Sánchez de Córdoba.

Un paso más adelante y en el misma zona norte se encuentra la capilla de San Francisco, Destaca su reja con una ventana para permitir la entrada del paso llamado “Tarasca”, contiene las imágenes de "Ecce Homo", la Virgen del Carmen y otra de la Soledad, en la vidriera superior están representadas las figuras de San Bernardino de Siena, San Francisco de Asís y San Luis de Tolosa .

Virgen de los Remedios

Cruzamos en frente hasta el trascoro, de estilo barroco, ahora se denomina "Altar de la Virgen de los Remedios" pintada en 1400, también se muestra un relieve de mármol genovés de 1631, donde se encuentra el busto en bronce dorado de Santa Justa fechado en 1619, la pintura sobre cobre de Francisco Pacheco que representa a San Fernando recibiendo las llaves de Sevilla.

Visitamos el altar de San Gregorio y la Estrella, el sepulcro de Hernando de Colón (hijo del almirante) y seguimos por el lateral norte para visitar el altar de plata.

Llegamos a la capilla de las doncellas, donde en el centro esta el retablo con una figura situada en la parte central que representa “ La entrega de las dotes a las doncellas ”, en la que aparece el donante del retablo con su escudo de armas. En los laterales figuran San Jerónimo y San Gregorio. La entrada se abre por una reja renacentista de 1579 y sobre las paredes un friso de azulejos andaluces de estilo mudéjar.

Pasamos al coro, en su frente esta decorado con una reja renacentista, obra de Fray Francisco de Salamanca, realizada entre 1518 y 1523. En su interior destaca la sillería compuesto de dos cuerpos con 117 tallas en madera, son de una impresionante belleza; representan esculturas de santos, con relieves donde se muestran escenas del Antiguo y del Nuevo Testamento.

En el centro del coro se encuentra un gran atril para depositar los grandes libros de canto, es una gran obra renacentista, esta realizada en madera y bronce. Los relieves en bronce que decoran el templete se representa a la Virgen con el niño.

En un lateral sobre los pórticos del coro se encuentran los órganos construidos a partir de 1725. Las cajas de los órganos fueron diseñadas por Luis de Vilches y las esculturas son de Pedro Duque Cornejo.

Nos giramos y dentro de la nave central los ojos se nos iluminan ante la presencia de la joya de la corona, compuesto por la capilla Mayor y su retablo cerrado por tres impresionantes rejas realizadas en el siglo XVI.

De color dorado se encuentra el retablo más grande de la cristiandad. Es obra que se realizo en sucesivas fases a lo largo de casi un siglo, la primera fase comenzó en 1482 y se terminó en 1529, una segunda fase de su construcción fue iniciada en 1550 y es en 1564 cuando se completa el conjunto.

El retablo mayor posee un conjunto de cuarenta y cuatro relieves y más de doscientas figuras de santos que se disponen en las pilastras que articulan el retablo, es de tal magnitud y detalle que es difícil centrarse en una figura determinada, perece un portal de Belén en navidad.

Caminamos a la derecha hasta el Monumento a Cristóbal Colón, será la cuarta vez que lo contemplo y cada vez me parece más triste, tengo la impresión de estar ante un monumento lleno de ácaros, me imagino que es lo que sintió su creador. El sepulcro contiene una caja portada por cuatro hombres que representan los cuatro reinos de España.

Visitamos el “Altar de la Gamba”, cerrado por una reja construida en 1562, en su centro se encuentra el cuadro titulado "Generación de Cristo", que pintaron Pedro y Juan de Medina. También esta representado en el retablo San Pablo.

Pasamos a una de las capillas más importantes de la Catedral, se trata de la Capilla de la Antigua, En la pared esta una vidriera actual del siglo XIX, en un lateral se encuentra el sepulcro del Cardenal Diego Hurtado de Mendoza de 1510 posteriormente también el cardenal Luis de Salcedo y Azcona en 1734 instalo su sepulcro.

En el centro un gran retablo barroco en mármol de distintos realizado en 1738, fue diseñado por Juan Fernández de Iglesias y las esculturas de mármol son obra de Pedro Duque Cornejo. En el centro esta presidido por una de la vírgenes más veneradas por los descubridores “ La Virgen de la Antigua”, patrona de los marineros, se dice que Cristóbal Colón rezo en esta capilla y le acompaño en sus viajes una copia; es un fresco del siglo XIV, pintado en la antigua mezquita cuando esta era utilizada por los cristianos. Se coronó en 1929 con una joya de la platería Sevillana.

La Capilla de San Hermenegildo, en el centro se encuentra el retablo construido en el siglo XVIII, en el centro se encuentra la escultura del santo , obra de Bartolomé García de Santiago, padre del anterior.

En los laterales dos esculturas de Santiago el Mayor y Santiago el Menor, realizadas en el siglo XVI y posteriormente fueron añadidas al retablo central.

Esta capilla fue fundada por el Cardenal Juan de Cervantes, que fue enterrado en 1453, el escultor Lorenzo Mercadante de Bretaña realizo el túmulo de alabastro. Un gran trabajo funerario con una figura llena de realismo y detalle, en los laterales una escena de ángeles sostienen el escudo de armas del Cardenal.

Cruzamos hacia la zona de trascoro para visitar la Capilla de la Encarnación, a la derecha y fuera de la reja se encuentra la Virgen de Génova en alabastro del siglo XIV, la reja exterior esta fechada en 1637 y en su interior e l retablo esta dedicado a la Encarnación acompañada de San Juan Bautista, San Juan Evangelista, Santo Domingo, San Francisco y San Antonio de Padua .

A su derecha esta la Capilla de la Cieguecilla su primer patrono fue el bachiller Gonzalo Gabriel, que la dedicó a los arcángeles Miguel, Gabriel y Bautista. En la actualidad dispone de una reja barroca fechada en 1630, y en su interior figura un retablo de Juan Martínez Montañés. En el centro esta una escultura de la virgen Inmaculada, su actitud llama la atención pues aunque mantiene los ojos cerrados parece que nos mira, desprende paz y serenidad. A sus lados figuran representaciones de San Gregorio Papa y San Juan Bautista, junto con relieves de San José, San Joaquín, San Jerónimo y San Francisco .

La capilla de los Dolores destaca en su retablo central donde se encuentra “Crucificado de la Clemencia”, su autor es desconocido pero esta fechado en el siglo XVI. A sus pies, en una pequeña vitrina se encuentra la Virgen de los Dolores, una dolorosa de candelero de medio cuerpo atribuida a Pedro de Mena de finales del siglo XVII.

A la izquierda se encuentra el sepulcro realizado en mármol del Cardenal D. Marcelo Spinola y Maestre, obra del escultor Joaquín Bilbao de 1912.

Más adelante llegamos a la Capilla de los Cálices presidida por el magnifico Cristo realizado en madera policromada

Cabildo

por Juan Martínez Montañés en (1603-1606). Aquí es el lugar donde exponen las pinturas más representativas de la catedral.

Entramos en la sacristía mayor dispuesta con una planta central con forma una cruz griega. Las columnas están ricamente labradas con tallas platerescas; sobre los capiteles se dispone un fino decorado con grutescos y guirnaldas.

La cúpula se adorna con relieves dispuestos en tres anillos, donde se interpreta el Juicio Final con las figuras de Cristo entre la Virgen y San Juan Bautista.

En el centro del muro derecho figura el cuadro de San Leandro de Murillo, realizado en 1655.

Más adelante se encuentra la parte dedica al Cabildo, hasta llegar al Patio del Mariscal; sin embargo, su nombre tradicional ha sido "Claustro o Patio" con una fuente central de mármol rosa, las paredes están revestidas de mármol en distintos colores. Es el acceso natural hasta el antecabildo, formado por una gran sala que se le ha denominado "Recibimiento de la Sala Capitular".

Pasamos por un lugar de ensueño como si fuese sacado de un cuento a la sala casi secreta, lo que formaba el Cabildo, también es conocida como sala "Sala del Capítulo", su forma es elíptica para dotarla de máxima sonoridad.

En la bóveda figuran una serie de obras de Murillo encargadas por el Cabildo al pintor en 1667. La inmaculada, obra que puede considerarse entre las mas bellas que el artista realizo con este tema. En torno a la bóveda y pintadas en lienzos de formato circular aparece un conjunto de ocho Santos sevillanos identificables por sus rótulos con San Hermenegildo, San Fernando, San Leandro, San Isidoro, San Laureano, Santa Justa, Santa Rufina y San Pío .

Salimos hacia las naves laterales por la Capilla del Mariscal. Recibe el nombre esta capilla por su patrono, el mariscal Diego Caballero. En su interior se encuentra el retablo de Pedro de Becerril donde se representa "Santo Entierro".

Altar de Santa Justa y Rufina. Fue fundada en 1622 por los Caballeros Becquer, cuyo escudo figura en la reja que cierra la capilla. En el altar figuran las esculturas de las Santas procedentes de la iglesia del Salvador de Sevilla y fueron realizadas por Pedro Duque Cornejo en 1728.

En el lateral derecho de la Puerta de Campanilla se encuentra situada la capilla de Santa Bárbara, fue donada por Rodrigo de Solís, de 1544, donde se representa la Sagrada Familia y la "Venida del Espíritu Santo", pero el nombre de la capilla viene dado por el retablo de Arturo Ruiz de 1544 que dedico a la mártir.

Cruzamos el deambulatorio hasta llegar a lo que se domina “Trasaltar” esta coronado por un conjunto de figuras escultóricas que fueron realizados a través de la historia de la catedral, fue terminado en el siglo XVI por Diego Pesquera seguidor del belga Rubens.

Un poco más adelante esta la capilla de San Pablo con su estupendo grupo escultórico donde en su parte central se representa a la Virgen Inmaculada. Se encuentra también el sepulcro del cardenal Francisco Javier Cienfuegos, diseñado por el arquitecto Manuel Portillo.

Cruzamos la nave lateral izquierda hasta llegar a la Capilla de los Evangelistas. El retablo central fue donado por sufragó Sebastián de Obregón, donde se representan a los cuatro evangelistas obra de Hernando de Esturmio del siglo XVI.

En la esquina de la entrada por la puerta del Pilar se encuentra la Capilla del Pilar, en su retablo mayor esta la figura de la virgen, fue donada en 1523 por la familia Pinelli, también hay una figura de San Sebastián.

Hacemos la entrada al acceso a la Giralda. Fue construida en varias etapas y cuerpos, el primero, data del 24 de Mayo del año 1184 por orden del sultán de Marruecos Amir al-Muminin Abu Yaqub, siendo su autor el arquitecto sevillano Ahmad b. Baso. A mediados del siglo XVI, tras un proyecto fallido, el arquitecto Hernán Ruiz II, entre 1.557 y 1.568, diseñó y construyó los cuerpos superiores.

Durante la dominación musulmana era la más alta del mundo y su significado era dar a conocer al mundo el amplio espacio de su dominación que abarcaba desde la torre de la giralda en Sevilla con 82 metros de altura, hasta la torre “El Qutab Minar” en Nueva Delhi (India) con 73 metros de altura, marcaba el espacio que el mundo musulmán controlaba.

El último cuerpo de la torre musulmana fue destruido durante un terremoto y en el siglo XVI Hernán Ruiz mediante un diseño renacentista le dio su aspecto actual. En su techumbre coloco la estatua de bronce de 4 metros de altura que representa "la fe victoriosa" llamada el "giraldillo" que da nombre a la torre.

He perdido la cuenta las veces que he subido hasta las campanas –creo recordar que fueron cuatro— tenia respeto por saber que sentiría cuanto hubiese terminado los 34 tramos o pisos en que esta dividida la subida. Creo que esta vez fue la más agradable pese a los 30 años de diferencia desde la primera vez, también imagino que las temperaturas de diciembre 18º son más adecuadas a las del verano con 40º C.

Vista desde la Giralda

Las vistas panorámicas de Sevilla desde su grupo de campanas son memorables, se ve el barrio de Santa Cruz, los puentes sobre el Guadalquivir, el patio de los Naranjos, las gárgolas y pináculos de la Catedral y sobre el Alcázar.

Una vez a ras del suelo, por la mencionada puerta del Pilar nos adentramos en la zona más antigua de la catedral que corresponde al patio de los Naranjos, es el espacio que junto con la torre ha permanecido en pie del estilo almohade. Entramos por una nave con forma de pasillo llamada del “Lagarto” donde en su parte central y en la del patio se alza el pulpito, parece ser que hasta el siglo XVI desde allí se impartían misas católicas en el propio patio a imitación de sus antecesores musulmanes. En el centro una fuente de inspiración musulmana pero en realidad la taza procede de una terma octogonal romana. En su frente se encuentra la puerta de la Concepción, que popularmente se ha conocido con el nombre de "Colorada”.

Salimos por la puerta el Perdón , donde se encuentran flanqueadas por las imágenes de San Pedro y San Pablo; en 1496 ya se llamaba la puerta del “Perdón Vieja”. En su azotea existe una espadaña del siglo XVI. La decoración exterior de la puerta es almohade con muchas similitudes a la puerta central a los patios de la mezquita de Córdoba.

Repasamos los detalles del exterior de la catedral, fotografiamos la giralda desde mil puntos, el jolgorio de las plazas

Patio de los Naranjos

que se encuentran en sus aledaños es muy grande, hasta que nos internamos siguiendo a un pequeño grupo de turistas en un callejón, enseguida el ruido se apaga y el silencio de la gran cruz que preside esta pequeña plaza sevillana nos desplaza a otro tiempo, estamos en la plaza de Santa Marta, es su centro esta una pequeña Cruz de piedra donde se representa el Crucificado por un lado con la leyenda “VNA AVE MARIA” y una Piedad en el opuesto, obra de Diego de Alcaraz (1564). Anteriormente estuvo instalada en el Hospital de San Lázaro.

Entre naranjos estamos en un remanso de paz desde donde hay una visión del giraldillo, las macetas de las ventanas contribuyen a crear este ambiente tan poetico, la historia sitúa esta plaza en el lugar donde tuvo lugar el rapto de Doña Inés por Don Juan Tenorio.

Llegamos a las puertas de los Reales Alcazares donde nos informan que han ampliado el horario de las visitas hasta las 17.30, es la hora de comer y el mismo guardia de seguridad nos informa amablemente que es mejor comer en un sitio cercano y volver cuanto antes. Unos metros mas adelante llegamos al Restaurante Las Lapas, situado en la calle de San Gregorio, 6, su menú es acertado y no muy caro para el lugar donde esta enclavado, precio: 60,03 € (5 personas), muy recomendable.

Reales Alcazares, Salón de la Justicia

Son las tres de la tarde y sacamos las entradas para los Alcázares, precio: 7 euros persona. Comenzamos la visita por la puerta de León, a la izquierda en la zona más antigua del conjunto, llegamos al Salón de la Justicia, mandado construir por el rey Alfonso XI, en sus paredes de estilo almohade se decora con yesería, en su centro se encuentra una fuente de mármol que suministra frescor a la sala, su agua circula por un canal que desemboca en el estanque del patio de los Yesos, mandado construir Abu Yaqud Yusuf, es un ejemplo del arte mudéjar, dispuesto de una gran arquería central con forma de herradura que se diluye en otras más pequeñas.

Pasamos por el patio de las monterías y a la derecha se encuentra el cuarto del Almirante, donde se dispusieron varias dependencias como la sala rosa dedicada a las audiencias, preside la sala el retablo de “La virgen de los Navegantes”. Estas dependencias corresponden con la antigua Casa de la Contratación, fundada en 1503 por los Reyes Católicos, para administrar y controlar todo el tráfico de mercancías con las Indias. Desde este estamento se contrataban los barcos y se pagaban el 20% de impuestos a la Corona

Subimos al primer piso donde se ubican las antiguas dependencias Reales que ahora no se pueden visitar. Una escalera con zócalos de azulejos andaluces nos conduce por la primera planta desde donde se pueden apreciar un corredor los magníficos ventanales decorados con finas yeserías de estilo mudéjar, el techo esta decorado con un artesonado del mismo estilo y las paredes se decoran con zócalos de azulejos andaluces superpuesta con una franja donde se representan castillos y leones reales.

Entramos en el Palacio Mudéjar conocido con el nombre de Palacio de Don Pedro I, es una obra imponente por el

Patio de las doncellas

equilibrio cromático, el diseño uniforme y variado, con una expresividad en su construcción que nos sumerge en un cuento contado diez siglos antes, la sensación es parecida a la vista sobre la Alambra de Granada. Hemos entrado en uno de esos lugares mágicos que pocas veces tenemos posibilidades de contemplar. Comenzamos la visita por el vestíbulo hasta que llegamos al “Patio de las Doncella” desde donde se articula todo el palacio, pasamos al “Salón de los Embajadores” de forma cuadrada en su techo luce una cúpula de madera dorada semiesférica, las paredes se encuentran decoradas con yeserías y los muros están alicatados, a su lado esta el “Patio de las muñecas” su estilo es renacentistas, en sus arcos se reproducen rostros y se decoran además con azulejos y arabescos. Estas habitaciones privadas, conservan las columnas de la época califal que proceden de Medina Azahara (Córdoba), Pasamos al gran “Patio de las Doncellas” en sus paredes se muestran los zócalos con azulejos del siglo XVI al que se han añadido los escudos de los Habsburgo y el Plus Ultra del Emperador. Desde este patio por medio de una escalera se accede a las estancias superiores es lo que formaba el Oratorio de los Reyes Católicos, una parte es el altar de 1504 donde se representa la Visitación de la Virgen a Santa Isabel. Visitamos las distintas estancias que componen el palacio como: Salón del Emperador Carlos V, el Dormitorio de los Reyes Católicos y de Embajadores.

Galería de los Grutescos

Salimos hacia los jardines del Alcázar, pronto nos encontramos con el “Estanque de Mercurio” construido sobre lo que en lo que fue la primitiva alberca de riego, con agua de los Caños de Carmona que llegaba al Alcázar por encima de la muralla llamada “Muro del agua”, que limita con el Barrio de Santa Cruz, En el centro se encuentra la estatua de Diego Pesquera fundida en bronce por Bartolomé Morel en el año 1576. En su fondo se encuentra la “Galería de los Grutescos”, fue decorada en el siglo XVII, sobre lo que anteriormente era la muralla almohade. Pasamos por el “Jardín de la Danza” construido por Carlos V en el siglo XVI para su boda con Doña Isabel de Portugal (1543), en los aledaños, en el interior se encuentran los baños de Doña Maria de Padilla, era la principal amante de Pedro I. Los jardines nos conducen hasta el cenador llamado: “Jardín de la Alcoba o de Carlos V” de estilo plateresco y mudéjar, uno de los que se construyó para la boda del rey en 1543 con Doña Isabel de Portugal. En su interior esta decorado con una magnífica colección de azulejos sevillanos del siglo. XVI con una fuente para dar frescor al ambiente caluroso del verano sevillano.

Paseamos por los distintos Jardines como: el de los Poetas, del Chorrón, de las flores, etc.

A la salida de los Reales Alcázares nos encontramos con la celebración anual en Sevilla de la venta de dulces organizada por las monjitas. Las recetas obedecen a una tradición milenaria atesorada en los conventos de la provincia. Toda una tentación para el sentido del gusto.

Compramos diferentes dulces que no sabemos que método hemos tenido en su elección pues de muchos de ellos jamás hemos oído hablar; a los dos minutos de entrar en el corredor ya teníamos la bolsa llena. Este si, este no…. para quedarnos, hemos hecho una aproximación al dulce sevillano compuesto por jugosos “Bartolos” dice la leyenda: En Dos. Os amamos, elaborados por la monjas de Monasterio de la Encarnación, se pueden pedir en el teléfono 954 4811121 de Osuna Sevilla; también los “Bollitos de Santa Inés” del Real Monasterio de Santa Inés, Teléfono 954 223145 en Doña María Coronel nº 5 Sevilla, realmente lo elegimos porque los acaban de traer calientes; “Almendras de Guindas” del Convento Madre de Dios – Dominicas- de la calle de San José, 4 Sevilla Teléfono. 954 217822; “Almendrados de Santa Ana” elaborados en del Monasterio de Santa Ana –Madres Carmelitas- Teléfono 95 4380603 Sevilla. El público hace fila durante casi una hora para poder adquirir estos productos y sale lleno de bolsas, nosotros no podíamos ser menos y nos contagiamos de su alegría.

Pronto anochece y nos trasladamos hasta la estación de Santa Justa donde en el parking tenemos aparcada nuestra autocaravana, abonamos 18 euros precio diario por estacionamiento para continuar viaje hasta el Camping Wilson en el pueblo próximo de Dos Hermanas, la localización del camping y nuestra ubicación nos demora más de una hora. En estos momentos es cuando más echamos de menos los nuevos artilugios electrónicos, el G.P.S. aunque con ellos acabarían las discusiones y tensiones que siempre se producen.

Viernes, 7 de diciembre

Nos planteamos trasladarnos en autobús desde el camping hasta el centro de Sevilla pero dado lo tarde que es, decidimos coger la autocaravana y volver aparcar en Santa Justa para hacer la visita durante el segundo día a Sevilla, nuestra intención es por la tarde regresar al camping de Dos Hermanas.

Iglesia San Esteban

Comenzamos la visita andando hasta llegar a la Iglesia de San Esteban del siglo XIV, el estilo de la iglesia es una combinación gótica y mudéjar, entramos por la portada de la calle de San Esteban, del exterior destaca el campanario con tejas cerámicas azul.

Una vez en el interior, ha sido construido en tres naves con presbiterio y coro a los pies. El techo de la nave central ha sido rematad con un artesonado de estilo mudéjar del siglo XV. En el presbiterio se encuentra el retablo mayor donde se representa entre otros a San Esteban, destaca los lienzos donde se personifica a San Pedro (izquierda) y San Pablo (derecha), ambos de Francisco de Zurbarán.

En la nave destaca un Cristo de autor anónimo del siglo XVI, la virgen de los desamparados, en la capilla honda sobresale una verja del siglo del XVII. En su interior está decorada con yeserías del XVII destacando en la zona superior un cuadro de la misma época que representa a San Juan de Ribera. El retablo es una talla barroca del XVII, y aloja en su centro una escultura de la Inmaculada; a sus dos lados se encuentran las tallas de San José y San Juan Bautista, pintadas a finales del XVIII.

Un poco más adelante llegamos a la plaza de Pilatos donde en un extremo se alza la estatua de Murillo y en el otro la Casa Ducal de Medinaceli, que nos disponemos a visitar previo pago de 8 euros.

Palacio de Pilatos

Después de atravesar un patio de entrada nos conduce al Patio Principal, es un ejemplo de la combinación de estilos: gótico, mudéjar, renacentista y romántico que pese a todo ello lo dota de gran armonía. Sus inicios datan del siglo XV y se termina su estado actual en el siglo XIX. Señalar su grupo escultórico principal colocado en las cuatro esquinas y su fuente de mármol central esculpida en Génova.

En uno de sus pórticos nos conduce hasta la “Capilla de la Flagelación” de estilo mudéjar, sobre el altar se encuentra una talla paleocristiana del siglo III, traída de Roma.

En otro pórtico se encuentra el “Salón del Pretorio”, su construcción data del siglo XVI, de estilo mudéjar, destacan los azulejos andaluces y se artesonado de casetones.

Debajo del torreón derecho podemos ver el “Gabinete de Pilatos”, su destino era la sala de ceremonias, sobre su techo cuelga un artesonado adintelado de lacería, su arquitectura tiene reminiscencias musulmanas, sobre todo la fuente del centro de la sala.

En el torreón izquierdo, destaca sus tejas cerámicas de color azul, en su interior se encuentra la gran escalera que nos conduce hasta la primera planta donde se hallan los servicios de la casa. La cúpula esta inspirada en la sala de los embajadores del los Reales Alcázares, también tiene similitudes con la escalera de los Marqueses de Viana en Córdoba. En sus paredes se decoran con los mejores azulejos del palacio, donde destacan los dibujos de inspiración de la realeza.

La parte dedicada a vivienda, dentro de los sus salones de tapices hay un lienzo de Goya, que realizo durante su viaje por tierras de Andalucía para reponerse de una dolencia, en él, se centra en las plazas andaluzas y en el arte del toreo. También hay cuadros de Lucas Jordan, Carreño Miranda, Ribera, etc.

De los jardines citamos dos: el Jardín Grande, constituye el primitivo Palacio mudéjar, si estilo es italiano, en el frente se edifica el Palacio del Duque de Alcalá, en una esquina se deja una gruta.

El Jardín Chico, es la fusión de dos jardines más pequeños, destaca un estanque con la figura de Baco, el agua llegaba de forma privilegiada y directa lo que se llamaba los “Caños de Carmona”.

Plaza de la Alfalfa

Es tarde y andamos un poco más por la el barrio de Santa Cruz, bajamos por la calle de la Alfalfa, hasta llegar a la plaza de la Alfalfa, el Ayuntamiento ha hecho actuaciones para convertirla en un espacio público, sale el sol y los chiringuitos se llenan de gente y decidimos tomar algo en uno de ellos, nos decidimos por “Casa Diego” pues parece que sus tapas son más variadas, comer en de tapas en estos momentos en Sevilla es un acto de paciencia, simplemente en poder pedir los platos se demora más de 45 minutos y en servirnos otros tantos minutos, con tal cantidad de confusiones que decidimos comer y beber lo que el camarero le plazca, la verdad es que todo lo que terminaba en la mesa estaba bueno, los platos se pasaban de mesa en mesa y cuando nadie parecía ser su destinatario nosotros nos ofrecíamos como voluntarios para acallar nuestro hambre, bueno después de casi dos horas pedimos la cuenta y asciende a 60 euros, bueno no puedo contar lo que comí pero todo bien, solo destacar el salmorejo que era excepcional y las tortillas de camarones.

Paseamos por el barrio hasta llegar nuevamente hasta la catedral, como guíados por la estela de la giralda. Llegamos hasta el “Hospital de los Venerables Sacerdotes”. Fundado por el canónigo de la Catedral de Sevilla D. Justino de Neve en el año 1675 como residencia para venerables sacerdotes, precio de la entrada 4,5 euros.

En su interior destaca el patio central, con una fuente central escalonada en el pavimento, diseñado por el gran arquitecto barroco Leonardo de Figueroa. En los laterales cuatro corredores porticados con azulejos andaluces discurren por las estancias del monumento.

En una de las habitaciones de la planta baja se ha colocado la reciente adquisición en Londres por parte de la fundación que administra el monumento del cuadro de Diego Velázquez, titulado “Santa Rufina”. Sobre este lienzo se ha escrito tanto que se puede hacer una verdadero manual historico entre los que le atribuyen su autoría a Velázquez y los que no están de acuerdo con su autoría, parece ser que Velázquez limpiaba los pinceles en un extremo de cada cuadro y esto se cumple en este lienzo, también el tipo de trazo tan particular y sobre todo la nariz parece que solamente este genio era capaz de tener un tipo tan personal.

Hospital de los Venerables

El edificio es uno de los más importantes del barroco sevillano, obra de Leonardo de Figueroa.

En el interior de la iglesia de 1689 se consagra en honor de San Fernando, destacan las pinturas al fresco de la bóveda del presbiterio, obra de Valdés Leal y representan la invención de la Santa Cruz; así como las del techo de la Sacristía que crean en un pequeño espacio una grandiosa perspectiva ilusionista. Las de la nave son de su hijo Lucas Valdés y se representan el triunfo del Pontificado, simulando tapices.

En el retablo mayor destaca la Apoteosis de San Fernando, obra de Lucas Valdés, y a ambos lados San Clemente y San Isidoro, obras de Virgilio Maltoni. Los relieves de San Juan Bautista y San Juan Evangelista del siglo XVII atribuibles a Martínez Montañés.

Barrio Judio

A la salida nos dirigimos por las calles de la antigua judería, calle de Levies, paseamos por la Puerta de la Carne y bajamos hasta la Parroquia de San Bartolomé de Sevilla, C/ San Bartolomé, s/n, construida sobre una antigua sinagoga judía hasta el siglo XIV. Del interior destaca su capilla Honda donde se encuentra la talla fr Nuestra Señora María Santísima de la Alegría. Su historia la sitúa hacia el año 113 de la era cristiana, fue llevada de oriente a Roma y después traída a España por un monje llamado Romano, griego de nacimiento, una Imagen de la Santísima Virgen, que fue colocada durante el periodo que duro la invasión musulmana en una gruta en las inmediaciones de la ciudad de Mérida

La tarde se echa encima y nos dirigimos hasta la plaza de las Mercenarias nº 1, donde se encuentra El Monasterio de la Visitación de María es conocido como Convento de las Salesas: la fundación en Sevilla data del siglo XIX, procedentes del Convento de las Salesas Reales de Madrid.

Plaza de las Mercenarias

La parte exterior nos confunde pues su estilo es una mezcla de estilo románico con motivos bizantinos. En su interior es la hora de la oración y desde la puerta se escucha los cantos que emergen desde la reja izquierda, donde están situadas las monjas de clausura de la comunidad. En la puerta hay varias monjitas mayores dedicadas al buen hacer de la confección de cortinas, visillos, colchas y punto. Las pido permiso para entrar y poder hacer fotografías y me responden afirmativamente.

De su interior debemos mencionar la nave central; el magnifico altar mayor de estilo barroco dorado, presidido por la imagen de Jesucristo en la oración, a su izquierda una gran reja separa la nave de la zona de clausura y en el lateral de la nave destaca el triforio dedicado a la asistencia de las monjas superiores a la misa.

Un poco más adelante sigo hasta la calle de San José nº 17, donde se encuentra la iglesia perteneciente al Opus Dei de Sevilla “Iglesia del Señor San José”, antiguo Convento de mercedarios descalzos. Una portada lateral protobarroca, hoy cegada, muestra en su ático una escultura del citado Patriarca. En su frente esta decorada con azulejos azules del tipo portugués. En su interior se construye una nave central y su retablo mayor dedicado en le centro a la imagen de San José que porta en su brazos el niño Jesús, en el mismo altar mayor a un lado están las imágenes de la Virgen Inmaculada, dentro de un palio azul y una magnifica talla de Jesucristo en la cruz brotando las lagrimas por sus mejillas.

Andado un poco llegamos a la antigua sinagoga judía, en la calle de Santa María de la Blanca nº 5, hoy convertida en la Iglesia del mismo nombre, muy similar a la sinagoga del mismo nombre en Toledo, esta última iglesia se encuentra desacralizada y actualmente se encuentra fuera de culto. Fue reconstruida en 1662, su planta es de tres naves, divididas por columnas de mármol rojo. Las bóvedas están recubiertas por yeserías de estilo barroco andaluz por los hermanos Borla. En la nace central esta el retablo mayor de estilo barroco con se encuentra la imagen de Nuestra Señora de las Nieves, obra del escultor Juan Astorga en el siglo XIX

En su interior destacan las pinturas de la Sagrada Cena de Murillo y la Piedad de Luis de Vargas.

La luz ya se acaba, es la hora de retirarnos y nos marchamos hasta el pueblo de Dos Hermanas y descansar en el camping Wilson.

Sábado 8 de diciembre

Hoy el día amanece con grandes nieblas pero según pasas las horas y el sol aparece van disipándose. Hemos decidido despedirnos del camping Wilson para pasar el día y dormir en el parking de Santa Justa. Vaciamos aguas grises y repostamos agua para dirigirnos hasta el centro de Sevilla.

Una vez en Santa Justa tomamos el autobús en el Corte Inglés hasta la Torre del Oro que será nuestra primera visita del día, no tenemos suerte hoy es sábado y parece ser que el Organismo del que depende el monumento no ha considerado necesario abrirlo, es la quinta vez que estoy en Sevilla y hoy tampoco he conseguido verlo. Se encuntra situada en el Paseo de Cristóbal Colón s/n. En la actualidad su interior esta dedicado al museo Naval, donde se muestran objetos relacionados con la vida marinera de la ciudad de Sevilla. El tiempo lo dedicamos para disfrutar del entorno exterior en el margen del río Guadalquivir e imaginar lo que en sus mejores momentos supuso la construcción en la época del último gobernador almohade de Sevilla, Ibn Uhla, en 1221. El último cuerpo circular fue añadido por Sebastián Vander Borcht en 1760.

Torre del Oro

La torre sirvió, además de prisión en la edad media, y en ocasiones de recinto seguro para guardar los metales preciosos traídos que los barcos portaban a su regreso de América.

Unos metros adelante llegamos a la calle Temprado nº 3 donde se encuentra el Hospital de la Caridad, su iglesia fue construida por Pedro Sánchez Falconete, maestro mayor de las obras de la ciudad de Sevilla. En su fachada exterior esta rematada por medio de una cornisa rematada con una baranda de hierro, en cuyos extremos se levantan sendos pináculos. En el centro de este remate se eleva un pequeño ático. Un poco en más retrasada en 1721 fue levantada una pequeña torre para la colocación de las campanas. Su decoración exterior destacan los azulejos de estilo portugués donde se representan a San Jorge, Santiago, la Fe, la Esperanza y la Caridad.

El interior esta construida sobre una sola nave central cubierta con bóveda de cañón. Para la decoración interior se contrataron a los mejores artistas del momento, el retablo mayor fue obra de Bernardo Simón de Pineda obra maestra del estilo barroco español dedicado a la misericordia, las esculturas son de Pedro Roldán, las pinturas son Esteban Murillo y Juan de Valdés Leal.

En ese momento se celebra una boda y tenemos que esperar para que abandonen la nave central y poder echar un vistazo, escuchamos cantar la salve y procedemos a la visita sin esperar a que salgan pero parece que esto se puede demorar mucho tiempo.

Cruzamos la calle y dentro de un pequeño jardín se encuentra la escultura de Miguel Mañara, fue elegido hermano mayor de la Hermandad de la Santa Caridad y a él se debe la construcción del Hospital y de la Iglesia, dedicó toda su vida al cuidado de los más desfavorecidos.

A la izquierda caminamos hasta la Avenida de la Constitución s/n donde esta el edificio que alberga el “Archivo de

Archivo de Indias

Indias”. Era la antigua casa de lonja de los mercaderes, fue mandado construir para regular las transacciones comerciales que hasta ese momento se efectuaban en las propias gradas de la Catedral. Con el desplazamiento de la actividad comercial de la ciudad de Sevilla, el Consulado de Cargadores de Indias y la Casa de Contratación se traslada hasta la ciudad de Cádiz en 1717, quedándose el recinto sin ninguna actividad.

El edificio es de planta cuadrada con dos pisos y un amplio patio central donde por mandato en 1785 de Carlos III se ordena la creación del archivo que debía de albergar todo lo relacionado con América. Su adaptación y redecoración fue obra de Luis Cintara, construyendo la gran escalera central de mármol y la instalación de grandes muebles con estanterías en maderas nobles traídas de la isla de Cuba.

En la actualidad no es posible la visita al monumento salvo cuando se celebran exposiciones temporales. Tantos años yendo a Sevilla y en estos días se celebra la exposición titulada “El sueño de un imperio”, la colección mexicana del duque de Montpensier. Su afición por el nuevo mundo se debe a la compra del palacio de Castilleja de la Cuesta, lugar donde murió en 1547 Hernán Cortes, la admiración por el personaje le llevo a comprar números objetos y copias de documentos del archivo de Indias que fueron donados en 1933 al Archivo General de Indias donde por falta de espacio permaneció cedido al Museo de América en Madrid. Emocionados por lo sublime del lugar hacemos un recorrido por la exposición donde destaca el despacho que utilizaba Hernán Cortes, numerosas pinturas, libros, porcelanas, figuras de cera, lacas, nos acercan a la relación histórica de México y de España vista por el duque.

A la salida del edificio lamento que no exista una pequeña sala donde se pueda mostrar al mundo la cantidad de tesoros que acumula este espacio, seguramente aumentaría el interés de Sevilla para los viajeros durante su visita a la ciudad. El Ministerio de Cultura –actual propietario- tenia que velar por la máxima difusión del legado cultura español.

Iglesia de Santa Ana

Nos acercamos hasta el barrio de Triana por el puente del San Telmo, es la hora de comer y nos han indicado que es la mejor zona para disfrutar de un buen bocado, mientras tanto paseamos por calle Betis y la calle de la Pureza para llegar a la Iglesia de Santa Ana, donde nuevamente hay una boda. Es la iglesia parroquial más antigua de Sevilla, fue mandada construir por Alfonso X en el siglo XIII, su estilo es gótico-cisterciense, posteriormente fue añadida la torre de estilo mudéjar. La plata esta construida en una gran nave central y dos pasillos laterales, la girola se construye en el lado contrario del presbiterio, justo detrás del coro. El Altar Mayor destaca un enorme retablo de estilo renacentista, donde se cuenta la vida de la Virgen, San Joaquín y Santa Ana, en el que centro están las de Santa Ana, la Virgen y el Niño.

Mientras termina la boda nos dedicamos a visitar las capillas de la girola, cuando comienza la entonación de la salve rociera que hace la visita más apasionante.
A la salida nos informamos de los restaurantes en la zona para comer y nos indican la zona de la calle de San Jacinto, unas manzanas más adelante, todos los restaurantes están llenos de gente que aprovechan el sol del sábado para degustar las tapas en la acera de la calle, lo que hace imposible tener una comida relajada, esperamos más de media hora en el Restaurante las Columnas para hasta que una mesa se quede libre y alrededor de las 15,00 horas lo conseguimos, son innumerables las cantidad de tapas que ofrece el lugar y nos inclinamos por las típicas tortas de salmorejo, las frituras, las verduras a la plancha, etc, la comida no decepciona y disfrutamos en buena medida de la actual actividad gastronomita que mueve esta parte de Triana.

Barrio de Triana

Salimos en dirección al Puente de Isabel II, pasamos delante de la escultura erigida en recuerdo del maestro trianero Juan Belmonte, en su lado opuesto se encuentra la pequeña capilla del Carmen, fue construida en 1928, su estilo es neomudejar en ladrillo rojo coronada por una pequeña cúpula de azulejos andaluces, a su lado se levanta un pequeño campanario de plata octogonal que esta coronada por una veleta.

De nuevo en la Sevilla más tradicional pasamos delante de la plaza de toros de la Real Maestranza de Sevilla, su construcción es de 1749 en madera pero su estado actual es de

1914 obra del arquitecto Aníbal González, no tenemos mucho tiempo y no nos paramos para su visita interior, en el otro margen junto al rió en el antiguo muelle de la Sal, se encuentra la estatua del “Monumento a la intolerancia” de Eduardo Chillida, construido sobre hormigón, sus figuras semejan a varias herraduras formando diversas formas redondas.

Antonio de Mairena

En el mismo paseo se encuentra la escultura del cantaor flamenco Antonio de Mairena fallecido en 1983. La expresividad del monumento nos hace participes de que representa sin lugar a dudas a uno de los grandes de su genero.

Continuamos por el margen del río con el fin de embarcarnos en el crucero panorámico por el Guadalquivir, en un pequeño embarcadero situado junto a la Torre del Oro. Su precio 15 euros, pero a la llegada nos informamos que por 12 euros venden los ticket en el puesto de periódicos e incluso algunos viajeros pagan solo 10 euros, será cuestión de la bajada de precios en bolsa.

El crucero dura unos 50 minutos y es una forma distinta de ver esa parte de Sevilla desde el propio río. La salida el buque toma dirección a la costa por el canal de Alfonso XIII, pasamos por los bajos del puente de San Telmo, desde aquí la Torre del Oro nos ofrece una visión diferente y otro ángulo para la fotografía, llegamos al puente de los Remedios construido en 1968, une el centro de la ciudad con el barrio de los Remedios. Tiene tres carriles de circulación en cada sentido, esta construido mediante dos vanos de 58 m. de luz que salvan el ancho de la dársena con una pila en el centro. Desde donde allí se vislumbra el entorno de la Expo Iberoamericana de 1929, en su aproximación al Parque de María Luisa. A lo lejos del río emerge una nube de torres dedicadas a la descarga, lo que nos indica que nos acercamos a la zona portuaria. Llegamos al puente de las Delicias, fue en 1992 en sustitución del antiguo Puente de Alfonso XIII. Es un doble puente móvil, con dos tableros independientes levadizos, dedicado al tráfico rodado y al tráfico de ferrocarril en dirección al puerto. Ambas estructuras tienen un vano central móvil que funciona independientemente, soportados por dos grandes pilares centrales huecos en cuyo interior se aloja la maquinaria para el accionamiento. Aquí el barco da un giro de 360º grados para dirigirse río arriba. Desandamos el camino andado hasta llegar al puente de Triana, llamado de Isabel II, fue construido por los ingenieros franceses Bernadet y Steinacher en 1852, sus pilares son de piedra y hierro, sobre tres arcos de 43 metros de luz cada uno.

La imagen varia radicalmente hacia lo que fue el futuro de Sevilla, ahora en este momento ya es pasado, se trata de los restos de la Exposición Universal de 1992, primero llegamos al puente de la Cartuja, es un puente peatonal que une la calle Torneros con el Monasterio de Santa maría de la Cuevas. Fue construido en 1991 en un solo tablero de 235 metros de largo y 11 metros de largo, esta cubierto en partes por parábolas irregulares suspendidas de cables de acero.

Crucero por el Guadalquivir

La luz de la tarde ya termina cuando llegamos al puente de la Barqueta, es uno de los nuevos iconos de la actual Sevilla. Fue también construido para la Expo-92, por los ingenieros Juan Arenas y Marcos Pantaleón, es un solo tramo de 168 metros apoyado en los extremos de cada orilla. Su único arco es de acero atirantado por el propio tablero

Más adelante se dibuja la imagen del Puente del Alamillo obra del arquitecto e ingeniero Santiago Calatrava Valls.

El crepúsculo pronto nos atenaza justo es el tiempo que tarda el barco de regreso a la puerta de salida.

Nos dirigimos hasta la plaza de España, la noche ya es cerrada, el gentío discurre por todas las calles en dirección a la plaza –se celebra la exposición de belenes de un conocido banco- la fila esta compuesta por vario miles de personas.

Plaza de España

La plaza fue construida por el arquitecto Aníbal González para la Expo de 1929. Tiene forma semicircular con una radio de 200 metros en torno a una fuente central, construida en ladrillo visto con incrustaciones de cerámica policromada, donde se representa la España de las regiones. Las torres son de estilo barroco renacentista, un canal en el centro es salvado por cuatro puentes decorados con detalles en cerámica andaluza que representa los cuatro reinos iniciales de España.

Es la hora de regresar hasta Santa Justa donde tenemos nuestra autocaravana para pasar la noche.

Domingo 9 de diciembre

Hoy salgo muy temprano a las 8,00 horas para visitar las dos obras del arquitecto Santiago Calatrava Valls, cojo en la estación de Santa Justa en autobús C-2, dirección Isla Mágica, pregunto a varias personas la parada más cercana al antiguo edificio de la Expo 92 dedicado a mostrar al publico Kuwait, país que encargo al famoso arquitecto su construcción. Nadie conocía el famoso edificio, tampoco el conductor del autobús, así que antes de que abandonase el espacio dedicado a la antigua Expo, me baje en la primera parada que pude. Solamente había dos hombres en un edificio cercano que tampoco se acordaban pese a mi explicación de las formas, yo les indicaba que era un edificio con forma de dos manos entrelazadas, pero no lo recordaban, llamaron a un coche de vigilancia de “Prosegur”, dicho vigilante fue quien me indico la situación del edificio de Kuwait.., primera calle a la izquierda, dos a la derecha y dos a la izquierda. Siguiendo estas instrucciones seguro que no lo encontraría pero intente seguir a pies juntillas sus indicaciones.

El día era gris con fuertes neblinas que aún no se habían disipado, el suelo estaba mojado, los edificios también

Pabellón de Kuwait

describían la soledad más absoluta, pronto pensé en que aquel sitio no era el que yo había visitado 15 años antes, no podía ser, ¡que pena!, los edificios vacíos o en estado semiruinoso, las calles llenas de hojas, los árboles han crecido y se encuentran en mal estado, las farolas casi ninguna tienen bombillas, las aceras están llenas de baches, no circula un coche, las calles están desiertas, no siento miedo pero si pena, mucha pena.. ¿Cómo es posible que un país invierta tal cantidad de esfuerzo para que termine así?. Llegue a un expositor donde se presentaba un plano de la antigua Expo 98, allí se indicaba la antigua dominación y la nueva, “Pabellón de Kuwait”: Calle Charles Darwin (Antigua avenida 5) , solo me queda dos manzanas. Unos pasos mas adelante llegó al edificio de Calatrava, las manos que yo le recordaba están bajadas, lo que le hace perder ese esplendor y carácter altivo que mantuvo durante la muestra; por lo que veo se ha salvado de una destrucción como han sucedido con una parte de los edificios próximos, ¿quizás por ser vos quien sois no has muerto?, me pregunto. El edificio esta formado por unas escalinatas similar a la subida a un anfiteatro de un estadio de fútbol en material de alabastro traslucido que deja pasar la luz, con 7 pares de columnas curvadas y otras yuxtapuestas por los famosos dedos en madera blanca que se elevaban al cielo mediante un original sistema de pesos, accionados mecánicamente.

La primera vez que contemple la imagen de este emblemático edificio pensé en cuernos de elefantes de marfil de la ciudad de Mombasa (Kenia), en otra ocasión pensé en uñas de mujeres árabes cantando bailan la danza del vientre. El tamaño del edificio es inferior a otros pabellones de los construidos para la muestra internacional.

En la actualidad ha perdido su movilidad por culpa del mantenimiento, no ha vuelto a moverse desde 1994. En este momento pertenece a las oficinas centrales de la empresa Egmasa, bajo control de la Junta de Andalucía (actual propietario), esperamos se den cuenta que tener un Calatrava es tan importante como tener a Santa Rufina de Velázquez.

Puente de la Barqueta

Abandono la Cartuja por el puente de la Barqueta patrocinado por la empresa MAPFRE para hacer una nueva incursión en la obra del ingeniero y arquitecto español Santiago Calatrava sobre el río Guadalquivir en el Puente del Alamillo.

Su visión es un verdadero espectáculo la torre con forma de cabeza de caballo domina toda la zona, en su diseño ha intervenido lo que los arquitectos modernistas denominan “Arquitectura orgánica”, trata de identificarse las formas con partes de órganos del cuerpo humano. Pronto descubro que la Junta ha rehabilitado los tirantes del puente construido entre 1987 y 1992 que el arquitecto ideo un torso humano en tensión tirando de multitud de cables, sujeta el tablero con elasticidad y equilibrio gracias a su inclinación.

Los materiales utilizados de acero y hormigón de color blanco, lo que le hace lleno de gracia y esbeltez, es una verdadera escultura monumental digna de un viaje a la Ciudad de Sevilla. Discurro sobre la parte central del puente dedicado a la circulación de peatones, a un nivel más bajo están dos vías de entrada y salida que me recuerda en cierta medida el modelo desarrollado en el puente de Brooklyn en New York. Según observo el mástil pienso en lo que hubiera supuesto para la ciudad la terminación de la obra cómo el arquitecto lo había diseñado, como un verdadero mirador sobre la ciudad pero por causas de presupuesto se quedo sin su aprovechamiento turístico que habría dado a Sevilla de nuevas oportunidades para la creación de un icono urbanístico.

La niebla aún no se han disipado lo que convierte las imágenes del puente en formas sublimes que inspiran

Puente del Alamillo

melancolía: La gente pasea y corre por el puente sin prestar atención a la imagen que desprende, al llegar hasta la otro orilla descubro que no es posible pasear por la parte inferior para contemplar la unión de los tirantes con los soportes del tablero, esta todo cerrado a cal y canto por el gran numero de vandalismo acumulado durante los 15 años de construcción.

De vuelta por mis pasos descubro que aunque se ha rehabilitado es una zona muy degradada y con poca atención de las autoridades locales.

El viaje de vuelta parece que será largo por las inclemencias del tiempo y como en todos los viajes dejamos sin ver la mayoría de lo pensado pero esto nos dará una excusa para volver próximamente. ¡Hasta pronto Sevilla!.

De regreso el cuenta kilómetros marca 1260 km., los doy por bien aprovechados.

-FIN-

by

Ángel López

© Fotografías y textos son propiedad:

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