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BLOG DEL VIAJE AL COMARCA DE ALBARRACÍN (TERUEL), por A. López
 
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Viaje a la comarca de Albarracín (Teruel)

EL VIAJE

Día 17 de junio (viernes)

Ruta: Madrid-Albarracín 228 Km.; tiempo estimado 3h 26'

Albarracín (Teruel)

Salimos de Madrid pasadas las 18,00 horas, enseguida cogemos la A-2 que afortunadamente no hay problemas de tráfico para ser un viernes. En el Km. 110 cogemos la N-211 , pasamos por Molina de Aragón y nos gusta tanto la imagen que decidimos echar un vistazo el domingo antes del regreso; en la localidad de Dueñas nos desviamos por la CM 2112, luego la A-1511 que nos conduce hasta nuestro destino en Albarracín.

Lo primero que hacemos antes de entrar en el pueblo es ver el famoso parking que tiene limitada la pernocta, según indica es por una cuestión de peligrosidad por una crecida del río, desde luego para visitar la ciudad es un sitio inmejorable, está situado en la calle del Llano del Arrabal nº 1. Las coordenadas GPS del lugar corresponden con: N 40.4079836 // W 1.4394671 .

Después marchamos al otro parking recomendado para autocaravanas en Albarracín, se encuentra situado enfrente del pabellón Municipal, esta un poco lejano del centro y solitario, aunque en peores garitas hemos dormido. Las coordenadas GPS del lugar corresponde con N 40.4079181 // W 1.4267736 .

Panorámica de Albarracín (Teruel)

Hoy tenemos un problema, queremos ver el partido de fútbol de España y Turquía, perteneciente a la copa de Europa de selecciones. Ignoramos si con nuestra antena que tenemos que es de Chichi nabo podremos verlo. Pensamos que una buena solución es ir al camping y en el caso de que no tengamos buena señal poder ver el partido en la cafetería.

Nosotros no somos muy de camping pero pensamos que en este caso puede ser una buena opción. El camping esta situado a por lo menos 1 Km. del casco urbano, el precio de 2 noches es de 45,30€. Las coordenadas GPS del lugar corresponden con: N 40.4115256 // W 1.4274547 .

El camping es tranquilo pero verdaderamente no esta acondicionado para atender la demanda de las autocaravanas, los viales no son lo ancho que necesitan nuestros vehículos, hay muchas ramas y árboles que impide aparcar con seguridad. Tampoco el tema del vaciado es nada correcto porque para hacerlo tienen que abrir una arqueta. Es necesario decir que el trato es muy correcto y cercano y que tampoco es muy caro y que se puede hacer barbacoas en una cocina especial para lo cual te facilitan lecha.

Bueno lo primero que hacemos es buscar una parcela donde los árboles tengan un hueco en dirección hacia donde esta el repetidor de televisión, sintonizamos las emisoras y ¡bingo! voila se ve la cadena donde por la noche televisaran el partido. Primera condición salvada.

Casas colgadas de Albarracín (Teruel)

Si no eres muy de camping y no te quieres arriesgar a pernoctar en el parking del centro tienes la opción de hacerlo junto al Pabellón Municipal, esta tan retirado como el camping pero es gratuito. Las coordenadas GPS del lugar corresponden con: N 40.4081849 // W 1.4266968 .

Día 18 de junio (sábado)

Ruta: Albarracín-Gea de Albarracín

Lo primero que hacemos nada más llegar a la localidad es dirigirnos hacia la oficina de turismo, qué mas que informar lo que hace es desinformar, al menos nos facilitan un papel con los horarios y tarifas de las posibilidades que tiene Albarracín.

Tiradores de las puertas de las casas de Albarracín (Teruel)

Después rápidamente subimos hasta la plaza del Palacio s/n donde se encuentra la Fundación de Santa María de Albarracín. Esta encargada de la visita guiada por la ciudad de Albarracín más la única oportunidad de ver en el interior la catedral que todavía esta en fase de restauración.

No dicen que el grupo para la visita a las 10,30 esta completo y quedan pocas plazas para la visita a las 12,00 horas, reservamos para esa hora, el precio es de 3,50 euros, los menores de 10 años es gratuita.

Lo que hacemos para aprovechar el tiempo, es subir hasta el Museo de Albarracín, situado en el antiguo hospital del siglo XVIII. Allí nos informan que rápidamente, a las 11,00 horas saldrá la visita guiada para poder visitar el Castillo Alcazaba islámica. Fortaleza principal, dura 1 hora y tiene un precio de 2,50 euros, los niños menores de 10 años gratuito.

Siempre que viajo a este tipo de localidades me hago la misma comparativa, como seria la vida de la población de Albarracín si estuviera situada en Francia. Estoy seguro que seria completamente muy diferente, es cierto que Albarracín cuenta con una inyección económica gracias al turismo que ha permitido que no se produzca la despoblación de los pueblos de la provincia de Teruel, su poco más de 1000 habitantes viven casi exclusivamente del turismo, por el contrario, estoy seguro que si Albarracín estuviera en Francia viviría toda la comarca del turismo porque tiene tal potencial turístico que sabiéndolo explotar puede ser un motor de la economía de la provincia.

Boda en Albarracín (Teruel)

En estos momentos el turismo que llega mayoritariamente a Albarracín es de pocas horas, gente que viene en autobús ve lo más típico y lo que les enseñan y en la mayoría de los casos ni siquiera come, luego hay otro tipo de turismo que utiliza los hoteles y restaurantes de la localidad.

Albarracín esta en todas las listas dentro de los Pueblos más bonitos de España, en la clasificación del diario El País está en el tercer lugar y también forma parte de la Asociación de los pueblos más bonitos de España sobre pueblos españoles de menos de 15000 habitantes de interés tanto cultural como paisajístico. Para la revista Viajar es considerado en su personal clasificación como el quinto pueblo más bonito de España.

Entiendo que hay una gran diferencia entre lo que ofrece un pueblo situado en lo más alto por su belleza y lo que el turismo deja en sus visitas. La única forma es la inversión para sacar a la luz todo lo que hay oculto y que permitiría que en lugar de pasa unas pocas horas sea necesario permanecer varios días. No solamente es necesario la implicación de las distintas administraciones, locales, autonómicas, nacionales y europeas, se necesita la implicación de las impresas que actualmente se benefician del turismo. Es urgente que las autoridades se desplacen a Francia y copien como las ciudades del interior explotan el turismo y consiguen tal grado de desarrollo y bienestar entre sus ciudadanos.

Ciudad de Albarracín (Teruel)

A la hora acordada comenzamos la visita a la parte del Castillo Alcazaba Islámica de forma guiada porque de otra forma no se puede visitar, en su interior hay un yacimiento arqueológico importante.

La ciudad de Albarracín constituye su núcleo de población en el interior del castillo. En la época bajo la dominación islámica funciono como una alcazaba que albergaba el estamento dominante que era de etnia bereber del clan de los Banu Razín durante los siglos X y XI y de los gobernadores del siglo XII.

Calles de Albarracín (Teruel)

Los Beni Razín llegan en las primeras oleadas de la conquista de al-Andalus y van conquistando las tierras del norte de la península Ibérica. En el siglo XII Albarracín es nombrada como la capital de una poderosa taifa.

La historia de esta colonización no está escrita y poco se sabe de los antiguos habitantes de Albarracín constituidos en una colonia hispano-visigoda que se congregaba en el entorno de la iglesia de Santa María.

Los Banu Razín pertenecían a un linaje bereber de los Hawwara que se instalaron primeramente en Córdoba y luego se proyectaron hacia un vasto territorio entre Teruel y Cuenca, dominando numerosas localidades: Castelfabid, Calamocha, Ródenas, Cella, Alfambra, Jarque, Gúdar, Monteagudo, Camarena, Monreal, Singra, Torre la Cárcel , Villel y Teruel. El califato estaba en Córdoba pero el linaje tenía cierta autonomía a cambio de obedecer al poder central y de compartir una parte de los impuestos recaudados.

En el año 1013 se produce una crisis del Califato y Hudail, que era hijo de Jalf ben Razín, se proclama independiente y con la parte de los impuestos que no cede al Califato emprende una serie de obras en Albarracín como un reflejo de la prosperidad económica de esta etapa, construye en alcázar y la Torre del Andador, la ciudad pasa a llamarse Santa María de Aben Razín y se convierte en uno de los reinos taifas de la península.

Escudo de Albarracín (Teruel)

La llegada de los almorávides supone la reunificación de los dos únicos reinos de taifas que permanecen sin someterse al al-Andalus son: Los Banu Razín y los de Banu Hud, este último de Zaragoza.

La toma de los gobernadores almorávides de Albarracín la ciudad empieza a depender de Valencia y pasa a manos de Abu Abdallah Mohamed ben Merdanis, llamado el rey Lobo de Murcia.

En 1170 la ciudad pasa a manos cristianas y el castillo se convierte en una fortaleza feudal con una gran plaza de armas, en la que solamente vive el señor o su lugarteniente.

El último papel militar que juega el castillo fue en el siglo XVI, cuando fue ocupado por Felipe II para someter a la ciudad y a su comunidad, ante las alteraciones acaecidas en defensa de los fueros seculares.

El recinto amurallado tiene forma trapezoidal, de más de 265 metros de longitud, tiene doce torreones de planta circular preferente, abiertos tan solo en el dado oriental. El recinto musulmán se corresponde con aquellos tramos de la muralla guarnecidos de yeso rojo y trabas puntuales de madera, muy diferente a la argamasa de cal dominante, empleada en el periodo cristiano posterior. La superficie que tiene el recinto cerrado por las murallas ocupa 3.375 metros, para aprovechar el terreno construido en lo alto de una montaña se crean terrazas escalonadas en cuyo nivel superior se encuentra la residencia principal. Hacia el interior se localizaría un posible caserío islámico con un potente basurero, muy rico en restos arqueológicos.

Castillo de Albarracín (Teruel)

El estratégico emplazamiento de esta fortaleza la convierte en el mirador hacia el impresionante paisaje cultural que constituye el núcleo urbano construido de Albarracín y el entorno natural que lo rodea.

En el interior amurallado, a la izquierda, hay una zona que estuvo ocupada en época islámica por un conjunto de casas y que constituye el barrio musulmán, que junto con la residencia principal situada en la zona más alta, y atendiendo a su posible función más que por el tamaño, podemos considerar que se trata de pequeños palacios destinado a las personas más relevantes de la ciudad.

Barrio musulmán Alcazaba de Albarracín (Teruel)

Esta pequeña área residencia desapareció con la llegada de los cristianos, tras un breve periodo uso pero se producen cambios profundos en la primitiva estructura. Los materiales constructivos de estos palacios son reutilizados en el siglo XIII, incluso algunos son empleados en la muralla meridional del castillo.

Con la desaparición de estos barrios solamente quedo en pie en el interior de la muralla la residencia principal que sería muy transformada, construyéndose nuevas dependencias adosadas a la muralla de uso estrictamente militar.

El grupo de viviendas corresponden al tipo andalusí dispuestas a lo largo de un patio central, con uno o varios salones con acceso a través de dobles vanos. Las casas están construidas con zócalos de mampostería y muros de adobe revestidos de yeso. El solado de las distintas habitaciones esta realizado con yeso, que aparecen yuxtapuestas, lo que indican las modificaciones interiores de las distintas viviendas.

Las letrinas están fuera de la vivienda en una zona contigua a la muralla para facilitar su evacuación, pero que ha desaparecido al destruirse esa zona cuando se reconstruyo la muralla ya en época cristiana.

Hamman de la Alcazaba de Albarracín (Teruel)

Caminamos hasta el otro extremo del recinto donde las actuaciones arqueológicas han dejado al descubierto una de las estructuras más interesantes de la residencia principal, el hipocausto o Hamman. Es un espacio rectangular con sus pilarcillos y restos del pavimento de cubrición en rodeno, así como chimeneas en tres de sus ángulos, y la boca de alimentación al este, donde hay signos de haberse alojado el hogar. Es esta una subestructura de calentamiento del pavimento superior, asociada al baño termal o Hamman primitivo palacio musulmán de los Banu-Razín, muy transformado y destruido en periodos posteriores. La aparición de fragmentos de yeserías decorativas en los escombros extraídos en el recinto, ratificaría esta interpretación.

Al lado podemos ver los restos arqueológicos de la Residencia , tiene forma de cuadrilátero, la entrada se realizan a través de un pequeño zaguán empedrado, desde él que se accede a una cuadra con pesebre, y que desemboca en un destacado patio descubierto con acera perimetral, que estuvo pavimentado en piedra de rodeno. Debajo del patio se localizó un gran aljibe de dos naves, separadas por dos arcos sucesivos que se encontraron tapiados, y con dovelas en piedra de toba que fueron arrancadas en el periodo de abandono del castillo. Para la extracción de agua se contaba en el patio con un brocal circular de escasa altura, también en rodeno.

La plataforma más elevada del castillo está ocupada por la residencia principal que pudieron ocupar hasta el siglo XII, los gobernantes islámicos, y posteriormente el alcalde del castillo de la época cristiana, aunque debido a las transformaciones y reconstrucciones sufridas no resulta fácil interpretar su disposición original.

En torno a este patio central se han localizado diferentes habitaciones con pavimentos y muros de separación distintos. Quizás la habitación principal de mayor tamaño y con suelo de yeso, es la que se localiza a la izquierda del patio. Al frente del mismo se ha hallado un interesante hipocausto contiguo al pozo de desagüe de las aguas sobrantes, también lucido en yeso.

Residencia principal de la Alcazaba de Albarracín (Teruel)

Hacia la salida de la residencia y contiguas a la muralla, se observan algunas de las dependencias y un gran espacio abierto de dudosa interpretación, está cerrado con un destacado muro de separación.

Si seguimos de frente llegamos a la Torre de Cadalso, bajo este torreón se observa un voladizo con acceso al castillo que podía constituir un cadalso o galería con el que pudiera protegerse la cavidad inferior, abierta en la roca sobre el que se asienta la fortaleza.

Desde este punto se puede admirar el paisaje natural del entorno lo constituyen imponentes roquedales calcáreos de compleja estructura, son muy escarpados y escasamente colonizados por pequeñas sabinas, en los que el río Guadalaviar ha labrado un doble meandro encajado. En su lecho frondoso se localiza el denominado molino del rey, en lo alto de las rocas desnudas esta la ermita del Carmen.

A la izquierda de la Torre y por debajo del barrio musulmán hay una Casa Palacio conserva buena parte de su patio central, está pavimentado con losas de piedra de rodeno y perimetrado por una acera sobre elevada. Las aguas de la lluvia se recogen en un sumidero que desemboca a través de una atarjea hacia la muralla.

Aljibe de la Alcazaba de Albarracín (Teruel)

Destaca la sala situada en el extremo oriental de la casas, tiene un doble vano de acceso, y pavimento de yeso rojo, con una pequeña huella geométrica en el centro que pudiera identificarse con un hogar para calentar la habitación. Simétrica a esta sala al otro lado del patio, nos encontramos otro salón, bajo cuyo pavimento de yeso, apareció un curioso banco corrido con perforaciones sucesivas, que pudiera corresponderse con los moldes para la colocación de numerosas vasijas de almacenaje, el suelo de esta sala inferior es igualmente de yeso. La escalera de acceso a la casa, aparece en el ángulo norte de la misma, y pegada a la muralla, en el habitáculo más estrecho, podría localizarse su letrina cuyo desagüe recogía las aguas del patio. Esta construcción se asienta sobre una escombrera de abundantes materiales del siglo X.

Si seguimos a la derecha podemos ver los restos arqueológicos de la Casa Palacio (2), está adosada a la anterior residencia aunque ofrece distintas características por que principalmente es de mayor tamaño, lo que indica que pudiera ser ocupada por una persona de mayor rango.

La casa tiene un patio central, esquilmado totalmente en su recubrimiento quizás de losas de rodeno, y con un canal de desagüe en uno de sus extremos. Entre el relleno arqueológico que colmataba este patio se encontraron bastan bien definidos, dos pilares y parte de los tres arcos lobulados que pudieron constituir el pórtico de entrada a la sala principal. Se conservan in situ los arranques de estos pilares y su pavimento de yeso del terreno, como en los restos de los tres grandes salones localizados en las crujías laterales y frontal, y a los que se accede respectivamente a través de un doble vano,

Torre Cadalso de la Alcazaba de Albarracín (Teruel)

El salón principal cuenta además de su doble alcoba en los extremos de la sala, perfectamente conservada y modificada es la ubicada al norte, en la que apareció un formidable capitel del siglo XI, y con tan solo una pequeña huella del muro de separación, en la situada en el lado opuesto de la muralla. El salón paralelo a éste, está situado al otro lado del patio, solamente se conserva la alcoba norte.

Cuando se efectúa la reconstrucción de la muralla se reutiliza y se destruye una gran parte de la estancia posterior a la época cristiana, esto acaba truncando la disposición original del palacio. En el ángulo sur de la muralla están los restos de los muros cristianos correspondientes a los barracones de uso estrictamente militar, estos irrumpen en la casa musulmana principal. Entre esos muros también se localiza un pavimento de rodeno perteneciente seguramente a una tercera casa musulmana.

Aquí damos por terminado la visita al recinto del castillo, son las 12,00 horas y tenemos que marchar corriendo a nuestra segunda visita guiada por la ciudad de Albarracín.

Casa Palacio de la Alcazaba de Albarracín (Teruel)

La arquitectura de la ciudad de Albarracín viene dada por la disponibilidad de piedra y la abundancia de madera en los bosques del entorno podrían explicar por sí mismas el empleo generalizado de estos dos materiales en la construcción, pero sólo la falta de medios, o las estrictas prescripciones forales que impedían a sus habitantes significarse en la construcción de sus viviendas permiten comprender el pragmatismo, la sencillez, o la homogeneidad de las respuestas articuladas para resolver la construcción de las casas.

Por cuestiones forales la ciudad fue habitada y repoblada por descendientes de vascos y cántabros que tienen un propio concepto de edificación muy familiarizados con la utilización de la piedra desvastada y labrada, aplicaron un sistema constructivo muy sencillo que, está basado en el empleo de la mampostería para lienzos y de sillares para flancos y respaldos, les permitía obtener módulos de planta cuadrangular, de muy poca altura y, en consecuencia, de volumen casi cúbico que solían cerrarse mediante bóvedas de crucería simple o de terceletes rectos y que, yuxtapuestos, conformaban naves más o menos desarrolladas, pero siempre de testero recto. La fórmula ofrecía unos resultados de una gran rudeza y simplicidad formal, pero la potencia masiva de las estructuras obtenidas resultaba sumamente práctica dado que permitía tanto la apertura de capillas laterales como el tendido de coros elevados a los pies si así se estimaba oportuno y se disponía de los recursos necesarios para ello.

Catedral de Albarracín (Teruel)

Después de estos conceptos de arquitectura de la calles de Albarracín nos disponemos hacer la visita a la Catedral de Albarracín, mencionar que en estos momentos la única posibilidad de entrar en la catedral, en proceso de restauración, es por medio estas visitas guiadas.

Catedral de Albarracín (Teruel)

La catedral de Albarracín es quizás uno de los templos catedralicios más pequeños de los levantados en España. Por sus dimensiones y por su decoración no sobresale mucho de cualquier iglesia, aunque contiene alguno de sus elementos muy sobresalientes en un edificio de cierta complejidad.

Primeramente decir que poco o nada se sabe del edificio que precedió al actual, solamente sabemos que en el año 1200 el obispo Martín consagró la catedral después de la salida de los musulmanes de la ciudad. Aunque por los años pasados desde la época musulmana a la cristiana poco se pudo hacer, lo que cabe interpretar que esta primera iglesia fuera la primitiva mezquita reconvertida y con modificaciones en iglesia cristiana, algo así como lo que se hizo en la mezquita de Córdoba. Primeramente porque la orientación de la catedral no corresponde con la que se hacía en los templos medievales, que disponen el eje principal en la dirección este-oeste, de modo que el ábside se dirija hacia oriente y corresponde con la dirección ortogonal que tenían la qibla mayor en la mayor parte de las mezquitas andalusíes anteriores al siglo XII.

La primera referencia escrita de la catedral es una renovación de este primer edificio que se realizó en 1395 sobre unos trabajos en la cabecera y en dos de las capillas inmediatas.

Bóveda de la Catedral de Albarracín (Teruel)

Más adelante en 1521 cuando se inician las obras del coro de la catedral, quizás fue alguna actuación puntual porque la remodelación completa se inicia 16 años más tarde, entregándose la obra mediante un contrato al maestro de obras llamado Pedro, esta ampliación ocuparía una parte de la muralla.

El actual templo se inicia su construcción el 5 de noviembre de 1527 con la firma de la capitulación de una capilla mayor entre el maestro Martín de Castañeda y el prelado Gilabert Martí. En el que se pone de manifiesto que el nuevo edificio tiene que tener como aprovechamiento todo lo largo que la calle permita y de ancho lo que permita las dimensiones de las casas colindantes.

Muchas de las características del templo inicial fueron alteradas en 1705 al quedar enmascaradas con la reforma decorativa que se llevo a cabo en el templo catedralicio y que dio el aspecto actual que nos presenta ahora mismo.

Se construye una cabecera que solamente se abrían al exterior por dos ventanas colocadas en la parte superior que tenían arcos apuntados y luego en el siglo XVIII se sustituyen por arcos circulares.

Coronación de la Torre de la Catedral de Albarracín

De la cabecera se pasa durante su construcción al extremo opuesto del edificio con la edificación en 1536 del nuevo coro que pudiera ser el mismo que ahora podemos contemplar, levantándose al mismo nivel de la nave pero como un espacio independiente, aprovechándose el desnivel bajo el coro se plantea la construcción destinada a servir de sala capitular que cubrió esta función hasta 1713 en que se construye una nueva y esta pasa a ser al panteón de los obispos y canónigos.

En 1552 se inician las obras de construcción del claustro que nada tiene que ver con el actual ya que todas las columnas han quedado ocultas tras las obras por la decoración barroca del siglo XVIII.

La construcción de la nave de la iglesia se hace respetando los de la iglesia anterior para respetar la única capilla que se mantuvo de la anterior, la de Santa Ana, es la primera del lado de la epístola, aunque tuvo que adaptarse a los nuevos arcos de embocadura de la capillas nuevas que resultaban más anchas, produciéndose una solución un poco anómala.

Bóveda del Coro de la Catedral de Albarracín

Al igual que en la cabecera las ventanas fueron construidas con arcos apuntados que luego fueron sustituidos por ventanas circulares en la reforma de 1705.

Una vez terminada la obra de la iglesia los trabajos continuaron en la terminación del claustro, en 1566 en que se contrata la pavimentación del mismo.

En 1594 se inician los trabajos para la terminación de la torre, quizás salvando la parte inicial de los cimientos que estaban hechos de la antigua catedral, estructuralmente la torre muestra dos fases constructivas que se pueden ver exteriormente pero también desde el interior por el sistema de escaleras, con esta parte termina la construcción de la catedral en 1600.

El interior de la catedral del Salvador de Albarracín esta presidida por una única nave central con bóveda de crucería gótica policromadas y estrelladas siguiendo la tradición gótica tardía. Fueron realizadas entre 1556 y 1560 por el francés residente en Albarracín, Quinto Pierres Vedel, flanqueada por capillas laterales ubicadas entre los contrafuertes se abren al interior del templo a través de arcos de medio punto que descansan en pilastras adosadas al muro. Entre los maestros de obras de los que tenemos noticias destacan Martín de Castañeda que realizó la cabecera y el coro bajo.

Retablo Mayor de la Catedral de Albarracín

Como ya hemos visto la capilla mayor tiene una orientación distinta a los templos catedralicios, tiene forma poligonal cubierta por bóveda de crucería con nervios combados, La cabecera formada por un ábside poligonal le precede un tramo recto, apoya al exterior sobre altos y grandes contrafuertes que ayudan a salvar el profundo desnivel del terreno sobre el que se asienta el edificio. En uno de esos contrafuertes podemos ver un escudo rodeado por una corona de laurel, es el escudo del obispo de Segorbe-Albarracín, don Pedro Baldó (1461-1473).

Relieve con Transfiguración en el Retablo Mayor de la Catedral de Albarracín

El altar destaca por el retablo mayor, de estilo renacentista de 1566, obra del escultor Cosme Damián Bas, con figuras de santos, escenas de la vida de Jesús y María y un gran relieve central representando la Transfiguración. Posteriormente fue dorado y policromado por un artista llamado Rillo en 1680.

En el centro del retablo podemos ver la representación de la Transfiguración del Salvador en el Monte Tabor, a sus pies San Pedro, San Juan y Santiago y Elías y Moisés junto a él. En las calles laterales dos pares de hornacinas entre columnas estriadas con su parte inferior decoradas con grutescos. Ocupan las mismas San Pedro y San Pablo en la parte inferior y en la parte superior la Anunciación con una figura a cada lado. Desde nuestro punto de vista, el Arcángel San Gabriel a la derecha y la Virgen María a la izquierda. En los guardapolvos y en bajorrelieve los cuatro evangelistas con sus figuras simbólicas. En el ático la Crucifixión con San Juan y la Virgen. Flanqueando la escena de la crucifixión dos pequeñas hornacinas con frontones triangulares albergan las imágenes de Jeremías a la derecha e Isaías a la izquierda. Remata el conjunto el Padre Eterno en un frontón triangular. En la predela dos altorrelieves que representan la Adoración de los Pastores ( La Natividad ) y la Adoración de los Magos ( La Epifanía ).

El sagrario lo costeó el obispo Martín de Funes Lafiguera (1645-1653) en 1647. También debemos destacar la presencia de un gran florón multicolor en la clave de la bóveda de la capilla.

Sepulcro del Obispo Gabriel de Sora en la Catedral de Albarracín

A la izquierda del presbiterio (lado del evangelio) podemos ver el sepulcro del obispo de Albarracín Gabriel de Sora Arregui, prelado entre 1618 y 1622. En el interior de un nicho abierto en el muro, vemos al obispo de rodillas frente a un reclinatorio en posición orante mirando al Altar. En la parte superior podemos ver el escudo del prelado con sus armas: siete abetos, un brazo en movimiento con el puño cerrado y un escudete con bordura y dos lobos pasantes.

Sepulcro del Obispo Gabriel de Sora en la Catedral de Albarracín

Junto al sepulcro del obispo Sora podemos ver una ventana enrejada que se corresponde con el cuarto que comunica con el claustro y que permitía al obispo quedar oculto mientras escuchaba misa.

Lauda del Obispo en la Catedral de Albarracín

En el pavimento y frente al Altar Mayor hay una lauda sepulcral del obispo de Albarracín Bernardino Gómez Miedes obispo entre 1586 y 1589. La lápida lleva la siguiente inscripción: D.BERNARDINUS GOMEZ MIEDES / QUINTUS HUJUS ECLESIAE JAM / A SEGOBRICENSI / SEPARATAE EPISCOPUS. EAMDEM A SE / COMPOSITAM / RELINQUENS, OBIIT PRIDIE NONAS DECEMBRIS / ANNO MDLXXXIX.

Capilla del Pilar en la Catedral de Albarracín

Las capillas laterales embutidas en los contrafuertes podemos ver la más relevante es la del Pilar con un suntuoso retablo barroco, cúpula y decoración de estucos. Fue mandada construir en 1657 por el obispo Jerónimo Salas Malo de Esplugas (1655-1664) en la cual está enterrado. La misma fue ampliada entre 1735 y 1739 por el obispo Juan Francisco Navarro Salvador y Gilabert (1727-1765) configurándola en su actual aspecto. Decorada a base de mármoles y estucos es la más decorada de todo el templo. Destaca su retablo barroco fechado en el siglo XVIII en cuyo centro se encuentra la imagen de la Virgen del Pilar, traída desde Italia por el obispo Salas Malo de la cual era muy devoto. En la parte superior del arco encontramos el escudo del obispo Juan Francisco Navarro atribuido al escultor Juan Mora en 1748. La capilla desarrolla una planta cruciforme precedida de dos tramos rectos que se cubren con bóvedas de medio cañón con lunetos, en el tramo de la cruz encontramos una cúpula octogonal con tambor en el que se abren ventanas y rematado por una linterna.

El obispo Juan Francisco Navarro dispone su escudo con las siguientes armas: un castillo, un brazo armado con un puñal en la mano, un león rampante y las cadenas de Navarra.

Linterna de la Capilla del Pilar en la Catedral de Albarracín

El Retablo Mayor está presidido por una imagen del siglo XVII de la Virgen del Pilar en una iconografía no habitual en ella, aunque aparece sobre el clásico pilar. Esta imagen probablemente proceda del anterior retablo del siglo XVII. Flanqueando la hornacina central San Joaquín y Santa Ana, padres de la Virgen María. En dos hornacinas laterales situadas en los extremos del retablo, los santos San Abdón y San Senén, conocidos como “los santos de la piedra” por ser patronos de la agricultura. Distribuidos por todo el retablo algunos bajorrelieves y pequeñas pinturas con escenas relativas a la aparición de la Virgen del Pilar, la muerte de San José, la dormición de la Virgen e imágenes de santas y mártires. En lo más alto la Santísima Trinidad junto al apóstol Santiago y a un Papa, más los cuatro evangelistas. Las imágenes del retablo son atribuibles al escultor Juan Mora tallado en el siglo XVIII.

Retablo de la Capilla de María Magdalena en la Catedral de Albarracín

La siguiente capilla está dedicada a María Magdalena destaca por el retablo de San Pedro, obra atribuida a Cosme Damián Bas y realizado en 1573. Según otros autores es obra de su maestro Gabriel Yoly o incluso de Juan de Salas. Realizado en madera de pino en su color natural. Procede de la iglesia de Santa María de Albarracín y pertenecía a la Cofradía de San Pedro.

Relieve del Retablo de la Capilla de María Magdalena en la Catedral de Albarracín

El retablo está dividido en tres calles y tres niveles y ático la central, en el centro del retablo San Pedro está sentado en la Cátedra, con tiara pontificia, cruz de tres brazos y en actitud de bendecir. En la parte superior San Pedro encadenado (San Pedro ad Vincula), en el ático Cristo Crucificado con San Juan y la Virgen María y en lo más alto la figura de Dios Padre. En las calles laterales y en la predela siete escenas de la vida del Apóstol de Jesús. Las diversas escenas realizadas en altorrelieves en el interior de hornacinas se encuentran separadas entre sí por columnas estriadas cuyo tercio inferior se adorna con motivos vegetales. Algunas escenas son: curación de la suegra de San Pedro (predela) curación del hijo del centurión (predela), y la escena de Quo Vadis (predela). En las calles laterales el prendimiento, el encarcelamiento, el magullamiento y la crucifixión.

Coro de la Catedral de Albarracín

El coro, a los pies del templo, se cubre con bóveda de crucería de complicada traza; bellas pinturas murales cubren los muros. La sillería coral es de madera vista y sencillo diseño renacentista, al igual que la estimable reja que cierra este espacio, colocada a mediados del siglo XVI.

Capilla de las Animas de la Catedral de Albarracín

Capilla de las Animas (las Almas) Esta capilla es producto de una reforma posterior a la fábrica de la iglesia. Se cubre con una bóveda vaída circular, decorada en estuco, esta decoración es obra de Juan de Ezpeleta y Juan López. Es una gran capilla abierta en el muro y que hace frontera con el claustro. Por detrás de esta sala encontramos una habitación actualmente sin uso pero que bien pudiera ser la sacristía de la capilla. Esta pequeña habitación tiene comunicación con el claustro y habitualmente es utilizada como punto de entrada al interior del templo para las visitas turísticas. La capilla está fechada en el siglo XVII mientras que la sacristía lo está en el siglo XVI. Una pequeña puerta comunica ambas salas que se encuentran a distinto nivel.

Virgen Yaciente de la capilla de las Animas de la Catedral de Albarracín

En la actualidad encontramos un retablo de corte clásico formado por predela, un cuerpo de tres calles y ático. En el centro del cuerpo, una hornacina en la actualidad vacía y junto a ella, dos lienzos. Bajo el altar un imagen de la Virgen yacente, aquí conocida como Virgen de la cama pero que en realidad representa el misterio de la Asunción de la Virgen (la dormición de la Virgen ).

Frescos de la Capilla de la Piedad de la Catedral de Albarracín

Capilla del Bautismo antiguamente Capilla de La Piedad. En esta capilla han aparecido unas pinturas tardo-góticas con escenas representativas al Descendimiento de la Cruz, con la Virgen a los pies del madero sosteniendo a su hijo muerto ( La Piedad ). Las pinturas con la técnica al seco se fechan en el siglo XV, son por tanto de la primitiva iglesia antes de la obra del siglo XVI.

Destaca en esta capilla una curiosa construcción de madera, pintada en vivos colores que sirve para ocultar la pila bautismal como si de un armario se tratara.

Capilla de San Juan Bautista Esta capilla es la más antigua de toda la Catedral. Actualmente hace funciones de paso hacia otras dependencias de la Catedral y además desemboca en la salida recayente a la plaza de la Seo , donde se encuentra la segunda portada del templo.

Retablo de la Circuncisión de Jesús de la Catedral de Albarracín

En la sacristía contigua, la sala se cubre con bóvedas nervadas de crucería con terceletes y claves decoradas con escudos y que apoyan directamente en los muros, cuyos puntos de unión lucen escudos. Preside la sala un Retablo de la circuncisión de Jesús. Los muros están decorados con pinturas murales de tonalidades monocromas que hasta el presente momento eran completamente desconocidas, habiéndose redescubierto en las últimas obras de rehabilitación.

Frescos monocromos de la Catedral de Albarracín

Volviendo al Coro bajo, está situado a los pies del templo, es un gran espacio abierto en 1538. Se cierra por una reja de forja de 1669 realizada en sufragio del obispo de Albarracín Martín de Funes Lafiguera (1645-1653). La sillería de estilo gótico manierista se dispone en tres de los muros y en dos hileras. La silla central que mira al Altar Mayor es la reservada al obispo. En el centro de la sala un facistol de la misma época y estilo. Es obra realizada en el siglo XVII con madera de roble de la Sierra de Albarracín y su decoración es muy sencilla a base de motivos geométricos y angelitos niños.

En el muro testero podemos ver un conjunto pictórico y en la parte superior por encima de la ventana, el escudo de Gaspar Jofré de Borja Llançol de Romaní, obispo que dio inicio a las obras catedralicias y cuyo escudo se repite en la portada de la Catedral desde la calle. En el conjunto pictórico vemos a dos personajes San Jerónimo y San Esteban con distintos atributos y alegorías de sus personas.

Bóveda del Coro de la Catedral de Albarracín

El coro se cubre con una bóveda estrellada policromada con medallones pintados en los espacios vacíos que forman los nervios de la bóveda. También las paredes laterales de los muros se encuentran pinturas murales con balconadas fingidas. Sobre el arco de entrada a la capilla del coro, una pintura de la Inmaculada Concepción y una fecha 1800.

Reja del Coro de la Catedral de Albarracín

Encima de la reja que cierra la capilla encontramos el escudo del ya citado obispo Martín de Funes, nacido en Bubierca-Zaragoza y enterrado en la Catedral de Zaragoza. Las armas del obispo son cinco armiños, en este caso sobre un óvalo representando las cinco llagas de Cristo. Escrito en la verja un salmo en latín dice: “Anno Funes ceciderunt mihi in praeclaris 1669”.

Capilla de Santa Ana de la Catedral de Albarracín

La Capilla de Santa Ana se encuentra sobre una de las zonas de la primitiva Catedral. En las obras de restauración ha aparecido un nicho o arcosolio formado por un arco apuntado polilobulado fechado en el siglo XV. En el muro enfrente del arco, encontramos una ventana de medio punto abocinada y con parteluz que corresponde con otro de los elementos de la antigua fábrica, lo que nos indica claramente que nos encontramos en la zona más antigua del templo. Esta ventana comunicaba con la capilla contigua y se encontraba cegada desde el siglo XVIII hasta la actualidad en que ha sido redescubierta. En esta capilla se encuentra la puerta de acceso a la torre. El retablo es obra de 1857, en su nicho central encontramos un lienzo de San Joaquín y Santa Ana haciendo la presentación de la Virgen en el templo de Jerusalén.

Pequeño retablo de la Catedral de Albarracín

La capilla tuvo como mecenas en el siglo XIX a la familia Asensio de Ocón quienes costearon el retablo mayor de esta capilla según reza una inscripción en el frontis del mismo: “Este retablo con sus imágenes se hicieron a expensas de don Juan Francisco Asensio, se doraron y pintaron a las de la M.y S.D. Joaquina Dolz de Asensio Año 1857”. En lo alto del retablo podemos ver escudo de la familia Asensio De Ocón con algunos entronques familiares.

Arquitectura popular de Albarracín

En esta capilla encontramos tres lápidas sepulcrales de la familia Asensio De Ocón: Joaquín Asensio De Ocón y Toledo fallecido el 10 de junio de 1829, José María Asensio De Ocón fallecido el 26 de octubre de 1847 y Manuela Asensio De Ocón y Catalán fallecida a los 22 años el 20 de agosto de 1816.

El resto de la mañana lo vamos a emplear en un viaje sosegado por las angostas calles de Albarracín (Teruel) tenemos ocasión de observar su peculiar arquitectura popular, formada por casas modestas, construidas con entramados de madera y tabicones de yeso rojizo, que dan el color característico al conjunto.

Asimismo, le resultará curioso al viajero la aproximación de los tejados en un intento de ganar espacio habitable, a la vez que crea un ambiente de penumbra sorprendente. De esta arquitectura popular destacaremos tres casas típicas por su conservación, colorido e inclinación: Casa de la Julianeta es el edificio más emblemático de la arquitectura popular de Albarracín. Es una casita de yeso y de madera, de sorprendentes irregularidades constructivas, que conserva los elementos característicos de las peculiares edificaciones de Albarracín. La Julianeta constituye sin duda, una de las referencias simbólicas del conjunto histórico de la ciudad.

Casa de Julianeta de Albarracín (Teruel)

La “Casa de la Julianeta” es uno de los ejemplos de rehabilitación de arquitectura popular. Se ha rescatado en lo posible su disposición original, siempre supeditada a la irregularidad de la casa, con pequeños espacios sobrepuestos, conectados a través de escalinatas de complejo desarrollo. También se ha intentado mantener su carácter residencial, utilizándola hoy además como taller de artistas. Con su rehabilitación se han creado dos pequeños estudios, o uno de mayor tamaño si fuera necesario, con sus respectivos talleres de trabajo. La casa se divide en: Sala de estar-comedor, habitación y cuarto de baño, cocina individual y taller independiente

Casa de los Navarro de Albarracín (Teruel)

Pequeños palacetes se intercalan entre pobres edificaciones, mereciendo especial atención: Navarro de Arzuriaga Casa de los Navarro de Arzuriaga es del siglo XVII. Cuentan que uno de los Navarro, se enamoró de una dama andaluza y que ésta no podía quedarse a vivir en Albarracín porque añoraba su tierra, sus costumbres, su casa. Él que estaba muy enamorado, mandó decorar y pintar la casa al estilo andaluz, que resultó del total agrado de la enamorada. El Palacio Episcopal, al que se puede acceder a través del claustro de la catedral, que lleva a la planta noble del Palacio, es decir, la destinada a la residencia del prelado, y en que actualmente se ubica el Museo Diocesano, y se utiliza como Palacio de Reuniones y Congresos, así como alberga la Fundación Santa María de Albarracín. El Palacio de los Monterde y Antillón, Destaca su alzado, la fachada, su rejería, el patio interior y su escalera. Su construcción es posterior a 1638, perteneció a la familia de los Monterde y Antillón. La fachada destaca por el sillarejo de su primer piso, alternando con la mampostería del superior, decorado con estrías curvas. De especial interés es el alero con canecillos de madera tallada con motivos de cabezas femeninas y hojas de acanto. La portada es adintelada, de grandes proporciones y coronada por un escudo de armas. Sobre la fachada destaca el cuerpo de iluminación de la escalera, a modo de linterna. Es cuadrado con dos huecos rectangulares por cada lado y una cornisa de molduras de estilo barroco. Los balcones son de hierro forjado.

Arquitectura de Albarracín (Teruel)

El Palacio de los Dolz de Espejo, está datado entre los siglos XV y XVI, destaca en la fachada exterior por el gran escudo sobre portada adintelada.

Es la hora de la comida, es conocido que Albarracín es un sitio turístico donde no falta los restaurantes que abarcan todo tipo de precios, elegimos uno en la calle del Chorro donde comemos un menú especial, que representa un poco la gastronomía de la zona.

Después de comer nos trasladamos hasta la vecina población de Gea de Albarracín para poder ver el acueducto romano.

El parking para autocaravanas en Gea de Albarracín (Teruel) se encuentra situado en el Centro de Visitantes del Acueducto Romano Albarracín-Gea-Cella, se halla en la calle de Vadillo nº 13. Las coordenadas GPS del lugar corresponden con: N 40.4116426 // W 1.339434 .

El Centro de Visitantes del Acueducto Romano Albarracín-Gea-Cella tiene como objetivo dar a conocer una de las mayores obras de ingeniería de la época romana. El acueducto Albarracín-Gea-Cella fue construido a lo largo del siglo I después de Cristo y tiene una longitud aproximada de 25 kilómetros, lo que le convierte en el más largo de este tipo en España, y una pendiente del 3 por mil. Discurre por galerías excavadas en la roca, tramos subterráneos y una parte al aire libre. Se construyó para abastecer a la ciudad romana construida en Cella. Frente al centro se encuentran dos tramos del acuerdo acueducto romano, el de la Cañada de Monterde y el Barranco de los Burros, ambos visitables.

Entrada Acueducto Romano Albarracín-Gea-Cella (Teruel)

El centro se articula sobre un muro de bloques de piedra que deja ver el acueducto en algunas de las zonas. En una de las salas, se proyecta un documental sobre el acueducto y otras obras hidráulicas de la época romana, mientras que en otra de las estancias se informa de las diferentes formas de trabajo de los ingenieros romanos.

El Horario: Martes a sábado de 10:00 a 14:00 horas y de 17:00 a 20:00 horas. Domingos sólo mañanas. Lunes cerrado. La entrada es gratuita.

El Acueducto Romano Albarracín-Gea-Cella, se extiende a lo largo de tres términos municipales: Albarracín, Gea de Albarracín y Cella (comarca de la Sierra de Albarracín, Provincia de Teruel, España). Corresponde a una infraestructura hidráulica de época romana y tiene una longitud aproximada de 25 kilómetros, a través de los cuales se abastecía de agua del río Guadalaviar, a un núcleo de población que existió en el actual emplazamiento de Cella y que debió tener una cierta importancia industrial, pese a que desconocemos su nombre romano. Es sin duda una de las obras públicas hidráulicas más importantes del Aragón romano, junto con la presa de Muel y el acueducto de Los Bañales (Uncastillo).

Acueducto Romano Albarracín-Gea-Cella (Teruel)

Si bien son varias las opciones que los investigadores han defendido, el punto de captación más factible se situaría en el azud de Albarracín, a unos 2 kilómetros arriba del Castillo de Santa Croche, en Albarracín (Teruel), a través de un dique, situándose el canal por la orilla izquierda del río. Si bien Martín Almagro defendió en su momento un primer trazado por la margen derecha del río hasta el entorno de Santa Croche, los últimos estudios invalidan esta opción.

El trazado de este tramo, conocido como Azud del Albergue de Albarracín, corre en paralelo al cauce del Guadalaviar, introduciéndose en galerías que se excavaron en la roca —del total del trazado que tiene unos 25 kilómetros, alrededor de 9 kilómetros son de excavaciones en la roca en diferentes lugares— y utilizando al tiempo canales sin cobertura. También se pueden apreciar en los tramos las obras que se realizaban pozos para dar ventilación e iluminación a las galerías, así como para entrada de los trabajadores o para el desescombro de residuos. Estas galerías excavadas en la roca fueron utilizadas por pastores, agricultores y animales, tras su desuso como acueducto.

Galería del Acueducto Romano Albarracín-Gea-Cella (Teruel)

Constituiría técnicamente el primer tramo construido y conservado del acueducto. Discurre junto a la carretera y constituye la parte más conocida del mismo. Su recorrido alterna los tramos del canal al descubierto, con galerías excavadas en la roca, que presentan varios orificios laterales o pozos para la extracción de la tierra, aunque parte de estos fueron destruidos con la ampliación de la carretera a Albarracín, efectuada en los años 80. Las dimensiones de esta galería son considerables, con 2 metros de altura y una anchura que oscila entre 1 y 1,5 metros. El límite probable de este tramo se encontraría en las ramblas del Barranco Serón, que impediría la continuación de la galería, forzando a bordear o a construir el canal de obra.

Se trata de un túnel de unos 300 metros de longitud, perfectamente conservado. Sus dimensiones máximas son de 2,25 metros de altura por 1,25 metros de anchura. Sus orificios laterales están separados entre sí por unos 11 metros. Al final del acantilado, coincidiendo con el límite entre los términos de Gea y Albarracín, desaparecen de nuevo los vestigios del acueducto, que posiblemente atravesaría la loma para desembocar en el llamado Barranco de los Burros.

Chimenea del Acueducto Romano Albarracín-Gea-Cella (Teruel)

El acueducto se localiza siguiendo el trazado de la rambla o “Barranco de los Burros”, justo al terminar las últimas casas de la localidad de Gea, dirección Albarracín, presentando unas características constructivas similares al tramo anterior que rodea el barranco. La obra continúa a cielo abierto hasta adentrarse en las primeras casas de Gea, donde desaparece. Lo curioso del trazado es que en vez de utilizar arcos para salvar el barranco, los constructores mantuvieron la cota de nivel e inclinación y continuaron la curva del barranco excavando en la roca.

El acueducto, que es todavía subterráneo, bordea probablemente las lomas ocupadas hoy por la actual población de Gea hasta penetrar en el barranco de gran anchura llamado « La Cañada », donde se identificaron zonas con restos del canal a cielo abierto, construido con mampuesto y argamasa de cal y cantos rodados muy finos. Su anchura aproximada es 80 cm. Siguiendo este tramo del canal construido se pudo localizar la boca del gran túnel excavado en la roca que abandona ya el cauce del río y toma dirección a Cella, atravesando una loma de unos 4 kilómetros.

Bypass del Acueducto Romano Albarracín-Gea-Cella (Teruel)

El descubrimiento del interior del túnel de «Las Hoyas» permite explicar la presencia de unos grandes pozos excavados en lo alto de las lomas que separan Gea de Cella, conocidas en la zona con el significativo nombre de «Las Hoyas». Fueron identificados 13 pozos, con un separación bastante regular de 30 o 35 metros. Tiene forma cuadrangular o rectangular y dimensiones variables (de 8 a 40 metros cuadrados). Su perfecta alineación hace suponer que servirían como pozos de aireación a la vez que permitían la extracción de tierras procedentes de la excavación del acueducto.

Las Hoyas indican la dirección final del acueducto y su estudio permitirá resolver el trazado referente al desagüe del canal y su distribución en Los Llanos de Cella.

A 4 km del pueblo de Cella se localizan dos pozos de aireación, similares a Las Hoyas del tramo anterior, que corresponden al sector final del gran túnel del acueducto, aunque la boca de salida no se ha logrado descubrir todavía. El acueducto es a partir de aquí a cielo abierto siguiendo el barranco de Rubiol y el canal tiene unos muros hechos con mampuesto y argamasa.

El último tramo del acueducto, descubierto en gran parte, está formado por un canal en abierto excavado en la roca, con mayor pendiente, con una profundidad de un metro y una anchura de 0,60 metros.

Ruta Rupestre Albarracín (Teruel)

El final del acueducto debería estar en el castellum aquae, es decir, el depósito de distribución de agua por la ciudad, pero se desconoce su situación, pese a que se han encontrado los restos de una gran cisterna recubierta con mortero hidráulico de 15 x 13 x 2,3 metros y una capacidad de 487,5 m3 de agua cerca de la plaza Mayor.

Desde aquí nos marchamos nuevamente en dirección Albarracín para hacer la ruta de senderismo por los Pinares de Rodeno donde se han trazado una serie de itinerarios por las pinturas rupestres.

El parking para autocaravanas en la Fuente de Cabrerizo desde donde se pueden visitar varias rutas por el pinar y para descubrir las pinturas rupestres. Las coordenadas del lugar corresponden con: N 40.3878966 // W1.406549 .

El yacimiento rupestre está en menos de 30 hectáreas donde se contabilizan doce abrigos. Desde que en 1982 E. Marconell descubriera en Albarracín los primeros abrigos con arte rupestre levantino de la Península Ibérica, Prado de los toricos del Navazo y Cocinilla del Obispo, el conjunto de pinturas rupestres de Albarracín, fechado entre el 6000- 1500 a. C. se ha distinguido del resto de representaciones levantinas de la península por el empleo del color blanco, exclusivo de esta zona, por el gran tamaño de las figuras de bóvidos, por el estatismo de las mismas, y por la sencillez en el trazo de las representaciones humanas.

Nosotros de todos los senderos recomendados elegimos el Sendero del Arrastradero, se hace por una pasarela de madera marcada donde no te puedes salir. El recorrido es de 2.5 km; el tiempo marcado para la visita es sobre 1 h 30 minutos. La altitud discurre entre 1315 y 1350 metros, el grado de dificultad es bajo.

Abrigo Cocinilla del Obispo en la Ruta Rupestre Albarracín (Teruel)

Los puntos de interés están señalados durante el recorrido. Comenzamos con el Abrigo de la Cocinilla del Obispo: entre sus pinturas tiene una manada de toros a los que acompañan un caballo; en la gruta se observan algunos signos difíciles de identificar. Para la realización de los dibujos los hombres prehistóricos utilizaron tres colores: rojo, negro y blanco, y, en algunos de los casos, las figuras están contorneadas por una fina línea grabada.

Abrigo del Arquero en la Ruta Rupestre Albarracín (Teruel)

El siguiente punto, Abrigo del Arquero de los Callejones Cerrados: este abrigo destaca por la figura del arquero que está al acecho, pintado en color rojo, y cuya expresiva imagen ha servido de imagen para la confección del logotipo del Parque Natural. En el mismo abrigo, se pueden ver otras representaciones menores, en color blanco, tanto humanas como de animales (toros, cabras y caballos).

Arboreto del Arrastradero en la Ruta Rupestre Albarracín (Teruel)

Después de ver este abrigo continuamos andando hasta el mirador panorámico sobre el antiguo Arboreto del Arrastradero, nos hace rememorar la vista del Púlpito en Noruega.

Seguimos por el camino de regreso que ya es de tierra hasta: el Abrigo de los Dos Caballos: está sobre una formación aislada, el abrigo conserva figuras de caballos y lo que se ha identificado como la posible figura de un jabalí, todo ello realizado en pintura roja.

Abrigo de Medio Caballo en la Ruta Rupestre Albarracín (Teruel)

Más adelante podemos ver: el Abrigo de Medio Caballo y la Covacha de las Figuras Amarillas: la misma pared rocosa esta compartida por la representación de caballos, toros, un grupo de ciervos e incluso la escena de caza a las cabras. La covacha recibe el nombre por tres figuras humanas de color anaranjado-amarillento de estilo esquemático.

Abrigo del Ciervo en la Ruta Rupestre Albarracín (Teruel)

Si seguimos por el camino tenemos que estar pendiente de la siguiente señalización que nos indica. El Abrigo del Ciervo, destaca por la figura del imponente ciervo de color rojo con las astas muy ramificadas.

Abrigo de las Figuras Diversas en la Ruta Rupestre Albarracín (Teruel)

La última parada se realiza para ver: el Abrigo de las Figuras Diversas, en el mismo se pueden ver: un toro, un ciervo y una cabra, además de dos figuras humanas muy estilizadas. Los colores empleados son el rojo y el negro.

La tarde se nos echa encima, decidimos recogernos para preparar la cena, marchamos hasta el camping de Albarracín.

Día 19 de junio (domingo)

Ruta: Albarracín-Molina de Aragón-Madrid

Calles de Molina de Aragón (Guadalajara)

Por la mañana temprano hacemos nuestro quehaceres de vaciado, nos sorprende que para vaciar en el camping hay que hacerlo levantando la tapa del alcantarillado del propio camping, esto demuestra la falta de adaptación de estos negocios a nuestros vehículos.

El siguiente punto es en nuestro recorrido es la ciudad de Molina de Aragón, se encuentra a 61 km, tardamos cerca de una hora en hacer el recorrido.

El parking para autocaravanas en Molina de Aragón (Guadalajara) se encuentra situado en una de las calles más amplias de la ciudad, emplazado en la avenida Manrique de Lara, es un sitio tranquilo donde se puede pernoctar sin problemas. Las coordenadas GPS del lugar corresponde con: N 40.8415904 // W1.8873207 .

Para poder ver el Castillo de Molina de Aragón hay que reservar la visita guiada en la oficina de turismo. Entrada: Adultos 3 €. Niños y jubilados 2,50 €. Entrada visita guiada: Adultos 5 €. Niños y jubilados 4 €. Más información: Oficina de Turismo 949 83 20 98.

Iglesia de Santa Clara de Molina de Aragón (Guadalajara)

Como tenemos tiempo para visitar Molina de Aragón hasta la visita guiada hacemos un recorrido por las calles. Vemos abierto la Iglesia de Santa Clara, era el templo del convento de las clarisas anexo.

La iglesia fue construida en sillares de piedra caliza rojiza en el siglo XIII, mandada construir por orden del caballero Pero Gomez, bajo la avocación de Santa María. Predomina el estilo románico tardío.

La portada en el sur de influencia francesa, se levanta entre dos columnas sobre sus capiteles hay una cornisa con decoración vegetal y geométrica. El arco de entrada es semicircular y forma arquivoltas que descansan en columnas con capitales decorados con temas vegetales.

El interior, la planta tiene una única nave que describe la cruz latina, el crucero tiene los brazos muy cortos, con un ábside semicircular. La bóveda es de crucería, algo apuntada. Se aprecian soportes románicos con capiteles decorados con hoja de palmas.

Desde aquí marchamos hasta el Castillo de Molina de Aragón, dicen que su nombre es falso ni es castillo porque es una fortaleza y tampoco está en Aragón porque se encuentra en Guadalajara-Castilla la Mancha.

Castillo de Molina de Aragón (Guadalajara)

La historia comienza durante el Califato de Córdoba a principios del siglo XI, Molina de Aragón se constituye como Reino de Taifa, construyendo una pequeña fortaleza. De esta época destaca el rey musulmán Abengalbón, amigo del Cid y que es citado en el Cantar del Mio Cid. Seguramente esta figura literaria podría tener su personaje real en Ibn Galbun, rey taifa de Molina.

Castillo de Molina de Aragón (Guadalajara)

Con la toma de Toledo por las tropas de Alfonso VI de Castilla en el 1085, el castillo al encontrarse en su zona de influencia pasa a pagar los tributos a Castilla hasta que sea tomado por las tropas aragonesas.

Reconquistada en 1129 por el rey de Aragón Alfonso I el Batallador (1104-1134), el territorio pasaría a influencia castellana al constituirse como Señorío independiente en favor de don Manrique de Lara, que medió entre los soberanos de Castilla y Aragón, llegándose a una solución de compromiso. El castillo había sido entregado por Alfonso I a su esposa doña Urraca de Castilla, y esta a su vez a su hijo Alfonso VII el Emperador (1126-1157) que finalmente se lo cedió a la familia Lara en régimen de behetría –derecho de los habitantes de un señorío en elegir a su señor feudal–.

Don Manrique de Lara (Amalrico) concedió fuero a la villa en 1154, con una forma de gobierno de tipo comunero donde la participación del pueblo en las decisiones era muy amplia, esto motivo que la zona fuera poblada por gentes venidas de otros lugares del norte y favoreciera la repoblación de la zona. Se ha dicho que este fuero era lo más democrático que en aquella época se podía encontrar.

Castillo de Molina de Aragón (Guadalajara)

El primer señor de Molina sería el citado Manrique de Lara, le seguiría su hijo Pedro Martinez de Lara, y a este su hijo Gonzalo Pérez de Lara. El cuarto señor de Molina sería don Alfonso hermano del rey de Castilla que estaba casado con Mafalda de Lara, a este le seguiría doña Blanca de Molina que sería la quinta y última señora de Molina, antes de incorporarse al patrimonio real castellano.

La villa de Molina de Aragón estaba rodeada por una muralla que la unía al castillo. En total tenía siete puertas. De todo este conjunto apenas queda nada, salvo el recuerdo de sus nombres en las calles.

El castillo tiene sus orígenes en una alcazaba musulmana de finales del siglo X, y que fue reconstruido y ampliado en el siglo XII por don Manrique de Lara, entre 1138 y 1144, aunque será doña Blanca Alfonso de Molina (quinta y última señora de Molina) la que posteriormente y durante el siglo XIII se amplía el recinto y se termina la construcción. A su muerte en 1293 el señorío pasa a manos de su hermana Maria de Molina casada con el rey de Castilla Sancho IV el Bravo (1284-1295) integrándose el señorío en la persona del rey de Castilla.

Ventana del Castillo de Molina de Aragón (Guadalajara)

En 1366 Enrique II de los Trastamara (1369-1379) que en estos momentos se encontraba en guerra civil con el rey de Castilla Pedro I el Cruel (1350-1369), entrega la población a su lugarteniente Beltran Duguesclin, estos se rebelan, invocando su fuero el cual les dice que ellos tienen la posibilidad de decidir quién es su señor por lo que entregan la ciudad al rey de Aragón, Pedro IV el Ceremonioso (1336-1387). Es durante este periodo en que la villa siempre había sido conocida como Molina de los Caballeros, Molina de los Condes o Villa de Molina, pasó a denominarse Molina de Aragón, de donde ha quedado su nombre.

En 1375 un hijo de Enrique II de los Trastamara, el infante don Juan (futuro Juan I de Castilla) casa con Leonor de Aragón y por este matrimonio la villa pasa a patrimonio personal del rey de Castilla de donde ya no saldría nunca más. De este hecho nace la contradicción de apellidarse de Aragón y sin embargo pertenecer a Castilla.

Aun a pesar de esto el rey Enrique IV el Impotente (1454-1474) intenta entregar el señorío a su favorito don Beltrán de la Cueva , por lo que los habitantes nuevamente se rebelan contra la decisión y no será hasta los tiempos de Isabel la Católica en que les concede un privilegio guardado hoy en el ayuntamiento, por el cual el Señorío de Molina estará siempre en poder del rey. Y así ocurre hasta el día de hoy.

Conjunto amurallado de Molina de Aragón (Guadalajara)

Durante la guerra de la independencia la villa resistió bravamente los ataques franceses, por lo que le fue concedido el titulo de muy noble y muy leal ciudad por las Cortes de Cádiz. En esta ocasión las tropas del general Roquet destruyeron parte de la población en 1810, en 1811 con la ayuda de Juan Martin el Empecinado la villa pasó nuevamente a manos españolas hasta 1812 en que Molina de Aragón volvería a ser tomada por los franceses.

En 1875 el castillo fue asaltado por las tropas carlistas del general Vallés. Durante todo el siglo XIX el castillo fue utilizado como cuartel y a principios del siglo XX el castillo término definitivamente abandonado por los militares.

Estamos ante el castillo más grande de los que quedan actualmente en Guadalajara. Situado en una ladera que domina el valle, posee una muralla exterior, con numerosas torres de defensa, que rodea el perímetro y que protege la fortaleza propiamente dicha. El castillo interior llegó a tener ocho torres, de las que se conservan restos de dos y otras cuatro en buen estado. Estas torres están comunicadas por un adarve almenado.

Puerta del Reloj del Castillo de Molina de Aragón (Guadalajara)

Iniciamos la visita guiada al interior del castillo por la Puerta del Reloj, por la que accedemos a la albacara rodeado de grandes lienzos de muralla y torreones defensivos quedan pocos restos antiguos, solamente los pasadizos de las murallas, un osario y los restos de la iglesia de estilo románico abocada al Cristo de las Murallas, al que algunos autores la denominan Santa María del Collado del siglo XII y XIII de planta basilical y estilo románico en transición al gótico, de la que solamente quedan los fundamentos y basas, pueden darnos la idea de que sería muy similar a iglesia de Santa Clara, también de estilo románico, y que hemos visto antes en pleno casco histórico de la villa.

Ascendiendo por la ladera, pasamos junto a la Cueva de la Mora , por lo que cuenta la leyenda, se podía escapar del castillo hasta llegar al valle cercano, era el lugar por donde doña Blanca bajaba a la villa de Molina a escuchar misa, actualmente la entrada a la cueva está cegada por la caída de tierra y piedra.

Desde la parte más alta se puede ver la Torre islámica, fue construida en el siglo XI, se aprecia por la construcción su paramento de tapial característicos de la arquitectura de la época musulmana, junto a las de la Zarza y Baluarte, constituyen los restos de la antigua alcazaba islámica.

Puerta de la traición del Castillo de Molina de Aragón (Guadalajara)

Subiendo se llega a la Puerta de la Traición, su nombre obedece a las leyendas, para aludir a posibles traiciones, conjuras y contubernios, en los tiempos en que el Rey de Castilla Enrique de Trastámara (segunda mitad del siglo XIV ) pretendió ceder el Señorío de Molina a un monje y militar francés, de nombre Bertrand du Guesclin; los habitantes de la ciudad se negaron a tener como Señor a un francés y se entregaron al Reino de Aragón, reconociendo como Señor del Señorío de Molina al Rey de Aragón a Pedro IV; fue en ese momento cuando Molina cambia su apellido “de los Caballeros” relacionado con la guardia personal de Doña Blanca, para denominarse de Aragón; también es de esta época y por estos mismos hechos cuando deciden poner a la torre más alta del castillo el nombre de Torre de Aragón.

Y junto a la puerta de la traición llegamos a la puerta directa y balcón defensivo del Patio de Armas; este lienzo de muralla y también puerta fueron modificados en el siglo XIX durante la época Carlista; ya que el castillo de Molina fue utilizado como cuartel general y defensivo, por los partidarios de Carlos María de Isidro en las cruentas batallas que éste mantuvo por el trono de España, con su sobrina la Reina Isabel II; a estas batallas la historia las ha bautizado como las Guerras Carlistas.

Adarve del Castillo de Molina de Aragón (Guadalajara)

Dentro del patio de armas se encuentran los restos de una pequeña ermita, antiguas dependencias de la guardia, así como un aljibe islámico del siglo XI de siete metros de profundidad; rodeado de conducciones para dirigir el agua de la lluvia caída en toda la superficie del patio.

En el frente se puede ver las torres de izquierda a derecha está la del Homenaje, de Armas o de la Reina (algunos también le llaman de Doña Blanca), y de Veladores.

Subimos a la torre central llamada de Armas o de la Reina , existe en una de las habitaciones y rodeando a modo de cenefa, una inscripción en la que viene a decirse “Mi fin, mi bien y el vuestro”… texto que hace alegoría al testamento que la quinta Señora de Molina firmó el 10 de mayo de 1293, pocas semanas antes de morir en la ciudad de Molina, a la edad aproximada de cincuenta años.

Continuando andando por el camino de ronda se llega a la Torre de Veladores, en la que destaca su planta pentagonal del tipo de proa con forma de nave para refuerzo contra los impactos de proyectiles. El camino de ronda continua hacia el norte, pasando junto a las letrinas del siglo XIX.

Torre del Castillo de Molina de Aragón (Guadalajara)

En el extremo norte, se puede ver la Torre del Baluarte, es del siglo XI, donde se puede ver el torno de madera que permitía la elevación de la reja de la Puerta del Rastrillo que, en el siglo XIX, sustituyó al puente levadizo medieval.

La siguiente torre, es conocida como la Torre de la Zarza , construida en el siglo XI, tiene una base maciza y paramentos de tapial.

Desde lo más alto del castillo se puede ver enfrente la Torre de Aragón es uno de los edificios más altos que se levantan en la Edad Media castellana. Con los sistemas de ataque practicados en la época de su construcción, aquel bastión era inexpugnable. Y, en efecto, a pesar de diversas batallas y ataques sufridos, nunca ningún ejército pudo conquistar la Torre de Aragón.

Tras la reconquista del territorio, por parte del rey aragonés Alfonso I el Batallador, y de su paso a pertenencia de la familia Lara, que aquí fundamentan su señorío, en la primera mitad del siglo XII, esta torre sería reconstruida. En los trabajos actuales de restauración, se han encontrado las basamentos de la primitiva defensa árabe, y se ha evidenciado que sobre sus ruinas, y aprovechando los restos de su derrumbe, don Manrique de Lara levantó el nuevo complejo, que ya sería definitivo.

Torre de Aragón de Molina de Aragón (Guadalajara)

Aquí damos por finalizada la visita al castillo, de regreso a la ciudad pasamos por el barrio judío, está situado en la parte más alta, son calles y callejones empinados salvados por escaleras que todavía conservan el sabor medieval.

Nave de la iglesia de san Gil de Molina de Aragón (Guadalajara)

Llegamos a la iglesia de San Gil de origen románico. La construcción que podemos ver hoy en día es de la primera mitad del siglo XX, ya que un grave incendio en 1915 arrasó gran parte de la estructura original.

La portada es de estilo manierista, fue construida en el siglo XVI. La torre campanario permaneció durante mucho tiempo inconclusa, después de que se derribara la anterior por estar tan inclinada como la famosa Torre de Pisa. El Retablo Mayor es de estilo renacentista, fue traído desde el desaparecido municipio de El Atance.

Caminando por la calle de las Arenas nos encontramos con la portada de la antigua iglesia de San Miguel convertida en viviendas residenciales, podemos hablar con sus vecinos.

Es una iglesia renacentista del siglo XVI, de la que todavía hoy se conserva su fachada y el atrio que precede la entrada a la iglesia.

La puerta es un arco de medio punto con unas columnas. Encima hay un sencillo entablamento. En las esquinas de las puerta destacan dos medallones: el de la derecha es San Pedro con sus llaves y el de la izquierda San Pablo con su espada. Más arriba aparece una hornacina en la que estaba San Miguel.

Pinturas de la iglesia de san Gil de Molina de Aragón (Guadalajara)

Marchamos por el paseo de Adarves hasta que llegamos al puente románico que salva el cauce del río Gallo, también es conocido con el nombre de puente viejo.

El Puente Viejo consta de tres arcadas de tipo corvado o escarzano. Tiene dos tajamares, aguas arriba, en forma de cuña, muy del estilo romano. Conserva sólidos pretiles y se conecta a los taludes de las orillas con fuertes paramentos de cantería. Si bien hay desequilibro entre el arco principal y los secundarios. Para la realización se utilizó piedra arenisca roja del lugar en su construcción. Tanto en las pilas, como en los frentes, se trata de sillares de volumen irregular asentados con mortero para fijarlos mejor. El puente ha sufrido varias rehabilitaciones la más importante se ejecuto en época de Felipe IV, no obstante, el porte que presenta actualmente es el de un puente medieval del siglo XIII o XIV.

Desde aquí vamos a la plaza de San Francisco donde sobre una piedra se ha grabado una frase que hace referencia a la ciudad, está extraída de Cantar del Mío Cid: “a qual dizen Medina ivan albergar e de Medina a Molina en otro dia van”. También hay otra referencia que indica: Entrados son a Molina buena y rica casa. “El moro Auegaluon bien los siruie sin falla. De quanto que quisieron non ouieron falla”.

Cantar del Mio Cid en Molina de Aragón (Guadalajara)

En la misma plaza se encuentra el Convento e iglesia de San Francisco, fue fundado en 1284 por Blanca Alfonso de Molina, quinta señora de Molina y Mesa, que era hija del infante Alfonso de Molina y nieta del rey Alfonso IX de León para que sirviese como su capilla funeraria. El monasterio quedó establecido en una zona de la ciudad conocida como el arrabal de San Francisco, que quedaba fuera del recinto amurallado. La fundadora del monasterio manifestó su voluntad de ser sepultada ante el altar de Santa Isabel de la iglesia de San Francisco, en el que estaba sepultada su hija Mafalda, y dispuso que dicho monasterio debería ser siempre habitado por monjes de clausura, ya que en caso de no ser así pasaría a manos del Cabildo de clérigos de Molina de Aragón.

Puente Viejo de Molina de Aragón (Guadalajara)

En 1836, debido a la Desamortización de Mendizábal, los religiosos fueron expulsados y el monasterio pasó ser propiedad del Estado, que lo convirtió en Hospital Civil. La iglesia quedó abandonada durante varias décadas, hasta que en 1886 el monasterio fue ocupado por las Hermanas de la Caridad de Santa Ana, que crearon un Hospital para personas pobres, al que llamaron Hospital de Santo Domingo. En la actualidad el edificio está ocupado por el Museo Comarcal de Molina de Aragón.

Giraldo de Molina de Aragón (Guadalajara)

La torre de la iglesia situada a la izquierda fue levantada en el siglo XVIII, es de planta cuadrada y tiene tres cuerpos, dos de los cuales sobresalen por encima de la cubierta del templo. En el cuerpo superior de la torre, que está adornado con capiteles y molduras, están colocadas varias campanas, y la torre está rematada por una cúpula sobre la que descansa una veleta de madera, forrada con chapas metálicas, que representa a un arcángel portando una bandera, que es conocido como el Giraldo de Molina.

Panorámica de Molina de Aragón (Guadalajara)

Aquí damos por concluido nuestro viaje relámpago del fin de semana, solamente nos queda nuestro regreso a Madrid. A la llegada el marcador parcial de los kilómetros indica que hemos realizado 615 km., los doy por bien aprovechados.

-FIN-

 

by

A. López

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